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Gerardo Pérez-Camargo, la alimentación en pro del bienestar del perro

Carola Melguizo

Foto: Nestlé Purina
Nestlé Purina

Con toda la información que hay disponible hoy en día, nadie pone en duda que una dieta equilibrada es fundamental para el desarrollo y la buena salud del perro. Sin embargo, en el caso de los animales de compañía, no siempre es fácil definir qué es lo mejor. Por eso, la alimentación es un tema que preocupa especialmente a todos aquellos que comparten su vida con un perro y que día a día tienen que lidiar con esa cabecita ladeada y esa mirada tristona que sólo ellos son capaces de poner cuando piden un trozo de bocadillo como si no hubieran comido en años. La única forma humanamente posible de decirle que no, es estando muy seguros de que está bien alimentado.

Actualmente hay en el mercado un importante número de opciones, pero cómo saber cuál es la más adecuada para nuestro mejor amigo. Gerardo Pérez-Camargo, Director Global de Comportamiento y Bienestar de las Mascotas en Nestlé Purina, nos da la clave. Es veterinario y cuenta con un doctorado en Bioquímica Aplicada y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Además, lleva más de veinte años estudiando cómo la nutrición puede ayudar a perros y gatos a tener una vida larga y saludable.

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Un Golden Retriever sonriente | Imagen vía Jill Page/Creative Commons

¿Qué tan importante es la alimentación en la salud del perro?

Es fundamental en la salud del perro. Igual que en las personas. Si no recibimos los nutrientes necesarios de proteínas, vamos a tener falta de tejido muscular. Si no recibimos ciertas vitaminas, como las del tipo B, vamos a tener problemas neurológicos o en el uso de la energía. Y si tenemos falta de ciertos ácidos grasos, se manifestará en los epitelios, en nuestra piel o podemos tener ulceraciones y otros problemas. Éstos, si se cronifican, pueden disminuir la salud del animal.

Entonces ¿Por qué los veterinarios no suelen hablar sobre nutrición con los propietarios?

Yo soy veterinario y me encanta la nutrición, pero sí que es verdad que tuve que hacer una tesis doctoral para aprender más sobre alimentación de perros y gatos. Pensamos que un veterinario tiene que saber de todo (Dentista, cardiólogo, nutricionista, ginecólogo, cirujano, etc.) pero del mismo modo que ocurre con los médicos de los humanos, también necesitan especializarse para hablar con propiedad sobre las diferentes facetas de la salud de los animales.

Además, los veterinarios necesitan saber sobre las particularidades de las diferentes especies y, aunque saben los principios básicos de nutrición, no tienen tiempo de estar al día de todos los productos que salen al mercado y las ventajas que estos productos puedan tener.

En tu opinión ¿Cuánto ha cambiado la nutrición de los perros en los últimos 20 años?

Ha cambiado muchísimo. Llevo más de 20 años en nutrición canina. Cuando empecé, los mensajes que se lanzaban era que eran productos fácilmente digeribles, que tenían buen sabor o que el pelo era más brillante, etc. Hoy vamos más allá y con la investigación que hacemos buscamos beneficios del sistema inmunológico del perro relacionados con el sistema digestivo y sus microorganismos, e incluso relacionados con la longevidad de los perros.

Una alimentación adecuada hace que los perros vivan más y mejor.

¿Y en qué consiste una buena alimentación?

Lo principal es darle al perro todos los nutrientes que requiere y en la cantidad adecuada, sin exceso de energía que cause problemas de sobrepeso. Tenemos que darnos cuenta de que no por darle más comida al perro le queremos más. A veces menos es más y nuestro objetivo debe ser que el perro tenga una buena condición, que no tenga exceso de peso.  Eso es muy importante porque la obesidad canina hoy en día, del mismo modo que ocurre con los humanos, está en aumento y conlleva riesgos de enfermedades como diabetes, osteoartritis, etc. Esto puede suponer un problema grave de salud.

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Gerardo Pérez-Camargo en las oficinas de Nestlé Purina

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir la comida para nuestro perro?

Lo más importante es tener en cuenta en qué fase de la vida se encuentra el perro y qué necesidades tiene. Hoy en día hay gamas de productos de calidad específicamente diseñados para cachorros, perros adultos, senior, así como dietas especiales para perros con predisposición a ganar peso. Si nuestro perro tiene algún problema de salud, hay dietas específicas que, mediante supervisión veterinaria, ayudan a perros con problemas de alergias, digestivos, renales, cardiacos, diabetes, etc.

¿Sabe un perro dosificar la ingesta diaria necesaria? ¿Cuántas veces al día debe comer?

El perro no es muy bueno a la hora de dosificarse. No todos -algunas razas no- pero la mayoría por naturaleza son un poco glotones. El perro desciende del lobo y éste tiene un instinto en el que cuando encuentra comida se atiborra, porque no sabe cuándo va a poder volver a comer. El perro parece que ha heredado ese instinto y siempre que puede, come.

Además, el perro suele responder a nuestro afecto cuando le damos comida y parece que acepta la comida no sólo porque tiene hambre, sino porque se la damos nosotros y comiéndola confirma que nos quiere.

Por eso, es recomendable mostrarle afecto al perro llevándolo a pasear o rascándole la oreja, más que dándole de comer. Así evitamos problemas de obesidad y de salud. Se debe alimentar por lo menos 2 veces al día. Si es un cachorro, podemos alimentarlo 3 veces al día, pero no más.

¿Cómo se manifiesta una alergia o intolerancia alimentaria?

