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Maleducados

Jordi Bernal

No me gustan los tipos maleducados. No los soporto. Tampoco los diplomáticos (eufemismo de falsos sonrientes falsos), que conste. Cuando uno es (siniestramente) joven siente cierta atracción por los malditos. O al menos ese fue mi caso. Con los años, sin embargo, las tonterías de divos aburren. Uno de los mayores aburridores de ovejas es el sobrevalorado y plasta Bob Dylan. No he asistido a ninguno de sus conciertos, pero parece ser que hay gente que paga mucha pasta para que el tipo te cante cuatro canciones con voz de gallo desafinado y de perfil. Y ni sabe tocar la guitarra. Y con unas letras que dan pena empanadas.

De hecho la mayoría de sus composiciones son un plúmbeo regodearse en metáforas abrumadoras y pesadísimas. Pocas veces ha sabido narrar una historia emocionante. Like a Rolling Stone es excepcional.  Y a mí que me gusta la versión de los Stones…

Pero decía que no soporto a tipos que no saben comportarse. Ese desaire de imbécil hacia el incomprensible Nobel de Literatura. Esa tontería de aceptarlo pero no presentarse.  Al fin y al cabo estamos hablando de un pobre trovador peludo y palurdo que no hace más que engarzar imágenes sonsas sin fin.

Por otra parte, considero que Chuck Berry y Lou Reed escriben mejor que Dylan.

No me gustan los tipos maleducados. Admiro a los hombres nobles. Leonard Cohen agradeciendo el Príncipe de Asturias. Es el mejor discurso que he leído y escuchado. Un caballero.

Por no hablar del discurso de Albert Camus cuando el Nobel. Aquí un hombre:

“Personalmente, no puedo vivir sin mi arte. Pero jamás he puesto ese arte por encima de cualquier cosa.”

Siento mucho respeto por la gente educada. Y por Albert Camus. Por los hombres que anteponen la educación de caballero al arte mediocre de literatos metafóricos. Por los hombres que anteponen cualquier cosa”.

Premio Cervantes, un recorrido por los 'Nobel' de la literatura en lengua hispana

Marta Ruiz-Castillo

Foto: Daniel Ochoa de Olza
AP Photo/Archivo

El Premio Cervantes está considerado como el Premio Nobel de las letras hispánicas y la ceremonia de entrega del galardón se celebra el 23 de abril con motivo del Día del Libro. Este año es una excepción porque el último galardonado, el escritor catalán Eduardo Mendoza, ha recibido su merecido premio de manos del rey Felipe en una ceremonia celebrada este jueves en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, porque el 23 cae en domingo.

El prestigioso premio fue instituido en 1974. El objetivo era y sigue siendo honrar la obra literaria completa de escritores de habla hispana. Los candidatos se presentan por el pleno de la Real Academia Española y por las Academias de los países hispanos y los premiados en años anteriores. El jurado lo preside el ministro de Cultura y Educación de España.

Si hubiera que poner alguna pega a este importante galardón de las letras es el escaso número de mujeres reconocidas con el Cervantes. Sólo cuatro escritoras de una larga listas de hombres.

Relación de premiados y sus discursos:

1976 – Jorge Guillén, tuvo el honor, como dijo él mismo, de estrenar este premio en su primera edición celebrada en 1976. El poeta español y crítico literario integrante de la Generación del 27 agradeció la elección de los académicos en un emotivo y breve discurso en el que destacó su “gratísima sorpresa, y, más aún, en este siglo que nos ha tocado gozar y padecer. Todos los oráculos coinciden: la historia desemboca en una realidad que se reduce a dos culminaciones: economía y política”.

1977 – Alejo Carpentier, se convirtió, por su parte, en el primer galardonado iberoamericano y en su intervención rindió homenaje a la novela en general y a Miguel de Cervantes en particular, del que dijo ser fiel admirador. “No hay ni habrá crisis de la novela mientras la novela sea novela abierta, novela de muchos, novela de buenas y fuertes variaciones -valga el término musical- sobre los grandes temas de la época, como lo fue en su tiempo la ejemplar novela, a la vez local y universal, de Miguel de Cervantes Saavedra”.

1978  – Dámaso Alonso, poeta, crítico y lingüista español, aceptó el galardón haciendo una encendida defensa de la lengua española. “Todos los que usamos nuestra lengua estamos obligados (los cultos especialmente) a que entre nuestros veinte países se conserve la perfecta nitidez, la claridad total que aún tiene hoy a pesar de las diferencias aisladas de fonética, léxico, etc. Tenemos todos que defender la unidad del español”.

