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10 películas que Donald Trump debería ver para saber lo que es el fascismo

Nerea Dolara

Foto: Fotograma de El Gran Dictador

Ya que el presidente de EEUU parece no tener idea de lo que son el fascismo y el racismo (ya habrá otras 10 películas sobre este tema) ofrecemos una selección de películas para que abandone su ignorancia y se eduque.

Esta semana no ha sido la mejor en el ranking social humano de la tolerancia. Y no es que las demás lo sean y esta sea una excepción, pero presenciar al presidente del país más poderoso del mundo (teóricamente… China tiene más poder real, no nos engañemos), Donald Trump, responder tibiamente -por decirlo con un eufemismo- o de forma inaceptable -para decirlo más claramente-, a la manifestación de extrema derecha y de supremacistas blancos organizada en Virgina -que terminó con la muerte de una manifestante que había asistido a hacer frente al grupo de fascistas a manos de un neonazi al volante, y con varios heridos y demostraciones de violencia- hunde el alma a niveles de inframundo.

Trump parece asumir que un grupo de racistas y fascistas que gritan consignas nazis y del Ku Klux Klan y proponen aniquilar a los que no sean del mismo blanco o las mismas ideas que ellos pueden ser equiparables a unos manifestantes que pacíficamente optan por hacer frente a estos despliegues con consignas a favor de la tolerancia. Parece que Trump no tiene muy claro lo que es el fascismo (del racismo hablaremos en otro post). Así que aquí, desde lejos y dejando claro que fascismo y racismo no son cosas aceptables, le proponemos al presidente Trump una lista de películas para que se eduque, para que aprenda, para que desarrolle su intelecto y directamente deje de vivir en esa ignorancia a la que ya, en tan poco tiempo de gobierno, nos ha acostumbrado (aunque siempre la primera reacción sea el horror). Aquí tiene presidente -y por extensión todos los que piensen que tiene razón- una propuesta de festival de cine antifascista para que despierte sus neuronas.

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La casa de los espíritus muestra la terrible llegada al poder de Pinochet.

La casa de los espíritus (1993)

Adaptación de la novela de Isabel Allende sobre el golpe de Estado de Augusto Pinochet y sus consecuencias en la vida de una familia chilena. Los Trueba son una familia con dinero. El padre, de derechas y bastante déspota, controla los impulsos libres de la madre y se indigna cuando su hija se enamora de un rojo. Tanto se indigna con el ascenso de la izquierda que colabora con el golpe de Estado que lleva a Pinochet al poder. Su hija, una disidente, es detenida y torturada, y este ex ministro se da cuenta del poco poder que se tiene cuando un dictador asume las riendas… sin importar quién seas o hayas sido.

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Un retrato frío y terrible de la maldad humana.

La solución final (2001)

Esta poco conocida película es discreta y pavorosa. Básicamente una obra de teatro (se desarrolla mayormente en un espacio) y con actores de la talla de Kenneth Brannagh, Colin Firth o Stanley Tucci, este drama para televisión (es de HBO) retrata las reuniones sostenidas por los altos mandos nazis durante la guerra, durante las que se decidió tomar la que se llamaría la solución final: el exterminio de los judíos de una forma eficiente. Fría, cruenta y sin pizca de violencia explícita, es un retrato perfecto de la maldad humana sin tapujos. Horrible como pocas, merece una advertencia… porque el resultado de esa reunión es conocido por todos.

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Sonrisas y lágrimas (1965)

Es un musical bastante conocido, pero entre tanta historia de amor y canciones sobre cosas favoritas a veces se olvida que la familia Von Trapp no sólo es famosa por cantar en grupo sino por escapar de Austria a través de Los Alpes después de la anexión alemana. El coronel Von Trapp, como bien muestra el gif que ha rondado Facebook estos días tras los eventos de Charlottesville en que se le ve desgarrada una bandera con una esvástica, repudia a los nazis y su intransigencia con respecto a su opresión (no pretende ceder ante sus amenazas o sus insinuaciones) significa dejar atrás su país, su hogar y todo lo que conocen él y su familia.

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La ola es un ejercicio espeluznante por posible.

