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Mujeres en política, la larga batalla por la igualdad

Marta Ruiz-Castillo

Foto: SUSANA VERA
Reuters/Archivo

Con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, The Objective ha querido conocer de primera mano cómo es la vida de las mujeres que se dedican a una actividad como la política, y lo ha hecho de la mano de dos de sus protagonistas, Esperanza Aguirre, del Partido Popular, e Ione Belarra de Podemos. Dos mujeres separadas generacional e ideológicamente, con las que hemos hablado sobre la situación de la mujer en general y de la política en particular, a través de su experiencia. Visiones antagónicas o no tanto sobre un mundo tradicionalmente de hombres en el que, como ambas reconocen, persisten ciertas reminiscencias de un machismo que no termina de desaparecer.

La veteranía de una política liberal

Si hay en España una mujer que no deja indiferente a nadie en política esa es Esperanza Aguirre. Odiada y amada a partes iguales, no cabe duda de es una política de los pies a la cabeza. Y de las mujeres que más tiempo lleva dedicada a esta actividad. La actual portavoz del Grupo Municipal Popular y concejala del Ayuntamiento de Madrid ha sido presidenta de la Comunidad de Madrid, ministra de Educación y Cultura, presidenta del PP de Madrid y la única mujer hasta la fecha que ha ocupado la Presidencia del Senado. “Tengo 65 años y de ellos, con la excepción de cuando fui estudiante y acabé la carrera y las oposiciones, los seis años que estuve trabajando en el Ministerio y los dos que recientemente he estado en la empresa privada, todos los demás he estado en política. En total, 33. O sea que ya llevo más tiempo en política que fuera de ella”, explica.

Hace 33 años no era tan frecuente como ahora encontrar a mujeres políticas. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Ahora hay muchas mujeres ejerciendo cargos de responsabilidad en todos los ámbitos, desde el Gobierno central hasta los Ayuntamientos pasando por el Congreso y el Senado o las administraciones autonómicas. “Una de las cosas que ha cambiado es que las cuotas obligatorias y las listas cremallera, que son obligatorias por ley, han hecho que no todas las que llegan ahora vengan por su capacitación profesional y académica sino que muchas vienen, desgraciadamente, porque las eligen por el hecho de ser mujeres”, se lamenta Aguirre.

8M-Esperanza Aguirre-Mujeres en política
Esperanza Aguirre lleva 33 años en política y se declara feminista frente al machismo que subsiste. | Foto: Jorge Raya / The Objective

“A mí me molesta mucho que se tenga que preferir a una mujer sobre un hombre por el hecho de la cuota o de la igualdad. Yo no estoy de acuerdo con las cuotas pero reconozco que han tenido la virtualidad de colocar a muchas mujeres en la política”. Cuando ella llegó a la política “no eran raras las fotografías en las que todos eran varones”.

La pregunta entonces es por qué se le ocurrió entrar en política si era un medio más bien hostil para una mujer. “Acabé la carrera, hice unas oposiciones, en medio me casé, y estaba trabajando ya en el Ministerio de Turismo”. Entonces, añade, conoció a Pedro Schwartz que formó un partido que se llamaba la Unión Liberal con el que se presentó en las elecciones de 1982 y salió elegido diputado. Al año siguiente, “me ofreció ir en las municipales y no sin alguna reticencia al principio, acepté y salí elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid por Unión Liberal en 1983, partido del que se decía que cabíamos todos en un taxi pero que lo pagaba Alianza Popular, lo cual no era del todo incierto”. Esos fueron los inicios en política de Esperanza Aguirre.

