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Howl, el aullido de la revolución beat

Clara Paolini

“I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked, dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix angelheaded hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of the night…”

Estos son los primeros versos de Howl (Aullido), estandarte de la Generación Beat con el que Allen Ginsberg insufló nuevos y polémicos aires a la literatura. Letras convulsas, proféticas y rabiosas que dan la bienvenida a uno de los poemas más famosos del siglo XX.

howl-aullido-allen-gingsberg-cartoonGinsberg vio a las mejores mentes de su generación “destruidas por la locura, famélicos histéricos desnudos, arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en busca de un colérico picotazo…”. Nosotros, hemos visto a las mejores mentes de la nuestra devorar sus versos durante la adolescencia, sintiendo una inexplicable atracción hacia su prosa ágil, enrevesada, sucia y provocadora.

Desde Bukowski a Irvine Welsh, son muchos los autores que han demostrado que no hay nada mejor para el ávido lector adolescente que la palabra explícita revelando oscuros tabúes. Y si además se utiliza una forma poética inspirada en Leaves of Grass de Walt Whitman y consigue calar en la percepción de los estados de conciencia, como lo haría William Blake, el poema se torna un viaje (en el sentido más amplio de la palabra), cuyo éxito está casi garantizado.

La primera edición de Howl, que este otoño cumple su 60 aniversario, costaba solo 75 centavos, pero había algo de incalculable valor entre sus páginas. Fue un alarido incómodo y estridente que retumbó en la conservadora sociedad estadounidense tras la II Guerra Mundial, donde algunos jóvenes ya empezaban a sembrar las semillas de la corriente hippie que florecería poco más tarde.

…who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-light tragedy among the scholars of war, who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull…

Escrito en 1955, el poema fue publicado un año después por la editorial de San Francisco City Lights, de la que Lawrence Ferlinghetti, poeta y amigo de Ginsberg, era copropietario.

Pero las primeras copias fueron confiscadas; Alarido y Otros Poemas, fue sometido a juicio por obscenidad. Ocurrió de verdad, tal y como reproduce de forma fiel la película dirigida por Rob Epstein y Jeffrey Friedman con James Franco encarnando a un jovencísimo Ginsberg.

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Lawrence Ferlinghetti en frente de la librería City Lights, San Francisco 1957. (Foto: City Lights Blog)

En la sala del juzgado se reunieron expertos para discutir el valor literario del poema, la necesidad de usar tal o cual palabra, y en definitiva, dilucidar los límites entre obscenidad y libertad creativa. Sesenta años más tarde, para los más  jóvenes resulta casi descabellado que un poema pueda llegar a ser el motivo de celebración de un juicio, pero a finales de los 50, gran parte de lo que contenía el texto superaba lo “aceptable”. Drogas, sexo homosexualidad, alguna que otra blasfemia… Si en San Francisco Howl levantó revuelo, en la España franquista de aquel entonces era inimaginable que llegara a publicarse, y como bien señaló Bernardo Atxaga en un homenaje al poema, de haber llegado a hacerlo, Howl hubiera sido un auténtico ovni.

…who let themselves be fucked in the ass by saintly motorcyclists, and screamed with joy, who blew and were blown by those human seraphim, the sailors, caresses of Atlantic and Caribbean love…

Durante el juicio, un destacado crítico del momento fue llamado a declarar. Tras escuchar uno de los pasajes especialmente explícitos sobre culos y peyote, se vio obligado a contestar bajo juramento la siguiente pregunta: “¿Cree que el poema valor literario?, ¿trascenderá?”. El crítico adivinó con honestidad el destino del poema: “No puedo predecirlo, pero le aseguro que este juicio le ayudará a perdurar”. 

La demanda no era hacia el autor, sino hacia Ferlinghetti, su editor, quién salió del paso de forma exitosa cuando el juez Clayton dio su veredicto: El poema es “inocente” de obscenidad. El resultado del juicio fue una afirmación de la libertad individual y la expresión creativa, y por lo tanto, una bandera de rebelión contra la mera reproducción de buenas maneras que otros se esforzaban por patrocinar. El legendario poema de Ginsberg, fue una encrucijada en la historia de la poesía norteamericana y su influencia poética, cívica, social, cultural, incluso sexual, se propagó como un incendio cruzando fronteras progresivamente. Desde entonces, Howl se ha erigido casi como una reliquia sagrada.

