Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

13 razones para ver 13 Reasons Why

Cecilia de la Serna

Foto: Netflix

Este artículo contiene algunos spoilers sobre la serie 13 Reasons Why de Netflix. Sin embargo, deberías leértelo.

13 Reasons Why (en español, Por Trece Razones) es el último e inesperado éxito de Netflix. Esta serie que relata desde el punto de vista de su protagonista el suicidio de Hannah Baker, y las razones que se esconden detrás de éste, es la nueva sensación entre los más jóvenes. Su argumento es sombrío y dramático, y se ha postulado con sus 13 capítulos como una de las grandes series sobre la adolescencia. Trata temas tan dispares como la relación entre hijos y padres, entre adolescentes y tecnología, el bullying o la sexualidad. Es la última gran historia sobre la Generación Z, y tenemos 13 razones para verla.

 

1. Selena Gómez está detrás de este proyecto

13 razones para ver 13 Reasons Why 1
Selena Gómez posa junto a parte del elenco y del equipo de 13 Reasons Why. | Foto: Steve Cohn/Invision for Netflix/AP

Empezamos por el más superficial de los motivos, al menos en apariencia. Selena Gómez no ha dudado en ponerse al frente de este proyecto, tan conmovedor como certero. Gómez sabe muy bien de lo que habla la serie. La propia cantante, que hoy en día mueve a grandes masas de gente con su música, ha sufrido en sus propias carnes el bullying y el acoso a través de las redes sociales. También ha sufrido una enfermedad autoinmune y una depresión que la apartaron durante varios meses de los escenarios.

2. Su banda sonora es increíble

La banda sonora de 13 Reasons Why combina a la perfección temas de los ochenta –al final la serie juega con acierto con la estética más vintage a través de las cintas en las que Hannah relata sus motivos para suicidarse-, con música más actual. Incluye canciones de grupos mainstream e indies como M83, Joy Division, Angel Olsen, The Kills, Chromatics o Codeine. Cada episodio tiene el cierre perfecto con la canción idónea.

3. Es una serie sobre adolescentes pero para todos los públicos

13 Reasons Why es una serie adolescente, pero no necesariamente para adolescentes. A pesar de las crudas escenas que muestran sus 13 capítulos -una crudeza que, por cierto, va in crescendo en la trama, la serie ha tenido un éxito notable especialmente entre los más jóvenes. No obstante, es una serie para todos los públicos -excepto los más pequeños, es evidente- porque trata temas que tocan a cualquier generación. El argumento de 13 Reasons Why se centra en Hannah -una chica de 17 años- y su suicidio, pero a través de sus vivencias y de las de sus compañeros, refleja las complejas relaciones entre padres e hijos, profesores y alumnos, en definitiva: adultos y adolescentes. La serie muestra, por ejemplo, todo un crisol de padres: más o menos despegados, más o menos comprensivos, más o menos abiertos, e incluso muestra los ‘no-tan-nuevos’ modelos de familia como las homoparentales o las monoparentales. Las relaciones entre padres e hijos se tornan igual o más complicadas que los modelos de padres que la serie presenta, y logra una certera reflexión sobre la crisis del modelo a seguir o la brecha generacional.

4. Reflexiona acerca de nuestra relación con la tecnología

13 razones para ver 13 Reasons Why 2
Clay mira extrañado la cinta de cassette grabada por Hannah. | Foto: Netflix

La tecnología cobra bastante importancia en la trama. Resulta curioso que Hannah Baker decidiera contar su suicidio en cintas de cassette -de hecho, a Clay, segundo protagonista de la serie, se le complica el escucharlas por no disponer de un reproductor-. Si echamos la vista atrás apenas 10 o 15 años, es indescriptible cómo la tecnología se ha apoderado de prácticamente cada rincón de nuestra vida diaria. Como todo en la vida, el uso de las nuevas tecnologías tiene su parte buena y su parte mala. En este caso, está directamente relacionada con el objeto central de esta trama: el bullying.

5. Pone cara al drama del acoso escolar

13 razones para ver 13 Reasons Why 3
Hannah Baker, la ‘protagonista muerta’ de 13 Reasons Why. | Foto: Netflix

Según un reciente estudio de la Unesco, dos de cada diez alumnos sufre acoso escolar en el mundo. Se habla mucho de bullying, pero pocas veces se le pone una cara humana a esta problemática. Y, muchas menos, se hace con la influencia que puede tener una ficción de uno de los grandes del streaming digital. Lo que ha logrado 13 Reasons Why es personalizar el drama del acoso escolar en Hannah Baker, y en el resto de personajes que también lo sufren. El miedo, el aislamiento, el sentimiento de incomprensión, son algunas de las sensaciones y vivencias con las que miles de adolescentes se sienten identificados, y que la serie logra encarnar. Esto no sólo genera debate en torno a un problema que, como en la trama, puede acabar en suicidio, sino que puede concienciar de este drama tanto a acosados como a acosadores.

