Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Feminismo a ritmo de merengue

Redacción TO

Foto: Movimiento Feminista Madrid
Youtube

El próximo 8 de marzo, las mujeres españolas se unen a las de medio mundo al convocar una huelga femenina. Organizaciones feministas de todo el territorio nacional han convocado un “paro de empleo, cuidados y consumo” de media hora que comenzará a las doce del mediodía del próximo Día Internacional de la Mujer, para sumarse a la huelga convocada a nivel mundial desde el movimiento argentino #NiUnaMenos. Las distintas coordinadoras feministas de las comunidades autónomas tienen sus propias agendas de movilizaciones, aunque no todas incluyen esta forma de paro.

Feminismo a ritmo de merengue 1
El movimiento argentino #NiUnaMenos es uno de los más activos del feminismo mundial. | Foto: Marcos Brindicci / Reuters

Las manifestaciones centrales, como cada año, tendrán lugar el 8 de marzo en en Barcelona, donde a las siete de la tarde partirá la cabecera de la Plaça Universitat promovida por la Comissió unitària; y en Madrid, donde el Movimiento Feminista marchará a partir de la misma hora que en Barcelona desde Cibeles hasta la Plaza de España con el lema “Juntas y Fuertes, Feministas Siempre”.

El merengue más feminista

Este último Movimiento ha tenido una de las iniciativas más curiosas en la previa a estas grandes marchas. El Movimiento Feminista de Madrid ha difundido para el final de la marcha un “merengue feminista”, con letra y baile, e invita a todas las plataformas estatales a unirse a su cántico a través de las redes sociales con el hashtag #SiNoPuedoBailar. El vídeo que convoca esta forma de reivindicación se ha convertido en viral en unas horas.

Sin embargo, la campaña no ha sido bien recibida por todos. Algunos han expresado críticas interesantes:

Continúa leyendo: La crisis ambiental de la que nunca has oído hablar

La crisis ambiental de la que nunca has oído hablar

Lidia Ramírez

Foto: BOGDAN CRISTEL
Reuters

El drenaje ácido de minas es una crisis mundial poco conocida. La ONU lo ha calificado como el segundo mayor problema que enfrenta el mundo después del calentamiento global. En Estados Unidos, se estima que 22.000 kilómetros de ríos y miles de embalses de agua dulce se ven afectados por esta formación de aguas ácidas, ricas en sulfatos y metales pesados por el drenaje ácido de la mina. Los ríos y lagos en Arizona, Patagonia, Papúa Nueva Guinea, Guangdong en China y el Río Tinto y Odiel en España, por nombrar sólo algunos, han sido contaminados por el drenaje ácido de la minas. En Sudáfrica, el problema es crónico.

Los drenajes ácidos de antiguos minados de carbón y minería metálica son una de las principales fuentes de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas en el mundo. Debido a que este problema puede persistir durante décadas e incluso cientos de años una vez finalizado el ciclo productivo, con las consecuencias en los humanos que esto conlleva, sobre todo, en los países en desarrollo, existe la necesidad de prevenir su formación y aplicar el tratamiento más adecuado cuando se ha formado, según el Instituto Geológico y Minero de España.

La crisis ambiental de la que nunca has oído hablar 3
Imagen del cauace del río Tinto, Sierra< de Padre Caro, Nerva, Huelva. | Foto: Wikipedia

Una crisis mundial

El primer ministro de Rumania, Mihai Tudose, planteó recientemente la posibilidad de reabrir el enorme campo de oro Rosia Montana (Montaña Roja).  La zona había sido explotada desde la época romana hasta la última operación estatal cerrada en 2006. La solicitud del gobierno anterior para hacer de la zona Patrimonio Mundial de la Unesco ha sido retirada allanando el camino para nuevos desarrollos.