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Versión transcrita a máquina de Howl, incluida en la edición de Harper Perennial por el 50 aniversario . (Foto: Clara Paolini / The Objective)

En el sexagésimo aniversario de su publicación, Howl parece haber conservado su rabiosa juventud, convertido, y quizá idealizado, en símbolo de un estilo y una actitud literaria libre e irreverente. Con Jack Kerouac como Quijote, a quien ‘Sancho’ Ginsberg conoció en la universidad de Colombia, y con William Burroughs como acompañante, tanto Ginsberg como el resto de beats dieron salida a movimiento basado en el ritmo jazz, la plasmación de un flujo de pensamientos, vivencias espontáneas y el renacimiento de una literatura que diera sentido a la libertad en su máxima expresión.

Ginsberg escribió Howl cuando tenía 29 años, haciendo un esfuerzo por hacer brotar las palabras como si nadie, o más concretamente su padre (también poeta), las fuera a leer. Según grabaciones luego reproducidas en el documental, Ginsberg opinaba que la única manera de alcanzar la libertad creativa, la auténtica inspiración, es “no distinguir lo que le cuentas a tus amigos y lo que les cuentas a tus musas, escribir de la forma que eres”.

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Allen Ginsberg fotografiado por William Burroughs en el ático de su apartamento del Lower East Side en 1956. (Foto: National Gallery of Art website)

Durante una época, Ginsberg trabajó como copy en la agencia Associated Press, pero vivía con yonkis y ladrones, mantenía relaciones con homosexuales con quien se le pusiera a tiro y llegó a contagiarse en pequeña medida del impulso autodestructivo de quien se sabe joven y rebelde con o o sin causa.

Ginsberg escribió Howl no sólo como un canto a la libre expresión en general, sino también como un devenir un acuerdo con su propia identidad, lo que resultaba todo un atrevimiento si pensamos en la percepción acerca de la homosexualidad en una época en la que aún se contemplaba como delito. Tras verse involucrado en un robo, Ginsberg conmutó su pena por el internamiento en un psiquiátrico por 8 meses, de donde salió prometiendo falsamente que sería heterosexual y aún más importante, habiendo conocido a Carl Solomon.

“…Carl Solomon! I’m with you in Rockland where you’re madder than I am, I’m with you in Rockland where you must feel very strange, I’m with you in Rockland, where you imitate the shade of my mother…”

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Un jovencísimo Allen Ginsberg en un barco en el puerto de Nueva York, 1947. (Foto: National Gallery of Art website)

Es a Solomon a quien dedica el poema y quien es el protagonista de la tercera parte: “¡Carl Solomon! Estoy contigo en Rockland”. ¿Pero quién es Carl Somolon? Se trata del hombre que conoció internado en el psiquiátrico Greystone Park de New Jersey, en Rockland. La historia de Solomon es la de la materia bruta de la poesía, el hombre que le recuerda a su propia madre para la que el mismo Ginsberg firmó una autorización para la lobotomía, el doppelgänger que le muestra el camino que el poeta se encargará de relatar.

Las convulsas palabras amalgamadas que construyen Howl hablan de toda una generación, de un deseo y un ansía de libertad, pero por encima de todo hablan del propio Ginsberg  y de quienes le rodean.

Convertido en símbolo, puede que sea uno de los poemas más homenajeados por artistas de todas las disciplinas contemporáneos o posteriores a Gingsberg, quienes han utilizado el aullido como excusa formal o contenedora de significados: Con motivo del sesenta cumpleaños de Ginsberg, el polifacético John Cage reinventó el poema Writing through Howl (escribiendo a través del aullido), Patti Smith ha recitado en más de un concierto el Footnote To Howl y en un contexto 100% contemporáneo, la banda de rock  Black Rebel Motorcycle Club utilizó el mismo nombre del poema para darle título a su disco del 2005. Los homenajes, referencias y pastiches son incontables.