La ola (2008)

Esta espeluznante película alemana muestra el experimento que un profesor de bachillerato emprende con sus alumnos cuando debe enseñarles sobre autocracia. Los adolescentes están convencidos de que una dictadura cono la nazi jamás podría implantarse en la Alemania moderna, así que el instructor comienza a establecer condiciones fascistas en el salón de clase: deben llamarle por otro nombre, clasifica y agrupa a los estudiantes con mejores y peores notas, inventa un saludo propio, excluye a quienes discuten estas medidas… al final el ejercicio prueba ser eficaz y aterrador. Los alumnos, no todos pero la mayoría, caen ante las nuevas normas. Nadie está a salvo de los populismos, el fascismo es siempre una posibilidad horrorosa y la democracia no se puede dar por sentado.

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El pianista es una obra maestra que pesa en el alma.

El pianista (2002)

Películas sobre la Segunda Guerra Mundial podrían conformar esta lista exclusivamente, pero ha habido más ejemplos de fascismos en el mundo y la mayoría además son muy conocidas. Este clásico moderno de Román Polanski relata la terrible historia del pianista polaco Wladyslaw Szpilman. Basada en la historia real del músico, la película muestra su periplo en el gueto de Varsovia y luego su supervivencia gracias a un oficial alemán que decide mantenerlo prisionero y no matarlo para que le toque el piano. Alrededor de Szpilman y su historia se suceden las muertes de todos los miembros de su familia y la inmensa mayoría de los judíos y otros perseguidos en la Polonia invadida por los nazis.

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La lengua de las mariposas no es para débiles. Su última escena marca la vida.

La lengua de las mariposas (1999)

Esta película española muestra el peso que tiene la intolerancia y las bases absurdas y contagiosas que la alimentan. Un extraordinario profesor republicano logra establecer una entrañable relación con un estudiante asustado por ir a la escuela (le han dicho que los maestros pegan). Ambos enriquecen la vida del otro poco tiempo antes del alzamiento de 1936. Lo que sigue a la rebelión fascista es doloroso –el relato se desarrolla en Galicia donde los falangistas cometieron atrocidades contra simpatizantes de izquierdas antes incluso de que se hablara de una guerra– y, si son de corazón sensible, capaz de dejar cicatriz. Una película hermosa y dolorosa sobre el sin sentido de la guerra y la intolerancia. Un retrato doloroso, de los muchísimos, de la Guerra Civil Española.

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American History X: Un nazi que recapacita… deseemos que haya esperanza.

American History X (1998)

Una historia bastante más contemporánea, pero no menos horrorosa. Edward Norton interpreta a un neonazi condenado a prisión luego de asesinar a sangre fría dos jóvenes negros. Durante su estadía en la cárcel este fanático descubre la limitación e ignorancia de sus ideas cuando comienza a socializar con un preso afroamericano que le ayuda. Mientras tanto su hermano menor, Edward Furlong, admirador pleno de Norton se convierte en un feroz neonazi. Cuando sale de la cárcel intenta convencerle de que el camino que ha elegido es incorrecto. Y cuando lo entiende es demasiado tarde. Su voz, leyendo su último ensayo sobre los valores nazis y su invalidez, cierra la película: “El odio es equipaje. La vida es muy corta como para sentir ira todo el tiempo. No vale la pena”.

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Dos pesos pesados italianos en un retrato íntimo de la tolerancia.

Una jornada particular (1977)

Marcello Mastroianni y Sophia Loren protagonizan esta película de Ettore Scola. La historia es la siguiente: Loren está sola en casa mientras su esposo fascista y sus hijos malcriados asisten a los desfiles y actos organizados por la visita de Hitler a Mussolini. Mientras tanto su vecino, Mastroianni, se encierra en su piso sin poder trabajar, ha sido puesto en una lista negra por sus preferencias sexuales y sus ideas. Cuando el pájaro de él se escapa y termina en casa de ella, el par termina por pasar el día juntos. Y la vida de ambos cambia.

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Incapaces de ver el horror que venía… quién iba a imaginar semejante maldad.

El jardín de los Finzi Contini (1970)

Esta adaptación de Vittorio da Sica no sólo es visualmente hermosa, sino terriblemente triste. Los Finzi Contini, una familia judía italiana de dinero, ven surgir el fascismo y el nazismo incrédulos de que tal locura vaya a durar mucho. Su clase social, sus valores liberales y el mundo -no son los únicos en juzgar su ambiente por quienes los rodean y piensan como ellos- en que han vivido les impide ver el peligro real en que se encuentran. Y cuando lo ven es demasiado tarde.

