Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

El hambre, el arma de guerra más barata y silenciosa

Lidia Ramírez

Foto: Acción contra el Hambre
Acción contra el Hambre

El hambre está prohibido por el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Así lo recoge el artículo 54. del I protocolo adicional a los convenios de Ginebra relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (1977): “Se prohibe atacar, destruir, sustraer o inutilizar los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado (…) ya sea para hacer padecer de hambre a las personas civiles, para provocar sus desplazamiento, o con cualquier otro propósito”.

También lo prohibe el artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (2002): “Se entiende por crímenes de guerra hacer padecer intencionadamente de hambre a la población civil como método de hacer la guerra, privándola de los objetos indispensables para su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionadamente los suministros de socorro de conformidad con los Convenios de Ginebra”.

El hambre, el arma de guerra más barata y silenciosa 3
Un miembro de Asfusa mide el diminuto perímetro del brazo de un niño en Sudán del Sur. | Foto: Acción contra el Hambre

Sin embargo, contraviniendo el DIH, 815 millones de personas, el 11% de la población mundial, pasa hambre. Los conflictos y los desastres naturales son consecuencia directa de que en pleno siglo XXI y con alimentos suficientes para abastecer a toda la población mundial, la curva del hambre haya aumentado por primera vez en diez años.  Así, desde Acción contra el Hambre (ACH) advierten: “El hambre crece en países donde hay conflicto, la curva de los conflictos es paralela a la curva del hambre“, explica Olivier Longué, director general de la ONG, quien no se muestra muy halagüeño: “los datos del hambre no van a mejorar este año”.

Así se puede ver en la infografía inferior facilitada por la organización donde se ha cruzado el mapa de los países en conflicto con el mapa del hambre en el mundo. De los 43 países que en el momento se encuentran en guerra, 34 cuentan con una tasa de desnutrición por encima del 30%. Entre ellos se encuentra Somalia, Yemen, Sudán del Sur y Nigeria, que además padecen una hambruna severa. En este sentido, Lucía Prieto, responsable geográfica de Acción contra el Hambre para África del Oeste y experta en el Sahel, advierte de la “aparición de epidemias” que traen consigo las guerras y que recrudecen aún más el hambre.

El hambre, el arma de guerra más barata y silenciosa 1

Y llegados a este punto cabe preguntarse, si el hambre está prohibido por el DIH, ¿por qué 815 millones de personas no tienen alimentos suficientes? La respuesta clara y tajante la tiene Manuel Sánchez-Montero, director de incidencia de ACH: “El hambre es el arma letal más barata y silenciosa que existe”, apunta, y agrega: “además, hay que tener en cuenta que se carece de los instrumentos necesarios para monitorear e identificar las acciones que dan lugar al hambre y medir la situación”. 

Y es que el uso del hambre como arma ha existido siempre. Así lo asegura Sánchez-Montero quien explica como hoy ya es una realidad que la mayoría de los conflictos son protagonizados no tanto por ejércitos regulares sino por grupos irregulares, incluso civiles armados, con pocos recursos tácticos. “Son tácticas muy accesibles y eso las hace muy atractivas para los actores de conflicto actuales, que cada vez más tienen por objetivo el control de poblaciones civiles desarmados y de fácil alcance, y lo sigue siendo también para algunos ejércitos”, concluye.

Continúa leyendo: Aumenta el hambre en el mundo por primera vez en una década

Aumenta el hambre en el mundo por primera vez en una década

Foto: Andreea Campeanu
Reuters

El hambre volvió a aumentar en 2016 tras una década de retroceso casi constante y afecta a unos 815 millones de personas, el 11% de la población mundial. Las principales razones de este aumento son el creciente número de conflictos y los desastres naturales provocados por el cambio climático, ha informado este viernes la ONU.

En 2015, 777 millones de personas sufrían desnutrición. El aumento de este año es significativo, pero sigue por debajo de los 900 millones del año 2.000, explica el informe de la ONU sobre el estado de la seguridad alimentaria en el mundo, presentado este viernes en Roma.

