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7 cervezas belgas imprescindibles

Rodrigo Isasi Arce

Foto: FRANCOIS LENOIR
Reuters/File

En 2016 se consumieron 184.834 millones de litros de cerveza en el mundo, según estima el Registro Internacional de Vinos y Espirituosos (IWSR). Bebida ya conocida por los romanos y cuyo origen parece incierto, es sin duda uno de los brebajes más típicos de Bélgica, uno de los países con mayor tradición cervecera del mundo que produce miles de tipos distintos de esta bebida.

El 21 de julio, día nacional de este país europeo, miles de personas salen a la calle para brindar con una copa de cerveza. Quizá elegir tan solo 7 cervezas belgas sea un poco osado, pero para ello contamos con las recomendaciones de cuatro grandes referentes en el amplio sector del ‘zumo de cebada’: LabirratoriumLa Maison Belge, La Casa de la Cerveza y Cafeeke

Las cervezas belgas se dividen, en una clasificación amplia, en cuatro grandes grupos:

  • Lager/Pilsen: el 80% de las cervezas que se fabrican en el mundo son de fermentación a baja temperatura y durante poco tiempo.
  • ALE: el 20 % restante son de fermentación alta y durante mucho tiempo (a veces varios meses) y se las conoce también como cervezas especiales.
  • Trapenses: son cervezas fabricadas dentro de conventos, por los mismos monjes y con la misma receta que iniciaron hace varios siglos. Deben acatar reglas muy estrictas, entre otras la de destinar todos los beneficios a obras sociales. En Bélgica hay solo 7 cervezas trappist en la actualidad. Deben recibir una certificación para poder tener la denominación de origen.
  • Abadía: algunos conventos han acabado aceptando que fábricas de cervezas se instalen en sus espacios para elaborar y comercializar su cerveza. Mantienen las mismas recetas ancestrales de los monjes pero al ser empresas mercantiles han perdido la certificación de trapense y en la actualidad se las conoce como cervezas de abadía.

Rochefort Trappistes 10

Desde Labirratorium nos proponen esta clásica cerveza trapense de color marrón oscuro, con buena espuma y cuerpo denso y considerada una de las mejores del mundo. Tiene 11,3% de alcohol y aromas intensos dulces, a frutas tipo pasas o ciruelas, madera o vino.”Es una delicia, para tomar despacito y saboreándola”, nos aseguran. “También es perfecta para añejar unos años“, ya que estos estilos, si se conservan en lugares frescos y oscuros ganan con el tiempo, como los vinos. Es una excelente cerveza relación calidad-precio, ya que por 3,85 euros se puede adquirir una botella en Labirratorium.

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Las tres variedades de cerveza Rochefort que se fabrican | Foto: Adam Barhan / Flickr

Tripel Karmeliet

Un clásico entre los clásicos, pero no por ello menos especial, se trata de una ALE. La Tripel Karmeliet se caracteriza por ser la única en el mundo que está hecha con tres cereales -trigo, avena y cebada-, es de alta fermentación y tiene 8,4% de alcohol. “Perfectamente equilibrada en boca, destaca por su delicadeza”, comentan desde La Casa de la Cerveza. Su precio aproximado es de 2,75 euros la botella.

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La Tripel Karmeliet es única | Foto: Sam DeLong / Flickr

Chouffe

Hay varios tipos de esta cerveza, pero bajo el punto de vista de La Casa de la Cerveza, la más llamativa es la blond (rubia) ya que se puede tomar tanto de aperitivo, como de postre y “si se toma con chocolate realza el sabor a violetas”. “Es toda una experiencia”. La Chouffe es de alta fermentación y su contenido en alcohol es de 8%. “Nuestros clientes le han puesto el sobrenombre de la cerveza del enanito, por su característico logotipo”, comentan desde La Maison Belge. “Una rubia sabrosa, no muy fuerte y refrescante”. Su precio ronda los 2,60 euros.

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El característico logotipo del enanito | Foto: Marco Zanferrari / Flickr

Kwak

Su nombre hace honor a su creador Pawel Kwak, creador de la cerveza en 1791. Su característica principal es el vaso en el que se toma, en forma de probeta, que se creó para poder ir bebiendo mientras se conducía la carreta. Es una cerveza ámbar tostada rojiza de alta fermentación que tiene 8,4% de alcohol y “es ideal para tomar con carnes a la parrilla, cerdo, embutidos ibéricos, quesos y foie”, aseguran desde La Casa de la Cerveza. Su precio aproximado es de 2,60 euros la botella.

