Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

15 canciones para iniciarte en el dream pop, por Ganges

Redacción TO

Foto: Juanjo Marbai
Cedida

El viernes es el momento perfecto para el ocio, para la distensión, para inspirarse y pensar en los planes del fin de semana, por eso en The Objective queremos regalaros una playlist cada viernes curada por diferentes bandas, colaboradores y personajes interesantes que compartirán con vosotros esa música que los inspira y los motiva e incluso los hace soñar.

Qué mejor que comenzar esta semana que con la playlist de Ganges, el grupo de música madrileño formado por Teresa Gutiérrez (voz, teclado y letras), Jorge Aylagas (batería) y Álvaro Berceruelo (bajo y coros), con quienes tuvimos el placer de conversar hace un par de semanas y que es una de las bandas ganadoras del Mad Cool Talent de este año. Los chicos de Ganges quisieron compartir con nosotros 15 canciones para que os iniciéis en su género, el dream pop.

A nosotros nos encanta esta playlist, ¡esperemos que vosotros la disfrutéis también!

Si tenéis algún comentario, por favor no dudéis en compartirlo con nosotros.

¡Feliz finde!

Continúa leyendo: Ganges, del primer EP a Mad Cool en semana y media

Ganges, del primer EP a Mad Cool en semana y media

Néstor Villamor

Foto: Juanjo Marbai
Cedida

Recién fundado Ganges, grupo de música madrileño formado por los veinteañeros Teresa Gutiérrez (voz, teclado y letras), Jorge Aylagas (batería) y Álvaro Berceruelo (bajo y coros), la vocalista ya quería presentar la banda al Low Festival y empezar a rodar. “Tere tiene el papel de optimista dentro del grupo”, confirma Álvaro. Ahora, ese optimismo se ha materializado: Ganges es uno de los diez nombres ganadores de Mad Cool Talent, el concurso que elige a los talentos emergentes que sonarán en el festival. Y su selección fue anunciada, el 8 de febrero, solo nueve días después de que sacaran su primer EP, Lost Æsthetics.

Para presentar su música en el certamen (donde compartirán cartel con Foo Fighters, Belle and Sebastian, Green Day, Röyksopp, Kings of Leon o Wilco), Ganges se presentó con su tema ‘Let it die’ y superó una prueba a la que se habían presentado 822 artistas. Un jurado profesional cortó la lista hasta dejarla en 50 nombres y, posteriormente, fue el público el que eligió los 10 que tocarán en Mad Cool. Fernando Navarro, miembro del jurado y periodista musical de El País, explica a The Objective que Ganges le llamó la atención “por su capacidad instrumental”. Y añade: “Es una banda capaz de crear interesantes atmósferas que me recuerda al mejor indie-rock anglosajón. Es un punto bastante evocador, con un toque de electrónica bien entendida”.

El EP está formado por cuatro canciones dream pop (un género “electrónico pero relajado y que, en nuestro caso por lo menos, tiene una base orgánica”, explica la vocalista), con influencias, reconocidas por el propio grupo, como The xx, Oh wonder, Lykke Li, London Grammar, James Blake u Odesza. Lo que quieren es que Lost Æsthetics sea “una carta de presentación”, cuenta Jorge. Para sacar adelante este trabajo, de tempos relajados y letras intimistas, el grupo hizo una campaña de crowdfunding en la que solicitaban 2.500 euros y en la que terminaron logrando 4.275. Ahora, el trabajo está ya disponible en Spotify y en SoundCloud (además de un puñado de copias físicas reservadas para los mecenas). En la producción ha participado Joshua Díaz, baterista del grupo Hola a Todo el Mundo.

No es circunstancial que sus canciones sean en inglés: sus influencias son anglófonas. “Ahora mismo el 99% de la música que escuchamos es en inglés”, detalla Teresa. Sus compañeros asienten con la cabeza: “Además, donde mejor funciona este estilo es fuera de España”. Pero el futuro de Ganges incluye música en español. En su concierto de presentación oficial, que tendrá lugar en la madrileña sala Taboo (San Vicente Ferrer, 23) el 1 de abril, “ya habrá alguna canción en español”, adelanta Jorge, que desliza, aunque sin atreverse a confirmarlo al 100%, que el título será probablemente ‘Barco de Vapor’. Pero “esas cosas cambian, tenemos que hacer brainstorming”, insiste.

