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'Blockchain' acabará con nuestro derecho al olvido

Redacción TO

Foto: Wikimedia Commons
Wikimedia Commons

Las nuevas tecnologías nos abren un futuro lleno de posibilidades y oportunidades impensables, pero también repleto de retos y desafíos para los que, quizás, no estemos preparados. Este 2017 ha sido el año del Bitcoin, la criptomoneda más famosa que ha multiplicado por 10 su valor en solo un año hasta alcanzar los 20.000 dólares. Para funcionar, el bitcoin utiliza de otra tecnología en pleno despegue: blockchain o cadena de bloques, en castellano. ¿Pero qué es y cómo funciona esta tecnología?

Blockchain se inventó para sustentar a esta moneda digital y como una forma de poder realizar transacciones de dinero e información sin un banco o un proveedor externo como Paypal. Esta superestructura está formada por múltiples participantes, que se llaman nodos, y que en realidad son potentes ordenadores. Tenemos que imaginar cada uno de estos ordenadores como un engranaje, la conexión de cada ordenador va formando una gran cadena dentro de la que se transmite la información. Estos nodos se conectan en una red descentralizada, sin un ordenador principal, por lo que no hay ninguna entidad superior que pueda parar la información una vez se ha transmitido o borrarla.

'Blockchain' acabará con nuestro derecho al olvido
Foto: Rick Bowmer/AP Photo

Dicho de otra forma, blockchain se podría definir como una inmensa base de datos distribuida entre varios participantes y de la que cada uno de ellos guarda una copia. Es decir, es un libro de registro inmutable que contiene la historia completa de todas las transacciones que se han ejecutado en la Red.

¿Cuál es el peligro de ese registro inmutable?

Ahora mismo en Internet cuando algo no funciona, el proveedor del servicio que aloja el contenido o el código generalmente puede desactivarlo. Sin embargo, esto no va a ser posible con las cadenas de bloques. A diferencia de los servicios de Internet actuales, las blockchain no se pueden desactivar y tampoco pueden borrar ni olvidar ningún dato que se haya utilizado o transmitido en ellas. Además, en esta inmensa base de datos se puede almacenar tanto texto como fotos, vídeos, etc.

Este cambio plantea algunos desafíos particulares para los reguladores. Ya hemos visto a los reguladores luchar para lidiar con las implicaciones de los mensajes cifrados, como los que utilizan algunas redes de mensajería como WhatsApp. Pues las consecuencias de una cadena en la que nadie puede modificar el código plantea retos todavía mayores.

Sin derecho a ser olvidado

Así si este libro de registros se distribuye lo suficiente, es imposible borrar o modificar los registros históricos. En un sentido práctico, esto supone acabar con el concepto europeo del “derecho al olvido”. La idea detrás del derecho a ser olvidado es que una persona puede requerir a los proveedores de servicios, como motores de búsqueda y redes sociales,  que eliminen contenido sobre ellos. El espíritu de la ley es que cada uno de nosotros tengamos la información que habla sobre nosotros.

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Foto: Sigtryggur Ari/Reuters

Blockchain, por su propia construcción, elimina todas las posibilidades sobre el derecho a recordar. Toda la tecnología se basa en el hecho de que no hay datos, una vez escritos, que se pueden eliminar de la cadena de bloques. Ese es su valor. ¿Qué significa esto para el derecho de Europa a ser olvidado? En un mundo de blockchains, es literalmente una ley imposible. La tecnología dicta que las personas tienen tanto derecho a ser olvidadas como a volar.

Una oportunidad y un desafío

Lo que ahora vemos como un riesgo a uno de nuestros derechos, es también una gran oportunidad. La perspectiva de que las personas puedan colaborar para generar nuevas formas de confianza global sin depender de las organizaciones centrales es particularmente relevante hoy en día, cuando la confianza en los proveedores de servicios de Internet está disminuyendo. Y también es un concepto muy desafiante para los sistemas tradicionales de poder que existen actualmente.

