Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Así se vive en la Estación Espacial Internacional

Rodrigo Isasi Arce

Foto: NASA

El 12 de abril se celebra el Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados, por eso hemos querido aprovechar la oportunidad para presentar un viaje muy especial, ¿O deberíamos decir espacial? Vivir en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) no es fácil. De la mano del cosmonauta ruso retirado Yuri Vladimirovich Usachov descubrimos cómo los astronautas conviven en este laboratorio espacial.

Los vuelos espaciales cambian al ser humano, cambian la mentalidad y la concepción que tenemos sobre la Tierra”, asegura Usachov. “Tendríamos que construir una Estación Espacial de recreo para turistas, con precios asequibles, para que las personas pudieran sentir lo que nosotros experimentamos”.

Yuri Vladimirovich Usachov nació el 9 de octubre de 1957 en Donestk, región rusa de Rostov, es piloto cosmonauta de la Federación Rusa y ha participado en un total de cuatro vuelos espaciales, dos en la ISS y dos en la MIR. Durante su carrera realizó siete paseos espaciales y en total estuvo en el espacio 553 días. Entre los múltiples reconocimientos con que ha sido distinguido se encuentran las medallas de la NASA por Servicio Público y Vuelo Espacial, es Caballero de la Legión de Honor de Francia y Héroe de la Federación Rusa.

Así se vive en la Estación Espacial Internacional 2
Yuri Vladimirovich, Usachov, en la ISS | Foto: NASA

Preparación previa

Toda la preparación previa antes de realizar un vuelo espacial con destino a la ISS dura entre cinco y siete años, asegura el cosmonauta Usachov. “En general todo lo que se realiza es pura rutina”, añade. “Un mes antes del vuelo nos presentamos a un examen para ver si estamos preparados para la misión”. Tras pasar el examen, dos tripulaciones vuelan en aviones diferentes, por si hubiera un accidente, al lugar donde se encuentra la plataforma de lanzamiento.

Los astronautas también son formados en cuestiones médicas, tanto es así que son capaces de suturar una herida, poner un catéter o realizar un empaste, entre otras cosas. Asimismo, uno de los tripulantes con destino a la ISS recibe una formación más específica con prácticas en un hospital, para ser capaz de realizar una operación si fuera necesario.

El momento del vuelo

La nave tiene una potencia de 20 millones de caballos, por lo que en el momento del despegue “el astronauta nota una enorme tensión en el cuerpo”, dice Usachov. “Nuestros hijos nos suelen dar un juguete y, al despegar, vemos cómo vibra y empieza a flotar; es el momento de ingravidez. Luego, nosotros nos soltamos y flotamos”.

No hay nada comparable a la sensación de ingravidez, es una sensación de libertad absoluta”, dice el cosmonauta ruso. “La primera vez que subí al cosmos, mi visión del espacio estaba condicionada por las imágenes previas que había visto y por mis colegas -refiriéndose a otros astronautas-, pero, una vez arriba, la Tierra me pareció enorme y los colores y su belleza, son impresionantes”.

Así se vive en la Estación Espacial Internacional 4
El cosmonauta Usachov, en el centro, dentro de la cápsula Soyuz | Foto: Roscosmos

Durante el día y medio que se tarda aproximadamente en ascender hasta la ISS, los astronautas pueden disfrutar de unas vistas privilegiadas del planeta Tierra.

Para el cosmonauta ruso, es preferible subir en una nave rusa, Soyuz, y descender en una americana, Shuttle. “Subir en la Shuttle es como ir encima de un barril de pólvora, mientras que la Soyuz es como el carro de combate T-34 o el kalashnikov, es seguro y cada vez mejora más”.

Dormir

“Tenemos un nicho con un saco atado a la pared donde están nuestras pertenencias. Nos ponemos tapones para los oídos, cerramos al ventanilla, nos metemos en el saco, cerramos los ojos, e intentamos dormir”.

Durante las dos o tres primera semanas los habitantes de la ISS tienden a dormir apenas cuatro o cinco horas diarias, lo cual es suficiente, ya que no se usan todos los músculos en ingravidez y el cansancio es menor.  Una vez superadas las primeras semanas, y ya adaptados a su nueva vida, las horas de sueño aumentan a cotas normales de siete u ocho horas diarias.

