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El Día Internacional de la Paz en un mundo en guerra

Marta Ruiz-Castillo

La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 1981 el 21 de septiembre Día Internacional de la Paz y en 2001 acordó por unanimidad fijar esta misma fecha como la jornada de la no violencia y el alto el fuego.

Desde que el mundo es mundo la Historia de la humanidad está llena de guerras en las que pueblos enteros han sido aniquilados por otros, de luchas territoriales, batallas por el poder, sucesiones sangrientas, guerras civiles… El ser humano lleva tanto tiempo batallando como buscando la paz. En la época contemporánea, las dos grandes guerras del siglo XX fueron devastadoras y la paz se convirtió en una necesidad. La creación de la Sociedad de Naciones, que ahora conocemos como Organización de Naciones Unidas (ONU), no ha logrado aún cumplir con su mandato de un mundo en paz. Se han dado pasos, algunos simbólicos, como el de fijar el 21 de septiembre Día Internacional de la Paz, en el que se invita a todos los pueblos a respetar el cese de la violencia y el alto el fuego durante toda la jornada.

Cada año, el Día de la Paz incide en algún aspecto esencial que permita, si no cumplir, al menos sentar unas bases mínimas que ayuden a lograr el objetivo último de un mundo en paz. En esta ocasión se ha elegido el Desarrollo Sostenible recordando que “el fin de la pobreza, la protección del planeta y el logro de una prosperidad ampliamente compartida son factores que contribuyen a la armonía global”. El pasado año, los 193 Estados miembros de la ONU aprobaron por unanimidad 17 objetivos de desarrollo sostenible. “Son universales, se aplican en todos los países y son fundamentales para conseguir la paz”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon en su intervención en junio, con motivo de la cuenta atrás para la celebración del Día de la Paz. “Los líderes del mundo nos han dado una hoja de ruta clara y, siguiéndola, podemos ayudar a construir un futuro de paz y prosperidad”, añadió.

El fin de la pobreza, la protección del planeta y el logro de una prosperidad ampliamente compartida son factores que contribuyen a la armonía global

La paz es el compromiso más importante de Naciones Unidas, recordó en 2015 Ban Ki-moon durante su discurso con motivo de la celebración del Día Internacional de la Paz. Y es cierto. Ese compromiso es el que define la misión de la ONU y su trabajo en el mundo “desde el mantenimiento de la paz y diplomacia preventiva hasta la promoción de los derechos humanos y el desarrollo”.  Los derechos humanos son inherentes a la consecución de la paz, como lo es también el desarme y la no proliferación de armas nucleares, o la democracia y la educación. Son sólo algunos de los factores esenciales que cualquier pueblo necesita para vivir en paz.

Ban Ki-moon toca la campana de la paz. (Foto: Rick Bajornas / ONU)
Ban Ki-moon toca la campana de la paz. (Foto: Rick Bajornas / ONU)

Cada año en este día señalado, el canal de youtube de la ONU se llena de mensajes de paz procedentes de los cinco continentes. Son mensajes de esperanza para el conjunto del planeta pero, sobre todo, para aquellos territorios donde la población civil convive a diario con la muerte provocada por las guerras que siguen causando estragos y desplazamientos masivos, cosechas arrasadas y falta de alimentos.

El incesante horror de las guerras

Sí, en el Día Internacional de la Paz hay que hablar de la guerra. De los enfrentamientos entre hermanos, de las batallas entre territorios, de combates en nombre de no se sabe bien quién o qué, de invasiones por intereses económicos no reconocidos. Guerras, en definitiva, que cada día dejan miles de muertos, decenas de miles de desplazados que buscan refugio, con desigual suerte, en otros países.

Afganistán, Pakistán, Somalia, México, Nigeria, Siria, Oriente Medio, Irak, Sudán del Sur. Son sólo algunos de los países donde las guerras causan más de 10.000 muertos cada año.

Las actuales guerras con más muertos. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)
Guerras que, en la actualidad, provocan un mayor número de muertos. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)

Guerras como las de Afganistán o Irak, en las que la participación de la comunidad internacional a través de grandes coaliciones lideradas por Estados Unidos, han dejado a la ONU en un lugar bastante poco honroso por su incapacidad para frenar las acciones bélicas de Occidente, unas invasiones que han desatado una guerra internacional que fue declarada el 11 de septiembre de 2001, cuando el grupo Al-Qaeda liderado por Osama Bin Laden atentó contra las Torres Gemelas de Nueva York causando más de 3.000 muertos. La paz no parece estar próxima en estos países. Como tampoco la guerra civil en Siria, donde la débil tregua aceptada por las partes en conflicto y acordada por Rusia y Estados Unidos, apenas ha durado unos días con una brutalidad que ha escandalizado a la comunidad internacional. La guerra entre el gobierno del presidente Bashar Al-Assad y los rebeldes comenzó en 2011. Cinco años que dejan un balance desolador: cerca de 300.000 muertos y más de 3.000.000 de refugiados.

