Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Clima Ficción: La literatura del Antropoceno

Beatriz García

Rascacielos sumergidos, huracanes azotando ciudades, plagas y extinciones masivas, mutaciones genéticas y bandadas de aves que queriendo llegar a África aterrizan en nuestros balcones. Niebla tóxica. Marte como el próximo planeta que convertir en vertedero…  Desde los años setenta, la ciencia ficción ha sido el agorero oráculo de los desastres ecológicos del planeta. Así surgió la novela de clima ficción o ‘cli-fi’, un género centrado en el cambio climático y sus efectos futuros que se ha popularizado en los últimos años y apunta a ser la literatura del Antropoceno. A saber: la era en la que el hombre ha pasado de inquilino del planeta a su verdugo.

No todo es esperar al Apocalipsis. Incluso en la más oscura de las distopías ambientales hay una oportunidad para el cambio a una nueva y urgente conciencia ecológica. Así lo creen escritores del género como Kim Stanley Robinson, quien en numerosas entrevistas ha defendido el poder de la ciencia ficción no sólo para desarrollar futuros posibles, sino como crítica metáfora de un presente que nos negamos a ver llevando la mirada a las estrellas. En una de sus obras más premiadas,  la Trilogía marciana (1992-1996), de la que este año se estrena adaptación televisiva, narra la colonización durante 35 años del planeta rojo por parte de un grupo de humanos, los Primeros Cien, y las disputas entre quienes quieren modificar las condiciones de vida en Marte para que se parezca a la Tierra –calentamiento global incluido- y quienes luchan para protegerlo. La ilusión de pretender reparar los problemas del mundo explorando el espacio es un tema que orbita en esta trilogía y en otras novelas, como ‘2312’ (2013) y ‘Aurora’ (2015), donde pasajeros de una nave que viaja a otro sistema solar llevan la devastación con ellos.

Trilogia-Marciana-Robinson

Las novelas de clima ficción crean puentes entre la ciencia y la cultura, exploran nuevas soluciones e inspiran a la acción

Considerado un novelista político, Robinson, que visitará Barcelona a finales de marzo para participar en Kosmopolis’17, aborda también cuestiones relativas al poder de las corporaciones, la necesidad de una ética social y la amenaza del capitalismo neoliberal. Coincidencia o no, su último libro, ‘New York 2040’, llega a las librerías norteamericanas este marzo, tres meses después de que el ahora presidente Trump convirtiera el cambio climático en leyenda urbana y a Estados Unidos en la protagonista de otra terrorífica anti-utopía.

En 'cuchillo de agua' el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.
En ‘cuchillo de agua’ el sur de Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

La fuerza de la narrativa de clima ficción no reside sólo en sus aspectos críticos, sino que además crea puentes entre la ciencia y la cultura, acercándonos a complejas teorías científicas a la vez que explora posibles soluciones e inspira a la acción comunitaria, como asegura la bióloga y escritora Barbara Kingsolve, autora de la novela ‘Conducta Migratoria’ (2014). Prueba de ello es que en años recientes se ha empezado a introducir este tipo de literatura en las escuelas; aunque haya voces críticas que acusen al género de despojar de realismo y gravedad el problema del calentamiento global.

La autores de cli-fi emplean datos científicos para recrear un futuro que es suma de presentes y acciones humanas

“Las personas necesitan estas historias porque la oscuridad con voces en su interior es mejor que un vacío silencioso”, escribía Margaret Atwood en ‘MaddAddam’ (2013), novela que forma parte de una trilogía junto a ‘El año del diluvio’ (2009) y ‘Oryx y Crake’ (2003),  y en la que describe un futuro post-apocalíptico gobernado por grandes corporaciones donde la modificación genética es algo común. Fue la escritora y activista canadiense quien en 2012 popularizó en Twitter el término ‘clima ficción’, que había inventado unos años antes el activista Dan Bloom.