1979  – Gerardo Diego, poeta cántabro, en su alocución recordó que “todos los años, primaveras, otoños, son el año de Cervantes. Y por eso Miguel remuere todas las primaveras para renacer todos los otoños y cantar quijotesco contrapunto a la infinita melodía vegetal”.

1979 – Jorge Luis Borges, una de las más prestigiosas figuras de la literatura argentina compartió el Cervantes en esta edición con un breve discurso en el que habló de Cervantes pero, sobre todo, expresó su agradecimiento por recibir de manos del rey tan honroso reconocimiento. “Me conmueve mucho el hecho de recibir este honor en manos de un Rey, ya que un Rey, como un Poeta, recibe un destino, acepta un destino y cumple un destino y no lo busca, es decir, se trata de algo fatal, hermosamente fatal”.

1980 – Juan Carlos Onetti, el novelista uruguayo y gran fabulador de historias. “Que un hombre, a mi edad, se vea rodeado de pronto, sin merecerlas, por tantas formas de amor y de la comprensión, ya es, en sí mismo, uno de los mejores dones que el destino puede depararle, un regalo de los dioses, algo que, por desgracia, sucede muy pocas veces”, dijo emocionado.

1981 – Octavio Pazel gran poeta mexicano hizo gala de su reconocida humildad cuando dijo “soy apenas un episodio en la historia de nuestra literatura, la transitoria y fortuita encarnación de un momento de la lengua española”.

1982 – Luis Rosales, la voz de Granada hecha poesía y su elogio a Cervantes. “Con Cervantes comienza la crítica de los absolutos, y comienza con una sonrisa, no de placer sino de sabiduría. Cervantes sonríe. Aprender a ser libre es aprender a sonreír”.

1983 – Rafael Alberti, el poeta gaditano y el recuerdo del exilio centraron su discurso. “Cuando un poeta español llega como exiliado a aquella América en la que aún, con toda su variedad y riqueza de modulaciones, se habla la castilla, aquellas dolorosas raíces que llevaba fuera, rotas, expuestas a los vientos, al cabo de los años se vivifican, renacen, crecen, se llena de hojas, de brotes nuevos, gulas largas, inmensas, que por encima del mar vuelan a ciegas a encontrarse con aquellas otras desgajadas, partidas, que allá lejos quedaron”.

Premio Cervantes, un recorrido por los 'Nobel' de la literatura en lengua hispana 3
El Rey Juan Carlos entrega el Premio Cervantes 1983 al poeta gaditano Rafael Alberti, durante un acto solemne celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. EFE//ct

1984 – Ernesto Sábato, el novelista argentino comprometido. “El hombre podría haber sido feliz como un animal sin conciencia de la muerte o como espíritu puro, no como hombre: desde el momento en que se levantó sobre sus dos pies, inauguró su infelicidad metafísica”.

1985 – Gonzalo Torrente Ballesterel novelista y profesor rindió homenaje a la profesión del enseñante. “Yo he sido profesor, y aunque no esté aquí como tal, no puedo dejar de serlo, menos aún olvidarlo en esta ocasión. Durante medio siglo intenté comunicar a muchas generaciones de mozos y mozas el arte de la Lengua y el secreto de la Literatura”.

1986 – Antonio Buero Vallejo, un premio al dramaturgo español por excelencia. “Al recibir hoy este premio de las augustas personas cuya presencia tanto me honra, me conforta suponer que, si se me ha concedido porque deleité algo, también se me habrá otorgado porque algo inquieté”.

1987 – Carlos Fuentes, el narrador mexicano nacido en Panamá que alabó el habla castellana al destacar que “esta lengua nuestra se está convirtiendo, cada vez más, en una lengua universal, hablada, leída, cantada, pensada y soñada por un número creciente de personas”.

1988 – María Zambrano, la primera mujer y filósofa ganadora del Cervantes que no pudo recoger personalmente debido a su delicado estado de salud pero que en su discurso destacó dicha condición. “Gracias por concederme, en esta hora de España y en la Universidad de Alcalá de Henares, la ocasión de haber sido la primera mujer galardonada con el Premio Cervantes”.

1989 – Augusto Roa Bastos, el narrador y poeta considerado el escritor paraguayo más importante del siglo XX que reivindicó el fin de la dictadura en su país. “Señala este hecho, en consecuencia, el comienzo de la restauración moral y material de mi país en un sistema de pacífica convivencia; la entrada de Paraguay en el concierto de naciones democráticas del continente”.

1990 – Adolfo Bioy Casares, el novelista argentino que concluyó con un particular agradecimiento. “Quiero también expresar mi gratitud a un escritor que no está aquí, pero que está presente: Cervantes, a quien le debo la literatura, que dio sentido a mi vida”.