Esa es una de las razones principales de por qué bitcoin y el resto de criptomonedas son tan atractivas para aquellos que se preocupan por la concentración de poder en el mundo moderno. Bitcoin es la encarnación de una forma de valor y un medio de transacción que las organizaciones poderosas no pueden censurar ni congelar.

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Fitur 2018: el año de los cyborgs, la inteligencia artificial y el big data

Jorge Raya Pons

Foto: Jorge Raya
The Objective

En la nave 4 de Fitur, en el lugar reservado a Oriente Medio, los contrastes provocan que te frotes los ojos: llaman la atención las casetas discretas de Siria –que vuelve a vender turismo- y Palestina –que no se olvida de reivindicar Jerusalén- entre la gama amplia de colores de los puestos turcos e israelíes. La diferencia de presupuestos es enorme y todo se explica por las circunstancias particulares, más si cabe en un año donde la palabra tecnología está presente en cada rincón.

Ya lo decían los organizadores: si el año pasado se impuso la sostenibilidad, en este se impone el maching learning, la computación cognitiva, la inteligencia artificial y una red de términos que no nos resultan tan extraños. El sector turístico nos prepara para un futuro que ya no debe sorprendernos: los colchones sabrán cómo adaptarse a nuestro sueño, las puertas de los hoteles nos reconocerán facialmente –y no importará que olvides la tarjeta-, los usuarios podrán visitar los resorts con realidad virtual y desde casa, las empresas conocerán nuestros deseos antes de conocer nuestros nombres.

Fitur 2018: el año de los cyborgs, la inteligencia artificial y el big data
Myriam Younes, directora comercial de Expedia, durante su charla. | Foto: Jorge Raya Pons/The Objective

Este mundo que llega está hecho a medida para las nuevas generaciones: nada se les escapa sobre los Z y los millennials y esto lo da a entender Myriam Younes, directora comercial de Expedia, desde el inicio de su discurso. Younes proyecta las conclusiones de los análisis de su corporación sobre una pantalla grande y saca a relucir los atributos principales de los jóvenes: viajamos más al exterior que por el propio país, en avión mejor que en tren, y siempre con la clara intención de buscar experiencias, movimiento y conocer cultura. Una especie de culto, dice Younes, a la era del selfi y al concepto YOLO: You Only Live Once. Solo vives una vez.

La inteligencia artificial está presente todo el tiempo, en esta conferencia y en las restantes, que se suceden durante seis horas. Todos comparten el patrimonio común de resaltar que sí, que estamos expuestos y minuciosamente analizados, pero que no importa, que es el espíritu del tiempo y es nuestro beneficio, siempre que no caiga en las manos equivocadas. Es el punto, por ejemplo, de Marta García Aller, autora del libro El fin del mundo y periodista de El Independiente, que hace un alegato a la calma. Existe un peligro, claro, igual que existe la posibilidad de crear una sociedad con mayores privilegios y una tecnología que sea proactiva, que se anticipe a los problemas y produzca una realidad más cómoda.

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Moon Ribas, entrevista durante un acto organizado por Fiturtech. | Foto: Jorge Raya Pons/The Objective

Algo verdaderamente interesante de Fitur es que, si bien todo parece girar en torno a los viajes y el turismo y el consumo, abre una ventana interesante a relatos nada convencionales. Es reconfortante encontrar escenarios tan entregados a la tecnología que, por momentos, uno olvida que se encuentra en una feria de turismo. En este caso, el Fiturtech invitó a la artista catalana Moon Ribas, quien se reconoce como cyborg neurológico. Moon tiene implantes en los pies y puede sentir el pulso de la Tierra. Emplea la tecnología para potenciar sensibilidades biológicamente imposibles. Los dispositivos que tiene bajo la piel le permiten saber si en algún punto del planeta, no importa si Granada o Japón, se está produciendo un terremoto. Ella puede sentirlo, literalmente. Mientras habla le tiemblan los pies, y lo reconoce. Antes, a veces, se despertaba en medio de la noche y se asustaba, pero ahora dice que está acostumbrada y puede continuar con la conversación y sin problema.

