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Entre libros y series: Literatura que se maquilla para la televisión

Romhy Cubas

Foto: Hulu
Hulu

Si el siglo XVIII fue la ópera y el XIX la novela, al filo del siglo XXI, la llamada Edad de Oro para la televisión, impulsada por canales como HBO o las producciones originales de Netflix ha preparado el ritmo de la realidad ante una nueva cultura que revive los géneros y vanidades de antaño para su reinterpretación en un formato: las series de televisión.

La cantidad de producciones y ficciones que se estrenan cada año son casi imposibles de rastrear, los dilemas éticos y estéticos antes reservados para el cine y los libros hoy se exponen en los guiones de series como Juego de tronos, House of Cards, Mad Men y Westworld. No obstante, los proyectos audiovisuales, especialmente los recientes, se inspiran en relatos ya escritos en tinta por otros cuentacuentos. Y si, la gran mayoría de estas producciones increíbles que invaden la televisión se aferran a lo pretérito de palabras selladas en clásicos de la literatura; es precisamente en los libros en donde se puede entender su naturaleza sin maquillaje.

Un ejemplo de muchos es el de las sagas literarias de ficciones como Harry Potter y Juego de tronos, o adaptaciones de cómics como The Walking Dead y Outcast. Producciones más frescas y virales como 13 Reasons Why o Big Little Lies son también adaptaciones de historias recientes que no pudieron ser contenidas en sus páginas originales. Directores, productores y guionistas recurren a sentimientos pretéritos para reconstruir clásicos ya olvidados, pero clásicos al fin.

Este año, un puñado de series reviven historias imprescindibles para la literatura que tal vez las nuevas generaciones no conocerían de no ser por la televisión. Las criadas distópicas de Margaret Atwood, la casa encantada de Shirley Jackson, la serie de encuentros desafortunados de Lemony Snicket -Daniel Handler- y el mundo encantado del Mago de Oz son algunas de las fábulas que cambian de formato. Antes vale la pena recordarlas en su estado original: el de las hojas de papel.

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Portada de “The Handmaid’s Tale” de Margaret Atwood, en castellano editado como “El Cuento de la Criada”.

Las mujeres distópicas de Margaret Atwood:

En 1985 la escritora canadiense hizo una extravagante e inteligente crítica a la vida de la mujer en la sociedad cuando escribió El cuento de la criada o The Handmaid’s Tale, una de las comunas ficticias de género noveladas más incómodas e incisivas. Atwood creó un cuento de hadas antagónico en donde las mujeres viven y existen para reproducirse, a cualquier costo. En el libro, tras el asesinato del presidente de los Estados Unidos, y la mayoría del Congreso, se instaura un régimen teocrático en los Estados Unidos conocido como la república de Gilead. La mujer y sus ovarios son ahora un objeto de valor indispensable para la nueva República, cuya historia es contada por Offred, una criada que revive el escalofriante cambio del mundo occidental en donde las mujeres pasan de poder manejar sus propios carros y tener su propia habitación, como diría Virginia Woolf, a ser propiedad de unos pocos privilegiados que las clasifican con vestidos de colores según el estado de su aparato reproductivo, por decir algo. Un cuarto propio, una cama, una ventana, unas cortinas blancas y una puerta, nada más lejos de la verdad que quiso explicar Woolf en su época cuando decía que “una mujer debe tener dinero y una habitación propia si desea escribir ficción”.

Esta es una de esas distopías en donde el mundo parece retroceder en el vértice de su propia evolución. Su característica de cuento de hadas no es más que una ilusión para una premisa que reza algo así como: “había una vez una mujer que tuvo nombre y libre albedrío”; ahora las caras cubiertas con velos pasean miradas que solo apuntan al suelo. El perfume y los cosméticos son un lujo reservado para otros, leer escribir o comunicarse está prohibido, al igual que la televisión; las compras se hacen por cupones en tiendas donde filas de mujeres intentan no diferenciarse entre ellas, de nuevo los castigos son públicos y los que no siguen las reglas desaparecen sin preguntas.

En 1990 The Handmaid’s Tale fue llevada al cine por Volker Schlöndorff, además tiene una adaptación dramática para la BBC Radio y una adaptación operística realizada Poul Ruders. Esta vez Bruce Miller y Warren Littlefield la versionan para la televisión con Elisabeth Moss (Mad Men) como protagonista.

En un futuro cercano, escenificado en lo que fue una vez Boston, el inconveniente de la infertilidad se resigna a las piernas de las pocas mujeres capaces de dar a luz, ahora un ritual tan impersonal como cepillarse los dientes. El mundo presentado por Miller, una plataforma hermética en donde la religión solo recuerda la pérdida de la humanidad y la estratificación cultural regresa a esquinas bárbaras y retrógradas, es protagonizado por un elenco que incluye a Samira Wiley, Joseph Fiennes, Yvonne Strahovski y Max Minghell. La serie estrena el 26 de abril con un antecedente de críticas impresionadas por el trabajo de los productores.

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Ilustración de portada de “The Haunting of Hill House”. Imagen vía BookLovers

La casa encantada de Shirley Jackson:

The Haunting of Hill House es una de las historias de fantasmas más icónicas de la literatura del siglo XX. Escrita en 1959 por Shirley Jackson, la historia se declara desde el inicio con una de esas frases que cuando aparecen te revelan un libro que no querrás dejar para después: “No live organism can continue for long to exist sanely under conditions of absolute reality; even larks and katydids are supposed, by some, to dream. Hill House, not sane, stood by itself against its hills, holding darkness within; it had stood for eighty years and might stand for eighty more.”

La clásica historia de la casa embrujada se defiende al ritmo de Jackson en una combinación de puntos tan comunes como especiales que hacen del libro de todo menos predecible. Hill House es una casa erigida en las inmediaciones de un pequeño pueblo silente ante decenas de historias sobrenaturales, en donde los objetos se mueven solos y las puertas no siempre se abren cuando las necesitas. El investigador de lo “oculto”, el Dr. John Montage, aparta un verano para invitar a tres desconocidos con previas experiencias inexplicables para que acampen en aquel laberinto en donde nadie permanece más de una noche seguida por voluntad propia.