Entre el concierto de abril y el de Mad Cool, que se celebrará en la Caja Mágica de Madrid entre el 6 y el 8 de julio, pasarán muchas cosas. Han grabado un videoclip que está pendiente de estreno, habrá más presentaciones y tienen en mente publicar un single. Aunque esto “no sé si será antes o después de Mad Cool”, duda Jorge. Y al festival, advierten, tampoco tienen pensado presentarse con una mano delante y otra detrás: “Esperamos dar una sorpresa, porque la gente que va a Mad Cool es tu target”, avanza Álvaro. “No sabemos todavía qué: algo en el escenario o durante los días de Mad Cool… pero queremos hacer algo para darnos a conocer y que se hable un poco de nosotros”. Y en ello están.

Continúa leyendo: Gurumbé. Canciones de tu memoria negra

Gurumbé. Canciones de tu memoria negra

Verónica F. Reguillo

Foto: Intermedia Producciones
Intermedia Producciones

Taconeo, cante y arte flamenco que utiliza, sin decirlo, la influencia africana. ‘Gurumbé. Canciones de tu memoria negra’ es un documental que trae al presente la historia silenciada y enterrada de los miles de esclavos negros que fueron vendidos en plazas españolas.

“Popularmente, todo el mundo pensaba que en España no hubo esclavos, y solamente para la tesis sobre la Granada del siglo XVI encontré 2.500 documentos de compraventa de esclavos”, asegura en la película la profesora Aurelia Martín Casares.

El antropólogo Miguel Ángel Rosales comenzó a trabajar en este documental hace cuatro años. Tenía dos objetivos claros que relata para The Objective: primero, visibilizar una historia que ha sido silenciada en España durante muchos años; y por otro lado, cuestionar el presente, las políticas de inmigración, las vallas, los CIES… “Queremos que sirva para que la historia no sea un hecho mudo”.

Desde el siglo XV al XIX, Sevilla, Cádiz y Lisboa, en Portugal, fueron las grandes sedes del tráfico de esclavos desde África. Según las investigaciones en ‘Gurumbé’, durante muchos años, una décima parte de la población de estas ciudades andaluzas fue negra y la influencia en los bailes, tradiciones, religiones…, supuso una mixtura tan rica como silenciada.

La negación sistemática de esa influencia tiene muchos porqués, asegura Rosales, aunque perfila varios hechos históricos y económicos que podrían ser clave. La esclavitud fue un “hecho infame que se ha mirado de perfil”. Ya en el siglo XIX hubo países como Francia, Inglaterra u Holanda que se aprovecharon de la mano de obra negra barata y esclava. Años después, en el siglo XX, estos países reconocieron la importancia de la esclavitud en sus economías. España no.

“Durante el siglo XX, España estaba inmersa en sus propios problemas internos, y por tanto, no ha habido un  momento histórico para hacer una mirada hacia atrás”.  Todo ello hay que contextualizarlo en un país donde “la memoria histórica interesa muy poco, vale muy poco. La idea que tenemos es de tirar hacia delante sin mirar hacia atrás, cuando en realidad debería ser de otra manera”.

“La esclavitud fue la gran impulsora del capitalismo español y de muchas grandes fortunas en nuestro país, que todavía hoy tienen mucho poder económico y a las que no les interesa que se visibilice la historia que propulsó esa riqueza”.

Gurumbé. Canciones de tu memoria negra 1
Miguel Ángel Rosales, guionista y director de ‘Gurumbé. Canciones de tu memoria negra’ (Foto: Intermedia Producciones)

Esclavitud, colonialismo y migración

Andalucía es árabe, es cristiana, y es judía, “pero también es gitana y es negro-africana. Queremos visibilizar esa otra pata que falta, de la que no se habla”. Y lo han puesto de manifiesto en un momento en el que se construyen vallas de alambre y muros, para frenar las migraciones.

El director de ‘Gurumbé’ establece una relación clara entre esclavitud, colonialismo y migración. “Todo el desastre que supone para África el colonialismo es el lodo de lo que hoy es la inmigración. Se han desestructurado sus sociedades”. Para Rosales, la situación de hoy es la repetición de la historia de los esclavos a los que se les tatuaba en la cara una ‘S’, en un lado, y el dibujo de un clavo en el otro. “Hoy el proceso es el mismo, pero con palabras diferentes”.