Los autores de cli-fi no profetizan, o al menos no al estilo de Nostradamus; emplean datos científicos para dibujar un futuro que es suma de presentes, acciones humanas y avances que hoy en día parecen tan de ciencia ficción como las novelas donde figuran. En sus libros encontraremos niños que nacen sin necesidad de vientre materno, máquinas que controlan el clima, ascensores que levitan, ciudades sumergidas y barrios de ricos en Marte, pero, sobre todo, una advertencia para quien esté dispuesto a leerlos. Nosotros te recomendamos tres:

Libros-Climate-Fiction-Cli-Fi

1. La sequía (1965)

Una de las novelas más extrañas e inspiradas de J.G Ballard que presenta un mundo donde ya no llueve a causa de la contaminación y se producen grandes migraciones de gente en busca de agua. ‘La sequía’ conforma junto a ‘El viento de la nada’, ‘El mundo sumergido’ y ‘El mundo de cristal’ una casi tetralogía que aborda catástrofes relacionadas con los cuatro elementos.

2. Solar (2010)

Si escribir comedia es difícil, lograr un carcajada con un tema tan crudo como el cambio climático es una proeza literaria. Y el novelista británico Ian McEwan lo consigue narrando las vicisitudes de un Nobel de la Física cínico, mujeriego y bebedor, que cree haber descubierto la solución al calentamiento global.

 3. Cuchillo de agua (2016)

¿Qué ocurriría si el río Colorado se secase? El escritor Paolo Bacigalupi, que ya había despuntado con la publicación de otra novela de clima ficción, La chica mecánica, dibuja un futuro no muy lejano donde los cárteles buscan acuíferos y el sur de los Estados Unidos se convierte en el desértico escenario de una guerra por el agua.

¿Cómo nos afecta demonizar el envejecimiento?

Ariana Basciani Fernández

Foto: Kevin Combs
Reuters/Archivo

La participación de Lynne Segal en el festival de literatura, Kosmopolis, nos ha permitido adentrarnos en el tema de la vejez y cómo nos acercamos a ella. Segal, psicóloga y feminista australiana con residencia en Londres, comienza su conferencia explicándonos cómo el cuerpo se ha doblegado a la mente en los medios de comunicación y cada día, el miedo al envejecimiento se hace inminente, inclusive siendo jóvenes. En líneas generales, Segal plantea que la gerascofobia es más actual que nunca.

Generalmente se representa la vejez con la imagen de una persona encorvada con un bastón, ¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué esa fijación de Goya de asociar mujeres viejas con el demonio o realizando actividades demoníacas?, se pregunta la conferencista. Su análisis reflexivo sobre el envejecimiento ofrece un enfoque combativo y entusiasta. Plantea el término “vértigo temporal”, referido al individuo que absorbe todas las edades vividas, sin sentir el cambio en absoluto, pero con un cuerpo debilitado y lidiando con la inevitable pérdida de seres queridos. Segal utiliza una frase de Virginia Woolf para explicar el “vértigo temporal”:

“A veces siento que ya he vivido 250 años, y a veces que todavía soy la persona más joven en el autobús”

Según Freud, la conciencia no tiene una relación personal, por eso nos cuesta tanto entender que nuestro cuerpo cambia mientras nuestras experiencias quizás no nos hacen más sabios.

envejecimiento-lynne-segal
“El escándalo de envejecer” por Lynne Segal, una de las conferencias inaugurales en esta edición de Kosmopolis. | Foto: Ariana Basciani

La edad para la mujer, el hombre y los homosexuales

Las estadísticas de Segal no mienten, mientras más gente intenta quitarse edad para sentirse más joven, en Gran Bretaña, aproximadamente 10 millones de personas son mayores de 65 años y, en un futuro próximo, debido al aumento de la expectativa de vida, pronto los centenarios serán la norma.

¿Cómo aceptar los estragos físicos y aprovechar las experiencias para vivir plenamente en el presente? ¿Qué significa envejecer bien?

Para las mujeres la edad es una obsesión y ha convertido a las industrias cosméticas en multimillonarias; sin embargo, para algunas la vejez es la etapa más plena. “Ya no eres un objeto sexual” afirma Segal. En el caso masculino, adquiere otro matiz, porque la vejez suele asociarse a la falta de potencia sexual: la salida al mercado de Viagra lo confirma. Por su parte, en el mundo de la homosexualidad se relaciona con la pérdida de deseo y de elasticidad física. En líneas generales, envejecer, más que un temor a la muerte, es el miedo a la “dependencia y a la soledad”, añade Segal.

