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HackForGood: así se hackea por un mundo mejor

Clara Paolini

Foto: Alberto Varela
Flicker

No buscan hacerse con datos de tarjetas de crédito, nunca dedicarían sus horas a publicar spam en redes sociales ajenas, entre sus objetivos no aparece infiltrarse en los sistemas informáticos de empresas y gobiernos, ni tienen nada que ver con los piratas informáticos culpables del robo de las fotos íntimas de Emma Watson.

Desmintiendo la falsa aunque aún extendida imagen de los hackers incrustada en el imaginario colectivo, los participantes de HackForGood buscan hacer del mundo un lugar un poco mejor y para ello, ponen sus habilidades al servicio de retos que sirven a causas sociales.

HackForGood demuestra que los hackers pueden elegir su papel en el mundo informático, y entre el bueno, el feo o el malo, hay muchos que no dudan en elegir el primero, además de señalar que la limitada definición que la RAE ofrece sobre hacker (sinónimo de pirata informático) no se ajusta a la realidad.

Ya lo dijo Mark Zuckerberg hace años al dar a conocer el mantra The Hacker Way: “ La palabra hacker tiene una injusta connotación negativa. Hackear significa construir algo rápidamente o probar los límites de lo que puede llegar a hacerse”. Una definición sobre la que Jorge Jiménez, doctor en Comunicación Internacional e Intercultural en la Universidad Europea de Madrid y autor del libro Los hackers contra la universidad zombie, vuelve a insistir: “Parece algo muy moderno, aunque es un concepto muy antiguo: es, simplemente, una persona apasionada por algo”.

Según palabras de Chema Alonso, archiconocido hacker fichado por Telefónica y parte de la organización de HackForGood que patrocina la misma empresa junto con la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación HazloPosible y la startup MashmeTV, el evento sirve como punto de encuentro para la versión más positiva de la definición de hacker y como “el germen de algo grande para cambiar nuestras vidas”.

La receta del evento es sencilla, efectiva y de gran envergadura: En HackForGood se aúnan los retos de carácter social, propuestos por individuos u organizaciones, con las personas capaces de dar una respuesta práctica a los mismos. Se trata de una hackaton (maratón de hackers) donde el fin es programar con utilidad, desarrollando ideas para generar soluciones bajo el abrigo del apoyo institucional y económico que aporta el contexto. Como resultado, en la edición de este año participaron 23 universidades, se propusieron más de 200 retos y el número de proyectos desarrollados superó los 150.

Aunque debido a la cantidad y calidad de los mismos resulta difícil aventurar una lista de los más destacados, la lista de ganadores ofrece una visión de lo que se podría llegar a lograr si instituciones y empresas pusieran mayor empeño impulsar a jóvenes talentos:

Facilitar los semáforos para personas invidentes

El proyecto desarrollado desde Valencia, Luz Verde – Force Guide, primer premio global de HackForGood2017, ofrece una solución para mejorar la calidad de vida de las personas invidentes de las grandes ciudades.

La solución enriquece la información de una app del Ayuntamiento valenciano, que en la actualidad proporciona la posición geográfica de todos los semáforos de la ciudad, consiguiendo facilitar también el estado en el que se encuentra cada uno de ellos.

Apoyar el aprendizaje de personas con Síndrome de Down

Desarrollado desde la sede de HackForGood en Vigo por Juan Fernández, Francisco González, Cristina González, Aarón Diéguez, Susana Díaz y Alberto Alejandro Fernández, Learnfordown es un sistema ideado para que las personas con Síndrome de Down aprendan a leer y a escribir con mayor facilidad y de forma entretenida.

Para ello, se sirve de una app a la que se incorpora un sistema hardware con un joystick, botones, teclado y un sistema de motorización mediante una interfaz web.

Detectar patologías de forma temprana

La detección temprana de enfermedades puede salvar vidas, y esa es justo la meta de Biocast, un sistema predictivo de salud desarrollado desde la hackaton en Sevilla.