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Adolfo Bioy Casares en la rueda de prensa en Madrid de 1990, tras ganar el Premio Cervantesl de Cervantes | Foto: Desmond Boylan / AP

1991 – Francisco Ayala, novelista y ensayista andaluz afincado en Madrid, y su elogio a la lectura. “Creo oportuno, cuando nos hallamos reunidos para honrar la memoria de Cervantes, insistir sobre las indispensables virtudes del ejercicio literario, que no consiste tan sólo en escribir, sino también, por supuesto, en leer”.

1992 – Dulce María Loynaz, la primera mujer poeta llegada de Cuba, que rindió tributo a la risa de la que dice que “cuando puede participarse, hermana a los hombres”.

1993 – Miguel Delibes, el castellano más universal y su elogio a la labor del novelista como creador. “La imaginación del novelista debe ser tan dúctil como para poder intuir lo que hubiera sido su vida de haber encaminado sus pasos por senderos que en la realidad desdeñó”.

1994 – Mario Vargas Llosa, el novelista peruano que mostró al mundo su Arequipa natal, entre la ficción y la realidad. “Combatir la realidad con la fantasía, que es lo que hacemos todos cuando contamos o fabricamos historias es un juego entretenido mientras nos mantengamos lúcidos sobre las fronteras inquebrantables entre ficción y realidad”.

1995 – Camilo José Cela, el gallego universal que cambió la medicina por las letras, vio cumplido su deseo de recibir el Cervantes como el novelista admitió en su discurso. “Nunca se llega tarde a ningún sitio, jamás se nace ni se muere cinco minutos antes, y todos los puertos son seguros tan pronto como se rinde en ellos la más azarosa y difícil singladura”.

1996 – José García Nieto, el poeta español y periodista cuyo estado de salud le impidió pronunciar su discurso aunque sí estuvo presente en la ceremonia. Su su amigo el poeta Joaquín Benito de Lucas quien lo leyó en su nombre. “Se ha querido (dice) rendir tributo y homenaje a todos los poetas que, surgidos en la década de los años cuarenta, comenzaron a crear su obra en esos años tan atribulados y conflictivos de la moderna historia de España”.

1997 – Guillermo Cabrera Infante, ensayista y novelista cubano no decepcionó con sus juegos y preguntas que llenan sus obras. ¿Qué les parece Don Quijote de las Indias? ¿Qué tal Sancho Pampa? No habría habido molinos, pero habría vientos”.

1998 – José Hierro el poeta vinculado a Santander y su elogio de la palabra. “El sistema del poeta, recordé antes, consiste en hacer accesible a la razón lo que, en su origen, es música errante que ha de encadenarse al pentagrama, lo que le permitirá ser interpretada y, en consecuencia, hacerse audible para todos”.

1999 – Jorge Edwards, polifacético autor chileno que no imaginó alcanzar tales honores. “Debo decir que nunca estuve destinado por las circunstancias, por mi formación, por el ambiente en el que me tocó crecer, a convertirme en un autor de artefactos verbales en verso o en prosa”.

2000 – Francisco Umbral, un paradigma del periodismo literario que rindió homenaje a Don Quijote, el personaje más famoso de Cervantes. “El Quijote no es el libro que vive sino la vida que no ha vivido”.

2001 – Álvaro Mutispoesía y novela entremezcladas de un escrito exigente, como se encargó de recordar en su intervención. “Mi relación con lo que he escrito ha estado siempre señalada por el rigor de una autocrítica implacable y la angustia de no haber alcanzado la plenitud y claridad de lo que he querido decir

2002 – José Jiménez Lozano, un abogado entre literatos apasionado de Cervantes y su arte de escribir. “Este señor Miguel de Cervantes se alimenta de la memoria y de la escucha, que son la materia del contar”.   

2003 – Gonzalo Rojas, el poeta chileno y su original inicio del discurso de agradecimiento. “Discursos van, discursos vienen y no dicen gran cosa. He medido las páginas. No pasaré de diez con letra grande”.

2004 – Rafael Sánchez Ferlosio, un novelista a caballo entre España e Italia. “En mis tiempos era muy difícil encontrar un padre joven, medianamente instruido, que, en el trato con sus hijos, no se creyese un pedagogo consumado”.

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Rafael Sánchez Ferlosio escucha las intervenciones previas a su discurso de agradecimiento por el Cervantes en la ceremonia celebrada en el Paraninfo de Alcalá de Henares | Foto: Sergio Pérez / Reuters

2005 – Sergio Pitol, novelista mexicano y el recuerdo de una intensa vida. “Tal vez el mayor deslumbramiento en mi adolescencia fue el idioma de Borges”.

2006 – Antonio Gamoneda, el poeta asturiano hijo de poeta. “Increíble y cierta es también, en su esencialidad, la poesía”.