Lynne Segal cierra la conferencia señalando que se debe analizar y profundizar sobre este tema, creando conciencia y entendiendo que se debe vivir en presente sin mezclarlo con el futuro, aceptando las arrugas y las pieles blandas, preguntándose cómo quieres vivir la vida.

¿Es necesario un reboot de Matrix?

Nerea Dolara

El exitoso universo de 1999 volverá, sin sus creadoras, a las pantallas. ¿Funcionará revivir a Matrix?

Hace unos días la noticia de que Matrix volvería a los cines alborotó Internet. Según Warner Bros., la nueva película constituiría un reboot (reinicio de la franquicia) pero el guionista Zak Penn, que ha sido contratado para escribir un tratamiento de la nueva historia, desmintió esa afirmación. Según él, en su Twitter, la nueva entrega no será ni un reboot ni un remake. Hace referencia al universo tangencial de la saga que se desarrolló en cómics y en la película animada japonesa Animatrix. Penn insinúa que la nueva Matrix será un relato que se desarrolla paralelamente al de las tres películas originales, vamos, una especie de Rogue One de Matrix.

No es noticia que Hollywood lleva años consumiendo de sus propias creaciones y dando muestras de una falta de creatividad y de osadía incomparables en todo su tiempo de funcionamiento. La industria del cine ha optado por lo seguro; es tan seguro que ningún ápice de originalidad se encuentra en sus estrenos a gran escala. El panorama se actual reduce a: superhéroes, más superhéroes y remakes y reboots de películas que fueron exitosas en su momento.

En el caso del reciclaje, Hollywood comenzó cuidándose de revivir productos que sabía tenían una legión fiel de seguidores (y posibilidades de muchas películas)… lo que ha seguido pasando es tema para otro post (¿Baywatch? ¿Splash? ¿Jumanji? O podríamos decir manipulación de la nostalgia 1.1). Algunos ejemplos positivos han sido las sagas reiniciadas de Star Trek y El planeta de los simios (obviando, claramente, la que dirigiera Tim Burton).

Tanto Star Trek como El planeta de los simios han tomado una propiedad original, y antigua, y le han dado la vuelta. En el caso de Star Trek con el uso de un universo paralelo que permite contar con los mismos míticos personajes pero cambiar sus historias, en el de El planeta de los simios con una historia de origen que centra su atención en los simios y que llega a tener tintes shakespeareanos en sus luchas por el poder o en los crudos y humanos comportamientos de sus protagonistas.

Otro caso exitoso de un reboot es el de Batman (de nuevo aclaratoria: el de Christopher Nolan, no la última entrega con Ben Affleck como protagonista) que revivió al héroe de Gotham otorgándole un toque de realidad y oscuridad que contrastaban con las últimas películas sobre el hombre murciélago dirigidas por Joel Schumacher (¿recuerdan los grafittis de colores fosforito o a Sr. Frío?).

¿Es necesario un reboot de Matrix? 1
El elegido | Foto via matrix.wikia.com

La diferencia entre todos estos casos y el de Matrix es que todos los mundos a los que se refieren esos reboots son o antiguos (en tiempos de cine los setenta es antes de Cristo) o han sido propiedades que se han removido una y otra vez (un ejemplo de cómo se ha hecho mal es la eterna resurrección de la historia de origen de Spiderman… que tendrá un nuevo protagonista y entrega pronto, como parte del universo Marvel) y, además, son todos productos audiovisuales que tienen su origen en otros productos culturales (novelas, cómics, televisión). Matrix es una creación original de las hermanas Wachowski, un universo cinematográfico construido por esta dupla que conquistó las salas de cine (y las de efectos especiales) con la historia de un futuro distópico en que las máquinas han ganado y los humanos viven en un mundo de realidad virtual mientras son utilizados como baterías. Pero hay una salvación: El elegido. Pero según las pocas informaciones que se manejan hay un hecho preocupante a tomar en cuenta. Las hermanas Wachoswki no están involucradas en el proyecto.