Rosia Montana se encuentra en las montañas de los Cárpatos y, con 314 toneladas de oro, alberga el mayor depósito de este metal de Europa; incluso una solicitud del gobierno anterior de hacer de la zona patrimonio mundial de la Unesco ha sido retirada allanando el camino para nuevos desarrollos. De esta forma, una explotación minera de este tipo supone millones de puestos de trabajos. Pero, ¿vale la pena realmente?

Llegados a este punto no podemos olvidar el pasado tóxico de Rosia Montana. En la década de 1970, una mina de cobre en la zona necesitaba un lugar para almacenar sus residuos contaminados con cianuro y el pueblo vecino de Geamana fue evacuado e inundado. Desde entonces permanece sumergido en aguas tóxicas siendo uno de los mayores desastres ecológicos de Rumania, superado sólo en 2000, cuando una mina de oro en Baia Mare, en el norte del país, derramó unas 100 toneladas de cianuro en un río. Este último incidente fue descrito como el peor desastre medioambiental de Europa desde Chernóbil.

La crisis ambiental de la que nunca has oído hablar
La antigua iglesia de la aldea de Geamana se ve parcialmente sumergida por aguas contaminadas con cianuro y otros productos químicos cerca de Rosia Montana. | Foto: Bogdan Cristel/Reuters

Por su parte, la industria de explotación minera es una de las actividades económicas más importantes de Perú. Las minas existentes en el norte, en el centro y en el sur del país han creado un gran problema ambiental. Por ejemplo, las actividades de extracción en minas de cobre en Cuajone y Toquepala exponen grandes cantidades de contaminantes que producen el drenaje de ácido de mina cuando se ponen en contacto con agua y oxígeno. Los residuos mineros de la extracción de cobre y de las operaciones de las refinerías contaminan el río Locumba. Otro problema sabido es la contaminación del lago Junín y el río de Mantaro, que indirectamente, reciben efluentes de la mina de Colquijirca.  Estas extracciones han causado un enorme daño a la biodiversidad de la región y puso en peligro los medios de subsistencia de 70.000 indígenas Awajúns y Wampís.

La crisis ambiental de la que nunca has oído hablar 2
Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, Perú | Foto: Rodrigo Abd/AP

Por su parte, las multinacionales prometen un desarrollo sostenible, sin embargo, la realidad es otra y la limpieza en la mayoría de estas corrientes de agua llevará décadas y costará millones de euros. Así, sin una cuidadosa y comprometida previsión de las empresas y gobiernos de diferentes países lidiaremos con la contaminación crónica de nuestros ríos, arroyos, lagos y suelos durante siglos.

Continúa leyendo: El cambio digital y la necesidad de crear un nuevo diálogo social, retos del Congreso CEAPI

El cambio digital y la necesidad de crear un nuevo diálogo social, retos del Congreso CEAPI

Anna Carolina Maier

Foto: CEAPI
CEAPI

El I Congreso Iberoamericano para Presidentes de Compañías y Familias Empresarias, organizado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), ha comenzado este martes en la sede de Repsol en Madrid, con las próximas generaciones de empresarios iberoamericanos (Next Generation) como protagonistas, sobre todo, en el desarrollo de empresas familiares y en el fortalecimiento de la creación de marcas.

Se han tratado los retos que asumen los jóvenes empresarios en la transformación de las compañías familiares al afrontar nuevos modelos de negocio.

“La transformación digital y la necesidad de crear un nuevo diálogo social que conecte a las empresas, son algunos de los retos que tenemos por delante y los más jóvenes de las empresas son los miembros más idóneos para afrontarlos”, ha destacado la presidenta de CEAPI, Núria Vilanova, en el acto inaugural de la jornada.

Por su parte, Antonio Brufau, presidente de Repsol, ha aconsejado: “El mundo digital no permite comportamientos empresariales que no sean correctos”, y ha asegurado que “el concepto de gran empresa” hoy en día se refiere a que la compañía debe ser “global y con alianzas”.

“Solos no nos comeremos el mundo”, ha afirmado para animar a los jóvenes empresarios asistentes a crear asociaciones.

