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Es agotador ser mujer

Eugenia Karolyi Popcev

Cada día somos más y mas fuertes… Cada día sabemos más y no tenemos miedo a demonstrarlo. En un mundo de hombres, cada vez se impone más la feminidad, que no es lo mismo que el feminismo.

Cada día somos más y mas fuertes… Cada día sabemos más y no tenemos miedo a demonstrarlo. En un mundo de hombres, cada vez se impone más la feminidad, que no es lo mismo que el feminismo. Pero, ¿saben realmente los hombres lo que se siente ser una mujer de verdad? La mayoría no, sin importar la orientación sexual, la mayoría no comprende lo que implica subir los cientos de escalones del Estadio Vicente Calderón para llegar al palco de prensa… ¡En tacones!

Dios fue sabio a la hora de asignarle a la mujer la maravillosa tarea de dar vida, el hombre jamás sería capaz de soportar el dolor de un parto, y el macho vernáculo que no me tome la palabra que se lo pregunte directamente a Matthew Attonley, que decidió cambiar de sexo y hoy, trás siete años de maquillaje y tacones asegura que “es agotador ser mujer”. Ahora, el transexual ha pedido a la sanidad del Reino Unido que le pague 18.000 euros en operaciones para recuperar su identidad original. Ja ja, mi rey… ¡no aguantas nada!

El misterio de la mujer va más allá del salón de belleza, el pinta labios rojo y la mini falda que deja a más de uno queriendo ver a donde llegan las largas piernas sobre un par de agujas, que incluso ni tu misma entiendes de donde sacaste el balance para caminar sobre ellas. El corazón de una mujer no se puede cambiar, y una operación solo te puede llevar a conseguir la tortura que nos auto adjudicamos cada día para realzar nuestro misticismo.

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Turismo femenino, la experiencia de viajar en solitario

Leticia Martínez

Cada vez son más las mujeres que se atreven a coger la mochila en busca de aventura, sin importar la edad, la compañía o los obstáculos del día a día. Las historias de estas mujeres, que viajan en solitario, no solo han inspirado a otras a seguir su ejemplo, sino que, además, han servido para reflejar el punto de vista femenino del turismo y la necesaria innovación del sector. Su ambición por explorar el mundo, buscar nuevos modos de vida y expresar sus inquietudes culturales han abierto otra forma de viajar, una en la que es posible disfrutar de la libertad del camino.

Que las mujeres son el factor más influyente en el sector turístico, es un hecho. El 80% de las decisiones relativas al viaje las toman ellas y además, según los operadores turísticos, viajan un 60% más que antes, en solitario y con una franja de edad, sobre todo, entre los 30 y los 47 años. Son mujeres que prefieren la cultura y la aventura sobre el llamado turismo de belleza o de fiesta y su mayor preocupación es la seguridad sobre cualquier otra cosa. Estos datos han desarrollado una nueva manera de entender la industria. Por ejemplo, las agencias de viajes dedicadas a mujeres se han expandido. Es más, han crecido en un 230% en los últimos años, según Forbes, y parece que la tendencia sigue en aumento. ¿Pero por qué este cambio? ¿Cómo ha llegado la industria a reconocer la necesidad de innovar?

“Es un cambio sociológico, la mujer del siglo XXI, tenga la edad que tenga, no es la de los años 70. Es una mujer trabajadora, independiente y creativa con ganas de viajar y disfrutar de la vida de otra manera”, comenta Alice Fauveau, fundadora de Focus on Women (FOW), una agencia de viajes dedicada a visibilizar la cultura femenina en el mundo. FOW ya reconoció esta tendencia hace nueve años cuando comenzó su andadura como empresa pionera en su sector en España. “Había una demanda por parte de las sociedad, porque cada vez hay más mujeres que viajan solas y que lo que realmente buscan es una opción distinta al turismo tradicional de toda la vida”, agrega Fauveau.

Una de estas mujeres es Gaby Carreira, una viajera incansable, que a través de su blog El Futuro Nunca Existió cuenta sus experiencias. “Lo que me empuja a viajar es la curiosidad. Siempre digo, y enfatizo mucho en esto: todo tiene mucho potencial. El viaje es una fuente inagotable de sorpresas, de historias, de personas, de aventuras y de magia”, cuenta.

