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Cómo vestirte para una boda si estás embarazada

Redacción TO

Si elegir el atuendo adecuado para un enlace o compromiso social ya supone un quebradero de cabeza para la mayoría de mujeres, las embarazadas sufren por partida doble no solo por encontrar un look que se adapte a su talla y estilo, sino por gastar un presupuesto en algo que solo les va a servir para volver a llevar durante tan solo unos meses.

Pai Pai, un espacio pensado en el que curvies y embarazadas puedan encontrar su talla y alquilar vestidos de fiesta adaptados a ellas cuenta con un servicio de asesoramiento para solucionar dudas como “¿dónde encuentro mi talla?”, “¿qué forma y color de vestido me favorece más?”, “¿qué tipo de complementos necesito para completar el look?” o, muy especialmente: “¿cómo adaptar mi presupuesto a un modelo que probablemente sólo lleve una vez?”.

El negro y el rojo nunca fallan

“El negro es un básico infalible”, reconocen desde la marca, “y resulta especialmente adecuado si queremos maximizar el efecto estilizante de este color, independientemente de si el evento es de noche o no”. El rojo, otro color de esta temporada, favorece tanto a pieles claras como más morenas, destacando especialmente por su versatilidad y magnetismo. Para la noche, la marca recomienda apostar por tonos vino o cereza, ricos en elegancia y fácilmente combinables con complementos en plata, dorado o negro. También el verde, en todas sus tonalidades pero destacando especialmente el oliva y verde césped, será un aliado para este tipo de eventos por su solemnidad y reinado como color tendencia.

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Para la noche, tonos vino o cereza. | Foto: Pai Pai

Los estampados también tienen un hueco en las opciones para los looks premamá. Aunque es necesario no abusar de ellos si el estado de gestación es muy avanzado (para no crear un efecto óptico extraño). El estampado floral representa una elección adecuada, especialmente para looks más casuales y eventos de día.

La forma y estilo del look también influirán a la hora de decantarse por un vestido, un mono (la opción más de moda, si bien quizá no la más cómoda) o un conjunto de blusa y pantalón o falda. El escote, tanto de espalda como delantero, no tiene que suponer un problema, especialmente cuando se trata de vestidos livianos y tipo oversize, así como conjuntos de dos piezas. “Muy acertado también es elegir vestidos de corte imperio, que resultan sumamente cómodos y favorecedores”, comentan desde la firma. “Realzan la figura y permiten llevarlos con looks lisos o estampados”. También el cuello barco representa una opción sumamente elegante y adecuada para los eventos más elegantes, tolerando especialmente bien el monocolor y los tonos empolvados.

Continúa leyendo: 5 consejos para hacerte selfies como un influencer profesional

5 consejos para hacerte selfies como un influencer profesional

Redacción TO

Foto: Neil Hall
Reuters

Los selfies se han convertido en un hito de nuestra era, y es que, en los últimos años, sacarse una buena foto se ha convertido en todo un arte. Instagram está repleto de selfies artísticos y otros que casi podrían pasar por retratos florentinos con las bellezas más imponentes de la red. Pero no te dejes engañar, todo tiene su truco. La grandes influencers como Chiara Ferragni también ha tenido que practicar para que sus selfies reflejen su glamour. Hoy, de la mano de simplehuman, te traemos cinco trucos para que salgas siempre guapo.

Los primero y más importante es saber qué va a afectar al resultado final de la foto y esto es: la posición de la cámara, la posición del cuerpo, el gesto de la cara y lo que muchas veces olvidamos, la luz y el color.

  • Posición de la cámara: colócala en una posición elevada (a unos 30º) con el brazo extendido para afinar tu rostro y tu cuerpo y resaltar tus ojos.
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La posición de la cámara debe estar a unos 30º con respecto al cuerpo. | Amir Cohen/Reuters
  • Torso: ladéalo levemente situando el peso en la pierna que queda atrás o, si estás sentada, simplemente haciendo una leve curva hacia atrás. Así te verás mucho más estilizada.
  • Cara: es muy importante estirar tanto el cuello como los hombros, aunque sin pasarse. Para equilibrar los pesos debes bajar y ladear levemente el mentón. Con esto verás cómo tu figura se estilizará aún más. Los ojos deben ser un punto muy importante, y para sacarles el mayor partido el secreto está en entrecerrarlos levemente mirando hacia arriba de forma que parezcan más grandes y se reduzca la apariencia de tus líneas de expresión. Por último, la boca siempre queda mejor relajada y entreabierta.
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Para sacar el mayor partido a la mirada en los selfies, el truco está en entrecerrarlos levemente. | Foto: Reuters

  •  Iluminación y maquillaje: una buena luz es clave tanto para que se vea la foto de calidad como para que no se remarquen imperfecciones ni tu piel se vea apagada. Tu maquillaje también debe estar impecable e ir acorde con la iluminación para destacar tus mejores rasgos. ¿Vas a hacer tu próxima foto en casa, en tu lounge favorito o al aire libre en un día soleado? Tenlo muy en cuenta a la hora de prepararte.
  • Pequeños detalles: si añades a la foto un punto de color, por ejemplo, en tus labios, ojos o pómulos, darás más dinamismo a la imagen y la harás más impactante. Un mechón de pelo al viento también cuenta. Recuerda que la cámara lo capta todo, así que las cosas más pequeñas pueden marcar la diferencia.