Ella es bailarina y se desafía a comunicar esa sensación a través de la danza. En otra época también colgaban de sus orejas unos pendientes que medían la velocidad con la que camina y descubrió, por ejemplo, que inconscientemente uno camina más deprisa en Londres que en Roma, y eso dice mucho de las sociedades. Existe toda una lucha y una reivindicación en su caso: Moon presume de ser cyborg y -en consecuencia- transespecie. Porque asegura que cyborgs, sin saberlo, ya lo somos todos: ¿por qué decimos, si no, que nos hemos quedado sin batería? ¿Lo decimos por el teléfono o lo decimos por nosotros?

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La próxima generación de 'influencers' no será humana

Cecilia de la Serna

Foto: @lilmiquela
Instagram

Los influencers generan beneficios millonarios, son líderes de opinión para una generación entera y rediseñan día a día el concepto de liderazgo. Estas celebridades, generalmente erguidas gracias al enorme influjo de Internet en la sociedad, sobre todo entre los más jóvenes que se sirven de las herramientas digitales para prácticamente todo, son de igual o mayor relevancia que muchos líderes mundiales.

Los influencers que conocemos son seres humanos, como todos nosotros, que sienten y piensan y viven como el común de los mortales. Por tanto, hierran y tienen sus puntos débiles. Sea en la piel del personaje o en la de la persona, sus propias personalidades generan un vínculo con sus hordas de seguidores a través de un principio humano: la empatía. Y esta empatía que se construye de individuo a individuo puede estar en riesgo con una tendencia que ya empieza a dibujarse: los influencers que llegan no serán necesariamente humanos.

La competencia que le saldrá a Dulceida, a las Kardashian o al youtuber de turno vendrá de la mano de imágenes generadas por ordenador, cyborgs y otros entes virtuales o semi-virtuales. El primer y gran ejemplo es la bloguera Miquela (@lilmiquela), que en Instagram cuenta con más de 520.000 seguidores y no es humana.

mfw I’m buying furniture for my first apartment in LA ☺️💛

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🐟

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Miquela Sousa -que es brasileña y americana- tiene una historia y un recorrido propio. Desde 2016 ha ido generando su propio discurso estético, artístico, de estilo de vida e incluso ideológico, un discurso que se ha mantenido coherente y que ha generado esa empatía que mencionaba como necesaria en la relación influencer-seguidor.

La delgada línea entre virtualidad y realidad se hace patente en el caso de Miquela, que a pesar de ser una imagen generada por un ordenador puede llegar a parecer real ante los ojos de los que la siguen. La controversia en este caso ha estado servida por la verosimilitud del personaje, que resulta muy auténtico ante los ojos del espectador. La pregunta que muchos se harán es ¿quién está detrás de esta modelo? No se sabe. Al menos no a ciencia cierta. Se ha especulado con la autoría de Miquela, si es individual o compartida por varios usuarios, pero -al contrario que en el caso de, por ejemplo, Gorillaz– no se sabe exactamente quién o quiénes están detrás de la peculiar bloguera.

Winter in LA 🌴

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2018 Desert Litty!!

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El misterio que rodea a esta it girl la convierte en algo aún más atractivo. El secreto tras su verdadera identidad atrapa a sus seguidores, que han llegado a teorizar sobre quién o qué es, hablando de estrategias de marketing, diseñadores gráficos e incluso de que Miquela no sea más que un adelanto de la quinta edición del célebre videojuego de simulación Los Sims. Lo único claro es que sus miles de fans viven con entusiasmo cada paso de Miquela, que cuenta incluso con una tienda de ropa propia y hasta su propia música en Spotify.