La alergia y la intolerancia son dos supuestos muy distintos, aunque a veces las confundamos. La intolerancia alimentaria significa que hay algo que el perro no tolera bien y derivará en una diarrea, por ejemplo. Esto ocurriría con la leche de vaca, ya que los perros no asimilan bien la lactosa. La alergia, es más grave ya que hay una respuesta del sistema inmune a un alimento. Esto produce cambios fisiológicos que suelen desencadenar inflamaciones o irritaciones. Puede observarse puntos calientes en la piel, que el perro se lama, se rasque, incluso perder pelo y llegar a una ulceración. También podrían darse casos de diarrea como consecuencia de una inflamación del sistema digestivo.

Siempre recomiendo ir al veterinario para que confirme qué tipo de dolencia tiene el perro y darle el tratamiento más adecuado.

Diferencia nutricional entre pienso y comida húmeda ¿Cuándo se recomienda cada una?

Son muy distintos y eso se ve a simple vista. El pienso contiene menos agua, menos humedad -alrededor de un 10%-, mientras que la comida húmeda tiene bastante agua -un 60 o un 70%-. Eso significa que energéticamente el pienso está más concentrado que la comida húmeda. Si tenemos un perro propenso a la obesidad, dándole exclusivamente pienso seco será más difícil controlar el exceso de peso.

Lo ideal es combinar seco y húmedo ya que, con la comida húmeda, estamos reduciendo la cantidad de energía que le damos al perro. Aunque éste se sienta satisfecho, estamos dándole un contenido energético más reducido y eso nos ayudará a mantener el peso adecuado.   

Diferencia entre pienso extrusionado y pienso prensado en frío

Identificamos el pienso extrusionado cuando rompes la croqueta y ves que dentro hay burbujas, es porosa. Significa que se ha producido con un proceso en caliente donde se ha mezclado la masa y se ha puesto en unas condiciones de calor, a presión con vapor. Como consecuencia de esta energía, el producto se expande. Se podría asemejar al proceso de meter maíz en el microondas y ver cómo se convierte en palomitas. El producto extrusionado es mucho mejor nutricionalmente porque al someterlo a ese proceso de calor, lo que hacemos es romper los enlaces que hay en los carbohidratos, en los nutrientes, y hace que el producto sea más asequible. El perro va a poder digerir más fácilmente que un producto que no ha sido extrusionado. Además, hay otra ventaja y es que cuando calentamos los ingredientes, en realidad los estamos cocinando, desarrollando sus sabores y haciéndolos más gustosos. Al perro le gusta más. Es como comerse una patata cruda o una patata asada. Sabe mucho mejor la segunda.

El pienso prensado en frío es más propio para otras especies, como ganado o la avicultura que para perros. Los nutrientes de piensos prensados en frío son más difíciles de digerir y tienen poco sabor.

Gerardo Pérez-Camargo, la alimentación en pro del bienestar del perro
Un cachorro posando a la cámara | Imagen vía Paula Piccard/ Creative Commons

Y el pienso grain-free ¿Moda o necesidad?

Es una moda que ha aparecido en los últimos años. Se puede hacer pienso con zanahoria, remolacha, patata, etc. pero no hay necesidad de prescindir de arroz o de trigo, que son fuentes de nutrición muy buenas. Los perros se comenzaron a domesticar hace 15.000 años y la comida de mascotas sólo tiene 80 años de historia. Si miramos atrás, miles de generaciones de perros han vivido con nosotros y comido más o menos lo que comíamos nosotros. La alimentación de los humanos está basada en pan, arroz, trigo, etc.

Los canes han sido capaces de adaptarse a nuestras fuentes de nutrientes y ahora tienen en su ADN la capacidad de crear enzimas específicas para digerir carbohidratos, cosa que el lobo no tiene. Se han encontrado hasta 6 enzimas digestivas distintas que tiene el perro tiene y el lobo no ¿Por qué? Porque se ha acostumbrado durante todos estos años a vivir con nosotros y a compartir nuestra comida. Si alguien quiere alimentar a su perro grain-free también es posible, pero no es necesario a no ser que el perro tenga una alergia específica.

Algunas recomendaciones desde el punto de vista alimenticio para mejorar la salud y el bienestar de nuestro perro:

  1. Elegir una dieta adecuada a su edad
  2. Vigilar mucho el exceso de peso y adecuar la dieta
  3. Darle de comer por lo menos 2 veces al día y a la misma hora para que se acostumbre a la rutina. Ellos lo valoran mucho. Además, también nos ayuda a nosotros porque al tener una rutina de alimentación ellos también desarrollan una rutina de eliminación y podemos evitarnos sorpresas. A los perros les gusta salir después de comer y eliminar.
  4. No darle demasiados premios. Nunca más del 10% de su dieta diaria.  Es mejor demostrar nuestro afecto jugando con ellos, paseándoles, prestándoles atención o cepillándoles.
  5. Nunca darle ciertos productos que nosotros consideramos naturales como ajo, cebolla o chocolate porque es tóxico para ellos.  

¡Gracias Gerardo por la entrevista!

Continúa leyendo: Jonas Bendiksen, el fotógrafo de Magnum que quiso retratar a Dios

Jonas Bendiksen, el fotógrafo de Magnum que quiso retratar a Dios

Néstor Villamor

Foto: Jonas Bendiksen
Magnum Photos

Cuando el fotógrafo de la agencia Magnum Jonas Bendiksen (nacido en Tønsberg, Noruega, en 1977) iniciaba su carrera profesional, en los años 90, estaba viviendo en Rusia y leyó en un periódico la historia de Vissarion, un antiguo policía de tráfico que decía haber recibido una revelación. Desde aquel momento, Vissarion, antes conocido como Sergey Anatolyevitch Torop, ha mantenido que es el mesías y ha logrado congregar a un grupo de entre 5.000 y 10.000 seguidores.