Hablar de narcotráfico es hablar de guerra también. En un país como México, donde si uno pregunta le dirán que es un país que vive en paz, hay un conflicto armado que libran desde hace años los distintos gobiernos mexicanos contra los cárteles de la droga. Desde 2006  – cuando el gobierno anunció un operativo contra el crimen organizado en el estado de Michoacán, tras la muerte de 500 personas – y enero de 2012 se estima que han muerto alrededor de 60.000 personas mediante ejecuciones, enfrentamientos entre bandas rivales y acciones de las autoridades mexicanas. Entre las víctimas mortales hay narcotraficantes, miembros de los cuerpos de seguridad, autoridades y civiles.

Uno de los últimos ataques aéreos sobre Siria. (Foto: Ammar Abdullah / Reuters)
Uno de los últimos ataques aéreos sobre Siria. (Foto: Ammar Abdullah / Reuters)

La paz es el fin último de todos los pueblos, pero son muchos los intereses que impiden acabar con conflictos. Luchas por el poder, corrupción, dictaduras. Ante la evidente ausencia de conflictos, en el Día Internacional de la Paz, merecen un capítulo aparte quienes trabajan con la misión de lograr esa ansiada paz.

La Paz no es cosa de un día

Especial recuerdo merecen en esta fecha las miles de personas que trabajan a diario por el restablecimiento de la paz, de la democracia y de la convivencia a costa, en muchas ocasiones, de su propia vida en países en conflicto. Los cascos azules, los cascos blancos, voluntarios, personal de ONGs que se juegan la vida para salvar las de otras personas en situación de riesgo.

Llamamiento a todos los gobiernos, instituciones, organizaciones, así como a todas las personas, para que trabajen en la construcción de una verdadera Cultura de Paz.

Actualmente hay 16 operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz o para promover y proteger los derechos humanos en países inestables que no están en guerra pero que tampoco viven en paz como Haití o Sáhara Occidental. También las guerras civiles para ayudar a procesos de paz como en Liberia, Costa de Marfil, Malí, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República de Sudán del Sur, República Centroafricana, Darfur, Sudán, República de Sudán del Sur, Kosovo, Chipre, Oriente Medio, Líbano, los Altos del Golán sirio, India y Paquistán.

Fuera de la organización de Naciones Unidas, la paz es la razón de ser de numerosas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que se nutren, sobre todo, de personal voluntario. En todas ellas coinciden la defensa de los Derechos Humanos, la prevención de la violencia, la educación para la paz, el apoyo a las personas migrantes y la sensibilización y la movilización social. Trabajan sobre el terreno, amparadas por misiones de paz de Naciones Unidas, aunque no siempre, por un mismo compromiso: la paz.  Son organizaciones muy críticas con los gobiernos, con la política de despachos, por considerar que la paz sería posible si no hubiera tantos intereses económicos relacionados con el petróleo o la industria armamentística, entre otros.

Pacificadores senegaleses de la Misión para la Estabilización (MINUSMA) en Malí. (Foto: Marco Domino / ONU)
Pacificadores senegaleses de la Misión para la Estabilización (MINUSMA) en Malí. (Foto: Marco Domino / ONU)

En España, varias ONGs (Amnistía Internacional, Greenpeace, FundiPau e Intermón Oxfam) denunciaron el pasado año que “la exportación de armas españolas durante el año 2014 ha favorecido la comisión de crímenes de guerra”. En un documento presentado de forma conjunta criticaban “la venta de bombas, misiles y otro tipo de armamento a países en conflicto como Yemen, República Centroafricana, Ucrania, Egipto o Irak”.