El caso más parecido podría ser el de Star Wars, que acaba de comenzar a estrenar películas – bajo el mando de Disney, luego de que George Lucas vendiese LucasFilm y la franquicia – que expanden el mundo en que se desarrollan las historias originales de Luke Skywalker, Leia y Han Solo y Penn nombra, en sus comentarios en Twitter, lo que se ha estado haciendo con X-Men y sus precuelas y expansiones del universo (Legion, por ejemplo). ¿La diferencia? El mundo de Matrix, y la pasión que generó tras su estreno, tenían mucho que ver con su construcción y su desvelamiento a los espectadores, así como también mucho centrado en la historia con tintes religiosos del elegido que se sacrifica. ¿Interesaría a los espectadores potenciales la historia de algún otro humano que ande suelto en Matrix? ¿O tomarán ejemplo de Rogue One o la próxima entrega sobre Han Solo y optarán por recrear una historia de origen para Morpheo o Trinity?

Y otro punto a tomar en cuenta: Matrix es reciente. 1999 no pasó hace tanto tiempo y la película (y sus mediocres secuelas) aún puede verse sin que haya un abismo entre ese presente y el de hoy. Como deja claro un artículo de Wire.com: “La gente siente nostalgia por las películas porque les recuerdan a un tiempo más simple y, francamente, la gente no está tan distante de 1999 como para extrañarlo. Keanu Reeves aún hace películas de acción y las Wachowski aún hacen películas de ciencia ficción. Un reboot de Matrix no funcionaría hasta 2019, como muy temprano, y eso es sólo 16 años después de las poco satisfactorias secuelas (olvidemos la orgía-rave bajo tierra ¿ok?). Las modas regresan cada 20 años inevitablemente, pero las películas no pueden hacer lo mismo”.

En este tiempo de nostalgia puede que escuchar las notas de la canción de Darth Vader despierte recuerdos de infancia o de juventud, por ejemplo, pero la experiencia de ver Matrix es algo irrepetible, y aún fresco, para quienes la vieron en su momento: original, osada, avanzada para su tiempo (¿quién no se quedó mudo cuando vio a Trinity flotar en el aire en la primera escena?) y filosófica, Matrix es justo lo contrario a las grandes producciones del Hollywood de hoy y revivirla es quitarle eso.

Save

Antonio Lucas: "La vida está marcada por los pasos que damos y por las zancadillas que recibimos"

Jorge Raya Pons

Antonio Lucas es uno de los grandes poetas en castellano y trabaja en el diario El Mundo desde hace veinte años, donde, paradójicamente, comenzó escribiendo sobre llantas y motores. “Así fue”, dice, sonriendo. “Y no tenía ni coche ni carnet”. Antonio tiene maneras de caballero inglés y fuma tabaco de liar, su voz grave acompaña un discurso de imágenes y construcciones que dibuja un hombre que no solo escribe como un poeta, sino que habla como un poeta, y a pesar de todo tiene 41 años. A finales de 2013, lo entrevisté para un trabajo universitario y le pregunté por el origen de su vocación literaria. Él me respondió, bromeando, que no fue la clase de niño que lee a Nabokov con seis años. Esta vez le pregunto, sin embargo, por el día en que descubrió al proverbial Arthur Rimbaud, el poeta maldito que siempre le acompaña:

“Aquello fue extraordinario. Rimbaud fue el poeta que más me impactó cuando tenía 15 ó 16 años y recuerdo aquella aventura como una emoción fortísima. Estaba en casa de mis padres y allí había varias antologías; la biblioteca de mi padre es impresionante. Yo había leído algunos textos donde Rimbaud figuraba como uno de los grandes poetas de la Modernidad, que lo es, y cuando saqué aquel libro del anaquel, aquella antología donde estaba Iluminaciones, donde estaba Una temporada en el infierno, fue una sobreexcitación brutal. Rimbaud te enseña que en poesía todo se puede decir, que nada es sagrado. Creo que nadie ha llegado tan lejos en su capacidad inflamable con el lenguaje como Arthur Rimbaud. Nadie”.

Antonio Lucas: "La vida está marcada por los pasos que damos y por las zancadillas que recibimos" 2
Retrato de un joven Arthur Rimbaud (1854-1891). | Fuente: Wikimedia

Antonio se recuerda entonces leyendo, escribiendo sus primeros poemas, en los últimos años de la adolescencia. Es un hombre enérgico y alegre, pero la memoria de aquellos años lo vuelve nostálgico: “Yo sospecho que nunca volveré a vivir, ya a mi edad, una emoción como aquella. Esto da pena: pensar que nada te va a emocionar igual con esa capacidad arrebatadora con la que yo lo descubrí, con esa especie de inocencia del chaval de 16 años que todavía está muy por hacer y que no sabe bien qué cierra y qué dispensa la poesía. Aquello no va a volver”.