 

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El Gran Dictador sin duda es una de las obras maestras de Chaplin.

El gran dictador (1940)

Charles Chaplin se adelantó incluso a la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial con esta película: una condena abierta y directa al nazismo, al fascismo y en general a las dictaduras. Chaplin interpretó tanto al horrible dictador, como al barbero judío perseguido. La película fue un éxito en su momento y ha sido catalogada por la crítica general como una obra maestra y por los historiadores como una obra de importancia en su tiempo. El discurso final, una fuente de lágrimas, más aún que estos antivalores vuelven a brotar, merece ser oído una y otra vez.

Continúa leyendo: Cómo repoblar la vegetación marina puede salvar nuestros océanos

Cómo repoblar la vegetación marina puede salvar nuestros océanos

Redacción TO

Foto: Chris Gillette
AP

En lugares como la costa del Atlántico Norte se decía que había tantos peces que se podía cruzar el océano sobre sus espaldas. Así, solo en Reino Unido, por ejemplo, se capturaban 1,2 millones de toneladas de pescado en 1913. Hemos explotado los océanos por encima de nuestras posibilidades a lo largo de los siglos y, necesariamente, este nivel ha tenido que descender. Ahora, en el propio Reino Unido, se capturan cerca de 0,4 millones de toneladas anuales.

Hace un siglo la biodiversidad era inmensa, había espacios de praderas marinas y bosques de algas mucho más extensos, pero esa realidad se ha difuminado: los hábitats se han destruido y las aguas están muchos más contaminadas. Todo por la pesca furtiva y el desarrollo de las zonas costeras. Al menos así lo ponen de manifiesto, apoyándose en numerosos estudios científicos, Richard KF Unsworth y Ruth Callaway, investigadores de la Universidad de Swansea, en la revista especializada The Conversation. Estos científicos, del mismo modo que hacen un certero diagnóstico, proponen una medida para revertir la situación: reforestar los océanos.

Cómo repoblar la vegetación marina puede salvar nuestros océanos 3
Una tortuga, en la Gran Barrera de Coral australiana. | Foto: Daniel Muñoz/Reuters

Esta restauración de los océanos a gran escala sería la gran baza para contrarrestar el impacto del hombre. Aunque la propuesta parece una quimera, los precedentes en otros ámbitos son numerosos. Las campañas de repoblación de especies amenazadas, como los castores o los lobos, invitan a pensar que se puede hacer lo propio con especies como las ostras, por ejemplo. También las experiencias de repoblación de bosques y montañas hacen pensar que se puede recuperar la vegetación.

Y, para colmo, existen unos pocos y esperanzadores precedentes que vienen a demostrar que estas prácticas, aplicadas al fondo marino, pueden resultar efectivas en algunos de los lugares más castigados del planeta.

Un ejemplo de éxito sería el caso de Chesapeake Bay, ubicado en la costa de Virgina (Estados Unidos), donde se ha conseguido recuperar parte del entorno marino mediante la dispersión de semillas. El objetivo no ha sido otro que el de crear un pasto marino que configure un hábitat óptimo para la pesca y el desarrollo de vida submarina, y a su vez una vegetación que puede capturar grandes cantidades de dióxido de carbono, uno de los gases causantes del efecto invernadero.

Cómo repoblar la vegetación marina puede salvar nuestros océanos 1
Montones de plástico acumulados en la costa de Panamá. | Foto: Carlos Jasso/Reuters

Teniendo en cuenta que ya se han dado pasos hacia la pesca sostenible y el cuidado del agua costera, los autores del artículo proponen dar otro más para la repoblación de la fauna marina. Para ello se apoyan –también– en su propia experiencia. Desde 2014 han llevado a cabo ensayos de reforestación subacuática, y ahora han comenzado a aplicarlo en superficies marinas. Además, pretenden implantarlo manteniendo unos estándares de respeto medioambiental muy elevados. Porque la idea, en muchos casos, es desarrollar las plantas vegetales en laboratorios para luego llevarlas hasta las zonas necesitadas.