“La historia se me quedó rondando en la mente”, recuerda Bendiksen, “así que cuando empecé a pensar en la religión me pregunté si seguía ahí y si seguía diciendo que era el mesías; y luego empecé a encontrar otros que decían lo mismo”, cuenta a The Objective. Fue ahí cuando Jonas Bendiksen tuvo su propia revelación, aunque mucho más prosaica: se propuso recoger la historia de estos hombres en The Last Testament (Aperture/GOST, 45 euros), un libro en el que explora la cotidianidad de siete hombres que dicen ser la segunda venida de Cristo. “Pensé: ‘Vale, esta es mi oportunidad. Básicamente, puedo ir a visitar al propio Jesús'”. Pasó con ellos un total de tres años.

Jonas Bendiksen, el fotógrafo de Magnum que quiso retratar a Dios 1
Ceremonia de los seguidores de Vissarion en Rusia en 2015. | Foto: Jonas Bendiksen / Magnum Photos

Vissarion, el policía reencarnado en mesías, ha reunido en Siberia a toda una comunidad, que vive bajo preceptos de vegetarianismo, ecologismo, ascetismo y colectivismo (no en vano su revelación ocurrió alrededor de la caída de la URSS). El brasileño INRI Cristo, por su parte, ha congregado a 16 discípulas (la mayoría son mujeres) en Nueva Jerusalén, o sea, las afueras de Brasilia, desde que recibiera su primera revelación, en 1979 después de Cristo. “Todos se basan en la teología y el cumplimiento de las profecías de las Escrituras”.

Bendiksen cuenta la historia de todos ellos en su nuevo libro, un ejercicio de antropología religiosa en el que vuelve a tratar una de sus preocupaciones recurrentes: lo aislado, lo apartado. Ya lo había hecho en The Places We Live, en el que explora los lugares en los que viven distintas personas en situación de exclusión social, y en Satellites, en el que retrata la vida en repúblicas no reconocidas internacionalmente situadas en la periferia de la antigua Unión Soviética. “Me interesan las cosas, la gente, las ideas… que están un poco fuera de lo mainstream y que desafían la forma en que nos vemos a nosotros mismos”.

Y esta preocupación, en The Last Testament, se concreta en “esa necesidad o ese deseo de creer en algo”. Pero en el caso de estas creencias, Bendiksen señala una diferencia que resulta fundamental a la hora de entenderlas: los fieles viven en contacto con lo divino. “Aquí hay una presencia física. A veces la gente habla de Dios como una fuerza que determina la naturaleza y todo se vuelve muy abstracto. Aquí es físico y cualquier pregunta que tengas puede recibir respuesta”.

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INRI Cristo, antes conocido como Álvaro Theiss, predica ante cuatro seguidoras en Brasil en 2014. | Foto: Jonas Bendiksen / Magnum Photos

Pero para dar respuestas satisfactorias, solo hay dos posibilidades: la auténtica creencia en lo que se predica o un guion magistralmente estudiado. Jonas Bendiksen tiene fe en que la primera alternativa es aquí la verdadera. “Para ser sincero, creo que las personas a las que conocí sencillamente pensaban que de verdad tenían una relación con Dios, sea como sea y venga de donde venga”, relata. “Algunos quizá crean que viene de Dios, otros quizá crean que viene de dentro de ellos. Han oído una voz, han recibido una revelación que dice que ellos son el mesías, la segunda venida. Y están actuando en consecuencia, haciendo lo que ellos creen que es lo mejor para la humanidad, para todos nosotros. En cuanto a la religión, yo soy escéptico y no me dio la impresión, a pesar de mi propio prejuicio, de que fueran grandes manipuladores del alma humana. Creo que si estás buscando a personas a las que se les dé bien manipular a la gente para obtener riqueza y poder, hay un montón de líderes eclesiásticos que hacen eso mucho mejor que estos tipos”.

El fotógrafo también señala una característica común a todos ellos: “Tienen una fe extraordinaria en sí mismos. Todos creen que son líderes importantes para la raza humana; es algo que requiere mucha fe en tu propia talla e importancia”. E ilustra su hipótesis con un ejemplo: “Ninguno de ellos pareció nunca muy interesado en quién era yo y ni una sola vez en tres años me preguntaron lo que yo creía. Ni siquiera me preguntaron dónde se iba a publicar esto, en qué revista o qué aspecto tendría el libro. Creo que me veían como alguien del exterior que estaba verdaderamente interesado y que podía funcionar como mensajero para difundir la palabra al mundo”.

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Jesús de Kitwe camina por un mercado difundiendo el mensaje del Cristo retornado. Zambia, 2015. | Foto: Jonas Bendiksen / Magnum Photos

A lo largo de la entrevista, es Bendiksen el que plantea la pregunta más inteligente de la conversación: “¿Qué hace a cualquiera de las afirmaciones de estos mesías menos plausibles que todas las demás cosas en las que cree la gente de fe en todo el mundo; qué hace a estas afirmaciones menos plausibles que las del Papa o que la creencia en la resurrección o en milagros? Es algo que me he preguntado muchas veces y, cuanto más profundizo en ello, más creo que no se puede decir que sea menos plausible”.

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Miss Caffeina: “Esta es la gira y el disco que nos han cambiado la vida”

María Hernández

Foto: Beatriz Guillén
The Objective

Miss Caffeina está en pleno auge. Al grupo le queda un mes para acabar su gira Detroit y no dejan de llenar salas con sus conciertos. Suenan en todas las radios y temas como Mira como vuelo se han convertido en un verdadero éxito. Nos encontramos con Alberto y Álvaro, el cantante y guitarrista de este grupo formado por cuatro músicos, en el Hotel de las Letras, en la Gran Vía madrileña. Llevan más de diez años tocando juntos, y la complicidad se nota a primera vista. 