Combinando Deep Learning y otras técnicas de Big Data, el sistema podría contribuir a realizar diagnósticos de las patologías con la meta de evitar su desarrollo.

Mejorar las posibilidades de comunicación de las personas con autismo

A través de una app y pictogramas, PicComunica mejora la comunicación entre las personas con autismo y sus cuidadores o familiares. Por un lado, consta de módulos que permiten a las personas autistas acceder a una agenda con las actividades diarias y por otro, dispone de un diccionario compuesto por Pictogramas que le permiten expresar sus necesidades.

Además, la app es personalizable porque permite que sus usuarios suban sus propias fotografías para que los pictogramas les resulten fáciles de reconocer.

Regar pequeños huertos de forma automática

Desde los proyectos participantes de forma remota, una iniciativa verde: WateringTeam controla el riego automático mediante un microcontrolador conectado a una bomba de agua y un sensor de humedad. Puede funcionar de manera estándar como un punto de acceso WiFi y contiene una web donde poner en hora el reloj (RTC) y ver el estado, o como un cliente Wifi y reportar a un servidor.

¿Lo mejor de todo?

Los proyectos no acaban aquí. Como aclara Fabían García Pastor, Director de Relaciones Institucionales en Telefónica y co-organizador de HackForGood, “no es sólo un evento de fin de semana, sino una plataforma en funcionamiento continuo para recoger retos, proponer soluciones, desarrollar proyectos e impulsar la creación de startups“.

Buen ejemplo de ello es es la compañía ShowLeap, que nació gracias a la unión de varios hackers enfocados en un resolver un reto en HackForGood Valencia hace ya unos años: ofrecer un sistema que consiguiera traducir la lengua de signos a voz. A día de hoy y establecidos como empresa, los hackers que formaron el grupo de trabajo gracias al evento continúan hoy haciendo posible su revolucionaria propuesta.

HackforGood impulsa que los proyectos se extiendan en el tiempo, pero también en la geografía, ya que según declara Fabían García Pastor, se espera que la iniciativa empiece a contar con sedes  en otros países, haciendo especial énfasis en América Latina.

Una compañía sueca convierte a sus empleados en cyborgs

Redacción TO

Foto: AP
AP Photo

Llevar el móvil encima para pagar con él o acceder a todo tipo de servicios es un hábito cada vez más generalizado en nuestra ‘superconectada’ sociedad. En Epicenter, un centro que acoge distintas startups en Suecia, han ido un paso más allá y han convertido a sus empleados en cyborgs. Como en una visión distópica de la realidad, en Epicenter insertan bajo la piel de sus empleados un chip de identificación por radiofrecuencia. Estos dispositivos permiten acceder a las puertas y las fotocopiadoras, así como pagar por diversos bienes y servicios, simplemente con el movimiento de una mano. Epicenter, que es la base de más de 100 compañías y unos 2.000 empleados, comenzó a realizar los implantes en el año 2015. Ahora, unos 150 empleados los tienen.

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La futurista sede de Epicenter en Estocolmo. | Foto: Epicenter

Aunque pudiera parecer un método demasiado invasivo, lo cierto es que los empleados que trabajan en Epicenter están como locos por tener su propio chip en la dermis. La clave estaría, seguramente, en lo intuitivo del asunto. Es como llevar una llave encima. No son necesarias contraseñas, o preguntas de seguridad. Las inyecciones se han vuelto tan populares que los trabajadores en Epicenter realizan fiestas para aquellos que reciben los implantes.

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Un chip que activa fotocopiadoras… | Foto: BBC
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…o abre puertas. | Foto: CBC

Una tecnología ya existente

La tecnología en sí no es nueva, ya que chips similares son usados en mascotas, por ejemplo. No obstante, nunca antes habían sido usados en empleados a una escala tal. Epicenter y alguna que otra compañía, por ejemplo en Bélgica, son las primeras en hacer disponibles ampliamente esos microchips.

