Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad

Beatriz García

Desde hoy y hasta el próximo 4 de febrero BCNegra, el festival de novela negra de Barcelona, convierte a lectores y escritores en protagonistas del misterio con propuestas que van desde la literatura al teatro, el cine, la música o las series de televisión. Así muerde el perro pequeño…

Mucho más que un género para apasionados de las historias de polis duros y asesinos en serie, la novela negra se ha convertido en un territorio para explorar la enorme complejidad del ser humano y de la sociedad de la que no solo forma parte, sino que ha creado, planteando cuestiones que todavía nos preguntamos: ¿Existe una maldad innata? ¿Es la justicia siempre justa? ¿Qué hace que un hombre se levante un buen día, lleve a sus hijos al colegio, vaya a la compra, pague sus facturas y luego apuñale a su esposa? ¿Podría ser yo ese hombre?.

Dice el escritor Carlos Zanón que cuando se le propuso el reto de convertirse en el nuevo comisario de BCNegra, tomando el relevo del ‘pope’ de la novela criminal en Barcelona, Paco Camarasa, quiso que fuera un festival para la gente a la que le gustan los libros y la cultura, independientemente de que fueran o no lectores de novela negra. Porque este universo negro no empieza en la calle Morgue ni con Allan Poe, sino que lo impregna todo, desde los antiguos westerns a la literatura de ciencia ficción – “Blade Runner es una novela negra”, afirma-, hasta la música, el teatro, los cómics y las series de televisión… E incluso la poesía. Por eso no sorprende que la imagen de esta nueva edición, diseñada por Natalia Zaratiegui, no sea un detective con gabardina, sino que tenga el gran icono de ‘Metrópolis’ de Fritz Lang como referente para dibujar una megalópolis molesta a la vista, una Barcelona angulosa y criminal, donde escritores y lectores son protagonistas.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 7
La antigua prisión Modelo de Barcelona acogerá charlas y actividades. CC

Los versos más oscuros de Silvia Plath o Gil de Biedma se entrelazan con el teatro (el Festival Píndolas) y la música (con un concierto de Dani Nel.lo en la Sala Apolo), el cómic (la BCNegra Comic Party) y numerosos ciclos de cine en salas y bibliotecas. E incluso sorprendentes nuevos escenarios, como la antigua prisión Modelo, donde se celebrarán algunas de las charlas. No obstante, si de crímenes hablamos, siempre hay un móvil y es la literatura.

Perro pequeño muerde

La lucha entre David y Goliat es uno de los grandes motivos de la literatura y cuando Zanón se planteó cómo sería un festival que tuviese su mirada quiso abordarlo igual que si fuera un libro, con un título (“Perro pequeño muerde”) y un argumento. El gran eje central de esta 13 edición de BCNegra es el acoso. “El tema del acoso en sentido literario es muy de novela negra: la persona inocente que se enfrenta al ‘establishment’ o a los poderosos, matones, gánsgters… y nadie cuenta con él. Y nos daba la oportunidad de hablar de una situación muy actual, que está ocurriendo en los colegios, en las redes o por temas de género”, explica. Por ello, además de tertulias literarias, habrá charlas en las que participan tanto escritores como expertos. Una oportunidad para reflexionar no solo sobre el fenómeno del acoso, sino sobre el trato que reciben las víctimas dentro y fuera de la literatura, tantas veces reducidas a meras estadísticas.

Entonces, ¿es la novela negra un arma de denuncia? Muchos escritores como el argentino Ernesto Mallo (‘El hilo de sangre’, Ed Siruela) o el mismísimo James Ellroy, ganador en esta edición del Premio Pepe Carvalho, se han inspirado en la negra realidad para escribir sus obras. Y en el caso de Ellroy de una forma casi hiperbólica, ya que el prolífico autor algunas de cuyas novelas, como ‘L.A. Confidential’ o ‘La Dalia Negra’, han sido llevadas a la gran pantalla, intenta resolver en su último libro, ‘Mis rincones oscuros’ (Ed. Random House), el asesinato de su propia madre con la ayuda del detective Bill Stoner.