Una de las grandes preocupaciones del artista, y probablemente de cualquier mujer y de cualquier hombre, es la capacidad de mantener la curiosidad y la pasión a lo largo del tiempo, más allá de los primeros años de rebelión y descubrimiento. “Por evocación, mantengo todo aquello que conocí”, continúa Antonio. “Lo que pierdes es la posibilidad de vivir igual ese entusiasmo. El tiempo te permite metabolizar mejor aquellos impactos que son tan locos cuando tienes la intensidad hormonal de la adolescencia. El tiempo va aquilatando ciertas emociones que a veces son muy pirotécnicas. Con el paso de los años te das cuenta de que formaban parte de esa aleación de sorpresa, de desafío, de osadía, de ingenuidad de cuando eras adolescente, y las cosas que quedaron de verdad adquieren más valor porque vas descifrando a esos artistas. Yo sigo leyendo a Rimbaud e inevitablemente ya no está esa condición inédita de la primera vez. Sin embargo, sí entiendo mucho mejor hacia dónde puede dirigir mis pasos y, sobre todo, hacia dónde soy capaz de ir con su lectura”.

“Muchas veces he sentido que no sabía hacia dónde quería ir, pero sabía que si me paraba no llegaría”

Antonio vive aferrado al presente por la poesía, que para sorpresa general suele mantener los pies en la tierra, pero también por el periodismo, que es el oficio que ha conocido siempre, el que paga el coche y la hipoteca. Es difícil imaginar al poeta dentro de una redacción, con las jornadas infinitas, con esa intensidad salvaje, con esos textos profundos y meditados a velocidad de crucero. Antonio ha trabajado toda una vida en las redacciones y presume de lidiar dignamente con ello: a fin de cuentas es el ritmo que ha conocido desde bien joven.

“Es cuestión de organizarse, de establecer preferencias”, dice Antonio, con pausa. “Yo soy un escritor de poesía lento. Probablemente porque tengo muchos jaleos y muchos frentes abiertos y la poesía requiere un cierto reposo. No te puedes sentar a hacer muñeca alegremente, sino que tienes que esperar que haya una mínima condición aceptable o favorable para el poema. Pero lo hago bien, escribo principalmente en fines de semana y vacaciones. Soy capaz de encerrarme en el cuarto una tarde a las cuatro, no salir hasta las nueve, y estar con un poema toda la tarde, o con dos”.

Me dijo un día Alberto Rojas, su amigo y compañero en El Mundo, que no es posible localizar a Antonio un domingo por la tarde, confirmando que Antonio además de ser un hombre con talento es un hombre sacrificado. “Tengo la sensación de ser un afortunado”, dice. “Pero es cierto que he currado mucho”.

En 2016, la editorial de poesía Visor publicó una antología de su obra con el nombre Fuera de sitio, como el poema de su libro Los desengaños, de 2014, que está dedicado a su íntimo Arturo Pérez Reverte:

Pero no es estar quieto la razón ni la meta,

sino un querer más pequeño, una conquista más clara:

ver la vida llegar de su noche a tu noche,

en un cuerpo ajeno,

pronunciar su silencio,

abrazar su alambrada,

desear su vacío,

delirar sin camino, sin mapa, sin fuego

del país que no haremos.

A sus 41 años, Antonio cuenta veinte de poesía editada. Esto significa una progresión estilística y también un reconocimiento: son 350 páginas inmensas, un trabajo envidiable, cuya cubierta, además, es obra de su padre, el artista José Lucas. “Yo veía muy lejos publicar mi poesía reunida”, dice, orgulloso. “Lo veía lejísimos y la tengo publicada mucho antes de lo que yo esperaba. Ahora veo lejos el próximo libro de poemas porque lo tengo a mitad”.