2007 – Juan Gelman, poeta bonaerense y su pasión por El Quijote. “Lo leí por primera vez en mi adolescencia y con placer extremo después de cruzar, no sin esfuerzo, la barrera de las imposiciones escolares”.

2008 – Juan Marsé, novelista, periodista y guionista de cine, un alarde de humildad. “La verdad es que yo nunca me vi donde ustedes me ven ahora”.

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El novelista catalán Juan Marsé en la ceremonia de entrega del Cervantes en 2009 | Foto: Susana Vera / AP

2009 – José Emilio Pacheco, el poeta mexicano y su relación con lo español. “Para volver al plano de la realidad irreal o de la irrealidad real en que los personajes del Quijote pueden ser al mismo tiempo lectores del Quijote, me gustaría que el Premio Cervantes hubiera sido para Cervantes”.

2010 – Ana María Matutela escritora barcelonesa que ya desde su primera infancia escribía e ilustraba sus propios cuentos y en su emotivo discurso habló de ella, de su relación con la literatura. “Sólo tenía un amigo, mi muñeco Gorogó, que, naturalmente, más tarde incorporé a una de las novelas con las que me siento más identificada, Primera memoria”.

2011 – Nicanor Parra, el poeta chileno, dada su avanzada edad, no pudo acudir a recoger el galardón y envió en su lugar a su nieto Cristóbal Ugarte, encargado de leer el discurso del premiado en el que recitó algunos de sus poemas.

2012 – José Manuel Caballero Bonaldel novelista de raíces españolas y cubanas, apasionado de las aventuras de Don Quijote. “Aún puedo revivir las emociones que me transferían esas precisas andanzas de don Quijote”.

2013 – Elena Poniatowskaparisina y mexicana a partes iguales, defensora de la lengua castellana. “Lo que se aprende de niña permanece indeleble en la conciencia y fui del castellano colonizador al mundo esplendoroso que encontraron los conquistadores”.

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La escritora Elena Poniatowska en la ceremonia del Cervantes en Alcalá de Henares, en 2014 | Foto: J.J.Guillen / REUTERS

2014 – Juan Goytisolo, no podía sino dedicarse a las letras viniendo de una familia de escritores  y defensor de la libertad en el más amplio sentido de la palabra. “Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia”.

2015 – Fernando del Paso, el economista mexicano atrapado por la literatura. “Quizá debí haber comenzado este discurso de otra forma y decirles que yo nací en el ámbito de la lengua castellana el 1º de abril de 1935 en la ciudad de México”.

2016 – Eduardo Mendoza, el escritor catalán que mejor refleja la excelencia del humor en la literatura y que ha negado que se trate de un género menor, como a menudo se considera.

Así es el festival de música más caro del mundo

Redacción TO

Foto: Kathy Kmonicek
AP Photo

Fyre Festival es el festival de música más caro, pero también el más singular del mundo. Apenas pasaron unas pocas semanas desde que se pusieron a la venta en diciembre y ya se habían vendido todas las entradas; sin duda, fue decisivo el hecho de que numerosas supermodelos, como Kendall Jenner, Bella Hadid o Alessandra Ambrosio, participaran en la promoción del evento. La gran fiesta se celebrará en una pequeña isla de Bahamas en dos fines de semana distintos, el primero en la última semana de abril, los días 28, 29 y 30, y el segundo en la primera de mayo, los días 5, 6 y 7.

Se trata de un festival que no atiende a limitaciones económicas. Se celebra en una isla privada llamada Fyre Cay, en el distrito de Exumas, apenas a una hora de vuelo de Miami, y que hace años perteneció al narcotraficante Pablo Escobar; este dato se ofrece en el vídeo promocional como un elemento más de atracción mediática. Detrás del proyecto se encuentra el rapero Ja Rule, nominado en cuatro ocasiones al Grammy, quien ha aprovechado su amplia agenda de contactos para invitar a músicos de renombre y celebridades de la televisión y de Instagram. Los conciertos de Major Lazer, Migos, Blink 182 y Disclosure son los más esperados, pero en ningún caso el único motivo por el que acudir a este festival en medio del océano.

Así es el festival de música más caro del mundo
Cartel promocional del festival. | Fuente: Fyre Festival

La idea de la organización es convertir el evento en unas vacaciones de lujo en un entorno paradisíaco. El pase más económico, y también el más limitado, cuesta 1.500 dólares, pero sólo da acceso libre a la isla y a los conciertos. En ella, además de la música, se han organizado galerías de arte, largas filas de hamacas y restaurantes de cocina vanguardista. No hay reservas en el lujo; no se acepta dinero efectivo en la isla y toda la comida es de primera calidad, así como los alojamientos.