“La novela negra proviene de la novela social. Incluso hay gente que dice que el asesino siempre es el sistema que crea desigualdades que pueden llevar al delito y a la violencia. Aunque eso no quiere decir que toda la novela sea comprometida o de un signo, porque hay escritores de derechas y de izquierdas, y hay quien se interesa más por la raíz social como Jo Nesbo, cuyos libros tienen un desarrollo policial pero también ahondan sobre el pasado nazi de la sociedad nórdica, y otros que no lo hacen”, resume el comisario. Y cita al escritor Marcelo Luján (‘Subsuelo’, Salto de Página), cuando dice que “la novela policial urbana no deja de ser una provincia de una país que es la novela negra”, porque hay historias ambientadas en el campo, en territorios salvajes, novelas sin policías, o incluso libros donde la magia se convierte en elemento de la trama.

En calidad de detectives de lo extraño, no siempre novedoso pero absolutamente genial, aquí tenéis la lista de ‘The Objective’ de novelas y autores que no hay que dejar escapar desde hoy y hasta el día 4 de febrero:

1. ‘Highlife’ de Leye Adenle

Publicada en español a finales de 2017 por la editorial argentina Metalúcida, la primera obra del nigeriano Leye Adenle está ambientada en Lagos y cuenta dos historias, la de un periodista británico que llega a Nigeria con una misión de rutina y acaba tocando los escabrosos bordes de los asesinatos rituales, y la de Amaka, protectoras de las prostitutas de la ciudad. Una de las apuestas ganadoras del BCNegra mezcla de serie B y la estética del cine Blaxploitation que ganó el Premio Marianne (Francia) en 2016

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 1

2. ‘El enigma del pájaro azul’, de Nii Ayikwei Parkes

Este poeta y músico de Ghana nacido en Reino Unido, que ya visitó Barcelona el pasado año para presentar ‘El enigma del pájaro azul’ (Ed. Club Editor), nos introduce en un mundo de aldeas y leyendas de cazadores cuya historia empieza con la desaparición de un cultivador de cacao del que nadie hablaría si aquel pájaro azul no hubiera aparecido en los bosques de Atewa. Una novela llena de magia y secretos familiares laureada con el Premio Laure-Bataillon a la mejor obra de ficción traducida en Francia.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 2

3. ‘Solo las bestias’, de Colin Niel

No siempre los bajos fondos de las ciudades son escenario de la novela negra, a veces el crimen llega a lugares aislados y rodeados de naturaleza. ‘Solo las bestias’ (Principal de los libros), novedad del festival y obra del escritor e ingeniero ambiental Colin Niel, transcurre en una comunidad de campesinos de Las Causses, donde la desaparición de una acaudalada mujer guarda relación con un triángulo amoroso entre ganaderos.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 3

4. ‘Muerte con pingüino’, de Andrei Kurkov

No hay perros policía en esta novela, sino un melancólico pingüino tan deprimido como su dueño, Viktor, a quien contratan en un diario para escribir las necrológicas de personajes públicos que todavía están vivos. Pero pronto empezarán a morir misteriosamente… ‘Muerte con pingüino’ (Ed. Blackie Books) es la novela del escritor ucraniano Andrei Kurkov, quien combina el género negro con la crítica a la sociedad soviética.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 9

5. ‘Morir no es lo que más duele’, de Inés Plana

Meteórico debut literario de la periodista y escritora Inés Plana cuya trama se sitúa en las afueras de Madrid, donde encuentran a un hombre ahorcado, con los ojos arrancados y un papel con el nombre de una mujer en un bolsillo. ‘Morir no es lo que más duele’ (Ed. Espasa) es un trepidante thriller con un teniente de la Guardia Civil como protagonista. Y eso lo único que se me hace raro de la historia… Prejuicios aparte, una obra que promete como poco un cruel misterio.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 6

6. ‘Un bello misterio’, de Louise Penny

Salimos de nuevo de la ciudad y regresamos al campo, en concreto a un monasterio quebequés donde unos monjes viven una vida de retiro y oración hasta que el asesinato de su prior obliga a los inspectores Armand Gamache y Jean-Guy Beauvoir a interrumpir la paz y tranquilidad de su clausura. ‘Un bello misterio’ (Ed. Salamandra) supone un giro, al menos más rural y apartado, a la novelas de la escritora canadiense, que ha recibido numerosos galardones por sus obras, entre ellos el Premio Agatha Christie en diversas ocasiones.

