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Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre

Lidia Ramírez

Foto: Lidia Ramirez
The Objective

Hay un sonido que aterra a 50 millones de niños. Y no se trata del rechinar de una puerta que se abre poco a poco, ni de voces en el pasillo, ni de estruendos… Hablamos del sonido del hambre, que no sólo atemoriza a medio centenar de millones de pequeños, sino también a 167 millones de personas en todo el mundo. Un sonido que no sólo produce miedo, sino también vergüenza.

En 2016, el hambre volvió a aumentar. La pobreza extrema, los conflictos armados, la inestabilidad política y los desastres naturales son las principales razones de este aumento. Y mientras que las crisis humanas aumentan, los fondos públicos destinados a ayuda internacional se reducen.

En este contexto, el apoyo del sector privado y de los particulares es clave. Por ello, desde hace ocho años, Acción contra el Hambre (ACH) lleva a cabo la campaña Restaurantes contra el Hambre, una iniciativa en la que restaurantes y bares de todo el país contribuyen a la lucha contra la desnutrición infantil. ¿Cómo? Durante dos meses (del 15 de septiembre al 15 de noviembre de 2017) destinan a ACH una pequeña parte del precio de determinados platos de su carta (entre 0,50 y 2 euros) que se destinarán a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la desnutrición. “En los siete años en los que se ha celebrado este reto se han reunido 855.000 euros“, explica en la rueda de prensa de presentación de la campaña Christian Poliansky, director adjunto de Fundraising de Acción contra el Hambre, quien detalla que la elaboración de una serie de sobres llamados Alimentos Terapéuticos Listos para su Uso, que contiene todos los micronutrientes necesarios para recuperar a un niño en pocas semanas, tiene un coste de 40 euros. Así, gracias a esta campaña 21.000 niños han podido recibir este tratamiento.

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Quique Dacosta en Senegal. | Foto: Lys Arango / Acción contra el Hambre

Hasta la fecha, se han inscrito 939 restaurantes de todas las Comunidades, aunque Poliasky prevé que sobrepasen los 1.000 de aquí hasta el final de la campaña. Para saber qué restaurantes colaboran en tu localidad pincha aquí y accederás a un directorio para buscar por zona geográfica y tipo de cocina.

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Entre los cocineros que este año respaldan el reto encontramos nombres conocidos como Carmen Ruscalleda, en Cataluña, Juan Carlos Padrón, en Canarias, Paco Morales, en Andalucía, y Quique Dacosta, en Valencia, quien además este año es el padrino de la campaña. “El hambre es la peor vergüenza del ser humano. Es intolerable  que un mundo que es capaz de producir alimentos para todos no consiga alimentar a toda la población”, hace hincapié el chef tres estrellas Michelin, quien en un intento de concienciarse aún más viajó hasta Podor, Senegal, donde tres millones de niños, 1.800 al día, mueren por desnutrición cada año. “Necesitaba tener esa percepción de lo que sucede en el terreno y cómo se puede ayudar, para trabajar desde la base”, nos cuenta el cocinero, quien hace un llamamiento a todos sus compañeros para que se inscriban en este reto contra la “vergüenza” del hambre:  “El sector es muy solidario sobre todo con las cosas del comer, por eso les quiero pedir a todos mis colegas que se involucren en Restaurantes contra el Hambre para seguir creciendo en beneficio de los más necesitados”.

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El chef elaborando uno de los platos del menú solidario. | Foto: Lidia Ramírez / The Objective

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El chef Quique Dacosta invita a los hosteleros a combatir la desnutrición infantil

Foto: Natxo Frances
EFE Fototeca

Acción contra el Hambre ha abierto este martes la convocatoria para participar en la octava edición de su iniciativa Restaurantes contra el Hambre, que se celebrará del 15 de septiembre al 15 de noviembre en todo el país. El chef Quique Dacosta, embajador de esta ONG, apadrina esta iniciativa en la que restaurantes de todo el país reúnen fondos para combatir la desnutrición infantil en el mundo.

“Nosotros, cocineros y hosteleros, podemos ayudar a salvar vidas”. Con estas palabras el chef Quique Dacosta está haciendo un llamamiento al sector hostelero para que participen en la nueva edición de Restaurantes contra el Hambre, de la que es padrino, y así sumar fuerzas para acabar con la desnutrición infantil. En su opinión, “no hay nada que sensibilice más a un cocinero que alguien que pase hambre. Nuestra acción natural es alimentar” y por ello, ha invitado a sus colegas de profesión a unirse a la campaña.