Algunos dicen que Howl está sobrevalorado, que es un hype de dudosa calidad literaria, que su éxito se debe a la extendida tendencia de convertir la contracultura en producto de masas. Y en cierta medida, no se equivocan.  En 1956 Howl era un texto subversivo, pero 60 años después no nos extrañaría verlo impreso en una camiseta de H&M. Nació como poema radicalmente ofensivo y seis décadas más tarde, ya no existen lectores ofendibles cuyo miedo e indignación sigan llevando su esencia a la vida. ¿Ha perdido por ello su relevancia y valor?

Ginsberg no es a Celan, ni Vallejo, ni Rilke, pero he visto a las mejores mejores mentes de mi generación alabar un aullido que permanece pertinente. Es un grito desgastado, mercantilizado e idealizado, sí, pero al menos nos recuerda que hace 60 años los jóvenes todavía creían en eso de la libertad.

Para quien quiera leer el poema completo, aquí la versión original en inglés y traducido al español.

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Arthur Rimbaud: el poeta con la maldición más codiciada

Romhy Cubas

Foto: Ernest Pignon
Ernest Pignon

Antes de ser maldito fue Jean Nicolás Rimbaud a secas, un francés de Marsella que soñaba con ser poeta y cuya facilidad para desahogarse en un ritmo acelerado de palabras y metáforas se sucede desde la adolescencia. El adjetivo de “poeta maldito” se lo colocó otro poeta fascinado por los infortunios de sus colegas. Paul Verlaine publica en 1884 el primer perfil dedicado a Rimbaud –y a otros cinco poetas- en Los poetas malditos de Saftsack ( Les Poètes maudits de Sáftsàck).

Verlaine fue también su más ferviente fanático y defensor. Sus palabras evidencian una adoración que ha continuado durante siglos. “En ninguna parte, en literatura alguna, hemos hallado algo tan tierno y tan bravío a la vez, tan amablemente caricaturesco y cordial, tan bueno como el raudal franco, sonoro, magistral (…)”, escribe en el ensayo de Saftsack.

Pero la fascinación con el joven de “despeinados cabellos color castaño claro y los ojos de un azul pálido inquietante” comenzó muchos antes, cuando con quince años ya publica líneas, rimas y pequeños poemas que lo llevan a codearse con los intelectuales de París.  Todo esto es bibliografía repetida, Rimbaud fue joven y precoz, entre los 15 y 19 años escribió su obra completa, a los 19 abandonó la literatura para viajar por Europa y sentir el “aire marino quemar sus pulmones”. Dejó la pluma que lo hizo inmortal para vivir, sufrir y convertirse en un alquimista de las palabras. A los 20 años buscaba la perfección de la poesía en la lejanía con la misma. Transitó de poeta a traficante de armas, perdió su pierna derecha por un carcinoma y murió en Marsella seis meses después a los 37 años.  

Cartas del vidente, Una temporada en el infierno e Iluminaciones son sus trabajos cumbres y aquellos que le merecieron la admiración y envidia de escritores, músicos, actores y sin fin de generaciones. Pero ese relámpago que cubrió su carrera como poeta adolescente y luego como nómada “alquimista” fue el principio de una adoración casi enfermiza hacia su figura. De una devoción por su técnica, arrogancia y agresividad; por sus versos inundados de precisión e insolencia sin censuras literarias y de humor franco. Desde el escritor William Burroughs hasta el músico Leonard Cohen o la cantante Patti Smith, las odas a Rimbaud rodean los continentes con versos inspirados en su juventud maldita y sus versos precozmente iluminados.

Estas son algunas de las figuras que se aferran al tiempo de Rimbaud para encontrarse en su irreverencia:  

Stéphane Mallarmé: el poeta francés, que compartió espacios temporales con Rimbaud, escribe en una carta sus impresiones hacia el personaje, y atina en su crítica hacia el fanatismo por el “niño demasiado precoz e impetuosamente tocado por el ala literaria que, antes casi de existir, agotó tempestuosas y magistrales fatalidades, sin recurrir a un futuro. (…)

Mallarmé narra cómo el nombre de Rimbaud se mecía en las veladas en Francia entre curiosos y admiradores

“Quién es, el personaje, se pregunta, que por lo menos, con los libros Une Saison en EnferIlluminations y sus Poèmes otrora publicados en conjunto, ejerce sobre los acontecimientos poéticos recientes una influencia tan particular que, hecha esta alusión, por ejemplo, uno se calla, enigmáticamente, y reflexiona, como si mucho silencio, a la vez, y una ensoñación se impusiera o una admiración inconclusa.”