BCNegra: Cuando la escena del crimen abarca toda una ciudad 10

Y, por supuesto, visitan el festival otras plumas afiladas como cuchillos. Entre ellos, Don Winslow, Claudia Piñeiro, Massimo Carloto, Leonardo Padura, Juan Madrid o Jordi Ledesma; así como autores que no son habituales del negro como Marta Sanz o Luis G. Martín. Habrá también homenajes a dos grandes efemérides, la de Manuel de Pedrolo en el año de su centenario y la de Jaume Fuster, además de sesiones dedicadas al sensacional personaje de Patricia Highsmith, Tom Ripley; el desaparecido escritor francés Jean-Patrick Manchette, padre del ‘néo-polar’, y el mítico autor de novela policiaca y guionista Jim Thompson.

Pensad que las esquinas tienen ojos y la escena del crimen es toda una ciudad… Feliz y misteriosa semana.

Continúa leyendo: Clima Ficción: La literatura del Antropoceno

Clima Ficción: La literatura del Antropoceno

Beatriz García

Rascacielos sumergidos, huracanes azotando ciudades, plagas y extinciones masivas, mutaciones genéticas y bandadas de aves que queriendo llegar a África aterrizan en nuestros balcones. Niebla tóxica. Marte como el próximo planeta que convertir en vertedero…  Desde los años setenta, la ciencia ficción ha sido el agorero oráculo de los desastres ecológicos del planeta. Así surgió la novela de clima ficción o ‘cli-fi’, un género centrado en el cambio climático y sus efectos futuros que se ha popularizado en los últimos años y apunta a ser la literatura del Antropoceno. A saber: la era en la que el hombre ha pasado de inquilino del planeta a su verdugo.

No todo es esperar al Apocalipsis. Incluso en la más oscura de las distopías ambientales hay una oportunidad para el cambio a una nueva y urgente conciencia ecológica. Así lo creen escritores del género como Kim Stanley Robinson, quien en numerosas entrevistas ha defendido el poder de la ciencia ficción no sólo para desarrollar futuros posibles, sino como crítica metáfora de un presente que nos negamos a ver llevando la mirada a las estrellas. En una de sus obras más premiadas,  la Trilogía marciana (1992-1996), de la que este año se estrena adaptación televisiva, narra la colonización durante 35 años del planeta rojo por parte de un grupo de humanos, los Primeros Cien, y las disputas entre quienes quieren modificar las condiciones de vida en Marte para que se parezca a la Tierra –calentamiento global incluido- y quienes luchan para protegerlo. La ilusión de pretender reparar los problemas del mundo explorando el espacio es un tema que orbita en esta trilogía y en otras novelas, como ‘2312’ (2013) y ‘Aurora’ (2015), donde pasajeros de una nave que viaja a otro sistema solar llevan la devastación con ellos.

Trilogia-Marciana-Robinson

Las novelas de clima ficción crean puentes entre la ciencia y la cultura, exploran nuevas soluciones e inspiran a la acción

Considerado un novelista político, Robinson, que visitará Barcelona a finales de marzo para participar en Kosmopolis’17, aborda también cuestiones relativas al poder de las corporaciones, la necesidad de una ética social y la amenaza del capitalismo neoliberal. Coincidencia o no, su último libro, ‘New York 2040’, llega a las librerías norteamericanas este marzo, tres meses después de que el ahora presidente Trump convirtiera el cambio climático en leyenda urbana y a Estados Unidos en la protagonista de otra terrorífica anti-utopía.