6. Es un alegato contra el machismo

Los problemas que afectan a la protagonista los provocan tanto hombres como mujeres, pero casi siempre hay detrás una idea de machismo. Los patrones que marcan muchas de las relaciones de la serie reflejan una concepción sexista de la sociedad. Por ejemplo, en uno de los capítulos uno de los chicos del instituto de Hannah hace una lista de nombres de chicas basándose en criterios tan superficiales sobre quién tiene mejor o peor culo, o peor o mejor sonrosa… y esto destroza a Hannah, a pesar de estar entre las mejores. Este tipo de actitudes, así como la violencia sexual, ponen de manifiesto que el machismo sigue latente entre los más jóvenes.

7. Habla sin tapujos del descubrimiento de la sexualidad 

La adolescencia es una etapa vital que se caracteriza por el descubrimiento de elementos clave para el desarrollo de una persona, y uno de esos elementos es la sexualidad. La serie trata no sólo cómo los personajes descubren su propia sexualidad, sino cómo viven la introducción a la vida sexual. Temas como la virginidad o la orientación sexual están presentes a lo largo de la trama.

8. Trata el suicidio sin tabúes

Desde el principio mismo del primer capítulo sabemos que Hannah Baker se ha suicidado, lo que no conocemos es cuáles son las razones le han llevado a acabar con su vida. La muerte planea sobre los personajes durante toda la serie, y se va rompiendo el tabú que presenta. El suicidio puede ser un tema difícil de tratar, especialmente cuando se da entre personas que están “en la flor de la vida”, cuando todavía les queda por descubrir un mundo de posibilidades. No obstante, 13 Reasons Why muestra sin pudor una escena de suicidio, y lo que es más importante, se centra en qué pasa por la cabeza de una niña de 17 años que no tiene ganas de seguir adelante.

9. Expone la cultura de la violación

13 Reasons Why no incluye una escena de violación, sino dos. Hace tal hincapié en ello que lo que hace, al final, es exponer al mundo la cultura de la violación. Sorprende ver a chavales de 17 o 18 años normalizando una situación de abuso sexual, o cubriendo las espaldas a un violador. La serie pone sobre la mesa un problema muy común: la víctima no lo tiene fácil para denunciar, y el violador suele sentirse impune.

10. Subraya la importancia de la verdad

La idea que subyace bajo las 13 razones de Hannah Baker para suicidarse es la búsqueda constante de la verdad. Su verdad, al menos. En un mundo donde la famosa posverdad es un mal generalizado, la realidad parece infravalorada. En 13 Reasons Why, la verdad es el fin último de sus protagonistas.

 

11. Crea conciencia en torno a nuestras propias vidas

Una historia así no tiene por qué ser extrapolable -por ejemplo, en España los institutos no funcionan como las highschools norteamericanas-, pero el amplio abanico de personalidades y situaciones que presenta puede servir de ejemplo de situaciones reales. La ficción puede enfrentarnos a nuestra propia vida, y hacer que nos veamos reflejados en las tramas que presentan los guiones. Por ello, que 13 Reasons Why haya triunfado entre los adolescentes es un hilo de esperanza que no podemos obviar.

12. Recuerda a los adultos lo complicada que puede llegar a ser la adolescencia

13 razones para ver 13 Reasons Why 5
Tyler Down, víctima y verdugo de 13 Reasons Why. | Foto: Netflix

A veces hablamos de “la edad del pavo” con cierto desprecio, ésta y otras expresiones sirven para justificar algunas actitudes de la adolescencia. Como hemos explicado antes, esta es una etapa de la vida repleta de descubrimientos. La adolescencia es principalmente una época de cambios, y suele suponer un golpe: pasar de la inocencia del niño al a menudo feroz mundo adulto no es fácil, y no está de más recordárselo a los más mayores.

13. Tiene un final abierto

13 razones para ver 13 Reasons Why 4
La primera temporada de 13 Reasons Why deja varias tramas abiertas. | Foto: Netflix

El final de 13 Reasons Why es lo que todo buen amante de grandes historias puede soñar: abierto. Invita a una segunda temporada, de la que ya se ha especulado -la propia Selena Gómez ha confirmado que lo están estudiando-, y deja un montón de tramas inconclusas. Una razón más para disfrutar de una buena historia que tiene visos de continuar.

¿Qué series llegan en abril y mayo?

Nerea Dolara

Foto: --na
denofgeek.com

Estos próximos dos meses son los últimos en que pueden estrenarse series para competir por los Emmy, así que la programación está llena de pesos pesados: unos nuevos y otros que vuelven.

Los Emmy parecen estar lejos, muy lejos, pero para los programadores de televisión están más cerca que nunca. Mayo es el mes límite en que deben estrenarse las temporadas de las series que quieran competir por premios para los Emmy 2017 -mala suerte Juego de tronos- y es por ello que las próximas semanas estarán llenas de regresos y de los más esperados estrenos del año.