Continúa leyendo: La redes estallan contra Aurosa, una cerveza "sólo para ellas"

La redes estallan contra Aurosa, una cerveza "sólo para ellas"

Lidia Ramírez

Foto: Aurosa.com

Ir con una Heineken o Carlsberg en la mano no es glamuroso ni femenino. O eso es lo que debe de pensar la empresaria checa Martina Šmírová que ha creado la primera cerveza “sólo para ellas”, Aurosa, y que según el sitio web “representan la fuerza de una mujer y la ternura de una niña”. La cerveza, que hasta el momento sólo se comercializa en República Checa y Reino Unido, no descarta llegar a España en los próximos meses. Así lo ha confirmado a este periódico Šmírová, CEO y fundadora de Aurosa. “A través de nuestra tienda online hemos vendido muchas cervezas a España, por lo que en un futuro próximo, nos pondremos en contacto con un distribuidor específico“.

La botella en cuestión es rosa y blanca, maravillosamente instagrammable, y creada para “mantener intacta la feminidad natural” de la mujer. Porque a las mujeres nos gusta las cosas rosadas y brillantes y sacrificamos nuestra feminidad con una pinta en la mano.

"the fire inside me burned brighter than the fire around me"✨ #premiumbeer #lifestyle #fridaythoughts

Una publicación compartida de Aurosa (@aurosa_official) el

La bebida, que tiene un precio de 10 euros la botella de 330ml, comenzó a comercializarse en Londres la semana pasada produciendo un gran revuelo en redes que acusan a la marca de “sexista”.

Por su parte, la compañía se ha apresurado a defenderse en su página de Facebook: “Realmente valoramos la opinión de todos y estamos agradecidos. Nuestro objetivo es crear un producto hermoso para celebrar la feminidad y la elegancia de las mujeres. Si usted no está de acuerdo, lo sentimos por no tenerlo de nuestro lado, sin embargo, seguimos siendo fieles a nuestro producto. Aurosa no tenía la intención de ofender a nadie”.

La reacción se produce en medio de una creciente ira por la publicidad sexista. La semana pasada Audi provocó gran indignación en China después de comparar a las mujeres con los coches de segunda mano en un anuncio. En la imagen publicitaria se ve en pleno altar y frente a un sacerdote, a una suegra con cara de reprobación que se dirige a una novia con velo, le tira de la nariz, inspecciona detrás de sus orejas y le mira los dientes como si fuera un caballo para finalmente dar su aprobación ante la pareja, que suspira aliviada. Tras el aprobado inicial que hace a todos respirar tranquilos, los ojos de la suegra se ensanchan de sorpresa mientras se enfoca a los pechos de la novia. La imagen se corta y aparece un Audi rojo con una voz que dice una certera pero desafortunada frase: “una decisión importante debe hacerse con cuidado”. Y, a continuación, aparece la dirección de la página web de ventas de coches de segunda mano de la compañía alemana.

La Advertising Standards Authority (ASA) ha prohibido recientemente los anuncios que fomenten los estereotipos de género. Una nueva normativa que entrará en vigor el próximo año.

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Navidad obscena

Manuel Arias Maldonado

Foto: JON NAZCA
Reuters

En Navidad, de un tiempo a esta parte, uno siente nostalgia de la Navidad. O sea, de la Navidad tal como era antes o como uno la recuerda: breve, concentrada, sintética. Su modesta estructura se componía de una semana preparatoria y una quincena de ejecución: desde las vísperas de la lotería hasta la comida de Reyes. Se parecían, o querían parecerse, al anuncio de turrones El Almendro que rodó Víctor Erice: sentimentales pero austeras, representaban un breve descanso organizado alrededor de la idea de la reunificación familiar. Su contención las hacía soportables, hasta el punto de que uno no dudaba en darles una cautelosa bienvenida.

Ahora, en cambio, se hace difícil no estar de acuerdo con los neomarxistas que denuncian la colonización mercantil del mundo de la vida. Por más que uno comprenda la importancia del consumo privado para la buena salud de la economía, parecemos empeñados en dar la vuelta a la conocida inscripción de Delfos que recomienda vivir sin excesos. ¡Todo en demasía! El calendario es implacable: la maquinaria estético-comercial navideña se activa con el así llamado Black Friday en la última semana de noviembre, momento en que también suele procederse al cada vez más melodramático alumbrado de nuestras ciudades, después se intensifica durante el largo puente de diciembre y aún incrementa su presión -formidables descuentos mediante- cuando se acercan las fechas marcadas en rojo en el calendario oficial. En paralelo, se suceden los ágapes: la moda imparable de las comidas navideñas -sean de empresa, gimnasio o asociación excursionista- atraviesa todo diciembre dejando tras de sí un rastro de matasuegras y éxitos de los 80.

