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Chelsea Hotel, enjambre de leyendas

Clara Paolini

Si las paredes hablaran, las del Chelsea Hotel relatarían algunos de los capítulos más salvajes, extraordinarios y legendarios de la enciclopedia cultural del siglo XX. Los libros de registros del hotel son un interminable paseo de la fama: Leonard Cohen, Bob Dylan, Mark Twain, Marilyn Monroe, Tennessee Williams, Jonas Mekas, Warhol, Jackson Pollock, Los Ramones, Jonh Cale, Edith Piaf, Jimi Hendrix, Keith Richards, David Bowie… En el Chelsea escribían, componían, se drogaban, vivían y morían grandes leyendas de la literatura, la música, el cine y el arte, convirtiendo el edificio en una sinfonía compleja y estridente de biografías entremezcladas.

“Un caos espeluznante y optimista que predijo el futuro de las modas y al mismo tiempo ofrecía la sensación de ser un viejo refugio que protegía a su familia” Arthur Miller

Arthur Miller se mudó a la habitación 614 del Chelsea tras divorciarse de Marilyn Monroe en 1961, narrando su propia experiencia en el hotel en el ensayo El afecto Chelsea. En sus memorias, el que es considerado uno de los mejores dramaturgos del siglo XX, relata que el Chelsea “era la cima del surrealismo”, un lugar donde tomar el ascensor contenía la posibilidad de salir colocado por el humo de la marihuana que inundaba el ambiente.

Arthur Miller en la entrada del Chelsea fotografiado por Rita Barros en 1992. James Dylan y Marilyn Monroe en un balcón del hotel en 1952.
Arthur Miller en la entrada del Chelsea, fotografiado por Rita Barros en 1992. James Dean y Marilyn Monroe en un balcón del hotel en 1952.

“Este hotel no pertenece a América”, escribió Miller, “no hay aspiradoras, no hay reglas ni vergüenza”. Para el escritor, el Chelsea era “un caos espeluznante y optimista que predijo el futuro de las modas y al mismo tiempo ofrecía la sensación de ser un viejo refugio que protegía a su familia”.

Lugar idóneo para el desenfreno y la espontaneidad que caracterizó a los escritores de la generación beat, se dice que Jack Kerouac y Gore Vidal pasaron una noche en una de las habitaciones del Chelsea, y que en otro de los cuartos del hotel, William S. Burroughs escribió gran parte de El Almuerzo Desnudo. El que por aquel entonces era el manager del hotel, Stanley Bard, era extremadamente permisivo y respetaba el gusto por los narcóticos de sus huéspedes: “Conocí a Timothy Leary, Allen Ginsberg y toda esa generación beat. Pensé que todos tenían derecho a hacer lo que quisieran, siempre y cuando no fuera destructivo para el hotel”, declaró en entrevistas años más tarde.

William Burroughs y Andy Warhol. (Foto: Bobby Grossman vía Metropoli)
William Burroughs y Andy Warhol. (Foto: Bobby Grossman vía Metropoli)

Pero la biblioteca engendrada en el Chelsea no termina aquí. Arthur C. Clarke escribió en una habitación 2001: Odisea en el espacio, algunos dicen que con ayuda de Kubrick, quien dirigiría después la versión cinematográfica, y el artista Yves Klein, conocido por patentar su propio color azul y utilizar cuerpos de modelos como “pincel”, escribió allí The Chelsea Hotel Manifesto en 1961.

Dylan Thomas perdió allí la vida, según cuenta la leyenda, tras tomarse 18 whiskies y en la habitación número 100, Sid Vicious apuñaló a su novia Nancy Spungen en 1978.

