Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra

Nerea Dolara

Foto: CW

Cumple una década, pero ¿por qué esta serie sobre adolescentes millonarios y una cyber bully se convirtió en un hito? ¿Lo sabes?

Ya hace 10 años y en esa década la vida ha cambiado mucho. Gossip Girl llegó a las pantallas en 2007 y se convirtió, casi inmediatamente, en un fenómeno de esos que suceden raramente. La historia es la siguiente: cuando los creadores de The O.C., otra serie que generó revuelo y pasiones, cerraron el capítulo de sus vidas centrado en Brian, Summer, Marissa y Seth y ya tenían un proyecto entre manos. Gossip Girl era una serie de novelas juveniles sobre chicos de clase alta. Sus dramáticas, enrevesadas y glamurosas vidas y sobre “una” chismosa que divulgaba todos sus secretos en un blog. En paralelo el canal CW buscaba un proyecto que le diese base sólida a su reciente existencia. Gossip Girl prometía.

Todo tenía como base a dos chicas que debían ser expresión clara de aspiración y distancia, hermosas criaturas millonarias que navegan su adolescencia entre escándalos y vestidos de Chanel. Así que las actrices eran de vital importancia. Blake Lively, que había decidido dejar de actuar y volver a la universidad tras su película The Sisterhood of the Travelling Pants, fue una elección casi inmediata. Como cuenta Josh Schwartz (una parte del dúo creador que completa Stephanie Savage) a Vanity Fair buscaron en foros de comentarios sobre las novelas, para rastrear las propuestas de los lectores de quién sería la Serena van der Woodsen perfecta y Lively era la elección común. Leighton Meister llegó luego, tras una buena audición en que demostró su capacidad de transformar su espíritu reservado y relajado en la reina de las “arpías adolescentes”. Y tras ellas aparecieron los chicos.

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra 2
Fotograma de Gossip Girl con Blave Lively y Leighton Meister

El piloto se estrenó y la serie se rodó en las calles de Nueva York. Y en cuestión de meses ninguno de los nombres de estos jóvenes actores desconocidos poblaba portadas de revistas y magazines televisivos. Similar al fenómeno de Friends, los muchachos se vieron famosos de la noche a la mañana y en un tiempo, y en unos exteriores, que nada tenían que ver con los de la serie de los noventa. Paparazzi y fans invadían los sets diariamente, los guiones fueron hackeados, los rumores sobre el set eran diarios. Gossip Girl era enorme, un monstruo. ¿Cómo pasó esto? Intentaremos descifrar las claves de su éxito…

La visión de futuro

Esta serie, aunque parezca mentira, nació antes que Instagram o Snapchat. Se estrenó cuando Facebook y Twitter no eran gigantes de las redes sociales. Apareció cuando el mundo era otro… pero predijo el que vendría. La infame Gossip Girl postea en un blog los secretos de la vida privada de los protagonistas sin pudor… la serie se adelantó a la omnipresente existencia del troll de hoy en día y a la obsesión con conocer detalles privados de vidas ajenas. Kristen Bell, la voz de GG, citada en Vanity Fair lo dice claramente: “Schwartz y Savage fueron pioneros del ‘¿Qué pasaría si Internet fuese sólo un lugar para juzgar a la gente?”. Se convirtieron en Nostradamus. La vida de los protagonistas de Gossip Girl hubiese sido muy distinta en 2017, pero la serie aún logra mantenerse vigente. Ahora en Netflix ha logrado atraer nuevas audiencias, infantes cuando estrenó, que se identifican con el acoso y el escrutinio sin que falte hacer referencia a las redes sociales.

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra
Las chicas llevaban modelos sacados de las pasarelas. | Imagen vía CW

La moda

Una cosa que estaba clara es que las chicas, y los chicos, tenían que ser iconos. Son adolescentes millonarios en Nueva York… obviamente van a llevar el último bolso de Prada. El diseñador de vestuario Eric Daman (que ya había trabajado en Sexo en la ciudad) se dedicó a espiar y hacer fotos en las entradas de institutos del Upper West Side para estudiar el estilo de los adolescentes ricachones que asistían. La ropa se convirtió en la expresión de cada personaja, pero también en un armario aspiracional para una generación entera. Estas chicas, y chicos, llevaban -cada uno a su manera- lo último de las pasarelas, tocaban con sus manos looks que sólo se pueden ver en revistas, y lo hacían derrochando encanto y hermosura. Gossip Girl fue, sin duda, la sucesora de Sexo en la ciudad en cuanto a mujeres y moda (editoras de revistas han dejado claro que influenció mucho de su momento, tanto en medios como en las compras en sí). En cuanto a los chicos, el estilo de Chuck Bass abrió la puerta a estilismos más arriesgados y dio variedad a la moda masculina y muchos lo agradecieron.