El poeta avanza con pasos de gigante, ya tiene más de lo que esperaba, pero le pregunto por la ansiedad de ver las cosas lejanas o inalcanzables, de avanzar desde la incertidumbre, y él reconoce que este es un factor con el que uno tiene que convivir cada día: “Claro que genera ansiedad. Pero esa incertidumbre, ese caminar a tientas, es el camino mismo. Claro que muchas veces he sentido que no sabía hacia dónde quería ir, pero sabía que si me paraba no llegaría. La poesía es una gran escuela para eso. El poema, en el ejercicio de escribirlo, no tiene una solución, no es una ecuación. El poema se va haciendo con ese tanteo. Y cuando ese poema empieza y cuando ese poema acaba, lo que ha sucedido entre medias probablemente tiene mucho de inesperado, de camino hecho a compás de la propia escritura sin pensar que el poema lo tenías en la cabeza. No sé, quedará un poco romántico si eso lo trasladas a la vida, pero el camino lo van marcando los pasos que damos… y las zancadillas (que recibimos)”.

Antonio Lucas organizará la próxima edición del Festival Eñe, uno de los certámenes literarios más importantes en castellano

A los compromisos propios e inevitables, Antonio ha sumado la organización para noviembre de la próxima edición del Festival Eñe, un evento literario con más de cien autores invitados. “Me puse a trabajar como un loco durante tres días y ahora comienzo a recibir las aceptaciones. La presentación del festival será una conversación a tres bandas entre Javier Marías, Arturo Pérez Reverte y Agustín Díaz Yánez. Sobre el papel, ya tengo el 70 por ciento armado”, adelanta. Antonio Lucas, que es un hombre dado al zarandeo, comienza a imaginar ahora una realidad más tranquila y retirada, a salvo de la nube tóxica y de la urbe: “No soy una persona con excesivas metas, que se mueva por estrategias. Pero si tengo una, y no es una meta muy especulativa, es la de comprar una casita no muy lejos de Madrid y pasar allí más tiempo. Me gustaría estar con mis libros, con mis amigos, con una copa más o menos cerca. Esta casa sería un espacio de reposo, de recogimiento y de recogida. Es lo que yo querría: pasar más tiempo entre paisajes que pajariteando por la Gran Vía. Con el tiempo tengo cada vez más esa sensación y cada vez hago más escapadas. Y es lo que haré si no se me quiebra antes la vida”.

Para leer en primavera

Redacción TO

La temperatura ha subido y el clima es ideal para salir a una terraza a disfrutar de un café y un libro… o una cerveza y un libro… o un gintonic y un libro. Lo importante -ya me entienden- es el libro. Por eso para contribuir con inspiración la redacción de The Objective comparte algunos libros ideales, temática, causal o arbitrariamente, para leer en esta temprana primavera que a veces parece ya un verano.

¡Disfrutad!

Para leer en primavera 1

Tratado de la infidelidad 

Julián Herbert y León Plascencia Ñol | Malpaso

Esta selección de relatos es una oda a las experiencias amorosas intensas, de cachondeo, diversión, sexo y hedonismo. La mayoría de estas historias relatan algún tipo de infidelidad, desde “montar los cuernos” hasta las faltas de compromiso con uno mismo, situaciones que reflejan el eterno debate con nuestra moralidad. Herbert y Plascencia nos regalan un libro perfecto para entrar en el calorcito de la primavera.

“Seis kilómetros. Necesitas unos googles y un walkman como los de la flaca. No es saludable correr entre cadáveres sin una escafandra.” 

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera | Tusquets

El mujeriego Tomás está casado con Teresa, pero mantiene un un lío con Sabina, que a su vez se acuesta esporádicamente con Franz. Con la Primavera de Praga como telón de fondo, Milan Kundera hace un retrato de las relaciones humanas partiendo del concepto nitzscheano del eterno retorno: ¿Es la vida un acontecimiento único o estamos destinados a repetirla constantemente en un círculo infinito?

“El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro”.

Sexo Futuro

Emily Witt | Libros del Lince

Esta novedad editorial puede dejar con la boca abierta a cualquiera. Este top seller del New York Times, relata a modo de ensayo cómo nuestra aproximación al amor y al sexo ha cambiado en los últimos años. Witt relata sus experiencias a través de citas por Internet, pasando por grabaciones de porno para Internet, sesiones de meditación orgásmica o bodas poliamorosas. Este libro rompe paradigmas y nos libera de preguntas sencillas como “¿estás casado?” o “¿tienes hijos?”, haciendo una reflexión más compleja sobre cómo es nuestra conexión interna con el placer y las concepciones sobre el amor.