“La película deja clara la cercanía del flamenco y la cultura negro-africana”

“Cuando surgen demandas de mano de obra, creamos leyes para traer, para tomar a la gente más vulnerable. Se podría hacer un paralelismo entre a quién se le da la ciudadanía y a quién no. Quién tiene derechos y quién no. Es una nueva manera de esclavitud. Un mismo proceso que tiene que ver con la acumulación de dinero”.

Gurumbé. Canciones de tu memoria negra 2
La película se proyectará en países como Colombia, Inglaterra y Noruega (Foto: Intermedia Producciones)

Miguel Ángel Rosales es de Jerez, siente muy dentro el flamenco y toda la riqueza de la cultura andaluza. Dice que a medida que indagaba sobre el motor de su documental, todo iba “cuadrando más”. “La película deja clara, con evidencias muy fuertes, la cercanía del flamenco y la cultura negro-africana”. ‘Gurumbé’ es un reconocimiento a la población negra esclava de antaño y a la población migrante de ahora. “Vivo muy cera de la inmigración del Estrecho. El tema de la película que parece histórico, a mí me está tocando día a día. Es una película histórica, pero, sobre todo, es una película personal”.

Gurumbé. Canciones de tu memoria negra 3
Los bailes africanos se mezclaron con la riqueza de la cultura andaluza (Foto: Intermedia Producciones)

‘Gurumbé. Canciones de tu  memoria negra’ ha hecho un lleno completo en la Cineteca de Madrid durante seis días. A finales de marzo se volverá a proyectar en la capital. También viajará por otras ciudades españolas, y al extranjero (Colombia, Noruega, Inglaterra, Berlín…). “Me encantaría que la película se viese en televisión, en medios dónde se pueda plantear el debate o la polémica, y que este tema se abra a un público diverso”. Este es el deseo de su director, llevar la danza de ‘Gurumbé’ hasta el infinito.

Continúa leyendo: ‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos

‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos

Beatriz García

Foto: Alejandro Rojas

Mientras las compañías tecnológicas reunidas en el Mobile World Congress enarbolan la bandera de la inteligencia artificial y el internet de las cosas, una comunidad de filósofos, artistas, visionarios e innovadores debaten sobre la necesidad un nuevo humanismo radical que nos permita abrazar el futuro sin acabar convertidos en máquinas.

‘The Objective’ ha hablado con Tim Leberecht y Carmen Boronat, miembros del equipo fundador de ‘The House of Beautiful Business ’ la conciencia y el corazón del Mobile World Congress.

 

¿Cómo surgió la idea de crear este espacio para el debate sobre la tecnología y el humanismo?

Tim Leberecht: El año pasado impartí una charla sobre cómo crear una compañía más humana en la Era de las Máquinas y uno de los principios que promovía era que las máquinas pueden desarrollar un trabajo de forma más eficiente que nosotros, pero no tienen lo que nos hace humanos: nuestra capacidad para sentir, amar, apasionarnos, hacer poesía e imaginar.

Por eso decidimos materializar esta idea en un proyecto visionario y muy humano, y dado que el Mobile World Congress está centrado en la tecnología y la eficiencia, pensamos que era necesario un lugar de encuentro para conversar sobre nuestra propia transformación y qué capacidades emocionales necesitamos reforzar para poder adaptarnos a estos cambios tecnológicos sin perder nuestra esencia como humanos.

Carmen Boronat: La idea fue crear un debate sobre tecnología y humanismo en el que no sólo participasen los innovadores y emprendedores, sino filósofos y artistas, porque estos últimos nos ayudan a ver un futuro no sólo tecnológico, sino ético y emocional.

‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos 1
La Casa de la Seda es la sede barcelonesa de esta comunidad pop-up.

Habéis cambiado el viejo lema de “los negocios son los negocios” por el de “los negocios son bellos”. ¿Cómo es un ‘beautiful business’?