Desde el 15 de septiembre al 15 noviembre, los establecimientos determinarán qué plato o platos de su carta, o qué menú, serán solidarios. Esto significa que cada vez que un comensal los solicite, el local donará parte de su precio a Acción contra el Hambre.

La inscripción está abierta y puede realizarse en www.restaurantescontraelhambre.org y en el teléfono 91 771 16 68 hasta el 31 de julio. Un total de 1.258 restaurantes participaron en 2016, reuniendo 190.000 euros.

Dacosta viajó recientemente al norte de Senegal, a una de las regiones del país más golpeadas por el hambre, para conocer de primera mano los proyectos que la ONG realiza para apoyar a las personas más afectadas. El chef visitó un centro de salud en el que se diagnostica y trata la desnutrición infantil y un huerto nutricional, gracias al que las familias pueden diversificar su dieta.

El norte de Senegal vive azotado cada verano por la estación del hambre, el periodo entre cosechas que provoca la muerte de un millón de niños por desnutrición en todo el Sahel y que en 2017 además se agrava con violencia, movimientos de población, campos quemados o abandonados, mercados interrumpidos, informa Acción contra el Hambre.  Se estima que 3,3 millones de niños podrían padecer desnutrición en su forma más severa y medio millón de niños podrían perder la vida en el Sahel este verano.

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Quique Dacosta: "El hambre es la peor vergüenza del ser humano"

Lidia Ramírez

Esta entrevista es de esas que te dejan muy buen sabor de boca y un regustillo de positivismo y solidaridad. Quique Dacosta es un hombre forjado a sí mismo. Desde su más tierna infancia supo que todo lo que quisiera ser tendría que ganárselo con esfuerzo, dedicación y constancia. Su primera aproximación con el mundo de la cocina fue fregando platos en un bistrot con el objetivo de ayudar económicamente en casa. Nadie por aquel entonces sospechaba que ese joven que viajó a Denia para ser Dj se convertiría en uno de los mejores chef de España galardonado con tres estrellas Michelin y presente en la lista 50 Best Restaurant del mundo. “Es más de lo que pude soñar cuando decidí dedicar mi vida a la labor de dar de comer a personas en el marco de un restaurante”, nos confiesa Dacosta. Sofisticado, elegante en sus movimientos y clásico algunos ya lo han bautizado como el dandi de la cocina española.

(Foto: Quique Dacosta)
(Foto: Quique Dacosta)

Muchos aseguran que el camino más corto para llegar al corazón pasa por el estómago, y el tres estrellas Michelin parece conocer bien esta teoría.  Cocinando el Mediterráneo, una vez más Dacosta se ha unido a la campaña Restaurantes contra el Hambre –la mayor iniciativa solidaria de la hostelería en España promovida por Acción contra el Hambre– para luchar contra la desnutrición infantil sirviendo ‘los platos que más alimentan’ y, de esta forma, ayudar a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la desnutrición.

El gentleman de los fogones españoles nos abre las puertas de sus restaurantes y de su corazón.

Kebab de carrillera de ternera estofada (Foto: Quique Dacosta)
Kebab de carrillera de ternera estofada (Foto: Quique Dacosta)

¿Cuál es para ti la recompensa de colaborar en un proyecto como Restaurantes contra el Hambre?

No busco recompensa, creo que es un deber, una responsabilidad. Y si siendo padrino de esta campaña logramos ser más, estaré muy feliz por ello. Hay muchas cosas por hacer.

Participamos con los 4 restaurantes –Denia y Valencia–: Quique Dacosta Restaurante, Mercatbar, El Poblet y Vuelve Carolina. Colaboramos con un menú solidario completo en cada uno de ellos.

¿Cuál es la primera vez que sentiste la necesidad de ayudar a alguien?

No recuerdo un momento específico. Creo que ayudar a los demás viene de serie. La educación en valores que te da tu familia hace que este sentimiento aflore ante las dificultades del prójimo.

“Somos altavoces y tenemos una responsabilidad con la sociedad”

Cuéntanos una situación o vivencia en la que tú has agradecido la ayuda de los demás.
El hecho de que haya alguien cada día que se interese por ti, por tu bienestar, es algo de agradecer. Contar con una familia y unos amigos que puedan echarte una mano cuando los necesitas es un tesoro que muchas veces no apreciamos.