Taparse los oídos es imprescindible si se quiere dormir en la ISS, ya que hay un ruido constante de en torno a 60 ó 65 decibelios, “parecido a viajar en un avión”, generado pro los ventiladores que están activados todo el rato para depurar el aire.

Cocinar y comer

La comida quizá sea uno de los momentos de relax de la ajetreada vida en la ISS. Los astronautas se reúnen en torno a una mesa, a la que se tienen que atar para no flotar, y disfrutan de una alimentación “bastante similar a la de la Tierra”. Eso sí, han de tener cuidado con comer alimentos que nunca antes han probado o que pudieran generarles algún tipo de malestar. Generalmente los paquetes de comida que llegan a la Estación están compuestos por alimentos propios del país de origen del astronauta, o al menos parecidos.

Así se vive en la Estación Espacial Internacional 3
El momento de la comida en la ISS | Foto: NASA

“Recuerdo una vez que probé unas nueces de california que había traído un compañero estadounidense; nunca antes las había probado y me sentaron muy mal. Pasé toda la noche con sudores fríos, fiebre y sin dormir. Me vi obligado a tomar el carbón activado para contrarrestar los efectos”, asegura Yuri.

Cuarto de baño y aseo

Los astronautas, como cualquier ser humano, también hacen sus necesidades personales y se duchan. Para ello, cuentan con un baño especial que succiona los desechos y los deposita en una cavidad especialmente diseñada para estos menesteres. Una vez que el deposito está lleno, es evacuado en el espacio para que se desintegre.

Deporte

Los astronautas hacen deporte en la ISS dos veces al día. “Tenemos una bici estática y una cinta para correr”, asegura Usachov. “Yo corría cinco kilómetros al día; nunca he corrido tanto en mi vida”.

Convivencia

Para mejorar la convivencia, en muchos casos los astronautas se conocen antes de su vuelo espacial. En el caso de Yuri, viajó a EEUU para conocer a sus compañeros de viaje americanos y allí pudo disfrutar de algunas de sus costumbres como ver un partido de béisbol y uno de baloncesto y acudir a un rodeo.  Cuando sus “colegas” estadounidenses viajaron a Rusia, fueron a la Dacha -casa en el campo- y a la sauna.

Así se vive en la Estación Espacial Internacional 1
Desde la cúpula se tienen las mejores vistas de la Tierra | Foto: NASA

Durante los seis meses que la tripulación pasa en la Estación, el comandante es el encargado de establecer el orden, tomar las decisiones y  mediar en las disputas. Es la única persona autorizada a emplear la fuerza si la situación lo requiere, tanto es así, que es el responsable de custodiar el único arma que hay a bordo, una pistola Makarov que no ha habido que utilizar en ninguna ocasión, por ahora.

Antes de volar, los astronautas firman un código de conducta dónde se establece lo que se puede hacer y lo que no.

Pedro Duque muestra la ISS por dentro

Continúa leyendo: La NASA captura un enorme bloque de hielo despegándose de la Antártida

La NASA captura un enorme bloque de hielo despegándose de la Antártida

Redacción TO

Foto: NASA

Una parcela del tamaño de Sicilia comenzó el año amenazando con separarse definitivamente de la Antártida, y esa amenaza terminó por cumplirse en el pasado mes de julio. Hasta ahora, las únicas imágenes que nos habían llegado del iceberg A-68 nos llegaron vía satélite. Esto se debe a la oscuridad que reina en esta época del año. Sin embargo, con el retorno del sol a la llegada del verano, se han sucedido los vuelos por encima del continente y se ha podido ver por primera vez el iceberg gigante.

La NASA se ha encargado de difundir algunas de estas imágenes, que muestran una realidad temible. “Este es un gran cambio: los mapas tendrán que volver a dibujarse“, comentó el investigador Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea, al diario The New York Times.

En la página web de la agencia espacial, la experta científica Katheryn Hansen escribió el pasado 12 de noviembre: “Sabía que vería un iceberg del tamaño de Delaware, pero no estaba preparada para el impacto de verlo desde el aire. La mayor parte de los icebergs que he visto parecen relativamente pequeños y compactos. Este no es el caso. Este (A-68) es tan vasto que parece que siga formando parte del continente”.