En Países Bajos, además, están haciendo ensayos con superficies de plástico biodegradable para el mantenimiento de estos pastos, pues uno de los principales retos medioambientales para esta generación y la que están por venir es el uso de plásticos, tan contaminantes. De hecho, en España ya existe un compromiso para 2020 de prohibir la venta de bolsas de plástico. Los científicos quieren asegurarse de que sus experimentos no colaboran directamente con la destrucción de otros ecosistemas.

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Cómo la elección de Donald Trump hace un año ha afectado la imagen de Estados Unidos en el mundo

Tal Levy

Foto: CARLO ALLEGRI
Reuters

¡No!, ¡no!, ¡no!, igual que un niño malcriado que desbarata el juego y se va o, más bien en su caso, da media vuelta y ya se verá, el presidente Donald Trump se desmarca de las deliberaciones internacionales y renuncia al histórico liderazgo desempeñado por Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial para centrarse en avivar el nacionalismo de su “America first” y abocarse a los asuntos domésticos, a los que tampoco acaba de enfrentar.

Ha transcurrido un año desde que fue electo para ocupar la Casa Blanca y desde aquel 8 de noviembre los temores sobre su política exterior se han visto refrendados por polémicas decisiones como el retiro del Acuerdo de París sobre cambio climático, del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) y de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), además de las dudas sembradas sobre su compromiso con los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). A esto hay que sumar –con la consiguiente resta aparejada– el lenguaje belicista con Corea del Norte y la amenaza de romper el pacto nuclear con Irán.

“Él promete situar a Estados Unidos primero, mientras que al mismo tiempo lo condena a un papel secundario en las deliberaciones globales. Es una política extraña y contradictoria: al tratar de liberar a EEUU de obligaciones internacionales y al emprender una guerra contra instituciones multilaterales, no solamente está destruyendo la reputación del país como un aliado de confianza, sino que cede el futuro a los mismos poderes agresivos, especialmente los regímenes autoritarios de China y Rusia, de los que pretende proteger a los estadounidenses”, fijó posición el diario The New York Times hace un par de semanas.

Cómo la elección de Donald Trump hace un año ha afectado la imagen de Estados Unidos en el mundo 2
El “Trump Chicken” enfrente a una escuela en en Alexandria, Virginia. | Foto: Aaron P. Bernstein / Retuers.

Trump sigue siendo el mismo que se lanzó a una campaña a la que pocos apostaban en sus inicios. Como outsider que es, no sólo está cambiando el modo de hacer política, con su verbo encendido, desbocado; también, el rol de Estados Unidos en la escena internacional, a un tiempo que deja en duda el futuro del orden mundial.

Para Federico Guerrero, profesor asociado de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona y en la Universidad Ramón Llull, el mandatario intenta recuperar la capacidad para marcar la agenda de un sistema internacional en el que Estados Unidos lleva varios años en declive y cuya estructura tiende a la multipolaridad, por lo que resulta difícil, como pretende, lograr recentralizar el poder en manos de una potencia hegemónica en descenso.

“Trump considera que durante los años de la administración Obama la ‘agencia’ internacional de Estados Unidos (capacidad de actuación autónoma) ha ido en retroceso frente a ‘the rise of the rest’ (las potencias emergentes, con China en posición preeminente), porque lo que para Barack Obama significaba el reacomodo estadounidense a un contexto cambiante, para Donald Trump representaba una claudicación ante la influencia y competencia de China y el resto de potencias”.

Impacto impredecible

La política de desvinculación de los mecanismos internacionales se traduce en una reducción de la maquinaria diplomática del país. El Departamento de Estado, según ha informado la prensa estadounidense, prepara un recorte de unos 2.300 puestos de trabajo.

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Reacciones a los conteos en la sede demócrata. | Foto: Carlos Barría / Reuters.

Más aún, muchos cargos clave de la diplomacia permanecen vacantes y Trump ha dejado claro que no tiene interés en cubrirlos. “El único que importa soy yo porque, llegada la hora, esa va a ser la política. Ya la has visto con claridad. Se llama ahorro de costos y no tiene nada de malo”, ha dicho durante una entrevista en la cadena Fox el 3 de noviembre.