El secretario general de la Organización Internacional de la Juventud (OIJ), Max Trejo; el presidente de Global Exchange y miembro del Consejo Directivo de CEAPI, Isidoro J. Alanís, y el presidente de Marqués de Riscal y miembro del Consejo Directivo de CEAPI, Alejandro Aznar, también han participado en la inauguración de este encuentro.

Una ecuación disruptiva

Trejo ha mencionado la existencia de una “ecuación disruptiva” en estos tiempos que para él es la suma de juventud y experiencia.

Ha recordado que la expectativa de vida en el mundo ha subido a entre 70 y 80 años y que la natalidad también aumenta, lo que ha hecho que “por primera vez en la historia de la humanidad, cinco generaciones convivan a la par”. Ha mencionado la Generación Silenciosa, los Baby Boomers, la Generación X, la Millenial y la Z. “Todas estas tienen distintas maneras de comunicarse”. De modo que recomienda que hay que vincular a la innovación con la experiencia para lograr llegar a todos estos públicos.

Por su parte, Alejandro Aznar, cuenta que la empresa de vinos Marqués de Riscal, de la que es presidente, ha hecho una importante apuesta en reforzar la marca y lograr que, a pesar de que se se trata de una compañía familiar, su etiqueta sea reconocida en los 120 países del mundo donde está presente.

Para ello ha acudido al llamado “marketing alternativo”. Ese proceso de reforzamiento incluyó la creación de la Ciudad del vino, un complejo que está compuesto por la bodega de Marqués de Riscal, la más antigua de La Rioja, así como un nuevo edificio diseñado por el arquitecto canadiense y también diseñador del Guggenheim de Bilbao, Frank Gehry.

“El marketing alternativo es llevar el público a la bodega, generales una experiencia y que conozcan lo que hay detrás de nuestros vinos”. Señala que ya hay más de 100 mil visitantes a las bodegas al año.

El arte de comunicar

A lo largo de la jornada, se ha puesto de manifiesto la importancia de la comunicación en la empresa familiar, la innovación y el emprendimiento como obligación empresarial para permanecer en el medio y largo plazo.

Los participantes en la jornada han  coincido en destacar que “vivimos en una sociedad de paredes de cristal donde todo se conoce a tiempo real y en tan sólo unos segundos, un mensaje llega a cualquier rincón del planeta”. Por eso, las compañías están dispuestas a aprovechar todos los canales digitales, crear un buen plan de comunicación que no sólo tenga en cuenta la comunicación externa, sino que da prioridad a la interna para que los mensajes nazcan desde la propia familia.

La jornada Next Generation ha contado con la participación de personalidades empresariales y políticas de toda Iberoamérica, como el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado; la responsable de la OLCSAL, Adriana Sarmiento (Colombia); el director general de Totto, Yonatan Bursztyn (Colombia); el director general de Ten con Ten y Amazónico, Manuel Galatas (España); la consejera de Finsa, Tona Martínez; el board member de Quiñeco, Dax Luksic (Chile); el propietario de Haereditas, Samuel de Moya (República Dominicana); el presidente de Grupo Antonio Álvarez y de Adefam, Alberto Zoilo Álvarez; la directora de las cadenas musicales del Grupo Prisa, Eva Cebrián, y el gerente general de Inmobiliaria e Inversiones El Coigüe, Manuel José Casanueva de Landa (Chile), entre otros.

El cambio digital y la necesidad de crear un nuevo diálogo social han sido los retos tratados en el Congreso CEAPI 1
Foto: The Objective

El board member del consorcio empresarial chileno Quiñeco, Dax Luksic, ha dicho sobre la comunicación externa que su padre se abrió una cuenta en Twitter y que le “fue buenísimo” ya que ayudó a mejorar la imagen que por años habían tenido los empresarios en el país sudamericano de ser muy lejanos a la gente.