La casa se convierte en un ente separado, con las mismas visiones protagonistas de sus visitantes, la prosa de Jackson lleva hacia un camino en donde los ruidos y las alucinaciones se mezclan con el círculo de personajes que comienzan a depender de sus paredes.

Es inevitable que Poe y Lovecraft no interfieran en el estilo del relato, pero Jackson crea un equilibrio propio en donde el sentido de pertenencia se vuelve el factor más peligroso de la historia. Y si la casa Hill suena como una más entre el montón de lugares embrujados en la literatura es porque lo es; fue Jackson quien popularizó la esencia de este tipo de relatos que han sido reproducidos miles de veces tanto en los libros como en el cine y la televisión.

El libro ha sido adaptado a la pantalla grande dos veces en 1963 y en 1999  -con las actuaciones de Liam Neeson, Catherine Zeta-Jones y Owen Wilson- bajo el título de The Haunting. Esta vez su adaptación para la televisión viene de la mano de Netflix y Mike Flanagan en diez episodios que todavía no tienen fecha de estreno.

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Imagen de portada de “El Maravilloso Mago de Oz” con ilustraciones de Antonio Segura Donat, editado por Alfaguara clásicos

El maravilloso Mago de Oz y las zapatillas de Dorothy

Pocas películas son tan conocidas como el musical de 1939 El Mago de Oz,  considerado por la UNESCO como memoria del mundo, pero de nuevo, la película no existiría de no ser por Lyman Frank Baum y W.W. Denslow. Ambos son el escritor y dibujante original de El maravilloso Mago de Oz, publicado en Chicago en 1900 como uno de los libros de literatura infantil más vendidos y posteriormente editados en el mundo.

L. Frank Baum escribió trece libros más sobre la tierra de Oz, pero fue el relato de Dorothy el que se impuso entre el público. Dorothy, la Bruja del Norte, el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata, el León y el Mago de Oz son algunos de los personajes más representativos de la literatura norteamericana, además de ser el origen de muchísimas historias posteriores inspiradas en este mundo de fantasía para niños como las Crónicas de Narnia o la trilogía de La Materia Oscura de Philip Pullman, en donde es difícil no ver las similitudes.

La historia es la de Dorothy Gale, una niña huérfana que vive en una granja con sus tíos en algún lugar de Kansas y que es arrastrada por un ciclón junto a su perro Toto hasta el mundo de Oz. Equipada solo con el beso de despedida de la Bruja del Norte, su perro, su cesta y unos Zapatos Plateados Dorothy debe seguir el camino de ladrillos amarillos mientras intente regresar a su casa y supera todo tipo de aventuras y retos en el camino. La historia no es tan infantil como se cree, ya que entre líneas sigue siendo una alegoría directa a la lucha política y económica en Estados Unidos a fines del siglo XIX, entre otras metáforas más profundas que se pueden explicar en otro texto.

Se han montado innumerables adaptaciones teatrales en todas partes del mundo. Judy Garland inmortalizó a Dorothy en el cine en 1939 y en 1974 Liza Minnelli hizo la voz protagonista en una película animada. En el año 1975 se presentó como musical en Broadway y entre comics, series y videojuegos la historia nunca ha dejado de ser versionada.

Esta vez, la nueva adaptación viene de la mano de la NBC bajo el título de Emerald City. El proyecto previsto para la temporada 20142015 fue cancelado y retomado por la cadena en abril del 2015 con una temporada inicial de 10 capítulos.  Desarrollada por Matthew Arnold y dirigida por Tarsem Singh la serie fue estrenada el 6 de enero del 2017 con Oliver Jackson Cohen como Lucas y Adria Arjona como Dorothy en los papeles principales. Esta nueva versión es mucho más “oscura” que el musical, tal vez aferrándose a las ideas escondidas entre las líneas de los libros originales, y adaptándolas a los conflictos sociales que el presente predice para el futuro.

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Imagen via Juniper Books.

La fortuna de los huérfanos de Lemony Snicket’s

Al igual que el Mago de Oz, el título de Una Serie de Eventos Desafortunados es públicamente relacionado con Jim Carrey y la película del mismo nombre estrenada en el 2004. Pero de nuevo, la verdadera historia permanece en los libros, publicados entre 1999 y el 2006 por Daniel Handler bajo el seudónimo de Lemony Snicket, e ilustrados por Brett Helquist, esta es una serie de trece libros que relata la vida de los hermanos Baudelaire. De por sí los libros son tan misteriosos como sus relatos, y encierran decenas de referencias literarias y de acertijos que se apoyan en la excusa de las lecturas infantiles para liberarse con un humor negro e inteligente sobre la niñez y sus paredes.

Violet, Klaus y Sunny son tres jóvenes que enfrentan la muerte de sus padres mientras son llevados a vivir con el Conde Olaf, un primero tercero o sobrino cuarto de la familia cuya existencia desconocían. Los libros siguen una especie de rutina en donde Olaf a menudo se disfraza para estar cerca de los huérfanos con la esperanza de robar su fortuna. Los huérfanos intentan entonces pedir ayuda a algún adulto que normalmente los ignora hasta que las pruebas son irrefutables.

Cada uno de los tomos consta de 13 capítulos, excepto The End, que tiene un capítulo extra titulado: “El libro decimocuarto”. Existe también el libro de Lemony Snicket: The Unauthorized Autobiography (Lemony Snicket: La autobiografía no autorizada) que narra los eventos de vida del atormentado Lemony Snicket, escrito por el mismo Handler. Por otro lado, el personaje de Beatrice está basado en un amor infantil del propio Handler, y el apellido Baudelaire lo tomó del poeta francés Charles Baudelaire. Se ha dicho que su verdadero hijo, ahora adolescente, Otto Handler, se ha negado a leer los libros escritos por su padre.

