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Prieto, Pedro

Miguel Ángel Quintana Paz

Este es el relato. Había una vez un país cuyo partido socialista se llamaba PSOE y era uno de los más antiguos en su escenario político. También de los más importantes. Importante porque obtenía miles y miles de votos (aunque últimamente renqueaba un tanto), importante (quizá aún más) porque sus fieles habían penetrado en varias capas de la sociedad y usaban allí de poder e influencia. Ahora bien, este partido tenía un problema: era para todos claro que él solito no sería capaz (al menos en los próximos años, probablemente en los próximos lustros, quién sabe si en las próximas décadas) de derrotar electoralmente a los partidos situados a su derecha. Su número de votos apenas superaba el 20 %. A militantes y dirigentes del PSOE les costaba entenderlo: ¿por qué no se les echaba esta esquiva España en sus acogedores brazos?, ¿no eran ellos, a la postre, los que tenían las mejores ideas para ella? (Aunque, a fuer de sinceros, reconozcamos que a muchos de ellos les costaría especificar exactamente cuáles eran tales ideas).

Ese partido socialista se hallaba dividido, pues, en dos tendencias. La primera de ellas pensaba que lo principal era fortalecer el sistema democrático en que, a pesar de sus imperfecciones, los españoles por fin convivían libres e iguales en derechos. Y que por tanto el partido socialista debería colaborar, poniendo sobre la mesa su aún no escaso poder, con aquellos otros partidos que, aunque estuviesen situados a su derecha, creían también en esa España democrática. Entre otras cosas, para reformarla.

La segunda tendencia de ese partido socialista, sin embargo, pensaba lo contrario. Creía que cualquier pacto o colaboración con los partidos situados a su derecha mancharía a los socialistas igual que a un musulmán le contamina el contacto con un perro húmedo. De modo que el PSOE debería colaborar preferentemente con los partidos situados a su izquierda. Aunque alguno de estos había nacido precisamente de la repulsión que sentían hacia los socialistas. Y aunque tuvieran ligazones evidentes con Gobiernos de países en que la democracia brillaba por su ausencia. Como, además y por desgracia, la suma de socialistas y extrema izquierda tampoco bastaba para alcanzar la mayoría en aquella España (hay que ver lo difícil que esta les ponía las cosas a los buenos), esa segunda tendencia del PSOE no le hacía ascos tampoco a colaborar con partidos independentistas. A pesar de que estos habían dejado ya tan clara como la luna llena su voluntad de destruir el marco común de solidaridad llamado “España”, algo que diríase que a un socialista le debería importar.

El lector acaso haya identificado raudo que estoy hablando del PSOE actual. Lo cual es verdad, pero no es toda la verdad. Cuanto he dicho podría aplicarse también perfectamente a la situación en que se hallaba el mismo PSOE hace ahora ochenta años justos. En aquel 1936 el PSOE era ya uno de los partidos políticos españoles más antiguos, con nada menos que cincuenta y nueve años a sus espaldas. Tenía ya centenas de miles de votos y una penetración importante en el mundo sindical e intelectual. Aun así, en las elecciones anteriores (las de 1933) había obtenido resultados algo renqueantes (solo un 21,68 % de los electores había optado por él; más o menos como el PSOE en diciembre y junio pasados). De modo que estaba entonces claro, como lo está ahora, que no iba a obtener de momento mayorías absolutas que le permitieran en solitario gobernar.

Se le abrían, pues, también dos posibilidades. Una era colaborar con aquellas opciones moderadas a su derecha que apostaban asimismo por la imperfecta democracia de la II República. La segunda posibilidad era la de colaborar con partidos a su izquierda que habían nacido (como el PCE en 1921) precisamente de su rechazo hacia los socialistas, y que dependían de países dictatoriales como la URSS. (Por no hablar de los anarquistas, enfrentados al socialismo ya desde tiempos del mismo Marx). Como, incluso así, los números no daban (aunque ignoro si esta expresión se utilizaba ya en 1936), le sería necesario cooperar igualmente con partidos independentistas, sobre todo catalanes, que no habían tenido empacho en saltarse la ley por mor de fragmentar España (de hecho, sus dirigentes habían sido sometidos a procesos judiciales, análogamente a lo que ocurre hoy otra vez).