Continúa leyendo: El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña

Andras Forgacs

Foto: Chuttersnap
Unsplash

Hormigón con vida, plantas con el mismo sabor que la carne real o zapatos hechos con tela de araña son algunos de los todavía futuristas pero increíbles avances que nos traerá la biotecnología. Esta combinación entre biología e ingenio humano nos hará la próxima década testigos de productos que ahora nos parecen casi ciencia ficción.

Pero la realidad es que estamos cada vez más cerca. Los expertos consideran que nos estamos aproximando a un punto de inflexión en la biofabricación, la ciencia de usar organismos vivos para fabricar productos cotidianos, y conseguir, por primera vez,  que las maravillas de la biología sean asequibles. Alcanzables no solo para usos farmacológicos o industriales, donde hemos visto enormes avances en las últimas décadas, sino también para los consumidores en general.

Ha llegado una nueva era, donde podemos aprovechar los organismos biológicos para crear materiales de consumo que crecen por sí solos. Materiales que combinan lo mejor de la naturaleza y lo mejor de la ciencia, al tiempo que reducen la enorme presión de las actuales prácticas de producción en los recursos finitos de nuestro planeta.

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña 2
Los nuevos materiales serán claves para la biotecnología. | Foto: Unsplash

De los primeros ordenadores a la secuenciación del ADN

El camino para llegar hasta aquí ha sido largo. Se remonta a las primeras computadoras comerciales, que eran enormes, costaban una fortuna y hacían cálculos con una lentitud pasmosa si las comparamos con los estándares actuales. Sin embargo, brindaban enormes beneficios a los clientes con necesidades imperiosas de resolver problemas (y bolsillos muy grandes). La NASA usó los primeros sistemas centrales de IBM para dar un salto hacia adelante en la carrera espacial y llevar al primer hombre a la luna.

En las próximas décadas, observamos que la Ley de Moore se convertía en realidad: los transistores por pulgada cuadrada en los circuitos integrados continuaron duplicándose cada año y medio; se redujeron los costos y se democratizó el acceso a la informática.

Hoy en día, el juego de herramientas básico de la ciencia de la informática es accesible para casi cualquier persona. A través de nuestros teléfonos inteligentes, todos tenemos supercomputadoras en los bolsillos, y una idea de mil millones de dólares se puede concebir y codificar casi de la noche a la mañana.

Estamos recorriendo un camino similar hacia la adopción generalizada del conjunto de herramientas biológicas, y las ramificaciones podrían tener un gran alcance. Así como una computadora usa un código binario, o bit, el “0” y el “1” para procesar información, los componentes de construcción básicos de la biotecnología son pares de bases de ADN, específicamente, la capacidad de leerlos y escribirlos en su código de A, T, G y C.

Gráfico que muestra la evolución supuesta por la Ley de Moore y el coste real que ha experimentado la secuenciación genómica. | Gráfico: WEF

En el siglo XXI, la caída de los costos de secuenciación del ADN, una tendencia llamada curva de fatiga de Carlson, en honor al Dr. Rob Carlson, ha llegado a superar la ley de Moore. A medida que los costos de trabajar con ADN han disminuido, ha aparecido una innumerable cantidad de oportunidades.

Pero, ¿qué hace exactamente la biotecnología?

Los ejemplos de éxitos de la biotecnología son muchos. Después de la invención del ADN recombinante en 1973, la tecnología mejoró y los costos se redujeron, lo que llevó a aplicaciones viables en los sistemas de producción de cultivos, la farmacología y diversas industrias más.

Amgen, por ejemplo, utilizó el ADN recombinante para clonar, extraer y producir medicamentos a partir de los años ochenta. Su producto Neupogen, un fármaco estimulante de los glóbulos blancos que ayuda a los pacientes con cáncer y VIH a evitar infecciones, fue aprobado para uso médico en los Estados Unidos en 1991 y ahora está en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Diversas aplicaciones industriales han proliferado, desde plásticos biodegradables hasta biocombustibles.