Lo mismo opina Julia del Olmo, de Camino Salvaje. “Viajar sola es maravilloso. En realidad casi nunca estas sola porque vas conociendo gente. Es una experiencia muy enriquecedora, que te ayuda a conocerte mejor y a superarte constantemente, es la mejor escuela del mundo. Desde que estaba en la universidad ya soñaba con viajar sin billete de regreso, era un sueño que tenía, así que cuando terminé mis estudios no lo dudé y me compré un pasaje a Buenos Aires, sin vuelta. Ahora estoy en Indonesia, disfrutando de este precioso país, uno de mis favoritos, que tiene muchas ventajas para viajar”.

Pese a que la experiencia de vida sea siempre bienvenida y que las estadísticas revelan que los viajes en solitario los emprenden más mujeres que hombres hoy en día, cabe preguntarse cómo es viajar sola en un mundo que no para de encadenar noticias y advertencias sobre los peligros de viajar sin compañía.

“La experiencia geográfica en solitario es un viaje a lo esencial: la realidad de quien eres”

“Viajar sola es como todo en esta vida: tiene sus cosas buenas y sus cosas malas”, admite Carreira. “A veces te sientes sola, la mayoría de las veces te sientes libre. Lo cierto es que cuando vas sola es obligatorio ir con todo y eso da lugar a que suceda la magia”, agrega. “Por otro lado, no diría nunca que viajar sola siendo mujer es menos seguro o más peligroso; claro que la seguridad depende de a dónde vayas o qué hagas, pero, en realidad, una mujer viajando sola despierta simpatía y te encuentras con un montón de gente dispuesta a ayudarte. Nos han hecho creer que hay mucha maldad y que todo lo que queda fuera de nuestra realidad conocida es peligroso, pero es solo un misterio”.


Más allá de estas afirmaciones y de otras tantas que aseguran exactamente lo mismo, la seguridad continúa siendo un tema recurrente. Por eso, la industria del turismo ha comenzado a adaptarse para proporcionar la logística adecuada. Por ejemplo, ahora, dentro de todas las posibilidades que nos ofrece el sector, podemos encontrar Overnight, un aplicación tipo Airbnb, que en colaboración con la comunidad Girls Love Travel, de unas 350.000 usuarias, ha establecido alojamientos seguros a lo largo de los cinco continentes.

De la misma manera, el carácter humano de viajar tampoco se ha dejado de lado gracias a Tourlina, una aplicación que te propone conocer posibles compañeras de viaje con gustos y destinos similares si te apetece algo de compañía, o a la misma FOW, por ejemplo. “Quería que a través de nuestros viajes se pudiera conocer la realidad y la cultura de las mujeres del mundo. Es una manera de cerrar el círculo y de que las mujeres que no tenían una oferta de mercado para hacer este tipo de turismo pudiesen hacerlo y de paso conociesen a todas esas mujeres que están en otros países y que están haciendo cosas alucinantes”, aclara Fauveau

Estas iniciativas invitan a más mujeres a sentirse más seguras y a dar el paso, pero lo que realmente marca la diferencia son esas bitácoras de viaje grabadas en bytes que se encuentran a nuestra disposición cada día. “Hace poco me di cuenta del poder de nuestras historias. Me di cuenta de que a través de mis relatos podía inspirar a otras mujeres a seguir siendo valientes, fuertes, determinadas y viajeras. Creo que este es un poder que he subestimado”, escribe Andrea Ramírez en la web Mujeres Nómadas.

“Es una experiencia muy enriquecedora, que te ayuda a conocerte mejor y a superarte. Es la mejor escuela del mundo.”

Es aquí donde estas aventureras, a modo de diario, cuentan sus sensaciones, sus anécdotas o sus secretos para disfrutar al máximo del día a día. “Decidí abrir mi blog y contar mis viajes para animar a otras mujeres a que superasen sus miedos, a que supieran que el mundo es más amable y seguro de lo que pensamos. Además, quería abrir una ventana para que la gente pudiese descubrir la cultura y las tradiciones de otros lugares, para que todos entendamos que en realidad somos muy parecidos. Mi consejo para todas aquellas que no se atreven a lanzarse a la aventura es que se olviden de lo que ven en la tele, que se olviden de los miedos, ¡el mundo está esperándolas! Con tener un poco de sentido común es posible viajar sola sin problemas a cualquier lugar”, agrega del Olmo.

Good morning ladies! I am @thelifeofasolivagant and I am taking over GLT today along with my girl @travelistabonita. I have been on a 6 week trip right now, starting in Budapest (this photo). I am currently in Slovenia (Lake Bled) and headed to Croatia and Montenegro after. I teach abroad but also write and do photography on the side. I will actually be on an epic adventure today for most the day, which I will attempt to post about in the insta stories during, or at least at the end of the day. So keep an eye out for my Insta stories later on. I will post a couple more photos when I get back tonight after my adventures! Ps have you ever been to Budapest? Fishermans Bastion was the perfect place to watch the sunrise. Worth waking up at 330am. Check insta stories for this morning’s sunrise at Lake Bled.