Entre bromas y risas, comentan los detalles de su gira y de su último disco, Detroit. Mira como vuelo es un temazo, las cosas como son” dice Álvaro. “Hay buenas canciones, hay temazos y hay hits y esto es un puto hit, es la realidad”.

Ambos reconocen que este último disco ha supuesto un gran cambio para el grupo. “El otro día lo escribía Sergio (el teclado del grupo) y no lo había expresado así nunca, pero esta es la gira y el disco que nos ha cambiado la vida”, reconoce Alberto. “Nos ha cambiado absolutamente todo, y todo eso es gracias a la gente que nos sigue, o sea que estamos super agradecidos”.

“Esta es la gira y el disco que nos ha cambiado la vida”

Antes de sacar su disco Detroit, los cuatro miembros de Miss Caffeina se tomaron un tiempo de descanso en el que no compusieron, no sacaron nuevas canciones y se mantuvieron alejados de los escenarios. Al preguntarles si han notado ese parón al volver, si ha afectado de alguna manera a su música o a sus fans, ambos aseguran que esta decisión les ha afectado para bien. “Dejar descansar a la gente de ti, al público y a nosotros mismos está muy, muy bien”, dice Alberto. “También se crea ese rollo un poco de misterio, de ¿qué estarán haciendo, por qué tirarán ahora?”, explica. Además, este último disco ha traído un gran número de nuevos seguidores.

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Alberto y Álvaro, cantante y guitarrista de Miss Caffeina. | Foto: Beatriz Guillén/ The Objective

Dicen, además, que en este periodo de tiempo en que se mantuvieron inactivos, no tuvieron miedo a perder a sus seguidores. “Nosotros no estamos preocupados porque haya otro grupo que de repente nos reemplace, porque entiendo que cada uno tiene su rollo y que lo que busca la gente en un grupo u otro es diferente, o es complementario, que no tienes que dejar de seguir a un grupo porque te guste otro”, nos explica Alberto. Sin embargo, reconoce que sí pensaron “¿y si a la gente no le gusta lo que estamos haciendo ahora?”. “Pero arriesgarse es lo que mola, porque te da la adrenalina de no saber si te estás equivocando o no”, añade.

En el último disco especialmente, esta sensación se incrementó, pues el cambio en el sonido ha sido muy notable, pero sus fans lo han recibido muy bien. “Detroit evidentemente lo han recibido muy bien porque, independientemente de que tenga canciones que han funcionado mejor que en otros discos, el comentario general que recuerdo cuando salió el disco es que les gustó mucho el cambio y el sonido”, dice Álvaro.

“Nosotros somos partidarios de experimentar y de hacer una búsqueda siempre de sonido y de identidad”, añade, por lo que no saben si este nuevo estilo seguirá sonando en sus próximos discos o si seguirán experimentando en busca de nuevos sonidos.

Además de ser el que mejor ha funcionado, Detroit también es ahora mismo el disco favorito de la banda. “Todas las canciones de los discos anteriores no me apetece cantarlas”, dice Alberto entre risas. “Luego sí que es verdad que cuando estás en el escenario y ves la reacción del público con algunas canciones, tú también te mimetizas y te emociona, pero yo por mí tocaba el disco nuevo y ya está”, añade.

De todas las canciones de este último disco, Alberto dice que se quedaría con la que lleva el mismo nombre. “Desde que empezó el disco me quedo con Detroit, me parece en cuanto a sonido, el ambiente que se crea en la canción y demás… es mi canción preferida, y no es mía”. Álvaro dice que “con el último disco estamos contentos prácticamente con todo el tracklist”, pero reconoce que le gustan más canciones como El rescate o Desierto.

“En todos los momentos de crisis o de agitación social siempre hay un movimiento cultural mucho más grande”

El auge de Miss Caffeina coincide con un panorama musical que también se encuentra en crecimiento. Alberto considera que esta mejora del mundo de la música en España tiene algo que ver con la crisis social que vive el país. “En todos los momentos de crisis o de agitación social siempre hay un movimiento cultural mucho más grande, porque la gente busca la salida en el arte”, nos dice, pero puntualiza que “sí que es un buen momento para la música, pero también creo que la gente que se dedica a la cultura se lo ha buscado, quiero decir, han encontrado el hueco ellos mismos, pero no porque nadie les haya ayudado”.

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Miss Caffeina se tomará un descanso después de la gira Detroit. | Foto: Beatriz Guillén/ The Objective

Lo que tiene claro también es que el crecimiento de la industria musical, como la mayoría de los sectores, es algo cíclico. “Todo es cíclico y se irá a la mierda otra vez en algún momento, no se pueden mantener cien festivales al año, o que cada puedo tenga festival, y otra vez volverá a resurgir y así cíclicamente todo el rato”.

“Como banda y a nivel personal tenemos mucho que aportar juntos y que crear y que ofrecer a la gente”

La gira acaba el 11 de noviembre, pero las sorpresas no han acabado todavía. Para los conciertos de Madrid, Miss Caffeina tiene preparadas “colaboraciones que todavía no se pueden decir”.

Al preguntarle por colaboraciones futuras, Alberto y Álvaro fantasean e imaginan colaboraciones de todo tipo. “Si estuviera en vida, más que colaborar, hacer un disco con Michael Jackson sería flipante”, dice Álvaro. Pero explican que no tienen ninguna planeada para el futuro. “No tengo ni idea, eso surge”, dice Alberto.

Respecto a su siguiente disco, dicen que “es muy probable, casi seguro, que el próximo disco lo hagamos también con Max Dingel, que es el productor de nuestros discos anteriores”.