Además, la paz no sólo no es posible mientras haya conflictos armados, tampoco será posible si persisten el terrorismo, los delitos de odio, la persecución, la pobreza y la exclusión socioeconómica, que representan “formas de violencia que a diario sufren millones de personas en todo el mundo”, recuerda en este día el Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL). Desde esta ONG, explican que en este Día “trabajamos por la construcción de una verdadera cultura de Paz y reivindicamos el respeto de los Derechos Humanos como herramientas para alcanzar la paz”. En especial, MPDL destaca la grave situación en la que viven 65 millones de personas que, según ACNUR, se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de los conflictos, la persecución o las violaciones de derechos humanos, provocando la peor crisis de refugiados que se recuerda. Más de 5.000 personas murieron ahogadas en todo el mundo durante el año 2015, de las cuales, cerca de 3.000 perdieron sus vidas en el Mediterráneo, cuando sus sueños llegar a un lugar donde empezar de nuevo una vida mejor se quedaron en el camino.

El terrorismo, los delitos de odio, la persecución, la pobreza y la exclusión socioeconómica, representan también formas de violencia que a diario sufren millones de personas en todo el mundo

“Por todo ello, desde el Movimiento por la Paz hacemos un llamamiento a todos los gobiernos, instituciones, organizaciones, así como a todas las personas, para que trabajen en la construcción de una verdadera Cultura de Paz. Solo de esta manera podremos aspirar a vivir en un mundo donde se asegure el respeto de los Derechos Humanos, la justicia social y la igualdad de oportunidades”.

La paz es uno de los deseos que más personas comparten en el mundo y, sin embargo, sigue siendo una quimera.

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La suelta de palomas como símbolo de la paz. (Foto: Pasqual Gorriz / ONU)

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En qué consiste la Ley LGTBI tramitada en el Congreso

Cecilia de la Serna

Foto: Dmitri Popov
Unsplash

Hace unas semanas, el Congreso admitió a trámite la primera Ley de Igualdad LGTBI. Ahora esta pionera legislación deberá afrontar el trabajo parlamentario de enmiendas para su aprobación definitiva, y no todo el mundo conoce exactamente en qué consiste esta ley.

El texto, impulsado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y promovido principalmente por el grupo parlamentario de Unidos Podemos, tendrá previsiblemente el apoyo de la mayoría del Parlamento, incluidos el Partido Socialista y Ciudadanos. En la admisión a trámite de la norma, el Partido Popular se abstuvo, algo que ha llevado a diversos sectores, incluida la propia Federación, a criticar esta actitud considerada hipócrita por parte de quienes encabezaron la marcha del Orgullo, por primera vez en su historia, en el World Pride Madrid 2017.

En qué consiste la Ley LGTBI tramitada en el Congreso 3
El Partido Popular participó en la marcha del Orgullo por primera vez en su historia coincidiendo con la celebración del World Pride Madrid. | Foto: J.P.GANDUL / EFE

Los temas que trata la legislación son, a menudo, el origen de conflictos que afectan al día a día de las vidas de miles de personas en España. La discriminación, en su más amplio espectro, es lo que busca combatir esta norma. Los impulsores de esta ley suelen insistir en la idea de que hemos logrado la igualdad legal pero la igualdad real en la sociedad está aún por llegar. Los asuntos LGTBI se convertirán, gracias a esta nueva ley, en una cuestión de Estado.

Aquí algunas claves que contiene el texto que se debatirá en el Congreso de los Diputados:

1. Despatologizar la transexualidad

Normalizar y despatologizar a las personas trans, es uno de los puntos más urgentes de esta pionera ley. La lucha por acabar con la desigualdad y la discriminación en este colectivo, especialmente vulnerable, se ha intensificado en los últimos años. La Ley LGTBI tramitada en el Congreso plantea el reconocimiento del derecho de autodeterminación del género de las personas sin depender de un diagnóstico psiquiátrico de la denominada disforia de género. Ahora, si una persona trans quiere acceder a tratamientos de reasignación de sexo, debe contar con el citado diagnóstico psicológico. La futura norma prohíbe explícitamente estos exámenes médicos porque “coartan la libertad de autodeterminación de género”, al mismo tiempo que defiende “la vivencia transexual o transgénero no es una enfermedad, un trastorno o una anomalía, sino que forma parte de la diversidad humana“.

2. Más educación LGTBI en las aulas

“Más” por no decir “algo de educación LGTBI”, prácticamente ausente en los temarios académicos. La ley tramitada en el Congreso pide a los centros educativos incluir “contenidos sobre la diversidad sexual, de género y familiar en asignaturas como Conocimiento del Medio en la educación primaria o el movimiento LGTBI en Historia, en secundaria”. Esto ha generado una cierta controversia, ya que los agentes más conservadores de la sociedad critican que este punto promueve la “ideología de género” en las aulas. No obstante, desde la comunidad LGTBI defienden la importancia de este punto ya que la educación se adivina fundamental a la hora de promover la no discriminación entre los más jóvenes. Según datos de la FELGTB, en 2016 más de la mitad de los menores LGTBI sufrió acoso escolar.