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Como experiencia de vida, viajar queda en la memoria de cada una, en sus recuerdos y vivencias, da igual que sea en solitario, en un lugar familiar o en uno lejano, porque como dice Carrerira, “viajando sola he aprendido que lo peligroso son las historias que nos contamos a nosotras mismas sobre lo que no somos capaces de hacer. Que la soledad es un vacío que va dentro de una, que también está en casa, y que estar sola no es lo mismo que sentirse sola. Y creo que, sobre todo, me he aprendido a mí misma; cuando estás sola ahí afuera te ves: cómo te relacionas con el mundo, cómo gestionas la soledad, cómo interactúas con otros, qué te mueve, para qué vives. La experiencia geográfica en solitario es un viaje a lo esencial: la realidad de quien eres.”

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Wonder Woman luchó contra sus orígenes para convertirse en icono feminista

Redacción TO

¿Sabías que los orígenes de Wonder Woman no son tan heroicos y feministas como creíamos? ¿Y sí el épico destino de Diana de Themyscira no fuera la suma de decisiones propias sino de la suerte? La superproducción de Hollywood que se estrena este viernes en los cines españoles es la primera que centra su historia en una heroína, ya que Catwoman y Elektra no cuentan por encajar más bien en el prototipo de antihéroe. Sin embargo, los cómics que vieron nacer a Wonder Woman no pueden alardear del feminismo que parece haber inundado la meca del cine, por eso, comparamos aquí las evolución de Wonder Woman a través de varios episodios decisivos de su historia.

En la primera aparición de Diana de Themyscira en los cómics de DC, la heroína no es una mujer independiente, como creemos ahora. Es más bien un retrato lejano y simplista de una mujer enamorada. La historia de 1941 muestra a una Diana deseosa de abandonar su hogar, no para salvar el mundo, sino para ir tras los pasos de su amor, el soldado Steve Trevor, quien aterriza en la mítica isla de Themyscira por accidente. Es más, compite con otras amazonas para tener el honor de acceder al Mundo de Hombres (Man’s World, en inglés). La heroína gana, y su madre, la reina Hipólita, aunque contraria a dejarla marchar, decide darle el sobrenombre de Wonder Woman.

Wonder Woman luchó contra sus orígenes para convertirse en icono feminista

Más allá de su encaprichamiento amoroso, Diana no tiene poderes por méritos propios o por accidente, como sí sucede con Superman o Flash, sino que un grupo de dioses se los concede el día de su nacimiento. Afrodita le regala “la belleza de una diosa”, Atenea “toda la sabiduría de los planetas” y Mercurio y Hércules le otorgan una fuerza y una velocidad superiores. Es decir, Diana es más guapa, inteligente y fuerte que nadie porque se lo han regalado. Si recordamos la competición mencionada anteriormente es fácil pensar que en aquel momento Diana abusó de sus poderes, como haría cualquier adolescente, para pasar más tiempo con su amado.

En 1986 otro autor, George Pérez, se hace cargo de Wonder Woman. Esta vez Diana compite no por abandonar la isla para perseguir a un hombre sino para combatir a Ares, que ha sumido al mundo en el caos absoluto. Aquí sí es posible apreciar la diferencia entre las dos Dianas; una es una caricatura de heroína, mientras que la otra emerge como una mujer con valores. Así y todo, el cómic no acaba de retratar a Diana como una heroína por méritos propios. Aparte de que sus poderes siguen siendo concesiones divinas, la competición por dejar la isla es una directa sugerencia de Atenea, es decir, que el destino de Diana no es una resultado de decisiones propias, sino de un juego de trivialidades.

Wonder Woman luchó contra sus orígenes para convertirse en icono feminista 1

Habrá que esperar 30 años más para encontrar a una Diana de Themyscira, verdaderamente feminista. Fue con la trama de Año Uno, de Greg Rucka y Nicola Scott, con la que Wonder Woman pudo por fin reclamar su puesto como heroína de altura junto a otros superhéroes masculinos.

Entre las páginas de este cómic, Wonder Woman se gana esos poderes a través de su firmeza, valor e inteligencia. Los dioses se los conceden, sí, pero solo después de que ella abandone la isla y de que se esfuerce por hacer lo que considera correcto. Por otro lado, ni el soldado Steve Trevor ni la diosa Atenea son la razón de que se presente para competir con otras amazonas, simplemente Diana quiere ser la mejor. Gana, pero no triunfa de cualquier manera, vence sin la necesidad de sus poderes. Por supuesto, tampoco hay que olvidar que su apodo no se lo concede su madre, de forma condescendiente, sino la prensa después de asistir a sus muchas e increíbles hazañas.

