Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

KSMoCA, así es el Museo de Arte Contemporáneo dirigido por niños

Redacción TO

El mundo del Arte, que a veces parece tan inaccesible, mueve millones y millones de euros cada año. No es, desde luego, una industria a menospreciar. Para ser un poco más accesible, especialmente para los más pequeños, ha nacido el KSMoCA (King School Museum of Contemporary Art), un Museo de Arte Contemporáneo dirigido por niños.

Se trata de un museo que vive dentro de las paredes de una escuela pública en la ciudad de Portland, en Oregón, Estados Unidos. Según su página web, este proyecto “crea una combinación inusual entre la educación temprana, los artistas de renombre internacional y su trabajo”.

Finishing touches for the KSMoCA Retrospective at The Children’s Museum, opening Monday November 20th from 4:30-6pm.

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

And since we’re here…

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

Desde que en 2014 abriera sus puertas, el KSMoCA ha albergado hasta 14 exposiciones diferentes que han mostrado obras de fotografía, pintura o escultura, siempre relacionadas con el Arte Contemporáneo.

Se trata de un museo abierto al público, puede visitarlo gratuitamente, siempre con cita previa, y durante el horario de apertura determinado por la dirección del mismo.

Este museo, creado con la colaboración de la Portland State University’s College of the Arts, coloca a los menores en los diferentes roles del mundo del Arte: comisarios, coleccionistas, instaladores, publicistas, redactores, docentes… Más allá de largas horas de teoría, el proyecto coloca a la práctica en el centro de todo, como demuestra su divertida Feria de Arte Contemporáneo.

KSMoCA International Art Fair

Al puro estilo ARCO, Frieze o similares, la KSMoCA International Art Fair muestra el trabajo de diferentes artistas, procedentes de diferentes galerías internacionales. Galerías reales, esto no es ningún juego. O sí, pero va en serio. La única diferencia con esas grandes citas anuales con el arte, es que esta es una feria a escala infantil. Organizada por Harrell Fletcher y Lisa Jarrett, los artistas que están también detrás de este Museo-escuela, la feria pone a los más pequeños a trabajar.

KSMoCA, así es el Museo de Arte Contemporáneo dirigido por niños 1
La primera edición de la KSMoCA International Art Fair ha sido todo un éxito. | Foto: KSMoCA

Los alumnos de la escuela aprenden, a través de la experiencia de la práctica en diferentes disciplinas relacionadas con esta industria, lo que es organizar una feria de arte internacional de cero.

KSMoCA is acquiring a new hallway at MLK Jr School. PSU students are in the process of “museumifying” it.

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

Roshani @arthakore and the KSMoCA after school class/student advisory group.

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

¿Te ha interesado este proyecto? KSMoCA acepta apoyo financiero y solidario para continuar trayendo artistas, colaboradores y crear así nuevos proyectos, publicaciones y eventos. Puedes donar aquí.

More prep work.

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

Renema and Roz drawing at the Laylah Ali opening.

Una publicación compartida de KSMoCA (@ksmoca) el

Pocas escuelas primarias pueden jactarse de tener un museo de arte, ojalá fueran más y se promoviera así tanto la cultura como el negocio de una industria que casi nunca pasa por un mal momento. Puede que el KSMoCA sienta un precedente.

Continúa leyendo: Art Data: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte

Art Data: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte

Ariana Basciani

Foto: Joan Fontcuberta

Internet nos ha convertido en artistas y creadores de contenidos, no hay exclusión, todos contribuimos. Ya sea que estemos actualizando nuestro Instagram o haciendo un vídeo con nuestros móviles, la tecnología nos ha dado nuevos caminos para la creatividad. Pero ¿qué sucede cuando un artista se adentra y se encarga de transformar millones de datos y hacer que las estadísticas conozcan el arte?

Al desdibujar las fronteras entre el arte y la información, el Art Data (o arte de los datos) rompe el mito del artista romántico y ofrece una propuesta artística novedosa ante los comentarios críticos de la era digital. Muchos artistas en la contemporaneidad utilizan como material artístico datos brutos producidos diariamente, buscando soportes innovadores para la exhibición y transformándolos en obras de arte.

