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10 lecturas para celebrar el Día del Libro y aprender más sobre tu perro

Carola Melguizo

Foto: BequestNL
Pixabay

Como cada año, el 23 de abril se celebra en más de cien países el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor con el objetivo de promover la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual. Una excusa perfecta para comenzar una nueva lectura y ya puestos, porqué no, para conocer mejor a nuestro perro, para ver la vida desde su perspectiva, para aprender y para acercarnos un poco más al compañero de vida que él se merece que seamos. Porque los libros tiene ese poder, son capaces de transformarnos. Podemos disfrutar más o menos su lectura, pero una vez terminado no somos los mismos, algo en nosotros ha cambiado para siempre.

Esta lista enumera, en orden alfabético, diez libros de géneros variados que no te puedes perder si te gustan los perros. Algunos son muy recientes, otros llevan más tiempo publicados pero todos están 100% recomendados para los amantes de los perros. Si hay un día que merece ser celebrado en el año, sin duda, es el 23 de abril, porque, en palabras de Rubén Darío: “El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.” Feliz Día del Libro.

10 lecturas para celebrar el Día Internacional del Libro y aprender más sobre tu perro 1

Entiende a tu perro

Enrique Solís y Eliseo Rodríguez | Oberon

Los amantes de los perros ahora están de enhorabuena. Con este libro aprenderán a reconocer las señales de sus mejores amigos, comprendiendo cómo piensan, así como la manera correcta de educarles: Siempre en positivo, tratándoles con el mayor de los respetos, sin castigarles, y premiándoles cuando consigan lo que se espera de ellos.”

Jules

Didier van Cauwelaert | Alianza Editorial

Jules es un relato a dos voces lleno de ternura. Una novela romántica, vertiginosa y original, llena de humor y fina ironía. Una historia, a veces políticamente incorrecta, de aprendizaje mutuo, de pasiones volcánicas y situaciones delirantes de la mano de un perro guía un tanto peculiar. Una novela cautivadora que dejará al lector con una sonrisa en los labios.”

La perra de mi vida 

Claude Duneton | Malpaso

“Un libro de apuntes vitales absolutamente extraordinario. Rita −la perra protagonista de esta historia− es capaz de acabar con la paciencia de cualquiera, pero también de conjurar, en torno a su recuerdo, una época que fue capital en la vida de un niño. Un libro tan divertido como emocionante.”

Llévame contigo

Carlos Rodríguez | Oberon

Llévame contigo es el punto de encuentro de todos aquellos que han decidido dar un gran paso: adoptar un animal necesitado. Bajo el lema de fomentar la adopción animal y darle visibilidad al grave problema de abandono que existe en la actualidad, y con el estilo directo y divertido que le caracteriza, Carlos Rodríguez ofrece información de todo lo que hay que saber sobre el proceso de adopción y consejos para que el nuevo miembro se adapte a la familia lo mejor posible.”

Los niños necesitan animales de compañía 

Dieter Krowatschek | Plataforma editorial

“Valores como la lealtad, el compañerismo y el respeto encuentran en los animales de compañía a sus mejores instructores. A muchos padres les asusta tener animales en casa pero está comprobado que los niños que tienen alguna mascota son más equilibrados, resistentes y tolerantes que los que no tienen. Aprenden antes a relacionarse con los demás y a tomar responsabilidades. El libro nos habla de lo ventajoso que puede ser para un niño relacionarse con animales y nos brinda varias pistas para descubrir qué mascota le conviene a cada niño, al tiempo que insiste en la importancia de cuidar bien a los animales.”

10 lecturas para celebrar el Día Internacional del Libro y aprender más sobre tu perro 2

Perros e hijos de perra

Arturo Pérez-Reverte | Alfaguara

“Perros de presa adiestrados por gente sin escrúpulos, un chucho mexicano tuerto y digno, el fila brasileño que no era un asesino, Jemmy y Boxer, que cruzaron el Valle de la Muerte con la Brigada Ligera, el perro flaco y bastardo de la batalla de Rocroi, o Sherlock, el teckel de pelo fuerte y sólidos silencios, son algunos de los protagonistas en los artículos escritos por Arturo Pérez-Reverte entre 1993 y 2014 que se recogen en esta antología, ilustrada por el pintor Augusto Ferrer-Dalmau.”