“Este futuro no había llegado a ocurrir. Un par de décadas después teníamos unos cuantos juguetes sexuales operados por mando a distancia y nada de fundas corporales de alta tecnología.”

Para leer en primavera 2

La conquista del cerebro

Daniel Tammet | Blackie Books

Si en realidad buscas darle un toque memorable a esta primavera, sin duda el segundo libro de Daniel Tammet es la opción ideal. No se me ocurre nada mejor que leer bajo el sol tibio de abril que este especial relato de uno de los pocos humanos conocidos con el síndrome del “savant” (el sabio) relatándonos cómo funciona su magnífico cerebro (que le permite saborear colores, sentir números y aprender idiomas tan complejos como el islandés en apenas una semana). Explicándonos cómo funciona su mente, Tammet quiere que exploremos cómo funciona la nuestra, cómo percibimos y procesamos el mundo, sus estímulos, sus patrones y que en definitiva se expandan nuestros límites.

“Nuestra mente es un milagro: una red tremendamente compleja, una telaraña de luz que, dentro de nuestras cabeza, conforma la manera en que cada uno se percibe a sí mismo y entiende el mundo que lo rodea (…) sin embargo, gran parte de lo que sucede dentro de nuestra cabeza sigue siendo un misterio.”

El albergue de las mujeres tristes

Marcela Serrano | Alfaguara

Esta nueva reedición de la novela quizás se deba a que Marcela Serrano escribe sobre un tema global, que es relevante en la actualidad: el amor y el desamor desde el punto de vista de un grupo de mujeres independientes. El albergue de las mujeres tristes cuenta la historia de un grupo de mujeres, alojadas en un albergue, donde dialogan sobre sus problemas, inquietudes y anhelos en contraposición a la incapacidad afectiva masculina.

-¿Por qué no escribes una novela de amor?

-Por los lugares comunes. El amor y los lugares comunes, tú sabes, corren peligro de convertirse en sinónimos.

-¡Una historia de amor es siempre una historia de lugares comunes! ¡Relájate, aquí no se salva nadie!

Tomboctú

Paul Auster | Anagrama

Para dar la bienvenida a la primavera propongo hacerlo de la mano de Míster Bones. Así se llama el protagonista de esta fábula, ligera pero con la intensidad de un Paul Auster que nos presenta un mundo de extremos, en el que la poesía y el amor incondicional forman un todo en un mundo de humanos narrado a través de la mirada y el olfato de un perro. Míster Bones es el amigo fiel e inseparable de Willy Christmas, un personaje excéntrico con una gran sensibilidad, con el que ha recorrido medio país y al que acompaña en su último viaje. Auster logra que nos sintamos parte de esta historia de claroscuros, divertida y triste a la vez y, sobre todo, emocionante y emotiva.

“Míster Bones no llegaba a imaginarse lo que sería la vida en un sitio así, pero Willy hablaba de ello con tan vivo deseo, con tan dulce emoción resonando en su voz, que el perro acabó por abandonar sus dudas. Tom-buc-tú. Y ahora hasta el sonido de aquella palabra era suficiente para hacerle feliz”.
Para leer en primavera 3

La luz que no puedes ver

Anthony Doerr | Suma de Letras

Marie-Laure es una niña ciega que vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de todas sus llaves y puertas y donde la lleva cada día. Werner en un niño huérfano que vive con su hermana Jutta en un orfanato de Alemania. Desde el punto de vista de dos seres completamente inocentes, Anthony Doerr narra las crueldades que se cometieron durante la Segunda Guerra Mundial, cómo la Alemania nazi destruyó las vidas de la gente del bando contrario, pero también las de sus propios soldados.

Las vidas de Marie-Laure, que con doce años tiene que huir a la ciudad de Saint-Malo llevando consigo una de las joyas más preciadas del museo, y de Werner, que se convierte en un experto en construir y reparar radios y es reclutado por el ejército alemán, se cruzan finalmente y cambian para siempre. La mirada inocente de dos niños que narran cómo vivieron una guerra que les era completamente ajena es una lectura ideal para los días lluviosos de primavera, en los que apetece trasladarse a otro lugar, a otra época.