Desde el punto de vista más personal, desde el primer momento contó con todo el apoyo de su marido. “Estaba casada, trabajaba en el Ministerio, acababa de tener mi segundo hijo y habían llegado los socialistas con una noticia fantástica para las madres, que era que podíamos renunciar a un tercio del horario y a un tercio del sueldo. Y a mí en ese momento me vino maravillosamente bien porque al final no se renunciaba a un tercio del suelo total, sino a un tercio de los complementos. Con lo cual, yo podía atender a mis hijos y en esa tesitura me encontraba”. Reconoce que fue de gran ayuda para ella “esta decisión de Felipe González”. Durante un tiempo compaginó su trabajo en el ministerio con el puesto de concejala hasta que decidió dedicarse “‘full time’ a su actividad política como portavoz de Cultura en la oposición”.

“Soy feminista pero no comparto en absoluto la ideología de género” 

Admiradora de Margaret Thatcher, la primera mujer primera ministra del Reino Unido conocida como la ‘Dama de Hierro’, “hay muchos que consideran que ha sido un desastre para las mujeres, entre otros, los de Podemos que creen que lo bueno para el feminismo no es que haya mujeres en los cargos sino que se feminicen – ¿Cómo dice Pablo Iglesias? – que se feminicen los hombres porque hay mujeres muy masculinizadas – y a mí me considera una de ellas”.

Niega este extremo y asegura que ella es “feminista” pero “no comparto en absoluto la ideología de género y me parece muy mal que se pretenda adoctrinar a los niños en ese tema”. En política, Aguirre es de las que piensa que a las mujeres se les sigue tratando de forma diferente que a los hombres; como ejemplo pone el caso de la típica pregunta que siempre le hacen por ser mujer sobre cómo compagina la vida familiar con la vida política. “Eso no se lo preguntan nunca a un hombre”. Un síntoma, en su opinión, de que “subsiste el machismo” y entre los machistas destaca al secretario general de Podemos. “Un señor como Pablo Iglesias que dice que azotaría hasta hacer sangrar a Mariló Montero – periodista de TVE – y nadie dice nada, y las feministas no se salen de la rueda de prensa, no protestan…”. Una frase que “refleja el machismo de Pablo Iglesias”. Lo que hay que hacer, añade, es “¡denunciar el machismo!. Si tú me preguntas por qué he podido ser yo política, te contesto que porque mi marido no es machista. Es liberal y no es machista”. Además, la abuela materna de Aguirre “era muy feminista y obligó a sus hijas a hacer Bachillerato, y favoreció muchísimo que todas mis hermanas hiciéramos carreras”.

“Si me preguntan por qué he podido ser yo política, la respuesta es porque mi marido no es machista; es liberal pero no es machista”

Esperanza Aguirre tiene dos hijos a los que no ha necesitado inculcar ningún tipo de principio sobre la igualdad entre hombres y mujeres porque “ellos lo han percibido, han visto a su madre siempre trabajando y teniendo unos puestos de más protagonismo social que su padre y nunca les ha parecido mal. Sobre todo porque a su padre no le parecía mal”. En este sentido, puntualiza que más que ser ella un ejemplo de igualdad, ha sido de “desigualdad” porque “yo he tenido más protagonismo que mi marido”, por eso insiste en que “esto de las listas cremallera en política es un disparate. Hay varios ayuntamientos que querían hacer una lista de mujeres y no les han dejado. Es absurdo”.

Recuerda que “antes de que fuera obligatorio, siendo presidente José María Aznar, hizo que las ciudades más importantes de España tuvieran mujeres alcaldesas. Nadie había pensado que Sevilla, Málaga, Valencia, Ávila, Zaragoza…fueran ciudades que gobernaran las mujeres”. “Esto ha empezado a degenerar, poco a poco, cuando llegó José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno, que puso a las mujeres por ser mujeres, las sacó en Vogue posando…y ha degenerado, ha ido para abajo en todas partes”.