3. El derecho explícito y universal a la reproducción asistida

La normativa promovida por la FELGTB y Unidos Podemos incluye el derecho de todas las mujeres a las técnicas de reproducción asistida en los hospitales públicos, con independencia de su orientación sexual y de la Comunidad Autónoma en la que resida. Por ello, la coordinación entre las administraciones públicas es esencial en este sentido, ya que el derecho a la reproducción asistida de las mujeres, sean lesbianas, bisexuales o heterosexuales debe ser el mismo sea cual sea el color político de los gobiernos autonómicos.

En qué consiste la Ley LGTBI tramitada en el Congreso 1
La reproducción asistida será un derecho para todas. | Foto: Al Behrman / AP

4. Eliminación del requisito de matrimonio para la adopción

A día de hoy, y según la legislación vigente desde 2004 cuando el gobierno de Zapatero aprobó el matrimonio y la adopción igualitarios, el matrimonio es condición sine qua non para que un miembro de una pareja homosexual pueda adoptar al hijo biológico o adoptivo del otro miembro. Esta práctica ya venía siendo eliminada, aunque dependiendo siempre del registro civil concreto en el que la pareja quisiera realizar el trámite. Este mismo requisito, que no se aplica a las parejas heteroparentales, constituye una auténtica discriminación, que es lo que busca erradicar la presente ley.

5. Las terapias de reconversión serán ilegales

Hasta ahora, en España no había una legislación a nivel estatal que prohibiera explícitamente las terapias de reconversión o reversión sexual, aunque sí hay Comunidades Autónomas como Madrid, Cataluña o Extremadura con leyes que ilegalizan dichos “tratamientos”, que buscan desde diversos y discutidos métodos la reversión de la orientación sexual de las personas. Para muchos individuos LGTBI, este tipo de terapias ha constituido un auténtico drama en sus vidas, y muchos psiquiatras han aprovechado el filón económico que supone la no aceptación de una familia de la orientación de sus hijos. Por eso, la Ley LGTBI tramitada en el Congreso busca que la prohibición por parte de algunas Comunidades Autónomas se extienda a todo el territorio nacional.

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España volverá la cabeza internacional de los derechos LGTBI gracias a esta pionera legislación. | Foto: Juan Medina / Reuters

6. Formación específica para los cuerpos policiales

El texto promovido en el Parlamento aborda asimismo una cuestión fundamental para el mejor desarrollo de la vida del colectivo LGTBI, así como de nuestra convivencia como sociedad: la formación específica en materia de orientación sexual e identidad de género en las fuerzas policiales. Este punto se revela urgente a la hora de tratar delitos de odio.

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Art Thinking: ¿La nueva fórmula para reformar la educación española?

Ariana Basciani

Foto: MIKE SEGAR
Reuters

La cantidad de tópicos que existen alrededor del sistema educativo español y en algunos casos, a nivel mundial es lo que María Acaso y Clara Megías intentan revertir con su nuevo libro Art Thinking: Cómo el arte puede transformar la educación (Paidós, 2017). Pensar en las flores como algo únicamente decorativo o que el primer concepto que se trabaje en Educación Infantil sean los opuestos, es uno de los tantos ejemplos que se deben revisitar para orientar la educación hacia un pensamiento más crítico y menos repetitivo, afirman estas dos especialistas.

El libro de Acaso y Megías, diseñado y editado por Cristian Fernández y Pía Paraja, respectivamente, intenta desafiar la burocracia académica española a partir de una metodología de creación de conocimiento basado en el lenguaje audiovisual y artístico. Las autoras pasaron por Barcelona para su promoción y esto fue lo que no se callaron.

Art Thinking: ¿La nueva fórmula para reformar la educación española?
Ilustraciones de los autores dentro del libro

¿Cómo se escribe un libro a cuatro manos?

María Acaso: A base de diálogo y de allí al montaje. Yo escribía, daba la forma al texto, se lo pasaba a Clara y Pía lo iba montando. Empezamos con un PowerPoint. El libro tiene mucho tiempo y es una genealogía de todo lo que hemos ido construyendo; pues lo primero que hago es utilizarlo en clase y hacer un PowerPoint. Luego esos PowerPoint se convierten en un libro que, a su vez, da lugar a otro PowerPoint que nace de este proceso.