Problemas éticos

La implantación de estos chips conlleva, para algunos, un planteamiento ético. Sobre todo, esta tecnología genera dudas en torno a la privacidad y seguridad. Aunque son seguros biológicamente, estos implantes pueden ofrecer todo tipo de datos: desde la frecuencia en la que un trabajador acude al lugar de trabajo, qué cosas compra o qué servicios utiliza. Entra de nuevo en juego el ya viejo debate de la utilización de los datos de las personas. Estos datos también los generan las tarjetas de crédito o los smartphones, sin embargo mientras que éstos son fácilmente desechables, uno no puede deshacerse fácilmente del chip.

Estos ‘cyborgs ‘ puede que tengan al alcance de la mano un sinfín de servicios y bienes, y la tecnología los acompaña a todas partes. Pero lo que no tienen es su propia privacidad asegurada.

Nuevo escándalo en Uber: la app espiaba a sus usuarios de iPhone

Redacción TO

Foto: Kai Pfaffenbach
Reuters

Hubo un tiempo en que Uber estuvo a punto de desaparecer de la App Store de los dispositivos de Apple, con la considerable pérdida de usuarios y potenciales clientes que eso supondría. La razón de ese ultimátum de Apple a Uber fue, según publica The New York Times, que la app de transporte privado utilizaba la técnica conocida como fingerprinting para identificar y rastrear a sus usuarios, incluso después de haber borrado la aplicación, o de haber formateado el teléfono, algo que va en contra de las reglas de Apple.

La compañía de Tim Cook se toma muy en serio la privacidad, como puso de manifiesto la disputa que mantuvo con el FBI en 2016 al negarle el acceso al iPhone de uno de los autores del tiroteo en San Bernardino. Tim Cook citó al CEO de Uber, Travis Kalanick en las oficinas de Apple para lanzarle un ultimátum. Así reproduce la escena el periódico neoyorquino:

“Cuando el señor Kalanick llegó a media tarde, vestido con su par de deportivas rojas brillantes favoritas y sus calcetines rosas chillones, el señor Cook estaba preparado: ‘Bueno, me he enterado de que habéis estado rompiendo nuestras normas’, dijo con su tono calmado y sureño. ‘Dejad estos engaños’, exigió, ‘o la app de Uber será eliminada de la App Store de Apple’.”

Nuevo escándalo en Uber: la app espiaba a sus usuarios de iPhone
Kalanick y Cook juntos en la gala Met en 2016. | Foto: Lucas Jackson / Reuters

Las consecuencias de esta triquiñuela de Uber y del ultimátum de Apple no se hicieron esperar. La compañía de Kalanick dejó de espiar a sus usuarios, y la de Cook se aseguró que esto no volviera a ocurrir con ninguna app, por lo que en la actualización de iOS 9 bloqueó el truco que empleaba Uber para rastrear a los usuarios.

Kalanick ha intentado justificar las acciones fraudulentas de Uber culpando al mercado chino. Según el CEO de Uber, muchos usuarios chinos compraban iPhones de segunda mano y creaban múltiples cuentas de Uber para aprovechar los viajes gratuitos que por entonces se ofrecían a los nuevos usuarios. Al espiar los iPhones y saber, por su número de serie, que ese teléfono ya había usado ese primer viaje gratis, Uber procedía a cobrar los viajes.

Uber sigue espiando a los usuarios de Apple: sabe dónde están cinco minutos antes y cinco minutos después del viaje

El Times desvela que ésta no era la primera vez que Kalanick rompía las reglas del gigante de la manzana. “La mayor fortaleza de Travis es que se atravesaría una pared para lograr sus objetivos”, afirma Mark Cuban, el multimillonario inversor, dueño de los Dallas Mavericks, que ha asesorado a Kalanick, quien además cree que esta fortaleza es a la vez la mayor debilidad del CEO de Uber.

