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Epónimos en la literatura: escritores que se convirtieron en jerga cotidiana

Rohmy Cubas

Foto: Librerías Gandhi
Librerías Gandhi

Borges decía que uno no es lo que es por lo que escribe sino por lo que ha leído. Por otro lado, es fácil que lo que se ha escrito se convierta en jerga cotidiana cuando sus autores trascienden la temporalidad que se rige por épocas o espacios. Para muestra de esto los epónimos en la literatura, o los escritores que se adhieren por extensión de sus obras al vocabulario diario de las personas.   

Los epónimos son tan antiguos como el purgatorio de Dante o las excursiones del Quijote, y derivan precisamente de una ficción que los personajes populares de la literatura han transferido a la cotidianidad. Su tipología abarca desde términos políticos y médicos  -el síndrome de Alicia en el país de las maravillas para describir un trastorno ilusorio de la imagen corporal o Freud basándose en la tragedia de Sófocles para fundar su «complejo de Edipo»- hasta la jerga literaria.

Se trata de  personajes y sus creadores convertidos en sustantivos para ilustrar un comportamiento de la vida rutinaria. La palabra proviene del griego eponymos que significa “darle el nombre de uno a alguien o algo” ya que el “arconte epónimo” (jefe de gobierno y magistrado principal) daba su nombre al año en el que regía.

La trascendencia de estos escritores y sus obras es tan extensa que las asociaciones se vuelven usuales y se adhieren al lenguaje para designar una realidad que en un principio nada tenía que ver con su nuevo designio. En la literatura es tan habitual que se vuelve frecuente aquello de describir situaciones kafkianas y dantescas, o amores masoquistas y maquiavélicos sin que el responsable del calificativo se revele en el diálogo en sí. Y si bien en algunos casos es evidente el origen de estos epónimos, otros no han trascendido con tanta amplitud la cultura popular; aunque los usamos no estamos conscientes de que también provienen de escritores prácticamente presentes desde hace siglos.

Los inesperados

Doppleganger o doble que camina

En inglés esta palabra fue acuñada por el escritor alemán Johann Paul Friedrich en su novela de 1796 “Siebenkäs”, se usa para describir  al doble de una persona que camina a su lado. No es uno de los términos más comunes aunque por ejemplo, la serie de TV norteamericana How I Met Your Mother tiene varios capítulos dedicados a esta expresión en donde los personajes principales se encuentran con sus dobles exactos en las calles de New York.  

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Los cinco Doppleganger de “How I Meet Your Mother” | Imagen vía: TheOdisseyOnline

Serendipia

Deriva del inglés serendipity y fue acuñada en 1754 por medio de la correspondencia del escritor británico Horace Walpole a raíz de un relato persa llamado Los tres príncipes de Serendip. En este se supone que los protagonistas solucionan todo tipo de problemas gracias a afortunadas casualidades. La palabra se utiliza para señalar esos descubrimientos accidentales, afortunados e inesperados que se producen cuando se está buscando casi totalmente lo contrario.

Anfitrión

Lo utilizamos para designar a la persona u ente que recibe en su territorio a invitados que atiende “personalmente”. Pocos saben que este es el nombre de un personaje mitológico, bisnieto de Zeus, y que fue el dramaturgo francés Molière quien le dio su significado actual en su obra de teatro homónima del mismo nombre, en la que se afirma que el verdadero Anfitrión «es el que nos da de cenar».

Pantalón

Es inesperado pero el nombre para esa prenda de vestir que se usa como por inercia proviene de un tipo de dramaturgia italiana del siglo XV llamada la Comedia del Arte, en donde uno de los personajes más populares era “el viejo Pantaleón”. Este señor siempre llevaba las piernas cubiertas por un atuendo estrafalario que eventualmente adquirió el nombre de pantalón.