Clara Megías: Una cosa que reivindicamos en este libro y yo no podría vivir sin ella es la inteligencia colectiva. No podría hacer un libro sin lo que aporta la gente o una clase o una presentación, cada vez lo necesito más… los conceptos no son solo nuestros son de varias personas que conocemos, han sido creados de manera rizomática . María es buena dándole un nombre, pero hay muchas cosas que están en el aire, que surgen de conversaciones, pedagogías invisibles, intercambios con gente del ámbito que lleva tiempo luchando por lo mismo que nosotras.

A pesar de que sois críticas con la Academia Española, el libro tiene una estructura muy académica y tradicional.

María Acaso: Hacer el PowerPoint, tiene que ver con el discurso oral de cómo presentas el problema y llegas a una solución… nosotras venimos de la universidad y tenemos un chip académico con el que luchamos, pero nos sale.

Clara Megías: Hay un punto en el libro en el que se ha invertido mucho. Mientras María iba desarrollando el texto, yo iba desarrollando la metodología de la parte final que es muy experimental, porque primero se desarrolló la metodología y luego María le fue dando contenido; así que se ha invertido. No es que yo he trabajado a partir del texto que es lo que ha pasado en otros libros, aquí es al revés, a partir de esa idea se va desarrollando el resto. Lo ordenas de una manera que se entienda, pero el proceso no ha surgido en ese orden, se da de manera paralela, todo se va desarrollando a la vez. Pues como afirma el art thinking, la metodología no lleva un orden, son claves para que una persona pueda ordenar como quiera, pero esto es un libro y es lineal y le tienes que dar un orden. Eso para nosotros fue un momento de crisis, de cómo intentar que fuera fácil su uso, que no fuera solo texto, sino que tuviera elementos que Cristian ha aportado a través del diseño y la maquetación, que es clave dentro del proyecto.

Art Thinking: ¿La nueva fórmula para reformar la educación española? 1
Portada del libro “Art Thinking” | Imagen vía Paidós

¿Es el libro un proyecto de art thinking en sí mismo?

María Acaso: Ese era nuestro objetivo. Era nuestra obsesión en lo metodológico y en las clases. Todo esto surge de que un día me doy cuenta de que estoy diciendo unas cosas en el contenido que no estoy reproduciendo en la metodología. Esto no puede ser. Entonces cómo lo dices y con qué lo dices es una de mis obsesiones generales. Romper la estructura vertical en las clases, en las presentaciones de libros. ¿Por qué un libro de educación tiene que ser tan feo, tan soso y tan poco atractivo? Entonces es cuando surge la idea de que Cristian incorpore su creatividad en la producción del libro.

Clara Megías: Lo que hemos querido es que la parte visual sea tan generadora de contenido como la parte escrita. Por ejemplo, los proyectos. María hace alusión a algunos en el texto, pero la gran mayoría de ellos no son referencia, están complementando, lo que genera una narrativa paralela en la que se muestran cosas, que no se están citando en el texto.

María Acaso: A partir de esas ideas, he jugado y he creado otras referencias, otras citas. Esto es a lo que aspiramos y esperamos lograr más, quizás en el siguiente libro. Lo que queremos hacer a partir del libro es un curso online, animando y dándole vida a los mapas del libro.

¿Cuáles son los pro y los contras de la academia española en la actualidad?

María Acaso: La academia ahora mismo es un simulacro. Muchas veces los profesores están investigando por engordar su currículum, por tener un puesto determinado y no están investigando porque quieran descubrir algo. También es que los profesores de magisterio nunca han dado clases a un niño, todo eso tiene que ver con ese simulacro. Nosotras tenemos un perfil distinto, yo tengo mis proyectos en educación artística y luego doy unas clases en la universidad. La mitad de mi tiempo lo desarrollo fuera de la universidad y luego en la universidad aporto ese conocimiento de fuera.

Clara Megías: María está todo el tiempo haciendo proyectos fuera de la universidad, así que nuestro perfil es raro porque somos personas muy activas y estamos en contacto con los contextos reales.

¿Es una crítica hacia los profesores? Se convierten en mediocres, ¿te quedas en tu puesto y no haces más nada?

María Acaso: Cuántas personas leen un paper académico y cuántas personas leen un blog. Simplemente hagamos esa comparativa de números. Vemos que el concepto de paper académico no sirve para cambiar la realidad, sirve para otras cosas para que esa persona tenga un mejor sueldo, para que sea catedrático, etc. Creo que eso es lo hay que reflexionar si eres parte de la academia. Tu quieres seguir endogámicamente alimentando el concepto de academia o quieres cambiar la realidad. Si quieres cambiar la realidad, tienes que hacer un libro como art thinking.