Lil Miquela no es la única no humana que está a la caza de la influencia digital. El progreso de la tecnología ha permitido un increíble desarrollo en las herramientas 3D, como en el caso que hemos mostrado, que combinan a la perfección imagen real e imagen generada por ordenador (CGI, por sus siglas en inglés). El mundo CGI es muy extenso, sin embargo en la vida real y gracias a elementos como la Inteligencia Artificial también encontramos a influencers no del todo humanos. Es el caso de los cyborgs, esas criaturas compuestas de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos​ que hemos visto cientos de veces en las películas de ciencia ficción y que no están en absoluto lejos de la realidad.

Estos seres, híbridos entre lo real y lo virtual, están apuntando alto y quieren hacerse también con las redes. Es el caso de LaTurbo Avedon, que en su biografía de Twitter se define como “artista avatar” y que quiere, a través de su presencia en las redes sociales, mostrar un punto de vista distinto sobre su percepción artística.

Club Rothko Save 04 (Mirror) from LaTurbo Avedon on Vimeo.

Las implicaciones verdaderas de estas tecnologías y personalidades inventadas -como muchas de las que actual y humanamente copan los Instagrams más seguidos- no están claras. No obstante, el futuro de estas celebridades cibernéticas podría ofrecer una pista de cuán borrosas pueden ser las diferentes líneas entre lo real y lo virtual. ¿Estás preparado para la nueva generación de influencers no humanos?.

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Tras la era del Bitcoin: las criptodivisas más rentables para este 2018

Cecilia de la Serna

Foto: Carlos Muza
Unsplash

El Bitcoin se ha convertido, gracias al tiempo y la presencia en los medios de comunicación de masas, en la criptomoneda por excelencia. Tal ha sido el acercamiento del gran público a esta divisa virtual, que hasta se venden casas que aceptan como único método de pago el Bitcoin.

Más de 200.000 personas en el mundo compran bitcoins a diario, y la demanda sigue en aumento, por lo que cabe esperar que vuelva a romper récords una vez más. No obstante, hay algunos indicadores -al menos eso aseguran los expertos- que no son demasiado optimistas en este sentido, y es que su alto coste, su vulnerabilidad ante posibles hackeos y su enorme fluidez dejan en duda su viabilidad a medio-largo plazo.

En declaraciones recientes a la CNBC, Warren Buffett aseguró “sobre las criptomonedas, en general, puedo decir casi con total seguridad que van a tener un mal final”. Entonando ese famoso “todo lo que sube, baja”, el oráculo de Omaha dejaba clara su oposición al Bitcoin, y a otras tantas divisas virtuales. No obstante, los casos de éxito han demostrado que hacerse ricos con ellas -como con cualquier inversión- depende del momento en que se invierta y de la astucia del inversor. ¿Forman parte las criptomonedas de una nueva burbuja económica o son el próximo golpe? Sea como fuera, nadie pone en duda que están de moda. Y, como no sólo de bitcoins vive el hombre, seleccionamos las criptodivisas que los expertos señalan como las más prometedoras de este 2018, basándonos en la rentabilidad que han obtenido en el último ejercicio.

Ethereum

Basada, al igual que el Bitcoin, en la tecnología blockchain, esta criptodivisa es seguramente la segunda más conocida por el gran público y el mayor rival de la creada por Satoshi Nakamoto. Se caracteriza por una solidez notable: Ethereum ha resultado comparativamente fuerte en algunas crisis, como por ejemplo en la más reciente que tuvo lugar tras el anuncio de una posible prohibición de las criptomonedas por parte de Corea del Sur. Mientras que el valor del Bitcoin caía hasta en un 10% por esta crisis, el Ethereum se mantenía estable, lo que demuestra que los inversores no tienen prisa por vender las divisas.

Tras la era del Bitcoin: las criptodivisas más rentables para este 2018 1
Logo de Ethereum.