Dylan Thomas perdió allí la vida, según cuenta la leyenda, tras tomarse 18 whiskies, y en la habitación número 100, Sid Vicious, líder de los Sex Pistols, apuñaló a su novia Nancy Spungen en 1978. La pareja se mudó al Chelsea tras la ruptura de la banda, regitrándose en el hotel como Mr. and Mrs. John Simon Ritchie, el verdadero apellido de Sid. Como resultado de la violencia, los abusos y la locura general que caracterizó a la pareja más famosa del punk, la cosa acabó en tragedia.

El cuerpo de Spungen fue encontrado debajo del fregadero en el cuarto de baño de su habitación, apuñalada en el abdomen. Vicious fue inmediatamente arrestado y acusado de asesinato en segundo grado, cargos sobre los que se declaró inocente. Fue puesto en libertad bajo fianza, pero cuatro meses después de la muerte de Nancy murió de una sobredosis de heroína, antes de que el juicio pudiera tener lugar.

Operarios trasladan el cuerpo de Nancy Spungen, apuñalada por Sid Vicious en el Chelsea Hotel en 1978. (Foto: Hal Goldenberg / AP)
Operarios trasladan el cuerpo de Nancy Spungen, apuñalada por Sid Vicious en el Chelsea Hotel en 1978. (Foto: Hal Goldenberg / AP)

Quizá sea la cantante y compositora Patti Smith, que vivió en el Chelsea con su ex pareja el fotógrafo Robert Mapplethorpe, la que explique mejor el efecto Chelsea: “No existe ningún artista que haya vivido en el Chelsea y que no fuera capturado de alguna manera por su encanto“.

En Just Kids, la autobiografía publicada por Patti Smith en 2010, la cantante relata su experiencia en la habitación 1017, conocida por ser la más pequeña del hotel: “Vivir en aquel hotel excéntrico y maldito nos dio sensación de seguridad y una educación excepcional. La buena voluntad que nos rodeaba demostraba que los Hados estaban conspirando para ayudar a sus entusiastas criaturas”.

Robert Mapplethorpe y Patti Smith, fotografiados en el Chelsea por Norman en 1969
Robert Mapplethorpe y Patti Smith, fotografiados en el Chelsea por Norman en 1969

El Chelsea fue testigo de incontables historias sobre noches de inspiración, borracheras descontroladas y encontronazos entre algunas de las leyendas más emblemáticas de la contracultura que merecen ser rescatados del olvido. Las anécdotas sobre escritores, músicos y artistas se pierden en el torbellino de una época cada vez más distante, pero algunas permanecen en la memoria gracias a la música.

“Staying up for day in the Chelsea Hotel Writing Sad-Eyed Lady of the Lowlands for you”. Letra de la canción Sara de Bob Dylan

El Nobel de la la literatura, Bob Dylan, habitó la habitación 211. Prueba irrefutable es la canción dedicada a la que sería su primera mujer, y también residente del Chelsea, Sara Lownds. Tal y como canta en la canción, Dylan escribió para ella Sad-Eyed Lady of the Lowlands en el Chelsea. Sin embargo no todo es tan romántico como pudiera parecer: Bob Dylan y Sara vivían en habitaciones separadas pero pegadas, porque al principio de su relación, por aquel entonces, el músico estaba a punto de terminar su relación con Joan Baez.

En este torbellino de cotilleos del que es escenario el Chelsea, algunos aseguran que fue en el mismo hotel donde el cantante tuvo un affair con Edie Sedgwick, musa de Warhol,  la chica ‘It’ de los 60’s. Cuando Edie se mudo al  Chelsea conoció a Leonard Cohen, se enamoró de Bob Dylan y una noche acabó en una bola de fuego en un incendio en su habitación provocado, muy probablemente, por una mezcla de velas y consumo de opiáceos.

Algunos dicen que canciones de Dylan como Like a Rolling Stone y otras del álbum Blonde on Blonde como Leopard-Skin Pill-BoxStuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again y Just Like a Woman estuvieron inspiradas en Sedgwick y la actriz fue una de las mujeres que apareció en el interior de la portada del álbum Blonde on Blonde. Las relaciones con Dylan terminaron cuando Sedgwick averiguó que éste se había casado con Sara Lownds en una ceremonia secreta. Murió a los 28 años por una probable sobredosis de barbitúricos.