El hambre ha empeorado particularmente en África subsahariana, donde el 22,7% de la población sufre desnutrición, en el Sudeste asiático y en Asia occidental. Casi 520 millones de personas padecían hambre en Asia en 2016, unos 242 millones en África y 42,5 millones de personas en América Latina y el Caribe, donde la situación se está empeorando.

Más de la mitad de las personas que sufren hambre, 489 millones de personas, viven en países afectados por conflictos. Además, algunos de estos países también se vieron afectados por graves sequías e inundaciones.

En los lugares sin conflictos, el hambre se debe a que la ralentización económica ha limitado la capacidad de los países para importar alimentos y proteger a la población más pobre de la subida de los precios.

A pesar del crecimiento del hambre en el mundo, la tendencia de retroceso en el retraso del crecimiento infantil no ha cambiado, bajando del 29,5% en 2005 al 22,9% en 2016. Este problema afecta a 155 millones de niños menores de cinco años y 52 millones sufren desnutrición aguda.

El informe, que se ha presentado el mismo año en que se ha declarado una hambruna en Sudán del Sur, Nigeria, Somalia y Yemen, advierte de la coexistencia entre las distintas formas de malnutrición con países que experimentan a la vez altas tasas de desnutrición infantil, anemia en mujeres y obesidad en adultos, informa EFE.

Continúa leyendo: Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre

Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre

Lidia Ramírez

Foto: Lidia Ramirez
The Objective

Hay un sonido que aterra a 50 millones de niños. Y no se trata del rechinar de una puerta que se abre poco a poco, ni de voces en el pasillo, ni de estruendos… Hablamos del sonido del hambre, que no sólo atemoriza a medio centenar de millones de pequeños, sino también a 167 millones de personas en todo el mundo. Un sonido que no sólo produce miedo, sino también vergüenza.

En 2016, el hambre volvió a aumentar. La pobreza extrema, los conflictos armados, la inestabilidad política y los desastres naturales son las principales razones de este aumento. Y mientras que las crisis humanas aumentan, los fondos públicos destinados a ayuda internacional se reducen.

En este contexto, el apoyo del sector privado y de los particulares es clave. Por ello, desde hace ocho años, Acción contra el Hambre (ACH) lleva a cabo la campaña Restaurantes contra el Hambre, una iniciativa en la que restaurantes y bares de todo el país contribuyen a la lucha contra la desnutrición infantil. ¿Cómo? Durante dos meses (del 15 de septiembre al 15 de noviembre de 2017) destinan a ACH una pequeña parte del precio de determinados platos de su carta (entre 0,50 y 2 euros) que se destinarán a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la desnutrición. “En los siete años en los que se ha celebrado este reto se han reunido 855.000 euros“, explica en la rueda de prensa de presentación de la campaña Christian Poliansky, director adjunto de Fundraising de Acción contra el Hambre, quien detalla que la elaboración de una serie de sobres llamados Alimentos Terapéuticos Listos para su Uso, que contiene todos los micronutrientes necesarios para recuperar a un niño en pocas semanas, tiene un coste de 40 euros. Así, gracias a esta campaña 21.000 niños han podido recibir este tratamiento.

Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre 4
Quique Dacosta en Senegal. | Foto: Lys Arango / Acción contra el Hambre

Hasta la fecha, se han inscrito 939 restaurantes de todas las Comunidades, aunque Poliasky prevé que sobrepasen los 1.000 de aquí hasta el final de la campaña. Para saber qué restaurantes colaboran en tu localidad pincha aquí y accederás a un directorio para buscar por zona geográfica y tipo de cocina.

Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre 3

Entre los cocineros que este año respaldan el reto encontramos nombres conocidos como Carmen Ruscalleda, en Cataluña, Juan Carlos Padrón, en Canarias, Paco Morales, en Andalucía, y Quique Dacosta, en Valencia, quien además este año es el padrino de la campaña. “El hambre es la peor vergüenza del ser humano. Es intolerable  que un mundo que es capaz de producir alimentos para todos no consiga alimentar a toda la población”, hace hincapié el chef tres estrellas Michelin, quien en un intento de concienciarse aún más viajó hasta Podor, Senegal, donde tres millones de niños, 1.800 al día, mueren por desnutrición cada año. “Necesitaba tener esa percepción de lo que sucede en el terreno y cómo se puede ayudar, para trabajar desde la base”, nos cuenta el cocinero, quien hace un llamamiento a todos sus compañeros para que se inscriban en este reto contra la “vergüenza” del hambre:  “El sector es muy solidario sobre todo con las cosas del comer, por eso les quiero pedir a todos mis colegas que se involucren en Restaurantes contra el Hambre para seguir creciendo en beneficio de los más necesitados”.

Comienza el reto de Quique Dacosta y mil cocineros más contra la "vergüenza" del hambre 1
El chef elaborando uno de los platos del menú solidario. | Foto: Lidia Ramírez / The Objective

Continúa leyendo: ¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

Redacción TO

Foto: Ana Laya
The Objective

El Rastro forma parte de los llamados “barrios bajos” de Madrid en el sentido geográfico, ya que está situado en un terreno que desciende hacia el río Manzanares. El origen de su nombre ha sido ampliamente estudiado por historiadores y cronistas.

Está documentado, desde 1740, como un lugar de encuentro para la venta, cambio y trapicheo de objetos de segunda mano que se formaba alrededor de los mataderos que se ubicaban en la actual plaza General Vara de Rey y los curtidores que se instalaron en Ribera de Curtidores durante sus orígenes.

“Rastro” era en el siglo XVI sinónimo de carnicería o desolladero y cuenta la tradición popular que los restos de los animales degollados eran arrastrados desde el matadero, dejando a su paso un “rastro” de sangre. De allí el nombre del famoso mercado dominical.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 1
Una venta de libros en El Rastro. | Foto: Ana Laya / The Objective

Esta teoría también la sostiene el libro El origen del Rastro y los mataderos de Madrid por Antonio López Gómez (1976) que señala que en la plaza del General Vara del Rey estaba “el matadero y carnicería real” en el siglo XVIII. También habla de la coexistencia del rastro con otros mataderos, uno “viejo”, en el siglo XVI, y otro “nuevo”, a partir del siglo XVII en la Puerta de Toledo.

Según el diccionario de Covarrubias, el “rastro”, en una de sus acepciones, se refiere al “lugar donde se matan los carneros (…) porque los llevan arrastrando, desde el corral hasta el sitio donde los desuellan, y por el rastro que deja se le dio este nombre al lugar (mercado)”. Por su parte, el Diccionario de la Academia mantiene -en cuanto a “rastro”- la acepción de “matadero o sitio de venta de carnes al por mayor en determinados días y aún se utiliza en algún lugar”.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 2
Este año, cumple 267 de como mercado dominical. | Foto: Ana Laya / The Objective

Aunque esta es la teoría más famosa, hay autores que la califican de “tópico y equívoco”, Tal es el caso de José A. Nieto Sánchez quien en Historia del Rastro: Los orígenes del mercado popular de Madrid, afirma que, aunque había venta de carne, esta es solo una arista más de su historia pero no la única razón del nombre. Este año, se cumplen 267 años de El Rastro como mercado dominical y ya en 1914 Ramón Gómez de la Serna escribió sobre el mercadillo: “Solo en medio del libertinaje y la soltura del Rastro las cosas se enseñan a sí mismas, y personalmente se encaran y expresan”.

Continúa leyendo: 11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos

Risalat Khan

Foto: Evan Vucci
AP

Más allá de si en Davos se decide el destino de la humanidad, lo que sí queda patente es que líderes mundiales de todo el mundo aprovechan la cita para hacer negocios y cerrar tratos. Esos líderes tienen mucho que decir en cuanto a política, economía, industria… y sí, literatura.