Otro punto a destacar es que varios bancos -incluidos algunos españoles como Bankia, Santander o Abanca– se han dedicado recientemente a invertir en Ethereum, lo que para los expertos demuestra la rentabilidad actual de esta criptodivisa y aseguran que es muy “probable” que Ethereum siga subiendo. El valor de Ethereum ronda actualmente los 1.140 euros.

Nem

Mucho menos popular que Bitcoin o Ethereum, esta criptodivisa creada en 2015 alcanzó una rentabilidad de hasta el 29842% en 2017. NEM (New Economy Movement, por sus siglas en inglés) también funciona -como el resto de criptomonedas- a través de la tecnología de cadena de bloques. El NEM, como el Bitcoin y Ethereum, permite hacer transacciones con su moneda, llamada XEM. Una de sus aplicaciones más destacables del NEM es la del registro de activos inteligentes, que abre la puerta a un sinfín de aplicaciones en la vida real. Estos activos son los tradicionales títulos de la propiedad, documentos notariales o patentes que, al insertarlos en la plataforma, pueden ser transferidos o registrados sin necesidad de la intervención de terceros como notarios o registradores de la propiedad.

Tras la era del Bitcoin: las criptodivisas más rentables para este 2018 2
Logo de Nem.

En los últimos meses, esta criptodivisa ha vivido un crecimiento espectacular, tan sólo superado por Ripple, lo que hace creer a los inversores en que es una divisa virtual a la que seguirle la pista. El valor de NEM ronda actualmente los 1,2267 euros.

Dash

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Logo de Dash.

Dash, que en 2017 alcanzó una rentabilidad del 9265%, se caracteriza por algunas funcionalidades propias como las transacciones instantáneas (InstantSend) o las transacciones privadas (PrivateSend). Creada en 2014, ha pasado desapercibida por parte del gran público, pero para los expertos su rentabilidad no deja duda de que es una opción a tener en cuenta. Su valor ronda actualmente los 940 euros.

Stellar

La más jovencita de la lista es Stellar, que nació en 2017 y que contra todo pronóstico logró colocarse entre las más rentables de las criptomonedas. Con una rentabilidad del 14441%, el éxito de Stellar reside en ponerle fáciles las cosas a los inversores: su plataforma permite realizar el cambio entre dólares y otras criptomonedas, como el Bitcoin, tan sólo en unos segundos y pagando comisiones bajas, a diferencia de otras plataformas, que cobran comisiones muy altas por realizar estos cambios.

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Logo de Stellar.

La criptomoneda de Stellar se denomina Lumens, y es la “intermediaria” entre las transacciones de dólares a Bitcoins. Actualmente su valor ronda los 0,5 euros.

Litecoin

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Logo de Litecoin.

Litecoin se lanzó al mercado a través de un cliente de código abierto en Github en 2011 como una alternativa al reinante Bitcoin. Recientemente ha experimentado un crecimiento notable: el 25 de noviembre de 2017 el litecoin alcanzo los 70 euros, creciendo así de los 3 a los 70 en cuestión de 7 meses. Al finalizar el año, el litecoin rondaba los 250 euros, y es una de las criptodivisas más rentables, según los expertos, para 2018. No obstante, ha sufrido una ligera bajada, ya que actualmente su valor está en torno a los 205 euros.

Ripple

Tras la era del Bitcoin: las criptodivisas más rentables para este 2018 6
Logo de Ripple.

Ripple es una criptomoneda clásica, ya que aunque muchos lo desconozcan, fue creada en 2004 por Ryan Fugger, inventor del sistema de pago RipplePay. Con la intención crear un sistema financiero descentralizado que posibilitara a cualquier usuario ser su propio banco, sin necesidad de intermediarios, Ripple sentó las bases de las criptomonedas años antes de que llegara el famoso Bitcoin. Ripple ha seducido, en los últimos años, a grandes entidades bancarias, incluidas las españolas Santander o BBVA. Su valor actual ronda los 2 euros.