“I remember you well in the Chelsea Hotel,
You were talking so brave and so sweet,
Giving me head on the unmade bed,
While the limousines wait in the street”
Letra de Chelsea Hotel #2 de Leonard Cohen

Cada vez que suena Chelsea Hotel #2  Leonard Cohen revive el fantasma de la  noche que conoció a Janis Joplin en un ascensor de Chelsea Hotel. Sin sacarina, la letra de la canción homenajea a Janis y a los encuentros entre segundos premios. Cohen cuenta que cogió uno de los ascensores esperando encontrarse con Briggitte Bardot. Otras veces, que buscaba a Lily Marlene. Ninguna de las dos le hubiera prestado atención, pero el canadiense tuvo la suerte de encontrarse con Joplin. Según cuenta la historia, mientras subían en el ascensor Cohen le preguntó:

-¿Estás buscando a alguien?

-Sí, a Kris Kristofferson- respondió ella.

-Hoy estás de suerte. Yo soy Kris Kristofferson.

Obviamente, Janis se echó a reír. Ni Cohen tenía los ojos de Kristofferson, ni ella el culo de la Bardot pero aquel par de patitos feos, que tanto han dado a la música, se conformaron el uno con el otro.

Janis Joplin in front of the Hotel Chelsea NYC 1969 photographed by David Gahr
Janis Joplin en la puerta del Hotel Chelsea fotografiada por David Gahr en 1969.

Janis hacía el amor con “25.000 personas en el escenario y luego volvía a casa sola”. Cohen aun no había empezado a componer y era todavía un novelista poco conocido. Ninguno estaba buscando al otro, pero el Chelsea Hotel tenía esas cosas y como no podía ser de otra manera, el recuerdo de aquel encuentro engendraría una canción años más tarde. Los 60 y Janis murieron a la par y aunque Cohen “no piensa en ella tan a menudo”, en el 71, en un bar polinesio en Miami escribió Chelsea Hotel #2 para ella.

“Adoro los hoteles en los que, a las cuatro de la madrugada, puedes traer un enano, un oso y cuatro mujeres, arrastrarles a tu habitación y que a nadie le importe” Leonard Cohen

Leonard Cohen decía del Chelsea Hotel: “Es uno de esos hoteles que tiene todo lo que me gusta tanto de los hoteles. Adoro los hoteles en los que, a las cuatro de la madrugada, puedes traer un enano, un oso y cuatro mujeres, arrastrarles a tu habitación y que a nadie le importe 

Placa conmemorativa a Leonard Cohen en el Hotel Chelsea. (Foto: New York Times)
Placa conmemorativa a Leonard Cohen en el Hotel Chelsea. (Foto: New York Times)

En la misma época en la que Janis y Cohen tuvieron su encuentro, Warhol rodaba allí su película experimental Chelsea Girls (1966). Nico, una de las protagonistas del film, utilizaría este mismo nombre para su álbum en solitario un año después. Cohen se enamoró perdidamente de la diva rubia de The Velvet Underground y empezó a perseguirla por toda la ciudad, víctima de una obsesión insana. Nico le rechazó, pero a cambio le presentó a Lou Reed (quien años antes compartía habitación y chutes con Janis en el mismo hotel). En el Chelsea las historias se entremezclan y los personajes se cruzan como en ningún lugar.

Con el tiempo, Cohen se trasladó con Suzanne a Nashville, dejando este mundo un 11 de noviembre de 2016. Dylan se convirtiría la estrella ganadora de un Nobel, los cuadros se tranformaron en obras de arte, las películas en emblemas y los libros allí escritos en obras maestras. Muchos de los que vivieron la época dorada del hotel murieron, y con ellos, el encanto del Chelsea fue desvaneciéndose poco a poco. Tras su múltiples traspasos, hace unos días se anunciaba la noticia de su venta para ser reconvertido en apartamentos.