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra 6
Serena y Dan | Imagen vía CW

El drama

Schwartz y Savage venían de la escuela de The O.C. La telenovela juvenil era su terreno y sabía navegarlo bien. The O.C. Fue un verdadero fenómeno (mucha gente recuerda dónde estaba cuando murió Marissa Cooper) pero nada comparado con su siguiente serie. Gossip Girl era, tras la belleza y las prendas y el dinero y los paparazzi, un melodrama adolescente en esencia. Y como tal dio bastante de sí: amores imposibles, decenas de novios, malvadas amigas, secretos del pasado… plagaban los guiones en que el verdadero peso siempre cayó, además de en las historias de amor (telenovela al fin), en la amistad de las dos protagonistas y en las diferencias de clase y qué significan. Gossip Girl tenía la ventaja, además, de no sólo mostrar el drama, sino mostrar cómo los demás personajes reaccionaban a él cuando GG lo divulgaba. Drama al cuadrado.

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra 3
Chuck y Blair, una de las parejas románticas de la serie

La cobertura

Al final de la primera temporada el reparto apareció en la portada de New York Magazine bajo el título: MEJOR. SERIE.DE.LA.VIDA. Obviamente el show había logrado hacer ruido y conquistar tanto a espectadores como a críticos. Luego llegó al comentada campaña OMFG (Oh My Fucking God) en que los actores aparecían con poca ropa con frases como “la peor pesadilla de cualquier padre”. Tal fue su alcance que llegó a prohibirse en varias escuelas privadas neoyorquinas (qué movida tan Gossip Girl). Las amistades y enemistades en el set se discutían, sin bases, en las revistas del corazón; Blake Lively y su co-estrella Penn Bagdley (Dan Humphrey) se hicieron pareja mientras lo eran en el set, Lively, tras su ruptura, salió con Leonardo DiCaprio… Las chicas comenzaron a codearse con diseñadores y aparecer en portadas. La vida y la ficción se mezclaron y el show se benefició de ello. Famosos de todo tipo querían hacer apariciones en sus episodios. Entre ellos estuvieron Lady Gaga, David O. Russell, Ivanka Trump, Cindy Lauper, Tyra Banks, Vera Wang, Tory Burch, el alcalde Michael Bloomberg, Rachel Zoe y Tim Gunn. ¿Otra ventaja? La huelga de guionistas entre 2007 y 2008 que obligó a CW a repetir episodios de la programación que tenía, por lo que Gossip Girl se podía ver una y otra vez…

5 razones por las que Gossip Girl es una obra maestra 5
El reparto de los jóvenes protagonistas estaba compuesto por relativos desconocidos que se convirtieron en estrellas. | Imagen vía CW

El reparto

Un grupo de desconocidos encabezó este éxito instantáneo, muy al estilo de Friends, y se convirtieron en estrellas de la noche a la mañana. La verdad es que el reparto era perfecto en cada uno de sus roles. Blair Waldorf es un arquetipo al que se hace referencia y es sobradamente comprendido, por ejemplo. Los nombres de cada personaje se convirtieron en  sinónimos de sus actores porque sabían lo que hacían: tenían encanto, enganche y talento (y sus físicos, claro). Algunos aún detestan la experiencia (Penn Badgley ha sido claro en su desprecio por la serie) y otros están dispuestos a volver para un revival (esa tendencia tan desatada en estos tiempos). Lo cierto es que estos actores hicieron vivir a personajes ajenos y distantes (los espectadores no eran millonarios con ropa de Marc Jacobs) y los convirtieron en hitos televisivos.

Continúa leyendo: Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real

Nerea Dolara

Y no, no son lugares idílicos. Pero es que la realidad es tal que hasta los Siete Reinos parecen más prometedores.