Ser perro

de Karen Wild | KNS Ediciones

“En esta obra encontrarás un relato actualizado del mundo del perro y la visión del mundo desde su perspectiva y con sus sentidos.”

Solo en casa

James O’Heare | KNS Ediciones

“Proporciona a los lectores las herramientas necesarias para formular un diagnóstico, valorar la gravedad del caso y las posibilidades de éxito en su resolución, así como establecer un plan de tratamiento adecuado para la ASC.”

Un amor muy perro

Gemma Correll | Plataforma editorial

“La búsqueda del amor verdadero nunca ha sido fácil. Plagada de obstáculos, desde el profundo dolor de un amor perruno no correspondido hasta el final de una relación cuando toca dividir los juguetes, un carlino debe aprender a superar esas trabas con la cabeza bien alta y la cola perfectamente curvada.”

Un perro

Alejandro Palomas | Destino

Un perro no es solo el retrato del fascinante vínculo entre un hombre y su perro, sino también un remolino de emociones en el que confluyen una mirada tierna y cruda al universo familiar y un homenaje al amor en todas sus manifestaciones.”

Y para los pequeños de la casa:

La niña que sabía de perros

Sumara Marletta | KNS Ediciones

“En esta obra, dirigida al público infantil, la autora aporta la información básica necesaria sobre el lenguaje de los perros, sus necesidades y su educación con el fin de mejorar el conocimiento de la especie y prevenir los incidentes entre perros y humanos, especialmente entre perros y niños, más expuestos y vulnerables.”

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Continúa leyendo: Para leer en primavera

Para leer en primavera

Redacción TO

La temperatura ha subido y el clima es ideal para salir a una terraza a disfrutar de un café y un libro… o una cerveza y un libro… o un gintonic y un libro. Lo importante -ya me entienden- es el libro. Por eso para contribuir con inspiración la redacción de The Objective comparte algunos libros ideales, temática, causal o arbitrariamente, para leer en esta temprana primavera que a veces parece ya un verano.

¡Disfrutad!

Para leer en primavera 1

Tratado de la infidelidad 

Julián Herbert y León Plascencia Ñol | Malpaso

Esta selección de relatos es una oda a las experiencias amorosas intensas, de cachondeo, diversión, sexo y hedonismo. La mayoría de estas historias relatan algún tipo de infidelidad, desde “montar los cuernos” hasta las faltas de compromiso con uno mismo, situaciones que reflejan el eterno debate con nuestra moralidad. Herbert y Plascencia nos regalan un libro perfecto para entrar en el calorcito de la primavera.

“Seis kilómetros. Necesitas unos googles y un walkman como los de la flaca. No es saludable correr entre cadáveres sin una escafandra.” 

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera | Tusquets

El mujeriego Tomás se casa con Teresa, pero mantiene un un lío con Sabina, que a su vez se acuesta esporádicamente con Franz. Con la Primavera de Praga como telón de fondo, Milan Kundera hace un retrato de las relaciones humanas partiendo del concepto nitzscheano del eterno retorno: ¿Es la vida un acontecimiento único o estamos destinados a repetirla constantemente en un círculo infinito?

“El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro”.

Sexo Futuro

Emily Witt | Libros del Lince

Esta novedad editorial puede dejar con la boca abierta a cualquiera. Este top seller del New York Times, relata a modo de ensayo cómo nuestra aproximación al amor y al sexo ha cambiado en los últimos años. Witt relata sus experiencias a través de citas por Internet, pasando por grabaciones de porno para Internet, sesiones de meditación orgásmica o bodas poliamorosas. Este libro rompe paradigmas y nos libera de preguntas sencillas como “¿estás casado?” o “¿tienes hijos?”, haciendo una reflexión más compleja sobre cómo es nuestra conexión interna con el placer y las concepciones sobre el amor.

“Este futuro no había llegado a ocurrir. Un par de décadas después teníamos unos cuantos juguetes sexuales operados por mando a distancia y nada de fundas corporales de alta tecnología.”

