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Bandas que se separan: No es adiós, es hasta luego

Nerea Dolara

Blondie vuelve con un nuevo álbum en 2017. La banda no es la única que ha tenido una buena racha tras regresar de una separación.

Es una historia que se repite sin importar la época. Una banda amada por miles decide separarse -en bueno o malos términos… casi siempre malos- y promete nunca más pisar un escenario o un estudio. Cada miembro se va por su lado y años después la banda se reúne. Hay muchos ejemplos, algunos que sólo han generado desilusión en sus fans, otros que han iniciado nuevas y buenas etapas para sus agrupaciones. Uno de los buenos ejemplos es Blondie, que este año saca nuevo álbum y que estrena hoy el vídeo de su single Fun.

La banda liderada por Debbie Harry se separó en 1982 luego de disputas internas, problemas de drogas de algunos miembros y baja venta de entradas. Harry incluso vendió la casa que compartía con Chris Stein (guitarrista de la banda y su pareja) para pagar deudas de Blondie tras la separación.

Los miembros de la agrupación siguieron sus caminos pero en 1997 Harry y Stein orquestaron un reencuentro y Blondie regresó en 1999 para no sólo deleitar a sus antiguos fans, sino a nuevas olas de jóvenes oyentes. Su primer single en más de 10 años, Maria, llegó al número uno en el Reino Unido. Desde ese momento han estado en activo.

BLONDIE_POLLINATOR discoPollinator es el nuevo álbum de Blondie, que saldrá a la venta en mayo. La banda hará una gira, junto a Cindy Lauper, también este año y se unirá a Phil Collins en uno de sus conciertos de la gira I’m not dead. Como se ve los americanos, que comenzaron sus andadas en 1974, volvieron con mucho ímpetu y sin ganas de volver a separarse. No son los únicos, ha habido varias bandas que han logrado reuniones exitosas tras varios años separados (y otras que no tanto).

Un buen  ejemplo fue la sorpresiva reunión de Sleater-Kinney en 2014. Se habían separado en buenos términos en 2006, pero no se tenía fecha de reencuentro. 2015 marcó la salida del álbum No Cities to Love. La banda femenina americana es una de las mejores representaciones del indie rock de los noventa y del movimiento riot girrrl. Una de las tres integrantes de este grupo, conocido por su activismo feminista y sus ideas de izquierda, es Carrie Brownstein, actriz regular en series como Portlandia o Transparent; sus otras compañeras son Corin Tucker y Janet Weiss, ambas activas con otras bandas. Sleater-Kinney se separó en buenos términos en 2006, pero no se tenía prevista una reunión.

Otro ejemplo exitoso fue el de Pixies. La banda americana de rock alternativo nació en 1986. En 1993, Black Francis, cantante y guitarrista, dijo en una entrevista que la banda se separaba y notificó a los miembros del grupo vía fax. No era la mejor situación para esperar una reunión. Pero en 2004 la banda anunció un tour y las entradas volaron. El proceso había sido lento y tentativo, pero Pixies regresó y aún sigue en activo. Stone Temple Pilots también optó por volver y en 2009 sacaron un nuevo álbum, su sexto, tras separarse por problemas de drogas en 2003 tras su gran éxito en los noventa como banda de rock alternativo.

Los regresos no se reducen al terreno del rock. A Tribe Called Quest volvió con un nuevo disco, muy alabado por la crítica, en 2016. Esta agrupación, a la que se considera precursora del hip hop alternativo, se fundó en 1985 y se separó por primera vez en 1998. Su primera reunión se produjo en 2006 y de nuevo pararon de trabajar juntos en 2013. Su nuevo álbum sufrió el percance de la muerte de Phife Dwag, uno de los miembros de la banda, pero los restantes terminaron el disco. Lo último que ha comentado públicamente es que, tras una gira, es posible que se separen definitivamente.

Fleetwood Mac, han tenido una historia bastante desordenada. La agrupación, fundada en 1964, decidió volver a reunirse a solicitud de Bill Clinton (sí, los presidentes les piden que vuelvan) en los noventa. Pero tras sacar un álbum fracasado (Time), la banda decidió hacerlo oficial. Ya habían pasado por varias separaciones y dimisiones tras un largo periodo de éxito en los setentas y ochentas. Stevie Nicks y Lindsay Buckingham se despidieron de la banda, luego lo hizo Christine McVie. La banda, que Vice llama “una familia disfuncional” ha vuelto en varias ocasiones a los escenarios. ¿La última? Anunció gira en 2017.