“Parece un bloggero. La imagen del empresario cambió por eso. Durante mucho tiempo el empresario creía que expresar no era parte de su rol. En Chile esa tendencia se vio mucho. Mi abuelo siempre mantuvo un perfil muy bajo, en los tiempos en los que él vivía esto le dio resultados pero las tecnologías están avanzando. Es muy importante saber que la ausencia de la comunicación no es una opción ya que si dejas ese vacío alguien lo llena”, ha recomendado.

Los nuevos hábitos de consumo y cómo las marcas deben adaptarse a las necesidades que demanda el público, también han sido temas de debate principales. Las marcas buscan inspirar, entender, crear experiencias únicas y contar con las herramientas necesarias para tener contacto directo con el consumidor. Las nuevas inquietudes de los jóvenes y su visión del mundo, además de las oportunidades que nos brinda la tecnología, han dibujado un panorama completamente distinto y sólo podrán mantenerse aquellas compañías que cuenten con un equipo visionario, dispuesto a innovar tecnológicamente y en su modelo de negocio.

Darle prioridad a las emociones 

Sobre este asunto, Eva Cebrián, directora de cadenas musicales de Grupo Prisa ha afirmado: “Hemos podido liderar una gran transformación para los nuevos hábitos de consumo de música”.

Ha añadido que su empresa ha profundizado “en el lenguaje audiovisual que es el que más están entendiendo los jóvenes. Es la manera en que puedes llamar más la atención”.

Asimismo, ha recomendado a los empresarios a prestarle atención a las emociones para lograr un buen mercadeo.

“Hemos creado un slogan muy potente que tiene que ver con las emociones: ‘Music inspires life’. Tiene que ver con la capacidad (inspiradora) que tiene la música para hacer que la gente haga las cosas mejor”.

Por su parte, Yonatan Bursztyn, director general de Totto, ha comentado que a pesar de ser una marca que nació en Colombia, se ha vuelto global.

“Hoy cada persona quiere identificarse y ser único a través de su vestimenta y accesorios que usa. Hemos avanzado en proyectos de innovación. Creamos un modelo que se llama el Totto Lab para personalizar la mochila. Esto se está volviendo una gran tendencia en lo que la marca quiere hacer. Ofrecerle al consumidor lo que quiere”, ha recomendado a los nuevos emprendedores.

Todos los ponentes han coincidido en que el  cambio digital y la necesidad de crear un nuevo diálogo social que conecte a las empresas, son algunos de los retos que los nuevos empresarios tienen por delante.

Continúa leyendo: Pablo Navascués: "El boxeo me ha hecho mejor persona"

Pablo Navascués: "El boxeo me ha hecho mejor persona"

Jorge Raya Pons

Foto: Lidia Ramirez
The Objective

En un pasillo entre dos calles altas de las Ventas, cruzando el puente de la M-30 y a cinco minutos a pie de la plaza de toros madrileña, el campeón Pablo Navascués entra en su gimnasio: El Origen-Thai Martin. Viene sonriendo y saluda con un abrazo. El campeón Pablo Navascués tiene 41 años, alguna cicatriz en el rostro, y peleó su último combate el pasado 14 de mayo en el Palacio de Vistalegre. En una entrevista previa a su retirada, dijo que no sabía qué sería de él después del combate: no conocía la vida después del boxeo. Lo comparó con el día que murió su padre. Han pasado casi cinco meses desde la pelea y Navascués sigue en pie y no en la lona, aunque nunca lo tuvo fácil.

“El boxeo es mi vida”, dice Navascués, apoyado en una orilla del ring. “Hay gente a la que le gusta la montaña, y vive como un ermitaño. Hay gente a la que le gusta la nieve, y vive rodeada de ella. Esta es mi forma de vida. A mí me gusta el boxeo”. Navascués tiene un trato muy cercano y una capacidad que sorprende para comunicar modulando la voz, haciendo pausas, expresando con sus ojos y con sus manos. El boxeador de peso medio ha sido dos veces campeón de España, campeón del título Latino del Consejo Mundial de Boxeo y campeón Intercontinental de Peso Súper Welter. Alrededor se escuchan los pitidos y los golpes y los muchachos entrenando con pesas y martillos. “Creo que el boxeo es una forma de vida porque te hace sufrir”, continúa. “Te hace sufrir de tal manera que si eres capaz de entrenar y guantear y aguantar los golpes, aprendes a encajar cuando la vida te da un golpe”.