Hubo una pregunta que formulé a muchas personas en la reunión: ¿cuál es el libro que realmente lo inspiró o conmovió y que tuvo un rol significativo en su viaje? Estas son algunas de las respuestas:

1. En un encuentro que se centró en los objetivos de desarrollo sostenible, me encontré con la primera ministra noruega, Erna Solberg, una de las siete copresidentes femeninas de Davos de este año. La novela de ciencia ficción feminista Shikasta, de Doris Lessing, la inspiró profundamente.

2. Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google, tuvo dificultades para elegir solo uno, por lo que limitamos la pregunta a los libros que había leído en el último año. Su recomendación: The Gene (El gen), de Siddhartha Mukherjee, un libro de amplio alcance que explora en profundidad nuestros propios componentes básicos a medida que adquirimos las facultades para manejarlos.

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos 1
El director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, eligió El Gen. | Foto: Denis Balibouse / Reuters vía World Economic Forum en Español

3. Karuna Rana es una formadora de opinión global de Mauricio, que lidera una coalición de jóvenes de pequeños estados insulares que crean conciencia y toman medidas en relación con el cambio climático. Destacó los efectos de Conversations with God (Conversaciones con Dios), de Neale Donald Walsch. Según dijo, le ayudó a desarrollar una mentalidad crítica para cuestionar todo y siempre profundizar más.

4. Christiana Figueres —la optimista del clima a quien se le atribuye en gran parte el mérito de reunir a los líderes mundiales para cooperar en el cambio climático— se encontraba en un evento en el que los científicos compartieron la situación actual con empresarios que prometieron su compromiso con la causa. Afirmó que cree profundamente en el poder del amor y está inspirada en la filosofía budista; recomendó Love Letter to the Earth (Carta de amor a la tierra), de Thich Nhat Hanh.

5. En una conversación sobre el estado del mundo con varios economistas galardonados con el Premio Nobel, Angus Deaton subrayó la tragedia de la crisis de los opioides en los Estados Unidos. Propuso el libro The Moral Economists (Los economistas morales), de Tim Rogan, como una obra que no se debe pasar por alto.

6. La socióloga Arlie Hochschild, que formó parte de un panel sobre tecnología y confianza (sobre las fuerzas económicas ocultas a la vista que impulsan muchas de las tendencias tecnológicas que vemos hoy) citó un libro que consideró visionario: Saving Capitalism (Salvar al capitalismo), de Robert Reich.

7. Christie Peacock es una emprendedora social que ha trabajado con agricultores de toda África durante muchas décadas. Mientras dirigía un debate sobre el futuro de los alimentos, manifestó las preocupaciones de los agricultores rurales. Según contó, Being Mortal (Ser mortal), de Atul Gawande, la ayudó a encontrar su camino ante una experiencia de profunda pérdida personal.

8. Winnie Byanyima, que había arrojado luz sobre la desigualdad justo antes de la reunión de Davos al anunciar que el 1% superior de la población obtuvo el 82% de la riqueza mundial el año pasado, debió pensarlo un poco antes de encontrar una respuesta que considerara satisfactoria. Al principio, mencionó las descripciones de la lucha racial de la autora Zora Neale Hurston, pero se decidió por The Second Sex (El segundo sexo), de Simone de Beauvoir.

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos 2
Winnie Byanyima eligió ‘El segundo sexo’, de Simone de Beauvoir. Foto: Sunday Alamba / AP

9. Al reunirse con la comunidad de jóvenes Global Shapers en Davos para un franco debate, el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, señaló que el libro Your Money or Your Life (La Bolsa o la vida), de Vicki Robin, arrojó luz sobre las cosas importantes de la vida.

10. Kate Raworth es autora del libro Doughnut Economics (Economía rosquilla), que trata una cuestión similar pero a una escala más grande y paradigmática. Según afirma, el libro The Divide (La división), de Jason Hickel, la había marcado.

11. Al hablar sobre las interfaces cerebro-computadora y los roles que podrían desempeñar en el futuro, el psicólogo Steven Pinker destacó el libro The Beginning of Infinity (El principio del infinito), de David Deutsch, como uno que para él se destacó de manera especial.

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

TOP