Los huéspedes de la época dorada del Chelsea que aún viven, recuerdan con nostalgia las historias que aquel edificio rojo encerró en un tiempo, como hacía Leonard Cohen cada vez que entonaba Chelsea Hotel #2.

Continúa leyendo: La exposición 'Abstracto Hoy' abre sus puertas en Bajo Derecha

La exposición 'Abstracto Hoy' abre sus puertas en Bajo Derecha

Redacción TO

El op art que revolucionó la manera de observar el plano bidimensional, el surrealismo de Joan Miró y la capacidad emotiva del expresionismo abstracto de Jackson Pollock son algunas de las referencias artísticas que aún siguen inspirando a los actuales artistas contemporáneos por las posibilidades de investigación y expresión que ofrecen. En las creaciones que Juan Gerstl, Corina Höher, Paul Amundarain y Pedro Sandoval reúnen en la muestra Abstracto hoy, que puede visitarse hasta el 19 de marzo de lunes a viernes en horario de 09.00h a 21.00h y los sábados de 10.00h a 19.00h, el espectador puede encontrar alguna de estas reminiscencias y enfrentarse a la personal interpretación de cada creador del arte cinético y abstracto geométrico.

La pintora española Mayte Spínola es la artista invitada a esta exposición que se inauguró este lunes en Bajo Derecha, el nuevo estudio de Gerstl, situado en la calle Lope de Vega, 13 del madrileño Barrio de las Letras.

Abstracto hoy nace de la asociación de Bajo Derecha, el estudio que Juan Gerstl ha abierto en Madrid para ser centro de trabajo y también lugar convergencia artística y cultural para artistas, con la galería de arte contemporáneo Cerquone Projects. Fundada por Walter Cerquone en 2016 en Caracas, ha acogido siete exposiciones y ha destacado por ser un espacio con sólidos valores y proyectos culturales a favor de la divulgación e investigación del arte contemporáneo en un momento de crisis.

La exposición 'Abstracto Hoy' abre sus puertas en Bajo Derecha 1
Foto de una obra de Paul Amundarain

El elemento de convergencia conceptual entre estos cuatros artistas venezolanos que se unen en Abstracto hoy es que sus trabajos se enmarcan en la corriente del arte cinético y abstracto geométrico. Entre ellos, varían los análisis que se desprenden de sus previas investigaciones del mundo de los referentes abstractos de la percepción visual, refiriéndose a la materia física y a la cromática. Las propuestas de estos creadores venezolanos aportan resultados diferentes en sus lenguajes, que se sitúan entre lo filosófico, lo científico y lo artístico. La influencias de artistas consagrados en esta vertiente artística, como Jesús Rafael Soto, Carlos Cruz Díez, Julio Le Parc, Augusto Herbin, Getulio Alviani y Víctor Vassarel se intuyen en las propuestas.

La artista venezolana afincada en Miami Corina Höher participa en la muestra con su obra Oscilation between. Höher trabaja a partir de las formas geométricas puras y varía el campo fijo de la línea segmentada monocromática deteniendo la imagen que se adquiere en un momento donde el plano se pliega. Hace desaparecer la forma pura inicial para que salga a relucir lo orgánico y presenta una reflexión sobre el mundo geométrico, deformado por el real.

Paul Amundarain, que expone actualmente en Cerquone Proyects Símbolos rotos, una muestra sobre aquello roto que no destruido en Caracas, basa su investigación de la serie Barrier en la forma geométrica pura desde sus inicios en una repetición múltiple sostenida. Este artista, cuya visión del arte está unida a la necesidad de ser una expresión contundente del momento social, parte de los cortes de material metálico dispuestos en diferentes alturas que componen redes y éstas generan una necesidad táctil de carácter acumulativo.