Sobre el Día de la Mujer Trabajadora, Aguirre dice que lo va a conmemorar “trabajando” con participaciones en diversos actos oficiales y de partido. “Vamos a ver, a mí lo que me gustaría es que no tuviéramos que celebrar el 8 de marzo ¿Por qué hay que celebrar el Día de la Mujer Trabajadora? Lo que tampoco puede ser es que en los países occidentales en los que tenemos la raíz cultural judeocristina y grecolatina, que hemos llegado a la igualdad ante la ley – con América incluida – aún hay otros países donde la mujer está preterida, sojuzgada, sometida a su padre o a su marido, cuando no mutilada. Entonces de eso no tenemos que hablar las mujeres occidentales. Te lo digo porque el otro día en el Ayuntamiento de Madrid hicimos una declaración institucional y no nos dejaron a nosotros- el PP – condenar algunos regímenes que, por principio, tiene a la mujer preterida, porque eso es islamofobia”.

Sin duda, ha habido muchos logros que han conseguido las mujeres pero si tuviera que quedarse con uno, Esperanza Aguirre se decanta por “el Código Civil, que nos concede todos los derechos”, que ha acabado con situaciones como la que equiparaba en el tardofranquismo a la mujer, en capacidad de obrar, con el menor y el loco. ¿Y qué es lo que queda por hacer? “Lo que queda es ocuparse del resto de las mujeres del mundo, millones de mujeres en el mundo donde no tienen los mismos derechos que los hombres”. Y en España “todavía quedan muchas cosas por hacer. Yo veo a las madres jóvenes trabajadoras que tienen que hacer encaje de bolillos; lo veo en mis nueras que tienen hijos y tienen trabajos muy estresantes y muchas veces las mujeres tienen que renunciar a un ascenso en el trabajo para poder ocuparse de los hijos y eso es lo que no puede ser. Porque somos una sociedad envejecida, necesitamos más niños y hay que ayudar y favorecer mientras los niños son pequeños, que puedas trabajar en tu casa; hay muchísimas cosas que se pueden hacer”.

El entusiasmo de la juventud

Ione Belarra acaba de empezar en política. Lleva desde enero del año pasado en el Congreso de los Diputados, aunque explica que ha sido “activista durante mucho tiempo en temas de migraciones y derechos humanos, y siento que soy eso, una activista que temporalmente está haciendo política institucional”. Miembro de Podemos, acaba de ser nombrada portavoz adjunta del Grupo Parlamentario en una Cámara baja donde, de los 150 escaños, 138 están ocupados por mujeres.

8M: Mujeres en política, la larga batalla por la igualdad
Ione Belarra es portavoz adjunta del Grupo Parlamentario de Podemos. | Foto: Podemos

A la hora de hablar sobre los derechos de las mujeres, Ione habla de las mujeres que no han tenido, como ella, el privilegio de estudiar, de las que por miedo a perder su trabajo es probable que no se sumen al paro de media hora internacional el 8M. Esta Psicóloga Educativa de 29 años cree que el “feminismo no debería ser una cuestión de partidos únicamente, pero detrás del feminismo hay una ideología profunda, que es hacer visible que las raíces de las desigualdades que hay entre hombres y mujeres no son casualidades, son fruto de un proceso histórico donde las mujeres han tenido menos oportunidades de estar en los espacios de decisión”. “Igual el ataque que nos hace la derecha es que estamos ideologizando este tema, pero es más por los matices”.

Al igual que Aguirre, Ione tiene claro que no todo el colectivo de mujeres está en la misma situación de igualdad o desigualdad. Y también admite que quedan reminiscencias machistas en los partidos, en la política. “Vivimos en una sociedad patriarcal en la que el machismo lo invade todo. Yo he crecido en una sociedad machista y seguramente tengo dejes que son machistas aunque me considero una mujer feminista”. Pero en el caso de Podemos, explica, todos sus integrantes tienen un compromiso claro de “reflexionar sobre eso y tratar de cambiarlo”. Ahí reside, en su opinión, la diferencia fundamental con respecto a otras formaciones donde el machismo está más arraigado, “en reflexionar sobre las situaciones que crean desigualdad con el compromiso de trabajar para transformarlas”.