Un sinfín de polémicas

A Uber no paran de crecerle los enanos. Las revelaciones del New York Times se dan semanas después de que se conociera que Uber utilizaba la herramienta Greyball para evitar a la policía. Lo que es conocido, y deben saber todos los usuarios de Uber en dispositivos Apple, es que la aplicación sigue espiándolos: saben dónde se encuentran los viajeros cinco minutos antes y cinco minutos después del viaje, pero esto no viola las condiciones de privacidad de la compañía fundada por Steve Jobs.

Jorge Carrión nos invita a mirar más allá de la maraña urbana a través de “Barcelona: Libro de los pasajes”

Ariana Basciani

Foto: Ariana Basciani
The Objective

Barcelona: Libro de los pasajes (Galaxia Gutenberg, 2017) es un libro gordo no exactamente por sus 340 páginas, sino por toda la información sobre la historia de la ciudad que se encuentra en él. Jorge Carrión (Tarragona, 1976) es el cerebro, tipo cochecito de Google Earth, que recorrió la ciudad y recopiló datos de los 300 pasajes que se encuentran compilados en este libro. En él encontramos esos lugares que nunca vemos, que están ocultos detrás de las ramblas, el Camp Nou, la Sagrada Familia o el bus turístico que recorre los tópicos conocidos de la ciudad condal.

Jorge Carrión se explaya luego de ocho años de investigación por hemerotecas, bibliotecas y paseos estilo Walser, para ir desnudando y haciendo visibles los pasajes de la ciudad que habita. No es de extrañar que el escritor me cite en plena superilla del Poble Nou para relatarme cómo comenzó la construcción de este libro, que al igual que la superilla, era un proyecto y ahora una realidad, y en el caso de la obra de no ficción, una realidad de guía de Barcelona en papel para aquellos que no amamos los espacios turísticos sino que queremos conocer sus profundidades a través de su historia menos conocida.

Desde que comienzo a leer el libro veo que la escritura del mismo ha sido para revisitarte: desde la primera cita de Walter Benjamin con la que abres el libro hasta explicar que te criaste en un callejón sin salida. ¿Son los pasajes un laberinto y el libro el hilo para salir de él? 

Es un doble laberinto: el laberinto físico que conforman los pasajes de Barcelona, que es un laberinto incompleto porque como la trama -muchas veces rural- que está detrás de los pasajes, o la trama de muchos pasajes desaparecidos, ya no está, es muy difícil reconstruir los vínculos entre ellos. De modo que me debo perder en un laberinto siguiendo una especie de hilo de Ariadna que sería la historia de Barcelona y la historia de los habitantes de los pasajes que es muy difícil de reconstruir. Por otro lado, en paralelo, hay una especie de laberinto psíquico, un laberinto mental, una psico geografía, a menudo vinculada con el sueño –por eso la cita inicial de Benjamin apunta hacia el sueño- y luego Italo Calvino habló mucho de las ciudades y del sueño que es toda esta dimensión más espiritual, mágica, sentimental, emocional de la ciudad a la cual acabo yendo a parar como sujeto que camina. De modo que al igual que los lectores del libro reflejan su Barcelona como su ciudad, como sus pasajes, porque todo el mundo tiene algún recuerdo vinculado con un pasaje aunque no sea consciente de ello, del mismo modo yo acabo proyectando mi infancia, o mis viajes, mi origen o mi familia, acabo hablando de mis hijos, que al contrario de mí mismo, ellos sí que son barceloneses.

Nombrar a la familia en el libro ¿no va en contra de lo que proyectas en redes sociales?