DRAMAS

La oferta de dramas es amplia y diversa. Sí, Juego de tronos (la serie reinante en esa categoría) no llega hasta junio pero no por ello hay que desesperar.

The Leftovers (16 abril)
La serie sobre la misteriosa desaparición del 2% de la población mundial y las posteriores consecuencias llega a su última temporada en abril. Favorita de la crítica, posiblemente una de las que tengan más posibilidades de llevarse algún Emmy, este original relato que Damon Lindeoff ha traído a la televisión contará con presión extra en su final, gracias al controvertido final de Lost. Esta es la oportunidad de Lindeoff de reivindicarse. Reparto: Justin Theroux, Carry Coon, Liv Tyler y Amy Brenneman.

Fargo (19 de abril)
Noah Hawley ha probado ser una de las mentes más originales de la televisión actual. No sólo ya ha presentado dos temporadas geniales de Fargo sino que a principios de este año estrenó la impresionante Legion. Esta temporada de Fargo, como no podía ser de otra manera, va de un crimen y las graves consecuencias posteriores… y claro, lo cuenta con ese humor tan particular que ya caracteriza a la serie. Reparto: Ewan MacGregor, Carrie Coon y Mary Elizabeth Winstead,

Handmaid’s Tale (26 de abril)
Ya hablamos de esta historia, basada en una exitosa novela de Margaret Atwood, cuando hablamos de los productos culturales para consumir en momentos de turbulencia política. The Handmaid’s Tale ya se ha convertido en bestseller en la era de Trump y ahora llega en forma de serie. La historia es la siguiente (sin revelar demasiado): En un futuro cercano y distópico, las mujeres pierden sus derechos y se establecen categorías en que se les clasifica por su utilidad social. Las Handmaid están encargadas de la reproducción. Reparto: Elissabeth Moss, Alexis Bledel, Samira Wiley y Joseph Fiennes.

American Gods (30 de abril)
Esta adaptación de la historia de Neil Gailman, que se imagina un presente en que los dioses nórdicos conviven entre los mortales, es la apuesta que más claramente parece querer llenar el agujero que dejará Juego de tronos dentro de poco, tras su final. La serie estará en manos de Bryan Fuller, el responsable de la alabada Hannibal y de las series de culto Pushing Daisys y Dead Like Me. Reparto: Ian McShane (Deadwood), Gillian Anderson (Expedientes X), Emily Browning (Help the Girl).

Twins Peaks (21 de mayo)
El esperado regreso, tras más de 20 años, del clásico de la televisión que inventó la rareza en la pantalla chica llega por fin. La vuelta a este pueblo, en que asesinaron a la joven Laura Palmer, llega con viejos rostros y con nuevos… y claro con David Lynch siempre a la cabeza. Reparto: Kyle MacLachlan, Ray Wise, Monica Belucci, Jim Belushi, Michael Cera, Laura Dern, David Duchovny, Jennifer Jason Leigh, Amanda Seyfried, Naomi Watts…

COMEDIAS

Hay alguna nueva adición a la alineación del humor, pero la verdad es que lo más esperado son los regresos de algunas de las mejores comedias de la televisión.

Great News (25 de abril)
Esta nueva comedia llega de mano de una alumna de 30 Rock, Tracey Wigfield, y con el apoyo de Tina Fey. La historia es simple y promete risas: Una productora de un programa de noticias vive una típica crisis de adultez… ¿Qué la diferencia? Su madre acaba de conseguir unas prácticas como becaria en su programa. Reparto: Briga Heelan, Andrea Martin, Nicole Richie, John Michael Higgins…

Dear White People (28 de abril)
Basada en una película del mismo nombre, estrenada en el festival de Sundance en 2014, ahora llega en forma de serie. Se trata de un grupo de estudiantes afroamericanos en una de las mejores universidades de Estados Unidos y lo poco progresiva que es, aunque no lo sepa. Reparto: Marque Richardson, Antoinette Robertson, Ashley Blaine Featherson…

Catastrophe (28 de abril)
Esta exitosa serie, parte rom-com parte sit-com, vuelve para una tercera temporada. Rob Delaney y Sharon Horgan, creadores y protagonistas, vuelven a visitar -con mucho humor y mucho realismo- las turbulencias y disfrutes de la vida en pareja y de la experiencia de ser padres.

Master of None (12 de mayo)
La segunda temporada de esta serie ganadora de Emmys y comandada por el comediante Aziz Ansari se fue a Italia para seguir el desarrollo del personaje de Dev, un aspirante a actor con el que el espectador recorre la llegada de la madurez, así como temas como la inmigración y las relaciones. Reparto: Aziz Ansari, Eric Wareheim.

Unbreakable Kimmy Schmidt (19 de mayo)
El éxito de Tina Fey, tras 30 Rock, (y la serie con la canción de créditos más pegadiza de la historia) vuelve a Netflix en mayo. La segunda temporada dejó a la optimista Kimmy de nuevo en contacto con su secuestrador, que le informa que están casados, y habiendo asumido sus problemas con su madre. Reparto: Ellie Kemper, Titus Burgess, Jane Krakowski, Carol Kane y Jon Hamm.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie?