Tim L.: Si organizas tu negocio basándote en los principios de eficiencia, eliminarás cualquier atisbo de cultura. Hay tres cosas importantes que todo ‘beautiful business’ debe tener: lo primero es un propósito con impacto social, que aporte cierta visión positiva del mundo; lo segundo es que pueda trasladarse a una cultura empresarial humana, que no esté regida por la eficiencia y la productividad, porque tenemos la capacidad de crear belleza a nuestro alrededor y esto es importantísimo, sobre todo si pensamos que pasamos el 77 por ciento de nuestro tiempo en el trabajo. Y lo tercero y esencial es permitirnos ser vulnerables y primar otros valores sobre la extendida y dañina mentalidad del ganador. Lo que nos define como humanos es justamente la vulnerabilidad.

 

¿Sería algo así como crear belleza explorando la fealdad?

Tim L.: Se habla mucho de lugares de trabajo felices que puedan ser cuantificables y medibles, pero es una forma bastante cosmética y superficial de entender la felicidad. Lo más bello de ser humanos es la autenticidad, es decir, asumir que no todo es armonioso y existe una cara oscura en el mundo. Un buen ejemplo de que para ser auténtico hay que ser feo es la compañía Airbnb, donde los empleados aportan algo a su trabajo y no sólo son productivos.

‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos 2
“Actúa como un directivo, pero piensa como poeta”, Tim Leberecht

Los expertos aseguran que en veinte años habrán desaparecido millones de puestos de trabajo. ¿Esta idea de ‘belleza’ puede salvar nuestros empleos?

Tim L.: En un mundo regido por la optimización y la maximización de resultados, todo trabajo mecánico será automatizado. Pero la ‘belleza’ y el ‘romance’ radican en ver no uno, sino múltiples significados, y compañías como Tesla, Apple, e incluso el Fútbol Club Barcelona (FCB) vehiculan ideas mayores que una necesidad utilitaria o un valor práctico. Los fans del Barcelona, por ejemplo, son leales al club aunque cambien los jugadores.

Esa es la fuente de la belleza y por eso cada vez se valora más la creatividad en las empresas y la búsqueda de personas más imaginativas que reactivas y analíticas. Fíjate en Silicon Valley, donde se están contratando a poetas y escritores para diseñar conversaciones más humanas.

Carmen B.: En España tenemos un gran problema de desempleo, pero al mismo tiempo las compañías buscan perfiles con nuevas habilidades más tecnológicas y el peligro es que los currículos escolares olviden otras destrezas humanísticas, como la empatía o la creatividad, para focalizarse en la tecnología.

 

Nos dirigimos a un ‘renovarse o morir’ continuo, sobre todo en el mundo laboral. ¿Qué ocurrirá con quienes no logren adaptarse a estos cambios?

Tim L.: Ésa es una de las grandes cuestiones que tienen que afrontar las sociedades civilizadas, porque no podemos seguir tratando a colectivos vulnerables como los ancianos, los niños o las minorías, en función de un valor cuantificable. Debemos aprender que las personas tienen valor por ellos mismos, más allá de cualquier métrica empresarial y por eso necesitamos una educación humanística, porque hay cada vez más ciudadanos que viven en condiciones de desempleo mientras que nosotros seguimos otorgando valor a las personas en función del trabajo. La conversación ya ha surgido de forma natural con  propuestas como la Renta Básica Universal.

‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos
Un espacio para el intercambio de ideas sobre el futuro, la tecnología y las emociones.

 Una gran parte de la ciudadanía no puede acceder a esa nueva tecnología que se presenta en el Mobile World Congress. ¿Existe un debate real en el sector tecnológico en torno a cuestiones como la Renta Básica Universal?

Tim L.: Absolutamente. En países como Estados Unidos será más difícil lograr un acuerdo que en la Unión Europea, pero incluso el CEO de Siemens en Alemania, Joe Kaeser, o la Deutsche Telekom están de acuerdo en que los robots deben pagar impuestos.

Los escépticos dicen que si se implanta una renta mínima para todos los ciudadanos se trabajará menos, pero la economía no sufrirá ningún daño y el gasto en salud mental descenderá. Hay muchos países como Francia, donde se está debatiendo y es probable que en cuestión de diez años tengamos una Renta Básica Universal.

¿Y en España las empresas tecnológicas también participan del debate?

Carmen B.: Estamos todavía tres o cuatro años por detrás de otros países desarrollados, pero las compañías de tecnología están comprometidas y se encuentran en un proceso de transformación digital donde los espacios y la cultura están cambiando completamente.