“Vivimos en una sociedad patriarcal en el que el machismo lo invade todo, también los partidos”

Su opinión sobre la obligación de los partidos de elaborar listas cremallera en las elecciones difiere de la de Aguirre, ya que para Ione “que haya mujeres en las listas es un primer paso. No debe ser el único pero es importante porque cuando no se aplica esa corrección, los espacios de decisión se llenan de hombres”. “Debe ser obligatorio pero para nosotros es la exigencia mínima. Lo máximo es cambiar las dinámicas para que los hombres no ocupen tanto espacio”.

Desde su papel como política, admite que se ha avanzado en los derechos de las mujeres pero aún “queda mucho por hacer”. Y en este punto, lamenta la violencia machista, el hecho de que en los tres primeros meses de este año hayan sido asesinadas 16 mujeres; eso es la punta de un iceberg mucho más amplio de una sociedad donde no hay igualdad de género, de la cultura machista de este país, lamenta. “Las mujeres, a lo largo del día y de nuestra vida sufrimos muchas formas de violencia” y pone como ejemplo los piropos, “una forma de violentar tu cuerpo”.

Para Ione, haber entrado en política es una decisión que tomó con total libertad pero sabe que por el hecho de ser mujer tiene que “dar un plus” en su trabajo, en este caso como portavoz adjunta. “Para demostrar que valemos para el puesto tenemos que esforzarnos más y yo siento que cualquier pequeño fallo que cometa va a magnificarse mucho más que si fuera un hombre, porque se te mira con lupa y si cometo un error siento que alguien podría decir ‘ves como no está preparada para estar ahí, ves como no vale, ves como es demasiado joven, y todo, en el fondo, por ser mujer “. Después de tres años en Podemos, Ione percibe que los hombres trabajan mucho pero las mujeres “estamos trabajando muchísimo, metiendo muchas horas y renunciando a muchas cosas”. En su caso, ha renunciado a una beca de investigación muy difícil de conseguir. “Creo que sí, que estamos haciendo muchas renuncias sobre todo las mujeres jóvenes con los condicionantes que eso tiene en cuanto a plantearte tener hijos o no”. Ella desde luego ahora ni se lo plantea “con la vida que llevo”. Los hombres no tienen tanto este conflicto personal, admite Ione.

“Siento que cualquier pequeño fallo que cometa va a magnificarse más que si fuera un hombre”

En cuanto al mayor logro que se ha producido en los derechos de la mujer, Ione destaca el hecho de que se considere ya como “un consenso general que vivimos en una sociedad machista” y como nadie lo cuestiona es un logro porque “a partir de ahí puedes plantear soluciones al problema”. “Ahora está asumido que el machismo es una lacra contra la que hay que trabajar”, insiste.
Por eso, lo más importante que le queda por hacer a las feministas en su lucha contra la desigualdad es “conseguir que se incorporen las mujeres que tienen más dificultades en la España de hoy, las que tienen situaciones más precarias, las mujeres migrantes”, que no forman parte de la lucha feminista, reconoce, “porque no hemos sabido incorporarlas”.

Esperanza Aguirre e Ione Belarra, dos mujeres, dos políticas, dos generaciones diferentes, dos experiencias y militantes de partidos opuestos. Y, sin embargo, tras conversar con ellas, hay muchos puntos en común respecto a los retos que aún quedan por alcanzar en la larga batalla por la igualdad de las mujeres en el mundo.

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¿Cuánto dura un orgasmo?

Redacción TO

Foto: Matheus Ferrero
Reuters

“De lo bueno poco”, reza el refrán, y cuando se trata de orgasmos este dicho no pierde vigencia. Mucho se ha dicho sobre los orgasmos. Casi todos los que lo han vivido aseguran que se trata del momento más placentero que se pueda experimentar pero ¿sabes cuánto dura ese magnífico y breve instante?