Mark Musters, director creativo de Fyre, reconoció en una entrevista para The Wall Street Journal que el evento va dirigido a un público interesado en vivir experiencias y “capturarlas en Instagram”, dejando patente que el principal motor del festival no es la música sino la creación de un paraíso aparente para los jóvenes dependientes de las redes sociales. Puede advertirse esta voluntad en el vídeo promocional, que utiliza a mujeres en bañador como objeto publicitario.

De hecho, este es uno de los puntos esenciales del negocio. Aunque el precio mínimo sea de 1.500 dólares, las tarifas son variadas y, en algunos casos, disparatadas, incluso en los packs más modestos. Como The Wanderer (El Vagabundo), que por 50.000 dólares incluye un billete de avión con ida y vuelta desde Florida, cuatro entradas, alojamiento para cuatro personas y dietas, o The Seafarer (El Marinero), que por 100.000 dólares incluye los vuelos, ocho pases, alojamiento para ocho personas en un yate exclusivo y dietas.

Caso aparte es The Great Northern (El Gran Norte), que por 250.000 euros no solo ofrece acceso a todo tipo de lujos, como un barco para diez personas, sino que además permite convivir durante los tres días con los famosos y asistir a sus fiestas particulares.

Fyre se ha propuesto, de este modo, convertirse en uno de los festivales de referencia para los jóvenes norteamericanos con alto poder adquisitivo. Su objetivo es alcanzar a Coachella, pero esta no parece una meta sencilla, pues este clásico primaveral sigue creciendo cada año y generó unos beneficios de 94 millones de dólares en su edición de 2016. La realidad es que Fyre está bien lejos de las cifras de Coachella. Tanto es así que la organización del festival está teniendo graves problemas financieros y los artistas invitados están sufriendo retrasos en el cobro de sus honorarios, según publica el Journal. A pesar de los altos precios impuestos y a que se espere una asistencia de 12.000 personas, a la organización le cuesta cuadrar los números.

Diez libros que agitaron los estantes de las librerías este 2016

Rohmy Cubas

El 2016 cierra con un ritmo acelerado de eventos y polémicas en el mundo de la literatura, desde el Nobel concedido a Bob Dylan hasta la muerte del actor y escritor de teatro italiano Dario Fo (también ganador del Nobel pero en 1997), el 2016 tuvo pérdidas representativas en el terreno literario, además de los habituales rezagados que se quedaron esperando por su medalla de bronce. Cervantes cumplió 400 años bajo el crepúsculo de El Quijote, al igual que Shakespeare y su dramaturgia, Umberto Eco pereció ante un cáncer a los 84 años, el Húngaro Eliezer Wiesel (Premio Nobel de la Paz 1986) falleció en Manhattan con 87 años, y tal vez como una señal para alejarse de los errores del pasado Mi lucha de Adolf Hitler volvió a los estantes después de siete décadas de absoluta prohibición – desde el suicidio del Führer.

A pesar de que los AudioBooks y los eBooks han entrado al mercado como la solución monetaria de muchos, la esencia de un libro recién adquirido y el tacto de sus páginas sigue siendo indispensable para las librerías y lectores que –suspiro de alivio- se niegan a disgregarse con la presencia del Internet. En Further les traemos una pequeña lista con diez libros que dieron de que hablar este año: bien sea por plantarse como best sellers, por regresar ante la demandante impaciencia de los fanáticos, por concluir ciclos e historias pretéritas o por presentarse en las sombras algo morbosas de las obras póstumas. Aunque no quedaron atrás las recopilaciones y biografías históricas, el 2016 fue un año en el que la ficción y sus inevitables quimeras prevalecieron en una realidad cronometrada y cada día más difusa.

El orden de la lista no altera el producto y si bien las recomendaciones varían, este recuento llega principalmente con los libros que dieron de qué hablar (para bien o para mal) en esta nueva vuelta al sol. La crítica se deja a disposición del lector y a la gama de gustos y colores que esta pueda abarcar.

El laberinto de los espírituss

1. El laberinto de los espíritus / Carlos Ruiz Zafón

Con un relato de casi mil páginas Zafón presentó este año el último tomo de una tetralogía que comenzó con La Sombra del Viento en el 2001, y que bajo el sello de la editorial Planeta zanjó este homenaje al mundo de los libros y las historias ocultas en las calles de Barcelona. El español más leído en el mundo luego de Cervantes es tan amado como odiado en los grises de la crítica literaria; sin embargo, Daniel Sempere y su laberinto de historias sin resolver ha logrado unos 25 millones de lectores en todo el mundo, lo que hizo que la presentación final de El Laberinto de los espíritus fuera una evento bastante pomposo y llamativo en el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, espacio que se convirtió en una especie de librería para el evento y que reunió a hordas de fanáticos.