Los chicos de Miss Caffeina tienen muchas ganas de seguir creciendo. Eso sí, después de la gira van a necesitar un descanso. “Cuando acabe la gira el plan es descansar, tratar de no perder el contacto pero sí darnos espacio los unos a los otros y que cada uno se centre en lo que le apetezca”, dice Álvaro.

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Álvaro y Alberto en el Hotel de las Letras de Madrid. | Foto: Beatriz Guillén/ The Objective

Todos son muy realistas en cuanto al futuro de la banda y asumen que en algún momento se terminarán separando. “Yo creo que ese tipo de cosas son inevitables y las dará el tiempo” dice Álvaro, pero añade que ahora están “en un momento en el que como banda y a nivel personal tenemos mucho que aportar juntos y que crear y que ofrecer a la gente”.

A pesar de tener claro que algún día llegará su separación, también tienen claro que Miss Caffeina aún tiene mucho que ofrecer, y por eso después de su gira se van a centrar en “coger nuevas ideas y coger fuerzas para meternos en el estudio de nuevo y hacer el mejor disco, quiero pensar, de nuestra carrera y seguir creciendo”.

Continúa leyendo: Georgina: “Yo necesito la música para vivir”

Georgina: “Yo necesito la música para vivir”

María Hernández

Foto: María Hernández
The Objective

Con una sonrisa permanente y una mirada curiosa, Georgina se mueve por la cafetería, analizando los detalles del decorado, la luz, la música de ambiente. Así nos encontramos en la taberna Juan Raro, en pleno corazón del barrio madrileño de Lavapiés, pocos días antes del comienzo de su nueva gira por España, la GeorGira.

La cantante venezolana vino a España hace casi 15 años de gira con la que entonces era su pareja musical, Tisuby. Se quedó por amor, y empezó su carrera de nuevo, desde cero, en un país donde aún no era conocida y en solitario. “No pensé que iba a ser tan de cero, tengo que reconocer que pensé que iba a ser mucho más fácil”.

“Vinimos con la promoción del último disco que sacamos juntas, Tisuby y yo, y la gira que hicimos aquí de 40 Principales, esas giras que se hacían antes de 40 ciudades promocionales, fue como de las mejores ocasiones de mi vida, lo pasé como una enana”, recuerda con nostalgia. “En ese proceso me enamoré de un chico de Madrid, y me enamoré también mucho de Madrid”.

“Me enamoré de un chico de Madrid, y me enamoré también mucho de Madrid”

Su amiga decidió volver a Puerto Rico y ahí fue cuando empezó la aventura de Georgina en solitario. “Empecé a descubrir lo que era el Arte Nuevo, el Búho Real, todas esas salas donde hacían música de autor, donde iba muy poquita gente pero pagaba y le daba igual y me encantó, me flipó ese ambiente”, explica Georgina, que poco a poco se fue ganando un hueco en el panorama musical español. “Comencé a tocar en sitios pequeñitos, conseguí que en la discográfica me dieran la libertad y conseguí que Warner me fichara porque me vieron en un sitio y me ofrecieron un contrato discográfico e hice tres discos”.

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La cantante venezolana tiene intención de quedarse en España durante un tiempo. | Foto: María Hernández/ The Objective

Al preguntarle si no echa de menos su país, si volvería, asegura que le encantaría volver. “Tú no sabes la nostalgia”, dice. “No lo descarto, yo sueño con que en algún momento pueda volver”.

Lo que tiene claro es que no será ahora, “sobre todo porque ya tengo mi carrera hecha en España”, pero también por la situación en la que se encuentra Venezuela. “Es muy delicado, sobre todo la delincuencia, yo soy muy de andar por aquí por la calle con mi guitarra, con la bici, por la noche…”, dice, lamentando la situación en su país.

La expresión alegre de su cara desaparece cuando habla de lo que está ocurriendo en Venezuela. “Me da tristeza, me da impotencia también, no poder ayudar lo necesario, porque ya no estamos hablando de situación política o de delincuencia, que también, estamos hablando de hambre y no se están respetando los derechos humanos, que eso también es una cosa que nunca me imaginé que iba a pasar”.

“Estoy componiendo muchísimo, tengo un proyecto muy bonito”

Cambiamos de tema y volvemos a la música. Y con la música, vuelve también la sonrisa. En la GeorGira, Georgina incluye canciones de todos sus discos, pero reconoce que tiene algunas favoritas. “Creo que el último disco siempre tira más”, reconoce.

Además, nos resuelve rápido y de manera muy clara la duda sobre qué pasará tras la gira, si habrá nuevo disco o no. “Sí, estoy componiendo muchísimo, tengo un proyecto muy bonito”, asegura. “Queda Georgina para rato”.

Antes de sacar su tercer disco, Dilema, Georgina pasó tres años componiendo y tratando de decidir cuáles eran las canciones que mejor encajaban con esa nueva etapa de su vida. El resultado fueron más de treinta canciones, muchas de las cuales se quedaron fuera de su disco. “Hay muchas canciones que quedaron fuera que pienso recuperar, las pienso grabar en algún momento también”, dice.

La mayoría de sus canciones reflejan el optimismo de la cantante, su mirada viva y alegre. Considera que sus letras reflejan su personalidad, “la ironía, el optimismo, el amor”. Eso no cambió en su último disco, ni lo hará en un futuro, pero lo que sí ha cambiado ha sido el sonido. “Ahora estoy un poco más calmada en cuanto al sonido, me encanta la música folclórica, el sonido acústico, las cuerdas de nylon, los cuatro venezolanos, un poco de fusión”, explica.