Tim L.: Yo creo que eso es positivo, porque significa que las empresas españolas tienen una oportunidad real para dar el salto y ser más radicales en su transformación, y pensar en nuevas políticas y cómo pueden colaborar. España tiene un gran potencial por su historia y su bagaje humanístico, la calidad de vida y su seguridad social; todo ello supone una gran oportunidad para desarrollar un modelo económico mucho más audaz.

‘Beautiful Business’: El arte salvará millones de empleos 3
Carmen Boronat preparando la primera sesión de charlas y debates.

¿Qué puede aprender el mundo de los negocios de los artistas?

Tim L.: Muchísimo. La mayoría de los principios aplicados a la innovación son artísticos: nunca se realiza la misma tarea, se abraza la incertidumbre y se reta al statu quo constantemente. Los artistas imaginan cómo podría ser el mundo y esa es una cualidad útil para una organización que quiera crear valor. Además, son talentos que no se pueden delegar a las máquinas…

Tim, tú eres muy crítico con la singularidad tecnológica y la idea de que las máquinas puedan llegar a ser más inteligentes que las personas. ¿Existe un riesgo real de que el hombre también acabe convirtiéndose en un robot?

T: Los seres humanos nos caracterizamos por tomar decisiones conscientes, con sentido común y moralidad. No sé si eso llegará a pasar, porque la inteligencia artificial es difícil de controlar y se encuentra en un momento álgido, pero ya que tenemos que coexistir con ella, necesitamos un humanismo radical que insista en aquello que nos hace humanos.

¿Cuál es el mayor riesgo de esta llamada ‘cuarta revolución industrial’, además de la pérdida de empleos?

Tim L.: La extinción de la especie humana, en el peor de los casos, pero también el aumento de los disturbios sociales y la violencia. Piensa en el auge de los extremismos en Francia y Alemania, en el Brexit y en la América de Trump… A lo que hay que sumar la gran cantidad de profesionales frustrados, especialmente hombres de mediana edad  que temen perder su empleo, su identidad y su estatus social, porque la tecnología sólo funciona para un uno por ciento de la población.

Si no afrontamos las posibles derivas de esta revolución industrial y damos a todo el mundo un nuevo sentido de valor y reconocimiento dentro de la sociedad no habrá un futuro pacífico.

Vivimos en la era de la ‘big data’ y de la post-verdad al mismo tiempo. ¿No es una paradoja?

Tim L.: Como romántico, te diría que la verdad no existe y que es algo muy subjetivo y emocional. No legitimo las noticias falsas de Trump, pero es un buen momento para darnos cuenta de que la información puede ser manipulada y de que nos hemos enfocado demasiado en los datos. Necesitamos una conversación sobre lo que significa la verdad para nosotros y para el mundo, porque no sólo hay una verdad empírica, sino también subjetiva.

¿Deberían ser las grandes compañías más políticamente comprometidas?

Tim L.: No puedes ser neutral en pleno siglo XXI. Las grandes empresas tecnológicas en Estados Unidos tienen empleados y un vínculo con la sociedad. La Administración de Trump ha cruzado la línea y deberían hablar.

Continúa leyendo: Clima Ficción: La literatura del Antropoceno

Clima Ficción: La literatura del Antropoceno

Beatriz García

Rascacielos sumergidos, huracanes azotando ciudades, plagas y extinciones masivas, mutaciones genéticas y bandadas de aves que queriendo llegar a África aterrizan en nuestros balcones. Niebla tóxica. Marte como el próximo planeta que convertir en vertedero…  Desde los años setenta, la ciencia ficción ha sido el agorero oráculo de los desastres ecológicos del planeta. Así surgió la novela de clima ficción o ‘cli-fi’, un género centrado en el cambio climático y sus efectos futuros que se ha popularizado en los últimos años y apunta a ser la literatura del Antropoceno. A saber: la era en la que el hombre ha pasado de inquilino del planeta a su verdugo.