El Laberinto de los Espíritus desembarca donde culminó El prisionero del cielo. Daniel Sempere, Fermín Romero de Torres y Beatriz Aguilar vuelven a la tinta de estas páginas. El nuevo personaje que se une al control de la trama es Alicia Gris y con ella se publica la novela más amplia y ambiciosa del autor. En la Barcelona de finales de los años 50, Daniel Sempere ya no es aquel niño cuya vida fue trastocada por un libro de los pasadizos del Cementerio de los Libros Olvidados. El misterio de la muerte de su madre Isabella se adhiere a una obsesión que ni su esposa Bea y su amigo Fermín pueden ofuscar. Justo cuando Daniel cree que está a un paso de resolver el enigma, una conjura mucho más profunda y oscura surge desde las entrañas del Régimen. Es entonces cuando aparece Alicia Gris, una sombra que lo conduce a la historia secreta de su familia.

El espiritu de la ciencia ficcion

2. El espíritu de la ciencia ficción / Roberto Bolaño

El pasado marzo se dio a conocer que los textos del autor predilecto de Anagrama –editorial que publicó más de la mitad de sus libros en vida- abandonaban la casa de publicaciones, de la mano de su viuda y albacea Carolina López, para transferir los derechos a Alfaguara. La novela inédita del chileno Roberto Bolaño El espíritu de la ciencia ficción se presentó oficialmente en la Feria del Libro de Guadalajara (México) y fue escrita en 1984 en Blanes (España). Ambientada en un México análogo al de Los detectives salvajes dentro un núcleo de afectos bohemios y literarios el texto recorre la historia de dos jóvenes poetas latinoamericanos, Jan y Remo, que buscan vivir de la literatura en el México de los años setenta.

Además de representar la obra póstuma de uno de los autores latinoamericanos más reconocidos y laureados por la crítica internacional, la noticia vino con contrapunteos entre dos grandes editoriales españolas (Alfaguara y Anagrama) y entre censores, amigos y familiares de Bolaño que mantienen un conflicto bastante entretenido en los medios de comunicación. Asimismo, los lectores más fieles de su obra no pudieron evitar disputarse si este “inédito” sería autorizado por el chileno de seguir con vida, comparaciones con Los detectives salvajes y 2666 han puesto en duda la comprensión global de la obra del escritor, aunque no por eso la curiosidad sufrió de escasez.

Patria

3. Patria / Fernando Aramburu

La novela de este ensayista español que ha sido retribuido con galardones literarios como el Premio Mario Vargas Llosa, el Premio Real Academia Española, el Premio Tusquets Editores de Novela y el Premio Biblioteca Breve, fue publicada por la editorial Tusquets y se enfoca en las últimas tres décadas de vida transitadas en el País Vasco o Euskadi. Esta es una densa y nostálgica novela de 648 páginas que narra el infortunio causado por el terrorismo etarra en las últimas décadas, sus consecuencias, disidencias, turbaciones y cacerías, sus pasos familiares hacia un totalitarismo indeseado. Los lectores han calificado esta obra de necesaria, realista y adictiva. El libro está estructurado en un centenar de capítulos cortos que se desplazan como cuentos. Además de héroes y enamorados, el trasfondo de Patria llega con la falsa unión de una sociedad patriarcal, con la violencia y el engaño mal justificado de quienes buscan el poder por el poder y con el perdón y la aceptación que se añoran luego de siglos de guerras y conflictos.

Sinopsis: El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron.

Todo esto te daré

4. Todo esto te daré / Dolores Redondo

 Dolores Redondo es la autora de la Trilogía del Baztán: El guardián invisibleLegado en los huesos y Ofrenda a la tormenta, un fenómeno literario que ha llegado a miles de lectores y que ha sido calificada por la crítica como una de las propuestas más originales en España del género “noir” o negro. Este 2016 la crítica la reivindicó con el premio Planeta con una historia llena de secretos familiares titulada Todo esto te daré; aquí asumen el protagonismo tres hombres que se encuentran sin buscarse y que reconstruyen un secreto rodeado de muertes no tan accidentales.

Sinopsis: en el escenario majestuoso de la Ribeira Sacra, Álvaro sufre un accidente que acabará con su vida. Cuando Manuel, su marido, llega a Galicia para reconocer el cadáver, descubre que la investigación sobre el caso se ha cerrado con demasiada rapidez. Lucas, un sacerdote amigo de la infancia de Álvaro, se une a Manuel y a Nogueira en la reconstrucción de la vida secreta de quien creían conocer bien.
La inesperada amistad de estos tres hombres ayuda a Manuel a navegar entre el amor de su vida y una ceguera tormentosa ante la realidad de la cual tuvo noción demasiado tarde.