De manera que bajo el fulgor deslumbrante de las bombillas LED, compradores y festejantes se amontonan en unos centros urbanos intransitables durante seis semanas orgiásticas. Los tiempos cambian: hemos pasado de Erice a Amenábar. Para cuando llega la cena de Nochebuena, no digamos la Nochevieja, el agotamiento es total: uno solo desea que el rápido curso del tiempo le transporte pronto al escenario posvacacional. Y uno siente, sí, una punzada de nostalgia por las viejas Navidades. Aunque se pregunta, también, si no será él quien se está haciendo viejo.

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El último gag de Andy Kaufman

Jaime G. Mora

Foto: CLAUDIO ONORATI
AP

‘Jim & Andy’ es un documental perturbador. Relata la interpretación que hizo Jim Carrey de Andy Kaufman en la película ‘Man on the Moon’, que se estrenó en 1999, cuando Carrey era una estrella de Hollywood, y no ese tipo desquiciado al que acusan de haberle contagiado tres enfermedades sexuales a su exnovia. Hace veinte años Carrey era una estrella de Hollywood, decía, y Milos Forman lo eligió como protagonista del filme. Había pasado más de una década de la muerte del comediante Kaufman y era hora de llevar su vida a las salas de cine. Kaufman no se veía como un humorista. decía que nunca había contado un chiste y se consideraba más bien un “artista de variedades”.

Kaufman no buscaba hacer reír a la gente, sino provocar, y lo llevaba todo al extremo, aunque eso supusiera ganarse el odio de seguidores y ejecutivos. Los que le aplaudían y los que le pagaban, casi nada. Uno de sus ‘números’ más recordados tuvo lugar en pleno movimiento feminista: se le ocurrió organizar peleas de “lucha libre” con mujeres, a las que mandaba a casa a fregar y cuidar de los niños. Hacía todo lo posible, ya fuera en la televisión o en el ring, para enfurecerlas. Era un personaje excesivo para todo, incluso para morir: una variante muy rara del cáncer de pulmón se lo llevó por delante cuando solo tenía 35 años. Lo intentó curar con “medicina natural” y con la ayuda de chamanes.

Jim Carrey, para interpretar su papel, optó por hacer de Kaufman a todas horas, también después del “corten”, y todo aquello quedó grabado. El documental, disponible en Netflix después de haberle quitado el polvo a esas viejas cintas, muestra cómo fue aquel rodaje tan delirante. Se ven las caras de incredulidad de los actores cuando descubren la actitud del actor en el set, la impotencia inicial del director de la película, que no sabe cómo tratar a Carrey, o más bien a Kaufman. Carrey se presentó desde el minuto uno como Andy, y se relacionó con sus compañeros como si fuera su personaje: gritando, disfrazándose, llevando al plató a los Ángeles del Infierno…

“Estaba en Malibú, mirando el océano y pensando: ¿Dónde estará ahora Andy? ¿Qué estará haciendo?”, dice Carrey al recordar los días previos al rodaje. “De repente, Andy Kaufman apareció, me tocó el hombro y me dijo: puedes descansar. Yo haré mi película”. El hilo conductor del documental es una entrevista al actor, que habla fijamente a cámara, sin apenas moverse, con una barba poblada que lo aleja de esa imagen con la que triunfó en los años 90. Dice cosas como “Andy me poseyó, hasta tal punto que llegué a pensar que nunca me liberaría de él”, “A veces no puedo dormir porque siento que he salido de mi cuerpo y solo soy una nube de amor y gratitud y energía” “No somos nada. Y tener eso claro es increíblemente liberador”.

Hacer de Kaufman a todas horas, dice Carrey, lo llevó a dudar incluso de su propia identidad. Cuando acabó la película se sintió vacío, como si él no fuera nadie. ¿Quiénes somos? ¿Somos en realidad quienes creemos ser? En estas reflexiones sobre la identidad se ve que Carrey lleva años haciendo meditación, su remedio para luchar contra la depresión. Pero más que estos desvaríos espirituales, lo interesante de la cinta es ver hasta dónde llegó Carrey haciendo de Kaufman en la vida real. Se plantó sin ningún complejo en la casa de Steven Spielberg para hablar con él, sal en las noticias un incidente que tuvo con otro actor durante la grabación, se plantó en una fiesta en la mansión Playboy como si fuera uno de los personajes de Kaufman…

Carrey convirtió todo el rodaje de ‘Man on the Moon’ en un gag de Kaufman, que para eso lo grabó todo. El último gag de Kaufman. Puede que Carrey sea un lunático, desde luego lo parece, pero es un lunático brillante.

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