Nerea Dolara

Foto: HBO
HBO

El domingo llega a su final la serie más millennial de la televisión. ¿Sabes qué planes tienen sus protagonistas? Averigua qué van a hacer después de Girls.

Eran gente que no conocíamos antes de que llegara la serie en 2012. Estos jóvenes actores habían pasado desapercibidos a la mayoría de las audiencias – sí habrá alguno que ya había visto la película de Lena Dunham, Tiny Furniture, en que sale más de uno – hasta que asumieron sus papeles en Girls, esa serie –clásico contemporáneo de contenido millennial y de la era del Peak TV – de HBO que nunca ha parado de generar alabanzas, críticas y muchas discusiones y que este domingo llega a su final.

¿Qué será entonces de las chicas protagonistas? ¿De sus compañeros masculinos de reparto? Todo el que quiera saber qué será de Hannah, Shoshanna, Jessa, Marnie, Adam, Ray y Elijah… sigan leyendo.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 1
La amada y odiada Hannah Horvath, interpretada por Lena Dunham | Fotograma de HBO

Lena Dunham (Hannah Horvath)

La creadora de la serie, que comenzó en este viaje con 25 años y con sólo dos películas en su haber, es ahora un icono cultural y feminista, así como la abanderada de una generación (qué orgullosa estaría Hannah). Dunham, junto con Jenni Konner, su co-creadora en Girls, está ya planeando su siguiente serie. En este caso no irá de maduración o de esos confusos años que son los 20, la dupla de escritoras va a hacer una serie sobre una periodista de revistas en el Nueva York de los sesenta. Según MTV, Dunham y Konner obtuvieron la luz verde de HBO para el nuevo proyecto. La protagonista será Lisa Joyce y su historia se desarrollará en medio de la segunda ola del feminismo en la Nueva York de la época. Además de esto Dunham y Konner llevan la revista feminista Lenny Letter y Lena tiene también un podcast, que actualmente cuenta con dos temporadas, llamado Women of the Hour.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 6
Adam Driver | Fotograma de HBO

Adam Driver (Adam Sackler)

Este actor completamente desconocido antes de Girls es tal vez, además de Dunham, quien más ha sentido los efectos positivos de Girls. En los años en que se ha emitido la serie Driver pasó de ser un buen actor sin mucho trabajo y con rasgos particulares (vamos, que nadie le hacía audiciones para protagonista) a ser el hijo de Han Solo y Leia… vaya salto. Ya en 2012, Driver trabajó con directores indie reconocidos en proyectos artísticos de calidad pero poco alcance como Frances Ha (Noah Baumbach) y en películas con más cobertura y con directores que ya son instituciones como Inside Llewyn Davies de Joel y Ethan Coen o Lincoln de Steven Spielberg. Los papeles no eran grandes, pero le ganaron atención. Siguieron películas como While We’re Young (Noah Baumbach),  Tracks (John Curran) o This is Where I Leave You (Shawn Levy) y de repente, el rol que te cambia la vida –porque nadie en su sano juicio pensaría que no lo hace: Kylo Renn en la nueva saga de episodios de Star Wars. Y así Driver es ahora un actor de alta gama. Trabaja con Martin Scorsese en Silence y con Jim Jarmush en Paterson en 2016 y tiene proyectos pendientes con Steven Soderbergh, Sylvester Stallone, Terry Gilliam, además de la siguiente entrega de Star Wars.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 3
Marnie | Fotograma de HBO

Alison Williams (Marnie Michaels)

Una de las girls más detestada por los fans de la serie también ha estado metiendo los pies en las aguas del cine. Williams apareció en la versión, grabada en vivo y en modo musical, de Peter Pan que hizo NBC en 2014 y este año protagonizó, junto a Daniel Kaluuya, Bradley Whitford y Catherine Keener, el fenómeno de terror en que se ha convertido Get Out, película dirigida por Jordan Peele (sí, de Key & Peele) que se ganó a los críticos y a las audiencias por igual. Williams no ha anunciado aún nuevos proyectos (y esa chuleta de trampa que es IMDB.com no tiene nada previsto para ella tampoco). Pero es poco probable que se quede mucho tiempo sin nada que hacer.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 2
Jessa | Fotograma de HBO

Jemima Kirke (Jessa Johansson)

Jemima ha sido amiga de Dunham desde hace años, desde la primera juventud. Ya aparecía en Tiny Furniture (la película que le ganó el contrato con HBO), pero nunca se ha tomado la actuación como algo muy serio, porque es artista visual. Dunham ha dicho más de una vez que Jessa se parece a Kirke (una versión exagerada claro, igual que Hannah lo es de ella) y comparte con ella esa soltura con la que asume la vida. Kirke, que se casó a principios de sus veintes -actualmente está separada-, es madre de dos niños, Rafella y Memphis. Kirke, junto a Dunham, posó el año pasado en una campaña sin retoques para la marca de ropa interiore Lonely Lingery. Entre sus proyectos futuros está la película Untogether de Emma Forrest.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 5
Shoshana | Fotograma de HBO