El primer tomo en la serie, Un mal principio (The Bad Beginning), fue publicado en 1999 y el decimotercer y último libro, The End (El fin), fue publicado el viernes 13 de octubre de 2006.

En la contraportada de cada libro se muestra una nota de advertencia de las cosas terribles descritas en cada volumen, y se recomienda leer otro libro en vez de ese. Cada volumen comienza con una dedicatoria a la memoria del único amor de Lemony Snicket “Beatrice”:

“Este libro, como en el diccionario, contiene la palabra “nervioso” que significa “preocupado por algo” – podrías sentirte nervioso, por ejemplo, si te sirvieran helado de pasas como postre, porque te preocuparía que te supiese horrible- mientras que la palabra “ansioso” que significa “consternado por una terrible preocupación,” es lo que sentirías si te sirviesen un cocodrilo vivo como postre, porque estarías consternado por una terrible preocupación al no saber si podrías comerte tu postre antes de que él te comiera a ti. Pero contrario a este libro, el diccionario también contiene palabras que son mucho más agradables de contemplar. La palabra “burbuja” está en el diccionario, por ejemplo, al igual que la palabra “pavo real,” la palabra “vacaciones,” y las palabras “La” “ejecución” “del” “autor” “ha” “sido” “cancelada,” las cuales forman un enunciado siempre agradable de escuchar. Así que si llegas a leer un diccionario, y no este libro, podrías saltarte las partes sobre “nervioso” y “ansioso” y leer cosas que no te mantengan toda la noche despierto, llorando y tirándote de los pelos.”

El 13 de enero del 2017 Netflix estrenó su adaptación a la televisión con una serie titulada bajo el mismo nombre y protagonizada por Neil Patrick Harris, Patrick Warburton, Malina Weissman, Louis Hynes y Presley Smith. Por ahora cuenta con una primera temporada de ocho capítulos.

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Imagen vía Simon & Schuster.

Anne of Green Gables o Ana, la de Tejas Verdes es un libro escrito por la canadiense Lucy Maud Montgomery y publicado por primera vez en 1908. La historia es la de Anne Shirley, una niña huérfana que vive en un pequeño pueblo pesquero ficticio en la Isla del Príncipe Eduardo, donde se desarrolla la historia a principios del siglo XX. Considerada un tesoro nacional por el pueblo canadiense, la novela  ha vendido mundialmente alrededor de 50 millones de copias.

En el momento en el que transcurre la historia las mujeres todavía se dedicaban a ser amas de casa y esposas, los cánones de belleza se expresaban bastantes distintos a los de la actualidad, al igual que el valor de la mujer en la sociedad y sus limitaciones graduales. La vida de Ana Shirley continuó en una secuela de ocho libros ordenados según la edad de Ana por la escritora.

Existen varias versiones audiovisuales, entre ellas una miniserie televisiva que se rodó en 1985, con el nombre de «Ana de la pradera», además de una versión animada.

En el 2016 Netflix se unió a la cadena canadiense CBC y la productora Northwood Entertainment para grabar una nueva miniserie inspirada en el libro. “Anne” se producirá bajo la dirección de Niki Caro con una primera temporada de ocho episodios que sería grabada en Ontario, Canadá.

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De la web a la televisión: Series que han llegado a la pantalla desde Internet

Nerea Dolara

Hay varios ejemplos de exitosas series que cuentan con orígenes online -web series- y no sólo son contenidos internacionales, España ha tenido más de una.

Desde que llegó Internet se ha convertido en el centro alrededor del que gira la vida humana, por lo menos la vida occidental. Todo se lee, se ve y se escucha en línea. Se ha hablado de la muerte de los periódicos, del libro, de la radio y de la televisión, pero estos clásicos han mantenido su terreno y en casos específicos han demostrado que sí, Internet gobierna el mundo, pero sus formatos aún tienen un gran caché que el océano masivo de información (y desinformación) no tiene. Un ejemplo claro son las series que comenzaron su emisión como una producción online -web serie- y luego fueron convertidas en shows para televisión. Hay varios ejemplos de muy buena calidad en la mayoría de los casos y mucho más vistos una vez que llegaron a las anticuadas pantallas chicas.

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Broad City. 2009-2011 (web serie), 2014-2017 (TV)

Esta comedia creada por Ilana Glazer y Abbi Jacobson se ganó un culto de seguidores con sus dos primeras temporadas online. Las comediantes, que cuando iniciaron esta serie estaban a mediados de sus veintes, se plantearon hacer episodios basados en su amistad y en sus esfuerzos por triunfar en Nueva York. Amy Poehler (Parks and Recreation, Saturday Night Live) se enteró de la existencia de la web serie en su segunda temporada y ofreció convertirse en productora ejecutiva para llevarla a la televisión. En 2014, Broad City se estrenó en Comedy Central y actualmente se espera el estreno de su cuarta temporada en agosto de este año.

Drunk History. 2007-2010 (web serie). 2013-2016 (TV)

Esta frikada, porque es difícil definirla de otra forma, comenzó como una web serie emitida por Funny or Die y creada por Derek Waters y Jeremy Konner. La premisa es simple, pero loca: invitar a comediantes a representar la historia de Estados Unidos, pero borrachos. Y no actuando como borrachos, realmente borrachos. La serie comenzó a emitirse en Comedy Central en 2013 y tiene varias versiones internacionales: Reino Unido, Brasil y otra producida para Latinoamérica.