Fleetwood Mac en su más reciente foto de Facebook.
Fleetwood Mac en su más reciente foto de Facebook.

The Beach Boys volvió con un nuevo disco en su 50 aniversario en 2011. Pero en 2012 Brian Wilson anunció que no tocaría más. La banda californiana se había roto definitivamente en 1998, tras la muerte de dos de sus miembros: Carl y Dennis Wilson, pero ya en ese momento la banda estaba realmente dividida en dos.

Otras reuniones han surgido como ejercicios o celebraciones más que como verdaderos regresos. Pink Floyd, Génesis, Menudo, The Police, Soda Stereo, Backstreet Boys.. la lista es larga y diversa e incluye sólo giras de reunión y no verdaderos intentos de volver a hacer música en conjunto. Y otras, sin importar cuánto se deseen, parecen destinadas a nunca pasar (R.E.M, The Smiths, Oasis, Héroes del Silencio, Talking Heads…).

De momento queda la satisfacción de ejemplos como el de Blondie. Tras una ruptura no sólo quedan los recuerdos, a veces dónde hubo fuego… hay más canciones y más años en los escenarios.

Las Noches del Botánico vuelven a refrescar el verano madrileño

Redacción TO

Foto: Noches del Botánico

Madrid en verano se vacía. Como bien apuntaba Benedetti en Pausa de Agosto, la capital se convierte en la época estival en una calma unánime. El calor arrecia durante el día, y las pocas almas que aún vagan por sus calles salen al atardecer a beberse las terrazas. Por eso, los planes de ocio se adivinan imprescindibles en los meses de verano. Para animar y refrescar estas noches vuelve un plan más que apetecible de los veranos madrileños: las Noches del Botánico.

Este evento cultural obtuvo el año pasado un rotundo éxito al confirmarse, en su primera edición, como la gran sorpresa de la escena musical y cultural de la ciudad. Fueron más de 40.000 los asistentes que acudieron a esta gran cita y la clave del éxito residió, en un cartel musical imperdible, como el que se presenta en esta edición.

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40.000 personas refrescaron sus noches gracias a este festival el pasado verano. | Foto: Noches del Botánico

Frente a las cancelaciones de última hora de Tony Bennett e Il Volo, destacan grandes nombres propios nacionales e internacionales como Anastacia, Tequila, Rosendo, Orishas, Devendra Banhart, Buika con la colaboración de Chucho Valdés, Jamie Cullum o Franco Battiato. Estos y otros nombres no tan reconocibles pero igual de talentosos animarán las noches madrileñas del 29 de junio al 29 de julio en el Real Jardín Botánico de Alfonso XIII, ubicado en la Universidad Complutense, un marco incomparable.

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El cartel del festival previo a las cancelaciones de Tony Bennett e Il Volo. | Imagen: Noches del Botánico

Esta iniciativa es una realidad gracias al acuerdo suscrito con la Universidad Complutense de Madrid. Además, este año se une a la celebración del 90 Aniversario de la Ciudad Universitaria, un espacio singular e histórico para el encuentro con la cultura.

El ambiente íntimo de las Noches del Botánico convierte a este evento en una experiencia casi mágica, en la que hasta las cálidas temperaturas mínimas pasan desapercibidas. Es precisamente este carácter de cita especial el que le ha valido el Premio Fest al mejor festival nacional de pequeño formato y a ser uno de los finalistas en los Iberian Festival Awards. Además de música, los asistentes pueden visitar su mercadillo de diseño y los distintos foodtrucks que este año ampliarán su oferta gastronómica. Quedarse en Madrid este mes de julio va a ser mejor de lo que pensábamos.

El lenguaje de la experiencia

Joseba Louzao

Foto: Jorge Duenes
Reuters

Puede mirar a su alrededor y aguzar el oído. Probablemente haya alguien escuchando música cerca o, quizá, sea usted mismo quien lo esté haciendo delante de la pantalla del ordenador. Cotidianamente tarareamos nuestras canciones preferidas, buscamos aquellas que nos recuerdan momentos concretos del pasado e, incluso, algunas melodías pegadizas nos conquistan, despacito, sin piedad. Y éstas son las peores porque no quieren soltarnos jamás. Se trata de uno de los más apetecibles placeres para millones de personas. No podemos comprender nuestra evolución como especie sin la música, ya que es una historia escrita también con tonos y cadencias armoniosas. Nos cuesta entender que alguien sea incapaz de reconocer la música, como les sucede a los enfermos de amusia, o que haya quien considere que las melodías son peligrosas para la moral y la fe de la comunidad. Incluso, que un genio como Nabokov se aburriera con esa “sucesión arbitraria de sonidos más o menos irritantes” y solamente salvara un buen violín de la quema.