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Las canciones de Georgina reflejan su optimismo y alegría. | Foto: María Hernández/ The Objective

El nombre del disco, Dilema, parece no encajar del todo con el aire optimista e irónico de sus letras. “Durante esos tres años tuve que tomar muchísimas decisiones, siempre tuve que escoger entre dos o más cosas, siempre, siempre. Y ya el momento final tenía que escoger el nombre, y me desesperé. Y todo el mundo “¿ya tienes nombre?” Y yo “¡ay, qué dilema!”, recuerda entre risas Georgina. “Era mi palabra favorita durante el año y al final me gustó me gustó porque era como demostrarle a la gente que en ese momento estaba enseñando algo pero que podía venir otra cosa más”.

También ha cambiado su inspiración. Cuando era joven y aún cantaba con su amiga Tisuby, grupos como The Cranberries, Aerosmith, Alanis Morissette… música en inglés y un género muy distinto a la Georgina actual. Ahora, cantantes como Natalia Lafourcade, Álex Ferreira o Kevin Johansen inspiran son su inspiración en una época más calmada de su vida. “A lo mejor no tanto por el sonido, sino por las letras, por las rimas, por el sentimiento que transmiten. Hay que ir a lo más antiguo, a la raíz auténtica para de ahí empezar a funcionar cosas”, explica la artista.

“Yo necesito la música para vivir, el alma”

Esos mismos que la inspiran son aquellos con los que le encantaría colaborar. “Son personas que tienen un ambiente tan bonito por lo que hacen que ojalá tenga la oportunidad de colaborar con ellos”, dice Georgina, aunque recuerda con especial cariño el dúo que hizo con Pablo López. “Yo creo que es de los dúos más bonitos que he tenido el honor de hacer”.

Ahora Georgina tiene miles de seguidores en España y puede dedicarse a la música por completo, pero los comienzos no fueron nada fáciles. Combinando varios empleos, la artista logró poco a poco formar parte del panorama musical en España, y tiene claro que lo volvería a hacer si fuera necesario. “La música yo creo que nunca la dejaría. Realmente dejar la música sería dejar de tocar la guitarra, nunca volver a componer, nunca volver a grabar un disco”, reflexiona. “A lo mejor no verlo como un medio de vida, porque no generas lo suficiente como para mantenerte y necesitas un trabajo para poder vivir, pero yo necesito la música para vivir, el alma. Por eso yo creo que siempre, independientemente de que cambie o haga otra cosa extra, la música va a seguir yendo conmigo”.

Georgina: “Yo necesito la música para vivir” 1
Georgina muestra ahora su lado más tranquilo e íntimo. | Foto: María Hernández/ The Objective

Antes de comenzar su gira, Georgina quiere decirles a sus fans que “esta vez van a escuchar algo mucho más íntimo, directo”. “Yo creo que ahora ha llegado el momento en el que me voy a atrever con que se escuche una buena letra, una buena melodía y la gente va a escuchar eso. Más que todo letras, sentimiento, mucho más desnudo que antes”, anuncia.

Y para los que no la han escuchado todavía, la cantante recomienda empezar con su canción Canciones perdidas, “una ranchera que me salió hace unos años de un despecho muy grande, pero es una letra preciosa y es una de las canciones que más me gustan”.

Su gira comenzó en Madrid en septiembre y continúa en Tenerife el día 5 de octubre y estará en Madrid el día 6, en el festival América Late para celebrar el 25 aniversario de Casa de América. Aún quedan muchas fechas por confirmar, y Georgina quiere que sus fans tengan claro que está “componiendo muchas canciones, que he salido del armario y he dicho, esto es lo que quiero hacer, esta es Georgina en acústico”. En definitiva, “que vienen cosas muy bonitas”.

Continúa leyendo: En estado salvaje, un relato sobre la misoginia contemporánea

En estado salvaje, un relato sobre la misoginia contemporánea

Anna Maria Iglesia

Foto: Lumen
Lumen

Diez jóvenes mujeres recluidas en una especie de cárcel en medio de la nada. Ellas no saben por qué están ahí, apenas recuerdan en qué momento las secuestraron. Ahora, despojadas de todo, conviven entre la violencia y la represión. Solo comparten un pasado similar: todas fueron protagonistas y víctimas de “escándalos” sexuales, que ellas mismas relataron. Esa fue su culpa: hablar.

 En estado salvaje (Lumen) de Charlotte Wood reflexiona sobre la misoginia y la estructura patriarcal de la sociedad occidental; la novela se interroga sobre la ausencia de libertad de la mujer, resultado de la imposición de un rol determinado, de unos parámetros de actuación demarcados y de un obligado silencio, que permite la perduración de un sistema que todavía no ha aceptado el completo y libre empoderamiento de la mujer.

En Estado Salvaje, un relato sobre la misoginia contemporánea 2
Portada de “En estado salvaje” | Imagen vía Editorial Lumen

En estado salvaje es, formalmente, una ucronía, sin embargo, el referente último al que apela es la sociedad actual. ¿Por qué enmarcar la acción fuera de un tiempo y de un lugar concretos para hablar de la sociedad presente?

Es muy buena pregunta y es, además, algo peliaguda. El origen primero de la historia de En estado salvaje está en un lugar real de Australia, una institución para mujeres que existió realmente hasta hace algunas décadas. Empecé a escribir la historia situándola en ese marco temporal y en ese espacio concreto, sin embargo, el relato no terminaba de funcionar. Además, si observaba la cultura y la sociedad que me rodeaban, veía un gran número de ejemplos de misoginia así que decidí hacer un cambio en el tiempo de la narración y proyectar la historia, quizás, hacia un posible futuro. Y me gustó el resultado que obtenía con una narración que, por no estar circunscrita a un tiempo en concreto, provocaba un cierto malestar en el lector que, como las protagonistas, no sabe exactamente dónde se encuentran.

¿Ese origen al que hace referencia es una institución reformadora donde permanecían recluidas a chicas “problemáticas”?