Ante tal tesitura, dos corrientes en el PSOE lo tenían claro: la que abanderaba Julián Besteiro no parecía tener excesivos problemas en ponerse a construir con los partidos a su derecha una España común para todos. La que capitaneaba Largo Caballero, sin embargo, prefería coquetear con la ultraizquierda y el secesionismo, hasta el punto de perdonar sus delitos (que, por entonces, tras la revolución de 1934, eran mucho más importantes que lo son hoy los del grotesco Bódalo o el bukanero Alfon). En medio de ambas tendencias se hallaba Indalecio Prieto, que no quería perder apoyos ni por un lado, ni por el otro.

Estoy señalando algunas similitudes entre ambas situaciones, pero bien podría igualmente señalar sus muchas diferencias. Una de ellas es que en 1936 los socialistas no hacían escraches contra sí mismos a la puerta de su sede, como el que contemplamos el pasado sábado en Ferraz. De hecho, hacían cosas mucho peores: como aquel mitin socialista en la plaza de toros de Écija, del que Prieto tuvo que salir pitando, entre botellazos y pistolas de sus propios militantes, mientras la turba socialista secuestraba a su secretario personal. También hay otras diferencias: hoy por suerte no se espera que suceda nada parecido a aquello de que un escolta personal de Prieto, Luis Cuenca, protagonice el asesinato del líder de la oposición de derechas, Calvo Sotelo.

Pero tanto entonces como ahora el PSOE va a tener que asumir su verdadero tamaño como partido. De hecho, desde 1986 el PSOE no obtiene en las urnas una mayoría absoluta (la de 1989 lo fue solo accidentalmente, al retirarse del Congreso los electos por Herri Batasuna), mientras que solo en los últimos dieciséis años el PP lleva ya dos. Creo que el PSOE del siglo XXI va a tener que habituarse, pues, a ser un partido de cierto peso, pero incapaz de volver a gobernar España solito, como en sus dulces años 80. Eso no significa que no pueda volver participar en sus Gobiernos. Pero tendrá que decidirse para ello entre dos posibles vías. La primera es optar, como hizo al final Prieto, por una alianza con la ultraizquierda y el secesionismo. Lo cual no es seguro que salga bien: en su día, de hecho, le salió mal. Mal, nivel: muertos en las cunetas.

Puede no obstante caminar en sentido contrario. Darse cuenta de que le une mucho más con ese centroderecha al que nunca deja del todo de proclamar su odio, y atreverse a reformar la España del siglo XXI en un clima de concordia como el que, a diferencia de 1936, por lo general vivimos hoy los españoles de a pie. (Salvo excepciones, bien es cierto: como cuando algunos escrachan la sede de Ferraz). Le será duro (hay que cambiar el cultivo del aborrecimiento al PP por el cultivo de las virtudes cívicas). Le será doloroso (tendrá que aceptar que la realidad ya no es, ni en España ni en Europa, la de la socialdemocracia triunfante de antes). Le será, en cierto sentido, anticontemporáneo (hoy se lleva una política en que parezca que no te comprometes nunca a nada, mientras que lo que le pide lo real hoy al PSOE es comprometerse de lleno con una u otra opción). Será un esfuerzo tan hercúleo que todos los que no somos socialistas tendremos el deber de ser generosos con ellos y valorarles sus pasos en la buena dirección. Uno de los cuales ha sido, sin duda, librarse de Pedro Sánchez y hacerlo, esta vez, sin necesidad de secuestrar antes a su secretario, César Luena.