Don Juan

Personaje arquetípico de la literatura española creado por Tirso de Molina en su obra de teatro El burlador de Sevilla y convidado de piedra  en 1630. La figura del Don Juan era la del burlador que representa la ruptura absoluta de todas las normas y reglas preestablecidas. Pero el desenlace algo trágico de la obra ha sido olvidado y hoy en día ser un “Don Juan” es un halago que describe a una especie de seductor de mujeres. Algo similar sucede con la palabra Romeo, que data de la tragedia de William Shakespeare Romeo y Julieta.

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Leonardo DiCaprio y Claire Danes en la película de Baz Luhrmann, Romeo y Julieta | Imagen vía Youtube


Quevedos

El nombre de Francisco de Quevedo podría haber pasado al lenguaje cotidiano por un sinfín de cualidades personales o por su obra poética; sin embargo, su cotidianidad se detuvo para designar un tipo de gafas como las que usaba el escritor: los quevedos.

Rocambolesco

Rocambole es un personaje literario creado por el escritor francés del siglo XIX Pierre Alexis Ponson du Terrail. Las aventuras de Rocambole son las de un joven que se transforma de ladrón a justiciero como una especie de  héroe de ficción moderno en la novela de aventuras. El término rocambolesco es una alusión a este protagonista e indica algo extraordinario o inverosímil, improbable y difícil de creer.

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Retrato de Rocambole elaborado por el artista francés Andre Gosset para el semanario “La Lune” ejemplar de 1867 | Imagen vía Wikipedia

Los sospechosos habituales

Lo más común es que los escritores se conviertan en una especie de marca personal a través de su bibliografía, el universo característico de sus obras los transforma en algo familiar cuyo calificativo es una variante de sus propios nombres.

Homérico

Homero es un nombre clave en la literatura occidental.  Poeta griego al que se atribuye la autoría de la Ilíada y la Odisea, es el autor por antonomasia de la literatura clásica. Sus epopeyas llenas de personajes legendarios y heroicos le valieron dos epónimos: Odisea y Homérico. La palabra homérico se utiliza para adjetivar esos relatos legendarios que no solo recuerdan a las historias del poeta, sino que describen  pueblos y personajes extraordinarios  tan épicos como Aquiles y Ulises. Por otro lado, una Odisea, como bien relata el libro, se utiliza para describir un largo viaje lleno de adversidades en donde abundan las aventuras para la consecución de un fin.  

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Ulises y Polifemo | Pintura de Jacob Jordaens (1593-1678)

Dantesco

La descripción más exacta y perturbarte que se ha hecho del infierno y el cielo la hace el poeta italiano de la Edad Media Dante Alighieri en  la Divina Comedia. Una obra necesaria en la literatura que a través de decenas de cantos guía a Dante por los nueve círculos del infierno, el purgatorio y el paraíso. Esa exactitud tan poética como impresionante abrió un universo en el cual todas aquellas escenas aterradoras y pasmosas que combinan hechos inconcebibles en su dramaturgia se describen como dantescas. Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza”.

Kafkiano

La metamorfosis del escritor checo Franz Kafka tiene todas las características de lo absurdo e inverosímil para concebir un mundo donde el término es literal. En su novela “El juicio” el protagonista es arrestado y juzgado por un crimen del cual nunca se le informa. La cantidad de procedimientos y reglas herméticas, la complicada e inaccesible burocracia que llevan a la frustración extrema del personaje trasladan al término Kafkiano para describir cualquier situación similar en donde la burocracia imposibilita encontrar una solución sencilla.

Maquiavélico

El concepto del maquiavelismo tiene que ver con actos inmorales o considerados negativos en la sociedad. Se relaciona con la persona que actúa con astucia y perfidia para seguir propósitos individuales. Su origen se deriva de la doctrina e ideas de Nicolás Maquiavelo a través de sus obras El Príncipe y los Discursos sobre la primera Década de Tito Livio. El florentino es el autor de una especie de manual satírico en el cual explica cómo ha de ser el príncipe o gobernante ideal; en este reflexiona sobre el empleo de “malas acciones” cuando el fin lo justifique.