De la web a la televisión: Series que han llegado a la pantalla desde Internet

Malviviendo. 2008-2014 (web serie, pero emitida por TNT)

Esta serie original española es, sin duda, la producción online más vista en el país hasta el momento. Original de David Sainz, Malviviendo relata la vida en Sevilla de cuatro personajes de los márgenes de la sociedad: El negro, el zurdo, el kaki y el postilla, todos consumidores empedernidos de marihuana, en tono de comedia. La web serie se inició en 2008 con cortos episodios que, además, emulaban a modo de sátira los títulos de crédito de algunas de las series más famosas de la televisión (Los Soprano, Sex and the City, Dexter…). En la medida en que pasó el tiempo y aumentó el éxito los episodios aumentaron en duración, calidad y la producción aumentó a los miembros de su reparto. Nokia produjo dos episodios en 2009 y el canal TNT compró los derechos de emisión en 2012. Malviviendo tuvo tres temporadas.

High Maintenance. 2012-2015 (web serie). 2016 (TV)

Esta serie fue inicialmente creada por Katja Blichfeld y Ben Sinclair. La pareja se inspiró en series como A dos metros bajo tierra y Party Down para relatar las historias de estos compradores de marihuana en Nueva York cuyo único vínculo común es su vendedor. Entre 2012 y 2015 la web serie emitió seis episodios (casi uno por año) en Vimeo y en 2015 HBO anunció que emitiría una temporada para televisión compuesta de otros seis episodios. El año pasado la serie se renovó para una segunda temporada.

The Mis-Adventures of an Awkard Black Girl. 2011-2013 (web serie). Insecure. 2016 (TV)

En 2011 la web serie creada y protagonizada por Issa Rae se estrenó en Youtube. La historia se centraba en el día a día de una joven afroamericana, sus interacciones con compañeros de trabajo y sus citas… siempre con mucho humor y en primera persona. La serie se hizo viral y hasta consiguió el apoyo de Pharrell Williams como productor ejecutivo (la segunda temporada se estrenó en la plataforma multimedia del cantante: i Am Other). En 2013, Rae elaboró un piloto para televisión junto a Larry Wilmore (The Daily Show) y en 2015 HBO accedió a producir una temporada. Insecure se emitió en 2016 con muy buenas críticas.

Qué vida más triste. 2005-2008 (web serie). 2008-2010 (TV)

Esta serie comenzó como el videoblog de un joven de Basauri (Bilbao) que contaba lo que le pasaba en la vida. Creada por Natxo del Agua y Rubén Ontiveros (responsable de los guiones y de dirección), Qué vida más triste llegó a tener un amplio éxito online con millones de visitas en su web. En 2008, La Sexta comenzó a producir la serie para televisión. Mantuvo a creadores y reparto, pero aumentó el valor de producción (aunque siempre manteniendo el desparpajo).

Web Therapy. 2008-2014 (web serie). 2011-2015 (TV)

Después de Friends muchos de los actores se quedaron asociados para siempre con sus personajes. Pero todos han hecho grandes esfuerzos por probar (si se ve la serie es obvio, de todas maneras) su calidad como intérpretes y comediantes. Una de las mejores es, sin duda, Lisa Kudrow. Tras hacer a Phoebe un personaje memorable, a la vez sensible y volátil, Kudrow siguió con su carrera intentado explorar otras facetas del humor, casi siempre más oscura. En 2008, dos años antes del final de la serie, Kudrow creó Web Therapy. La web serie, que se emitió en Lstudio.com, muestra las sesiones de terapia, vía Skype, de la doctora Fiona Wallice (Kudrow) y sus pacientes. La serie se ganó muchos premios para contenido online y contó con la participación especial de “pacientes” como Courteney Cox, Julia Louis-Dreyfuss, Lily Tomlin e incluso Meryl Streep. Showtime adaptó la serie para televisión en 2011 y emitió cuatro temporadas. La serie ha sido adaptada en España por Movistar + con Eva Hache por la doctora Rebeca Miller.

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Para leer en primavera

Redacción TO

La temperatura ha subido y el clima es ideal para salir a una terraza a disfrutar de un café y un libro… o una cerveza y un libro… o un gintonic y un libro. Lo importante -ya me entienden- es el libro. Por eso para contribuir con inspiración la redacción de The Objective comparte algunos libros ideales, temática, causal o arbitrariamente, para leer en esta temprana primavera que a veces parece ya un verano.

¡Disfrutad!

Para leer en primavera 1

Tratado de la infidelidad 

Julián Herbert y León Plascencia Ñol | Malpaso

Esta selección de relatos es una oda a las experiencias amorosas intensas, de cachondeo, diversión, sexo y hedonismo. La mayoría de estas historias relatan algún tipo de infidelidad, desde “montar los cuernos” hasta las faltas de compromiso con uno mismo, situaciones que reflejan el eterno debate con nuestra moralidad. Herbert y Plascencia nos regalan un libro perfecto para entrar en el calorcito de la primavera.

“Seis kilómetros. Necesitas unos googles y un walkman como los de la flaca. No es saludable correr entre cadáveres sin una escafandra.” 

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera | Tusquets

El mujeriego Tomás se casa con Teresa, pero mantiene un un lío con Sabina, que a su vez se acuesta esporádicamente con Franz. Con la Primavera de Praga como telón de fondo, Milan Kundera hace un retrato de las relaciones humanas partiendo del concepto nitzscheano del eterno retorno: ¿Es la vida un acontecimiento único o estamos destinados a repetirla constantemente en un círculo infinito?

“El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro”.

Sexo Futuro

Emily Witt | Libros del Lince

Esta novedad editorial puede dejar con la boca abierta a cualquiera. Este top seller del New York Times, relata a modo de ensayo cómo nuestra aproximación al amor y al sexo ha cambiado en los últimos años. Witt relata sus experiencias a través de citas por Internet, pasando por grabaciones de porno para Internet, sesiones de meditación orgásmica o bodas poliamorosas. Este libro rompe paradigmas y nos libera de preguntas sencillas como “¿estás casado?” o “¿tienes hijos?”, haciendo una reflexión más compleja sobre cómo es nuestra conexión interna con el placer y las concepciones sobre el amor.

“Este futuro no había llegado a ocurrir. Un par de décadas después teníamos unos cuantos juguetes sexuales operados por mando a distancia y nada de fundas corporales de alta tecnología.”