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Los 5 destinos europeos preferidos de los españoles por su gastronomía

Redacción TO

Foto: Marcelo del Pozo
Reuters

Junto a la cultura y la naturaleza, la gastronomía se ha convertido en una de las razones por las que los viajeros se decantan por un destino u otro. En el caso de los españoles se convierte en una misión complicada encontrar un destino donde disfrutar de la comida más que en su país, y es que hay que tener en cuenta que España es uno de los destinos europeos preferidos por su gastronomía. Por ello, desde Musement, compañía que recomienda las actividades y rutas gastronómicas más autóctonas para que vivas cada ciudad como si fuese tuya, han recogido los destinos europeos que los españoles eligen por su gastronomía:
 

Italia: es un destino muy típico cuando los españoles buscan un viaje gastronómico, además del típico plato de pasta o pizza o los increíbles quesos, Italia ofrece una amplia gastronomía en todo el país. Empezando por el norte, donde las comidas típicas son las más contundentes y encontramos los ingredientes más conocidos como el queso Parmigiano Reggiano o el vinagre balsámico de Módena, predominan las sopas, cocidos, carnes hervidas en vino y mantequilla. En el sur, no podía faltar el pescado y marisco, tanto en pasta como acompañados por las típicas verduras del sur como las berenjenas, los pimientos o los grelos.

Una camarera sirve pizza en un restaurante de Italia. | Foto: Parmigiano Reggiano/Reuters

 
España: clasificado como ‘un país para comérselo’ es muy habitual el turismo de los españoles dentro del propio país cuando eligen un destino en busca de la comida perfecta. De hecho, los españoles son los europeos que más viajan dentro de su propio país para redescubrirlo. En concreto, San Sebastián es uno de los destinos típicos para disfrutar de su comida, siendo muy habituales las rutas gastronómicas por el norte. Al igual que en Italia, el sur también ofrece otro tipo de gastronomía. En este caso destaca el tapeo y la fritura de pescado, entre otros muchos platos.


 

Francia: su amplia variedad de vinos y sus ricos quesos convierten a la costa azul en el país vecino preferido por los españoles a la hora de buscar un destino gastronómico. Por otro lado, los franceses son de los turistas europeos que más gastan en España , sin embargo, los españoles no se quedan atrás en su país y también son una parte importante del turismo en Francia.

Los 5 destinos europeos preferidos de los españoles por su gastronomía 1
Un marcador de piedra muestra el logotipo de la casa Moet & Chandon Champagne en Hautvillers, en el este de Francia, durante la tradicional cosecha de vino de Champagne. | Foto:
Benoit Tessier/Reuters

 
 
Grecia: evidentemente no es un destino únicamente elegido por su gastronomía pero se convierte en una parte importante junto a las maravillosas vistas que las islas ofrecen. La Tyropita o la tarta de queso griega es uno de los atractivos gastronómicos del país, se puede servir como aperitivo porque es una tarta salada pero también se emplea como postre en algunas ocasiones. Del mismo modo que en destinos anteriores, el queso griego o feta no se quedan atrás como puntos fuertes de la gastronomía preferida por los españoles.


 

Bélgica: a diferencia del resto de destinos anteriores, su principal atractivo es la famosa gama de cervezas belgas que ofrece. Además, otra diferencia con el resto son sus condiciones meteorológicas, que no acompañan tanto en verano, por ello es uno de los destinos más elegidos para escapadas cortas durante el año.

Botellas de cerveza se muestran en una mesa de un bar en Bruselas. | Foto: Eric Vidal / Reuters

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El plasma pixelado

Ricardo Dudda

Foto: Chema Moya
Reuters

Las imágenes del juicio de Gürtel en las que ha declarado como testigo el presidente Mariano Rajoy están pixeladas, como granuladas, son de mala calidad. Son fotografías de pantallas de televisión, de la señal de vídeo de la Audiencia Nacional, porque no se permiten cámaras de la prensa en la sala. El efecto es potente. Rajoy se desenvuelve con chulería como si estuviera respondiendo a Pablo Iglesias en el Congreso (“No parece un razonamiento muy brillante”, “‘Hacemos lo que podemos’ significa que no hicimos nada”, “Lo siento mucho, pero las cosas son como son y a veces no son como a uno le gustaría que fueran”, “Las respuestas tienen que ser gallegas, no van a ser riojanas”) para defender su inocencia, pero visualmente parece culpable: sentado ante jueces, con mirada hostil, en imágenes como de cámara de seguridad u obtenidas clandestinamente, parece un Mubarak, o un Fujimori, o un
Hussein en sus respectivos juicios. La distancia entre los delitos de estos líderes y Rajoy es enorme, pero son imágenes que condenan.