Esta última versión del cómic ha sido, según ha informado la productora, la inspiración de la actual  Wonder Woman, a la que podremos ver a partir del 23 de junio. Una versión que cuenta por fin con una heroína digna de admirar.

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La endometriosis, algo más que un dolor de regla

Lidia Ramírez

Foto: Flickr
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“Queremos que nos dejen de tratar como si estuviésemos locas y se comience a investigar esta enfermedad”, es la reivindicación que hacen desde la Asociación Afectadas Endometriosis Estatal (ADAEC). La endometriosis, también conocida como cáncer veneno, ya que su forma de reproducción es similar a la de un cáncer, es una enfermedad crónica en la que el tejido endometrial crece fuera del útero provocando la atrofia de otros tejidos y órganos generando intensos dolores pélvicos a las mujeres que la sufren.

Según datos de la Asociación más de 170 millones de mujeres y niñas en el mundo –en España unos dos millones , el 10% de la población femenina– sufren esta enfermedad. Una patología que no es reconocida, se diagnostica tarde y sobre la que no hay suficiente investigación. “Reivindicamos la aplicación de la vía clínica estatal y una unidad de referencia en España para tratarla”, apunta María Antonia Pacheco Cumbre, vocal de ADAEC,  que asegura que se tarda entre cinco y seis años en detectar la enfermedad ya que “los médicos no saben valorarla porque no hay investigación sobre ella”.

Desconocimiento médico

En España son contados los profesionales médicos y técnicos que tienen formación sobre ello, lo que provoca que los diagnósticos tarden años y existan innumerables listas de espera de mujeres que necesitan ser atendidas. De hecho la Asociación recoge en su web tan sólo una veintena de profesionales especializados en endometriosis con clínicas en Madrid, Cataluña, Baleares, Valencia, Asturias, País Vasco, Galicia y Canarias. “A pesar de ser la primera enfermedad en número ginecológica, apenas se sabe nada”, apunta María Antonia, y recalca: “estamos siendo tratadas con fármacos que son recetados a personas con cáncer de próstata avanzado, con los efectos secundarios que eso conlleva”.

Y es que la investigación sobre ‘enfermedades de mujeres’ es en muchos casos olvidada y discriminada. “Hay una clara perspectiva de género: mujer + dolor + regla… Hay médicos que han llegado a decir a afectadas que vayan al psicólogo porque el dolor no era real”, señala la vocal, quien asegura que en muchos casos no sólo sufren incomprensión por parte de los profesionales sino también del entorno familiar. “Si un médico te dice que no tienes nada ¿cómo le explicas tú a tu pareja que no puedes tener relaciones sexuales porque el dolor te lo impide?”

 “1 de cada 10 mujeres sufren endometriosis”

Según la Asociación, la única manera de diagnosticar la endometriosis con seguridad es mediante procedimientos quirúrgicos, ya sea laparoscopia o laparotomía. Ambas técnicas permiten evaluar los endometriomas grandes y las lesiones superficiales diseminadas en la pelvis; sin embargo, los pequeños y algunas lesiones profundas pueden escapar a la observación. “Son en estos casos, en los endometriomas pequeños, cuando los médicos nos dicen que vayamos al psicólogo porque no lo ven, y no lo ven porque no saben diagnosticarlo”. Además, en este proceso de diagnóstico también es importane valorar la fertilidad de las personas que la padecen, ya que se señala que entre el 30% y 40% de las pacientes con infertilidad tienen endometriosis y que aproximadamente la mitad de las mujeres que presentan esta patología son infértiles.

La endometriosis, algo más que un dolor de regla 1
El mes de marzo es el mes de la endometriosis, con actividades que están teniendo lugar en todo el mundo. | Foto: Flickr

El dolor menstrual NO es normal

Como la enfermedad está relacionada con la sangre menstrual, esta patología puede comenzar con la primera regla –aunque es más común que se manifieste entre los 25 y los 35 años–. Hay niñas que desde pequeñas ya sufren estos fuertes dolores y tienen que faltar al colegio. “Muchos padres incluso son denunciados por absentismo escolar”, apunta la vocal. Así, desde el momento de nuestro primer periodo las mujeres aprendemos que los cólicos y el dolor son parte de la menstruación; sin embargo, el dolor no es normal. Éstas son sólo algunas de las teorías machistas que han imperado en la sociedad y en el universo médico hasta la actualidad sin tener en cuenta las necesidades de la mujer. “Necesitamos difusión para que estas situaciones no sigan ocurriendo”, apunta la vocal de ADAEC que asegura que hay muchos mitos sobre la endometriosis, como que desaparece tras la menopausia. “Esto es absolutamente falso. Lo puedo demostrar yo con mi propio cuerpo”, asegura María Antonia que sufre una endometriosis nivel 4 – la más elevada – y que tras quitarle los órganos reproductores sigue teniendo obstrucciones intestinales y problemas de uretra.