Llevaba seis años sin pelear, desde que cayó contra Grzegorz Proksa –al que pocos meses después castigó Golovkin en Italia– en abril de 2011, cuando disputó su último combate. Escogió a José Luis López Clavero, entonces candidato al título nacional y ahora campeón del mismo, y se preparó a conciencia. “Casi la palmo en mi despedida”, dice, como contando una anécdota cualquiera. “Bajé 23 kilos para esa pelea. Tenía anemia y seguía entrenando. Yo no lo sabía. Lo di todo en el ring, no me acuerdo de nada y llegué al hospital con principio de parada cardiaca. Estuve a punto de morir. Tuvieron que inyectarme hierro en sangre. Yo pensé que si tenía que morir, qué mejor sitio que en un ring. Como el torero que muere en la plaza. Haciendo lo que más quiero. Los toreros más recordados son los que han muerto en la plaza”.

Navascués, que durante tres años estuvo entre los diez mejores púgiles del mundo, cayó esa noche en el tercer asalto: buscó un combate agresivo, persiguiendo a su contrincante –como siempre–, aun sabiendo que él estaba más lento y Clavero muy ágil, certero. “Le deseo lo mejor”, dice. “Me ganó. Me ganó y punto. No hay que poner excusas. Fue mejor que yo aquella noche”. Navascués habla con franqueza y sin prejuicios de la derrota. Él que la ha visto de cerca y que nunca lo tuvo fácil. A Navascués lo apodaron Huracán por el púgil norteamericano Rubin ‘Huracán’ Carter, quien pasó 19 años en prisión por un triple asesinato que no cometió.

La vida de Navascués está llena de golpes bajos y el primero lo encajó tras la Nochevieja de 2001, después de una fiesta junto a su mujer en la discoteca Kapital. Tenía 25 años y una trayectoria profesional envidiable: había vencido 10 de sus 11 combates y todos salvo uno terminaron por nocaut. En el mismo día y en el mismo lugar, apuñalaron a un hombre en el estómago. Navascués fue detenido y encarcelado unos días después de manera preventiva como supuesto autor del crimen. Su abogado le dijo que pasaría en Soto del Real una temporada larga: las acusaciones eran muy graves. El boxeador no se resignó y siguió entrenando con dureza en la prisión y utilizaba el relleno de su almohada a modo de guantes. Fueron dos meses muy largos, pero finalmente la justicia le absolvió de un delito de homicidio por tentativa. Navascués no volvió a combatir hasta dos años más tarde, rebelado contra el mundo.

–¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla? –le pregunto.

–Muchas –dice, y se toma unos segundos–. Muchas. Pero cuando lo superas es cuando te sientes más fuerte. Solo que hay veces que el tiempo dura demasiado. Ahora debo decirte que estoy separándome de mi mujer, que es el amor de mi vida. Es horroroso. Muchas veces agónico. Nunca llega. Y luego, de repente, se pasa. Como una tormenta. Hay que aguantar todo lo que se pueda.

La carrera deportiva de Navascués es una sucesión de infortunios, y él mantiene la entereza. Quizá no tuvo otra opción: creció en una familia tradicional de seis hermanos, todos ellos mucho mayores que él. El más mayor, de 60. Más allá de ser el protegido, era el olvidado. “Me he criado solo”, dice. “Mi padre nunca estaba en casa porque trabajaba mucho. Me crie en una época que no era la mía, rodeado de circunstancias y visiones que no eran las mías. No tenía hermanos mayores, y eso que eran cinco. Nadie me defendía en el colegio. Nadie se preocupaba por mí. Era como un hijo único”.