Últimamente ver las noticias produce una urgencia por hacer las maletas y huir a un bosque recóndito donde vivir como ermitaños desconectados de la perturbadora realidad. ¿Necesitan ejemplos? Donald Trump es presidente, el Brexit ganó, una Nobel de la Paz se niega a reconocer que en su país se está produciendo un genocidio, hemos destruido de tal manera el planeta que los científicos piensan que en 100 años será inhabitable, hay ataques terroristas a diestra y siniestra, los derechos laborales brillan por su ausencia, el racismo y la xenofobia viven un momento de auge, en Alemania la tercera fuerza política es de extrema derecha… y España, digamos para resumir que lo de España es, así en pocas palabras, un caos. Estas son sólo unas de las pocas cosas que asaltan a cualquier habitante del planeta. Y como no podemos cumplir el deseo que tenía Mafalda -¡Paren el mundo que me quiero bajar!- tenemos que conformarnos con escapar a la ficción, con imaginar en qué universos ficticios viviríamos para salir del que nos rodea.

Y sí, en la ficción está The Handmaid’s Tale o The Walking Dead -a esos mundos nadie quiere llegar- pero también hay otros lugares y en esos bien podríamos refugiarnos por un tiempo.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 3
The Good Place, reir hasta no parar | Imagen IMDB

The Good Place

Lo dice su nombre, es un buen lugar. Si nunca has tenido una placa de coche personalizada o nunca has participado en The Bachelor o sus franquicias, es posible que seas admitido en esta laica versión del cielo en que vives en tu casa soñada y consigues a tu alma gemela. Claro no todo es lo que parece, menos si como Elenore no deberías estar ahí. Entonces tu idílico hogar está plagado de cuadros de payasos y no tiene escaleras. The Good Place es un lugar en que volar es una posibilidad, pero también donde hay lluvias de basura… no todo es perfecto aquí (spoiler alert) menos si se ha llegado al final de la primera temporada. Pero definitivamente sería una posibilidad a ponderar: escaparse de la realidad en el The Good Place que realmente lo es muy poco.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 6
El villano más temido en la última temporada de Juego de Tronos | Imagen vía HBO

Juego de tronos

¿Qué? ¿A quién se le ocurre irse a los Siete Reinos? Sí, hay que ser sádico o masoquista, pero realmente ¿no estamos un poco viviendo ya entre poderosos ansiosos por poder que ni se interesan por sus representados -digo, súbditos- o en un mundo en que acosar y violar mujeres está básicamente aceptado? Sí, el presente no es la Edad Media de los Stark y los Lannister, es mejor. Pero es de suponer que si pudiésemos encontrar una casita en algún recóndito pueblecillo tal vez podríamos huir de los dragones que respiran fuego, o de los caminantes blancos o en general de cualquiera de los humanos empeñados en matar a todos los demás… eso sí, en el caso de teletransportarnos a los Siete Reinos nunca nunca querríamos tener el apellido Stark.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 4
Parte de la tripulación del USS Enterprise | Image vía IMDB

Star Trek (todas sus versiones, para más modernidad optemos por la última)

Este si es un buen lugar para estar. ¿O no querrías formar parte de la tripulación del USS Enterprise? Sí, tal vez en tus viajes te encuentres alguna civilización poco pacífica, pero estás viajando por el espacio así que no deberías quejarte mucho.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 7
Dirimir entre humanos y robot, eso es Westword | Imagen vía HBO

Westworld

¿En serio? Sí lo sé, estas propuestas son terribles… pero es que considerando del mundo del que venimos no podemos pedir mucho más. Además esta idea de que en algún momento crearemos un mundo entero que represente un momento y en el que no haya ninguna consecuencia (no es así para nada, claro) es básicamente el punto de este ejercicio. La cuestión es que cuando optas por irte al Oeste y dedicarte a matar y violar androides que son casi exactos a un ser humano (también sienten…y tienen muuuuuucha más fuerza que tú) te conviertes en un asco de ser humano, o claramente ya lo eras. Así que tal vez no es la mejor opción.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 5
American Gods, dioses muy reales | Imagen vía IMDB

American Gods

En este mundo los dioses de todas las civilizaciones, los viejos (Odin o Jesús) y los nuevos (los medios, la tecnología) están en guerra. Eso no plantea una buena resolución final -siempre son los pobres humanos los que viven las consecuencias- pero es aquí también donde una moneda puede alzarte de tu tumba o si lo piensas mucho puedes hacer nevar… no está mal ser un peón en los juegos de los dioses si puedes beneficiarte de ello.