“Estamos siendo tratadas con fármacos que son recetados a personas con cáncer de próstata avanzado”

Así, María Antonia anima a todas las mujeres a visitar la página web de la Asociación –adaec.org– donde se puede encontrar todo tipo de información sobre la endometriosis así como testimonios de otras afectadas: “para que las mujeres no se encuentren ni tan solas ni tan locas como las quieren hacer sentir”.

Durante todo este mes y bajo el hashtag #endomarch se está llevando a cabo una iniciativa mundial en la que se ofrecen charlas, jornadas, protestas y mesas informativas para tratar de dar mayor visibilidad a esta afección. En Madrid, hasta el sábado 25 de marzo se realizarán una serie de actividades a través del equipo Endomarch Team Spain. Puedes consultar el programa aquí.

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Día de la mujer: nuevo plebiscito

Andrea Mármol

Foto: Clara Paolini
The Objective

Es algo que una comprueba -no sin la pertinente damnificación de su sentido de la responsabilidad- una vez cumplido un tiempo prudencial en su desempeño como contribuyente, en la medida que sea, al debate público. El avance del antiliberalismo en sus múltiples formas, lo venimos contando hace meses, mina las posibilidades de pluralismo la democracia representativa a través de planteamientos dicotómicos, y por ende excluyentes, del relato común.

La naturaleza plebiscitaria que sin duda será uno de los grandes temas del tiempo nuestro, redunda sin embargo en otras esferas. Pienso, por ejemplo, y espero que el lector disculpe el meta-comentario, en los foros en los que a través de los medios de comunicación se debaten asuntos del discurrir público. Desconozco si existe relación de causalidad con el auge de los espacios dedicados a tal labor con la polarización política, pero la traslación del plebiscito y el desecho de los pormenores son habituales.

Sucede que incluso los defensores del matiz como garante de la discusión sosegada nos vemos obligados a la asunción de postulados rotundos, algunas veces en aras de la contundencia, que conlleva a menudo mayor aceptación, otras por una cuestión tan sencilla como la zona de confort. Cuando el debate identitario o tribal, en su más amplio sentido, copa la batalla retórica, resulta incómodo no encontrar rápidamente un pack argumentativo en el que encajarse.

Me ha costado animarme a exponer las dudas que me suscita la celebración del día de la Mujer. Es ciertamente desalentador asistir a foros en los que una conmemoración transversal se convierte en una competición para ver a quién le repugna más la violencia de género. Tampoco me satisface, todo lo contrario, la idea de excluir a los hombres del debate cuando se trata de hablar de cuestiones como la conciliación laboral, la brecha salarial, o la corresponsabilidad entre padres y madres. Por eso prefiero hablar del día de la igualdad entre hombres y mujeres en lugar de reservar para nosotras un día especial, como si hubieran de protegernos de nuestra propia condición.

Y sin embargo, aunque conozco y valoro la igualdad de derechos independientemente de cuestiones como el género, la religión o el origen recogida en la Constitución española, me resultan insuficientes las aseveraciones que niegan la brecha salarial y reducen la cuestión a la libre elección de las mujeres para con sus prioridades. Si se realiza una inspección de honestidad intelectual parece complicado afirmar sin más que no existe desagravio alguno porque la decisión de la mujer de prescindir de ser madre se toma libremente. Cuanto menos, es revelador que donde existe una brecha salarial a favor de las mujeres, sea precisamente en los grupos de adultos sin hijos.

Yo no soy madre, y no me atrevo a sentenciar hasta qué punto es viable la corresponsabilidad absolutamente ecuánime entre papás y mamás. Creo que tiene sentido que la cuestión de la igualdad siga estando sobre la mesa mientras quede camino por recorrer y a la vez no puedo evitar una incomodidad latente cuando se me aparta un día al año exclusivamente por una arbitrariedad en mi identidad. En mi caso, poco preeminente frente a otras.

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