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El típico vaso con forma de probeta de Kwak | Foto: Darren Sweeney / Flickr

St. Bernardus 12

Una muy buena cerveza de abadía oscura, fuerte en sabor y en grado de alcohol, un 10%. Con aromas marcados a levadura, caramelo, tostados y ligeramente a frutos rojos y ciruelas. “Su sabor es alcohólico y dulce”, dicen desde La Maison Belge. El precio de la botella es de 3,05 euros.

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St. Bernardus, una cerveza de abadía con un sabor fuerte | Foto: Bernt Rostad / Flickr

Westvleteren

Considerada por muchos la mejor cerveza belga, es fuerte, con un 10,20% de alcohol y sabor intenso. Adquirir esta cerveza es complicado, y apenas se la ve en el mercado, ya que para conseguirla se debe ir al convento que la fabrica. De los 26 monjes cistercienses que residen en la abadía, cinco llevan las riendas de la fábrica de cerveza, y cinco más ayudan durante el embotellado. La Maison Belge sí ofrece esta exclusiva cerveza a un precio de 12,90 euros la botella.

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La westvleteren no es fácil de conseguir | Foto: Reuben Gray / Flickr

Kasteel

Para finalizar, desde Cafeeke nos proponen una cerveza belga negra. “Combina la calidad sin precedentes del pasado y un sabor decididamente moderno”, nos aseguran. Kasteel es una cerveza marrón y sabrosa, con cuerpo y cremosa, con una graduación alcohólica de 11%. Para su consumo óptimo nos recomiendan servirla a una temperatura de 12º. Es una cerveza con una segunda fermentación en botella y un reposo prolongado en las bodegas del Castillo de Ingelmunster.

“Su aroma a malta tostada nos recuerda el pan recién hecho y frutas en almíbar, sugiriendo que se trata de algo para comer, más que para beber. Los azucares transformados en alcohol, es decir, no fermentados, dan como resultado un sabor dulce, ligeramente caramelizado y confitado, y nos hace pensar en un vino de Oporto”.

La Kasteel Donker es una cerveza para guardar y envejecer, de ahí la costumbre de etiquetar la cerveza con el año de producción, los catadores de cerveza suelen comparar la misma cerveza de diferentes añadas. Acompaña bien al buey asado, quesos fuertes y azules. EL precio de una botella de esta exquisita cerveza ronda los 2,75 euros.

I went with one of my favs: Kasteel Rouge.

  • Labirratorium: calle de Blasco de Garay, 21. Horario: martes a sábado de 11:00 a 14:30 y de 17:00 a 21:00, lunes de 17:00 a 21:00 y domingo cerrado.
  • La Maison Belge: Paseo de Santa María de la Cabeza, 42. Horario: lunes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 y domingo cerrado.
  • La Casa de la Cerveza: calle luchana 15. Horario: lunes a jueves de 17:00 a 01:30, viernes, sábado y domingo de 14:30 a 02:30.
  • Cafeeke: calleCuchilleros, 3. Horario: lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo de 12:00 a 02:00 y martes cerrado.

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Una cena en Dans le noir?, el restaurante que inventó comer a oscuras

Lidia Ramírez

Foto: The Objective

Nada más llegar tuve que depositar todos mis aparatos electrónicos así como cualquier complemento que pudiese iluminarse en la oscuridad en unas taquillas. Después, Maité Sutto, directora del restaurante y por unas horas mi camarera-guía, me introdujo al interior del salón-comedor completamente a oscuras. Pasamos tres cortinas negras antes de adentrarnos en la más suma oscuridad.

Lo primero que hice fue quitarme mis gafas de seis dioptrías en cada ojo, poca falta me hacían. “Aquí lo único importante es disfrutar de la experiencia y saborear los alimentos sin prejuicio alguno”, comentaba Maité con un marcado acento francés, mientras me conducía hacia nuestra mesa.

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Más de 1,5 millones de personas ya han vivido la experiencia en el mundo. | Foto: Dans le noir?