 (Ejemplos de visualización de datos: así se escuchaban los The Beatles después de su lanzamiento en Spotify en diciembre de 2015)

El objetivo del Art Data es crear formas estéticas, obras artísticas de naturaleza digital a partir de la información generada dentro de Internet, ese llamado Big Data. La premisa es simple: cualquier información virtual producida en nuestro entorno puede ser transformada en imágenes, objetos o sonidos. El Art Data también presenta vínculos entre los algoritmos establecidos en nuestra cotidianidad –Google, Facebook, Spotify, etc- y la creación de nuevas formas artísticas.

A pesar de la vanguardia tecnológica, el arte y las tecnologías de la información siguen siendo percibidos como dos mundos en conflicto, sin embargo, una nueva generación de artistas considera el uso de la tecnología y el arte en otros términos. El Art Data crea una nueva interpretación del mundo cada vez más matemática y racional, recordándonos que somos el nuevo hombre: el homo tecnologicus. Para las nuevas generaciones de artistas, esta visión tecnocientífica sólo toca la superficie de otro mundo mucho más complejo, secreto y maravilloso, un mundo que también habla en voz alta, un mundo de datos e información.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte 3
Ejemplos de visualización de datos en medios de comunicación | Imagen vía Bloomberg

Del Big Data a la gráfica: el primer paso del Art Data

La visualización y traducción de datos se ha convertido en una disciplina fundamental a medida que más empresas y organismos públicos se han visto obligados a vender lo que ahora es poderoso: la información en forma de cero y unos.
A partir de formas visualmente divertidas para la clasificación de datos, en la actualidad podemos ver como periódicos como el New York Times o Bloomberg han apostado por la visualización de datos, desde los más complejos a los más sencillos. La visualización de datos es un hecho, no solo para entender datos complejos sino para profundizar en las formas de storytelling: desde empresas como Spotify que explican qué sucede con sus escuchas hasta fundaciones educativas que explican la crisis de refugiados.

Dentro del mundo del arte, el primer paso se resume en cómo ver los datos. Entre los pioneros de esta disciplina, encontramos a la artista minimalista Kynaston McShine, quien en su exposición Information (NY, 1970) propuso la primera definición de Art Data en el catálogo de exposiciones del MoMA: “Cada vez son más los artistas que usan el correo, los telegramas, las máquinas de télex, etc., para la transmisión de sus obras (fotografías, películas, documentos) o la información sobre su actividad”.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte 5
TreeViz para Macintosh creado por Ben Shneiderman | Imagen vía Universidad De Maryland

A McShine lo secunda el teórico Edward Tufte, responsable de la creación de Sparkline –el formato gráfico conciso desarrollado para insertar en texto y que todos conocemos gracias a las noticias financieras y a Excel- y Ben Shneiderman, el precursor de otro gráfico de gran importancia en la actualidad: el treemap, inventado en 1990.

Aterrizando en el Art Data. De la denuncia al espacio íntimo

Antes de la creación de formas extremadamente complejas de Art Data, existieron obras como las del artista Mark Napier. En Black and White, el artista norteamericano creó una corriente de información capturada por Carnivore, un programa de software bastante controvertido desarrollado por el FBI en el año 2000. Black & White leía la “forma” de los textos: la topografía cambiante del código binario era impulsado por el movimiento de senderos blancos y negros en la pantalla. En el proceso, un mundo binario era representado como una nube de diferentes tonos de gris.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte 6
2060 Poster de Matt Willey

Siguiendo la breve historia del Art Data y gracias a la complejidad de la visualización de datos en áreas como las finanzas o la estadística, el artista británico Matt Willey creó At This Rate y 2060 Poster, proyectos que denuncian el impacto de la economía y las actividades humanas en el medio ambiente, específicamente en los bosques y selvas tropicales con cifras que pueden alarmar a cualquier espectador: “cada mes perdemos un área 102 veces el tamaño de Barcelona. At This Rate fue producida específicamente para crear conciencia sobre la destrucción de la selva amazónica y recolectar dinero para la ONG Rainforest Action Network.