Para leer en primavera 2

La conquista del cerebro

Daniel Tammet | Blackie Books

Si en realidad buscas darle un toque memorable a esta primavera, sin duda el segundo libro de Daniel Tammet es la opción ideal. No se me ocurre nada mejor que leer bajo el sol tibio de abril que este especial relato de uno de los pocos humanos conocidos con el síndrome del “savant” (el sabio) relatándonos cómo funciona su magnífico cerebro (que le permite saborear colores, sentir números y aprender idiomas tan complejos como el islandés en apenas una semana). Explicándonos cómo funciona su mente, Tammet quiere que exploremos cómo funciona la nuestra, cómo percibimos y procesamos el mundo, sus estímulos, sus patrones y que en definitiva se expandan nuestros límites.

“Nuestra mente es un milagro: una red tremendamente compleja, una telaraña de luz que, dentro de nuestras cabeza, conforma la manera en que cada uno se percibe a sí mismo y entiende el mundo que lo rodea (…) sin embargo, gran parte de lo que sucede dentro de nuestra cabeza sigue siendo un misterio.”

El albergue de las mujeres tristes

Marcela Serrano | Alfaguara

Esta nueva reedición de la novela quizás se deba a que Marcela Serrano escribe sobre un tema global, que es relevante en la actualidad: el amor y el desamor desde el punto de vista de un grupo de mujeres independientes. El albergue de las mujeres tristes cuenta la historia de un grupo de mujeres, alojadas en un albergue, donde dialogan sobre sus problemas, inquietudes y anhelos en contraposición a la incapacidad afectiva masculina.

-¿Por qué no escribes una novela de amor?

-Por los lugares comunes. El amor y los lugares comunes, tú sabes, corren peligro de convertirse en sinónimos.

-¡Una historia de amor es siempre una historia de lugares comunes! ¡Relájate, aquí no se salva nadie!

Tomboctú

Paul Auster | Anagrama

Para dar la bienvenida a la primavera propongo hacerlo de la mano de Míster Bones. Así se llama el protagonista de esta fábula, ligera pero con la intensidad de un Paul Auster que nos presenta un mundo de extremos, en el que la poesía y el amor incondicional forman un todo en un mundo de humanos narrado a través de la mirada y el olfato de un perro. Míster Bones es el amigo fiel e inseparable de Willy Christmas, un personaje excéntrico con una gran sensibilidad, con el que ha recorrido medio país y al que acompaña en su último viaje. Auster logra que nos sintamos parte de esta historia de claroscuros, divertida y triste a la vez y, sobre todo, emocionante y emotiva.

“Míster Bones no llegaba a imaginarse lo que sería la vida en un sitio así, pero Willy hablaba de ello con tan vivo deseo, con tan dulce emoción resonando en su voz, que el perro acabó por abandonar sus dudas. Tom-buc-tú. Y ahora hasta el sonido de aquella palabra era suficiente para hacerle feliz”.
Para leer en primavera 3

La luz que no puedes ver

Anthony Doerr | Suma de Letras

Marie-Laure es una niña ciega que vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de todas sus llaves y puertas y donde la lleva cada día. Werner en un niño huérfano que vive con su hermana Jutta en un orfanato de Alemania. Desde el punto de vista de dos seres completamente inocentes, Anthony Doerr narra las crueldades que se cometieron durante la Segunda Guerra Mundial, cómo la Alemania nazi destruyó las vidas de la gente del bando contrario, pero también las de sus propios soldados.

Las vidas de Marie-Laure, que con doce años tiene que huir a la ciudad de Saint-Malo llevando consigo una de las joyas más preciadas del museo, y de Werner, que se convierte en un experto en construir y reparar radios y es reclutado por el ejército alemán, se cruzan finalmente y cambian para siempre. La mirada inocente de dos niños que narran cómo vivieron una guerra que les era completamente ajena es una lectura ideal para los días lluviosos de primavera, en los que apetece trasladarse a otro lugar, a otra época.

El labrador de aguas

Huda Barakat | La otra orilla / Belacqua

Una historia de amor y odio; de guerra y paz; de tristeza y alegría; de destrucción y construcción. Una historia sobre el Beirut en guerra. El Beirut de 1975. Una historia cargada de sensualidad, en la que a través de los personajes de Shamsa y Nicolás, ir descubriendo los secretos de los diferentes tipos de tela y del romanticismo más sensual entre los dos protagonistas. Si el terciopelo es la tela más cara, lujosa y con calidad del mercado, sin duda, el Labrador de aguas es el terciopelo de las novelas sobre Beirut de 1975. La finura y sensibilidad de las palabras encierran el dolor más profundo que un ser humano puede vivir cuando se ve inmerso en una ciudad en guerra, cuando lo ha perdido todo y cuando su búsqueda consiste en encontrarse a sí mismo.
Una obra redactada con la fuerza del algodón egipcio, la clase del terciopelo y la finura y delicadeza de la seda.

“Solo siente nostalgia del pasado aquel a quien el presente ha abandonado”.

Los Gritos del Pasado

Camila Läckberg | Maeva

El buen tiempo llega a Fjällbacka, un pequeño pueblo de pescadores situado a 150 kilómetros de Gotemburgo, Suecia, y donde su población se multiplica durante los meses de verano para disfrutar de los paseos marítimos y de las siestas al sol en la costa. En esa paz veraniega, un niño descubre el cadáver de una turista alemana cruelmente asesinada. Muy cerca de allí, la policía encuentra los esqueletos de dos mujeres desaparecidas hace veinte años. El detective Patrick Hedstrom y la escritora Erika Falck tendrán que aparcar sus merecidas vacaciones para resolver un caso en el que terminarán descubriendo que todas las víctimas tienen alguna relación con un predicador y su particular familia.