Para leer en primavera 2

La conquista del cerebro

Daniel Tammet | Blackie Books

Si en realidad buscas darle un toque memorable a esta primavera, sin duda el segundo libro de Daniel Tammet es la opción ideal. No se me ocurre nada mejor que leer bajo el sol tibio de abril que este especial relato de uno de los pocos humanos conocidos con el síndrome del “savant” (el sabio) relatándonos cómo funciona su magnífico cerebro (que le permite saborear colores, sentir números y aprender idiomas tan complejos como el islandés en apenas una semana). Explicándonos cómo funciona su mente, Tammet quiere que exploremos cómo funciona la nuestra, cómo percibimos y procesamos el mundo, sus estímulos, sus patrones y que en definitiva se expandan nuestros límites.

“Nuestra mente es un milagro: una red tremendamente compleja, una telaraña de luz que, dentro de nuestras cabeza, conforma la manera en que cada uno se percibe a sí mismo y entiende el mundo que lo rodea (…) sin embargo, gran parte de lo que sucede dentro de nuestra cabeza sigue siendo un misterio.”

El albergue de las mujeres tristes

Marcela Serrano | Alfaguara

Esta nueva reedición de la novela quizás se deba a que Marcela Serrano escribe sobre un tema global, que es relevante en la actualidad: el amor y el desamor desde el punto de vista de un grupo de mujeres independientes. El albergue de las mujeres tristes cuenta la historia de un grupo de mujeres, alojadas en un albergue, donde dialogan sobre sus problemas, inquietudes y anhelos en contraposición a la incapacidad afectiva masculina.

-¿Por qué no escribes una novela de amor?

-Por los lugares comunes. El amor y los lugares comunes, tú sabes, corren peligro de convertirse en sinónimos.

-¡Una historia de amor es siempre una historia de lugares comunes! ¡Relájate, aquí no se salva nadie!

Tomboctú

Paul Auster | Anagrama

Para dar la bienvenida a la primavera propongo hacerlo de la mano de Míster Bones. Así se llama el protagonista de esta fábula, ligera pero con la intensidad de un Paul Auster que nos presenta un mundo de extremos, en el que la poesía y el amor incondicional forman un todo en un mundo de humanos narrado a través de la mirada y el olfato de un perro. Míster Bones es el amigo fiel e inseparable de Willy Christmas, un personaje excéntrico con una gran sensibilidad, con el que ha recorrido medio país y al que acompaña en su último viaje. Auster logra que nos sintamos parte de esta historia de claroscuros, divertida y triste a la vez y, sobre todo, emocionante y emotiva.

“Míster Bones no llegaba a imaginarse lo que sería la vida en un sitio así, pero Willy hablaba de ello con tan vivo deseo, con tan dulce emoción resonando en su voz, que el perro acabó por abandonar sus dudas. Tom-buc-tú. Y ahora hasta el sonido de aquella palabra era suficiente para hacerle feliz”.
Para leer en primavera 3

La luz que no puedes ver

Anthony Doerr | Suma de Letras

Marie-Laure es una niña ciega que vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de todas sus llaves y puertas y donde la lleva cada día. Werner en un niño huérfano que vive con su hermana Jutta en un orfanato de Alemania. Desde el punto de vista de dos seres completamente inocentes, Anthony Doerr narra las crueldades que se cometieron durante la Segunda Guerra Mundial, cómo la Alemania nazi destruyó las vidas de la gente del bando contrario, pero también las de sus propios soldados.

Las vidas de Marie-Laure, que con doce años tiene que huir a la ciudad de Saint-Malo llevando consigo una de las joyas más preciadas del museo, y de Werner, que se convierte en un experto en construir y reparar radios y es reclutado por el ejército alemán, se cruzan finalmente y cambian para siempre. La mirada inocente de dos niños que narran cómo vivieron una guerra que les era completamente ajena es una lectura ideal para los días lluviosos de primavera, en los que apetece trasladarse a otro lugar, a otra época.