 1
Imagen que muestra los avances en secuenciación genómica. | Foto: Gabriel Rangel, Ciencias Biológicas del Programa de Salud Pública de la Universidad de Harvard

En agricultura, se usó por primera vez en 1982 para modificar genéticamente una planta de tabaco para desarrollar resistencia a los antibióticos. La comercialización general de los cultivos modificados comenzó una década más tarde, cuando el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos aprobó el tomate FLAVR SAVR, que fue modificado genéticamente para ser más resistente a la pudrición. Desde entonces, la explosión de cultivos modificados ha sido enorme: entre 1996 y 2015, la producción de cultivos biotecnológicos se extendió a más de dos mil millones de hectáreas, lo que equivale a más del doble de la superficie total de los Estados Unidos.

Los gastos dentro de la secuenciación genómica con datos de 2012. | Foto: Dr. Robert Carlson, artículo en Nature

Todas estas aplicaciones especializadas son tan exitosas que pueden soportar enormes costos fijos. Tal vez son el intento de la biotecnología por llegar a la luna. Un fármaco que hace la diferencia entre la vida y la muerte puede tener un vasto presupuesto de investigación y desarrollo, mientras que una variante de cultivo genéticamente modificada puede cosechar recompensas indefinidamente después de los grandes costos iniciales de desarrollo.

Estamos en el umbral de la adopción generalizada de la biotecnología por el consumidor, una nueva categoría que crecerá junto a las aplicaciones médicas, agrícolas e industriales. Ahora podemos usar la biotecnología para fabricar materiales de uso diario.

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con saber a carne y zapatos de tela de araña
Gráfico que muestra cómo la caída del coste del ADN ha abierto la puerta a nuevos mercados para la biotecnología. | Gráfico: WEF

¿Qué posibilidades abre para el futuro?

Eben Bayer, CEO y cofundador de Ecovative, que fabrica envases con residuos agrícolas, lo describió en un reciente podcast de Wall Street Journal: “Estamos en el punto de inflexión, como si estuviéramos en, por ejemplo, 1980 con la computadora personal: tenemos la capacidad de programar organismos mediante el ADN y el control CRISPR que avanza a gran velocidad; y creo que vamos a tener una avalancha de desarrollo de materiales, como cuero, envases o muebles que crecen (…) y entonces el siguiente paso será la biofabricación de productos que realizan funciones”.

Bienvenidos a la era de la biotecnología de consumo. Esta se extenderá a todo tipo de materiales cultivados en un laboratorio: productos alimenticios a base de plantas diseñados para que tengan el mismo sabor que la carne real, potencialmente cultivados con las mismas proteínas que encontraría en el animal; y zapatos, corbatas, chaquetas y otros accesorios hechos de telaraña biofabricada. Podríamos ver hormigón con vida que genere microorganismos para reparar las grietas que se forman con el tiempo. Después de varias idas y vueltas de las compañías de biocombustibles, que se esfuerzan por crear algas y microorganismos productores de energía a gran escala, recientemente hemos visto señales de progreso.

El siguiente paso será una transición de la imitación a la innovación pura: materiales y productos que no solo se producen de una manera nueva, sino que exhiben cualidades que aún no existen en la naturaleza.

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña 1
La tela de araña podrá utilizarse para elaborar zapatos. | Foto: Pexels

Estas empresas que producen fibras que mimetizan la seda de las arañas vislumbran materiales tan suaves como la seda, pero más duraderos. Compañías como Impossible Foods están comenzando a crear alimentos con gusto a hamburguesa, pero sus visiones más elevadas involucran biofabricar sabores completamente nuevos. Los investigadores están incluso trabajando en la ingeniería de una planta que cambia de color en presencia de explosivos.

Todo este progreso en la biotecnología de consumo se basa en la disminución de los costos de trabajar con el ADN. En nuestro laboratorio, modificamos el ADN de las células muchas veces, examinando miles de variantes para escoger a los campeones que exhiben mejores propiedades para nuestros materiales. Hasta hace poco, las estrategias empresariales como la nuestra, que se ven en toda la industria de la biotecnología de consumo, tenían costos simplemente prohibitivos.

En la próxima década, seremos testigos de las implicaciones completas de la biotecnología de consumo. Una serie de nuevas empresas aprovecharán el poder de la naturaleza para crear materiales sin dañar el medio ambiente ni a los animales. Al hacerlo, estaremos explotando las herramientas más antiguas y avanzadas del mundo, la biología y el ingenio humano, para desarrollar productos de uso diario que puedan encender nuestra imaginación.