Clara Megías: Otro ejemplo son las tesis doctorales, que se hacen de manera individual cuando en tu vida jamás investigas solo. Entonces en la academia se empeñan -porque es una meritocracia- que tienes que acumular un currículum que te diferencie del otro, se empeñan en que sigamos trabajando individualmente, cuando hacer una tesis doctoral tú solo es una especie de suplicio. Es una carrera de resistencia antes de acabar la tesis… si la pasas tienes la llavecita para entrar al club. Entonces eso está bastante obsoleto. Yo creo que en Estados Unidos la academia es distinta pero en España … En una universidad en la que trabajé, en las encuestas los alumnos dijeron que soy la única profesora que hace lo que dice. Entonces digo yo: el resto de profesores está diciendo cómo enseñar de manera cooperativa dando una clase magistral, no usan lo cooperativo en la clase y a mi me parece preocupante, aunque creo que cada vez va cambiando.

María Acaso: La metáfora para explicar esto es, le enseñas a alguien a montar un mueble de IKEA sin mueble de IKEA y le haces un examen de un mueble de IKEA y te tienes que memorizar las instrucciones y ponerlas.

¿Intentan romper con una elite o unos prejuicios académicos?

María Acaso: Esta diferencia entre lo teórico y lo practico, entre lo académico y lo popular, creo que son categorías que se han disuelto en la postmodernidad y la Academia como institución sigue intentando que esas etiquetas persistan y no tiene sentido.

Se habla de la importancia de la creación de las imágenes pero sin sentido crítico, ¿como podemos introducir la hiperrealidad y el carácter performativo desde un punto de vista crítico? ¿Cómo el art thinking puede ayudar?

Clara Megías: Todo tiene que ver con cómo introduces las imágenes en clase. A mis alumnos por ejemplo en la ESO, si tú llevas Juego de Tronos y lo deconstruyes con ellos, flipan. Empezar a deconstruir con ellos es motivar, porque a todos nos gusta desvelar algo que estaba oculto, como un misterio. Ese espíritu de sospecha es súper estimulante para los alumnos y tiene mucho que ver con una ciudadanía responsable. Las imágenes y la desconstrucción es un buen ejercicio para empezar a producir el pensamiento crítico. Analizar la textura, el color, qué te produce. Eso a una persona le puede resultar atractivo y, además, nosotras pensamos que es súper necesario, es empezar a tener un papel activo, crítico para construir tus propias imágenes desde otro punto de vista, y al final tiene que ver con ser capaz de mirar el mundo en que vivimos y revelarse contra los mecanismos de consumo. También es importante entender cómo es el papel del arte contemporáneo, porque este lo hace al revés: el arte contemporáneo no es una imagen placentera que entra sin que te des cuenta, es el placer de lo extraño, de lo abyecto. ¿Por qué nos gusta ver una película extraña de terror, pero cuando vamos al museo de arte contemporáneo y es algo raro, no lo queremos?

Eso tiene que ver con el miedo hacia el otro, hacia lo desconocido. ¿Si nos quitásemos el miedo quizás tuviésemos más conocimiento?

Cristian Fernández: Está basado en una desconfianza universal, una sociedad que se basa en el futuro en lo que pueda pasar, frente al extranjero, frente al cambio. Es una receta para tener una sociedad sumisa, conformista.

Clara Megías: El arte contemporáneo es lo más anti conformista que existe. Es muy importante que te atraiga y que te sientas cómodo, eso es un cambio de chip.

Al final, ¿la educación debe acabar con los prejuicios y con las formas convencionales de enseñanza?

María Acaso: Exactamente, los prejuicios macro y micros.

¿Debemos quitar el prejuicio con respecto a la discusión sobre las fotografías que debían ser mostradas o no después de los atentados de Barcelona? ¿Es deber del art thinking revisitar esas imágenes?

Clara Megías: Lo que nos propone el art thinking es que debatamos, que realmente haya un debate, y que detrás de una imagen siempre hay una intención y una construcción de la realidad. La imagen del atentado no es el atentado, es una versión del atentado. Lo bueno de introducir el art thinking es que el profesor no tiene una verdad sino que detrás de una imagen existen miles de verdades como personas las están interpretando. Lo interesante es hablar de las imágenes, hacerlas visibles. ¿Por qué de eso no se habla? ¿O cómo que les afecta que haya imágenes o no del atentado?

En vuestro libro también se revisita el concepto de los nuevos tipos de autorías.