El labrador de aguas

Huda Barakat | La otra orilla / Belacqua

Una historia de amor y odio; de guerra y paz; de tristeza y alegría; de destrucción y construcción. Una historia sobre el Beirut en guerra. El Beirut de 1975. Una historia cargada de sensualidad, en la que a través de los personajes de Shamsa y Nicolás, ir descubriendo los secretos de los diferentes tipos de tela y del romanticismo más sensual entre los dos protagonistas. Si el terciopelo es la tela más cara, lujosa y con calidad del mercado, sin duda, el Labrador de aguas es el terciopelo de las novelas sobre Beirut de 1975. La finura y sensibilidad de las palabras encierran el dolor más profundo que un ser humano puede vivir cuando se ve inmerso en una ciudad en guerra, cuando lo ha perdido todo y cuando su búsqueda consiste en encontrarse a sí mismo.
Una obra redactada con la fuerza del algodón egipcio, la clase del terciopelo y la finura y delicadeza de la seda.

“Solo siente nostalgia del pasado aquel a quien el presente ha abandonado”.

Los Gritos del Pasado

Camila Läckberg | Maeva

El buen tiempo llega a Fjällbacka, un pequeño pueblo de pescadores situado a 150 kilómetros de Gotemburgo, Suecia, y donde su población se multiplica durante los meses de verano para disfrutar de los paseos marítimos y de las siestas al sol en la costa. En esa paz veraniega, un niño descubre el cadáver de una turista alemana cruelmente asesinada. Muy cerca de allí, la policía encuentra los esqueletos de dos mujeres desaparecidas hace veinte años. El detective Patrick Hedstrom y la escritora Erika Falck tendrán que aparcar sus merecidas vacaciones para resolver un caso en el que terminarán descubriendo que todas las víctimas tienen alguna relación con un predicador y su particular familia.

“Le resultaba extraño defender al mismo hermano al que, por lo general, no dejaba de criticar, pero la sangre es más espesa que el agua…”

Para leer en primavera 4

La memoria secreta de las hojas

Hope Jahren | Paidós

La geobióloga Hope Jahren crea un emocionante relato de su nueva vocación por la botánica a través de un ensayo que nos revela la vida secreta de las plantas. ¿Están en todas partes y no nos damos cuenta? Es así. “Los árboles tienen casi tantas hojas, como cabellos tenemos los seres humanos”, afirma Hope. Un libro que, en el mejor de los casos, hace para la botánica lo que ensayos de Oliver Sacks hizo por la neurología. Una narración que va más allá de do it yourself  del cuidado de las plantas, es un manifiesto importante dentro del cambio climático.

La vista desde aquí

Ignacio Peyró | Elba

La conversación vuelve aquí a confirmarse como principal alimento de la dieta intelectual. Como centro de gravedad, la Historia, los recuerdos y las referencias a la experiencia. En el aire, ideas de peso que sin embargo sobrevuelan ligeras por un texto capaz de sumergir la mente en un refrescante río de argumentos. El editor de la sección el Subjetivo, Ignacio Peyró dialoga con un referente de las letras españolas: el prolífico y polifacético Valentí Puig, también colaborador de la sección de opinión de The Objective. Un imprescindible para esta primavera.

“Sí, cada tiempo tiene sus locuras. A veces resulta más difícil otear más allá de la gran bruma…”

Antología poética

Wislawa Szymborska | Visor

La poeta polaca Wislawa Szymborska era una mujer difícil que quería tener los ojos claros solo porque los suyos eran oscuros. Vivió en la época soviética y primero abrazó el Partido para luego combatirlo. Su poesía es un tesoro; es tierna y amarga y demuestra a las claras que nuestra querida Wislawa vivió momentos de felicidad, pero siempre muy fugaces, como sus relaciones. Ganó el premio Nobel de Literatura en 1996 y se mantuvo reservada hasta el último de sus días: permaneció recelosa ante los curiosos que se acercaban hasta su casa en Cracovia y confundió a sus biógrafos en cada uno de los datos que concedió. Esta antología traducida por Elzbieta Bortklewicz es un buen comienzo para adentrarse en la mirada de Wislawa, ahora que entra la primavera.

“Nada ocurre dos veces
y no ocurrirá. Por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

Siendo alumnos más torpes
en las escuelas del mundo
no repetiremos años,
inviernos o veranos”

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Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid

Carola Melguizo

Foto: Cortesía de Perrachica

El brunch, esa mezcla perfecta entre el desayuno (breakfast) y la comida (lunch) ideada para satisfacer las necesidades de aquellos que no madrugan, pero que valoran la importancia de comenzar el día con una buena comida, ha encontrado en Madrid muy buenos representantes. Y es una costumbre que cobra cada vez más fuerza. Puede haber comenzado como una moda, pero sin duda, llegó para quedarse.