Zosia Mamet (Shoshana Shapiro)

Zosia es hija del famoso dramaturgo, guionista y director, David Mamet por lo que su vida ha estado siempre algo ligada al espectáculo. Desde que terminó de estudiar su bachillerato comenzó a dedicarse a la actuación y tras interpretar a Shoshana en Girls ha obtenido varios trabajos en cine, Wiener-Dog (Todd Solondz) por ejemplo, y ha producido un cortometraje y un largometraje llamado Kate Can’t Swim. Después de la serie tiene varios proyectos alineados y puede que uno de los más emocionantes sea interpretar a Patti Smith en Mapplethorpe, tiene otras dos películas en preproducción y una terminada: The Boy Downstairs.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie? 4
Ray | Fotograma de HBO

Alex Karpovsky (Ray Ploshansky)

El más adulto, no sólo por edad numérica sino por su forma de enfrentar la vida, de todos los personajes de Girls, Karpovsky también conocía a Dunham con anterioridad (también aparece en Tiny Furniture) y ha sido siempre una presencia en el cine indie de bajo presupuesto. Ya con Girls su currículo se amplió bastante, pero siempre un poco en ese universo casi underground. Luego tiene dos películas con los hermanos Coen, Inside Llewyn Davies y Hail Cesar! y participó en una película de Netflix: Girlfriend’s Day, protagonizada por Bob Odenkirk (Better Call Saul). Tras Girls tiene pendiente los estrenos de Rosy, de Jess Bond, y Folke Hero & Funny Guy, de Wyatt Russell.

¿Qué será de los actores de Girls ahora que se acaba la serie?
“Hi, my name is Elijah Krantz” | Fotograma de HBO

Andrew Ranells (Elijah Krantz)

Krantz era posiblemente el más conocido del reparto de Girls (aunque nunca había hecho televisión) en sus comienzos, por lo menos para las personas que habían pisado Broadway. Ya en 2012, Ranells había formado parte, y en un caso protagonizado, tres musicales en el mayor escenario del mundo: Hairspray, Jersey Boys y The Book of Mormon (por la que lo nominaron a un Tony). Ranells también había hecho voces para series animadas como Pokémon o Yu Gi Oh! y había participado en algunas películas como Sex and The City 2, Bachelorette y protagonizado la serie de corta vida The New Normal. Tras entrar al reparto de Girls, Ranells ha seguido arrasando con esa mezcla de vulnerabilidad y sarcasmo que tan bien sabe hacer. Apareció en The Knick, Another Period y Why Him? Para el futuro Ranells no tiene planes específicos, o eso comentó en la entrevista extensa que le hizo New York Magazine por el final de la serie. Lo que quiere es encontrar un buen proyecto y está en su búsqueda.

Save

Save

Vuelve The Get Down, la gran serie eclipsada por Stranger Things

Jorge Raya Pons

Foto: Netflix

Nadie sabe en qué momento se originó esto del hip hop porque son muchas sus fechas de nacimiento y demasiados los nombres que se asocian a su creación. Pero lo que es cierto es que surgió como una reivindicación de clase, que lo hizo en las calles bajas en los peores tiempos y que tiene un componente racial innegable; tanto es así que hoy en día existe rap recitado por hombres blancos de clase media, que visten según los cánones que marcó el hip hop hace décadas, y que, sin embargo, no pueden evitar caer en lo grotesco de la imitación.

En Netflix se propusieron crear una serie que reflejara el Bronx en los años setenta, cuando aquellos que no se refugiaban en la música lo hacían en las drogas. Para ello entregaron el proyecto a un esteta como Baz Luhrmann, que jamás había rodado una serie a pesar de tener una carrera en el cine a tener en cuenta, ignorando que el director de películas como Australia o Moulin Rouge nunca se ha ajustado a los ritmos de una producción grande; mucho menos a sus presupuestos, de por sí monstruosos. De hecho, Netflix no tuvo más remedio que emitir los primeros seis episodios en verano de 2016, rompiendo con el plan inicial, tras advertir que la otra mitad de la primera temporada estaba todavía en proceso de posproducción.

Vuelve The Get Down, la gran serie eclipsada por Stranger Things 1
The Get Down cuenta la historia del ascenso a la cima de Ezekiel. | Fuente: Netflix

Esta segunda parte de la serie es la que acaba de ver la luz. The Get Down es un musical por entregas que le ha costado 116 millones de dólares (por el momento) a la productora, que apostó fuerte por el formato, aunque desconocemos si tanto. Luhrmann transmite un Bronx viejo y en descomposición con las calles sucias y tomadas por las mafias locales y los políticos corruptos. Pero lo hace cayendo en el romanticismo, como si en el fondo solo le importara la historia de Ezekiel y lo demás fuera accesorio. Ezekiel es un adolescente que comienza escribiendo versos y termina formando con cuatro amigos una banda con un estilo musical que es la semilla del rap actual.