Huir a la tele: 6 lugares ficticios a los que nos escaparíamos del mundo real 1
Los protagonistas de Outlander | Imagen vía IMDB

Outlander

Puede que la Escocia del siglo XVII no sea el lugar más ideal, pero si vienes del futuro y conoces al amor de tu vida, qué importa. Sí, pasarás frío, sí, puede que te acusen de bruja y, sí, hay un ancestro de tu esposo -el de los años cincuenta- que es un sádico torturador, pero por lo menos tendrás el mejor sexo de tu vida y aventuras acompañada de un hombre dulce, amoroso y guapísimo.

Continúa leyendo: ¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940

¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940

Clara Paolini

Foto: Erol Ahmed
Unsplash

Nos gusta clasificarlo todo y señalar las diferencias, a veces innecesarias, poniendo etiquetas a la superficie. En ese intento por encasillar cada cosa en su lugar inventado, caemos en la absurdidad de asignar colores para identificar de forma simplista incluso hasta los géneros. Sin ambigüedades ni matices; lo masculino es azul y lo femenino rosa. Lo dicen los juguetes, el marketing, la moda… Lo dice, en definitiva, la semiótica. Si un recién nacido viste de azul es indiscutiblemente varón, pero si lleva un lazo rosa no hacen falta preguntas para entender que es una niña. Lo curioso es que esto no siempre fue así. ¿Sabías que hasta hace apenas unas décadas el rosa se asociaba a la masculinidad?

En 1914, la publicación Sunday Sentinel, según señala The Guardian, aconsejaba lo siguiente a las madres estadounidenses: “Si te gustaría poner una nota de color en las prenda, usa rosa para el chico y azul para la chica, si quieres seguir la convenciones”. Esta explicación, opuesta a la concepción generalizada en la actualidad, aparece también en muchas otras publicaciones, como la revista Earnshaw’s Infants’ Department publicada en 1918: “La regla generalmente aceptada es rosa para los chicos y azul para las chicas. La razón es que el rosa es un color más decidido y fuerte, más adecuado para los niños, mientras el azul, que es más delicado y refinado, es mejor para las niñas”.

¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940 1
No es una niña, es Franklin D. Roosevelt vestido de rosa en 1884 | Imagen vía: Wikimedia Commons

Las pruebas de esta – ahora contradictoria- señal de diferenciación aparecen en incontables ocasiones en textos, archivos fotográficos, obras de arte y hasta piezas literarias: En una fotografía de 1884, el 32º Presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, aparece vestido de rosa siendo un bebé; en numerosas representaciones pictóricas el Niño Jesús se muestra vestido de color rosa y, destacando un ejemplo literario, cabe mencionar que hacia el final de la novela El Gran Gatsby, escrita por F. Scott Fitzgerald en 1925, el personaje de Jay aparece vistiendo orgulloso un elegante traje rosado.

¿Hemos aprendido entonces a llevar la contraria a las concepciones establecidas? Hoy en día usamos un lazo rosa para concienciar sobre el cáncer de mama, sería impensable pensar que el logo de Barbie se tornara azul, las niñas caen rendidas hacia las vestimentas de este color que estereotipan su sexo y en el lenguaje cotidiano aparecen nuevas formas de expresión como la llamada “tasa rosa”, que sirve para denominar el aumento el precio de productos específicamente destinados a mujeres en el mercado. ¿Qué llevó a este cambio?

¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940 2
El Buen Pastor (hacia 1660) de Bartolomé Esteban Murillo | Imagen vía: Wikimedia Commons

Cómo y por qué el rosa dejó de ser para chicos

Según apunta la historiadora de la Universidad Jo B. Paoletti, autora del libro Pink and Blue: Telling the Girls From the Boys in America (2012), quien lleva más de 40 años estudiando el color de las prendas con las que se visten a los recién nacidos, no fue hasta a partir de 1940 cuando se empezó a imponer la asignación binaria de los colores azul y rosa como distinciones de género. Obviamente esto no ocurrió de la noche a la mañana, pero fue una fue una norma que fue propagándose con facilidad gracias a los nuevos hábitos de consumo, impulsados por los medios de comunicación, centros comerciales y la influencia de la moda francesa en la etapa de posguerra.

¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940 4
La femme, el coche para mujeres lanzado por Dodge en 1955. | Imagen vía: Detalle del brochure publicitario / Dodgelafemme.com)

En 1945, tras la victoria aliada en la II Guerra Mundial, triunfó en Estados Unidos el la american way of life y llegaron los felices años 50, trayendo consigo nuevas modas para vestir a toda una generación de babybommers, para cuyas madres el tradicional blanco no llegaba a satisfacer el ansia por nuevos diseños diferenciadores. Cuanto más individualizamos la ropa, más se puede vender, asegura Paoletti. Por aquella época, Mamie Eisenhower asistía a la toma de posesión de su esposo luciendo un intrincado vestido rosado, aparecieron electrodomésticos fabricados en tal color y hasta la marca de coches Dodge lanzó en 1955 un modelo de vehículo rosa y blanco para las mujeres llamado La Femme. La elección de las Pink Ladies en la película Grease no es casual, y es que durante la época de los 50 en la que sitúa la acción la película, se instauró de forma definitiva el color rosa asociado a la feminidad.

¿Tiene color el sexismo? El rosa fue masculino hasta 1940 3
Fotograma de las Pink Ladies en Grease (Randal Kleiser, 1978) | Imagen vía: IMDB

La rebelión contra el canon establecido

El feminismo de los setenta rechazó de plano el rosa aunque, tal y como señala Jo Paoletti en su libro, este boicot contribuyó, paradójicamente, a asignar el color al concepto de femineidad. Las feministas de entonces pensaban que las niñas sentían atracción hacia roles subordinados asignados a las mujeres través de la ropa, por lo que “si vestíamos a nuestras hijas más como niños y menos como chicas cursis con volantes tendrán un abanico más amplio de elección y se sentirán más libres”, explica la experta.

Este pensamiento permanece hasta nuestros días y buena muestra de ello es el ejemplo recogido en un articulo publicado en Verne, donde se presenta a JeongMee Yong, “una madre a la le sorprendió que su hija de 5 años sólo quisiera ropa y juguetes de color rosa, y se comenzó a interesar por cómo fabricantes y publicistas segmentan su oferta por género”. Esto le llevó a crear The Pink & Blue Project, una serie de fotografías de niños y niñas mostrando sus juguetes rosas y azules que se viraliza en internet de forma recurrente.

Entre la infinidad de campañas alertando sobre los efectos adversos que pueden provocar en los más pequeños los juguetes estereotipados por género destaca, entre otros, el estudio realizado por The Institution of Engineering and Technology y recogido por The Guardian, el cual clama por eliminar dicha lacra que empuja a la sociedad a convertir a las niñas en “princesas pasivas”. Aunque no importa cuantos estudios, informes y análisis citemos; la mejor y más comprensible explicación la sigue teniendo la famosa Railey:

La teoría enfrentada: ¿Y si el rosa fuera una preferencia biológica?

En el lado opuesto a este pensamiento que señala la asignación de colores como constructo de normas impuestas culturalmente, otras fuentes señalan que la predilección de las mujeres por el color rosa podría ser biológica y no cultural. Según sugiere un estudio realizado en la Universidad de Newcastle y publicado en la revista Current Biology, la explicación de la preferencia por colores de esta gama podría proceder de la época en la que los humanos eran cazadores y las mujeres, las principales recolectoras. Éstas habrían desarrollado su capacidad para identificar los frutos rojos maduros y las emociones que pueden expresar las tonalidades de los rostros por cuestiones meramente biológicas.

¿Está nuestro cerebro genéticamente predispuesto hacia determinados colores según nuestro género sexual? Esta hipótesis ha sido extensamente debatida por expertos y teóricos debido a su simplicidad. Las conclusiones de este experimento, realizado con 208 personas a los que se les pidió que eligieran sus colores preferidos entre dos opciones, ha sido criticado por ofrecer una hipótesis sesgada que no tiene en cuenta otras variables de relevancia. Su base es el comportamiento prehistórico que (afortunadamente) dista mucho de la actualidad, o al menos, teniendo en cuenta el aluvión de críticas tras su publicación, eso es lo que a muchos nos gustaría pensar. Tal y como demuestra la revisión histórica del uso del rosa/azul y como opina la experta Jo Paoletti, muchos de nuestros estereotipos de género son “superficiales, arbitrarios y sujetos a cambios, por lo que considera que “elevar los estereotipos al nivel de ley natural es absurdo”.