María Acaso: Es una reflexión muy importante para saber qué ocurre cuando las producciones son pedagógicas o educativas y por qué no hay autoría reconocida. ¿Por qué sabemos quién es el autor de una novela pero no sabemos quién es el autor de una clase? Hay una parte en la que entendemos las producciones pedagógicas como producciones culturales, pero queremos empoderar a los profesores como creadores y que de alguna manera firmen sus clases. No es esa autoría relacionada con lo económico sino con una apuesta al modelo.

¿Sería una nueva forma de hacer tu currículum como profesor?

María Acaso: Sí. Esto tiene que ver con que en el paper si está reconocida la autoría por el sistema que lo cobija y como se enmarca, pero en las producciones pedagógicas no es importante la autoría. Y eso tiene que ver con cuestiones de género, o que las cuestiones educativas están muy feminizadas, especialmente en primaria y en infantil, entonces se piensa que como lo hace una señora ahí, entonces no es importante.

¿Es el art thinking político?

María Acaso: Hay muchas reivindicaciones debajo del art thinking, de autoría, de cuestiones de género, cuestiones de visibilización de lo que no es mainstream. Toda esa parte nos interesa mucho.

¿Cómo se puede vincular lo popular en el art thinking dejando atrás superficialidad?

María Acaso: Sí, en una clase tiene que haber dos grandes grupos de imágenes por un lado los microrrelatos y los microrrelatos. Los macrorrelatos tenemos que utilizarlos para analizar y los microrrelatos para interpretar todas las maneras posibles que existen.

Clara Megías: Eso es muy importante matizarlo porque están utilizando la cultura visual, pero no están utilizando art thinking. Están usando Disney para decorar, no Disney para reflexionar sobre Disney. Entonces, poner a Bob Esponja por todos lados no es hacer art thinking. La cultura visual es una excusa para pensar sobre el mundo, sobre lo que nos afecta. Hay gente que piensa que nosotros estamos haciendo un libro sobre manualidades o cómo hacer marionetas para que se queden como bobos mirando. Se trata de otra cosa.

¿Es el art thinking el aliado del pensamiento crítico?

María Acaso: El art thinking quiere generar conocimiento propio, no siempre estar apropiándose del conocimiento ajeno que ha producido otra persona, sino que tú tienes que tener tu propio cuerpo de conocimiento sobre las cosas y tus propias opiniones.

Clara Megías: Es increíble la cantidad de personas que viven su vida con frases hechas.

El art thinking es como los Simpson, que el propio producto televisivo hace reflexionar sobre la sociedad en la que habitamos.

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El colapso sanitario en Venezuela se hace viral por una foto de parturientas en una sala de espera

Redacción TO

Foto: Carlos Garcia Rawlins
Reuters

Unas madres dan a luz en la sala de espera del Hospital Pastor Oropeza, en Barquisimeto, una ciudad ubicada al occidente de Venezuela, mejor conocida como la ciudad musical del país. Hoy allí la música suena poco.

Por el contrario, se escuchan las voces de mujeres desesperadas por ser atendidas pero cuyos derechos humanos están siendo violados debido a la crisis sanitaria que atraviesa el país. Pacientes del Hospital, adscrito al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), denunciaron este fin de semana las condiciones en las que son atendidas las mujeres durante el parto. Fotografías de estas acostadas en las frías sillas de aluminio de la sala de espera han sido publicadas y se han vuelto virales en las redes sociales.

Según el medio venezolano El Pitazo, trabajadores del lugar, que han pedido no ser identificados por temor a represalias, han dicho que en las últimas semanas el colapso en el área ha aumentado debido, entre otras cosas, a que la principal maternidad (Hospital Central Antonio María Pineda) ha tenido problemas con el suministro de agua, por lo que ha tenido que referir a las pacientes a otros centros de atención.

El ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, ha admitido la veracidad de las fotos que se han hecho virales en las redes, pero ha responsabilizado a la Gobernación del estado Lara (opositora) de la situación.

En un vídeo publicado en su cuenta de Twitter, dos voceros del centro de salud aseguran que el hospital “está colapsado” aunque “no se ha negado atención a nadie”. También admiten que se le pide a las pacientes comprar sus implementos quirúrgicos a pesar de que la salud es un derecho consagrado en la Constitución y que los trabajadores pagan mensualmente una cuota al IVSS.

Venezuela atraviesa un profunda crisis sanitaria. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) dijo en mayo de este año que se encuentra “profundamente preocupado” por la mortalidad materno infantil en el país sudamericano. “Los datos sobre las muertes infantiles y maternas divulgados por el Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela son una clara evidencia del impacto de la prolongada crisis en las mujeres y los niños en el país”, afirmó el organismo.