Así comenzó en el boxeo y en otros deportes de combate: por pura defensa personal. “Yo tenía una bestia negra de pequeño”, dice. “Era mi hermano mayor”. Navascués mira siempre a los ojos, no aparta la mirada. “Mi hermano mayor hacía deporte, era muy grande, muy fuerte, hacía pesas. Quería educarme como le educó mi padre, prácticamente a hostias. Hubo un momento con 14 años, en una época en la que era un poco rebelde, en que me harté de sus abusos. Aunque lo hiciera por mi bien, me estaba educando de la manera equivocada. Así comencé a hacer full contact, artes marciales, kick boxing… Con 16 años comencé a destacar. Lo hacía para aplacar a mi hermano, para que me respetara”.

Cuenta que con 17 años fue campeón de España de full contact, que con 19 años viajó a  Italia y Holanda para competir en kick boxing, que fue después que comenzó con el boxeo. También asegura que no guarda recuerdos concretos de sus primeras peleas: “Mis primeros 17 combates duraron poco, apenas dos asaltos. Les ganaba por K.O.”. Esa pasión por el deporte ha conseguido transmitirla a sus tres hijos; el mayor juega en la cantera del Real Madrid de fútbol, el mediano compite en gimnasia deportiva y el pequeño ha comenzado con la natación. “Y son buenos estudiantes”, añade, con orgullo.

Y aunque han visto sus combates por YouTube, eran demasiado pequeños para seguirle el día a día de su carrera. Entonces no lo sabían, pero su padre pudo ser campeón del mundo. “Sylvester se escapó por el doping”, recuerda Navascués, que aprieta los dientes. Justo cuando iba a pelear por el campeonato mundial de la Federación Internacional de Boxeo, dio positivo en dopaje. Un accidente de moto le obligó a tomar mucha medicación durante su preparación para el combate, y eran dosis tan abusivas que terminaron afectándole a los riñones. Tomó una medicación que protegía el órgano: una sustancia prohibida por la Federación alemana y austriaca, aunque no por la española. “Sylvester se libró aquel día”, dice. “Ese habría dejado de ser campeón del mundo. Seguro. Yo habría quedado campeón del mundo, y por nocaut. Seguro”.

A Navascués se le escaparon otras dos peleas que habrían sido antológicas: contra el argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez y contra el mexicano Julio César Chávez Jr., en Sinaloa, por la defensa del mundial latino interino. La primera se escapó por una lesión de clavícula; la segunda, tras romperse la base del metacarpiano y el trapecio. Ocurrió durante el combate que le concedía el billete a Sinaloa. Cuenta que se partió la mano en el segundo asalto. “Seguí luchando hasta el final”, dice. “Gané el combate con una sola mano. Con la otra hacía como que iba a pegar”. Pero tuvo que operarse a menos de un mes para la pelea con Chávez Jr., y la posibilidad desapareció. Navascués estuvo tan cerca: “Fue un putadón…, acaricié el cielo”.

Hace unos años, Navascués hizo una ponencia con chicos discapacitados en Murcia. Él disfruta contando la historia. “Recuerdo que era sábado, un puente. Tenía que hablar delante de 40 chavales en silla de ruedas sobre esfuerzo y superación”, dice, y levanta las cejas. “Les pregunté: ‘¿Alguien de vosotros puede explicarme qué coño hago yo aquí, dándoos a vosotros una charla de cómo esforzaros y motivaros?’. La primera pregunta la hice yo y los chavales se rieron. Eran muy majetes. Al final me hicieron más preguntas. Uno me preguntó: ‘Oye, Pablo, ¿tú nunca has tenido miedo a pelear?’. Yo le dije: ‘Claro. He tenido miedo a muchas cosas. A competir. A enamorarme. A montar en moto a alta velocidad. A tirarme en paracaídas’. Entonces él me hizo otra pregunta: ‘¿Y qué haces?’. ‘¿Que qué hago?’, le respondí. ‘Lo hago con miedo’. Si quieres hacer algo y tienes miedo, hazlo. Con miedo, pero hazlo. Todas las cosas que hacemos en la vida y valen la pena las hacemos con miedo. Todas”.