El presidente del plasma acude para defenderse y controlar su discurso, no ha hecho el paseíllo de entrada a la audiencia ante la prensa porque condena mediáticamente, pero no puede controlar su imagen en el juicio. TVE parece que lo sabe, y no ha emitido la declaración en La1: hay un tuit entre divertido y amargo que muestra pantallas de varias cadenas, todas emitiendo el juicio excepto La1, que tiene un
programa de cocina.

El tuitero Tsevan Rabtan, que escribe siempre con rigor y seriedad sobre temas judiciales, comenta: “Lo que estamos viendo es un sainete. Un interrogatorio que solo busca que un testigo se incrimine”. Y sigue: “Esta declaración hace mucho rato que es un sainete. Los magistrados dan cuerda para que no se diga que favorecen a Rajoy.” ¿Por qué ha ido Rajoy a declarar? ¿Es porque sabe que no tiene nada que perder? La imagen que lo incrimina, lo sorprendente de su presencia en el juicio de un macrocaso de corrupción de su partido, quizá no le afecta porque ya nada parece afectarle. Por eso puede lo mismo hacerse el olvidadizo que afirmar que lo recuerda todo. A veces da la sensación de que lo que afectaría a un presidente cualquiera a Rajoy no solo le resbala sino que incluso le hace más fuerte.

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Mariano Rajoy, testigo de excepción

Marta Ruiz-Castillo

Foto: SUSANA VERA
Reuters/Archivo

“Con absoluta normalidad” afronta el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, su declaración como testigo este miércoles en la vista oral del juicio del ‘caso Gürtel’. Así lo aseguró en abril a preguntas de los periodistas.

“Llevo diciendo durante mucho tiempo que cumplir la ley y hacer caso a las resoluciones de los tribunales es algo obligado para todos, me he referido también a los gobernantes y en mi caso también; es mi obligación e iré encantado a responder a lo que tengan a bien preguntar y aclarar lo que quieran aclarar. Este es un acto de pura normalidad”.

“Normalidad”, “tranquilidad” y “colaboración con la Justicia”, son las consignas dadas en el PP y en el Gobierno para hablar sobre la presencia de Rajoy en la Audiencia Nacional, según se desprende de las declaraciones de altos cargos del partido y del ejecutivo en las horas previas a la comparecencia del presidente en el juicio de la Gürtel. Empezando por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que el lunes recordó que “cualquier español sabe que colaborar con la justicia es una labor de todos y a la que todos debemos acceder con la mejor disposición. Y con esa mejor disposición es con la que irá el presidente del Gobierno, a colaborar con la justicia en lo que el tribunal estime oportuno”.

La comparcencia del presidente del Gobierno ante el tribunal que juzga posibles implicaciones del PP en la trama Gürtel ha provocado una gran expectación con 321 periodistas de 83 medios nacionales e internacionales acreditados. Será la imagen del día dentro y fuera de España y ante la avalancha de medios, la Audiencia Nacional ha tomado medidas excepcionales, según informa en una nota.

Por el tribunal han pasado ya como testigos buena parte de la antigua cúpula del PP como Ángel Acebes o Javier Arenas, entre otros. Todos dijeron desconocer las actividades de Francisco Correa, considerado líder de la trama de corrupción, en el partido y negaron haber recibido dinero de éste.

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Ángel Acebes, ex secretario general del PP, tras declarar en el juicio Gürtel en junio | Foto: Susana Vera / Reuters

No está previsto que Rajoy se siente frente al tribunal como el resto de los encausados o testigos, sino a un lado de la sala. Y eso que la Audiencia se refiere a él en uno de los autos como “el ciudadano Mariano Rajoy”, así que se desconoce el lugar desde el que responderá a las preguntas que le formulen. Más allá de dónde se siente, el ciudadano Rajoy está obligado a decir la verdad como testigo si no quiere incurrir en un delito de falso testimonio tipificado en el artículo 458 del Código Penal.

Los autos de la Audiencia

“La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha citado a Mariano Rajoy para que declare como testigo el próximo 26 de julio a las 9:30 horas en la vista oral del ‘caso Gürtel'”, según un auto de mayo en el que se establece que el presidente del Gobierno “deberá comparecer físicamente en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares”.