Las propuestas de Juan Gerstl se titulan Bahama Mamma y Aires de Madrid. El artista venezolano afincado en Madrid, al que podría considerarse como el más ortodoxo de los cuatro, cede su estudio para esta muestra colectiva en la que él exhibe los resultados de su propuesta, influida directamente por Víctor Vasarely y Kazimir Malevich. Gerstl utiliza el plexiglás para componer la sensación de movimiento a través de la interposición espacial que le permite este material. El efecto de volumen lo consigue también a través del color y del estudio de la incidencia lumínica en las estructuras geométricas que parten del plano rectangular. Torre de Hérculess es la obra que aporta a la exposición el artista venezolano también afincado en Madrid Pedro Sandoval. Como creador, el artista parte del rango formal geométrico y alcanza la informalidad de la mancha y el sentimiento de la expresión cromática pura. Color y acción propios del expresionismo abstracto a los que Sandoval añade premisas repetitivas para generar sensación de saturación óptica y desbordar emocionalmente al espectador.

El historiador del arte Gabriel Guevara Jurado es el comisario de Abstracto hoy, en la que la pintora española Mayte Spínola, cuya trayectoria artística se caracteriza por su profunda admiración a la genialidad de Joan Miró, participa como invitada con su obra Espacio Penta 1.

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¿Cuánto dura un orgasmo?

Redacción TO

Foto: Matheus Ferrero
Reuters

“De lo bueno poco”, reza el refrán, y cuando se trata de orgasmos este dicho no pierde vigencia. Mucho se ha dicho sobre los orgasmos. Casi todos los que lo han vivido aseguran que se trata del momento más placentero que se pueda experimentar pero ¿sabes cuánto dura ese magnífico y breve instante?

Aunque el tiempo que lleva alcanzar un orgasmo dependerá de muchos factores, su duración suele estar más estandarizada tanto para hombres como para mujeres, coinciden la mayoría de los estudios que se han hecho al respecto, como los dos más famosos publicados en 1980 por la University of Minnesota Medical School.

“El orgasmo comienza con una serie de 6 a 15 contracciones regulares de alta intensidad que ocurren en aproximadamente 20 a 30 segundos. Hay diferencias individuales (pero no diferencias de género) en lo que ocurre después de esta serie de contracciones regulares. Para algunos hombres y las mujeres, estas contracciones regulares son la experiencia orgásmica primaria. Estos orgasmos (denominados tipo I) son los más frecuentes. Otros hombres y mujeres, sin embargo, pueden continuar experimentando contracciones irregulares … por otros 30 – 90 segundos, llamados orgasmos tipo II “, concluyen estos importantes informes.

Aún así, aunque la diferencia sea mínima de acuerdo al género, una buena noticia para ellas es que mientras el orgasmo promedio de los hombres dura aproximadamente 8.7 segundos, el de las mujeres es de casi 11 segundos (10.9). Esto lo ha reafirmado el año pasado una encuesta realizada por el diario británico The Sun junto al minorista de juguetes sexuales Lovehoney. Así, aunque resulte más fácil para los hombres llegar a tener un orgasmo, las mujeres lo disfrutan por más tiempo.

Psychology Today, también coincide con la publicación de The Sun, al señalar que no hay grandes diferencias en la duración de los orgasmos de acuerdo al género sino que ello depende de la sensibilidad de cada persona. También sostiene que el tiempo máximo suele ser de 20 a 30 segundos, aunque este récord solo es para algunos afortunados. “Las grandes diferencias en los orgasmos suelen depender de las personas pero no del género”, afirmó Alan Fogel en la misma revista especializada.

Por otra parte, un hombre puede tener un orgasmo de 2 o 10 minutos de relaciones sexuales, en cambio, hay mujeres que tardan hasta 20 minutos en llegar, según la página web de información de salud Web MD.