Dickensiano

Charles John Huffam Dickens fue un novelista inglés conocido en la literatura universal por obras como Oliver Twist, Tiempos Difíciles o Un cuento de Navidad que practicaba la crítica social en sus obras con ironía y humor. Su estilo poético pero risible, como una sátira que reprochaba la pobreza y la estratificación social de la edad victoriana, le valió este término para describir aquello que no alcanza las condiciones mínimas de vida o trabajo que garanticen la dignidad humana, según el diccionario. También puede aplicarse a las trabas burocráticas y la vida urbana regida por el individualismo.

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Póster de la versión de Roman Polanski para el cine de Oliver Twist | Imagen vía IMDB

Sadismo

El sadismo es un término -tal vez el más popular- derivado del Marqués de  Sade, escritor y filósofo francés del siglo XVIII cuya obra literaria se consideraba obscena y depravada en su época por las explícitas situaciones sexuales e incluso violaciones de los personajes. Define la RAE al sadismo como «la perversión sexual de quien provoca su propia excitación cometiendo actos de crueldad en otra persona». 

Quijotesco

Una de las pocas excepciones en donde el personaje trascendió más allá del escritor. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha creado por Miguel de Cervantes Saavedra en 1605 es un símbolo universal para describir el comportamiento de una persona que hace lo imposible para defender sus creencias, obra desinteresadamente en defensa de causas que considera justas o es víctima de un idealismo pocas veces práctico. En el siglo XVII ya se usaba el término quijote para definir a una persona que no diferencia la realidad de la fantasía.

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Edición de “1984” de George Orwell | Imagen vía DeBolsillo Editorial.

Orwelliano

El término «orwelliano» ha pasado al vocabulario común para designar a las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras, como las representadas en la novela 1984 del escritor George Orwell. La utopía de Orwell describe maneras sutiles pero efectivas de someter a su población: a través de la propaganda y del lenguaje.  Orwelliano no solo hace referencia a situaciones y sistemas totalitarios, sino que también remarca la importancia que desempeña el lenguaje en la formación de pensamientos y de emociones en una sociedad.

Lovecraftiano

Howard Phillips Lovecraft es fundamental para la literatura de ficción y terror. Autor de novelas y relatos del género desarrolló la corriente del horror cósmico para mezclar la literatura tradicional de terror sobrenatural con elementos de ciencia ficción. Sus universos fueron tan influyentes que la palabra se utiliza para revivir historias o situaciones que evocan esa miscelánea de su obra.

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Fotograma de la película “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey” | Imagen vía CineyCine

Algunas suposiciones

Estos epónimos datan de literatura de décadas y hasta siglos pasados, lo que indica el tiempo que pueden demorar en calar en la cultura popular. Analizando superficialmente el panorama actual de las letras y considerando la relevancia exclusiva de escritores del siglo XX y XXI -gracias a ese universo constante creado en sus historias- estos son algunos de los próximos epónimos que tal vez escuches en una conversación:

Bolañesco

El escritor chileno Roberto Bolaño publicó una decena de libros en vida, muchos de sus obras se dieron a conocer de manera póstuma, pero sus universos detectivescos -en donde Latinoamérica y Europa se mezclan en un contexto de crítica social y especificaciones generacionales- pueden ser identificados fácilmente si comenzamos a usar el epónimo Bolañesco.

Tolkiano

John Ronald Reuel Tolkien, identificado como el padre de la literatura moderna de fantasía, es un narrador exhaustivo que no dudó en escribir veinte páginas para describir un bosque o inventar varios idiomas para la creación completa de sus personajes. El universo tolkiano sería entonces uno absorbente y delineado hasta el más mínimo detalle en el cual no solo caminarían elfos, duendes y criaturas fantásticas, sino que se trazaría el panorama completo con lupa.

Coetziano

Si se pudiera describir la obra del escritor sudafricano y Nobel de Literatura John Maxwell Coetzee no sería con una palabra sino con un sentimiento. Desesperación, como el título de una de sus obras, es lo que sucede en sus historias en donde se mezclan escenarios áridos y desolados para representar la miseria humana en todas sus formas.  