El tribunal señala que “la importancia de su declaración, en cuanto a los conocimientos que el testigo pueda tener datos que pueda aportar, hacen que la inmediación y la contradicción demanden como opción preferente su presencia física ante la Sala”.

La resolución se aprobó con el voto particular del presidente del tribunal, Ángel Hurtado, que considera que debería haberse acordado que la declaración de Rajoy como testigo se realizara por videoconferencia, tal y como había pedido el propio presidente del Gobierno.

Antes de este auto hubo otros. El 4 de febrero de 2016, la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó uno en relación con el juicio de la pieza “Época I” del ‘caso Gürtel’ por el que el tribunal rechazaba “la declaración como testigo del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y acuerda la de la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, entre otras”.

En su resolución los magistrados admitieron toda la prueba solicitada por la Fiscalía, la Abogacía del Estado, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, así como de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa ADADE, salvo la solicitud de esta organización que actúa como acusación particular para que testificara Mariano Rajoy, por no haber aportado razones suficientes para que prestara declaración, “sin perjuicio de que, en otro momento, se pueda acordar por la Sala que testifique de considerarlo necesario, a la vista del desarrollo del juicio oral”.

El 24 de abril de este año, la Sección Segunda de la Sala de lo Penal cambia de opinión y notifica en un auto los motivos por los que llama a declarar como testigo al presidente del Gobierno. No por su calidad de jefe del Ejecutivo, dice, sino por los cargos “que ocupaba y actividad que en función de ellos debía desarrollar en el Partido Popular, en el periodo temporal abarcado en el enjuiciamiento de la presente Pieza Separada de las DP 275/08 – EPOCA I: 1999-2005”. El auto incluyó un voto particular del presidente del tribunal, el magistrado Ángel Hurtado, contrario a la práctica de esta prueba testifical.

Los jueces consideran que “la situación en la que se encuentra el tribunal es muy diferente a la de antes del inicio de las sesiones del juicio”. Rajoy planteó que testificar físicamente supondría un gasto extra y propuso declarar a través de videoconferencia. La Audiencia, en su auto del 30 de mayo, considera que “las razones dadas ni son consistentes ni tampoco son razones que impidan al testigo acudir ante el tribunal”.

“El Tribunal no acierta a entender en qué consiste ese despliegue importante de recursos”

“El tribunal no acierta a entender en qué consiste ese despliegue” importante de recursos públicos por el hecho de que “el testigo tenga que desplazarse 18 kilómetros”, como “tampoco comprende” que se aleguen cuestiones de seguridad dado que en el lugar donde se celebra el juicio hay unas medidas de seguridad “con mayores garantías que las que puedan ofrecer otras sedes empresariales o institucionales de la Comunidad de Madrid”.

“En tres oportunidades dijeron que no tenía que ir como testigo, ahora dicen que sí; no dije nada en las otras oportunidades y ahora tampoco”, comentó Rajoy a los periodistas a finales de abril cuando fue preguntado por la decisión final de la Audiencia de hacerle acudir a testificar.

…y nada más que la verdad

“Poco podrá aportar por su desconocimiento de los hechos”. Quien así se habla sobre lo que va a decir Rajoy en su declaración es el vicesecretario de organización del PP, Fernando Fernández Maíllo. Y es que el caso que se juzga en la Audiencia es una de las muchas piezas separadas del caso Gürtel. Se trata de la conocida como Primera Época, y más concretamente la que se refiere a la supuesta financiación irregular en las campañas electorales en 2003 de los ayuntamientos madrileños de Majadahonda y Pozuelo, gobernados por el PP.

“Rajoy no sabe ni podía saber nada de los manejos en Pozuelo y Majadahonda de la red controlada por Francisco Correa”, aseguró Fernández Maíllo el lunes en rueda de prensa en la sede del PP. Rajoy dejó de ser vicesecretario general del partido en septiembre de 2003, cuando José María Aznar le cedió el testigo como líder del PP.