Aunque el tiempo que lleva alcanzar un orgasmo dependerá de muchos factores, su duración suele estar más estandarizada tanto para hombres como para mujeres, coinciden la mayoría de los estudios que se han hecho al respecto, como los dos más famosos publicados en 1980 por la University of Minnesota Medical School.

“El orgasmo comienza con una serie de 6 a 15 contracciones regulares de alta intensidad que ocurren en aproximadamente 20 a 30 segundos. Hay diferencias individuales (pero no diferencias de género) en lo que ocurre después de esta serie de contracciones regulares. Para algunos hombres y las mujeres, estas contracciones regulares son la experiencia orgásmica primaria. Estos orgasmos (denominados tipo I) son los más frecuentes. Otros hombres y mujeres, sin embargo, pueden continuar experimentando contracciones irregulares … por otros 30 – 90 segundos, llamados orgasmos tipo II “, concluyen estos importantes informes.

Aún así, aunque la diferencia sea mínima de acuerdo al género, una buena noticia para ellas es que mientras el orgasmo promedio de los hombres dura aproximadamente 8.7 segundos, el de las mujeres es de casi 11 segundos (10.9). Esto lo ha reafirmado el año pasado una encuesta realizada por el diario británico The Sun junto al minorista de juguetes sexuales Lovehoney. Así, aunque resulte más fácil para los hombres llegar a tener un orgasmo, las mujeres lo disfrutan por más tiempo.

Psychology Today, también coincide con la publicación de The Sun, al señalar que no hay grandes diferencias en la duración de los orgasmos de acuerdo al género sino que ello depende de la sensibilidad de cada persona. También sostiene que el tiempo máximo suele ser de 20 a 30 segundos, aunque este récord solo es para algunos afortunados. “Las grandes diferencias en los orgasmos suelen depender de las personas pero no del género”, afirmó Alan Fogel en la misma revista especializada.

Por otra parte, un hombre puede tener un orgasmo de 2 o 10 minutos de relaciones sexuales, en cambio, hay mujeres que tardan hasta 20 minutos en llegar, según la página web de información de salud Web MD.

Otro estudio publicado en The Journal of Sex and Marital Therapy, en 2015 encontró que casi el 37% de las mujeres estadounidenses necesitaron estimulación del clítoris para experimentar el clímax, en comparación con el 18% de las mujeres que dijeron que la penetración vaginal por sí sola era suficiente. De modo que para ellas suele ser más difícil.

Continúa leyendo: Ana Villanueva, la emprendedora que consigue lo imposible: vender tu casa en menos de una semana

Ana Villanueva, la emprendedora que consigue lo imposible: vender tu casa en menos de una semana

Bea Guillén Torres

España, ese país al que el estallido de la burbuja inmobiliaria sumió en una crisis de la que todavía trata de salir, tiene uno de los mercados inmobiliarios más opacos de Europa. Y esa es una de las razones por las que la emprendedora Ana Villanueva ha decidido intervenir en Madrid con su startup: Tiko. Se trata de una de las primeras empresas de proptech de compra y venta de propiedades en España. Para los que anden perdidos, el proptech  es una de las tendencias tecnológicas que más ha despuntado estos últimos dos años y que promete romper su techo en el 2018. Consiste en llevar la tecnología al sector inmobiliario (al property en su término en inglés). Es lo que el fintech al sector de las finanzas o el insuretech al de los seguros. El mercado inmobiliario ha tenido muy poca evolución digital, por lo que el objetivo de las compañías proptech es hacerlo más eficiente y transparente con tecnología.

¿Qué le lleva a una emprendedora de 35 años a meterse en ese laberinto que ha sido siempre el mercado inmobiliario en España? Pues justo eso: el laberinto. “A mí me atrae el problema que estamos resolviendo: que es muy difícil vender tu casa. Si quieres vender tu casa no existe una forma rápida y fácil de hacerlo. Es un problema muy real con el que mucha gente se siente muy identificada”.