En verano es fácil salir a pasear con tu perro y luego buscar una terraza bonita para brunchear, son muchas las opciones. Pero en invierno el tema se complica. Siempre existe la posibilidad de llevarlo a casa después del paseo, lógicamente, pero seamos honestos, la vida con ellos es mucho mejor. Como dijo Rühmann: “Se puede vivir sin perro, pero no merece la pena.” Afortunadamente, en España cada vez son más los establecimientos en los que los perros son bienvenidos. Todavía queda mucho camino por recorrer en este sentido, pero poco a poco se va consiguiendo.

En estos cinco restaurantes, listados en orden alfabético, podéis disfrutar de una comida deliciosa y vuestro perro se sentirá como en casa ¿Qué más se puede pedir para cerrar bien la semana?

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 13
Foto vía El Federal.

1. Federal Café

Un local amplio y con mucha luz en el céntrico barrio de Conde Duque que invita a pasar el rato conversando tranquilamente y disfrutando de una variada oferta gastronómica.
Dirección: Plaza de las Comendadoras, 9
Horario del brunch: De lunes a viernes de 9h a 13h y sábados y domingos de 9h a 16h
Recomendación de la casa: Tostada de pan de centeno, con aguacate, nuez moscada y lima, morning hamburger, huevos benedict, café natural con leche fresca, postres y dulces caseros.

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 14
Foto vía Frida.

2. Frida

La atmósfera desenfadada hacen de este rincón del emblemático barrio de Chueca el lugar ideal para saborear una buena comida junto a la mejor compañía.

Dirección: Calle San Gregorio, 8
Horario del brunch: Todos los días de 11h a 14h
Recomendación de la casa: Cualquiera de las modalidades de eggs benedict, de crepes o de pan cakes.

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 12
Foto de Carola Melguizo / La Guía del Perro.

3. MEAT

Restaurante ubicado en la zona de Alonso Martínez con un marcado estilo industrial y un ambiente cuidado y acogedor en el que podrás cargar las pilas a base de buenos sabores.
Dirección: Calle Santa Teresa, 4
Horario del brunch: Sábados y domingos de 11h a 17h
Recomendación de la casa: Tortitas, tacos, granola y la tostada de aguacate con huevo.

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 9
Foto vía Mür Café.

4. Mür Café

Una cafetería en Conde Duque con espíritu inclusivo, opciones para vegetarianos y repostería artesanal, donde comer será una experiencia excelente.
Dirección: Plaza Cristino Martos, 2
Horario del brunch: viernes de 11h a 16h y sábados y domingos a las 11h, a las 13h y a las 15h
Recomendación de la casa: Cualquiera de las versiones del brunch y de las tartas, toda caseras.

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 8
Foto vía Vailima.

5. Vailima

Situada muy cerca de la Puerta de Alcalá, esta tetería es el lugar perfecto para desconectar y relajarse después de una dura semana de trabajo.
Dirección: Calle Salustiano Olózaga, 18
Horario del brunch: Sábados, domingos y festivos de 11:30h a 16h
Recomendación de la casa: Cualquiera de los platos de huevos: Benedict, a la florentina, estrellados… El proveedor de huevos ecológicos es Pedaque, una pequeña empresa familiar dedicada a la producción ecológica de huevos en la que NO utilizan ni abonos en los cultivos de las plantas, ni aditivos en los piensos. Las gallinas se alimentan libremente en su finca de Fuentemilanos, Segovia, de esta manera consiguen que las características organolépticas se mantengan, logrando que sus huevos sepan a los de toda la vida.

Para finalizar, una recomendación extra. Lo perros únicamente pueden acceder a la terraza, no a la totalidad del restaurante, pero no pasa nada porque es cerrada y climatizada:

Los cinco mejores restaurantes para tomar el brunch con tu perro en Madrid 1
Foto vía Perrachica.