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John Ashbery | Imagen vía: The New Republic Giovanni Giovannetti / Courtesy Effigie

John Ashbery: el gran poeta americano del siglo XX, ganador del Premio Pulitzer y del National Book Award, realizó la traducción de una de las obras más emblemáticas de Rimbaud, “Iluminaciones”. A su ritmo cambia algunas palabras e inclusive moderniza sus líneas para crear a un Rimbaud más melódico.

Realeza

“Una hermosa mañana, en el país de gente muy amable, un hombre y una mujer magníficos gritaban en la plaza pública. “¡Amigos míos, quiero que ella sea una reina!” “¡Quiero ser una reina!”. Ella reía y temblaba. Él hablaba a sus amigos de revelación, de pruebas terminadas. Desfallecían el uno junto al otro.
De hecho fueron regentes durante toda una mañana en que los estandartes carmesíes se alzaron sobre las casas, y durante el resto de la tarde, mientras avanzaron hacia los palmares.”

Antonio Nazarro: el escritor y mediador cultural italiano le dedica a Rimbaud un poema de despedida recordando a su vez a poetas y artistas que también se resguardaron  en las palabras del adolescente francés.

He dejado a Rimbaud

“He dejado a Rimbaud en el baño
y el viejo Walt mantiene la ventana abierta
doblada como una flor entre el borde y el marco
la barba de Allen se entrevé bajo la ceniza
de cigarros mahometanos y angélicos
Ezra escondido por las manchas
círculos de tazas en la mesa con pierpaolo
mientras Dylan se oculta entre macetas y la verde leche
me prendo un cigarro solo como siempre”

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Retrato de William Burroughs en Londres, 1988 | Imagen vía: The Irish Post

William Burroughs: el escritor estadounidense vuelve a Rimbaud para revivir agonías y líricas intermedias. Al poeta le grita su lugar en el mundo, uno en donde Rimbaud tiene su propia parcela personal.

“Shakespeare y Rimbaud viven en sus palabras. Recorta las líneas de palabras y escuchará sus voces. A menudo, los recortes emergen como mensajes codificados con significado especial para el recortador. ¿Golpes sobre la mesa? Tal vez. Por cierto, se trata de una mejora de las habituales y deplorables actuaciones de poetas contactados a través de un médium. Rimbaud se anuncia, y lo que surge después es una agónica y pésima poesía. Si recortas las palabras de Rimbaud te asegurarás al menos buena poesía, si no una aparición personal”

René Char: otro de los máximos poetas franceses, partícipe de la segunda generación surrealista en Europa, le canta a las decisiones extremistas de Rimbaud,  a su juventud y a su ruptura con el mundo de la poesía para encontrar la perfección de las palabras en el mar.

¡Hiciste bien en irte, Arthur Rimbaud!

“¡Hiciste bien en irte, Arthur Rimbaud! Tus dieciocho años refractarios a la amistad, a la malevolencia, a la estupidez de los poetas de París, así como al ronroneo de abeja estéril de tu familia ardenesa un poco loca; hiciste bien en lanzarlos lejos de ti, meterlos bajo la cuchilla de tu guillotina precoz. Tuviste razón de cambiar el boulevard de los holgazanes, el cafetín de los mea-liras, por el infierno de las bestias, el comercio de los astutos y los buenos días de los simples.

¡Hiciste bien en irte, Arthur Rimbaud! Nosotros somos algunos que creemos, sin pruebas, que la felicidad es posible contigo.”

Arthur Rimbaud: el poeta con la maldición más codiciada 1
Ezra Pound | Imagen vía: The Poetry Foundation Archivo de Cameraphoto Epoche/Getty Images

Ezra Pound: el escritor estadounidense asegura que la lectura de Rimbaud es clave para “entender lo que fue inventado después de 1830”. El poeta llega el extremo de afirmar que nada hay después de Rimbaud y su promesa de alquimia:

“Lo que Rimbaud alcanzó por intuición (genio) en algunos poemas, creado a través de (¿tal vez?) una estética consciente —  Por todo lo que sé, estoy armando una estética más o menos sistemática — Y podría tomar ciertos poemas de Rimbaud como ejemplo.
Y lo cierto es que, más allá de algunos métodos de expresión, el desarrollo de la técnica poética desde 1830—hasta mí, se realizó en Francia. Desde Rimbaud, ningún poeta en Francia ha inventado nada fundamental”

Mario Licón Cabrera: el poeta mexicano, Premio Literario Trilce en la categoría de poesía 2015, le dedica una postal a Rimbaud y a las luces y sombres de su poesía que se perciben todavía en la ciudad natal del francés.