Otro estudio publicado en The Journal of Sex and Marital Therapy, en 2015 encontró que casi el 37% de las mujeres estadounidenses necesitaron estimulación del clítoris para experimentar el clímax, en comparación con el 18% de las mujeres que dijeron que la penetración vaginal por sí sola era suficiente. De modo que para ellas suele ser más difícil.

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Los primeros cosméticos para adolescentes

Redacción TO

Foto: Pete Bellis
Unplash

¿A partir de que edad debes comenzar a cuidar tu piel? Nuestras madres y abuelas no tuvieron tanta suerte cuando eran adolescentes. Sin duda, los productos de belleza para jóvenes eran un lujo en esa época. Sin embargo, en pleno siglo XXI, las jóvenes corren otra suerte y tienen a sus disposición cientos de cosméticos que, en la mayoría de las ocasiones, son usados de forma incorrecta.

Los expertos aseguran que una piel adolescente, joven, lisa, tersa, firme también tiene sus necesidades, aunque muchas menos que las adultas. De hecho, sólo con una limpieza adecuada y una crema hidratante diarias desde el primer año de menstruación hasta la mayoría de edad es más que suficiente y tu piel estará agradecida toda la vida. Ya habrá tiempo para antiojeras, serums específicos o tratamientos de belleza.

Limpiadoras

Lo más importante y lo que nunca debemos olvidar, según los expertos, es desmaquillarnos antes de acostarnos. Para ello debemos usar leches limpiadoras, toallitas o aceites desmaquillantes, y no usar el mismo jabón que usamos para lavarnos las manos, ya que seguramente su formulación no esté pensada para usarlo sobre la piel del rostro. De esta forma, lo mejor es que utilices productos específicos.

Marcas, una infinidad. Precios, todo un abanico: desde 10 euros hasta 60 euros el frasco. Desde Les Cosmétiques de Carrefour (5 euros), Lancôme Tonique Eclat (28 euros), Biotherm Biopur (21 euros) o Deborah (5 euros).

Por otro lado, es muy importante no olvidar limpiar la cara cada mañana y cada noche, ya que no realizarse una limpieza básica diaria, puede ser la causa de la aparición de esos incómodos granitos.

Cremas hidratantes

La pieles jóvenes necesitan agua y a estas edades las texturas muy ricas pueden parecer un poco pesadas; para no dejar de hidratarte por esta razón, elige cremas hidratantes frescas. De esta forma, hay que tener muy claro, que usar la crema que usa tu madre, una nutritiva o antiarrugas, por ejemplo, es un error ya que le estás aportando a tu piel elementos lípidos que no necesita.

Nivea tiene hidratantes a buen precio (5 euros), Hydrafresh, de L’Oréal Paris, también es un buen producto en relación calidad/precio (7,20 euros), y la línea hidratante Aquamilk de Lancaster sale por unos 32 euros el tarro.

En alta cosmética, Super-Aqua de Guerlain (58 euros), Hydramax de Chanel, (60 euros), Day Moisture Protection de Shiseido (43 euros)…

El primer maquillaje para adolescentes

En muchas ocasiones surgen las dudas de como maquillarse correctamente cuando estas empezando a conocer el mundo de la cosmética. Pues bien, para obtener un maquillaje fresco, no abuses de las sombras de ojos, de los delineados ni de los tonos fuertes o llamativos, ya que no favorecerán nada tu rostro y no parecerás nada natural.

De esta forma, según los expertos, para el primer maquillaje no es recomendable usar base de maquillaje. Las chicas jóvenes deberían usar únicamente un corrector compacto igual al color de su piel para ojeras, pequeñas imperfecciones o granitos.

Para dar color a tus mejillas, lo mejor es que utilices un colorete en polvo. | Foto: Raphael Lovaski/ Unsplash

Para dar color a tus mejillas, lo mejor es que utilices un colorete en polvo. Y en cuanto a las sombras, las más recomendables son los colores pasteles, como: rosas, naranjas, azules suaves, beiges… pero nunca los combines con todos oscuros o con mucha purpurina.