Los fondos de ayuda internacional han sido recortados un 28%. De allí, por ejemplo, el anuncio de no renovar la contribución al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en apoyo a proyectos de desarrollo en América Latina, como lo venía haciendo la nación desde que se creó en 1993 el Fondo Multilateral de Inversiones.

“Para Trump el fenómeno de la globalización está afectando negativamente los intereses de Estados Unidos, no sólo los económicos y comerciales, sino también los políticos, mediante esa redistribución de poder, y pretende ‘bajarse’ del tren de la globalización con medidas proteccionistas a nivel comercial y de corte más aislacionista respecto a su participación en organismos multilaterales. El problema es que la globalización es un fenómeno del que es muy difícil ‘bajarse’, incluso aunque seas uno de sus máximos promotores a nivel histórico. Digamos que la globalización dispone de una agencia propia”, explica Guerrero a The Objective.

Pero ¿cuál será el impacto global de la política de Trump de desmarcarse de compromisos internacionales asumidos en pasadas administraciones y reformular el papel de EEUU en el mundo, al disminuir su respaldo a organismos multilaterales y esquemas de integración?

“El impacto global resulta una cierta incógnita a nivel de efectos prácticos, dado que el alto nivel de interdependencia económica y política existente en el sistema internacional dificulta en extremo dicho tipo de medidas. Estados Unidos se convierte en ‘prisionero’ de la propia ‘inercia’ de la globalización liberal. De este modo, se plantean dos escenarios: primero, que la política de Trump quede en simple retórica de consumo interno para sus votantes/ciudadanos siguiendo el discurso de ‘Bring America back’, debido a la imposibilidad técnica de ‘bajarse del tren’ de un sistema del que EEUU ha sido su principal diseñador; segundo, que aplique efectivamente esa política de corte aislacionista pero el sistema de gobernanza internacional no se resienta de manera sustancial, lo que consolidaría la idea de que realmente nos hayamos frente a un sistema de fuerte tendencia multipolar y la confirmación del fin de la hegemonía estadounidense”, contesta el investigador y profesor universitario.

Espejito, espejito

Pero ¿cómo ha afectado el triunfo de Trump, hace un año ya, la imagen de Estados Unidos internacionalmente?

Cuando Barack Obama fue electo presidente, la confianza en su figura creció al mismo tiempo que la imagen favorable de la nación norteamericana en el extranjero. De igual modo, meses después de la llegada de Trump a la Casa Blanca la manera como es vista la superpotencia ha sido afectada, en su caso, por la desconfianza que él inspira más allá de las fronteras.

Cómo la elección de Donald Trump hace un año ha afectado la imagen de Estados Unidos en el mundo
Protestas en contra de Trump en Corea del Sur. | Foto: Kim Kyung-Hoon / Reuters.

De acuerdo con datos del estudio más reciente realizado sobre el tema por el Pew Research Center, que abarcó 37 países, mientras 64% había expresado su confianza en Obama en los últimos años de su mandato, tan sólo 22% cree que Trump está haciendo lo correcto en materia de política internacional, lo que ha impactado negativamente en la imagen que se tiene de EEUU en el extranjero, sobre todo en las economías avanzadas. Entre los españoles, la confianza en el presidente estadounidense se redujo drásticamente de 75% con Obama a 7% con Trump.

El porcentaje de quienes poseen una opinión positiva de Estados Unidos en el mundo ha decrecido en promedio de 64% a 49%, según ese sondeo realizado en junio.

“Tras los dos gobiernos de Obama, que en cierto modo intentaban recuperar la imagen exterior de Estados Unidos como un ‘hegemón’ benévolo –aunque en declive– que retornaba a las instituciones y al respeto por el derecho internacional mediante la promoción del multilateralismo, la llegada al poder de Trump ha significado un claro retroceso en dicha imagen, pero un retroceso que va incluso más allá de la negativa imagen proyectada por George W. Bush durante sus mandatos con las guerras de Irak y Afganistán”, afirma Guerrero.

La confianza en Trump sólo ha experimentado un notable incremento de 42 puntos porcentuales en Rusia, donde 53% apuesta por él, lo que probablemente pueda ser atribuido a su discurso favorable a un entendimiento con el presidente ruso, Vladimir Putin. Es inevitable, también, establecer nexos con el escándalo conocido popularmente como “Russiagate”, la macroinvestigación que comanda el fiscal especial Robert Mueller acerca de la supuesta relación entre Moscú y miembros del equipo de Trump para interferir en la elección estadounidense de 2016.