Bob Dylan

5. Letras completas de Bob Dylan / Bob Dylan

Es inevitable no aventajarse de las buenas y malas noticias para impactar al mercado. Perdedores, ganadores, fallecidos y revividos, siempre hay un buen momento para las clásicas compilaciones de aquellos bajo el foco en el instante menos esperado. Este 2016 le tocó Bob Dylan, quien luego de ganar el Premio Nobel de Literatura (despertando diatribas por su tardía respuesta y luego por su ausencia en la ceremonia) la editorial Malpaso publicó un increíble volumen de 12967 páginas titulado ‘Bob Dylan. Letras completas 1962-2012’ -que es de hecho la reedición de un libro anteriormente publicado que cubría las letras del cantautor entre 1962 y el 2001 de una editorial ya descontinuada-. El texto original en inglés con las traducciones al castellano de Miquel Izquierdo y José Moreno añade 36 letras de Dylan no recogidas anteriormente -correspondientes a sus tres últimos discos y composiciones para el cine- en total se muestran 390 canciones.

La obra completa del cantautor es recogida en este compendio que se apoya en sus letras para captar la esencia de la generación remanente del siglo XX, explorando el universo poético del oriundo de Minnesota desde sus inicios musicales como ídolo de una generación hasta ese imaginario colectivo que se entregó a su épico rock & roll. Con este volumen Malpaso inicia la publicación de sus obras completas. Le seguirán Crónicas I, Tarántula y Fotorretórica de Hollywood.

Manual  para mujeres de la limpieza

6. Manual para mujeres de la limpieza / Lucia Berlin

Esta compilación reúne los textos más relevantes de una escritora de relatos escondida en las esquinas del reconocimiento póstumo. Lucia Berlin es una autora estadounidense que describe a mujeres extraordinariamente reales y que entre el humor y la melancolía plasma el espíritu femenino en episodios rutinarios anclados en la inteligencia y la fuerza de la mujer. En Manual para mujeres de la limpieza se reúne una antología de 43 relatos autobiográficos de la autora, en la vida real alcohólica, con varios matrimonios a sus espaldas y cuatro hijos que mantener. Sus relatos narran la normalidad del desastre en la vida rutinaria, sin reparos en mostrar la fealdad, la miseria, o la vulgaridad que contrasta con la costumbre de los desarraigados.

Lucia Berlin (Juneau, Alaska, 1936-Marina del Rey, California, 2004) es una prosista escondida en el tiempo cuyo reconocimiento llegó a finales del siglo pasado. Una escritora inesperada que ambienta sus palabras en Chile, New York y California y que logró convertir su vida en literatura con humor.

9789569545320
 

7. Últimos testigos: Los niños de la Segunda Guerra Mundial / Svetlana Alexiévich

Escrita por la ganadora del Premio Nobel de Literatura en el 2015 esta obra inédita se pasea por la memoria de los niños que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, y que ahora recuerdan aquellos años con el peso de la retirada.

A finales de los años ochenta Svetlana Alexiévich entrevistó a los huérfanos abandonados en orfanatos durante aquellos años de encierros y explosiones ensordecedoras. Alexiévich resalta que solo en 1945 se registraron 27 mil huérfanos, pero la escritora bielorrusa junta una mínima porción de estos testimonios para regresar a un genocidio cuya memoria se ha quedado corta. En el libro la autora no interviene más allá del prólogo, el foco llega con las palabras y reminiscencias de la infancia de los protagonistas, quienes se re- encuentran en una memoria colectiva marcada por la violencia y la muerte. La obra de la bielorrusa Svetlana Alexievich es la irrefutable crítica de la antigua Unión Soviética y de las secuelas que dejó en sus sobrevivientes.

Underground Railroad

8. The Underground Railroad / Colson Whitehead

El ganador del Premio Nobel, Colson Whitehead, es incluido en la lista de los diez mejores libros del 2016 en el New York Times por esta crónica de dos jóvenes esclavos que buscan la libertad ante cualquier costo.

Cora es una esclava de una plantación en Georgia, su vida es un infierno que desemboca en un destierro tras otro, inclusive entre sus “iguales” para las definiciones de aquellos años. Cora conoce a Caesar, quien le cuenta sobre el ferrocarril subterráneo: una red clandestina organizada en el siglo XIX  en Estados Unidos y Canadá  para ayudar a los esclavos afroamericanos a escapar de las plantaciones del sur hacia estados libres. La historia transcurre entonces entre la urgencia de una huida que no mide costos ni vidas, pero también en una odisea temporal y espacial que llama a recrear y a tomar conciencia sobre los horrores vividos por los afroamericanos en Estados Unidos en amaneceres cercanos a la Guerra Civil.