Rothiano

El eterno aspirante al Nobel de Literatura Phillip Roth tiene un tino para describir la sociedad estadounidense y sus fosos que ha calado en la crítica y el público como una especie de auto revisión para los norteamericanos. Esa cadencia y crítica social muy exclusiva de un continente describe fácilmente algo Rothiano.

Murakamiano

El japonés Haruki Murakami tiende a escribir historias en donde el horror cósmico toma gran parte del protagonismo, es decir, ciencia ficción con elementos paranormales. Su virtud para describir la soledad de un continente a la perfección hace que el universo de sus obras en conjunto sea bastante identificable, así como la escenificación que hace de la sociedad asiática en juego con la totalidad de sentimientos que llevan al aislamiento y la introspección. Algo Murakiano sería exactamente eso, Murakami en su máxima expresión.

La mayoría de estos epónimos, de ser consultados en el diccionario de la RAE aparecen con parcas definiciones en donde predominan expresiones como: “relacionado con el escritor argentino Jorge Luis Borges” o “que tiene cualidades parecidas al poeta griego Homero”; no obstante, los términos envuelven un universo mucho más amplio que fusiona los cuerpos literarios con la familiaridad de la realidad.

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Siete libros LGTB para leer este Orgullo Gay 2017

Néstor Villamor

La diversidad, la tolerancia, el respeto, la aceptación… Aunque bañadas en cerveza y acompasadas por música dance de fondo, las celebraciones del Orgullo LGTB no son solo una fiesta; son también un momento para detenerse y comprender a personas con una sexualidad o una identidad de género diferente a la mayoritaria. Esos valores fueron los que defendieron los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis (sobre todo, travestis) del bar Stonewall en Nueva York la madrugada del 28 de junio de 1969. Irónicamente, lo hicieron a ladrillazo limpio, pero una violenta y sistemática brutalidad policial no les dejó muchas más opciones que iniciar unos disturbios para rebelarse contra un establishment que se negaba a entender otro idioma que no fuera el suyo.

Cuarenta y ocho años después, su lucha ha permitido cosas tan básicas como que dos hombres puedan bailar pegados, que dos mujeres puedan besarse por la calle, que una mujer transexual pueda hablar con naturalidad sobre su condición… o que cualquier heterosexual pueda pedir en la biblioteca o en la librería obras de temática LGTB sin recibir miradas de reproche. ¿Cuáles?

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Las horas, de Michael Cunningham (1998)

Virginia Woolf escribe La señora Dolloway en la Inglaterra de los años 20. Laura Brown lo lee en Los Ángeles en los 40, tras la Segunda Guerra Mundial. Clarisa Vaughan prepara, en el Nueva York de los 90, una fiesta como la que centra la novela de Woolf. O lo que es lo mismo, una escribe un libro, otra lo lee, una tercera lo protagoniza sin saberlo. El estadounidense Michael Cunningham escribió una novela sobre mujeres, sobre las relaciones entre mujeres y sobre la relación de tres mujeres con un clásico de la literatura. Su esfuerzo le valió el Premio Pulitzer en 1999. Solo el prólogo, una reconstrucción ficticia del suicidio de Virginia Woolf, funciona perfectamente como relato corto independiente del resto del libro y ya marca el tono melancólico de la novela. En 2002, Stephen Daldry llevó Las horas a la gran pantalla con un elenco encabezado por Meryl Streep, Nicole Kidman y Julianne Moore.

Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima (1949)

La consagración le llegó a Yukio Mishima en 1949 con Confesiones de una máscara, una novela sobre la infancia y juventud de Kochan, que vive en la era imperialista de Japón pero cuya historia es perfectamente exportable a cualquier época y lugar. Un muchacho homosexual va creciendo, madurando, conociendo la sexualidad, reconociendo la suya propia… y escondiéndola. Kochan es consciente de que es diferente, pero también entiende que vive en un mundo que no va a aceptar su diferencia. ¿Su solución? Vivir con una máscara. Uno de los autores más sobresalientes de la literatura japonesa del siglo XX, Yukio Mishima se quedó a las puertas del Nobel, un sueño del que se despidió después de que le concedieran el galardón a su compatriota Yasunari Kawabata en 1968.