El rosa es aún hoy en día un color asociado a la feminidad y lo cierto es que no es posible garantizar de forma fehaciente si esto se debe a implicaciones biológicas o por el contrario, es una consecuencia imposiciones culturales. Lo que sí podemos afirmar es que profundizar en la implicación de los colores respecto a nuestras concepciones contribuye a descubrir rincones compartidos entre todos, haciéndonos reflexionar sobre características innatas o adquiridas y la inevitabilidad de nuestros roles de género. A fin de cuentas, puede que dentro de otros 90 años, a alguien le sorprendan los tiempos en los que los colores señalaban lo innecesario.

Continúa leyendo: La televisión también tiene fiebre de reboot

La televisión también tiene fiebre de reboot

Nerea Dolara

Foto: NBC News
NBC

Will & Grace y Curb Your Enthusiasm son dos de los últimos regresos televisivos, pero no serán los únicos. La pequeña pantalla también sufre la enfermedad de la nostalgia.

El cine no es el único que ha sucumbido a la era de los reboots y remakes. Puede que la televisión esté viviendo una época dorada, pero eso no ha evitado que recurra a la nostalgia como garantía de audiencia. Este año, y el que viene, tienen muchos ejemplos de reboots de antiguas series que pretenden, aunque sea con una sola temporada nueva, atraer audiencias. Normalmente se trata de canales abiertos americanos que están sufriendo los embates de la competencia que significan los servicios de streaming. Pero no es así en todos los casos y no siempre resulta una mala idea.

Este mes ha habido dos ejemplos claros de clásicos televisivos que han intentado un regreso, más o menos exitoso: Will & Grace y Curb Your Enthusiasm.

La primera, mito televisivo por su normalización de sus personajes gays (en un panorama televisivo que los utilizaba como estereotipos o chistes generalmente) que comenzó a emitirse en 1998, vuelve a las pantallas en un tiempo en que la cultura es completamente otra: la fluidez de género y de preferencias sexuales es básicamente la norma en la juventud. Pero la serie, que regresa con sus cuatro protagonistas originales (los excelentes: Debra Messing, Erick McCormack, Sean Hayes y Megan Mullally), ha logrado adaptarse a los tiempos sin perder su esencia original y su excelente humor.

Menos buenas críticas ha recibido el regreso de Larry David. El co-creador de Seinfeld protagonizó Curb Your Enthusiasm en HBO desde 2002 y su insoportable personaje representaba un cierto tipo de hombre blanco privilegiado e iracundo que le daba a los espectadores alguien a quien detestar y, a la vez, apoyar (cuando sus némesis eran hombres blancos privilegiados e iracundos peores que él). Pero a su vuelta muchos han criticado la falta de adaptación a los nuevos tiempos que demuestra la serie. Las bromas se sienten desconectadas de una realidad en que un hombre blanco privilegiado e iracundo es el peligroso presidente o en la que los chistes étnicos o machistas suenan anticuados.

Ya hace unos meses David Lynch protagonizó el reboot más esperado y celebrado del año (algunos críticos no fueron tan positivos, pero el balance general fue bueno): el regreso de Twin Peaks.

La serie responsable de incluir el surrealismo en el panorama televisivo, volvió en un tiempo en que su forma de relatar ya no es tan original (su influencia es clara en mucha televisión desde hace años), pero que sigue siendo seductora.

Otros muchos reboots se esperan para lo que queda de 2017 y para el próximo 2018.

La televisión también tiene fiebre de reboot 2
Imagen de la primera temporada de Roseanne | Imagen vía ABC

Roseanne (2018)

Un clásico de la comedia de los noventa, y una rareza en los panoramas actuales por retratar a una familia obrera con problemas de dinero, la serie volverá haciendo algunos cambios a su final. Por ejemplo, el glorioso John Goodman no estará muerto. Roseanne vuelve en un tiempo en que el presidente Trump se ha dedicado a insultar a la comediante homónima por sus opiniones contrarias, por lo que no es difícil intuir que el reboot tendrá peso político y una maldad seductoras para mucha audiencia.