¿Qué les dirías a los hosteleros para que se apunten al programa Restaurantes contra el Hambre?
Muy pocas veces tenemos a mano cambiar la vida de una persona en dificultades. Unidos somos más fuertes y nuestra colaboración puede llegar a mucha más gente. A diario sentamos a muchas personas en las mesas de nuestros restaurantes atraídas por nuestro trabajo. Hagamos que muchas otras puedan sentarse en una mesa con sus familias a comer.

Té denso de galeras y hojas de alcachofa de la Vega Baja  (Foto: Quique Dacosta)
Té denso de galeras y hojas de alcachofa de la Vega Baja (Foto: Quique Dacosta)

Según la Federación Española de Hostelería y Restauración, los restaurantes españoles desperdician más de 63.000 toneladas de comida al año. ¿El sector hostelero y restaurador de nuestro país es realmente consciente de la necesidad de luchar contra el hambre?
Creo que hay que concienciar antes sobre muchas otras cosas que al final llevarán a la sociedad a darse cuenta de que en el mundo en el que vivimos no podemos tolerar ciertas cosas. El hambre, a mi modo de ver, es la peor vergüenza del ser humano. Confío plenamente en la educación y una sociedad que es consciente de que el desperdicio de alimentos es un vaso sangrante avanzará seguro. Pero el problema es que no pensamos en global, que no queremos darnos cuenta de que nuestros actos afectan al resto de la sociedad. Soy optimista a pesar de todo, y por eso me uno a campañas como esta. Son una herramienta no sólo para recaudar fondos, también para aprender.

Más de 800 millones de personas en el mundo están desnutridas

El chef italiano Massimo Bottura, considerado uno de los mejores chef del mundo, ha aprovechado los recientes Juegos de Río para llamar la atención sobre el despilfarro de comida y la pobreza en las calles cariocas, ¿hay cada vez más compromiso en la lucha contra el hambre?
Yo diría que hay cada vez más sensibilidad y ganas de hacer algo más allá que actuar sólo como donante. Sigo pensando que los problemas son mucho más graves de lo que nos quieren hacer ver. También creo que hacer algo es mejor que nada, y que cualquier cosa que emprendamos para paliar esta terrible situación aminorará el sufrimiento de algunas personas. Pero al final se trata de hacer cosas que de verdad acarreen un cambio. El Refettorio Gastromotiva de la mano de Massimo tocará muchas conciencias y abrirá puertas. Somos altavoces y tenemos una responsabilidad con la sociedad que nos ha legitimado para ello.

Quique Dacosta Restaurante (Foto: Quique Dacosta)
Quique Dacosta Restaurante (Foto: Quique Dacosta)

En el mundo más de 800 millones de personas están desnutridas, La FAO insta a comer insectos para combatir el hambre, ¿puede ser esta la solución para combatir la desnutrición y la falta de comida? ¿Son los insectos una fuente de alimento nutritiva y saludable?
Creo que en situaciones extremas esta podría ser una buena solución si así lo avalan los nutricionistas. Yo no sé si es una gran fuente de alimento. No cocino con insectos y sinceramente nunca me han interesado. Los he probado, algunos cocineros amigos los utilizan, unos por poner exotismo en sus platos, otros porque lo tienen instaurado en su cultura. Apuesto por soluciones que respeten las tradiciones e incluso gustos de cada cultura. Creo que las medidas para este terrible problema están mucho más allá de los insectos. Pero si son parte de la solución me parece estupendo.

Tres estrellas Michelin, presente en 50 Best Restaurant, Mejor Restaurante Europeo… ¿Has llegado ya con tu cocina donde querías llegar?
En cuanto a reconocimientos posiblemente es más de lo que pude soñar cuando decidí dedicar mi vida a la labor de dar de comer a personas en el marco de un restaurante. Ahora bien, soy una persona competitiva. Quiero lo mejor para mi proyecto que es el de mi equipo. Por lo tanto seguiremos trabajando para seducir a los comensales de todo el mundo que vengan a Denia a vivir la experiencia gastronómica más importante de su vida.