No todo es esperar al Apocalipsis. Incluso en la más oscura de las distopías ambientales hay una oportunidad para el cambio a una nueva y urgente conciencia ecológica. Así lo creen escritores del género como Kim Stanley Robinson, quien en numerosas entrevistas ha defendido el poder de la ciencia ficción no sólo para desarrollar futuros posibles, sino como crítica metáfora de un presente que nos negamos a ver llevando la mirada a las estrellas. En una de sus obras más premiadas,  la Trilogía marciana (1992-1996), de la que este año se estrena adaptación televisiva, narra la colonización durante 35 años del planeta rojo por parte de un grupo de humanos, los Primeros Cien, y las disputas entre quienes quieren modificar las condiciones de vida en Marte para que se parezca a la Tierra –calentamiento global incluido- y quienes luchan para protegerlo. La ilusión de pretender reparar los problemas del mundo explorando el espacio es un tema que orbita en esta trilogía y en otras novelas, como ‘2312’ (2013) y ‘Aurora’ (2015), donde pasajeros de una nave que viaja a otro sistema solar llevan la devastación con ellos.

Trilogia-Marciana-Robinson

Las novelas de clima ficción crean puentes entre la ciencia y la cultura, exploran nuevas soluciones e inspiran a la acción

Considerado un novelista político, Robinson, que visitará Barcelona a finales de marzo para participar en Kosmopolis’17, aborda también cuestiones relativas al poder de las corporaciones, la necesidad de una ética social y la amenaza del capitalismo neoliberal. Coincidencia o no, su último libro, ‘New York 2040’, llega a las librerías norteamericanas este marzo, tres meses después de que el ahora presidente Trump convirtiera el cambio climático en leyenda urbana y a Estados Unidos en la protagonista de otra terrorífica anti-utopía.

En 'cuchillo de agua' el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.
En ‘cuchillo de agua’ el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

La fuerza de la narrativa de clima ficción no reside sólo en sus aspectos críticos, sino que además crea puentes entre la ciencia y la cultura, acercándonos a complejas teorías científicas a la vez que explora posibles soluciones e inspira a la acción comunitaria, como asegura la bióloga y escritora Barbara Kingsolve, autora de la novela ‘Conducta Migratoria’ (2014). Prueba de ello es que en años recientes se ha empezado a introducir este tipo de literatura en las escuelas; aunque haya voces críticas que acusen al género de despojar de realismo y gravedad el problema del calentamiento global.

La autores de cli-fi emplean datos científicos para recrear un futuro que es suma de presentes y acciones humanas

“Las personas necesitan estas historias porque la oscuridad con voces en su interior es mejor que un vacío silencioso”, escribía Margaret Atwood en ‘MaddAddam’ (2013), novela que forma parte de una trilogía junto a ‘El año del diluvio’ (2009) y ‘Oryx y Crake’ (2003),  y en la que describe un futuro post-apocalíptico gobernado por grandes corporaciones donde la modificación genética es algo común. Fue la escritora y activista canadiense quien en 2012 popularizó en Twitter el término ‘clima ficción’, que había inventado unos años antes el activista Dan Bloom.

Los autores de cli-fi no profetizan, o al menos no al estilo de Nostradamus; emplean datos científicos para dibujar un futuro que es suma de presentes, acciones humanas y avances que hoy en día parecen tan de ciencia ficción como las novelas donde figuran. En sus libros encontraremos niños que nacen sin necesidad de vientre materno, máquinas que controlan el clima, ascensores que levitan, ciudades sumergidas y barrios de ricos en Marte, pero, sobre todo, una advertencia para quien esté dispuesto a leerlos. Nosotros te recomendamos tres:

Libros-Climate-Fiction-Cli-Fi

1. La sequía (1965)

Una de las novelas más extrañas e inspiradas de J.G Ballard que presenta un mundo donde ya no llueve a causa de la contaminación y se producen grandes migraciones de gente en busca de agua. ‘La sequía’ conforma junto a ‘El viento de la nada’, ‘El mundo sumergido’ y ‘El mundo de cristal’ una casi tetralogía que aborda catástrofes relacionadas con los cuatro elementos.

2. Solar (2010)

Si escribir comedia es difícil, lograr un carcajada con un tema tan crudo como el cambio climático es una proeza literaria. Y el novelista británico Ian McEwan lo consigue narrando las vicisitudes de un Nobel de la Física cínico, mujeriego y bebedor, que cree haber descubierto la solución al calentamiento global.

 3. Cuchillo de agua (2016)

¿Qué ocurriría si el río Colorado se secase? El escritor Paolo Bacigalupi, que ya había despuntado con la publicación de otra novela de clima ficción, La chica mecánica, dibuja un futuro no muy lejano donde los cárteles buscan acuíferos y el sur de los Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

TOP