“Le resultaba extraño defender al mismo hermano al que, por lo general, no dejaba de criticar, pero la sangre es más espesa que el agua…”

Para leer en primavera 4

La memoria secreta de las hojas

Hope Jahren | Paidós

La geobióloga Hope Jahren crea un emocionante relato de su nueva vocación por la botánica a través de un ensayo que nos revela la vida secreta de las plantas. ¿Están en todas partes y no nos damos cuenta? Es así. “Los árboles tienen casi tantas hojas, como cabellos tenemos los seres humanos”, afirma Hope. Un libro que, en el mejor de los casos, hace para la botánica lo que ensayos de Oliver Sacks hizo por la neurología. Una narración que va más allá de do it yourself  del cuidado de las plantas, es un manifiesto importante dentro del cambio climático.

La vista desde aquí

Ignacio Peyró | Elba

La conversación vuelve aquí a confirmarse como principal alimento de la dieta intelectual. Como centro de gravedad, la Historia, los recuerdos y las referencias a la experiencia. En el aire, ideas de peso que sin embargo sobrevuelan ligeras por un texto capaz de sumergir la mente en un refrescante río de argumentos. El editor de la sección el Subjetivo, Ignacio Peyró dialoga con un referente de las letras españolas: el prolífico y polifacético Valentí Puig, también colaborador de la sección de opinión de The Objective. Un imprescindible para esta primavera.

“Sí, cada tiempo tiene sus locuras. A veces resulta más difícil otear más allá de la gran bruma…”

Antología poética

Wislawa Szymborska | Visor

La poeta polaca Wislawa Szymborska era una mujer difícil que quería tener los ojos claros solo porque los suyos eran oscuros. Vivió en la época soviética y primero abrazó el Partido para luego combatirlo. Su poesía es un tesoro; es tierna y amarga y demuestra a las claras que nuestra querida Wislawa vivió momentos de felicidad, pero siempre muy fugaces, como sus relaciones. Ganó el premio Nobel de Literatura en 1996 y se mantuvo reservada hasta el último de sus días: permaneció recelosa ante los curiosos que se acercaban hasta su casa en Cracovia y confundió a sus biógrafos en cada uno de los datos que concedió. Esta antología traducida por Elzbieta Bortklewicz es un buen comienzo para adentrarse en la mirada de Wislawa, ahora que entra la primavera.

“Nada ocurre dos veces
y no ocurrirá. Por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

Siendo alumnos más torpes
en las escuelas del mundo
no repetiremos años,
inviernos o veranos”

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Continúa leyendo: La madre de todas las listas: los libros de la muerte

La madre de todas las listas: los libros de la muerte

Redacción TO

Foto: Un Investigador

Ejemplares de la Biblioteca Nacional de Bosnia, en Sarajevo (Dado Ruvic / REUTERS)Hay tantos títulos publicados que, a menudo, lo verdaderamente complicado es decidirte por el libro con el que compartir tus viajes, tus vacaciones o, simplemente, tu libro de cabecera. Guiarse por las conocidas listas de ‘best-seller’ es una opción:reúnen aquellos libros que están siendo más leídos en ese momento. Sin embargo, la historia de la literatura esconde una gran cantidad de obras imprescindibles de todos los géneros, procedentes de todos los rincones del planeta y firmados por los escritores más reputados de todos los tiempos. He aquí una guía para ayudar a decidir con qué libro deleitarte. Las opciones son infinitas. Por eso hemos decidido indagar en las propias listas ya elaboradas, en busca de la selección de la selección.

129.864.880 libros para escoger

¿Cuántos libros hay en el mundo? ¿Cuántos se pueden leer en una vida? ¿Cuántos merece la pena leer? Ninguna de estas preguntas tiene una respuesta exacta pero son muchos los recursos que se han puesto en los últimos años para aproximarse lo más posible a una certeza. Así, sabemos que hay 129.864.880 libros en el mundo. Habrá más, sin duda. Porque se trata de una medición del 2010. Pero es es el cálculo más serio y profundo que se ha realizado hasta ahora y es obra de Google. “Bueno, todo depende de qué es exactamente lo que quieres decir con ‘libro”, advierte Google: “nosotros no vamos a contar lo que los científicos llaman trabajos”.

Sea como sea, la cifra es infinitamente superior a lo que un ser humano puede leer a lo largo de su vida. Se trata de otro cálculo sin respuesta. Aunque según la BBC, el récord del mundo lo tiene la señora Louise Brown que en 2009, a los 91 años, habría leído ya su libro número 25.000. ¿Cómo? Leyendo una docena de libros a la semana desde 1946 y, lo que más asombra a los responsables de la biblioteca, “sin incurrir en multa alguna por retraso en la devolución”.

Los 100 libros que hay que leer antes de morir

100, 50 o 25. Los rankings no se detienen en esos detalles. Pero existen cientos de variantes en listados que lo único que pretenden es seleccionar aquellas obras que nadie debería perderse. Naturalmente, varían según la época en la que se haya realizado la selección, e incrementan notablemente el número de escritores británicos, americanos, españoles, o hispanoamericanos en función de quién sea el jurado que los elige. Pero lo que interesa hoy es indagar en las coincidencias. En aquellos libros en que hay un gran consenso sobre la necesidad de su lectura.

“Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa”. Es así como empieza una de las obras imprescindibles en todos los listados, ‘Orgullo y prejuicio’, de Jane Austen, publicado por primera vez en 1813 –entonces como libro anónimo-. Lo mismo puede decirse de ‘Matar a un ruiseñor’ de Harper Lee, o de ‘El guardián entre el centeno’ de J. D. Salinger.

Los clásicos no faltan a la cita. Y más ahora que casi todos pueden encontrarse de forma gratuita en Internet. ‘Hamlet’ de Shakespeare, ‘La Divina Comedia’ de Dante, la ‘Odisea’ de Homero (s. VII a. C.), ‘Cuento de Navidad’ de Charles Dickens, ‘Guerra y paz’ (1869) de León Tolstoi,‘La Celestina’ de Fernando de Rojas (1499),‘Crimen y castigo’ (1866) de Dostoevsky, y por supuesto, Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes (1605), que cuenta además con una completa edición digital8 puesta en marcha por el Centro Virtual Cervantes.