En las redes sociales decidí hablar solo de mi dimensión profesional e intelectual por varios motivos, especialmente por preservar mi intimidad, pero quizás el principal es que cuando publicas una foto en Facebook o Instagram automáticamente es de esas redes sociales y yo no quiero que las fotos de mis hijos sean parte de un archivo que no puedo controlar. En cambio, las menciones que hago de mi familia en mis libros las controlo absolutamente, es una constante en mi obra. En mi primer libro serio La Brújula ya hay crónica íntima, en Australia un viaje hablo de mi familia australiana y en Librerías hablo de cuando mi padre repartía libros en el Círculo de Lectores, de modo que no puedo evitar, en mis ensayos y en mis crónicas, hablar de mí. No sé por qué lo hago, quizás buscando una cierta coherencia o quizás por comunicar honestidad al lector o simplemente por recordar que las crónicas y los ensayos son subjetivos y, como un sujeto que al igual que opina, estudia, o lee, también siente.

Jorge Carrión nos invita a mirar más allá de la maraña urbana a través de “Barcelona: Libro de los pasajes” 2
Mapa de los pasajes de Barcelona en el reverso de portada del libro | Fotografía Ariana Basciani

¿Es este libro un experimento de big data para contar a Barcelona desde el papel? ¿Cuánta investigación de la ciudad hiciste observando ceros y unos?

El concepto de big data se ha instalado ya en nuestra realidad como un modo definitivo y que ahora cualquier investigación seria sobre un tema ambicioso pasa por gestión de big data, por lo tanto hay miles de búsquedas en el libro tanto en bibliotecas como en hemerotecas digitales. El archivo de La Vanguardia, que está escaneado desde su origen, es una fuente de información inagotable sobre la ciudad. Además, usé mucho Google Maps, Google Books, Google News, Google Street View, de modo que de toda esa cantidad de información lo que hay que extraer son líneas narrativas, por eso el big data tiene sentido cuando encuentras el modo de narrarlo. Entre el big data y el storytelling siempre hay una historia de odio y de amor.

¿Cómo consigues que toda esa información sea legible?

A partir de una construcción solo voy hablar de pasajes; si encuentro una historia muy buena o un personaje muy interesante pero que no está vinculado de un modo directo o indirecto con el pasaje, no lo puedo contar y por tanto voy a crear unos hilos narrativos que me permitan abordar el máximo número de caras del poliedro urbano. Voy a buscar una arquitecta –Benedetta Tagliabue-, un escultor, dos pintores –Miró y Sert-, un escritor –Eduardo Mendoza-, unas lavanderas, unos funcionarios, unos impresores, unos comerciales de textil. Voy a encontrar unas biografías súper interesantes que me permitan articular de un modo narrativo toda esa cantidad de información.

“Los pasajes están escondidos en la maraña urbana, no son tan fáciles de ver desde Google Earth como la cuadrícula de Cerdà”

En un extracto del libro criticas cómo la misma Fundación Miró le da más importancia al pasaje parisino donde el artista tenía su taller que al pasaje barcelonés donde nació y se crió. Criticas la mitificación de lo extranjero antes que lo propio ¿Por qué sucede?

En este caso concreto, cuyo pasaje del Crédito que estuvo abandonado la mayor parte del siglo XX y ahora ha sido rescatado por agentes turísticos, es muy paradigmático. Siempre Barcelona ha mirado a París con admiración pero eso ha eclipsado el patrimonio propio, se ha idealizado la etapa de Miró en París, es muy conocida la etapa de miró en Mallorca, es muy conocido el proyecto de museo de la Fundación Miró que es una maravilla, pero en cambio no es tan conocida su vinculación con Barcelona. Por otro lado, desde Montjüic veo las chimeneas, Colón, la Torre Agbar, la Sagrada Familia, veo un horizonte muy vertical, los pasajes están escondidos en la maraña urbana, no son tan fáciles de ver desde Google Earth como la cuadrícula de Cerdà y eso es lo que me interesa, colocar un punto de vista tangencial, casi de bisturí pero que cuestiona el discurso oficial.