En 'cuchillo de agua' el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.
En ‘cuchillo de agua’ el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

La fuerza de la narrativa de clima ficción no reside sólo en sus aspectos críticos, sino que además crea puentes entre la ciencia y la cultura, acercándonos a complejas teorías científicas a la vez que explora posibles soluciones e inspira a la acción comunitaria, como asegura la bióloga y escritora Barbara Kingsolve, autora de la novela ‘Conducta Migratoria’ (2014). Prueba de ello es que en años recientes se ha empezado a introducir este tipo de literatura en las escuelas; aunque haya voces críticas que acusen al género de despojar de realismo y gravedad el problema del calentamiento global.

La autores de cli-fi emplean datos científicos para recrear un futuro que es suma de presentes y acciones humanas

“Las personas necesitan estas historias porque la oscuridad con voces en su interior es mejor que un vacío silencioso”, escribía Margaret Atwood en ‘MaddAddam’ (2013), novela que forma parte de una trilogía junto a ‘El año del diluvio’ (2009) y ‘Oryx y Crake’ (2003),  y en la que describe un futuro post-apocalíptico gobernado por grandes corporaciones donde la modificación genética es algo común. Fue la escritora y activista canadiense quien en 2012 popularizó en Twitter el término ‘clima ficción’, que había inventado unos años antes el activista Dan Bloom.

Los autores de cli-fi no profetizan, o al menos no al estilo de Nostradamus; emplean datos científicos para dibujar un futuro que es suma de presentes, acciones humanas y avances que hoy en día parecen tan de ciencia ficción como las novelas donde figuran. En sus libros encontraremos niños que nacen sin necesidad de vientre materno, máquinas que controlan el clima, ascensores que levitan, ciudades sumergidas y barrios de ricos en Marte, pero, sobre todo, una advertencia para quien esté dispuesto a leerlos. Nosotros te recomendamos tres:

Libros-Climate-Fiction-Cli-Fi

1. La sequía (1965)

Una de las novelas más extrañas e inspiradas de J.G Ballard que presenta un mundo donde ya no llueve a causa de la contaminación y se producen grandes migraciones de gente en busca de agua. ‘La sequía’ conforma junto a ‘El viento de la nada’, ‘El mundo sumergido’ y ‘El mundo de cristal’ una casi tetralogía que aborda catástrofes relacionadas con los cuatro elementos.

2. Solar (2010)

Si escribir comedia es difícil, lograr un carcajada con un tema tan crudo como el cambio climático es una proeza literaria. Y el novelista británico Ian McEwan lo consigue narrando las vicisitudes de un Nobel de la Física cínico, mujeriego y bebedor, que cree haber descubierto la solución al calentamiento global.

 3. Cuchillo de agua (2016)

¿Qué ocurriría si el río Colorado se secase? El escritor Paolo Bacigalupi, que ya había despuntado con la publicación de otra novela de clima ficción, La chica mecánica, dibuja un futuro no muy lejano donde los cárteles buscan acuíferos y el sur de los Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

Continúa leyendo: De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores

De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores

Beatriz García

Foto: Carlos Cazurro
CCCB

Considerado el hermano feo, bajito y no demasiado listo de la ficción con mayúsculas, el género parece ser el mejor reflejo de una realidad que, como señala el escritor Kim Stanley Robinson, “es pura ciencia ficción”. Y lo prueba la participación de autores entre lo espacial y lo criminal en la edición más ambiciosa del Festival Kosmópolis, que este año ha tenido el cambio cultural y climático como uno de sus ejes. A algunos de ellos recurrimos para hacerles una pregunta: Si hay novelas que te cambian la vida, ¿puede la literatura cambiar la manera en que piensa y obra la sociedad?

De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores 4

Para el francés Pierre Lemaitre, la narrativa nace para ser incómoda y ayuda a sus lectores a transgredir su propia visión del mundo. “Un sistema como el de Francia se basa en el suspense, radica en preguntarse: ¿voy a encontrar trabajo antes de que se me acabe el paro? Los legisladores hacen las leyes para que escribamos novela negra”, explica. Su última novela, ‘Recursos Inhumanos’ (Alfaguara) aborda el lado más inmoral del mundo empresarial a través de la historia de un ejecutivo desempleado que acaba participando en un macabro simulacro de toma de rehenes urdido por una compañía. “La gente dice que es la parte menos realista del libro, pero ¡fue real! Me inspiré en una noticia que pasó muy desapercibida en los medios porque quien secuestró a sus empleados fue una televisión pública”.