‘Rebelión en la granja’(1945),‘Ulises’ de James Joyce (1922), ‘El Diario de Ana Frank’ (1947), ‘La metamorfosis’ (1915) de Franz Kafka, ‘El viejo y el mar’, de Hemingway, o los cuentos de Edgar Allan Poe, son obras que también podemos encontrar en casi todas las compilaciones disponibles.

La lista de clásicos resulta bastante coincidente en su centenar de obras y prácticamente todas ellas están reunidas en varios idiomas en el Proyecto Gutemberg, que reúne 45.000 libros gratuitos -100.000 si se cuenten los de sus socios y afiliados-, listos para descargar.

Además, obras como ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez, cuyas ventas se dispararon en todo el mundo tras su muerte el pasado mes de mayo, se encuentran en la mayoría de las antologías que incluyen libros de los siglos XX y XXI. La poesía española se cuela también en muchas recopilaciones de la mano de autores como Federico García Lorca y su ‘Romancero Gitano’.

Los 100 mejores de todos los tiempos

100 escritores de 54 países diferentes seleccionaron cada uno diez obras imprescindibles de la literatura universal, en una iniciativa del Club del Libro Noruego. En la lista resultante, todos los libros se consideran igual de importantes con excepción de uno, Don Quijote, considerada “la mejor obra” de todos los tiempos. Fyodor Dostoevsky, William Shakespeare, Franz Kafka, y Leo Tolstoi son los autores con más libros en el ránking.

Sin embargo, destaca un libro que ha pasado a la historia de literatura con la categoría de imprescindible sin que puede atribuirse a un autor en concreto. Es el caso de ‘Las mil y una noche’, el cuento de todos los cuentos que sobrevivió gracias al boca a boca en el Imperio Persa.

Los 100 de Amazon

Una de la listas más famosas la publicó este año Amazon: “100 libros para leer a lo largo de tu vida”. “Nos propusimos construir una hoja de ruta de vida literaria sin que te sientas haciendo una tarea obligatoria”, explica Sara Nelson, Directora Editorial en Amazon.com. “A lo largo de muchos meses, el equipo realizó apasionados debates y defendió los libros que queríamos en la lista”. La lista se encuentra ordenada alfabéticamente porque consideran “que no hay ningún libro más importante que otro”. Recoge, eso sí, todos los estilos, y todas las épocas.

Como curiosidad, el libro más antiguo que figura es ‘Orgullo y prejuicio’ de 1813, escrito por la novelista británica Jane Austen. Y el más moderno, ‘Vida después de la vida’ de escritora inglesa Kate Atkinson. ‘1984’, de George Orwell fue el libro que causó más debates en el seno del equipo de Amazon, mientras que los participantes encontraron consenso total en obras como ‘La casa de la pradera’ de Laura Ingalls Wilder, ‘La telaraña de Charlotte’ de E. B. White, ‘Matar a un ruiseñor’ de Harper Lee, o ‘El mal de Portnoy’ de Philip Roth.

Pero esta lista recoge obras de no ficción que, al mismo tiempo, reflejan un momento muy concreto de la historia, episodios que se vinculan con un título. Ejemplo de ello es ‘El diario de Ana Frank’, cuya historia es el referente literario del Holocausto. También lo es “Todos los hombres del presidente”, escrito porCarl Bernstein y Bob Woodward, los periodistas del diario The Washington Post que destaparon el caso “Watergate”, el escándalo que acabó con la presidencia de Richard Nixon.

Hábitos de lectura

La televisión siempre ha sido el gran enemigo a vencer por la lectura. Anclada en el salón, sigue siendo el medio de entretenimiento por excelencia. Según World Culture Score Index, un estudio de la firma NOP World, las personas pasan una media de 16,6 horas frente al televisor cada semana. La radio sigue estando presente (6,5 horas), pero le gana terreno el ordenador con 8,9 horas semanales. La lectura, en cambio, permanece a la cola. Los libros apenas ocupan seis horas y media de nuestro tiempo.

Asia el continente con mejor hábito de lectura. El país del mundo que lidera la lista es la India. Es así desde hace cinco años. Los indios pasan una media de 10 horas y 42 minutos entre las páginas de los libros. Le siguen Tailandia (9,4), China (8) y Filipinas (7,6). El quinto puesto lo ocupa un país africano, Egipto. Sus ciudadanos dedican 7 horas y media cada semana a devorar libros. En el viejo continente, la mejor marca la obtiene la República Checa donde 7,4 horas a la semana transcurren entre las líneas de una obra literaria. Polonia sería el país del mundo que cumple con la media global. Un poco por encima se encontrarían Rusia (7,1), Suecia, Francia (6,9) y Hungría (6,8).

La nación que menos horas destina a conocer las obras de la literatura mundial es Corea del Sur, con apenas 3 horas a la semana. El penúltimo puesto lo ocupa Japón (4,1), seguido de Taiwan (5). Europa y Sudámerica se reparten el resto del pastel. El país de William Shakespeare preside el ránking de países europeos que menos lee cada semana (5,3). Italia (5,6) y Alemania (5,7) completarían el podio. México y Brasil, con 5,5 y 5,2 horas semanales, son los países latinoamericanos con el peor hábito de lectura.

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Jane Austen a destiempo

Romhy Cubas

Foto: Wikimedia
Wikimedia Commons

En el segundo centenario de su nacimiento la infalible estela de Jane Austen sigue residiendo en sus libros y anti/heroínas. A la fecha no se sabe con exactitud cuál era su apariencia física. El único retrato disponible fue elaborado en acuarela por su hermana Cassandra en una obra que no mereció ni siquiera la aprobación de su sobrina, y que repite junto con otros bosquejos los únicos rastros usuales de los que se hace eco su imagen: alta y esbelta, apariencia saludable y expresiva, complexión clara, mejillas redondas, nariz pequeña, ojos brillante color avellana, cabello marrón y ondulado.  