Este no es el primer proyecto de Villanueva que después de seis años en consultoría, de montar una startup de crowdfunding de música en EEUU avalada por un ex CEO de la Warner Bross, y de pasar varios años de experiencia en Job&Talent en México, volvió a España para revolucionar un sector.

Mucha gente me pregunta: ¿pero cómo lo vas a conseguir tú?“. Con dos ingredientes clave: ahorrando costes con la tecnología y convirtiéndose en los compradores finales de las viviendas. El proceso es muy sencillo: un usuario entra en la web de Tiko e inicia una solicitud online de venta de su casa. Después responde un cuestionario telefónico con los datos básicos de la vivienda (dirección, habitaciones, metros, ascensor…). La startup hace una valoración y hace una oferta al vendedor. Todo sin ver la casa. Si este acepta, entonces los técnicos van a hacer la inspección y a comprobar que los datos son reales. Si es así, se compra la vivienda. Así, de fácil.

Ana Villanueva, la emprendedora que hace posible con Tiko que vendas tu casa en tres días 1
La página web de Tiko, una de las primeras empresas de proptech de España. | Foto: Tiko

“Este sistema nos permite no tener que ir a ver la vivienda de gente que no esté de acuerdo en venderla por ese precio. Es un filtro muy fuerte, y un sistema más ágil y eficiente. Pero no compramos sin ver. Si no se corresponde: ajustamos precio o decimos retirar la oferta”, explica Villanueva.

De esta forma, la tecnología acorta los tiempos del proceso y la decisión de ser compradores finales, dinamita el modelo tradicional de intermediarios. “Podemos comprar una casa en pocos días, porque lo hacemos nosotros mismos, no tenemos que encontrar a otro que luego nos los compre. Asumimos ese riesgo”. Para poder empezar, Tiko consiguió una financiación de 35 millones de euros en el que hay fondos de importantes inversores como Rocket Internet y Cabiedes, y financiación bancaria.

Tiko puede hacer hacer la valoración de la casa sin verla porque cuenta con un sistema de control de inmuebles y conoce precios de cierre de viviendas similares en la misma zona. Villanueva asegura que, a pesar de hacerlo tan rápido y fácil, compra a un precio competitivo. “Nuestro modelo de negocio se basa en volumen y agilidad, es decir, no nos llevamos márgenes grandes, pero actuamos sobre un volumen considerable de inmuebles“.

600 transacciones en un año

Su objetivo es que Tiko realice, en cada ciudad que abren, el 1% de las transacciones inmobiliarias de tres a cinco años. En España, han desembarcado en Madrid porque es el mercado más atractivo. “Hay 60.000 transacciones inmobiliarias al año. Pretendemos hacer 600 en este tiempo. Es un volumen considerable, pero las vamos a realizar a lo largo del año”. Una de las peculiaridades del modelo es que Tiko no es competencia de las agencias puesto que también les compra a ella inmuebles directamente.

Pero con una condición muy clara: al mes y medio de haber comprado una casa, la venden. “No queremos acumular un stock de viviendas, todo lo contrario. Entre la compra y la venta de la vivienda, no transcurren más de 90 días. La compramos, la reformamos y la vendemos inmediatamente, no esperamos a que suban los precios. La venta nos permite refinanciarnos, por lo que no necesitamos levantar capital cada vez”.

¿Y el riesgo? “Al mantener la casa durante un período muy corto de tiempo, somos menos sensibles a posibles bajadas de precio. Es un riesgo muy bajo. Si analizamos el sector los últimos 50 años y miramos ciudades europeas de más de un millón de habitantes —que es donde nos movemos—no ha habido bajadas de precio de más del 7% en un período de tres meses. Desde fuera puede parecer muy alto y obvio que hay un riesgo porque estamos comprando una casa sin tener un comprador. Pero no hay riesgo de que caiga el precio realmente“.