Dans le noir?, que significa ‘en la oscuridad’, se encuentra situado en la Plaza del Biombo, nº5, a tan sólo 400 metros de la céntrica Plaza Mayor de Madrid, y se trata del primer restaurante en el que se come completamente a oscuras. Una experiencia sensorial que despierta los sentidos y desafía la percepción del gusto, el olfato y las texturas. “Nueve de cada diez personas son incapaces de distinguir el vino blanco del tinto o el rosado”, apunta Maité, perfeccionista hasta en el más mínimo detalle.

El grupo del mismo nombre, que lleva 13 años de éxito internacional con presencia en ciudades como Londres, Nantes, París, San Petersburgo o Barcelona, trabaja con un modelo de integración en el que emplea al 50% de su plantilla a personas con diversidad funcional. En concreto, Dans le noir? Madrid cuenta con camareros invidentes o con deficiencias visuales y posee un convenio de colaboración con la ONCE que les ayuda a encontrar los camareros-guías idóneos para esta experiencia. “Son los ojos de nuestros clientes durante la experiencia”, me cuenta Maité mientras degusto lo que creo que es un pincho de aceitunas y anchoas, y un zumo de alguna fruta con un ligero toque amargo. Todo esto acompañado de un vino ¿tinto?

Una cena en Dans le Noir?, el restaurante que inventó comer a oscuras
Dans le noir cuando está iluminado. | Foto vía Facebook.

El chef y el menú

Para la apertura de este peculiar restaurante, han confiado la confección de su carta al chef Manu Núñez, propietario del restaurante Arume, de Barcelona, y ex participante del popular concurso de televisión Top Chef.

“Dentro de mi trayectoria profesional este proyecto supone un desafío exigente pero bonito”, asegura Manu, quien ha preparado varios menús con una combinación sutil entre la cocina tradicional española e internacional, con algunas incursiones o influencias de la gastronomía francesa, sin olvidar Galicia, por supuesto, cuna del prestigioso chef. “Creo que puedo aportar una identidad personal fuerte en lo conceptual y un juego de sabores y matices potentes en los gustativo. Me planteo el reto con ganas de no dejar indiferente y de que ese sienta una Galicia viajera en el paladar”.

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La confección de la carta ha recaído en manos del chef gallego, Manu Núñez. | Foto: Dans le Noir?

Así, los comensales podrán elegir entres tres menús sorpresa, ya que el cliente no sabrá lo que ha comido hasta el final de la experiencia. El menú sencillo, de 37,90 €, incluye primer plato y segundo plato, o segundo plato y postre; el menú completo, de 42,90€, contiene primer plato, segundo plato, postre; y el menú degustación, por 64,90€, incluye copa de cava, entrante, primer plato, segundo plato, postre y tres copas de vino.

Sabores verdaderos y naturales procedentes de productos frescos que ofrecen a los comensales un viaje iniciático a través de los sentidos, especialmente el gusto, el olfato y el tacto, ¡pero también el oído! Y es que en Dans le noir? los clientes no se sientan en mesas individuales, sino que comparten la experiencia con el resto de asistentes. “La oscuridad erradica la timidez y fomenta la convivencia”, asegura Maité Sutto.

Una experiencia sensorial y humana única. ¡Todo un reto para esta época!

Por cierto, lo que comí en la hora de entrevista que estuve con Maité nada tenía que ver con lo que yo pensaba que estaba degustando. Ni era tinto, ni anchoas, ni ninguna fruta amarga. ¡Mi sentido gustativo aún tiene mucho trabajo por delante!

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Actuaciones para perros amantes del arte

Carola Melguizo

Foto: Diriye Amey
Flickr

“El arte es una mentira que nos acerca a la verdad”, decía Picasso. Y no hay más verdad que la que transmite un animal. Siempre honesto, siempre presente y libre de prejuicios. No por casualidad muchos artistas han encontrado en los animales su principal fuente de inspiración. Hay infinidad de obras con perros y gatos como protagonistas. Sin embargo, pensar en ellos como público no tenía mucho sentido. Hasta ahora.

Krõõt Juurak (Estonia) y Alex Bailey (UK) son los artistas que dan vida a Performances for Pets, un proyecto artístico para mascotas, representado por Galerie International, que nació en Viena en 2014 y que desde entonces no ha parado de viajar por Europa. Sus actuaciones son privadas y personalizadas y tienen como principal objetivo ofrecer entretenimiento teatral a las mascotas. Así de simple y así de complejo.