En una descripción física o una reproducción de su figura es absurdo percibir la “liberación cultural” que desencadenó -especialmente de manera póstuma- la autora de Orgullo y Prejuicio, Emma y Sentido y Sensibilidad. La elección de palabras no se aproxima a la realidad intimista con la cual Austen resumió en sus ficciones, clases, géneros y fórmulas de comportamiento ancladas a la época. Pero hay otra elección de palabras que sí puede dar una explicación aproximada al porqué Austen perdura en la selección literaria de lectores que se aferran a sus romances en generaciones tan distantes.

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Retrato de Jane Austen pintando por Ozias Humphry en 1788 | Imagen: Pinterest

Franco Moretti, fundador del Laboratorio Literario de Stanford –el cual aplica el análisis de data a estudios sobre literatura y ficción– revela cómo la elección y el proceso de las palabras utilizadas por la escritora son capaces de moldear una especie de supervivencia literaria. Esto explicaría por qué Austen resiste con tanta insistencia -doscientos años después de su muerte- en el colectivo lector precisamente cuando el elemento “revolucionario” que se recreaba en la época ya no representa una primicia.

La obra de Austen es naturalista, un arte que no improvisa con situaciones forzadas e improbables sino que presenta al lector un facsímil de la naturaleza común. El extenso de un escenario que no se esfuerza en salir hacia otros universos dentro de otros universos.

El laboratorio de Standford reunió y estudió un set de 125 novelas inglesas de ficción narrativa publicadas entre 1710 y 1920. Utilizando una técnica llamada análisis de componentes principales delinearon cada trabajo en una tabla bidimensional basada en el vocabulario de cada libro.

El estudio concluyó que las novelas de Jane Austen perfiladas junto con otras 125 obras británicas, tienen un vocabulario centrado en elementos y situaciones mucho más abstractas que físicas, y cotidianas que melodramáticas.

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Gráfico de estudio sobre Jane Austen del Laboratorio Literario de Standford | Imagen: The New York Times

En la dimensión horizontal las palabras hacia la izquierda tienden a ser más abstractas y relacionadas con estados mentales o relaciones sociales: conocimiento, afecto, conducta, dependencia, deseo, esfuerzo, favor, gratitud, indulgencia, mérito, ocasión, prevaleció, recibió, resentimiento, resolución, sufrimiento y virtud. En cambio las palabras que se ubican más hacia la derecha se conectan con el mundo físico y los sentidos: azul, cercano, oscuro, borde, vacío, dedos, hierba, caliente, afuera, redondo, hombro, lentamente, de pie, arriba, ver y blanco.

Austen usa comparativamente palabras que se refieren a las mujeres – “ella”, “señorita” – y a las relaciones familiares como “hermana”. Se destaca un factor en el uso pronunciado de palabras como “mucho”, el cual el estudio relacionó con un rasgo crucial de su escritura, la ironía. La escritora también empleaba con frecuencia palabra como “poder” y “deber”, las cuales indican probabilidad, capacidad, permiso y obligación. Esto refleja “el desafío al que se enfrentan los personajes de Austen, especialmente sus heroínas, al ver las cosas como realmente son”, explica el Laboratorio de Standford.

Las palabras distintivas de Austen, sus grupos y construcciones gramaticales son un esfuerzo para comprenderse a sí misma a través de sus personajes. La naturaleza humana que omite elementos fanáticos como médula de sus novelas creó un elemento crítico de retrato social determinante para su fama. Su narrativa podría ser un cliché de chismes, gente rica, dinero, vestidos y bodas de sociedad., sin embargo, es precisamente la ironía y sátira con la que se aproxima a estos lugares tan arraigados en la época que Austen logra crear una potente conexión entre sus personajes y el mundo real.

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Escena de la adaptación cinematográfica del libro de Jane Austen Orgullo y Prejuicio | Imagen: IMDB

Los textos de Austen también juegan con los roles de género tradicionales. En sus historias no suceden demasiadas cosas, estas son simplemente un ejemplo de la limitación que sufren sus propios protagonistas ante una mirada feminista que apenas germinaba semillas en la época. Irreverente y audaz, su escritura obliga a ver más allá del absurdo y el chisme del señor Knightley o el señor Collins, Fanny Price o Mary Crawford, Elizabeth Bennet o Lydia Bennet. Más allá de las historias de amor y los finales felices.  Lo de Austen es entender cómo los lugares comunes se hallan en un realismo social que sus lectores detectaron desde un principio como una posibilidad de escapar sin ignorancia.

Escribir sin sacrificar  

La autora británica vivió en un momento en que la lectura de novelas se había convertido en una de las principales formas de entretenimiento para las clases medias. Sin embargo, el status de la novela no era precisamente elevado. Austen escribe en 1816:

“No podía sentarme seriamente a escribir un romance bajo ningún otro motivo que el de salvar mi vida, y si fuera indispensable para mí mantenerme así y nunca relajarme para reírme de mí misma y de otras personas, estoy segura de que me ahorcarían antes de que hubiese terminado el primer capítulo. No. Debo mantener mi propio estilo y continuar con mi propio camino, y aunque pudiera no volver a tener éxito en él, estoy convencida de que fracasaría totalmente en cualquier otro.”  (1 de abril de 1816 a James Stanier Clarke).

Austen usó la ficción para describir tramas que no eran más que las propias experiencias de sus lectores. Al hacerlo fue capaz de introducir morales cercanas al rango de las relaciones humanas ordinarias con un realismo que comprendió las limitaciones que tenían las mujeres a principios del siglo XIX, especialmente la dependencia marital al intentar establecerse social y  económicamente. Pero esencialmente Austen explota el poder de las palabras y los rumores. Son sus diálogos y conversaciones los que se desenvuelven con fluidez como piezas totalmente ajenas a las de la gran mayoría de los escritores con los que convivió y a los que precedió.

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