6. Perrachica

Restaurante ubicado en el céntrico barrio de Chamberí, muy cerca de la glorieta de Quevedo, con una decoración de estilo colonial-industrial y un ambiente desenfadado perfecto para pasar un buen rato.
Dirección: Calle Eloy Gonzalo, 10
Horario del brunch: Sábados y domingos de 11h a 14h
Recomendación de la casa: Cualquiera de las modalidades de eggs benedict o de los crepes y el French toast.

Continúa leyendo: WeRateDogs, la cuenta de Twitter que vota a los perros más graciosos de la red

WeRateDogs, la cuenta de Twitter que vota a los perros más graciosos de la red

Redacción TO

Foto: Lee Jin-man
AP Photo

Los perros y los gatos se han convertido en los reyes de internet. Las redes sociales sucumben a sus encantos y los vídeos con ellos como protagonistas son los más vistos. En este contexto, una cuenta de Twitter ha decidido recopilar las imágenes de perros más divertidas para que aquellos amos que así lo deseen puedan compartir con el mundo las particularidades de sus mascotas.

Esta cuenta se llama We Rate Dogs y ha conseguido un gran éxito: cuenta con 1,7 millones de seguidores en Twitter y 130 mil en Instagram. La popularidad de esta iniciativa ha empujado a Matt Nelson, su creador, a desarrollar un negocio paralelo que incluye la venta de libros, tazas, camisetas, gorras y otros accesorios con la marca de su página. Como él mismo reconoce en una entrevista, todo comenzó tras descubrir a finales de 2015 que las fotos y vídeos sobre perros causaban un impacto mayor en su audiencia que cualquiera de los chistes que compartía.

“Creo que no me equivoco al decir que el éxito fue inmediato”, reconoce el fundador de la web. “Únicamente utilizando mi cuenta personal para promocionarla, la cuenta de Twitter de We Rate Dogs superó mi número de seguidores en una semana. Ganó cerca de 100.000 seguidores en su primer mes“.

No sorprende la velocidad con la que creció la página; los retratos de perros son encantadores y algunos son incluso irresistibles, como se puede apreciar en estos ejemplos. La cuenta de Twitter tiene más de 4.000 publicaciones, pero he aquí una lista que recoge algunas de las mejores.

Continúa leyendo: Benedict Wells: "Nada puede protegernos del fracaso"

Benedict Wells: "Nada puede protegernos del fracaso"

Jorge Raya Pons

Foto: Jorge Raya
The Objective

Benedict está acostumbrado a firmar sus libros con el apellido Wells, pero lo que la verdad oculta es que se apellida von Schirach y que Wells, más que un alias artístico, es un homenaje al personaje de John Irving en Las normas de la casa de la sidra. Lo escogió con un motivo poderoso: “Él es la razón por la que escribo”.

Benedict Wells (Múnich, 1984) –uno de los autores más reconocidos en Alemania– ha estado en España por la publicación en castellano de su última novela, El fin de la soledad, a cargo de la editorial Malpaso, y es un hombre de rostro tranquilo, alto y delgado, con el pelo frondoso y castaño, que esconde tras de sí una historia fascinante. En el libro queda mucho de esa esencia y desde bien pronto, apenas en el segundo capítulo, viene a decirnos cómo se rompe una familia en mil pedazos después de que tres hermanos preadolescentes –Marty, Liz y Jules– pierdan a sus padres en un accidente de tráfico, sin otra salida que continuar con sus vidas en un internado público.

Cuando Benedict escribe sobre la soledad, lo hace desde el corazón y desde el estómago. Benedict supo desde joven que quería ser escritor y con 19 años se fue de Múnich a Berlín, que en 2003 era “una ciudad barata”, “perfecta para la gente que, como yo, no tenía dinero”, tomando un camino que nadie le aconsejó. “Mi vida era miserable”, recuerda. “No fui a la universidad. Los primeros años tras el instituto los viví muy solo, en un apartamento horrible, con la ducha en la cocina. Trabajé en varios empleos temporales, y escribía por las noches. Trabajé de camarero, en la taquilla de un cine, de recepcionista en un hotel, más tarde en un show televisivo que estaba bien, pero al que tuve que renunciar porque no me dejaba tiempo para escribir. No tenía otra vida. Sentía que debía invertir todo mi tiempo en escribir”.