Los animales han sido fuente de entretenimiento para los humanos, probablemente, desde que el mundo es mundo. Sin ir más lejos, en Youtube hay vídeos protagonizados por gatos que tienen más de 70.000.000 de visualizaciones. Sí, más de setenta millones. Por ejemplo: Surprised Kitty. Esto, sumado a la idea de que “cada mascota es, en cierto sentido, un performer para los humanos” sirvió de inspiración para Juurak y Bailey.

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Imagen vía Flickr/Pete

En la página web del proyecto los artistas lo explican así: “Queríamos invertir los roles y ofrecer a los animales la posición del espectador. Cuando se trata de actuar y de ser interesantes, las mascotas son superiores a nosotros de muchas maneras. Cuando una mascota sale al escenario, por ejemplo, captura de inmediato la atención de todos. Así que la inspiración para el proyecto fue realmente un “y si” invertimos los roles por un momento.” El resultado se resume en más de tres años de actuaciones para perros y gatos en ciudades como Zúrich, Bruselas, Berlín, Tallin, Viena y Barcelona.

“Las mascotas contemporáneas ya no tienen una función práctica en el hogar. Los gatos no necesitan cazar ratones, los perros ya no necesitan vigilar la casa. Las mascotas han actualizado su trabajo a lo que llamamos trabajo inmaterial o afectivo. En pocas palabras, las mascotas se las arreglan para ganarse la vida siendo ellos mismos en lugar de producir algo. Y eso nos parece muy contemporáneo.” Reflexiona el dúo creativo en el portal oficial de Performances for Pets. En este sentido, el proyecto aborda el hecho de que el entretenimiento proporcionado por las mascotas que trabajan desde casa, a menudo no se reconoce como trabajo real y que ya era hora de devolverles el favor.

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Perro viendo un proyecto artístico para mascotas | Imagen vía: Matthew McCullough / Flickr

¿Cómo se desarrolla cada performance?

Detrás de cada actuación hay un trabajo importante de investigación para conocer al animal y a su humano. Con preguntas sobre el carácter y los gustos de la mascota, los artistas personalizan al máximo el performance, así que cada representación es única. El escenario, por su parte, es siempre el hábitat natural de la mascota, que puede ser su casa o un lugar que visite con frecuencia en el que se encuentre realmente cómoda y relajada. La actuación en sí tiene una duración aproximada de 15 a 20 minutos para los perros y de 20 a 30 minutos para los gatos.

Es importante destacar que aunque las actuaciones están pensadas para entretener a las mascotas, los humanos del entorno más cercano del animal también son bienvenidos. Al estar emocionalmente conectados con sus mascotas, disfrutan en la medida en la que las ven disfrutar a ellas.

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Los 5 destinos europeos preferidos de los españoles por su gastronomía

Redacción TO

Foto: Marcelo del Pozo
Reuters

Junto a la cultura y la naturaleza, la gastronomía se ha convertido en una de las razones por las que los viajeros se decantan por un destino u otro. En el caso de los españoles se convierte en una misión complicada encontrar un destino donde disfrutar de la comida más que en su país, y es que hay que tener en cuenta que España es uno de los destinos europeos preferidos por su gastronomía. Por ello, desde Musement, compañía que recomienda las actividades y rutas gastronómicas más autóctonas para que vivas cada ciudad como si fuese tuya, han recogido los destinos europeos que los españoles eligen por su gastronomía:
 

Italia: es un destino muy típico cuando los españoles buscan un viaje gastronómico, además del típico plato de pasta o pizza o los increíbles quesos, Italia ofrece una amplia gastronomía en todo el país. Empezando por el norte, donde las comidas típicas son las más contundentes y encontramos los ingredientes más conocidos como el queso Parmigiano Reggiano o el vinagre balsámico de Módena, predominan las sopas, cocidos, carnes hervidas en vino y mantequilla. En el sur, no podía faltar el pescado y marisco, tanto en pasta como acompañados por las típicas verduras del sur como las berenjenas, los pimientos o los grelos.