De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores 2
Foto: Carlos Cazurro via CCCB / Kosmópolis.

Kim Stanley Robinson: “Soy un americano de izquierdas y lo que intento en mis novelas es buscar soluciones”

Si todas las novelas, incluso las de aventuras, tienen, según Lemaitre, un trasfondos social, el creador de la Trilogía de Marte, Kim Stanley Robinson, todavía se muestra más contundente: “La literatura realista de Balzac o Proust es hoy la ciencia ficción, porque es la única capaz de explicar los problemas actuales en lo que atañe al Planeta y su futuro”. Aunque también vuelva la cabeza al pasado más remoto, la Edad de Hielo (‘Chamán’, Minotauro) para entender cómo empezó todo.

La fidelidad a los descubrimientos científicos y su concienzuda labor de documentación convierten a Robinson no sólo en visionario –la NASA ha llegado a pedirle consejo en temas climáticos-, sino también en un escritor realista y sumamente político: “Soy un americano de izquierdas y lo que intento en mis novelas es buscar soluciones, por eso me interesan las utopías”. En su opinión, la literatura sí puede cambiar el mundo o, como poco, la mentalidad de los ciudadanos.

¿Qué son las ficciones detectivescas sino un intento de poner orden sobre el caos imperante? A pesar de que esta búsqueda de sentido sea para escritores como Jo Nesbo no sólo reconfortante para el lector, sino extensible a toda ficción con independencia del género. “La vida real es caótica y no siempre encontramos lógica alguna en lo que ocurre, pero en las novelas todo encaja. O casi todo”, sostiene.

John Banville: “La mayoría de nosotros no estamos expuestos a la violencia, por eso la buscamos en los libros”.

De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores 1
Jo Nesbo. Foto: Miquel Taverna via CCCB / Kosmópolis.

A Nesbo lo que más le interesa es la condición humana y los dilema que le son propios. Su mítico detective, Harry Hole, se enfrenta en ‘La Sed’ (Reservoir Books) a una difícil decisión: escoger entre el amor de su familia o un empleo que odia, el de cazador de asesinos. “Es una cuestión a la que se enfrenta mucha gente hoy, que elige emprender misiones que no comportan ni fama ni dinero. Lo mismo les ocurre a los soldados que han combatido en Afganistán y que pudiendo quedarse con sus familias vuelven a los horrores del campo de batalla. ¿Por qué? ¿Es un sentido del deber o una forma de colocar nuestra vida en un contexto mayor?”.

De Pierre Lemaitre a Kim Stanley Robinson: Lo que la literatura de género nos enseña sobre el mundo, según sus autores 3

A John Banville escribir género le divierte, llana y simplemente. “La novela negra es entretenimiento. A pesar de que esté muy bien escrita jamás será arte, porque al verse obligada a incorporar un crimen en su argumento carece de libertad”, concluye el irlandés (¿o es su alter ego, Benjamin Black?). No obstante, esto no exime a sus autores de asumir la responsabilidad de cómo tratan la violencia en sus novelas: “Todas las series escandinavas empiezan con el asesinato o la violación de una mujer. Si yo fuera mujer me enfadaría… La violencia aparece de forma muy inmediata en los medios, pero la mayoría de nosotros no estamos expuestos a ella en nuestras vidas, por eso la buscamos en los libros”.

Save

Continúa leyendo: Veinte años sin Jünger

Veinte años sin Jünger

José Antonio Montano

Foto: Isolde Ohlbaum
Iaif

Se han cumplido veinte años de la muerte de Ernst Jünger. Murió el 17 de febrero de 1998, cuando le faltaban cuarenta días para alcanzar la edad de ciento tres. Los jüngerianos aún queríamos que hubiese vivido al menos hasta el 2000 y pisase así los tres siglos. Creo que fue W. H. Auden quien dijo que año tras año vamos pasando por el aniversario de nuestra muerte. He repasado los tomos que tengo de ‘Radiaciones’ a ver qué anotaciones hay de Jünger en ese ‘aniversario’ suyo.