La música nos ha acompañado a lo largo de nuestro pasado. Eso sí, aún no tenemos muy claro cuál fue su principal utilidad biológica. Con toda seguridad, la clave principal es que somos un homo simbolicus, como le gustar enfatizar a Ernest Cassirer. En el origen quizá se encuentre, por tanto, un interés religioso y ritual, porque cualquier melodía es capaz de interrelacionarse con nuestras emociones de forma irremediable. La música es un poderoso símbolo y, como tal, nos hace presente siempre una realidad de otro orden. Nunca revela, sino que desvela. En cualquier caso, su potencial es ambivalente para bien y para mal. La música alimenta la esperanza y la celebración, pero en ocasiones también el odio y la violencia. Y es que no podemos olvidar que hay melodías que nos hablan a las entrañas.

El pianista austríaco Paul Badura- Skoda lo destacaba al recordar la Fantasía en do menor de Mozart: la música siempre es un lenguaje que comunica una experiencia y, en ocasiones, esas experiencias de vida y muerte son difícilmente traducibles a palabras. No olvidemos que, con frecuencia, los niños autistas o con dificultades de aprendizaje tienen menos problemas para comunicarse a través del canto. Para una inmensa mayoría, como recordaba metafóricamente Diane Ackerman, la música es el perfume del oído. La música colma nuestras necesidades interiores y suele trastornar nuestra comprensión de la memoria y el tiempo. El popular neurólogo Olivier Sacks en su trabajo Musicofilia narró la estremecedora historia de Clive Wearing, un director de orquesta que había perdido la capacidad de recordar más allá de los siete segundos por una encefalitis. Sin embargo, delante del piano Wearing parecía el mismo de siempre. Tocaba y recordaba cada una de las notas musicales que había aprendido a lo largo de su vida. Esta historia no es una anécdota más, es la prueba palpable de la capacidad de la música para transformarnos constantemente.

10 curiosidades que no sabías sobre el 'Gangnam Style'

Redacción TO

Foto: Danny Moloshok
Reuters

Cinco años hace ya desde que el mundo entero enloqueciera al son del Gangnam Style. Publicado el 15 de julio de 2012, la canción sería mundialmente conocida gracias a su estribillo altamente repetitivo, así como su absurda música y baile. Un fenómeno que no pasó a nadie desapercibido y que llevó a su creador, el rapero Psy, a la escena internacional con ese estilo histriónico y humorístico que le caracteriza. A día de hoy, ‘El baile del caballo’ sigue siendo el vídeo más visto de la historia de Youtube con más de 2.800 millones de reproducciones.

 

En honor al quinto aniversario, recopilamos 10 hechos que te harán recordar qué tan invasiva es la canción. Porque seamos honestos, todo el mundo alguna vez ha tratado, sin éxito, olvidarla. 
       

      1. Gangnam Style fue el 18º single de Psy

Desde 2001, Psy ya habían publicado casi una veintena de canciones. De hecho, aunque este ‘hit’ fue su primer éxito mundial, el rapero ya había alcanzado el puesto número uno varias veces en Corea con canciones como Bird, Champion, Entertainer, y The End.

     2. Gangnam Style ha sido galardonado con varios Récords Guinness 

  • El vídeo más veces visto en línea
  • El vídeo online con más ‘me gusta’
  • El primer vídeo en ser visto más de 1 mil millones de veces en YouTube
  • El primer vídeo en ser visto más de 2 mil millones de veces en YouTube
  • La actuación más grande de danza que tuvo lugar frente al Ayuntamiento de Seul

      3. Una competición de danza de Gangnam Style entre dos bandas de Bangkok acaba en un tiroteo

De acuerdo con Thailand’s Independent News Network, el incidente tuvo lugar  el 21 de septiembre de 2012. Dos bandas estaban cenando en el mismo restaurante cuando “los miembros más jóvenes de ambos grupos bailaban provocándose el uno al otro al son del Gangnam Style”. El baile dio lugar a un tiroteo en el que se dispararon “al menos 50 balas”.  Al parecer, no hubo heridos.