La televisión también tiene fiebre de reboot 4
Un clásico de las telenovelas, más que de las series, Dinastía. | Imagen vía IMDB

Dinastía (2017)

Esta mítica telenovela de los ochenta vuelve más joven y más provocadora. Los encargados de revivirla son los creadores de The O.C. y Gossip Girl, por lo que es predecible esperar buenos personajes y mucho drama. El melodrama, que se centra como antes en dos familias millonarias y sus rencillas, tiene protagonistas femeninas fuertes y promete traer de vuelta algunos de los personajes originales.

La televisión también tiene fiebre de reboot 1
Charmed, las tres hermanas que también eran brujas Imagen vía Sony

Charmed (2018)

¿Se acuerdan de este trío de hermanas brujas? Pues parece que el año que viene estarán de vuelta. Tras la serie, que será realmente una precuela en que tres chicas descubren sus poderes en 1974, tiene a la cabeza a dos escritoras de Jane The Virgin, que pretenden darle más humor a la trama de las hermanas brujas y sus luchas contra hechiceros y demonios. La serie aún no está confirmada, pero tampoco ha sido descartada… queda esperar.

La televisión también tiene fiebre de reboot
Clásico intergaláctico | Imagen vía IMDB

Star Trek: Discovery (2017)

La serie sobre la tripulación del USS Enterprise ha tenido varias iteraciones en diferentes momentos del siglo XX y XXI. La primera tuvo a la cabeza al rebelde Capitán Kirk y el racional Spock, pero luego vinieron el Pickard, Archer, Sisko, Janeway… y ahora hay una nueva versión para los tiempos millenial. En esta versión, que es una precuela y que tiene como protagonista a una hermana adoptiva de Spock, las mujeres tienen el mando de la trama. La crítica ha sido buena y la serie ha emitido unos pocos episodios, con éxito. Queda ver qué vendrá y cómo adaptarán sus historias al futuro que ya conocemos todos.

Save

Continúa leyendo: 7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte)

7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte)

Nerea Dolara

Foto: HBO
HBO

Kit Harington y Rose Leslie anunciaron su compromiso esta semana. La pareja se conoció interpretando a Jon Snow e Ygritte en Juego de tronos. No son los únicos. ¿Conoces otras?

Esta semana Jon Snow probó que sabe algo, por lo menos que sabe el camino al corazón de Ygritte. Ya, dejemos el tono chistoso y digámoslo claro: Kit Harington y Rose Leslie anunciaron su compromiso y con ello iluminaron los corazones de muchos fans de Juego de tronos que lloraron la muerte de Ygritte (y otras muchas… es Juego de tronos) y el fin de esa historia de amor (más cuando se piensa que el nuevo romance de Jon es con su tía… blagh).

Harington y Leslie se conocieron rodando la serie y se enamoraron interpretando a unos enamorados. No es la primera vez, de hecho es bastante común en los rodajes. En algunos casos es tierno y encantador como en este, en otros es un escándalo, como cuando pasó con Brad Pitt y Angelina Jolie en Mr. & Mrs. Smith, cuando Pitt aún estaba casado con Jennifer Aniston.

Lo cierto es que es un fenómeno recurrente que en muchos casos deja boquiabiertos y alegres a los fans de la peli o serie en que los tórtolos fueron pareja.  ¿Sabes a quiénes les ha pasado también? Te lo recordamos.

7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte) 4
Fotograma de Kirsten Dunst y Jesse Plemons durante la grabación de Fargo | Imagen vía IMDB

Kirsten Dunst y Jesse Plemons (Fargo)

La musa de Sophia Coppola y el actor, conocido por Friday Night Lights y Breaking Bad, coincidieron en la segunda temporada de Fargo como un aburrido matrimonio que ve su rutina destruida cuando Dunst atropella a alguien y él termina por matarlo… y resulta en situaciones cada vez más peligrosas. “Es mi actor favorito, el mejor con el que he trabajado”, ha dicho Dunst. Y ha afirmado que, ya que lleva trabajando desde la infancia, “es hora de tener hijos y relajarme”. Habrá que ver si resulta así, pero de seguro la pareja va en serio ya que este año, tras conocerse en 2016, han anunciado su compromiso.