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Foto: Aaron P. Bernstein / Reuters.

De hecho, el exasesor en política exterior de la campaña de Trump, George Papadopoulos, se confesó culpable de haber mentido al Buró Federal de Investigaciones (FBI) sobre sus contactos con una persona cercana al Kremlin que ofrecía datos “sucios’’ sobre la candidata presidencial Hillary Clinton. Además, Paul Manafort, quien fuera director de campaña de Trump, y su socio, Richard Gates, han sido acusados de una docena de delitos, entre los que destaca lavado de dinero y conspiración contra Estados Unidos.   

Israel es el otro país en el que la valoración positiva del dirigente estadounidense experimentó un aumento, situándose en 56%, lo cual tampoco sorprende más aun tomando en cuenta el apoyo irrestricto que el mandatario ha demostrado hacia el Estado hebreo. Una de las manifestaciones más recientes de este respaldo fue el retiro de EEUU de la Unesco, medida anunciada el pasado 12 de octubre que se hará operativa el 31 de diciembre de 2018 y que fue justificada, entre otros argumentos, por el continuado sesgo de la organización contra Israel.

En México, la confianza en el inquilino de la Casa Blanca ha caído 44 puntos porcentuales desde el término del mandato de Obama, lo cual sin duda se vincula con la promesa de Trump de construir un muro a lo largo de toda la frontera común.

No sólo su política en materia internacional es impopular, también los rasgos de su personalidad. En América Latina, por ejemplo, 82% sugiere que es arrogante; 77%, intolerante; y 66%, peligroso.

El profesor Federico Guerrero destaca que el presidente estadounidense se mueve en unos parámetros fuera de lo que se puede considerar “racional” dentro de los márgenes de la política internacional, lo que dificulta en extremo la aplicación de cualquier modelo de análisis y previsión de sus decisiones políticas.

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Artista pinta un miembro del KKK en una protesta en el barrio de Anapra en Ciudad Juárez. | Foto: José Luis González.

“Al final hay que remitirse al análisis de factores personales y psicológicos para poder entender la mayoría de sus decisiones. Esto comporta una imagen burda y distorsionada de la administración estadounidense, cómica y peligrosa a la vez. El último ejemplo es el intercambio de declaraciones respecto a cómo afrontar –por la vía militar– la amenaza nuclear norcoreana. Digamos que es una imagen ‘machista’ de la política, y no sólo por la manifiesta actitud irrespetuosa de Trump respecto a las mujeres. Por machismo entendemos una forma beligerante y agresiva de afrontar los temas de la agenda de seguridad, económica, medioambiental o migratoria, en contraposición a una actitud más conciliadora y negociadora”, señala.

Entre desaprobación y desconfianza

Y es que cuando en el verano de 2015 Trump anunció su candidatura parecía más bien una broma, una osadía por parte de un magnate más vinculado al mundo del espectáculo, a los medios, que a la política. Pronto emprendió una campaña electoral inusual, de desmesurado tono, a la que pocos apostaban, muy distinta a la de su rival demócrata.

“Yo estaba llevando a cabo una campaña tradicional con políticas muy pensadas y coaliciones meticulosamente construidas, mientras Trump hacía un reality show que, de forma experta e implacable, avivaba la ira y el resentimiento de los estadounidenses”, apunta Hillary Clinton en What happened (Lo que sucedió), el libro lanzado el 12 de septiembre en el que la aspirante presidencial narra las causas de la dolorosa derrota a la que no ha acabado de sobreponerse. 

De nada le valió a Clinton sumar 2.868.000 votos más que su contrincante pues el sistema estadounidense otorga la victoria a quien logre obtener más apoyos en los llamados colegios electorales.

Pasado un año del triunfo de Trump, según la encuesta nacional llevada a cabo por Pew Research Center entre el 25 y el 30 de octubre, su desempeño cuenta con 59% de desaprobación entre los estadounidenses. El número de quienes confían poco o nada en la capacidad del gobernante para manejar una crisis internacional, de igual modo, va en aumento, pues pasó de 51% en abril a 60% en octubre.