Son escasas, pero significativas. Justo por esa fecha inicia o concluye sus apartados: el 18 de febrero de 1941 empieza el ‘Primer diario de París’; el 17 de febrero de 1943 termina sus ‘Anotaciones del Cáucaso’, y dos días después inicia el ‘Segundo diario de París’. Las tres únicas anotaciones del 17 de febrero son las de los años 1942, 1943 y 1968.

En la de 1942 es donde se hace esta conocida e importante afirmación: “En lo más hondo el estilo se basa precisamente en la justicia. Solo el hombre justo es capaz también de saber cómo hay que sopesar la palabra, cómo hay que sopesar la frase. Por esta razón a las mejores plumas no se las verá nunca al servicio de una mala causa”.

La de 1943 empieza: “Tras varias semanas de tiempo borrascoso y lluvioso hoy brilla esplendorosamente el sol”. Y termina con aquella emocionante reflexión sobre la conservación de los manuscritos: “Cuando se piensa en lo muy difícil que resulta encontrar un escondite adecuado, causan asombro las cantidades de documentos antiguos que han llegado hasta nosotros a través de las mudanzas de los tiempos”.

Por último, en la anotación de 1968 Jünger refiere un sueño en que es quemado por la Inquisición y anhela que, para presenciar el acontecimiento, se reúna mucha gente, “también fotógrafos y periodistas de revistas sensacionalistas”. Una vez despierto, asiste durante esa jornada a una exposición sobre la ‘Danza de la muerte’, y para terminar recuerda un canto de Johann Timotheus Hermes que dice así: “Desde lejos, Señor, / he divisado tu trono…”. En una nota a pie de página, el traductor nos remite a otra anotación anterior, donde Jünger reflexiona sobre este mismo canto y cita algunos más de sus versos: “Desde lejos, Señor, / he divisado tu trono, / y me hubiera gustado / enviar por delante mi corazón, / y me hubiera gustado entregarte a ti, / creador de los espíritus, mi cansada vida”.

Mientras buscaba estos pasajes, me ha estremecido pensar que al autor de diarios le está vedado espigar su obra de ese modo.

Continúa leyendo: Un parapsicólogo te explica cómo investigar fenómenos paranormales

Un parapsicólogo te explica cómo investigar fenómenos paranormales

Beatriz García

Foto: Fotograma de Ouija: Origin of Evil
Universal Pictures

Con la proliferación del turismo de misterio, la “gentrificación” de los lugares abandonados y las modernas ‘app fake’ que detectan presuntos fantasmas, es difícil saber cuándo nos encontramos ante un hecho insólito y cuándo estamos ALUCINANDO. 

Hará unos dos años me mudé a Madrid por una temporada. La primera semana de mi llegada a la ciudad me alojé en un antiguo colmado del barrio de Malasaña, en una habitación pequeña y oscura parecida a una antigua bodeguilla donde no había ni siquiera cobertura. Inmediatamente empecé a sentirme inquieta y lo relacioné con los nervios del viaje y con la tenebrosa decoración del cuarto, que tenía una de esas camas viejas de hospital. Apagué la luz, me alumbré con la linterna del móvil y me quedé despierta pensando en todo lo que tenía que hacer aquella semana, cuando vi la figura alta de un hombre junto a mi cama y grité pensando que había entrado alguien en la habitación –la puerta era corredera y daba a un patio interior-. Al encender la luz no había nadie, pero al día siguiente la dueña de la casa me dijo que estaba ocupando la habitación del abuelo. Obviamente, me largué de allí aquel mismo día.