¿Pero no da miedo comprar una casa que no sabes cuándo ni si vas a poder vendérsela? “No es algo que nos preocupe. Lo que asusta es tener una casa sin vender un año y eso suele ocurrir porque la vivienda no tiene bien ajustado el precio. Nosotros tenemos un precio muy competitivo y más considerando que renovamos la casa antes de venderla. La tenemos puesta en los principales portales inmobiliarios. Por ejemplo, Idealista es fundamental para dar salida a nuestras viviendas. Además, tenemos muy medido el control de visitas y muy buenas fotos. No es algo complicado”.

Puede parecer imposible pero ya está funcionando. En Estambul, bajo el nombre de Evtiko y con un equipo de 20 personas, llevan ya más de un año funcionando y reciben al día 100 usuarios que solicitan una oferta por la casa. “Como allí tenemos un volumen muy alto de viviendas interesadas, ponemos más restricciones en cuanto a superficie de la casa y valores de la vivienda antes de hacer oferta. De esos 100 al día, se le hace una oferta al 15%. Y un 10% la acepta”. La startup decidió comenzar en la urbe turca porque es la ciudad europea con mayor número de transacciones inmobiliarias: 240.000 al año, cuatro veces Madrid. “Es una ciudad con un potencial brutal”. Y además, Sina Afra, su principal socio y promotor de la idea, es turco. Afra fue elegido por Forbes como una de las 100 personas más influyentes del mundo, lo que ayudó a Tiko a levantar los 35 millones de euros de capital que necesitaban.

Sina Afra y Ana Villanueva, socios principales de Tiko. | Foto: Tiko

Después de Madrid, que es su segunda ciudad, Tiko plantea abrir este año en Milán. “No tenemos una visión de país sino de ciudades atractivas”. Para elegirlas se basan en que tenga un alto número de transacciones inmobiliarias, que los costes de transacción sean bajos y que el sector inmobiliario de la ciudad necesite una revulsivo.

La idea se origina en Estados Unidos, casi como siempre. En EEUU fueron pioneros en crear este modelo súper ágil de compra venta de vivienda. Luego se ha exportado a distintos países. Somos los primeros que estamos en varios países de Europa. Otros players están haciendo este modelo en Londres y hay varias empresas que solo están en un solo país. Nuestra ambición es conquistar Europa“.

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Valientes guerreros

Pilar Cernuda

Foto: Virginia Mayo
AP

Da gusto con algunos líderes independentistas: en cuanto vienen mal dadas, toman las de Villadiego y se marchan al extranjero para escapar de la acción de la Justicia, sin tener en consideración que, con su huida, dejan a su guardia pretoriana bajo las patas de los caballos. Con los jefes fugados en paraísos seguros –o aparentemente seguros-, sus colaboradores han recibido en su trasero las patadas judiciales que debían propinarse a los huidos, de manera que han acabado en prisión preventiva, con fianzas de cinco o seis cifras, los pasaportes retirados y comparecencias periódicas ante el juez para demostrar que seguían en España. Algunos de ellos incluso han tenido que sufrir la humillación de retractarse públicamente de sus ideas para sortear la cárcel, un oprobio que les perseguirá de por vida.

Sin embargo, esos líderes de Junts y -y ahora de la CUP- que distribuyen vídeos paseando por amplias avenidas en Bélgica o en Suiza, mientras sus compañeros no tienen más recurso que el rancho y el monótono recorrido por el patio, siguen contando con el respaldo de un porcentaje alto de independentistas. Incomprensible, aunque siempre es difícil interpretar las actitudes de los fanáticos, sean de derechas o de izquierdas. O independentistas, como es el caso. Cualquier persona con dos dedos de frente consideraría cobardes a los fugados, pero los fundamentalistas del independentismo siguen viendo como héroes a los huidos, e incluso dan por buena esa patraña en la que hacen paralelismo entre su actitud y la de Mandela o Gandhi.