Una camarera sirve pizza en un restaurante de Italia. | Foto: Parmigiano Reggiano/Reuters

 
España: clasificado como ‘un país para comérselo’ es muy habitual el turismo de los españoles dentro del propio país cuando eligen un destino en busca de la comida perfecta. De hecho, los españoles son los europeos que más viajan dentro de su propio país para redescubrirlo. En concreto, San Sebastián es uno de los destinos típicos para disfrutar de su comida, siendo muy habituales las rutas gastronómicas por el norte. Al igual que en Italia, el sur también ofrece otro tipo de gastronomía. En este caso destaca el tapeo y la fritura de pescado, entre otros muchos platos.


 

Francia: su amplia variedad de vinos y sus ricos quesos convierten a la costa azul en el país vecino preferido por los españoles a la hora de buscar un destino gastronómico. Por otro lado, los franceses son de los turistas europeos que más gastan en España , sin embargo, los españoles no se quedan atrás en su país y también son una parte importante del turismo en Francia.

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Un marcador de piedra muestra el logotipo de la casa Moet & Chandon Champagne en Hautvillers, en el este de Francia, durante la tradicional cosecha de vino de Champagne. | Foto:
Benoit Tessier/Reuters

 
 
Grecia: evidentemente no es un destino únicamente elegido por su gastronomía pero se convierte en una parte importante junto a las maravillosas vistas que las islas ofrecen. La Tyropita o la tarta de queso griega es uno de los atractivos gastronómicos del país, se puede servir como aperitivo porque es una tarta salada pero también se emplea como postre en algunas ocasiones. Del mismo modo que en destinos anteriores, el queso griego o feta no se quedan atrás como puntos fuertes de la gastronomía preferida por los españoles.


 

Bélgica: a diferencia del resto de destinos anteriores, su principal atractivo es la famosa gama de cervezas belgas que ofrece. Además, otra diferencia con el resto son sus condiciones meteorológicas, que no acompañan tanto en verano, por ello es uno de los destinos más elegidos para escapadas cortas durante el año.

Botellas de cerveza se muestran en una mesa de un bar en Bruselas. | Foto: Eric Vidal / Reuters

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7 quesos y vinos para sentirte más cerca de Francia

Rodrigo Isasi Arce

Foto: .
Mantequerías Bravo

El 14 de julio las calles Francia se llenan de gente y de color, la enseña nacional tricolor adorna los balcones, los militares desfilan en los Campos Elíseos de París y los ciudadanos salen a celebrar su fiesta Nacional. En este día se conmemora la toma de la Bastilla en 1789 que marcó el inicio de la Revolución francesa, y el día de unión nacional en el Campo de Marte durante la Fiesta de la Federación en 1790. No hay mejor manera de festejar este acontecimiento que acercándose un poco más a su gastronomía. Desde The Objective te ofrecemos 7 quesos y vinos del país para disfrutar de la Fête nationale por todo lo alto, con recomendaciones de tres referentes gastronómicos madrileños, como son Poncelet, La Boulette y Mantequerías Bravo.

Brie

Desde La Boulette, una de las queserías más completas de Madrid, con más de 300 variedades de queso tanto nacional como internacional, nos llega una propuesta un poco diferente de este queso, un Brie de Meaux Trufado. De una selección de los mejores Brie, este queso de pasta blanda es elaborado de manera artesanal con leche cruda de vaca  y en su interior contiene crema de trufa, que le aporta al queso un sabor potente y atrayente.

El precio aproximado de un kilogramo de este queso es de 27 euros.

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Queso Brie y Champagne Bouché | Foto: Mantequerías Bravo

Mantequerías Bravo, una referencia clásica en España como enoteca, nos propone maridar el Brie con el vino Bouché Père & Fils, de la región de Champagne. Nicholas Bouché elabora con su familia en un pequeño château este champán poco conocido que es un placer descubrir. Bravo oferta un millessime – un tipo de vino de excelente calidad – de una inmejorable añada y con un precio de 35,90 euros la botella. Sólo se puede encontrar en esta tienda de Madrid, o al menos, esos nos comentan.

Bravo ofrece miles de vinos y licores nacionales e internacionales en formatos que abarcan desde las miniaturas hasta las botellas de 27 litros de conocidas bodegas, así como varios productos gastronómicos gourmet.