_

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

Continúa leyendo: Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

John McKenna

Foto: NACHO DOCE
Reuters

Muchos de los fenómenos de la selva amazónica, así como muchas de sus especies y sus ciclos son un misterio para los científicos. Misterios que resultan especialmente atractivos para cientos de investigadores y que han ido desvelando poco a poco. Uno de estas peculiaridades del pulmón vegetal más grande de nuestro planeta era la estación de lluvia. ¿Por qué las lluvias comienzan en el Amazonas dos o tres meses antes que en cualquier otro lugar de América Latina?

Un equipo de investigadores de Estados Unidos cree tener la respuesta: los árboles hacen su propia lluvia.

La transpiración es una parte muy conocida de la fotosíntesis; a las hojas llega gran cantidad de agua absorbida por las raíces de las plantas y luego se evapora en la atmósfera. Sin embargo, los académicos de la Universidad de California creen que la selva amazónica va un paso más allá: la gran cantidad de humedad liberada en la atmósfera por la transpiración ayuda a provocar la lluvia.

Los árboles liberan tanta humedad en el aire que la atmósfera cambia, lo que desencadena un cambio en los patrones de viento, que trae más humedad del océano. Esto significa que en la selva amazónica puede comenzar a llover hasta tres meses antes de la llegada del sistema climático conocido como la zona de convergencia intertropical (ZCIT o ZCI), que es responsable de la temporada de lluvias de la región.

Visto desde el espacio

La científica del clima de la Universidad de California, Rong Fu, y sus colegas, utilizaron el satélite Aura de la NASA para observar los vapores del agua sobre la selva amazónica. Rong Fu explicó a la revista Science que el satélite mostraba vapores coincidentes con la transpiración, en lugar de la evaporación. ” Esto se debe a las diferencias en los procesos, ya que el agua de la transpiración es más pesada que el agua de la evaporación,” añade Fu.

Otro indicio que respaldaba la transpiración como origen de los vapores más pesados era que fueron más frecuentes al final de la estación seca, cuando la fotosíntesis es más fuerte. A medida que las nubes de lluvia inducidas por los árboles liberan su propia lluvia, calientan la atmósfera. Esto estimula la circulación, que a su vez aporta más humedad del océano.

Los árboles en el Amazonas crean su propia lluvia
Un hombre corta un árbol con una sierra cerca de la municipalidad de Itaituba, Brasil. | Foto: Nacho Doce / Reuters.

Clima vital en el Amazonas

Existen investigaciones anteriores que han demostrado que la selva amazónica también libera aerosoles que contribuyen con la formación de nubes de lluvia, con lo cual es evidente que las plantas no son receptores pasivos de la humedad en la atmósfera.Esto aporta aún más credibilidad a la batalla contra la deforestación.

Durante mucho tiempo, científicos y activistas medioambientales han defendido las selvas tropicales como el Amazonas como los pulmones del planeta, que inhalan dióxido de carbono y exhalan oxígeno. Esto ayuda a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, que es uno de los gases de efecto invernadero responsables de retener el calor del sol y calentar el planeta.

Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

Las investigaciones de Fu y sus colegas muestran que los bosques tropicales no tienen únicamente un efecto indirecto sobre las temperaturas del planeta, sino que también pueden enfriar directamente su entorno inmediato.

La tala de estos bosques tropicales para hacer lugar a tierras agrícolas se ha descrito como uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad. Desafortunadamente, los datos publicados a principios de este año mostraron que la deforestación en el Amazonas ha vuelto a aumentar.

En un intento por revertir esta tendencia, el Gobierno brasileño está congregando a empresas y organizaciones sin fines de lucro en la llamada Coalición Brasilera de Clima, Bosques y Agricultura. A nivel mundial también existen iniciativas como la Alianza Tropical 2020 que es un proyecto de capital mixto dedicado a apoyar las colaboraciones que promuevan el desarrollo rural sustentable y las oportunidades de crecimiento que impliquen la reducción en la deforestación y el uso controlado de tierras en los países con selvas tropicales.