Ética marica, de Paco Vidarte (2007)

Con la legalización del matrimonio y la adopción homosexual en 2005, España se ponía a la vanguardia de los derechos LGTB en el mundo al equiparar los derechos de los homosexuales y de los heterosexuales. Pero este nuevo marco legal tuvo un efecto secundario: la relajación de algunos activistas, la equivocada sensación de que se había alcanzado la cima. En 2007, años antes de que las agresiones homófobas llegaran a los telediarios con regularidad, el filósofo español Paco Vidarte ya alertaba en un breve ensayo titulado Ética marica del peligro del “agotamiento ideológico”, de la “desaparición de cualquier clase de proyecto o programa político concretable, verosímil, factible que no sea simplemente una fuga psicótica, una huida hacia adelante que a todo el mundo medianamente despierto deja insatisfecho”.

Un hombre soltero, de Christopher Ishwerwood (1964)

George, un profesor universitario entrado en años intenta seguir con su vida tras la muerte de su novio, significativamente más joven, fallecido en un accidente de tráfico. Ambientada durante la crisis de los misiles de Cuba a principios de los años 60, el británico Christopher Isherwood presenta en Un hombre soltero un día cualquiera en la vida de un hombre y convierte lo cotidiano en universal para explicar a una persona: sus amistades, su fascinación por un joven alumno, su soledad, su pérdida, su envejecimiento, la percepción social de su homosexualidad -más heredera de la puritana década de los 50 que precursora de la liberación sexual de los 60 y los 70-. En 2009, el diseñador de moda Tom Ford debutó en el cine con una adaptación de esta novela, protagonizado por Colin Firth y Julianne Moore.

Siete libros LGTB para leer este Orgullo Gay 2017

La muerte en Venecia, de Thomas Mann (1912)

De nuevo aparece la fascinación de un hombre maduro por un joven -en este caso, muy joven- efebo. En La muerte en Venecia, eso sí, esa atracción no es secundaria, es el centro de la novela de Thomas Mann. En este trabajo de corte autobiográfico, el ganador del Nobel presenta a Gustav von Aschenbach, un reconocido escritor alemán, que viaja a Venecia en busca de inspiración artística. Pero lo que encuentra en su lugar es la decadencia y el peligro de una ciudad perseguida por el cólera y, sobre todo, a Tadzio, un adolescente de belleza inocente que inmediatamente crea en Aschenbach un conflicto: ¿cómo se enfrenta un intelectual entrado en años y respetado a una atracción obsesiva por un joven del que no conoce más que su atractivo?.

Carol, de Patricia Highsmith (1952)

Titulada originalmente El precio de la sal y renombrada por motivos comerciales tras el éxito de la multipremiada adaptación al cine de Todd Haynes, esta novela de Patricia Highsmith presenta la relación entre dos mujeres: Therese y Carol. Ambas solitarias -la primera tiene un novio por el que no siente ninguna atracción, la segunda atraviesa un divorcio-, empiezan teniendo citas furtivas hasta que se van de viaje en coche, durante cuyo transcurso su relación se vuelve física. La película de 2015 es fiel a la novela que adapta, pero la elección de las actrices añade varios años a las dos protagonistas: Rooney Mara interpreta a Therese y Cate Blanchett encarna a Carol. Ambas actuaciones recibieron el aplauso de la crítica.

Infancia y transexualidad, de Juan Gavilán (2016)

En un momento en que el colectivo Hazte Oír lleva a la carretera un autobús para atacar a los menores transexuales, la lectura de Infancia y transexualidad, del español Juan Gavilán, arroja luz sobre un hecho que, si bien no es nuevo, sí es nuevo tratarlo en público: los niños pueden ser transexuales. La irrupción de estos pequeños en el debate público plantea situaciones que hacen imperativo tener una idea realista sobre su condición. “Como alternativa al discurso biomédico, Juan Gavilán plantea un marco basado en la experiencia práctica, en la realidad, de las familias de menores transexuales que afrontan a diario preguntas sobre el desarrollo, la identidad, las estrategias educativas o el sexo de sus hijos e hijas”, destaca la editorial.