Roquefort

En diciembre de 2004 se abrió en Madrid la primera tienda Poncelet, un establecimiento especializado en quesos nacionales y europeos, “tradición, modernidad, innovación y vanguardia son nuestras señas de identidad”, asegura la empresa, que nos oferta un clásico de los quesos franceses.

La historia de este gran queso azul se remonta más allá de la Alta Edad Media. Ya conocido por los romanos en el siglo I d.C., ha sido alabado por emperadores, reyes y poetas. En 1411, un fuero real de Carlos VI otorgaba a los habitantes de Roquefort el monopolio de la maduración del queso en las cuevas de Combalou. Dicho fuero sigue en vigor.

7 quesos y vinos franceses para celebrar el 14 de julio
Una fábrica de quesos Roquefort |Foto: Bob Edme / AP Photo File

Producido con leche cruda de oveja, y en tambores de 2,5 kilogramos, el Roquefort casi no posee corteza y se distribuye envuelto en aluminio. La pasta es de color muy blanco, con un entramado de vetas azul verdoso. Su textura es firme y lisa y puede untarse con cierta facilidad. Su aroma es lechoso, a nueces y pasas. Su sabor es salado, complejo, con un regusto ácido.

Un kilogramo de este queso ronda los 40 euros, y combina perfectamente con algún vino blanco muy dulce, como un Sauternes o un Borgoña. Mantequerías Bravo recomienda el vino Climens de la región de Sauternes. Una botella de este vino, de la añada de 2014, puede costar aproximadamente 65 euros, mientras que la de 2005, alcanza los 150 euros.

Époisses

Cuenta la leyenda que este queso de la zona de Borgoña fue creado por monjes cistercienses instalados en el pueblo de Epoisses en el siglo XV, y fue muy popular en el siglo XX hasta la II Guerra Mundial, donde estuvo a punto de desaparecer, cosa que no ocurrió gracias a M.Berthaut, de la localidad de Epoisses, que logró recuperarlo en el año 1956.

Este pequeño queso borgoñón era el favorito de Porthos en los Tres Mosqueteros y también de Napoleón, que lo degustaba con un vino de Chambertin (un viñedo de la región de la Côte de Nuits). Es uno de los candidatos a los 10 quesos más ásperos de Francia.

El precio medio por un kilogramo de este queso es de 50 euros, y combina muy bien con vinos tintos de la región de Borgoña. 

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Cientos de quesos en una fábrica francesa | Foto: Eric Risberg / AP Photo

Comté

El queso de pasta dura más popular de Francia se elabora en los Alpes franceses, con leche de vaca autóctonas de la zona y su peso oscila entre los 35 y los 55 kilogramos. Es del estilo gruyere y se elabora solo en verano, en las montañas. Su producción es de aproximadamente 48.000 toneladas.

Se necesitan unos 530 litros de leche para preparar una sola rueda de Comté de 35 kilogramos, es decir, la producción diaria de 30 vacas. Se elabora en las abruptas montañas y las extensas mesetas del Macizo de Jura, una región que abarca el Jura, los Doubs (ambos incluidos en Franco-Condado) y el Ain (en la región de Ródano-Alpes).

La riqueza y la diversidad de los pastos de la montaña y la marcada diferencia de las estaciones aportan al Comté un sabor único, además de la leche de las dos únicas razas nativas de vaca que deben utilizarse: la Montbéliarde, conocida por el dulzor de su leche, constituye aproximadamente el 95% del ganado, y la parte restante procede de las vacas Simmental francesas.

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Queso Comte y vino Château Bertineau | Foto: Mantequerías Bravo

Los precios de este queso varían en función de los meses de maduración: el precio de un kilogramo de un Comté de 9 meses es de 23 euros; de 21 meses cuesta 31 euros y el de 36 meses 50 euros.

Su textura cremosa y sabor afrutado combinan muy bien con el pescado y la carne blanca, así como con vinos Jura de la región, por ejemplo, Chardonnay, Chenin Blanc o Viognier. Mantequerías Bravo, sin embargo, nos recomienda comer este queso con el vino Château Bertineau de Lalande de Pomerol, de la región vinícola de Burdeos, cuyo precio ronda los 27 a 30 euros la botella.