–¿Has tenido que renunciar a muchas cosas por el boxeo? –le pregunto.

–Todo a lo que he renunciado ha sido para bien –dice, marcando una pausa–. El boxeo me ha hecho renunciar a la mala vida y a los malos hábitos. El boxeo me ha hecho mejor persona. Me ha enseñado que en la vida nada se consigue gratis, que todo el esfuerzo tiene su recompensa. Más tarde o más temprano. Aunque se sufra demasiado para llegar. En el boxeo, como en la vida, si no vales pero le pones constancia y disciplina y esfuerzo, al final queda algo. El boxeo te hace grande.

Han pasado casi cinco meses desde su despedida con Clavero, y ahora su vida es este gimnasio. Este lugar es su herencia. “Me siento orgulloso de que la gente que viene a este gimnasio lo hace para entrenar”, dice, abriendo las manos. “A mí que una persona llegue tarde no me gusta. A mí que una persona haga el vago no me gusta. Aquí al que no le gusta entrenar se va rápido. Yo le abro la puerta y se va. La gente que viene aquí quiero que aprenda, y que sufra“. Luego continúa: “El boxeo es un deporte que te hace estar pensando mientras vas a muchas pulsaciones. Imagina tener que correr a 20 por hora y luego te dicen que tienes que escribir esto. Pues aquí encima te llevas una hostia”.

Navascués dice que si pudiera echar el tiempo atrás, volver a cuando tenía 18 años, se iría a Las Vegas a construirse un nombre. “Iría al gimnasio que pudiera con dos duros”, dice. “A pelearse con quien fuera. Los chavales de ahora no tienen los cojones suficientes para irse. Yo robaría para conseguir el billete y hacerlo”.

Han pasado casi cinco meses desde su despedida con Clavero, pero me resisto a pensar que no sueñe con un retorno.

–Si tuvieras que enfrentarte a alguien, ¿a quién escogerías?

–Ahora mismo no puedo ni pensarlo –dice, y suelta una carcajada–. Ya me molesta hasta cuando camino por casa y me doy con el pico de la cama. Ahora, con [casi] 42 años y con más de 150 peleas, no me pegaría ni con mi sombra.

Pablo Navascués: "El boxeo me ha hecho mejor persona" 1
Pablo Navascués, a la izquierda, durante la entrevista. | Foto: Lidia Ramírez/The Objective

Continúa leyendo: Por qué el #TakeAKnee de los deportistas de EEUU es en realidad una protesta contra el racismo

Por qué el #TakeAKnee de los deportistas de EEUU es en realidad una protesta contra el racismo

Redacción TO

Foto: Brian Spurlock
Reuters

Arrodillados, para luchar por los derechos de todos los ciudadanos americanos. Así están comenzando cada partido muchos jugadores de la liga norteamericana de fútbol, la NFL. Se trata de una protesta contra las palabras y las políticas de Donald Trump, pero no solo eso. Va mucho más allá. Es una reivindicación de un Estados Unidos sin violencia policial racial, sin segregación racial, sin discriminación, sin racismo.

El gesto no es de ahora. Comenzó en 2016 cuando el jugador de San Francisco Colin Kaepernick se arrodilló en un partido por la brutalidad de la policía contra ciudadanos negros desarmados —que desembocó en el movimiento #BlackLivesMatter—. Hasta este fin de semana, el movimiento contaba con apenas una decena de adeptos.