Tras más de año y medio sin cifras, el Ministerio de la Salud publicó a comienzos de este año el Boletín Epidemiológico en su sitio web. La cifra más alarmante se la llevó la mortalidad infantil. De acuerdo con los registros del ministerio publicados en el informe, un total de 11.466 recién nacidos fallecieron en 2016.

El documento señala además que la tasa de mortalidad infantil (de 0 a 27 días) aumenta aceleradamente pues se registraron 2.654 muertes más que en 2015, lo que representa un incremento del 30%. Asimismo, el Ministerio de Salud registró un aumento del 66% en la mortalidad materna en comparación con 2015, período durante el cual se registraron 456 casos. En 2016, 756 madres entre los 26 y los 36 años fallecieron.

Las causas de muerte más comunes señaladas en el boletín fueron: hemorragias, hipertensión inducida por el embarazo, infecciones y enfermedades parasitarias maternas que complican el embarazo y el parto.

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Vivir peligrosamente

Jordi Feixas

Foto: ELOY ALONSO
Reuters

Dicen que asistimos en Catalunya al fin de una era y, aunque eso sea cierto, no hay un solo episodio en este frenético serial político que no pueda ser comprendido a través de quienes vieron lo permanente que hay en las cosas políticas precisamente porque son cosas humanas.

Hablo de los que comprendieron que no puede haber revolución de las sonrisas porque toda revolución es necesariamente triste. Si todo régimen y su correspondiente moral viven y perduran en las instituciones de una comunidad política determinada, la revolución siempre es vista como un crimen o una inmoralidad –cosas que sería sano seguir considerando tristes, incluso para cualquier independentista que desee un Estado fuerte. La tradición política a la que apela el independentismo catalán, de raíces liberales y republicanas, justifica la revolución únicamente ante las tiranías. Más allá de eso, ya decía Aristóteles que cambiar las leyes a la ligera constituye un mal porque fomenta la desobediencia, siendo preciso recordar que la ley tiene la fuente de su poder en el hábito de obedecerla –en Atenas y en un Estat Català. Las imágenes del 1-O serán, para muchos, la justificación del relato de una España tiránica, de una España que, paradójicamente, reprime duramente un referéndum sobre el que, días antes del mismo, ha dicho por activa y por pasiva que no es válido. Una parte muy significativa de Catalunya se va, probablemente para no volver.

Hablo de los que comprendieron que los regímenes perfectos solo existen en el discurso y, por eso, uno debería ser políticamente moderado. Moderado al aceptar que un régimen constitucional, con todas sus imperfecciones, es la mejor solución disponible para ir mejorando sin perder los logros conseguidos y para protegernos, también, de las excesivas esperanzas de los que creen haber descubierto el atajo hacia un régimen verdaderamente justo. Porque ese atajo, que es fruto de la más audaz de las esperanzas políticas, podría esconder también los peligros más oscuros que trae el poder cuando se emancipa de la ley, esto es, peligros que siempre sufren los que discrepan. Según muchos catalanes, España les ha negado la posibilidad de ser moderados, lo mismo que deben pensar muchos españoles de lo que ha hecho Catalunya en estos primeros días de otoño. Una diferencia –insisten algunos– es que el salto a la radicalidad de Catalunya era para votar una cuestión decisiva y el salto del gobierno español es para impedir-lo. Después del 1-O, esa moderación será vista, aún más y en ambos bandos, como una traición. La consecuencia es que nos toca vivir días peligrosos porque vivimos días de poder: bruto, sin refinar y, tal vez, fundacional.

Hablo de los que comprendieron que toda comunidad política puede ser, como mucho, una combinación de conocimiento y consenso. Por eso, mientras seguimos a la espera del conocimiento, tan peligrosa parece la ruptura hacia un nuevo estado contando solamente con la mitad de la población, como no adaptar la ley a las demandas de la gran mayoría de un territorio.

Ante un problema de dicho calibre y tal vez partiendo de estas lecciones, unos pocos vieron la solución en un pacto que permitiera tal comodidad de Catalunya en España como para garantizar el compromiso firme de la primera de seguir siendo parte de la segunda durante las próximas generaciones. Esto, por supuesto, es catalanismo moderado que, especialmente después del 1-O, seguirá sin gustar en Catalunya y sin tener audiencia en España. El resultado es que nos toca vivir peligrosamente y uno solamente puede vivir así en compañía de los suyos.

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