Postal para Rimbaud

Ciertamente
Charleville no fue ni será ciudad
para un poeta
…del grandor tuyo.
Ahora que veo tu sombra entre los arcos
de la Place Ducale, tu sombra
reflejada desde la ventana de tu cuarto
sobre la tranquila corriente de La Meuse.
Ahora que veo tu sombra
…tu luminosa sombra
incitando al viaje a tu abrigo y tu valija
ahora entiendo mejor
aquella carta tuya
…del 2 de Noviembre de 1870.

Charleville, Noviembre 1991.

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Retrato de Patti Smith | Imagen vía: IndiePost

Patti Smith: la cantante reconoce su obsesión con Rimbaud desde la adolescencia; sus sueños con el escritor y el confort de un amor imposible que se aprendía de memoria a través de sus poemas. La cantautora, primero periodista y antes de eso poeta, le dedica a la memoria del francés versos que retumban en su usual irreverencia y franqueza.

“Como tú me salvaste

de las manos del tiempo.

Envolviendo mi corazón.

Los poemas encontrados

en el banco de la estación.

Fui obstinada soñando

con la fuga.

Palabras que no

comprendía.

Pero que descifré con sangre

iluminada…adolescencia.

Escribí con tu imagen

encima de mi escritorio.

Jurando que algún día

rastrearía tus pasos”

Rimbaud, el enfant terrible que conoció la adoración y el infierno de los escritores en la adolescencia, sigue merodeando en la memoria de los lectores como un dios superdotado, un ángel arrogante y diestro de versos. Genio o no, la lista de dedicatorias y odas hacia su “filosofía” es extensa. Paul Verlaine lo bautizó como un poeta maldito, y desde entonces los literatos que acuden a la obra de Rimbaud buscan con ansias esos infiernos a los que emigra en sus poemas y composiciones.

“Yo debería tener un infierno para mi cólera, un infierno para mi orgullo, y el infierno de las caricias; un concierto de infiernos”.
Arthur Rimbaud

Continúa leyendo: Las calles de Lavapiés se llenan de gastronomía y música con Tapapiés

Las calles de Lavapiés se llenan de gastronomía y música con Tapapiés

Redacción TO

Foto: Tapapiés

Este jueves 19 de octubre vuelve una de las rutas de tapas más conocidas de Madrid. Tapapiés llega a las calles del barrio madrileño de Lavapiés con más de 100 tapas de todo el mundo, a las que se suman 68 actuaciones, para llenar de vida aún más este barrio multicultural de la capital.

Hasta el domingo 29 de octubre, Lavapiés se convertirá en un lugar donde poder disfrutar de una gran oferta gastronómica y cultural que acercará a todo aquel que se paseé por sus calles los sabores y ritmos de diferentes lugares del mundo.

Concurso de tapas

Tapapiés, organizada por la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 y patrocinada por Estrella Damm, no es una ruta de tapas cualquiera. Más de 80 bares y restaurantes se preparan durante todo el año para ofrecer a los madrileños y a los numerosos turistas de la ciudad sus mejores creaciones.

Las calles de Lavapiés se llenan de gastronomía y música con Tapapiés 4
La cucutapa, la tapa del bar La Chulapa. | Foto: Tapapiés

Entre todas ellas, con una gran variedad de sabores del mundo y fusión de cocinas de diferentes lugares con la gastronomía española, el público otorga el premio popular a la mejor tapa.

Todo aquel que quiera votar para que su tapa favorita reciba este premio popular puede hacerlo a través de la página web de Tapapiés o a través de su app gratuita. Se puede valorar cada tapa, y además tiene premio, porque los comercios del barrio también participan en esta iniciativa, y quienes voten entrarán en el sorteo de vales de regalo para gastar en los locales de Lavapiés.