Y continúa: “Hay mucha gente con talento. Pero, para mí, el talento no era el campo en el que podía marcar la diferencia. Lo único que estaba dentro de mi área de control era mi voluntad y mi esfuerzo. Pensaba que nadie estaba tan loco con 19 años como para tener esa vida solitaria y extraña de escribir todo el tiempo. Pensaba que muy pocas personas podían mantener ese ritmo después de dos años. Dediqué todo lo que tenía a la escritura y, después de un par de años, vi que era mejor que cuando comencé. Aun así, seguía pensando que necesitaba dos o tres años más, quizá cuatro. Mi vida era muy solitaria. Tan solitaria que podía pasar cinco semanas sin hablar absolutamente con nadie. Allí estaba yo, solo y escribiendo”.

Benedict Wells: "Nada puede protegernos del fracaso" 1
Portada de ‘El fin de la soledad’, de Benedict Wells. | Imagen: Malpaso

Lo más difícil de todo aquello, cuenta, más incluso que la reclusión y el olvido, era el modo amargo en que sus amigos y familiares renegaban de su esfuerzo. “Nadie me entendía”, dice, con gesto serio. “No podía demostrar que tenía el talento necesario. Habían pasado cuatro o cinco años y seguía sin publicar. Tenía 23 y algunos amigos veían mi apartamento, veían que no estudiaba, que no tenía una red de seguridad, y me decían: ‘Vamos, tienes que buscarte algo más estable’. La presión estaba ahí y era tal que estuve pensando en salir de Alemania. En cada conversación había un recordatorio de mi fracaso. Mi gran ventaja, de algún modo, era que mis padres no tenían dinero, así que podían apoyarme emocionalmente, pero no económicamente. Era totalmente libre. Aunque me pesaba la presión de que no pudieran entenderlo. Yo mismo… estaba esperando a que alguien me animara a intentarlo”.

Dice, con la memoria puesta en sus años en Berlín, que tuvo que luchar contra la soledad y el rechazo, pero también contra sus momentos de ansiedad y vacilación. “Me pasaba el día entero pensando que era un fracasado, que no valía lo suficiente”, dice. “Pero me sentaba frente al escritorio y pensaba que no había nada mejor que pudiera hacer. Vivía todo el tiempo entre dos extremos: excitado por escribir y contar una historia o deprimido porque pensaba que no tenía talento. Lo que me hizo seguir es la voluntad de contar historias. Pensaba que quizá no fuera tan bueno, pero quería terminar lo que había comenzado”.

Conforme Benedict se expresa, los recuerdos se van haciendo sólidos. Casi dibuja imágenes. Dice: “Recuerdo el día que descubrí a Michael Chabon. Simplemente leyendo Chicos prodigiosos y Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, viendo cómo escribía, cómo jugaba con el lenguaje, sentía que tenía que volver a escribir. Sabía que la literatura era mi vida y estaba dispuesto a fracasar. Prefería fracasar que arrepentirme por no haberlo intentado. Temía más al arrepentimiento que al fracaso”.

Dice que fue en el último instante que apareció un agente, justo cuando tenía planeado su viaje a Escocia. Después de tantos años, la editorial en alemán Diogenes –muy prestigiosa y conocida por publicar un único libro al año– se interesó por él y terminó por publicarle su primera novela, El último verano de Beck. Su nombre fue, definitivamente, cobrando más y más fuerza. Publicó tres novelas más con este sello.

“Uno tiene que encontrar el equilibrio. Cada segundo que estás en la historia, dejas de estarlo en la vida real”

Probablemente su entereza y vocación exclusiva, su capacidad para no torcer el brazo, habrían sido imposibles de no haber soportado un duro entrenamiento previo –vivió de los 6 a los 19 años en un internado público por una grave situación familiar, como Marty, Liz y Jules–. Le pregunto por esta circunstancia, y habla de ello con naturalidad y sin resignación. “Creo que la independencia fue lo primero que aprendí en el internado”, dice, con la mirada puesta en una taza de café que apenas ha probado. “Pero entre los niños que estábamos allí, yo era un afortunado. Allí había niños que habían sufrido abusos, había refugiados… Al menos yo tenía unos padres que me querían. Los otros niños de mi clase iban con padres adoptivos, y yo me iba con los míos. Era extraño. Quizá para mis amigos, que han sido amados y han tenido una infancia protegida, habría sido más difícil”.