También cobra protagonismo Mylene Cruz, la chica de la que está enamorado Ezekiel, que sueña con convertirse en una de las grandes divas de la música disco, aun por encima de la voluntad de su padre, tan mezquino. Ambos crecen en un ambiente que les anima a rendirse, a no buscar más frontera que la de sus barrios en el sur del Bronx. Pero cuentan con la ventaja de que Luhrmann les ha dotado de rebeldía y de entereza, hasta el punto que la serie se transforma en una oda al ‘Todo es posible si te esfuerzas lo suficiente’.

Vuelve The Get Down, la gran serie eclipsada por Stranger Things 2
Mylene Cruz, junto a su grupo de amigas. | Fuente: Netflix

Baz Luhrmann, en otros términos, defendió de este modo su obra: “Estos jóvenes no innovaron porque quisieran hacerse ricos o porque quisieran ver sus grafitis algún día en los museos: lo hicieron porque la ciudad les decía no existes. Lo hicieron porque era su forma de decir existimos”. Para contar la historia con precisión y sin lagunas, el cineasta australiano se las ingenió para conseguir el asesoramiento de Grandmaster Flash –representado en la serie por un actor más joven–, uno de los pioneros del rap, quien potenció la verosimilitud de sus guiones.

Con todo, esta serie llamada a marcar una época se encontró en el camino con un producto que ha rebasado todas las expectativas de Netflix. Porque al mismo tiempo que The Get Down se emitió Stranger Things, y estas son palabras mayores. El éxito de la serie ambientada en el pequeño pueblo de Hawkins atrapó todas las miradas y apenas dejó las migas para el resto. Ahora, la segunda parte de la serie tiene la obligación de terminar lo empezado; justo en el momento en que las grandes producciones de Netflix están en pausa, el camino hacia la cima del joven Ezekiel despierta un interés que antes resultaba difícil imaginar. Todo depende de lo logrado del resultado y de si Luhrmann ha conseguido esta vez contener su voracidad estética en beneficio del entretenimiento.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix

Cecilia de la Serna

Allá por 1997, Reed Hastings y Marc Randolph crearon un videoclub de servicio a domicilio en Los Gatos (California). Los clientes de este servicio de vídeo online podían solicitar un DVD que les llegaba a la puerta misma de su casa por correo ordinario. Todo esto se gestionaba a través de una página web, lo que ya era una verdadera revolución en la época.

Sin el nacimiento del DVD, de hecho, Netflix nunca habría existido. Sus fundadores estuvieron a punto de abandonar la idea por los problemas logísticos que entrañaba el envío de VHS.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix 1
Así llegaban los títulos cinematográficos a los hogares de los suscriptores de Netflix. (Foto: Marit & Toomas Hinnosaar)

La clave estaba en el mismo formato, y es que con la desaparición del VHS y la entrada del DVD los problemas logísticos desaparecieron. Esto era Netflix antes de entrar en el mundo del streaming digital allá por 2007. Casi 20 años después del primer envío al domicilio de un cliente, ahora Netflix es un gigante de la ficción gracias a sus producciones propias, que incluso marcan tendencia en la denominada “televisión tradicional”.

La expansión internacional, clave del éxito

El 6 de enero de 2016, el CEO de Netflix, Reed Hastings, anunció que Netflix iba a pasar a estar presente en 130 países nuevos, triplicando la distribución de la compañía. “Hoy estamos presenciando el nacimiento de una nueva cadena de televisión por internet global”, afirmó Hastings. Bajo el hashtag #NetflixEverywhere, la empresa celebró este hito en sus redes sociales. Entraban países con unas audiencias potenciales muy jugosas para la compañía, como Rusia, India o Corea del Sur. Sin embargo, quedaba una espina clavada: China, la excepción notable de este “Netflix en todas partes”. Aparte de la nación más poblada del mundo, quedaban fuera otras zonas sensibles como Crimea, Corea del Norte o Siria, debido a las restricciones hacia las compañías estadounidenses en estos territorios por parte del gobierno norteamericano.

Además de añadir países, se apuntaban más idiomas a los 17 que soportaba su plataforma: árabe, coreano y chino (a pesar de estar China fuera de la lista de naciones conectadas a este servicio de streaming). Básicamente, Netflix se estaba globalizando a niveles insospechados tan sólo cuatro años atrás, cuando daba su primer gran salto a Europa. Y es que es precisamente la expansión internacional, iniciada esencialmente en 2012, la causante de que Netflix haya cuadriplicado sus suscriptores.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix 2
Netflix está disponible en 190 países.