End of watch

9. End of Watch / Stephen King

La tercera parte de la trilogía protagonizada por Bill Hodges -que comenzó con Mr Mercedes- salió a la venta el pasado junio y como es usual con los lectores de Stephen King se ubicó entre los best sellers de la temporada. Aunque en esta seguidilla el maestro del terror se enfoca muchos más en la novela negra y policiaca que en su acostumbrado mundo de experiencias sobrenaturales, la novela llega en un momento clave en donde producciones inspiradas por King como Stranger Things o la nueva película de It han sido la obsesión de miles.

La historia de Hodges y su equipo de detectives es la novela número 55 de King, en esta el detective Hodges es diagnosticado con cáncer de páncreas y con tan solo pocos meses de vida se encuentra en un laberinto de pensamiento suicidas que se conectan con un pasado que creía enmendado: todos sus muertos han estado en contacto con Brady Hartsfield –el asesino apodado como Mr. Mercedes- que intentó hacer estallar un concierto de rock plagado de adolescentes. Hartsfield quedó en estado vegetativo; sin embargo, seis años después el personal del hospital donde este se recupera coincide en que sus heridas sanan sospechosamente rápido y en que este puede estar fingiendo para evitar un juicio eminente. El detalle está en que todo el que busca indagar en el asunto desaparece sin rastro.

 Harry Potter

10. Harry Potter y el legado maldito / Jack Thorne

Para los nostálgicos por la noticia de que la universal saga de Harry Potter había llegado a su final, un nuevo tomo con el complemento de El legado maldito (en inglés The cursed child) apareció en un formato inesperado. En esta ocasión se trata de una obra de teatro concebida por J.K. Rowling y escrita por Jack Thorne; hay un coautoría inusual -por decir algo- en donde el futuro de Harry Potter y sus amigos se muestra en forma de guion -de los ensayos de la obra- y se sitúa diecinueve años después de la conclusión de Harry Potter y las reliquias de la muerte. Ahora Potter es un empleado del Ministerio de Magia y su hijo menor, Albus Severus Potter, se encarga de protagonizar el nuevo inventario de contingencias de su generación.

Para algunos el libro es una reproducción fiel del universo del mago, para otros la cosa tenía que parar en el séptimo libro y lo del texto teatral despierta un sentimiento deja vu con reacciones encontradas. De todas formas el legado de Harry Potter arribó a los estantes y todavía falta la segunda parte de este nuevo formato.

Aparte de estas súper ventas y títulos predecibles que sabíamos llegarían este 2016, listas esperadas del cierre de año como la del New York Times incluye títulos como The North Water de Ian McGuire, War and Turpentine de Stefan Hertmans, The Return: Fathers, Sons and the Land in Between de Hisham Matar. Cinco esquinas de Mario Vargas Llosa, Aquí estoy de Jonathan Safran Foer; El libro de Baltimore de Joe Dicker y La noche al revés de Zoé Valdés fueron otros de los títulos que dejaron su estampa este año en los estantes de las librerías.

Santos, el éxito del fracaso

Melchor Miralles

Es lo que tiene formar parte del establishment y estar apoyado por los que manejan el cotarro. Que fracasas estrepitosamente, en un asunto peliagudo, con una masa de cadáveres de fondo, conflicto grave y de fuste, y te conviertes en un tipo con éxito, te dan el Nobel de la paz y Rajoy te entrega el premio al Desarrollo Económico y la Cohesión Social. Me refiero al presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

Santos se cocinó con los narcoterroristas de las FARC un plan de paz más que discutible, le apoyó todo dios, desde Obama hasta el Papa, pasando por la inmensa mayoría de los medios de comunicación y personas influyentes del planeta, instaló los cuarteles de invierno de los negociadores en La Habana, entre cohíbas y jineteras de prestigio castrista, convocó un plebiscito que todos daban por ganado de calle, y lo perdió. Y aquí no ha pasado nada, ahí sigue, aunque la paz de Colombia, como la canción de Sabina, no amanece jamás.

 

Y en vez de irse a casa, Santos, consumada la derrota, sigue erre que erre, y en paralelo, se ha trajinado distinciones y se ha convertido en un callejeros por el mundo, pero recogiendo premios. Ya se sabe, en este planeta donde mandan quienes más alejados andan de las realidades sociales de los países, no hay como fracasar para que te pongan medallas. El fracaso es lo que mola. Excepto que fracases tú, porque entonces esos mismos prebostes de la cosa te machacan por inútil.

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