Fernández Maíllo recordó el lunes que fue precisamente en el momento en el que Mariano Rajoy llegó a la presidencia del PP cuando la dirección del partido suspendió los contratos con la empresa de Francisco Correa. Algo que el propio Correa y que el extesorero del PP, Luis Bárcenas, también encausado en el caso Gürtel, corroboraron en sus respectivas declaraciones en el juicio oral.

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Rajoy se reunió con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, el 6 de julio. Foto: Juan Medina / Reuters

Rajoy, por su calidad de testigo, está obligado a decir la verdad y Pedro Sánchez se ha encargado de recordárselo desde que se supo que iba a comparecer ante el tribunal; la última vez, el pasado sábado durante un acto de partido en el que el secretario general del PSOE instó al presidente del gobierno a que, cuando comparezca ante la Audiencia Nacional “diga la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”.

Para el PSOE, la comparecencia de Rajoy ante un tribunal, aunque sea como testigo, “no es una buena imagen para España, ni para la credibilidad democrática de nuestro país”. “Un presidente en activo jamás había comparecido en ninguna circunstancia ante la Audiencia Nacional”, destacó este lunes el secretario de Organización de los socialistas, José Luis Ábalos en rueda de prensa, en la que insistió en que Rajoy “no es que pasara por allí”, sino que la Audiencia Nacional entiende que su testimonio “es relevante para el esclarecimiento de los hechos que se están juzgando”.

Felipe González y el caso Marey

La imagen de todo un presidente del gobierno en activo declarando como testigo en un juicio por corrupción no tiene precedentes en España. En otros países, sí. Pero en España, es la primera vez. De ahí la expectación creada en medios nacionales internacionales. De ahí las medidas de seguridad extremas que se han organizado en el entorno a las instalaciones de San Fernando de Henares donde la Audiencia celebra el eterno juicio de la Gürtel.

Antes que Rajoy, sin embargo hubo un caso similar. Felipe González también tuvo que pasar por el mal trago de acudir, en este caso ante el Tribunal Supremo, para declarar como testigo en el juicio por el secuestro de Segundo Marey, la primera acción de los GAL en 1983 en el marco de la guerra sucia contra ETA.

En 1998 Felipe González ya no era presidente del Gobierno pero el tribunal lo llamó a declarar en medio de una gran polémica y expectación por el secuestro de Marey, un ciudadano francés confundido con un etarra, cometido en 1983 cuando era presidente del Gobierno. Por este suceso fueron encarcelados el ex ministro del Interior, José Barrionuevo, el ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, y otros ex altos cargos del ministerio en septiembre de ese mismo año 98.

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Felipe González sale de testificar ante el Supremo por el caso Marey el 23 de junio de 1998. Foto: Sergio Pérez / Reuters

También Adolfo Suárez, primer presidente del Gobierno de la democracia tras 40 años de dictadura compareció como testigo en el juicio del caso Banesto, cuando hacía años que había dejado La Moncloa. La diferencia es que Suárez pidió comparecer como testigo, mientras que González y Rajoy fueron obligados.

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Zinteta, la artista que devuelve las estrías a la belleza

Redacción TO

Foto: @ZINTETA
Instagram

La artista e ilustradora española Cinta Tort Cartró, nacida en Barcelona en 1995, ejemplifica el espíritu emprendedor y autodidacta de su generación, la Generación Z. Gracias a sus creaciones, algunas controvertidas pero sin duda certeras, ha logrado protagonizar artículos de importantes publicaciones extranjeras como The Daily Dot o Huffington Post, por citar algunas.

Obsérvalas, léelas, descúbrelas y ámalas. Estrías 💛💚❤️💜💙 Des de bien pequeñitxs nos hacen odiar todo aquello que tenemos en nuestro cuerpo e intentan constantemente que eliminemos todo aquello que para ellos no es normal: las manchas, las pecas, los pelos, y un sinfín de cosas más, y… las estrías. Las estrías son aquellas marcas que muchxs de nosotrxs tenemos en la piel. Me pasé años odiándolas e intentando encontrar una manera de eliminarlas, hasta que me dí cuenta que si no las aceptaba no me estaba aceptando a mi misma. Hace unos pocos años que he empezado a trabajar el amor propio y a aceptar y ver todo lo que hay en mi cuerpo. Aceptar todo esto es aceptar tus raíces, tu historia, todo lo que hay en él y, al fin y al cabo, aceptarte a ti misma. Las estrías son parte de nuestra esencia, nuestros momentos, de nuestras vidas, de nuestras historias y de nosotrxs. Son tan bellas que no se como a veces consiguen que las odiemos. Observarlas es terapéutico. No dejas que se metan con todo lo que tienes y todo lo que eres. Quererse es un acto revolucionario.