Pero no es oro todo lo que reluce. En las últimas semanas hemos asistido a un desplome notable en Wall Street de las acciones de Netflix. Esta bajada de las cotizaciones del gigante de Los Gatos es una sorpresa, sobre todo teniendo en cuenta que mejoró su beneficio neto en un 12% en el primer trimestre de 2016, y que obtuvo unos beneficios de 1.957 millones de dólares, que subieron un 24,4%. Entonces, ¿por qué se desploma Netflix en la bolsa? Porque Netflix no funciona tan bien fuera de Estados Unidos. Mientras que el negocio dentro de su país de origen le genera 413 millones de dólares, el mercado internacional le reporta pérdidas de 104 millones. Esto se traduce en una decepción de los inversores, que veían en el #NetflixEverywhere un verdadero filón. No obstante, Netflix no ha cumplido (de momento) con las expectativas de los analistas, que auguraban 3,5 millones de nuevos suscriptores internacionales, cuando realmente han atraído “tan sólo” a 2 millones, aproximadamente. ¿Será la próxima -y pendiente- inclusión de China a su lista de países un alivio en los mercados? Los movimientos que emprenda Netflix en los meses a venir serán mirados con lupa. Pero Netflix no es tan sólo una compañía con balances de números, Netflix es un modo de vida. Una plataforma que ha cambiado los hábitos de consumo de millones de personas.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix 3
Usuarios de Netflix en los últimos catorce años. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)

De la cultura del binge-watching al Netflix and chill

Binge-watching es un término anglosajón para definir un telemaratón en plataformas de televisión digitalNetflix fue pionero en extender esta costumbre ya muy arraigada en los hábitos de los consumidores de entretenimiento online, especialmente entre los más jóvenes: los millenials y la generación Z.

Netflix fue la primera plataforma en lanzar las temporadas de sus series originales completas. Según una encuesta de la compañía en febrero de 2014, el 73% de sus usuarios definen el binge-watching como “ver entre dos y seis episodios de la misma serie de una sola tacada”. Ya en los años 80 existía un fenómeno parecido, el telemaratón de programas de televisión emitidos de continuo durante varias horas por una misma cadena. En los años 90 ya se utilizaba, especialmente en Estados Unidos, el término binge-watch, aunque era residual y se limitaba a los fandoms, o comunidades de fanáticos de una serie de televisión. La práctica era parecida a la que se ha extendido en los últimos años en las plataformas digitales, aunque el formato que se utilizaba era el de packs de DVD que incluían varias temporadas de una misma ficción. No obstante, la popularidad que ha adquirido en los últimos cinco años con la expansión de los servicios -legales o ilegales- de streaming ha colocado al binge-watching en la cultura popular como nunca antes.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix 4
Netflix puede verse desde cualquier dispositivo que puedas imaginar. (Foto: Netflix)

Al menos el 70% de usuarios de Netflix realiza esta práctica, muchas veces animados por las propias tramas “gancho” de las series. La preocupación por que el que está frente a la pantalla esté viendo demasiadas horas de una misma serie ha hecho que el propio Netflix envíe una notificación que pausa la reproducción y cuyo mensaje es claro: “¿Todavía estás viendo la serie?”. Muchos critican esta medida diciendo que hace sentir vergüenza al usuario que recibe la notificación, y otros la defienden como un elemento crucial para preservar la salud de los espectadores. La aparición de este fenómeno sociológico ha auspiciado todo tipo de teorías y estudios psicológicos en torno a este hábito. Según el Journal of Health Psychologyel binge-watching no tiene nada de malo. Estos “atracones”, según sus investigadores, pueden resultar muy placenteros.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix

Otras teorías, como la de la Universidad de Texas, contradicen esta hipótesis: la práctica del binge-watching podría tener una relación directa con la depresión. Según Yoon Hi Sung, miembro del grupo de investigadores, “la fatiga física y los problemas como la obesidad son causa de preocupación. Cuando el binge-watching se vuelve desenfrenado, los espectadores pueden comenzar a descuidar su trabajo y sus relaciones con los demás. Aunque la gente sepa que no debe hacerlo, tiene dificultades para resistir el deseo de ver episodios de forma continua”. Estamos, tal vez, ante un nuevo problema de adicción. ¿Debería el binge-watching tratarse como se tratan otras adicciones tecnológicas como la nomofobia?

Otros términos y frases, más que convertirse en fenómenos sociológicos, se han asentado en el vocabulario de los internautasNetflix and chill es un buen ejemplo de ello. El primer uso de esta frase en Twitter está registrado en 2009:

Las redes sociales han sido clave para popularizar el servicio de Netflix, tanto que han acuñado un término que directamente funciona como sinónimo de “tener sexo”. En un primer momento, “Netflix y relájate” no significaba más que eso: pasar un rato distendido con una serie o película. Con el tiempo fue adquiriendo la connotación erótica que ahora se ha extendido por medio planeta. Tal ha sido la explosión del Netflix and chill que hasta se ha creado una canción sobre ello.