Música y mucho más

Tapapiés no es sólo una ruta gastronómica, también cuenta con una gran oferta cultural. Las calles de Lavapiés se convertirán en el escenario de 30 bandas de música, obras de teatro y actuaciones circenses que llenarán de vida las tardes y noches de uno de los barrios más vivos de Madrid.

Del 20 al 22 y del 27 al 29 de octubre tendrán lugar las actuaciones a pie de calle, en las que se escuchará desde rock’n roll, soul, swing o jazz hasta flamenco y reggae, entre otros estilos musicales. Grupos como Blues Lee, Afro Jam, Club del Río o Mighty Vamp alegrarán con sus actuaciones las plazas y calles más típicas de Lavapiés.

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El grupo Hakuna Ma Samba actúa en las calles de Lavapiés. | Foto: Tapapiés

La música será la principal protagonista de las calles de Lavapiés en los días en los que dura esta ruta de tapas, pero también habrá otras actividades culturales para que quienes quieran disfrutar al máximo de Tapapiés puedan asistir a jornadas de cine, clases de baile o exposiciones de arte.

Las tapas

En la aplicación de Tapapiés y en su página web se puede ver qué tapa ofrece cada bar o restaurante. Todas ellas cuestan 1,5 o 2,5 euros con un botellín de Estrella Damm, y entre ellas hay algunas de lo más tradicional, como los caracoles de ‘Donde da la vuelta el viento’ o los callos a la madrileña de ‘Peñalaire’, hasta cocina fusión, como el gazpacho de flor de jamaica del ‘Ven ven ven’, pasando por platos de casi todo el mundo.

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El gazpacho de flor de Jamaica del ‘Ven ven ven’. | Foto:

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La tapa de Caracoles de ‘Donde da la vuelta el viento’. | Foto: Tapapiés

Entre la oferta de Tapapiés hay cocina italiana, senegalesa, india, japonesa o mexicana. Además, entre las tapas hay una muchas aptas para vegetarianos y veganos.

Chollopiés

Los comercios de Lavapiés quieren participar también en estos días de cultura y gastronomía. Por eso, han creado Chollopiés. A través de esta iniciativa, los comercios han preparado un concurso cuyo premio son cheques regalo para gastar en los locales participantes.

Para participar, hay que realizar una compra en dos de los comercios que forman parte de Chollopiés. Con cada compra, el consumidor recibirá un sello en una papeleta que se puede encontrar en el libro de Tapapiés 2017 y que deberán depositar en alguna de las urnas que se encuentran en los propios comercios.

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La fe política

Gregorio Luri

Foto: Gonzalo Fuentes
Reuters

Cuando la fe religiosa impregnaba el ambiente, depositábamos pocas esperanzas en la política. Teníamos por evidente que las cosas humanas son sui generis y que el futuro siempre llega con sorpresas. Así que confiábamos en el más allá para culminar la aspiración a la perfección que de vez en cuando nos tienta.

La fe política fue creciendo a expensas de la fe religiosa. La fe, cuando parece ausente, es que se ha ido a vivir a otro sitio, a las ideologías supuestamente laicas, por ejemplo. ¿Qué era Marx, sino un predicador que se dirigía al mundo desde un púlpito de creencias? “Esto es así”, clamaba. Pero cuando alguien de otra fe acudía a ver lo que es así, se encontraba con una jaculatoria.

Con el triunfo de la fe política se impuso la convicción de que para todo problema político hay en algún lugar una solución. Por eso el político que elevamos al poder es el que nos ofrece de manera verosímil las soluciones que no sabe que no tiene y lo bajamos en cuanto intuimos que ha descubierto que en las cuestiones políticas –digan lo que digan los profetas a posteriori- nunca sabemos muy bien ni cómo hemos ido a parar en un atolladero ni, cómo, en el caso en que lo consigamos, hemos logrado salir de él. Sabemos cómo hacerlo mal, pero no sabemos garantizar que nuestras buenas intenciones garanticen buenos resultados.