Y en los labios,  siempre muchos brillos. 

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El himno nacional de Marta Sánchez

Ignacio Vidal-Folch

Foto: Luca Piergiovanni
EFE

El mismo esfuerzo que Marta Sánchez culminó el otro día en el teatro de la Zarzuela, al cantar con letra propia y mucho énfasis y convicción el himno nacional— se viene repitiendo periódicamente. “Cómo es posible que el himno no tenga letra, vamos a resolverlo ahora mismo.”

Antes de éste, el último intento que recuerdo era una sugerencia de Joaquín Sabina que decía: “Ciudadanos / en guerra por la paz / y la diosa Razón, / mano en el corazón. / Ciudadanos /ni súbditos ni amos / ni resignación / ni carne de cañón. / Pan amasado / con fe y dignidad / no hay nada más sagrado / que la libertad…”

Aunque no me gusta mucho que los ciudadanos estén en guerra por la paz, ni me parece bonito que sean “pan amasado”, se entiende la intención progresista del poeta y no se me ocurriría criticar su buena voluntad, como tampoco hacer befa la especie de nostalgia por la tierra natal que parece haber movido a Marta Sánchez a escribir versos de emigrante como éstos:

“Vuelvo a casa, / a mi amada tierra, / la que vio nacer / mi corazón aquí. / Hoy te canto / para decirte cuánto / orgullo hay en mí, / por eso resistí. / Crece mi amor /cada vez que me voy, / pero no olvides que / sin ti no sé vivir…”

El hecho de que la mayoría de las palabras en lengua española sean llanas es la causa de muchos, muchos ripios, en la poesía y sobre todo en la canción, de muchos versos que riman “ti” con “mí”…

Marta Sánchez parecía genuinamente emocionada cantando el himno en el escenario de la Zarzuela, y me alegro de que su corazón palpite y sea ardiente, pero convengamos en que la autenticidad no garantiza el acierto de la empresa poética. Empresa que se me antoja fallida. Se mire como se mire, la mejor versión de una letra para el himno es la de Pemán –“Viva España, / alzad la frente hijos del pueblo español / que vuelve a resurgir…”—que le encargó el general Primo de Rivera durante su dictadura, si no estoy engañado. Aunque me parece un tanto surreal eso de que la patria siguiese “sobre el azul del mar / el caminar del sol”, en conjunto es una letra correcta, de estrofas bien escandidas y dentro de los parámetros de exaltación de lo que se le pide a un himno.

En fin: Pemán celebra la patria orgullosa y solar de los navegantes y descubridores imperiales y de los trabajadores (“los yunques y las ruedas”); Sabina, una patria izquierdista, indómita, libertaria; y Marta Sánchez el regreso permanente al país soleado del que se siente orgullosa y donde le gustaría ser enterrada: “Y si algún día / no puedo volver / guárdame un sitio para / descansar al fin.”

Yo diría que sería mejor dejar correr este asunto de la letra de la Marcha Real; deberíamos tener en consideración el hecho de que las letras de los himnos nacionales tienen un mensaje agresivo y belicoso –“La Marsellesa” es repugnante en este sentido; del “God save the Queen” actualmente se omite el párrafo más combativo– que hoy día resulta muy desagradable, pero sin esa combatividad no tienen mucho sentido.

Yo diría que es mejor hacer de la necesidad virtud, o sea alegrarnos de que el himno español no tenga letra y celebrar esa carencia como una superioridad de la inteligencia nacional que no se quiso rebajar, cuando tocaba, cuando todos los países lo hacían, a cantar a coro fanfarronadas.

Sería lo mejor, insisto, pero ya sé que insisto en vano. La tentación de poner letra al himno debe de tener un atractivo grande y atávico. Marta Sánchez lo ha hecho de la mejor manera que ha sabido y merece un respeto. Quedamos a la espera de la próxima intentona.

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