El labrador de aguas

Huda Barakat | La otra orilla / Belacqua

Una historia de amor y odio; de guerra y paz; de tristeza y alegría; de destrucción y construcción. Una historia sobre el Beirut en guerra. El Beirut de 1975. Una historia cargada de sensualidad, en la que a través de los personajes de Shamsa y Nicolás, ir descubriendo los secretos de los diferentes tipos de tela y del romanticismo más sensual entre los dos protagonistas. Si el terciopelo es la tela más cara, lujosa y con calidad del mercado, sin duda, el Labrador de aguas es el terciopelo de las novelas sobre Beirut de 1975. La finura y sensibilidad de las palabras encierran el dolor más profundo que un ser humano puede vivir cuando se ve inmerso en una ciudad en guerra, cuando lo ha perdido todo y cuando su búsqueda consiste en encontrarse a sí mismo.
Una obra redactada con la fuerza del algodón egipcio, la clase del terciopelo y la finura y delicadeza de la seda.

“Solo siente nostalgia del pasado aquel a quien el presente ha abandonado”.

Los Gritos del Pasado

Camila Läckberg | Maeva

El buen tiempo llega a Fjällbacka, un pequeño pueblo de pescadores situado a 150 kilómetros de Gotemburgo, Suecia, y donde su población se multiplica durante los meses de verano para disfrutar de los paseos marítimos y de las siestas al sol en la costa. En esa paz veraniega, un niño descubre el cadáver de una turista alemana cruelmente asesinada. Muy cerca de allí, la policía encuentra los esqueletos de dos mujeres desaparecidas hace veinte años. El detective Patrick Hedstrom y la escritora Erika Falck tendrán que aparcar sus merecidas vacaciones para resolver un caso en el que terminarán descubriendo que todas las víctimas tienen alguna relación con un predicador y su particular familia.

“Le resultaba extraño defender al mismo hermano al que, por lo general, no dejaba de criticar, pero la sangre es más espesa que el agua…”

Para leer en primavera 4

La memoria secreta de las hojas

Hope Jahren | Paidós

La geobióloga Hope Jahren crea un emocionante relato de su nueva vocación por la botánica a través de un ensayo que nos revela la vida secreta de las plantas. ¿Están en todas partes y no nos damos cuenta? Es así. “Los árboles tienen casi tantas hojas, como cabellos tenemos los seres humanos”, afirma Hope. Un libro que, en el mejor de los casos, hace para la botánica lo que ensayos de Oliver Sacks hizo por la neurología. Una narración que va más allá de do it yourself  del cuidado de las plantas, es un manifiesto importante dentro del cambio climático.

La vista desde aquí

Ignacio Peyró | Elba

La conversación vuelve aquí a confirmarse como principal alimento de la dieta intelectual. Como centro de gravedad, la Historia, los recuerdos y las referencias a la experiencia. En el aire, ideas de peso que sin embargo sobrevuelan ligeras por un texto capaz de sumergir la mente en un refrescante río de argumentos. El editor de la sección el Subjetivo, Ignacio Peyró dialoga con un referente de las letras españolas: el prolífico y polifacético Valentí Puig, también colaborador de la sección de opinión de The Objective. Un imprescindible para esta primavera.

“Sí, cada tiempo tiene sus locuras. A veces resulta más difícil otear más allá de la gran bruma…”

Antología poética

Wislawa Szymborska | Visor

La poeta polaca Wislawa Szymborska era una mujer difícil que quería tener los ojos claros solo porque los suyos eran oscuros. Vivió en la época soviética y primero abrazó el Partido para luego combatirlo. Su poesía es un tesoro; es tierna y amarga y demuestra a las claras que nuestra querida Wislawa vivió momentos de felicidad, pero siempre muy fugaces, como sus relaciones. Ganó el premio Nobel de Literatura en 1996 y se mantuvo reservada hasta el último de sus días: permaneció recelosa ante los curiosos que se acercaban hasta su casa en Cracovia y confundió a sus biógrafos en cada uno de los datos que concedió. Esta antología traducida por Elzbieta Bortklewicz es un buen comienzo para adentrarse en la mirada de Wislawa, ahora que entra la primavera.

“Nada ocurre dos veces
y no ocurrirá. Por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

Siendo alumnos más torpes
en las escuelas del mundo
no repetiremos años,
inviernos o veranos”

Save

Save

TOP