En una profesión como la tuya, el trabajo en equipo es fundamental, danos tu “receta” para conseguir que tu equipo se implique y esté unido en busca de un objetivo.
Hacer que se sientan parte del proyecto es fundamental. Escuchar sus ideas, trabajar con ellos en el desarrollo de nuevas cosas, hace que el equipo se fortalezca. Animarles y quererles. Enseñarles y aprender de ellos. En definitiva, un respeto mutuo.

¿Cómo nos sorprenderá próximamente Quique Dacosta?
Vamos a seguir en la línea de explorar nuevas sendas que den platos únicos, con un gran protagonismo al territorio, a sus productos, a aquellos que son únicos, nada conocidos en algunos casos. Una de nuestras labores es descubrir lo que este lugar especial esconde y con una intención puramente evolutiva: ponerlo al nivel gastronómico mundial con la misma solvencia que el producto de cualquier región del mundo que goza ya de prestigio.

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Quique Dacosta, en búsqueda de los ingredientes olvidados

Lidia Ramírez

Comienza la búsqueda. Su búsqueda. Aquella que le lleva hacia adelante, aunque para ello tenga que mirar hacia atrás. Innovación, conocimiento e inteligencia por encima de todo. Así es la cocina de Quique Dacosta, un trabajo creativo y de investigación en complicidad con el territorio. Y así es su nuevo menú: DNA La Búsqueda’.  Una nueva propuesta gastronómica para disfrutar durante esta temporada en su restaurante tres estrellas Michelin de Denia cargada de “sinceridad, sentimiento, expresión y verdad”, en palabras del propio chef, que una vez más nos abre las puertas de su local estrella presente en la prestigiosa lista World’s 50 Best Restaurants y dos veces premiado Mejor Restaurante de Europa por Opinionated About Dining.

(Foto: Pelut i Pelat)
Quique Dacosta Restaurante, Denia. (Foto: Pelut i Pelat)

Pasado, presente y futuro se fusionan para transmitir sabores perdidos a través de alimentos olvidados que hoy en día no son tan populares, pero que son parte del ADN del territorio y sus gentes. El rape curado y escabechado en fenol mari encurtido y la sopa de guindillas son algunos de los platos que conforman este nuevo menú que lucha contra “la simplificación del mercado” y que el comensal puede degustar por 199 euros.

Charlamos con el tres estrellas Michelin que nos cuenta todas sus sensaciones de esta nueva temporada.

‘DNA La Búsqueda’ es el nombre del nuevo menú, ¿por qué has elegido este concepto para denominar la nueva temporada? 

El territorio es muy fuerte y explorarlo se ha convertido casi en una obligación. No porque sea desconocido pero sí que se están dejando perder productos, formas de conservar y de hacer que han hecho de este lugar lo que es hoy, cultural y gastronómicamente hablando. En esencia son palabras que buscan rastrear y descodificar. Rascar en el DNA (ADN) nos va a llevar a encontrar las capas menos evidentes de La Cocina de mi entorno y también de mi conocimiento. La búsqueda es una actitud, que nos lleva hacia adelante aunque para ello miremos hacia atrás o hacia el lado. Somos innovación por encima de todo y ese es el motor que hace mover este vehículo que quiere crear nuevos mapas de ruta para llegar a destinos próximos desde la disconformidad a la felicidad.

Sopa de guindillas e Hígado de Rape curado y escabechado en fenol mari encurtido. (Foto: Quique Dacosta)
Sopa de guindillas e Hígado de Rape curado y escabechado en fenol mari encurtido. (Foto: Quique Dacosta)

‘DNA La Búsqueda’ ha sido el resultado de largos meses de investigación y elaboración. Para ello, pasas gran parte del tiempo ‘encerrado’ en tu laboratorio preparando la nueva apuesta gastronómica. ¿Cómo transcurre todo este tiempo y en qué te inspiras para la elaboración de los nuevos platos?

En verdad no es un laboratorio, es una de las cocinas del restaurante. La llamamos Studio de creatividad y está aparte de las cocinas de producción y de servicio. En ella investigamos y exploramos nuevas fórmulas. Está en funcionamiento diez meses al año. Es un espacio muy especial que nos permite trabajar en aquellas cosas que se convertirán en platos, que buscan transmitir lo que soy y lo que quiero comunicar, con el leguaje más próximo que es el de la cocina.