Revisito tu anterior libro Librerías y me pregunto: si las librerías son lugares de resistencia ¿qué son los pasajes para Barcelona?

Se puede leer como lo mismo, como trinchera, como lugares que permiten conectarte con elementos del pasado que han sido borrados del resto de la ciudad, que solo están en los pasajes, al igual que ocurre con algunas librerías. Por ejemplo, librería Altair de Barcelona te permite conocer mejor un edificio de hierro, esos edificios representativos del cambio del siglo XIX al XX.

Jorge Carrión nos invita a mirar más allá de la maraña urbana a través de “Barcelona: Libro de los pasajes” 1
Jorge Carrión en una de las rutas promocionales de Barcelona: Libro de los pasajes | Fotografía Ariana Basciani

¿Cómo convencer a un turista de cambiar La Rambla por los pasajes?

Yo no quiero que eso ocurra, no me gustaría que como ciudadano todos los pasajes fuesen turísticos pero en cambio sí que es cierto, que si no se crea un discurso serio sobre los pasajes, pasa lo que me ocurrió el otro día en el pasaje Bacardi que escuché en un idioma –ruso o húngaro- que ese pasaje tenía que ver con La Habana, que ese pasaje tenía que ver con la familia del ron Bacardi, lo cual no es cierto. Por eso es importante que haya algún tipo de discurso oficial que permita que no se lleven a cabo falsificaciones sobre lo que son o fueron los pasajes. Al igual que en París, que hay unas rutas, unas guías por los pasajes del centro, creo que en Barcelona también debería ocurrir lo mismo.

En Barcelona: Libro de los pasajes percibo una especie de manifiesto anti gentrificación, que está explícito en el libro para que la misma gente de Barcelona conozca su propia ciudad y además para dejar por sentado que los pasajes son espacios más allá de lo turístico. ¿Es así?

Estoy totalmente de acuerdo. ¿Qué ha pasado con Venecia? no ha sido traicionada por las multinacionales o los dueños de cruceros, ha sido traicionada por los venecianos que han empezado a vender, a alquilar, a especular, a ganar dinero con sus propiedades y han dejado su propia ciudad en manos del turista. Para que no pase eso, es muy importante que la gente de la ciudad tenga conciencia de su patrimonio y tenga conciencia de la idea de legado.

“Muchas librerías que cerraron durante la crisis fue porque se habían endeudado con ampliaciones y transformaciones que eran totalmente innecesarias”

¿Qué crees que debe hacer el barcelonés para cuidar el crecimiento de su ciudad más allá de tener conciencia sobre ello?

La suerte de Barcelona es su gran desventaja, es que no puede crecer. Está limitada por los ríos y las montañas, por lo tanto, está en relativo peligro en términos de gentrificación, por eso, con el espacio que hay, se tiene que trabajar y especular. El Eixample es un valor seguro, es la única zona junto con la Vila Olímpica y una parte de Pedralbes, cuyo valor creo que no ha bajado durante la crisis sino que al revés, ha crecido durante la crisis. No me interesa el hecho de si alguien ha crecido o no aquí, me interesa el hecho de si alguien se quiere quedar o no, y si sus hijos pueden tener el derecho a decidir de querer quedarse o no. Yo creo que es un poco de sentido común, de responsabilidad y controlando la tentación humana de la avaricia es suficiente. Muchas librerías que cerraron durante la crisis fue porque se habían endeudado con ampliaciones y transformaciones que eran totalmente innecesarias, de modo que con un poco de sentido común y recordando cuál es la escala de lo razonable y lo humano es suficiente. Yo creo que en eso los pasajes nos lo recuerdan, porque en ellos solo podemos estar como peatones, allí no tiene sentido la bicicleta o el autobús y creo que lo importante es eso, recordar nuestra escala dentro del contexto urbano.