Reblochon Fermier

A partir del siglo XIV en la Alta Saboya, los agricultores alquilaban el pasto de montaña a los terratenientes y les tenían que proporcionar un porcentaje de la cantidad total que ordeñaban de leche, así que para no tener que pagar en exceso, los granjeros decidieron ordeñar dos veces al día a sus vacas. El queso se elaboraba con la leche de los dos ordeños, esto se denominaba re-blochaient-blochaient, por eso el queso fue nombrado Reblochon.

El Reblochon fue el primer queso de la región de Savoie en conseguir la Denominación de Origen, y por 20 euros se puede adquirir un kilogramo de este queso. Combina muy bien con vinos de la misma región, como un Roussette o un Crépy.

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Queso Reblochon francés | Foto: Pierpeter / Flickr

Mimolette

Este queso también se conoce bajo el nombre de Boule de Lille (Bola de Lille). La razón de este nombre es que  los quesos fueron madurados originalmente en bodegas situadas en la ciudad de Lille. En cuanto al término Mimolette, proviene de una derivación de la palabra mi-mou (medio-blando). El método de producción del  Mimolette es el mismo que el queso Edam holandés. Algunos dicen que el queso se originó en Holanda, otros afirman que fue en Francia.

Este queso tiene dos características peculiares: una es que la pasta tiene un color naranja debido a la coloración natural de la semilla del achiote, y otra es el aspecto exterior de la corteza que es de color grisácea.

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Queso Mimolette y vino Château Rocheyron | Foto: Mantequerías Bravo

El queso Mimolette se puede encontrar en varios estados de maduración pero como mínimo tiene que tener seis semanas. “Durante la maduración, se golpea el queso con un martillo de Mimolette y dependiendo de la resonancia obtenida sirve como un indicador de su calidad. Si suena hueco, es una mala señal”, comentan desde Poncelet.

El precio medio por un kilogramo de este queso es de 35 euros y Bravo asegura que puede ser un buen acompañamiento del vino Rocheyron de la región de Saint Emilion. Este vino tiene un precio de 190 euros la botella y es elaborado por Peter Siesseck, uno de los enólogos más reconocidos en el sector, responsable en España del famoso Dominio de Pingus, en la Ribera del Duero.

Camembert de Normandie

Este queso de origen francés se caracteriza por su pasta blanda, untuosa y suave. Camembert es una denominación genérica para este queso, que actualmente se elabora en todo el mundo. Francia no ha solicitado la protección del término genérico ‘Camembert’, pero sí de uno en particular, que es el Camembert de Normandie.

Durante la Revolución Francesa, un sacerdote de Ile de France, huyendo del terror, se refugio en la casa de Marie Harel y le explico la fabricación del Brie, aplicando a su manera el proceso e intentando mejorar la calidad del queso dio como resultado el Camembert, en 1791. En 1850 se empezó a vender en París, lo que provoco su desarrollo y expansión.

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Queso Camambert y vino Château Clarke | Foto: Mantequerías Bravo

Este queso se popularizó cuando se inauguró la línea ferroviaria París-Granville (1855). Marie Paynel, hija de Marie Harel, entregó a Napoleón III un queso Camembert. Al emperador de Francia le gustó que hizo que se lo llevaran con asiduidad al Palacio de las Tullerías. Desde 1880 se envasa en pequeñas cajas de madera.

Un kilogramo de Camembert suele costar entre los 20 y los 30 euros, dependiendo de su calidad, y marida muy bien con el vino Château Clarke de Listrac-Medoc, en la región vinícola de Burdeos, según Bravo. El precio de la botella es de 27,90 euros. Chateau Clarke es elaborado por la bodega Edmond de Rothshild. Esta familia se ha asociado con Vega-Sicilia para elaborar Macán en La Rioja.

  • Poncelet: calle Argensola, 27. Horario: lunes a viernes de 10:30 a 14:30 y de 17:00 a 20:30, sábados de 10:30 a 20:30 y domingo cerrado.

  • La Boulette: Mercado de La Paz Puestos 63-68,  calle Ayala, 28. Horario: lunes a viernes de 09:00 a 14:30 y de 17:00 a 20:00, sábados de 09:00 a 14:30 y domingo cerrado.

  • Mantequerías Bravo: calle Ayala, 24. Horario: lunes a viernes de 09:30 a 14:30 y de 17:30 a 20:30, sábados de 09:30 a 14:30 y domingo cerrado.

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