Han sido las declaraciones de Trump las que han agitado de nuevo el #TakeAKnee, después de que señalara que los partidos eran aburridos, que los jugadores se estaban reblandeciendo por prohibir los golpes fuertes y que los propietarios de los equipos deberían echar al “hijo de… que no respeta la bandera”, en referencia a Kaepernick que —recordemos— se arrodillaba durante el himno para protestar contra la violencia policial. Ahí se desencadenó todo.

Trump ha pedido el boicot y el despido de los jugadores que se arrodillen. Ellos, cada vez más, se arrodillan para pedir los mismos derechos para todos los ciudadanos de Estados Unidos. La mayoría de los jugadores de la NFL son negros y han cerrado filas en defensa de sus compañeros. Pero incluso el dueño de los Cowboys, Jerry Jones, se ha arrodillado en favor de esta protesta:

El jugador español de los Steelers, Alejandro Villanueva ha tenido que pedir perdón por no arrodillarse junto a sus compañeros en el último partido. Ha dicho que se siente avergonzado. Por esta razón, muchas personalidades están pidiendo a los deportistas blancos que también tomen partido, que aprovechen su posición de poder para apoyarlos:

Las muestras de apoyo a #TakeAKnee no dejan de crecer. Incluso muchos usuarios se han cambiado su nombre de perfil en Twitter.

Los gestos de apoyo a los jugadores no se han quedado en el mundo del deporte. El cantante Stevie Wonder se arrodilló con la ayuda de su hijo Kwame Morri: “Una por América y otra por el mundo”, dijo. “Si yo puedo verlo [la violencia racial], maldita sea, sé que vosotros también podéis”, añadió al día siguiente en un concierto en Charlottesville.

La NBA contra las políticas de Trump

La NFL no es la única de las grandes ligas que se ha rebelado contra Trump y la permisividad de los ataques raciales en EEUU. La joya de la corona del deporte estadounidense, la NBA, también está enfrentándose al presidente estos días. La estrella de los Warriors Stephen Curry dijo en una entrevista el viernes por la noche que no quería ir a la tradicional recepción honorífica que la Casa Blanca organiza cada año para el equipo ganador de la NBA.

Sus razones: “Con suerte, no ir a la Casa Blanca inspire algún cambio sobre lo que toleramos en este país, lo que aceptamos y sobre lo que hacemos la vista gorda. Estamos tratando de utilizar nuestras plataformas y aprovechar nuestras oportunidades para arrojar luz sobre estos temas. No es que crea que si yo no voy a la Casa Blanca milagrosamente todo empezara a ir mejor, pero es mi oportunidad para señalarlo”.

El objetivo de Curry no era Trump exclusivamente, sino las políticas del presidente, su falta de capacidad para “decir o no decir lo que debía en cada momento”, en referencia a la violencia de Charlottesville, cuando el mandatario equiparó a los supremacistas blancos que encabezaban las marchas en Virginia —y que provocaron la muerte de tres personas— con los antifascistas que trataban de evitar que los neonazis protestaran.

Sin embargo, el presidente no lo entendió. Y los 140 caracteres de respuesta no tardaron en llegar:

Compañeros de Curry como Lebron James han salido en su defensa. Su contrincante en la pista tuvo claro cuál era su lugar en esta discusión y le dijo a Trump que no se podía quitar la invitación a alguien que ya había dicho que no iba a ir. “Ir a la Casa Blanca era un honor antes de que tú llegaras“, terminó en Twitter.

Además, James envío un vídeo también a través de Twitter en el que explicaba un poco más sus motivos para defender a Curry y a los compañeros de la liga NFL. “Estoy un poco frustrado porque este tío que hemos puesto al mando ha intentado dividirnos una vez más. Obviamente, todos sabemos lo que ocurrió en Charlottesville y la división que eso causó. Ahora, está intentando utilizar el deporte como una forma de dividirnos. Todos sabemos la pasión que hay en el deporte, cuánto amor, cariño y amistad crea. Ahora él está utilizando esa plataforma para dividirnos más y eso no es algo sobre lo que me pueda quedar callado”. Touché.

TOP