Jorge Carrión aprovecha este libro para abrirse a una nueva faceta de guía turístico de pasajes mientras promociona su obra, al mismo tiempo que la devuelve a su estado más primigenio: el pasaje, otra forma de mantener el libro vivo más allá del formato papel. También nos comenta que podría pensar en este libro para una posible exposición a futuro, mientras transita en los apuntes que determinarán hacia dónde se va a dirigir ahora en este nuevo recorrido de su vida. El escritor concluye comentando que se encuentra en un momento feliz y divertido, porque cuando un proyecto atrapa “comienzas en una especie de obsesión que si no te dedicas a él es difícil de llevar”. Este explorador de pasajes intentará alargar esta fase de tránsito, tanteo y divagación divertida mientras decide entre los proyectos que tiene bajo la manga.

Instagram Stories supera a Snapchat en tan solo ocho meses..., ¿realmente?

Redacción TO

Foto: LUCAS JACKSON
Reuters/Archivo

La copia de Snapchat que llevó a cabo Instagram hace ocho meses parece que funciona y mucho. Las Instagram Stories han llegado a los 200 millones de usuarios diarios, mientras que su competidor directo se queda en los 161 millones, según ha anunciado la propia compañía de Mark Zuckerberg.

Parece que Facebook ha terminado haciendo suyas las historias efímeras que se destruyen pasadas 24 horas. El fuerte crecimiento de las Instagram Stories muestra que la red social es capaz de aprovechar su base de 600 millones de usuarios mensuales y el apoyo de su empresa matriz Facebook, en detrimento de competidores más pequeños como es el caso de Snapchat.

Snap, la compañía matriz de Snapchat que que debutó en la Bolsa en febrero, no comentó de manera inmediata su número de usuarios, sin embargo, las últimas cifras indican que se sitúa en los 161 millones. Su crecimiento se habría desacelerado en los últimos trimestres, y puede que la copia de Instgram Stories haya tenido algo que ver.

Desde que Facebook lanzó historias en Instagram, ha lanzado una característica similar a casi todas las redes sociales que posee, incluyendo Whatsapp, Facebook Messenger y Facebook en sí mismo. Además, Instagram también ha anunciado una serie de nuevas características para las Stories que vuelven a copiar a Snapchat, incluyendo la posibilidad de pegar pegatinas en ciertas áreas de una publicación de vídeo, e imágenes específicas de ciudades que se pueden superponer en los mensajes. (Snapchat llama las llama geofilters e Instagram las llama geostickers).

Dudas sobre la interpretación de los datos

No todos están de acuerdo con la interpretación de que Instagram Stories ha sobrepasado por tanto a Snapchat, en tan poco tiempo. En la publicación Business Insider se dan argumentos para respaldar estas dudas. Primero habría que hablar de que son plataformas diferentes. Instagram Stories no es una aplicación en sí misma sino que nace de una aplicación preexistente que ya acumulaba más de 400 millones de usuarios activos al día.

Instagram Stories supera a Snapchat en tan solo ocho meses... ¿realmente?
Snapchat dijo ‘no’ a la oferta de compra por parte de Facebook. | Foto: Mike Segar / Reuters Archivo

Por otra parte, cuando se habla de los “usuarios activos al día”, Instagram Stories parece referirse a “cualquier persona que chequea” la plataforma. Facebook no confirma explícitamente lo que entra en el cálculo de esta métrica, pero parece ser que si, por ejemplo, un artista con miles de seguidores comparte una historia en Instagram, te salta y haces click (casi por accidente) contaría como usuario. Por su parte, en Snapchat debes abrir expresamente la aplicación y también habría que considerar el hecho de que un ‘snapchatter’ utiliza la plataforma alrededor de media hora diaria y genera el 60% de los contenidos.

La compañía de Zuckerberg se ha enfrentado con anterioridad a críticas por la reducción del umbral de lo que se consideraría como compromiso, y en septiembre se reveló que Facebook había “inflado significativamente los últimos tiempos de vista de vídeo durante años”.

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