     4. Un grupo de adolescentes en Australia creó un lote de la droga LSD con la imagen de Psy impresa 

Apodado ‘LSD Gangnam Style‘, la droga casi le causó la muerte a una niña de 15 años, mientras que otro adolescente tuvo que ser asistido después de sufrir alucinaciones violentas. Al parecer, dos adolescentes crearon varias dosis de LSD adulteradas con la imagen de Psy bailando el Gangnam Style que resultaron ser 16 veces más potente que el LSD normal. Los chicos fueron detenidos.

10 cosas que no sabías sobre el 'Gangnam Style' 2
Captura de pantalla del vídeo ‘Gangnam Style’

      5. Un hombre murió mientras bailaba el Gangnam Style

Eamonn Kilbride, un hombre de 46 años, moría en una fiesta de navidad en 2012. Al parecer, se derrumbó con dolores en el pecho cuando intentaba bailar el Gangnam Style.

      6. Psy creó el baile del Gangnam Style en un concurso de talentos después de un concierto en agosto de 2011

El rapero así lo contó en una comparecencia en la Universidad de Oxford en noviembre de 2012. “Estaba tan desesperado por crear algo que realmente llamase la atención que fui a una productora de televisión en Corea y empecé a crear el baile mientras bailaba por los pasillos”, recordaba Psy. Sin embargo, “después de 30 noches” intentado crear el baile ideal imitando monos, elefantes, canguros y serpientes, finalmente se decanto por el baile del caballo, que lo catapultó a la fama mundial.

      7. La banda de la universidad de Ohio interpreta el Gangnam Style

La Marching 110, el nombre de esta agrupación fundada en 1923,  ejecutó una parodia del Gangnam Style durante un partido de fútbol americano. Psy ya se pronunció al respeto y aseguró que era su parodia favorita. “Eso fue enorme. Fue muy conmovedor para mí”, apuntó Psy en una entrevista para Reddit AMA hace cuatro años.

      8. Psy realmente no tiene ni idea de por qué Gangnam Style fue tan popular

En un episodio de Korea’s Ask Us Anything  que se emitió el pasado mayo, Psy admitió que no sabía por qué ‘El baile del caballo’ llegó a ser tan popular como lo fue. Además, la estrella habló de los efectos negativos que tuvo en él. “Metafóricamente hablando, subí muy alto sin paracaídas”, y añadió: “Traté de ignorar el hecho de que el público esperaba mucho de mí, y más tarde me di cuenta de que la persona que más esperaba de mí, era yo. Así que después del Gangnam Style estaba empeñado en sacar otro single con ese éxito. Creo que ese fue el período de mi vidad más difícil”.

Recientemente, Psy ha presentado nuevo disco en Seúl, titulado ‘4X2=8’, y dos sencillos incluidos en el mismo, I luv it y New face.

     9. En Seúl hay un monumento al Gangnam Style

La estatua de bronce muestra dos puños que se solapan entre sí, haciendo referencia al popular baile asociado con el éxito canción. Pero eso no es todo, cuando los visitantes se acercan al monumento varias luces de colores acompañadas de la famosa canción se muestran sin parar.

10. Hubo un ‘Little Psy’ en China, pero murió

Su nombre real era Quan Minyu, de 12 años, y después de interpretar varias veces el Gangnam Style en varios concursos de talentos de la televisión china se ganó el nombre de ‘Pequeño Psy‘. Sin embargo, en 2014, a Minyu le detectaron un tumor cerebral y finalmente murió el 6 febrero de 2016.

Cultura Zef: Así lo parten los chonis sudafricanos

Clara Paolini

Foto: Die Antwoord
Die Antwoord

A Ninja y Yo-Landi les gustan los coches tuneados, los dientes de oro, la ropa de licra y fumar porros del tamaño de bates de béisbol. La palabra fuck y sus derivados aparecen en una de cada dos frases que sueltan por la boca. Sus gestos expresan una actitud que oscila entre la amenaza y lo puramente obsceno. Son chonis sudafricanos, pero también los músicos internacionalmente conocidos que conforman la banda Die Antwoord, estandarte de la cultura Zef.