Alain Badiou nos corrompe: ¿cuál es la verdadera vida?

Redacción TO

Considerado el heredero de Jean-Paul Sartre y Louis Althusser, la editorial Malpaso lanza La verdadera vida. Un mensaje a los jóvenes del filósofo francés Alain Badiou. En sus páginas, el autor reflexiona a sus ochenta años como si fuese un adolescente: ¿qué significa ser joven hoy?. A partir de esa pregunta se generan otras más interesantes que confrontan la cotidianidad para los millennials o la generación Z:  ¿en qué se diferencian los jóvenes de hoy de los de ayer? ¿A qué influencias están sujetos? ¿De qué manera los afecta la tecnología? ¿Qué opciones vitales y políticas tienen? ¿Por qué un filósofo de ochenta años debería ocuparse de estos asuntos y dirigirse directamente a los lectores más jóvenes?

Alain Badiou nos corrompe: ¿cuál es la verdadera vida? 1
La verdadera vida, un mensaje a los jóvenes | Imagen vía Malpaso.

Badiou no solo se hace esta pregunta, reflexiona hasta el cansancio en este breve ensayo crítico pensado no solo para intelectuales sino para los propios jóvenes. Este libro se divide en tres apartados: el primero contiene una reflexión general sobre la juventud en el mundo contemporáneo; el segundo está dirigido a los jóvenes, y el tercero, a las mujeres jóvenes.

Desde Platón a Nietzsche hasta llegar a los diálogos socráticos, Badiou los utiliza para argumentar su tesis.

No es un libro de filosofía para filósofos, es un libro para jóvenes, donde se retrata lo demoledor de la sociedad capitalista contemporánea para corromper a los jóvenes desde el pensamiento de los grandes filósofos clásicos para explicar cómo el éxito material y los placeres interminables pueden abrir un camino a la desilusión y a la infelicidad.

Badiou relata cómo los jóvenes hechizados por la tecnología, se han convertido en presas fáciles de tres alternativas que, de uno u otro modo, niegan la vida: el nihilismo o la autonegación, el radicalismo o el sacrificio y el conformismo o la abnegación.

La verdadera vida. Un mensaje a los jóvenes estará en las librerías a partir del 22 de junio. Aquí dejamos sus primeras páginas para hojear y abrir el apetito lector.

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Memes literarios, el éxito tras la revolución ilustrada del humor

Jorge Raya Pons

Foto: Memes Literarios
Facebook

Hay historias de éxito que son inesperadas. Cuando a Sid se le ocurrió crear una página de Facebook donde se confabularan literatura y humor gráfico –comprendido como meme-, no imaginó que fuera a alcanzar una difusión tan grande.

Sid, el nickname tras el cual se encuentra el fundador de Memes Literarios, creó la página sin grandes pretensiones el 17 de diciembre de 2012. Lo hizo contando chistes sobre las vidas traumáticas de tantos novelistas, ilustrando bromas sobre las tramas de novela más alambicadas, compartiendo anécdotas comunes entre lectores habituales. Han pasado casi cinco años y la cuenta reúne a más de 1,3 millones de usuarios en todo el mundo. “Lo cierto es que la página se mantuvo en las sombras un buen rato”, dice Mifune, recordando un tiempo que queda lejano. “Jamás hubiéramos imaginado que alguna de nuestras publicaciones rebasaría los 20.000 likes y los 5.000 compartidos”.

Cuando Mifune se embarcó en el proyecto en septiembre de 2013, la máquina estaba en marcha y bordeaba los 17.000 seguidores. Ahora la página crece a toda velocidad y sin pausa, y varios miles de personas se suman a esta comunidad cada semana.

Memes literarios, el éxito tras la revolución ilustrada del humor 2

Memes literarios, el éxito tras la revolución ilustrada del humor 1

Los fundadores de esta comunidad supieron ver un nicho que sorprendentemente existía; entre los cientos de millones de usuarios de internet hay lectores de novela y poesía, y muchos de ellos pasan sus horas navegando en el timeline de Facebook. “La idea de Sid fue crear una página web con contenido humorístico que estuviera dirigida a gente inclinada a la lectura”, dice Mifune. “La inspiración nació de ver otras páginas bastante populares. Como no había ninguna específica para el humor literario, se decidió hacer una”.