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M'agrada quan ens abracem 💜 #abrazos

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#manchoynomedoyasco (Més respecte, si us plau)

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#estrías 💜💖❤💛💚💙 Cada unx de nosotrxs es diferente y, a la vez, cada cuerpo es de una forma u otra y tiene su propia esencia y energía. Hay muchos tipos de cuerpos, igual que hay muchos tipos de estrías. De eso me dí sobre todo cuenta el día que hice estas producciones. Pintando a Yacine, a Mònica y a Roser observé detalladamente su piel, la delicadeza que había en ella y, a la vez, la belleza y la esencia que estas escondían. Hay personas con más o menos estrías, con estrías muy gruesas, menos, o más o menos marcadas, y en esto, en la diversidad, hay la riqueza. Las estrías de Yacine me llamaron mucho la atención, pequeñitas, poco palpables a primera vista y verticales, era la aventura de descifrar todo lo que ellas escondían. Todos los cuerpos tienen (más o menos) manchas, pelos, pecas, estrías, curvas, rectas, heridas, arrugas… y todos son igual de válidos. Ya es hora de que empezemos a amar el nuestro porque, al fin y al cabo, esta es nuestra herramienta de comunicación con el mundo. Y si no nos gusta la herramienta que utilizamos para ello, dificilmente podremos sentirnos libres. Una vez más: quererse es un acto revolucionario. 💜

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La propuesta que ofrece Zinteta en la red, y que le ha labrado una importante base de 30.000 seguidores que suma y sigue, es arriesgada a la par que reivindicativa. Según sus propias palabras, este proyecto creativo feminista nació porque “sometida a situaciones machistas” vio que “una buena manera de poder luchar contra ellas era visibilizándolas a través del arte”. Muchas de esas situaciones son los propios cánones de belleza que imponen industrias como la de la moda, en la que elementos naturales del cuerpo de cualquier mujer, como las propias estrías, se esconden ante la mirada de millones de personas. Esas estrías Zinteta las pinta de colores para devolverlas a la belleza, para hacerlas visibles e incluso destacarlas. Además, también visibiliza otras ‘vergüenzas’ para que no sean tales, como la menstruación. Lo hace a través de “Mancho y no me doy asco”, uno de sus más recientes proyectos artísticas.

#manchoynomedoyasco

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#manchoynomedoyasco Hola a todxs. Gracias. Estos dos últimos días han pasado cosas muy "heavys". Antes de ayer me hicieron una entrevista desde Nueva York y ayer me encontré con un artículo en la red sobre mi trabajo, aluciné. Pero hoy… esta mañana, me he encontrado con un artículo sobre mi trabajo en la edición digital de Metro Newspaper (UK). Y lo más gracioso es que me ha dado por buscar mi nombre (Cinta Tort Cartró) en google y me he encontrado con mogollón de artículos que hacían referencia a mis producciones, artículos en mogollón de idiomas… lo estoy flipando y creo que no voy a ser consciente de ello durante unos días. Espero que llegue a muchas personas y que puedan reflexionar sobre toda la lucha que hay en esto. Estoy muy feliz, la verdad que estoy muy en shock y no se muy bien que decir. Un gracias queda pequeño. Un gràcies es queda molt petit💜🌱

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💗 #manchoynomedoyasco

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Part II. Emoción a flor de piel. Estoy en shock. GRACIAS. THANK YOU 💜🌱

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Sus piezas e ilustraciones abarcan la exploración de la mujer, la identidad sexual y el género desde un punto estéticamente llamativo. Quédate con su nombre, porque esta jovencísima ilustradora dará mucho que hablar.

More about International day against homophobia, transphobia and biphobia #IDAHOT

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Faltan abrazos. Prints disponibles.

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