Son todas como piezas de dominó que van impactando una sobre otra. Así, el interés por parte de estudiantes internacionales de matricularse en las escuelas de negocios de EEUU ha mermado casi en dos tercios desde que Trump fue elegido presidente, según se desprende de un estudio difundido en octubre de la organización sin fines de lucro GMAC (Graduate Management Admissions Council) sobre las peticiones de ingreso para el año académico 2017-2018 efectuado en 965 programas en 351 escuelas de negocios y facultades ubicadas en 45 países del mundo.

La razón del declive en las solicitudes por parte de candidatos extranjeros se asocia a las políticas antiinmigración del mandatario estadounidense. Los beneficiados: Canadá y Reino Unido, además de otros países europeos.

Lo que Trump dice o quizá más bien tuitea, lo que hace o más bien deja de hacer, repercute, tiene un impacto en derredor. Andrés Ortega, investigador senior asociado del Real Instituto Elcano y director del Observatorio de las Ideas, ha resumido en un artículo reciente : “Un problema central es que no construye nada en lugar de lo que destruye”. Al menos eso es lo que ha sucedido tras un año de su elección.

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Así son los anuncios que Rusia compró en Facebook para influir en las elecciones de EEUU

Redacción TO

Foto: Kiyoshi Ota
Reuters

La última campaña presidencial de Estados Unidos fue un ejemplo clave para mostrar el papel que puede jugar la manipulación informativa en unos resultados electorales. El duelo entre Donald Trump y Hillary Clinton hizo popular el término fake news, se caracterizó por la proliferación de noticias falsas y demostró la responsabilidad de las redes sociales en esta desinformación, según reveló la semana pasada el Congreso de Estados Unidos. Después de una doble jornada de audiencia abierta llamada “Medios sociales y las elecciones de 2016”, el comité permanente de Inteligencia del Congreso desveló los datos sobre la injerencia rusa en estos comicios a través de las redes sociales.

Facebook, Twitter y Google entregaron al comité de Inteligencia del Congreso la información sobre el uso que hizo Rusia de sus plataformas durante las elecciones. De junio de 2015 a agosto de 2017, la Agencia Rusa de Investigación en Internet compró 3.393 anuncios en Facebook que llegaron a 126 millones de usuarios estadounidenses.

Por su parte, en Twitter había más de 36.000 cuentas de bots rusos tuiteando sobre las elecciones que hicieron 1,4 millones de tuits que vieron 288 millones de personas. En Youtube, cuentas rusas subieron más de 1.000 vídeos. “Esto es solo la punta del iceberg”, señaló en su informe el Comité permanente de Inteligencia del Congreso.

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Anuncio en el que se compara a Hillary Clinton con Satán. Estaba dirigido a los usuarios estadounidenses que habían manifestado interés en la Biblia, en el Cristianismo y en Jesús en Facebook. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

Adam Schiff, miembro de este comité, explicó que la influencia de Rusia en las elecciones de 2016 no se limitó a la publicación de los correos electrónicos de Hillary Clinton, sino que hicieron un gran uso de las redes sociales para ayudar a la campaña de Trump. “Si los rusos y Trump coordinaron estos esfuerzos, todavía no lo sabemos, pero es verdad que los rusos montaron lo que podría describirse como una campaña de gasto independiente en nombre de Trump. Los anuncios rusos, por ejemplo, promocionaban historias sobre los presuntos problemas de salud o legales de Hillary Clinton”, dijo Schiff.

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Anuncio en Facebook contra la candidata demócrata Hillary Clinton. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

Además, la campaña en las redes sociales también “fue diseñada por el Kremlin para promover un objetivo más amplio: sembrar la discordia en Estados Unidos al encender los ánimos en una serie de cuestiones divisivas”, según Schiff.

Los anuncios tocaban temas especialmente polémicos en el país, como el racismo, la inmigración ilegal, el islam y la sharía, el cristianismo, la comunidad LGTB, y representantes demócratas, como Hillary Clinton y Bernie Sanders. El objetivo era buscar la polarización de los usuarios hacia el apoyo o el rechazo a estos asuntos.