Allá los independentistas con su estrategia, sus luchas por el liderazgo, su empecinamiento en separarse de España y sus pintorescas ideas para investir como presidente de la Generalitat a Puigdemont. Con su pan se lo coman. Lo que no es de recibo es que después de cien días desde la Gran Escapada, continúen presentando a figuras del independentismo como valientes guerreros dispuestos a jugarse la vida por sus ideas. De eso nada. Ni valientes ni guerreros: simplemente, hombres y mujeres de medio pelo que salen corriendo en cuanto hay peligro, dejando atrás en difícil situación a sus más próximos colaboradores.

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Transparencia y control en las ONG´s

Melchor Miralles

Foto: Andres Martinez Casares
Reuters

Tras Oxfam le toca ahora a Médicos Sin Fronteras, que reconoce ahora que prefirió actuar ella misma antes que le sacaran el escándalo a la luz y que expulsó a una veintena de trabajadores en 2017 por varios casos de abuso sexual, seis de ellos en MSF España. Estos dos asuntos han puesto en el escaparate un asunto del que se viene hablando hace tiempo y que conocemos todos los que hemos viajado a países necesitados de ayuda. Del mismo modo que he visto con mis ojos y grabado con mis cámaras el formidable trabajo de tantos cooperantes que desinteresadamente entregan su vida para salvar la de otros o para aliviar en parte su sufrimiento en docenas de países de los cinco continentes, también he conocido casos como los que ahora se denuncian. Leo que estos días en España se están dando de baja miles de socios de estas ONG, y me alarma todo, porque su trabajo es necesario, incluso imprescindible, para muchos seres humanos que viven desatendidos en sus países devastados.

Estos comportamientos son inaceptables en cualquiera, pero más aún en quienes forman parte de organizaciones que tienen como estandarte principios éticos de solidaridad y ayuda humanitaria. A partir de ahora, las ONG van a tener que hacer un esfuerzo extra de transparencia para recuperar una credibilidad ante los ciudadanos que sería injusto que perdieran por dos casos entre centenares. Proliferan las ONG. Las hay de todos los tamaños, ideologías y dedicaciones.

La mayoría de ellas no son puramente ONG´s, porque reciben cuantiosas ayudas gubernamentales sin las que no podrían sobrevivir, lo cual ya lastra su identidad de inicio. La mayoría de ellas, también, realizan un trabajo ímprobo que agradecen miles de seres humanos de todo el planeta que padecen situaciones irreversibles e insoportables que les llevan a morir la vida y que sin esa ayuda estarían abandonados a su suerte maldita. No sería justo que tres decenas de indeseables reventaran el trabajo de miles de seres humanos maravillosos que se entregan a los demás a cambio de nada. Pero, la verdad, esperaba que, como ha hecho MSF, fueran las propias organizaciones las que hubieran dispuesto de mecanismos de control primero para evitar que sucedieran estos hechos asquerosos y, en caso de no poder evitar que sucedieran, poder ser ellas mismos quienes lo detectaran, denunciaran y sancionaran. Y, estando las cosas como están, han de estar en disposición de garantizar que no van a volver a suceder hechos de esta gravedad. Para ello han de extremar el cuidado en la selección de su personal, y, una vez consumado este, los controles del trabajo sobre el terreno, donde disponen de manga ancha para manejar el presupuesto y para actuar sin que exista una supervisión de su conducta. Intuyo, además, que ha existido miedo en algunos compañeros a denunciar los hechos. Como espero de algunas organizaciones, como por ejemplo Naciones Unidas, una investigación a fondo, porque a ellos también les ha salpicado el asunto, y hay antecedentes, lo cual es más grave por tratarse de la ONU, donde han fallado a veces también las personas y los controles, como sabemos cualquiera de los que hemos visto actuar a las tropas internacionales, sobre todo en África.

Los hechos son graves, y no sería justo que llevara a generar una sospecha generalizada, pero al no ser un caso aislado, es necesario extremar los controles porque la gravedad es insuperable, como el daño que hacen a tantos como entregan su vida a la ayuda y la solidaridad con los más necesitados del planeta, que cada día son más.

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