El misterio de si hay una vida más allá de esta ha preocupado a la humanidad desde los tiempos más antiguos. Nos aterroriza morir porque no podemos saber qué ocurre después hasta que sucede y ya no regresamos para contarlo. ¿O sí? Algunas personas que han estado clínicamente muertas durante un cierto tiempo hablan de túneles luminosos al final de los cuales les esperan sus familiares difuntos y cuentan experiencias muy parecidas. Pero, ¿cómo saber qué hay en realidad y si no es una imagen simbólica labrada en nuestro inconsciente? ¿Existe el Otro Lado? ¿Y conecta a veces con Este?

Para el parapsicólogo Francisco Recio, que ha investigado numerosos casos de personas que dicen haber sido testigos de encuentros fantasmales, el origen de estas ‘presencias’ sigue siendo un misterio. “Cuando hablamos propiamente de ‘fantasmas’ o ‘espíritus’ nos estamos refiriendo siempre a un familiar fallecido o alguien que ha tenido una relación con el vivo; mientras que los espectros son aquellas apariciones fantasmales que no interactúan con la persona y que asociamos con ‘vida más allá de la vida’, pero todavía no tenemos claro qué es exactamente. Lo único que podemos decir es que parecen tener una cierta inteligencia y que nos incomoda porque sobrepasa nuestra visión de la realidad cotidiana, pero no podemos percibirlo con los sentidos normales, con nuestros ojos físicos. Es una especie de imaginación… Y los testimonios son muy variados: En muchos casos, la persona no está muy seguro de lo que está sintiendo y te habla de siluetas sin rasgos faciales definidos que se asocian a lo humano trascendente. Pero otros llegan a experimentar la percepción de sonidos o ven las llamadas ‘damas blancas’, luces relacionadas con otra dimensión”, explica.

Antes de grabar una psicofonía debemos analizar el lugar donde suceden los fenómenos para detectar corrientes subterráneas o variaciones electromagnéticas que pueden ser las causantes de lo que a priori creemos paranormal.

Si bien ha habido testimonios de aparecidos que vuelven de la muerte con un mensaje para los vivos o de casas encantadas por espíritus que sufrieron muertes violentas desde la Antigua Grecia y Roma, como aseguró en una entrevista a The Objective la doctora en filología clásica Alejandra Guzmán, autora de ‘Fantasmas, apariciones y regresados del Más Allá’ (ed. Sans Soleil), el interés por los fenómenos paranormales, muy en boga en el siglo XIX, se ha extendido tantísimo con el uso de las nuevas tecnologías que una rápida búsqueda en YouTube muestra más de 179.000 psicofonías grabadas en español y unos 87.000 resultados de vídeos protagonizados por amantes del misterio y youtubers que se cuelan en orfanatos, hospitales y otros lugares abandonados para obtener pruebas de esas “presencia” y, por qué no, hacernos pasar un poco de miedo.

No obstante, más allá del morbo, la música trepidante y un par de chavales recorriendo edificios derruidos en plena noche mientras explican a la cámara que han oído un ruido o alguien les está soplando en el oído, no hay mucho más por donde rascar. Ya que, como cuenta Fran Recio, ni grabar una psicofonía es tan sencillo, ni la mayoría de señales que detectan las modernas ‘apps’ de detección de fantasmas sirven de mucho. El trabajo del investigador paranormal es otro…

Un parapsicólogo te explica cómo investigar fenómenos paranormales
Visitamos el antiguo orfanato de la Ciudad de los Muchachos, en Barcelona, una de las “mecas” de los buscadores de misterios urbanos. Foto de Mercedes Gómez.

“Lo primero que debemos hacer antes de intentar grabar una psicofonía es analizar el lugar donde suceden los fenómenos: si hay corrientes subterráneas, repetidores de televisión cerca o variaciones electromagnéticas, como ocurre en La Mussara, en Cataluña. La propia naturaleza geológica puede provocarnos sensaciones muy extrañas. Hay que visitar el lugar con detectores electromagnéticos para comprobar que no haya interferencias, estudiar la historia del lugar y también tener en cuenta el estado de la persona que nos ha dado su testimonio y de quienes conviven con ella. En determinadas etapas de la vida como la adolescencia o tras haber sufrido experiencias muy emotivas tenemos una explosión de energía y puede producirse fenomenología, como que se caigan objetos o se rompan cristales. Por eso, a algunas personas que hacen una ouija se les rompe el vaso, es la energía que se concentra aunque todavía no la sepamos definir”, resume.