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Un anuncio pagado por Rusia en contra del movimiento Black Lives Matter. | Foto: HPSCI Minority Exhibit

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Uno de los anuncios de Facebook pagados por Rusia que vincula a la comunidad LGTB con el demócrata Bernie Sanders. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

Una de las temáticas más recurrentes de estos anuncios es la intolerancia hacia la comunidad musulmana. En los anuncios pagados por Rusia se difunden mensajes de odio y también noticias falsas como la posible implantación de la sharía en Estados Unidos.

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Publicación pagada por Rusia en contra de la implantación de la sharía en EEUU. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

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Anuncio a favor de la prohibición del burka. | Foto: HPSCI Minority Exhibit

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¿Quieres que esto esté prohibido en América? Dice el anuncio de Facebook. | Foto: HPSCI Minority Exhibit

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Publicación que vincula a Hillary Clinton con los musulmanes americanos. | Foto: HPSCI Minority Exhibit

“Los rusos lo hicieron tejiendo cuentas, páginas y comunidades falsas para impulsar el contenido y los vídeos politizados y para movilizar a los estadounidenses reales para que firmen peticiones en línea y participen en mítines y protestas. También compraron anuncios”, afirmó el congresista Schiff.

Algunos de los anuncios también se mostraron en Instagram, propiedad de Facebook.

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Anuncio comprado por Rusia que muestra el apoyo a la tenencia de armas en Estados Unidos. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

Rusia explotó las vulnerabilidades reales que existen en las plataformas en línea, por lo que debemos identificarnos, exponernos y defendernos contra operaciones similares de influencia encubierta en el futuro. Las compañías aquí hoy deben jugar un papel central a medida que buscamos proteger mejor la expresión política legítima, al tiempo que evitamos que el ciberespacio sea mal utilizado por nuestros adversarios”, concluyó Schiff.

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Anuncio de apoyo a Donald Trump publicado en Facebook y pagado en rublos. | Foto:HPSCI Minority Exhibit

Algunos de los anuncios comprados desde Rusia son peticiones directas de apoyo a Trump. En este caso, el anuncio iba dirigido a aquellos que ya habían manifestado interés por el candidato republicano y por su campaña. El coste de esta publicidad fue de 14.606,52 rublos, según la información que se ha hecho pública en el Congreso.

En enero de 2017, el ICA (Intelligence Community Assesment) de Estados Unidos desveló lo que las compañías de redes sociales han empezado ahora a reconocer ahora. “El presidente ruso Vladimir Putin ordenó llevar a cabo una campaña de influencia en 2016 dirigida a las elecciones presidenciales de EEUU. Los objetivos de Rusia eran debilitar la fe del público en el proceso democrático estadounidense, denigrar a la secretaria Clinton y hacer daño a sus elegibilidad y a su presidencia potencial”, señala el ICA. Además añade: “Putin y el Gobierno ruso desarrollaron una clara preferencia por el presidente electo Trump, por lo que aspiraban a ayudar a la elección de Trump desacreditando a la secretaria Clinton”.

Continúa leyendo: Quién mató a Kennedy

Quién mató a Kennedy

Ignacio Vidal-Folch

Foto: Carlos Barria
Reuters

Donald Trump ha demostrado una inteligencia de categoría superior, que no imaginábamos que tuviera, al descalificar (al publicar) cientos de miles de folios sobre el asesinato de Kennedy… pero mantener en secreto doscientos documentos: ¡precisamente los más comprometedores!

Con esta medida a la vez clarificadora y ocultista, Trump ha conseguido renovar la atención paranoica sobre el misterio del magnicidio, que es un trauma y una de las leyendas más profundamente americanas.

Si ya eran tantos los millones de personas, más o menos embobadas, que sospechaban que las explicaciones, por otra parte tan detalladas, sobre los movimientos, los sentimientos, el pasado, la mentalidad, las ideas y la locura de Oswald “ocultaban” algo horrible y sustancialmente perverso en el Estado, ahora, gracias a la maniobra de Trump mostrando y ocultando, la ansiedad y la desconfianza se multiplican.

Esto es llevar una vez más a la política el proyecto artístico de Dalí: “cretinizar” a la sociedad. Y así, mientras buscamos la bala que mató a Prim, van pasando los días.

¿Quién mató a Prim? ¿Y a Kennedy? Y, más importante aún: ¿quién te mató a ti?

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