En Memes Literarios abordan un humor que procuran que sea inteligente, no tanto por su elocuencia como por sus referencias. Hacen chistes maliciosos sobre los libros de autoayuda, sobre las novelas de Paulo Coelho, sobre las películas de Jodorowsky. Bromean sobre las adicciones de Bukowski, la disfunción familiar de los Kafka, los placeres oscuros del marqués de Sade.

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Su gran logro reside en que lo hacen sin caer en la pedantería, sin resultar pesados. “Procuramos que nuestras bromas no caigan en la bufonería o en cierto humor cutre”, dice Mifune. “Hacer reír es una labor difícil, especialmente cuando el mundo de las redes sociales está plagado de memes y todo tipo de contenido humorístico. A esto agréguese que nuestra intención es hacer reír por medio de referencias literarias. La cosa tiene bastante dificultad. Sin embargo, nos gusta hacerlo, y nos gusta distinguirnos cuando lo hacemos, por eso partimos del supuesto de que hasta en el humor debe haber calidad. A diferencia de otros sitios, la mayoría de nuestras publicaciones son elaboradas por los mismos integrantes del staff”.

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Este staff, al que pertenece Mifune, cuenta con 25 personas. La mayoría de ellos son mexicanos, pero también hay argentinos, peruanos e incluso un catalán. Algunos de ellos se han hecho especialmente populares entre los miembros –Primate, Sheridann, Jaromir, Dies- y todos ellos guardan la característica común de firmar sus publicaciones con sus alias y no con sus nombres reales, un atributo tan ligado a los nativos de internet.

Ahora que ha pasado el tiempo y ellos mismos se sorprenden de su propio éxito, reconocen que han recibido alguna oferta suculenta para comprar el sitio. Sin embargo, tal como la han recibido la han rechazado. “La mayoría en el equipo hace esto por hobbie, dice Mifune, que bromea: “No hay planes de obtener alguna retribución económica de esto, pero no nos haría daño que hubiera donaciones”.

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Paralelamente a Memes Literarios, sus autores pusieron en marcha la revista Marabunta –un contrapunto de literatura seria– y aprovechan las visitas torrenciales a su página de humor para llenar de lectores sus artículos y ensayos. Mifune concluye que sacan partido de la comunidad para hacer humor y servir de entretenimiento, pero también para asentarse como escaparate de propuestas culturales interesantes que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas: “Siempre nos hemos esforzado por hacerle saber al público que, si tienen algún proyecto, o si tienen alguna convocatoria para un concurso o un taller literario, por ejemplo, pueden contactarnos y pedirnos ayuda con la difusión. Siempre que quieran promover una actividad relacionada con la literatura, Memes Literarios estará abierto a la posibilidad de ayudarlos”.

Mario Vargas Llosa: "El populismo es la enfermedad de la democracia"

Lidia Ramírez

Foto: Lidia Ramirez
The Objective

El comunismo ya no es el enemigo principal de la democracia liberal -de la libertad-, sino el populismo“, escribe Mario Vargas Llosa en el prólogo del libro ‘El estallido del populismo’ (Planeta 2017), un análisis extenso y profundo del fenómeno populista, que en palabras del Nobel de Literatura es “el gran enemigo y la enfermedad de la democracia”.

El volumen, presentado en Casa de América y coordinado por Álvaro Vargas Llosa, está formado por un conjunto de ensayos elaborados por expertos historiadores, periodistas, economistas o politólogos como, por ejemplo, la periodista cubana Yoani Sánchez, el académico y político Mauricio Rojas, el economista Lorenzo Bernaldo de Quirós y la periodista e historiadora Cayetana Álvarez de Toledo, quienes ponen el acento en que “el populismo busca ante todo eliminar la libertad económica” e “impone un Estado que todo lo controla”.