Hace un par de años, Francisco Recio visitó el antiguo orfanato de la Ciudad de los Muchachos de Barcelona (Casa Puig), que funcionó desde la dictadura Franquista hasta los años 70’ y del que varios sites de Internet recogen historias truculentas, no muy diferentes a las ocurridas en otras casas de beneficencia de la época –abusos infantiles, malos tratos, un sistema educativo militarizado…-. Los aparatos que emplearon no arrojaron demasiada luz sobre los extraños fenómenos que algunos afirman haber registrado allí; sin embargo, afirma en un artículo publicado en Mundo Parapsicológico que las psicofonías que se grabaron durante la noche en el hospicio hoy derruido eran débiles pero desconsoladas. Pretendían estudiar la emotividad que impregnaba el lugar y ver si “bajo determinadas circunstancias, estas energías pueden manifestarse”.

Somos esponjas energéticas

“Hay teorías parapsicológicas que dicen que las emociones vividas en un espacio no se pierden, quedan ancladas, y de ahí que algunos objetos se hayan visto como malditos. En la Ciudad de los Muchachos debió ocurrir la misma tragedia que en otros orfanatos y lo que vas buscando es si hay una relación directa entre lo que se vivió y las sensaciones que produce el lugar. Pero, sobre todo, está la intencionalidad… La predisposición con la que vayas en la búsqueda de algo. ¿Por qué las personas que van a experimentar a enclaves como Belchite solo registran psicofonías de la guerra civil y no sables cruzándose de la época morisca? Nuestra intención cuando nos proponemos captar un fenómeno tiene mucho que ver con el resultado que obtenemos Sin ir más lejos, si ponemos una grabadora después de una sesión de ouija obtendremos más psicofonías que si no lo hacemos, no porque nuestra mente produzca ese sonido sino porque interactuamos con esa realidad”, asegura Francisco.

La tecnología para la detección de ‘presencias’ ha evolucionado mucho desde que a mediados de siglo pasado el productor de documentales estonio Friedrich Jürgenson salió a grabar junto a su mujer el canto de los pájaros con un pequeño magnetófono y al escuchar la cinta encontró la voz de su madre, ya fallecida, llamándole amorosamente: “Friedel… mi pequeño Friedel… ¿puedes escucharme?”, le decía.

Un parapsicólogo te explica cómo investigar fenómenos paranormales 1
Estado actual de la Ciudad de los Muchachos, el antiguo orfanato que cerró sus puertas en los 70′. Foto de Mercedes Gómez.

Hoy los investigadores hacen uso de medidores para detectar campos electromagnéticos (EMF), escáneres térmicos o sensores de movimiento, entre otros. No obstante, como alerta el parapsicólogo, una brújula –sus agujas se descontrolan cuando hay anomalías electromagnéticas- y una grabadora suelen dar buenos resultados, teniendo en cuenta que toda nuestra tecnología, incluyendo nuestros modernos teléfonos móviles, está pensada para captar nuestra realidad ordinaria y puede haber múltiples interferencias. Una tablet con un micrófono externo e incluso un antiguo magnetófono de casete también pueden ser buenas herramientas. Pero el instrumento más fiable de todos, aunque parezca mentira, somos nosotros mismos: “Por un lado, hay personas que tiene la capacidad de oír frecuencias por debajo o por encima de los 20 Hz a los 20Khz que comprende nuestro espectro auditivo, pero más allá de eso existen personas sensitivas, que son pocos y no se anuncian, y perciben más fácilmente esas energías. Y no importa lo sofisticados que sean los aparatos, de lo que más hay que fiarse es de las sensaciones de las personas. Si hablamos de la reminiscencia de lo que pudo ser una mente, ¿qué mejor que otra persona para captarlo?”.

A veces las personas dicen haber visto siluetas sin rosotro. Via GIPHY

TOP