Efectivamente, se trata de una institución australiana que permaneció abierta hasta 1974. Escuché de su existencia por un documental de la radio y me enfadó muchísimo saber que, en aquellos mismos años en los que yo era una chica joven y libre, había tantas otras chicas que estaban encerradas en una institución como aquella en unas condiciones incluso más terribles de las que yo narro en la novela.

Una institución que, además, estaba avalada por el Estado.

Sí, claro, era una institución gestionada por el Gobierno. Era una auténtica locura. Muchas de las chicas que estuvieron allí encerradas, fueron condenadas a esa reclusión porque habían sido víctimas de alguna violencia –habían sido violadas en la familia, habían sufrido acoso- y habían reclamado ayuda. Lo que sucede es que, cuando pidieron ayuda, la respuesta que obtuvieron fue la reclusión; en cambio de ofrecerles ayuda, se las castigó por lo que habían sufrido.

Aquellas chicas son, en parte, como sus protagonistas: todas ellas son víctimas de situaciones de acoso público o violación que son castigadas por haber contado públicamente lo vivido.

Efectivamente, a todas ellas se las castiga por hablar. No se las castiga por haber vivido lo que han vivido, sino por hablar de ello, por contarlo. Si se hubieran quedado calladitas no les hubiera pasado nada malo. Es cierto que mi libro exagera y tira de la cuerda, pero esta idea de castigar o condenar a quien habla es algo común: cada día en la sociedad en la que vivo, observo como el silencio ante determinadas circunstancias se impone como manera para poder salvarse. Lo importante es no hablar, no decir. Así que he exagerado, pero solo un poco.

Hablar implica condenar y denunciar al verdugo, que, en muchos casos, más que una persona individual, es el propio sistema.

Claro, por esto molesta que se hable, porque hablar implica precisamente esto que comentas. El hecho de que las chicas puedan hablar y contar lo que han vivido, las convierte en una amenaza para los hombres y su estatus, pero también para la sociedad en general. A la sociedad o, por lo menos, a la sociedad australiana, no le gusta las mujeres que se empoderen con pleno derecho.

¿Definiría la sociedad australiana como una sociedad esencialmente machista?

Sí, Australia es un país machista. Es una pena tener que decirlo, pero es así. Sin embargo, no creo que Australia sea el único país todavía machista. El año pasado, me entrevistó la BBC y me preguntó si Australia tenía más misoginia que otros países y no puede responder, aunque pensé que, a lo mejor sí, que a lo mejor Australia sí era más misógina que otros países occidentales. Sin embargo, luego Donald Trump fue elegido como presidente de Estados Unidos y, entonces, pensé que Australia no era el país que peor estaba.

De la misma manera que usted se muestra crítica con la estructura patriarcal de la sociedad, también se muestra crítica hacia la falta de empatía de las mujeres entre ellas. Hay muy poca unión entre las mujeres recluidas de su novela.  

Ciertamente, esas mujeres no está unidad, ni al inicio ni al final; esa unión, reflejo del apoyo mutuo, nunca llega, pero no es exclusiva de mi novela. Esta desunión entre las mujeres es algo que veo yo a mi alrededor con bastante frecuencia: las mujeres no siempre se apoyan las unas a las otras, no siempre son un bloque unido. En ocasiones, cuando una mujer es amenazada, trata de tomar fuerza compitiendo con otra mujer o, incluso, empujándola. En ocasiones, las mujeres nos alienamos con los hombres, en cambio de apoyarnos a nosotras mismas.

En Estado Salvaje, un relato sobre la misoginia contemporánea
Charlotte Wood durante su visita a Barcelona | Imagen vía Editorial Lumen

Como se dice en su novela, ¿lo único que importa es sobrevivir?

Sí, eso dice una de las chicas, pero creo que esa frase también puede extrapolarse a nuestra sociedad. Creo, sinceramente, que en la cultura contemporánea es duro para las mujeres ser verdaderamente libres, porque hay tantos juicios y tanta presión sobre el cuerpo, tantos juicios sobre lo que puedes llevar o no, sobre el trabajo que puedes hacer o no… Hay tantas reglas impuestas a las mujeres que, a veces, es más fácil rendirse y aceptar sin mayor discusión lo que se te impone.

Sin embargo, esta aceptación es peligrosa, es una forma de legitimación del status quo

Claro, es muy peligroso, pero para huir es esa aceptación es necesario mucho valor y mucha fuerza, pero no basta solo con el valor: ante todo es necesario alejarse del discurso general, de ese status quo que podríamos llamar sociedad o cultura, negarlo y refutarlo. Solo así es posible ser verdaderamente libre y solamente siendo verdaderamente libres podremos decir “no” a ese alud de instrucciones y normas que nos imponen diariamente desde nuestra propia sociedad.

Y esa aceptación es la que, sin embargo, define a la mayoría de las jóvenes de su novela.

Ellas, las jóvenes recluidas, aceptan ese aprisionamiento en sus mentes. La cárcel no es solo física, sino también mental, porque todas, con la única excepción de dos, terminan aceptando su situación, porque no tienen el valor necesario para decir no.

Su personaje Hetty, en cambio de liberarse de las normas que se le imponen, se alía con quienes las imponen. Se convierte en una mujer que da la espalda a las otras mujeres.

Hetty refleja aquello que comentábamos antes: es ese tipo de mujer que, para sobrevivir, se alinea con el discurso de los hombres o, en este caso, con el discurso de los represores. Además, el personaje de Hetty, me permitía observar como por el simple hecho de que un grupo de personas comparta una misma situación violenta o complicada –en este caso, un grupo de mujeres atrapadas en una especie de cárcel- no significa que ese grupo termine siendo un grupo unido ni que las personas que lo componen vayan a llevarse bien las unas con las otras y ser amables entre sí. Al contrario, creo que el hecho de estar en una situación de extrema presión y reclutamiento puede dificultar las relaciones y no fomentar esa unión que, sin embargo, sería necesaria.