Este término, que tiene su propio recorrido vital, demuestra cómo gracias al poder de las redes sociales, de publicaciones con un target definido como BuzzFeed, y del imaginario colectivo, una compañía puede convertirse en una forma de hacer las cosas. En una forma de ironizar sobre la vida. En un modo directo de comunicación. Netflix no sólo cambia los hábitos de consumo, sino que crea unos nuevos, y genera toda una cultura popular en torno a su propia identidad.

Las cifras estratosféricas de usuarios de Netflix en todo el mundo no pueden tenerse en cuenta sin otro dato fundamental para entender el fenómeno: la cantidad de horas que pasa la gente en la plataforma. La posibilidad de ver lo que quierascuando quierascomo quieras y desde la pantalla que prefieras ha marcado la diferencia. En 2015, los usuarios vieron 42.500 millones de horas de series y películas. Ahora Netflix contempla la posibilidad de visualizar contenido online, lo cual multiplicaría seguro las horas de visionado. Otras plataformas ya ofrecen esta posibilidad, como YouTube o Amazon Video.

La influencia social de esta y otras plataformas está contrastada. Su continuidad se sustenta sobre un modelo de negocio que evita la publicidad, y sobre una nueva forma de contar historias.

La tarifa de suscripción, modelo de negocio

Ya por 1999, los de Los Gatos lanzaron una tarifa de suscripción con acceso ilimitado al alquiler de DVD. Comenzaba así una andadura que marcaría el camino del modelo de negocio de los servicios de streaming en internet. Netflix apuesta desde entonces, y todavía ahora, por el pago directo de los clientes a través de diversas tarifas mensuales, frente al modelo publicitario. De hecho, según un estudio reciente, Netflix ahorra de media a sus usuarios unos seis días de publicidad al año.

Los servicios en streaming, ya sean de películas y series como Netflix, o de música como Spotify, han propiciado el boom del ‘todo incluido’. Los modos de suscripción de Netflix varían según la calidad en que queramos ver los contenidos y el número de dispositivos que pueden hacer uso de una cuenta de forma simultánea. Actualmente, en España hay tres modalidades: 7,99 euros/mes (un solo dispositivo, SD), 9,99 euros/mes (dos dispositivos, HD), y 11,99 euros/mes (cuatro dispositivos, 4K). Una de las ventajas de Netflix es el gran abanico de dispositivos disponibles(móviles, tabletas, consolas, Apple TV, Smart TV, y -cómo no- el propio ordenador). Esto hace que muchos opten por una de las dos tarifas más altas.

Una nueva forma de contar historias

El gran paso que dio Netflix vino de la mano de la producción audiovisual. Más allá de ser ‘solamente’ una plataforma de streaming digital, se lanzó a producir títulos propios. Algunos de estos son su bandera, un orgullo que llevan por festivales y ceremonias de premiosHouse of Cards y Orange is the new black lanzaron al estrellato a Netflix, siendo una causa directa de su expansión internacional.

A estos títulos siguieron otros como Narcos o las colaboraciones con Marvel en Daredevil y Jessica Jones. Además, produce documentales y apoya el cine independiente. Netflix tiene previsto invertir más de 1.000 millones de dólares en series propias -algunas de ellas realizadas en diferentes países y con un target local- y ha comprado películas en el festival de Sundance. En la pasada edición de los Premios Oscar, Netflix entró por la puerta grande con dos nominaciones a Mejor Película Documental porWhat Happened, Miss Simone? Winter On Fire: Ukraine’s Fight For Freedom.

La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix 5
Solo o en familia, Netflix siempre te salva un buen plan. (Foto: Netflix)

Estos servicios de streaming han creado una nueva forma de contar historias. El binge-watching ha brindado la posibilidad de rodar episodios pilotos más arriesgados, así como la despreocupación por los datos de audiencia. Los guionistas y creadores de las series nativas para plataformas como Netflix tienen una mayor libertad creativa y narrativa, moldeando los argumentos para ser consumidos de una sola tacada. Pero la estrategia de Netflix aún está en el aire: ¿Quiere ser la televisión del futuro o una sala de cine indie? Sea como sea, sus títulos, argumentos y personajes se están convirtiendo en los iconos de una generación de espectadores exigentes.

Otros servicios

En Estados Unidos, la competencia que le ha salido a Netflix es feroz:Hulu,Amazon y el servicio de streaming de HBO apuestan fuerte por sus propios contenidos. En España ya había servicios similares antes de que Netflix aterrizara en octubre de 2015. Yomvi, de Movistar Plus, y las plataformas de televisión a la carta de los principales grupos de comunicación (MiTeleAtresplayer y RTVE a la carta).

Por lo tanto, se avecina un futuro combatido, donde los que más y mejor ofrezcan a cambio de menos tendrán las de ganar. 2016 iba a ser el año de Netflix con la expansión casi total de su servicio en el mundo. No obstante, ya hemos podido observar que las expectativas no se han cumplido, por lo que no está todo escrito en este modelo de negocio que ha cambiado nuestros hábitos, nuestro vocabulario y que ha complicado -todavía más- lo que llamamos ‘Sociedad de la Información’.

TOP