Me inspiran cosas, me inspiran momentos, vivencias, personas. Este año mi territorio está muy presente en el menú. En verdad siempre ha estado, pero ahora más intenso. Hemos rascado más y más y hemos recuperado muchos ingredientes y formas de hacer que se están olvidando y que incluso ni se conocen.

“‘DNA La Búsqueda’ apuesta por los ingredientes perdidos y sabores olvidados”

¿Cómo es ese proceso de elaboración en el Studio de Creatividad? 

El espacio es posiblemente el lugar ideal para llevar a cabo esta parte de nuestro trabajo tan importante. Hemos puesto todo nuestro conocimiento y Porcelanosa su musculatura para abrazarnos a la tecnología, materiales nobles, nuevos materiales, diseño, iluminación, acústica y crear un espacio diferente y motivador. Juanfra Valiente (jefe de creatividad), otros cocineros y yo pasamos muchas horas en el Studio. No solo investigamos y probamos con alimentos, también lo hacemos con el equipo del Food Design Lab, una parte de nuestro hacer muy ligada al diseño desde la cocina. Es por tanto un escenario polivalente, siempre en un ambiente de trabajo y creación y donde algunos clientes y amigos han podido sentarse a comer.

Tu primera aproximación con el mundo de la cocina fue fregando platos en un bistrot con el objetivo de ayudar económicamente en casa hace ya de esto 30 años. ¿Tras tres décadas en la profesión, cuál dirías que es el secreto de tu éxito?

La pasión. El equipo. La constancia. La humildad. El esfuerzo. El respeto a mis colegas y a La Cocina. La complicidad con la naturaleza y mi entorno. La cocina es mi lenguaje, mi manera de comunicarme como ser humano.

¿Cómo te condiciona ser uno los ocho chef con tres estrellas Michelin de España?

No me condiciona, más bien diría que abre puertas y hace que me plantee objetivos que van más allá del restaurante, explorando colaboraciones con otras disciplinas y profesiones y comprometiéndome también con acciones sociales relacionadas con la alimentación y la nutrición. Por otra parte, las tres estrellas son un reconocimiento al trabajo de un equipo que ha creído en un proyecto y que trabaja cada día por satisfacer a los clientes que depositan su confianza, permitiéndonos alimentarles y seducirles.

Gastronomía creativa al servicio de quienes más lo necesitan

Referente mundial de la alta gastronomía, Quique Dacosta también saca tiempo para colaborar con causas benéficas como con la campaña Restaurantes contra el Hambre –la mayor iniciativa solidaria de la hostelería en España– a través de la cual recaudan fondos para luchar contra la desnutrición infantil. Embajador de Acción contra el Hambre, cruzó fronteras y recientemente ha estado visitando Senegal, uno de los países con mayor índice de desnutrición.

¿Cuál es tu compromiso con uno de los países más pobres del mundo?

Mi compromiso y sensibilidad es total con el hambre en el mundo y ahora más que nunca como embajador de Acción contra el Hambre. Ir a Senegal era un ejercicio de aprendizaje: conciencia y análisis. Ver de qué manera puedo aportar conocimiento y ser útil. Además, afortunadamente puedo llegar a mucha gente y créeme, la llamada a la acción es inmediata. Desde Restaurantes contra el hambre, mi sector, mis colegas y los clientes tenemos ya un compromiso y debemos seguir respaldando de manera ejemplar esta campaña en beneficio de los que necesitan nuestro apoyo.

(Foto: Quique Dacosta)
Quique Dacosta durante su visita a Senegal como embajador de Acción contra el Hambre. (Foto: Quique Dacosta)

¿Personalmente y gastronómicamente, qué ha aportado Senegal a Quique Dacosta y que ha aportado Quique Dacosta a Senegal?

Mi paso ha sido muy corto y sigiloso. Fui a ver, aprender, sentir y conocer esa realidad que parece tan lejana. No creo, ni quiero, ni espero que se acuerden de mí demasiado, tienen cosas realmente más importantes. Pero desearía desde aquí saber ayudar y que sepan que hay un antes y un después de mi visita. Yo creo que el conocimiento aplicado a las realidades de esas comunidades pueden ser de gran ayuda. Pero hay algo que debemos sacarnos de la cabeza. ¡No somos salvadores, esas mujeres están llenas de ideas y son muy trabajadoras! Necesitan nuestro apoyo y nuestro saber hacer.