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Ninja y Yo-Landi AKA Die Antwoord, los reyes Zef | Imagen vía: Paul Bange / Wikimedia Commons y Philip Nelson / Flickr

Puede no que sean exactamente lo que Desmond Tutu tenía en mente cuando describió Sudáfrica como la Nación del Arcoiris, pero su controvertido estilo pisa hoy tan fuerte que han llegado a convertirse en modelo de inspiración y orgullo para toda una generación de jóvenes canallas con aspiración a molar. Tampoco imaginaba Mandela que tras una gorra de medio metro se escondiera un tipo capaz de renovar la identidad de la sociedad blanca post-apartheid haciendo del rap un aglutinante más poderoso que el rugby. Pero, ahí está Jack Parow, el músico que puso los cimientos para convertir a los Zef en empoderada tribu urbana.

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Jack Parow, el rapero tras la gorra | Imagen vía: Marcel van Leeuwen / Flickr.

Renovando estereotipos a través de la apropiación, la música rap-rave y un “elegante” mal gusto, lo Zef traspasa fronteras para encajar como un guante en la cultura globalizada actual. Su habilidad para ofender es universal y triunfa hasta el extremo. La imagen de Sudáfrica ha pasado de limitarse a las exóticas fotografías de National Geographic a protagonizar las chirriantes portadas de Vice. De la segregación racial a la amalgama cultural. De la marginalización al estrellato. Lo barriobajero, si es sudafricano, es cool. Y la culpa de todo la tienen los chonis, que están de moda.

Imperio Zef: Del barrio a la estratosfera

La palabra Zef se asocia con jóvenes de extrarradio que suelen ir en chándal, llevan bisutería dorada, peinados cenicero, cejas cortadas y tatuajes de gánster. Petulancia cani, arrogancia antipijerías y soberbia de clase obrera, ahora envasadas en un producto original y bailable que mezcla hip hop con electrónica. Zef es, básicamente, tal y como se presentaron Die Antwoord con sus primeros vídeos Enter the Ninja y Zef Side, logrando millones de reproducciones en tan solo unos días.

¿Imaginas que unos chonis caricaturizándose a sí mismos acabaran codeándose con los ricos y famosos de Beverly Hills? Pues es justo lo que está ocurriendo. Ocho años después de aquellos vídeos Paris Hilton está obsesionada con Die Antwoord, David Lynch se declaró fan e invitó a la banda a tomar café, Ninja fue elegido para la campaña del diseñador Alexander Wang este año, y hasta el artista Damien Hirst ha hecho una escultura con el busto de Yo-Landi, presente en la última Bienal de Venecia.

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Aspect of Katie Ishtar Yo-landi, parte de Treasures from the Wreck of the Unbelievable, de Damien Hirst | Imagen vía: Fabio Omero / Flickr

Die Antwoord ejemplifican hasta tal punto lo que se considera “molón” que incluso el director de Suicide Squad, David Ayer, ha sido acusado de copiar su estilo sin miramientos para los personajes de su nefasta película, recibiendo por ello una contestación vía Instagram por parte del grupo.

Llegados a este punto, cabe preguntarse si quizá no sean acaso un par de pretenciosos con visión empresarial y eso del chonismo una impostura indudablemente rentable. Lo que está claro es que oponerse a lo mainstream vende y Die Antwoord han sabido cómo sacarle provecho. En 2012, Lady Gaga les propuso ser los teloneros de su gira sudafricana. La respuesta fue un ‘no’ tan rotundo que la banda llegó a reírse de ella públicamente, convirtiéndola en la protagonista del videoclip de Fatty Bum Bum. Una decisión de marketing e imagen de marca de primera calidad.

Zef vs chonis: La tribu urbana detrás del producto

“Zef es como que nada te importa una mierda y tienes tu propio estilo y estás a tu bola. Se asocia a la gente que que tunea sus coches y llevan oro y mierda. Zef es ser pobre pero elegante. Eres pobre pero sexy, tienes estilo”. Así definía Yo-Landi su propio reino en una entrevista publicada en The Guardian al poco de saltar al estrellato. La palabra en sí proviene del argot en afrikáans, uno de los 11 idiomas oficiales de Sudáfrica derivado de los colonos holandeses, y su según parece, le debe su origen al Ford Zephyr, un coche bastante popular y “tuneable” entre la clase media sudafricana.

¿Es Zef un insulto o un halago? Depende de cómo se mire. Lo que empezó como un insulto similar a white trash para menospreciar los gustos de los blancos de clase baja, es ahora una bandera que ondear con orgullo. Jack Parow, el rapero sudafricano que empezó a “limpiar” el término, antes de que Die Antwoord se adueñaran del mismo para comercializarlo, asegura que él es la mismísima encarnación de lo Zef porque, según explica, “es cómo crecí y cómo he sido clasificado durante toda mi vida. Así que sí, estoy haciendo un alegato cuando digo que no somos tan malos como todo el mundo nos pinta. Pero al mismo tiempo también estoy engañando a mis amigos y a mí mismo porque somos bastante disfuncionales y jodidamente duros”.