Para desesperación de los que asistían con una vela encendida al entierro de la historia, el predicador político sigue vivo y coleando. Esto del fin de la historia, dicho sea de paso, era la fe en que las categorías políticas ya no tenían nada que ver con las teológicas, pero estamos asistiendo a la entrega de la credibilidad colectiva a políticos que nos aseguran que están en condiciones de conseguir que todo lo que nos va mal nos vaya no ya bien, sino estupendamente y que, además, se muestran dispuestos a cualquier sacrificio por nuestro bien (¿no es esto, exactamente, el populismo?).

La fe, lejos de ser una muleta en la conciencia de los débiles, es la confianza ciega que los fuertes depositan en lo que admiran, sin darse cuenta de que lo admiran porque lo ilumina su fe. La fe precede al ver. De hecho, eso que vemos como mundo no es sino lo que nuestros dioses nos entregan a cambio de la fe que depositamos como ofrenda en sus altares.

Hoy por hoy, a los que vivimos en Cataluña nos separa el mundo que vemos: nos separan los hechos, lo obvio, las evidencias, las perogrulladas. Nos separa, radicalmente, nuestra manera de pensar sintiendo.

Continúa leyendo: Mantener corazones 'dormidos' en una caja puede salvar vidas

Mantener corazones 'dormidos' en una caja puede salvar vidas

Redacción TO

Foto: Majdi Mohammed
AP

Una nueva forma de mantener dormidos corazones de una persona fallecida durante un día o más tiempo puede suponer poner punto final al número de personas que mueren a diario esperando por un trasplante, según la revista británica de divulgación científica New Scientist. El sistema fue probado por primera vez el pasado agosto, pero, en ese caso, el corazón solo se mantuvo en ese estado durante tres horas.

El experimento volverá a probarse en cinco personas más durante el mismo tiempo y, si funciona, se incrementará gradualmente el periodo hasta llegar a las 24 horas. El científico de la Universidad de Lund Stieg Steen, en Suecia, que ha desarrollado la técnica, cree que se podría usar este sistema durante periodos incluso más largos, de hasta varios días. Cualquier sistema que consiga prolongar la vida de un órgano más tiempo una vez se ha extirpado al donante dispara el número de órganos disponibles para el trasplante y por lo tanto frenaría considerablemente los fallecimientos de personas que están en lista de espera.

Con los corazones, en concreto, la distancia entre el donante y el receptor es un problema mayor, ya que los corazones solo se pueden mantener con vida fuera del cuerpo humano durante unas horas antes de debilitarse. “Ahora estamos diciendo que no a un montón de corazones buenos”, dice Steen en declaraciones a New Scientist. “Con el nuevo sistema, podemos coger corazones en teoría de todo el mundo. Podemos conseguir el órgano perfecto para cada paciente”.

Con todo, el nuevo sistema, por ambicioso que sea, no frenaría en seco las muertes de personas en lista de espera para recibir un órgano ya que solo muere en el hospital un número limitado de personas. De ellas, solo una fracción tiene órganos adecuados para la donación. Y, además, aunque estén registrados como donantes, los familiares pueden revocar la voluntad del fallecido.

La situación en España

España, en concreto, sigue revalidando su liderazgo como país con más donaciones de órganos de todo el mundo. Solo en el primer semestre de 2017 las donaciones aumentaron un 10,2% y los trasplantes en un 11,5% con respecto al mismo periodo del año anterior, según anunció en junio la directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Dominguez-Gil, con motivo del Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos.

“El sistema español de trasplantes es un ejemplo a seguir para el resto del mundo”, declaró, por su parte, el secretario general de Sanidad y Consumo, Javier Castrodeza, a la vez que informó de que España albergaría por primera vez los Juegos Mundiales de Trasplantados, “que contribuyen a la proyección internacional de nuestro país y potencian la imagen de nuestro modelo de donación y trasplante”.

También en el trasplante de médula ósea mejoran las cifras. Según un balance publicado el mes pasado, con motivo del Día Internacional del Donante de Médula, España cuenta ya con cerca de 340.000 donantes de médula, con un aumento de un 20% en los primeros siete meses del año. En concreto, los datos de la ONT- REDMO (Registro Español de Donantes de Médula Ósea) cifran en 55.796 los nuevos donantes inscritos por las Comunidades Autónomas en los siete primeros meses de 2017, una cifra muy por encima de los 40.000 previstos para todo el conjunto del año.

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