Blake Lively y Ryan Reynolds (Linterna Verde)

Vale, puede que esta película sea tan mediocre que ni tengas memoria de su existencia, pero pasó por los cines en 2011. Reynolds conoció a Lively, que interpretaba a la enamorada del superhéroe, un año antes cuando se anunció la película en Comic-Con y cuando aún estaba casado con Scarlett Johansson. La pareja anunció su divorcio ese mismo año. Lively, siendo la mediática protagonista de Gossip Girl, tenía a los paparazzi en los talones y no tardaron en verla salir a escondidas del piso de Reynolds en 2011. La noticia era pública. La pareja se casó el año siguiente. Actualmente tienen dos niños y hablan regularmente sobre su feliz vida en pareja.

7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte) 3
Anna Paquin y Stephen Moyer en la famosa serie de vampiros True Blood | Imagen vía IMDB

Anna Paquin y Stephen Moyer (True Blood)

Se conocieron haciendo el screen test para aparecer en la serie de Alan Ball y tuvieron una conexión inmediata. No se vieron durante tres meses, hasta que llegaron al rodaje ella con su pelo oscuro ahora rubio, él con su cabello claro teñido de negro. Según Moyer a los tres días de trabajar juntos supo que quería pasar su vida con ella. Durante el transcurso de la sexy serie, sus personajes vivieron un enrevesado e intenso romance, pero también tuvieron sexo con muchos otros personajes. Y también durante el tiempo en que se emitió True Blood Paquin salió del armario como bisexual y se defendió de los ataques ignorantes de la prensa sensacionalista. Actualmente están casados y tienen una pareja de gemelos.

Keri Russell y Matthew Rhys (The Americans)

Conocida por Felicity, Russell llegó a esta serie con unos años de pocos proyectos y muchas ganas. La serie sobre dos espías rusos durante la Guerra Fría prometía ser excelente (y lo ha cumplido desde su estreno), pero también resultó ser el lugar en que conoció a su esposo y padre de su hijo: el galés Matthew Rhys. Rhys ya había trabajado en cine, pero era aún un relativo desconocido. Rhys asegura que se conocieron 10 años antes de la serie, cuando un poco borracho le pidió a Keri su número. Le resultó luego, cuando tras ensayar le recordó esa oportunidad. Lo demás es historia.

7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte) 5
El casting completo de “Sé lo que hicisteis el verano pasado” | Imagen vía IMDB

Sarah Michelle Gellar y Freddie Prinze Junior (Sé que lo hicisteis el último verano)

El matrimonio, que este año cumplen 15 años de casados y que llevan 20 años juntos, se conocieron durante el rodaje de la película adolescente de terror, pero comenzaron a salir tres años después cuando tras quedar a cenar con un amigo común que canceló, optaron por salir solos. Tienen dos hijos y trabajaron juntos de nuevo en las películas de Scooby Doo como Fred y Daphne.

Claire Danes y Hugh Dancy (Evening)

Se conocieron en la poco conocida película Evening en 2007. Se enamoraron en la pantalla y comenzaron a salir. Dos años después se casaron en Francia. Según Mamie Gummer, que trabajó con ellos en la película, se enamoraron jugando Scrabble y Boggle. En 2012, tuvieron su primer hijo. Ambos han hablado públicamente de su felicidad pero son bastante privados.

7 parejas que se enamoraron siendo parejas en el set (además de Jon y Ygritte) 1
El casting del sitcom Bosom Buddies | Imagen vía IMDB

Tom Hanks y Rita Wilson (Bosom Buddies)

Una de las parejas más estables de Hollywood y una de las compuestas por la gente más encantadora de la industria. Estos dos grandes se conocieron durante un episodio de la sitcom Bosom Buddies en los ochenta y luego compartieron la pantalla de cine con John Candy en Volunteers. Hanks estaba casado y la relación no comenzó hasta que se separó en 1987. Y en 1988 se casaron. La pareja de actores ha estado junta 30 años. “No hay un secreto, sólo nos caemos muy bien”, eso ha dicho Hanks.

Save

TOP