“Hay tan poco en Senegal que los árboles dan, a modo de frutos, bolsas de plástico vacías”

En este sentido, Quique destaca tres cosas que le han marcado a lo largo de este viaje:

QUIQUE DACOSTA
El chef cocina en Senegal durante su visita. (Foto: Quique Dacosta)

La primera es la grandeza, fortaleza y capacidad de las mujeres y a la vez, la vulnerabilidad de los niños del fútbol (así los llamó yo, por su devoción a los clubes y futbolistas) y la esperanza que encarnan, aunque ellos no lo saben. La segunda es que en muchas comunidades el hombre suma muy poco, en algunas ocasiones resta, y cuando hay algún hombre talentoso que suma, casi no se nota de tanto que hay que remontar. Y la tercera tiene que ver con la dejadez, escenificada a modo de caso y decadencia, con los plásticos que invaden el paisaje. A nadie le importa y les invade, contamina y daña. Hay tan poco en Senegal que los árboles dan, a modo de frutos, bolsas de plástico vacías.

Gastronómicamente para mí era algo totalmente nuevo. Pero la base de la alimentación me recordó mucho a la nuestra: arroz, verduras, pollo/cordero/pescado. Disfruté mucho compartiendo con las cocineras ese momento de amor que es cocinar para alimentar a los demás. No podíamos hablar por cuestiones de idioma, pero compartimos el lenguaje de la cocina que es absolutamente universal. Fui muy feliz.

Más de 800 millones de personas en el mundo están desnutridas, ¿cuál crees que podría ser la solución para acabar con el hambre en el mundo? 

Sabemos que hay alimentos para todos. Somos la generación que puede acabar con el hambre en el mundo. No lo digo, está probado. Que no suceda es la mayor vergüenza del ser humano. Hay muchas barreras. El problema es que siempre han estado y parece que estamos dispuestos a perpetuarlas, porque es una realidad que nos queda muy lejana, no nos toca y estamos anestesiados. Para empezar, podemos implicarnos en algún proyecto grande o pequeño. Y ya que no tenemos el poder decisión, sí que tenemos el poder de presionar, de levantar la voz y de actuar. No debemos mirar a otro lado, ni bajar los brazos, ni esperar a que otro lo haga.

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La traición

Laura Fàbregas

Foto: YVES HERMAN
Reuters

¿Qué pasa en Cataluña? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí, y por qué los que no somos independentistas hemos tardado tanto en hablar?

La respuesta tiene que ver con el factor humano. Hemos tardado tanto en alzar la voz porque por mucho tiempo hemos sentido que formábamos parte de ellos: del mismo pueblo, no sé si un sol poble, pero sí un pueblo cívicamente unido. Hemos abandonado progresivamente el espacio público por temor al ostracismo o la muerte civil. A que nuestros más allegados pensaran que no éramos dignos de su confianza. Porque, digan lo que digan, la libertad más difícil no se ejerce ni contra el poder –en democracia, siempre algo abstracto y lejano– ni tampoco contra la publicidad. La libertad más difícil se ejerce contra los amigos. Contra los tuyos.

El sociólogo Émile Durkheim habló de “efervescencia colectiva” para explicar este fenómeno donde una sociedad comparte prácticas, hábitos y creencias como, por ejemplo, las Diadas. Durkheim ha sustituido a Montesquieu quien, probablemente, hoy sería un facha para la mitad de catalanes.

En Cataluña se han roto los valores de la ilustración. Los que hacen que un individuo pueda discrepar de los suyos a través de la razón independientemente de la compasión, el amor y las emociones que pueda sentir por ellos. Por eso tanta gente se sintió interpelada en la jornada del 1 de octubre al ver que una parte de los suyos recibía porrazos. Aunque pensara que eran ellos los que estaban equivocados. Como una madre que no quiere que metan a su hijo en la cárcel, aún sabiendo que es culpable. El valor está en decirle a su hijo que se ha equivocado, pero nadie discutiría el amor y lealtad de esa madre.

El nacionalismo destroza el terreno común que posibilita el debate, incluso entre familiares. Un liberal, un socialdemócrata e incluso un comunista pueden debatir sobre cuál es la mejor manera de generar riqueza y distribuirla. Un nacionalista no puede, porque aunque lo vista de racionalidad, el último eslabón de esta ideología apela a la parte emocional. Y si no estás con los tuyos, eres un traidor.

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