        “El ingrediente central del populismo es el nacionalismo”

        -Mario Vargas Llosa

‘El estallido del populismo’ se divide en tres grandes bloques, el mayor dedicado a América Latina, precedido de uno sobre los Estados Unidos de Donald Trump, y seguido de un apartado final sobre Europa, principalmente los casos de España y el Brexit. Para Álvaro Vargas Llosa se trata de un libro “que puede leer tanto una española desencantada, como una americana en pie de lucha, como una francesa desilusionada”, ya que, señala, “el populismo se ha viralizado, tiene una vigencia universal y por ello queremos mover conciencias y alertar de sus peligros“.

El mosaico latinoamericano

El bloque más extenso es un recorrido país a país por America Latina, donde esta corriente política “viene disfrazada de progresismo estatizando empresas, congelando precios y aumentando los salarios”, apunta el Nobel. El ejemplo más práctico de ello es Venezuela, uno de los países potencialmente más ricos del mundo que se ha convertido en una nación “que se muere literalmente de hambre”. Sin embargo, no sólo Venezuela merece mención en este ensayo, el libro también estudia el fenómeno desde el México en que Enrique Krauze analiza el peligro de Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial a las elecciones del año que viene, a la Argentina que dio uno de los ejemplos más arquetípicos de populismo con el peronismo, pasando por Chile o Cuba.

A la pregunta de si se puede calificar de populista a la Revolución cubana, Carlos Alberto Montaner lo tiene claro: “se puede y debe hacerse”. Por su parte, la periodista Yoani Sánchez destaca que Fidel Castro “ha sido el producto más acabado del populismo y del nacionalismo cubano”.

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Portada ‘El estallido del populismo’. | Imagen: Editorial Planeta

El caso Trump

El caso de Trump es diseccionado por Álvaro Vargas LLosa, que sostiene que el populismo irrumpe cuando hay determinado grado de descontento y miedo en una sociedad y un caudillo capaz de construir en la imaginación de suficientes persona un mito y una utopía. En este sentido el Nobel de Literatura hace mención a la función tan importante de los medios de comunicación. “Los medios sí pueden haber contribuido a difundir el populismo, hay medios responsables y medios irresponsables”,sin embargo, en esta ocasión destaca la labor de periódicos como el New York Times o el Washington Post, que sin ser medios militantes “ahora combaten lo que puede ser un deterioro de la democracia y las instituciones americanas”.

Europa, diferente

El bloque europeo es desgranado por Cayetana Álvarez de Toledo, Lorenzo Bernaldo de Quirós y Mauricio Rojas. Marine Le Pen en Francia, los separatistas de Cataluña y los jóvenes de Podemos en España, Geer Wilders en Holanda, Nigel Farage en Reino Unido… de izquierdas y de derechos, muy distintos entre sí, “con discursos fáciles y que encantan e hipnotizan a la sociedad”, siendo precisamente éste, el discurso, la clave del “fantasma” de esta corriente que supone “una degeneración de la democracia y que puede acabar con ella desde dentro”, apunta Mario Vargas Llosa, quien sostiene que “ingrediente central del populismo es el nacionalismo”.

        “El populismo de España busca la destrucción de nuestro país”

       -Cayetana Álvarez de Toledo

En España hay un populismo nacionalista, pero antiespañol, señala Álvarez de Toledo, un populismo que “busca la destrucción de España y la limitación de la libertad, la igualdad y la soberanía de los ciudadanos”; y mientras el votante populista es España es una persona “joven, de economía tranquila, y de clase media/alta, algo opuesto al discurso de Podemos que dice representar a la clase más necesitada de la sociedad”, cuenta Álvaro Vargas Llosa, en el norte de Europa el votante populista “responde a un perfil de persona más mayor, con menos educación y de clase baja”.

Ante la vigencia universal del fenómeno populista, ‘El estallido del populismo’,  que se presentará en América Latina en julio y agosto, se convierte en obligada lectura, porque como dice uno de los autores, “aún estamos lejos de haber presenciado el fin de los avances del populismo”.

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