Aunque resulta fácil encontrar parecidos razonables, los Zef no son exactamente lo mismo que los chonis españoles ya que su diferencia más destacable es, por encima de todo, su origen y el remix cultural que su propia identidad conlleva. “Mira. Represento la cultura sudafricana. En este lugar, encuentras muchas cosas diferentes. Blancos, mestizos, ingleses, afrikáans, xhosa, zulu, watookal. Soy como todas estas cosas diferentes jodidas en una sola persona”. En la letra de la canción Enter the Ninja Die Antwoord hacen todo un alegato de intenciones que han seguido a pies juntillas.

En Sudáfrica, los chonis no se limitan a reproducir una herencia quinqui como ocurre en la sociedad española, sino que en su caso forman parte de un puzzle mucho más complejo que encajar. Ninja se esfuerza en insistir en ello en cada entrevista: “La cultura sudafricana es una jodida ensalada de frutas… una jodida Nación del Arcoíris. Sudáfrica está totalmente jodida…pero de una forma cool”. La generación millennial sudafricana nació en un lugar donde había playas, ascensores, tiendas y hasta bancos en las calles que sólo podían utilizar los blancos. Hasta 1994, los negros vivían en el contexto más jodido del planeta y los jóvenes de procedencia inglesa y afrikáans se han visto obligados a cargar con la culpa heredada de sus racistas antepasados.

Xander Ferreira, otro músico en busca de reforzar una identidad blanca conciliadora diferente a la de sus padres, pone de relieve la importancia de la música como agente de cambio: “La generación de jóvenes afrikáans es uno de los grupos más incomprendidos, extraviados y menospreciados del mundo, lo que les hace bastante interesantes. Por eso queremos crear algo para ellos; un himno con el que todos se puedan identificar”. ¿Es esta explosión de creatividad consecuencia de la resaca del apartheid?

Un nuevo estereotipo para derribar los anteriores

Leon Botha (aka DJ Solarize), polifacético artista sudafricano, estrecho colaborador de Die Antwoord y el que fue uno de los enfermos de progeria más longevos del mundo, explicaba que, por fin “el mundo no es sólo lo que ocurre en el extranjero”, sino que la cultura de Sudáfrica se ha hecho a sí misma hasta lograr expresar sus propios conflictos y contradicciones. “Creo que simplemente estábamos realmente hartos. Generalmente, en un contexto local, la gente trata de emular lo que está ocurriendo fuera (…) Pero eso que ves en televisión no es a realidad y no creo que exista eso de una identidad colectiva tangible. Nuestras ideas sobre el bien y el mal, sobre cómo se supone que tienen que ser las cosas, se están desmoronando. Las palabras son solo recipientes de un significado interior más amplio. Cuando ves Enter the Ninja, el vídeo te jode la cabeza completamente porque no sabes qué pensar y crea un conflicto en el espectador”.

¿Proporcionan Die Antwoord y sus compinches Zef la respuesta definitiva para la nueva sociedad sudafricana? Aunque el nombre de la banda signifique justamente eso, “la respuesta” en afrikáans, son muchos los que dudan sobre que sea la mejor forma de dar contestación al conflictivo batiburrillo cultural e identitario de la futura Sudáfrica. Tanto Die Antwoord como Jack Parow han sido acusados de haberse apropiado de elementos de la cultura negra y mestiza para comercializarlos, lo que no hace ningún favor al resto de componentes de la Nación del Arcoíris.

Tal y como reflexiona el rapero Hemel Besem sobre el éxito Zef, “puedes verlo como alguien que está robando elementos de una cultura, como un buitre cultural, o como algo que representa la belleza y versatilidad del arte de nuestra gente”. Los estereotipos, estéticas y estilos musicales no tienen copyright y si algo tienen en común los artistas de éxito del siglo XXI es su habilidad para imitar las buenas ideas de otros. ¿Falta de respeto?, ¿injusta comercialización de tradiciones?, ¿globalización cultural en estado puro? Bienvenidos al 2017. Los chonis sudafricanos se han convertido en inspirador ejemplo, y se mire por donde se mire, lo parten.

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