La vida de Benedict Wells es fascinante, decía, y en parte lo es por todo a lo que tuvo que renunciar. Le pregunto por las cosas que quedaron en el camino, si las echa de menos. Benedict responde que sí, sin reservas, y explica que es la razón por la que se mudó a Barcelona. “Tenía 26 años, había publicado mi primer libro y sentía que me había perdido muchas cosas”, dice. “Me di cuenta de que uno tiene que encontrar el equilibrio. Cada segundo que estás en la historia, dejas de estarlo en la vida real. Echo cosas de menos, sí. Pero todo tenía un propósito. Me habría gustado disfrutar de lo que llaman la vida del estudiante, pero luego estuve tres años y medio en Barcelona, y más tarde traté de imitar la vida del Erasmus en Montpellier. Me esforcé por hacer lo que no había hecho, y claro que no era lo mismo. Pero nunca dudé del camino que había tomado: amo la escritura y volvería a hacer lo mismo”.

Ahora Benedict es un autor respetado en Europa, sus libros se venden por cientos de miles, y en su país concede raramente entrevistas: es, la mayor parte del tiempo, un hombre solitario. Con todo, más allá de las ventas y de los premios y de ese reconocimiento intangible que es la admiración de sus lectores, todavía experimenta, de vez en cuando, la amargura del rechazo. “Recientemente escribí un artículo sobre el tren transiberiano y traté de venderlo a los periódicos”, cuenta, divertido. “Una vez más: rechazado-rechazado-rechazado. Me di cuenta de que todavía era posible. No hay garantías. Todavía puede ocurrirme”.

Benedict Wells: "Nada puede protegernos del fracaso" 2
Benedict Wells, fotografiado en Madrid. | Foto: Jorge Raya Pons/The Objective

“Después de todos estos años”, le pregunto, “¿qué significa para ti el fracaso?”.

Benedict se toma ocho, nueve segundos, busca una respuesta: “A veces es difícil asimilar que es inherente al ser humano, simplemente inevitable”. Hace una nueva pausa: “Vamos a fracasar y vamos a tener que lidiar con ello. Nada puede protegernos del fracaso. Lo único que puede cambiar es tu actitud. Por supuesto que existe aquella teoría de que el fracaso te hace más fuerte, y de que puedes aprender de ello. Pero hay fracasos de los que no puedes extraer nada. Probablemente ni siquiera puedas cambiar de actitud, pero tienes que esforzarte por hacerlo. Intentar aprender de tus fracasos, intentar hacer las paces con ellos. Es la única manera: intentarlo”.

Benedict, en su camino hacia el fin de la soledad, siempre encontró la literatura. “Es, definitivamente, una parte muy importante en mi vida. En ambas direcciones. Hacia fuera, mi pasión y mi profesión. Hacia dentro, el sentimiento de que no estás solo, de que puedes encontrarte a ti mismo en muchos libros, de que puedes sentirte a salvo”. Entonces habla de Harry Mulisch y de Kazuo Ishiguro, al que admira profundamente y llama profesor, y menciona Los restos del día y Nunca me abandones. Dice: “Hay pocos libros que me hayan cambiado de verdad, y estos son dos de ellos. Los leo y me pregunto: ‘¿Por quéee? ¿Cómo logró manipularme así? ¿Por qué me siento así?’. No es algo que esté entre las páginas. Trato de estudiar estos libros. Los libros que amo son mis profesores“.

Luego Benedict regresa a la idea de que la literatura, en el mejor de los casos, nos ayuda a sentirnos menos solos. “Es la primera experiencia cuando lees”, continúa. “No estás tan solo. Lo que realmente amo de la literatura es que es completamente distinta al resto de artes. En un cuadro, en una fotografía o en una película, todo está acabado. Puedes consumirlo. Pero un libro es simplemente blanco y negro. Todo viene de dentro. Tienes una página y todo depende de ti”.

Y concluye: “Hay algo que me fascina de la literatura: te deja a solas con la historia que tú has construido dentro de ti“.

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