Continúa leyendo: Clases de 'ciudadanía digital': la tendencia educativa que arrasa en las escuelas de EEUU

Clases de 'ciudadanía digital': la tendencia educativa que arrasa en las escuelas de EEUU

Redacción TO

Foto: MUHAMMAD HAMED
Reuters

“Ser un buen ciudadano digital es más que saber cómo manejarte en la web. Se trata de conectar y colaborar de maneras que no creías posibles. Cuando le enseñas ‘ciudadanía digital’ a tus estudiantes, ayudarás a crear una cultura escolar positiva que lleva al uso adecuado, seguro y responsable de la tecnología”, señala Common Sense Education, una de las primeras organizaciones educativas en lanzar un plan de estudios de ‘ciudadanía digital’ (‘DigCit’) en Estados Unidos.

Los proveedores de este tipo de programas, como Common Sense Education, están aumentando debido a que la demanda por parte de las escuelas y profesores que están incluyendo a ‘DigCit’ -que incluye asignaturas sobre el mundo digital- dentro del curso, aumenta. Esto se debe a que la interacción con la sociedad se está estableciendo, cada vez más, a través de internet. Las materias escolares se centran, sobre todo, en la seguridad en Internet, la reputación digital, la privacidad y el ciberacoso.

Clases de 'ciudadanía digital': la tendencia educativa que arrasa en las escuelas de EEUU
Common Sense Education es una de las primeras organizaciones educativas en lanzar un plan de estudios de ‘ciudadanía digital’. | Foto: Common Sense / Pinterest

Considerados los fundadores del movimiento ‘DigCit’, los especialistas en educación digital Jason Ohler y Mike Ribble comenzaron a hablar y a escribir sobre ‘ciudadanía digital’ a principios del 2000. En sus discursos instaban a los jóvenes a usar Internet de manera responsable. Han tenido que pasar casi dos décadas para que esa advertencia cobrara fuerza en los programas escolares y la ‘ciudadanía digital’, por fin, ha perdido el estatus de ser algo para escuelas y educadores exclusivos. Es una formación por la que todos los niños deben pasar, consideran la mayoría de los educadores.

Common Sense Media, que en 2010 lanzó un plan de estudios de ‘DigCit’, logró en 2014 contar con poco más de 200.000 educadores estadounidenses registrados en el programa. Ahora, ese número ha aumentado a 560.000, que se traduce en el 60% de las llamadas escuelas K-12 -designación utilizada en algunos sistemas educativos para la escolarización primaria y secundaria-. Social Assurity, otra organización que crea programas educativos digitales, ya ha distribuido 5.300 licencias a escuelas secundarias desde su lanzamiento en 2015 y espera que el número se triplique este año. Por su parte, Schoology, un sistema de gestión de aprendizaje para escuelas K-12, que permite a los usuarios crear, administrar, compartir contenido y recursos ya cuenta con 20 millones de usuarios en 60.000 escuelas de EEUU. También es conocido como un sistema de gestión de cursos entorno al aprendizaje virtual.

Common Sense lanzó su plan de estudios después de haber hecho una investigación que reveló que los niños se enfrentaban a dudas ante los ordenadores. Preguntas de todo tipo saltaban a la vista, incluso sobre ética y valores. “Pueden saber cómo manejar una pantalla, pero no entienden las implicaciones de ello”, expresó Brisa Ayub, directora de programas educativos de Common Sense, a OZY. Muchas de las lecciones son interactivas. El programa se basa en sondeos y cuestionarios que pueden descargarse en formato PDF, ibooks o acceder a ellos a través de una plataforma llamada Nearpod. Varían según el nivel de grado, pero todos se centran en la seguridad en Internet, la reputación digital, la privacidad y el ciberacoso.

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