En estado salvaje se ha leído en paralelo con El cuento de la criada, sin embargo, podríamos también establecer una relación con la novela de William Golding, El señor de las moscas.

Muchas personas han comentado esto que dices y han citado precisamente estos dos libros, relacionándolos con mi novela. Cuando leí, una vez terminada de escribir, mi novela me di cuenta de que era completamente diferente a todo lo que había escrito antes así que le dije a mi editora que sentía como si mi libro fuera el resultado de un embarazo subrogado en el que no sé quién son los padres de la criatura. Mi editora, sin embargo, en seguida me dijo que los padres de mi criatura eran Atwood y Goldwing. Lo curioso es que yo no he leído El señor de las moscas y me obligué a no leer El cuento de la criada hasta terminar mi novela. Lo que sucede es que estos dos libros están en la conciencia colectiva.

¿Cree que se ha dado un paso hacia atrás con respecto, por ejemplo, al movimiento feminista de los años sesenta y setenta?

No estoy segura, me preocupa que pudiera ser así. Sin embargo, tengo que decir que desde que se publicó la novela en Australia, me he encontrado con muchas mujeres jóvenes que son profundamente feministas y esto me hace pensar que no hemos retrocedido. Dicho esto, en la sociedad todavía hay muchas cosas a las que las jóvenes mujeres se tienen que enfrentar, todavía hay mucho que hacer, sobre todo en relación al sistema capitalista, que ha colocado a las mujeres en un papel condicionado, es decir, no las hace realizarse libremente.

¿El capitalismo ha mercantilizado a la mujer?

Sí, creo que hasta un cierto punto es así. El problema es que no sé cuál es la alternativa, pero lo que tengo claro es que, en nuestra cultura occidental, todo tiene que ver con comprar y vender. Y en esta dinámica, no sólo se utiliza a las mujeres para vender cualquier tipo de cosa, sino que, incluso, se hace del cuerpo de la mujer un objeto que debe ser vendido y, por tanto, comprado. Hablamos de Occidente, pero hay que hablar de la explotación que sufre la mujer en los países más pobres, una explotación muchas veces fomentada por Occidente. Lo que no se puede hacer en nuestros países, muchos lo van a hacer en países más pobres, donde además las mujeres están especialmente desesperadas por la situación que viven. Y, volviendo a Occidente, me preocupa mucho las leyes contra el aborto que existen en algunos estados de Estados Unidos.

Leyes que son una forma de tutelaje estatal.  

Efectivamente. No recuerdo exactamente en qué estado, pero leí que en uno de los estados de Estados Unidos se promulgó una ley según la cual la mujer tiene que pedir permiso al Estado para poder abortar. ¡Esto es lo que nos contaba Margaret Atwood! No hay que olvidar que no hay libertad cuando hay un tutelaje, un poder que impone qué decisiones tomar.

A pesar de estas leyes, usted se muestra positiva ante el compromiso de las mujeres más jóvenes.

Sí, claro, porque hay un nuevo despertar entre las jóvenes mujeres. Cuando vi la marcha de las mujeres en Washington, me hizo darme cuenta de que hay un poder nuevo y joven activo. Una joven mujer me escribió tras haber leído En estado Salvaje y me dijo: “Antes estaba dormida. Leí su libro y ahora estoy despierta”. Estas palabras me impresionaron, porque lo que quería conseguir con mi libro era acudir a la gente y movilizarla. Así que, a lo mejor, hay otras tantas mujeres que, ahora, con la elección de Trump, finalmente despertarán.

¿Cree que la literatura tiene la capacidad de movilizar social o políticamente?

¡Ojalá fuera así siempre! Por lo general, creo que la literatura tiene potencialmente un gran poder de movilización social y política. Al menos, así ha sido para mí muchas veces en la vida. Y así lo demuestra el éxito de la serie El cuento de la criada, que se ha convertido en un símbolo del sentimiento feminista.

¿Cuándo escribía En estado salvaje era consciente de estar escribiendo un libro combativo, un libro que iba a dar de qué hablar?

Durante mucho tiempo, pensaba que nadie lo iba a leer por ser demasiado duro y oscuro. Cuando empezaron a llegar los primeros lectores, me di cuenta de que la gente respondía muy positivamente, pero, mientras escribía, yo no era consciente de la fuerza que tenía el texto. Por esto, me impactó la respuesta de los lectores y la gran cantidad de cartas que me han enviado lectores, tanto hombres como mujeres, diciéndome lo que habían sentido con la lectura. Un hombre me dijo que la lectura de En estado salvaje había sido como pasar por una radiografía que le muestra todo aquello que tiene, en tanto que hombre, dentro de sí.

¿Cree que su novela es todavía más dura para un lector masculino, que puede verse reflejado en ese sistema patriarcal representado por la cárcel?

Sí, creo que sí. Es interesante ver cómo con este libro he tenido muchos más lectores hombres de cuantos había tenido con mis anteriores libres. Una mujer me comentó que su marido había leído la novela, porque, desde siempre, había entendido y había sido consciente, digamos, desde una perspectiva intelectual, de las problemáticas relacionadas con la misoginia y el patriarcado, sin embargo, la novela le ha hecho física y emocionalmente sensible a ellas. En cierta manera, a través de la novela, el marido de esta mujer ha sido finalmente consciente de lo que siente una mujer ante determinados ataques, se ha dado cuenta de lo que significa para una mujer vivir en una cultura misógina.

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