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

Continúa leyendo: Lo que aprendió Cassini en su lecho de muerte

Lo que aprendió Cassini en su lecho de muerte

Redacción TO

Foto: NASA
Reuters

Aunque la misión de la sonda Cassini terminó en septiembre, continúa llegando a la Tierra información recabada durante su viaje. Concretamente, la NASA está recibiendo ya datos de los últimos momentos de la nave, cuando se sumergía, literalmente, en la atmósfera de Saturno, donde el aparato dio por finalizado su trabajo, que se prolongó durante 20 años. Inicialmente, la misión Cassini-Huygens iba a durar cuatro años, pero ante el imprevisto rendimiento de la nave, las agencias detrás del proyecto (la NASA, la ESA y la Agencia Espacial Italiana) decidieron prolongarla hasta 2017, momento en el que la sonda entró en contacto con la atmósfera del sexto planeta del Sistema Solar y, de forma programada, se destruyó. Diligente, Cassini mantuvo su antena dirigida hacia la Tierra mientras su combustible se lo permitió y, después de enviar su última señal, ardió en el cielo de Saturno. Este es su testamento.

La atmósfera de Saturno

Cuando Cassini entró en contacto con Saturno, fue lo máximo que el ser humano se ha acercado a este planeta. El último aliento de la nave proporciona el “primer sorbo” de la atmósfera del planeta, según declaraciones de la NASA recogidas por la CNN. El espectómetro con el que iba equipada recogió muestras de la estructura y de la composición de Saturno, algo que no podría haber hecho si solamente se hubiera quedado orbitando alrededor del gigante gaseoso. Una de las mayores curiosidades de los científicos era conocer el fenómeno de la lluvia de anillos, en el que parece que los anillos llueven en la atmósfera, ya que esta se encuentra muy próxima de aquellos. El espectómetro pudo determinar qué material pertenece a los anillos y cuál a la atmósfera.

Lo que aprendió Cassini en su lecho de muerte 1
Imagen de Saturno y una de sus lunas tomada por Cassini. | Foto: NASA / Reuters

Por primera vez, los científicos tienen mediciones directas de la atmósfera de Saturno y datos que prueban que efectivamente los anillos desprenden moléculas que llueven sobre la atmósfera del planeta. Los científicos han descubierto también que los anillos, fundamentalmente compuestos de agua, también contienen metano, algo que no habían esperado encontrar. Todavía se están estudiando los datos procedentes de las capas más interiores de la atmósfera.

Los anillos

Otro misterio clave que Cassini debía resolver está relacionada los anillos de Saturno. Los científicos no entendían cómo seguían orbitando alrededor del planeta sin ninguna fuerza que los mantuviera en su sitio. Las ondas que muestran los anillos demuestran que las lunas de Saturno ralentizan su movimiento y evitan que se desperdiguen. Los datos recabados por Cassini han demostrado que los satélites naturales que hacen este trabajo son Pan, Atlas, Prometeo, Pandora, Epitemeo, Mimas y Jano.

Lo que aprendió Cassini en su lecho de muerte 2
Imagen de los anillos de Saturno tomada por Cassini. | Foto: NASA / Reuters

“Esa es la novedad de esta idea”, dice, en declaraciones a la CNN, Radwan Tajeddine, investigador astronómico de la Universidad de Cornell y principal autor del estudio de los anillos. “Nadie imaginaba que los anillos se mantenían en su sitio gracias a una responsabilidad compartida”.

La nube tóxica de Titán

El mayor satélite natural de Saturno, Titán (más grande que Mercurio) es la única luna conocida con una atmósfera densa de nitrógeno y metano y con nubes. Una de ellas está llamando la atención de los científicos gracias a la labor de Cassini. La nave detectó una nube tóxica en el polo sur, que contribuye a la complejidad química de Titán. Irónicamente, la nave detectó la nube desde el polo norte.

Lo que aprendió Cassini en su lecho de muerte 3
Imagen del polo sur de Titán tomada por Cassini. | Foto: NASA / Reuters

La sonda pudo haber estudiado un poco más en profundidad el satélite antes de destruirse en Saturno, pero los científicos no lo consideraron prudente. Aunque claramente tóxica para los humanos, es posible que tanto Titán como su vecino Encélado puedan albergar algún tipo de vida y la NASA no quiso contaminar los resultados del estudio (ni de investigaciones posteriores en el satélite) introduciendo partículas procedentes de la Tierra que pudieran llevar a conclusiones erróneas. Así, después de echar un vistazo, Cassini puso rumbo a Saturno y se despidió.

TOP