Otro proyecto que ratifica la importancia en la unión de tecnologías de diseño 3D, captación de datos y 3D-Print, es la obra Nefertiti Hack de los artistas alemanes Nora Al-Badri y Jan Nikolai Nelles, quienes a partir del escaneo clandestino de la cabeza de Nefertiti en el Neues Museum Berlin, plantean la noción de pertenencia y posesión de objetos de otras culturas en las instituciones europeas. “Con la fuga de datos como parte de esta contra narrativa queremos activar el artefacto, inspirar una reevaluación crítica de las condiciones actuales y superar la noción colonial de posesión en Alemania”, afirman los artistas en la web del proyecto quienes se estarán presentado en el Festival The Influencers en Barcelona el próximo mes de octubre.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte 1
Diagrama Love will tear us apart again de Peter Crnokrak

De la denuncia pasamos a una instancia más íntima, que nos habla de gustos y de las emociones que pueden surgir del pop y el rock and roll. El proyecto de Peter Crnokrak, Love will tear us apart again, es un diagrama del impacto emocional del hit de Joy Division Love Will Tear Us Apart donde se estudian 85 covers de la canción de la famosa banda inglesa.  El mapa gráfico creado por Crnokrak es rico en datos en los que se representan varias variables: el tiempo transcurrido desde la grabación original, el artista de grabación, el nombre, fecha de la publicación y la discográfica.

No solo la música genera mapas de datos, nuestros pasos también pueden crean proyecciones cartográficas. La artista digital Laurie Fricks decidió crear una app para que cualquier persona que quisiera pudiese hacer mapas artísticos con sus datos de geolocalización. FRICKbits usa los datos de localización del usuario para dibujar sus patrones de movimiento, como por ejemplo a dónde viaja en la ciudad o las rutas que realiza para ir del trabajo a la casa. Según Fricks los datos de ubicación son los más fáciles de procesar, además que son repetitivos porque tendemos a ir a los mismos lugares una y otra vez. “El patrón de los movimientos en una ciudad son hermosos y, sin embargo, son ignorados a menudo, simplemente por no pensar en ellos. La repetición de los patrones de viaje y los movimientos callejeros pueden transformarse en un retrato de datos abstractos de los usuarios” afirma Fricks en un comunicado de prensa. Quizás a lo que Fricks apunta con este proyecto es a la creación de una huella digital de nuestros viajes físicos.

Ejemplos de Art Data hispanoamericano

Entre Latinoamérica y España existe un puñado de artistas que expresan sus cuestionamientos sobre la intimidad y los espacios a través de la visualización de los datos.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte 2
Googlegrama del Prestige, por Joan Fontcuberta

El premiado Joan Fontcuberta desde 2005 ha trabajado en la serie Googlegramas. En el proyecto el artista español reutiliza imágenes que se encuentran disponibles en Internet a través de un programa gratuito de fotomosaico asociado al motor de búsqueda Google. La obra final es una serie de fotomontajes que están compuestos por 10 mil imágenes disponibles en Internet, a partir de la búsqueda de una serie palabras claves relacionadas con la figura que quería construir, desde un beso hasta el hundimiento de Prestige.

Del otro lado del charco, la artista venezolana Ana Mosquera ha creado Paisajes Invisibles. Esta obra parte del análisis de los datos de la app de citas Grindr y descubre espacios invisibles dentro de la ciudad; paisajes imaginarios o lugares creados a partir del deseo y la sexualidad. Paisajes Invisibles fue presentado durante la semana del arte contemporáneo en Antofagasta, Chile, y el resultado visual de este análisis de datos fueron seis diagramas radiales que están vinculados a internet por medio de una aplicación gratuita de realidad aumentada que permite visualizar usuarios activos de Grindr.

Volviendo a los datos musicales encontramos a Santiago Gil, analista de Spotify, quien creó con los datos de la plataforma musical un diagrama de densidad titulado Gossypionimbus. Este diagrama se logró hacer con una matriz donde se trazaban el número de oyentes mensuales de los artistas de cada género y se comparaba con la cantidad de personas que se habían inscrito a Spotify Premium durante un periodo de tiempo determinado.

Data Art: cuando el Big Data emerge dentro del mundo del arte
Mapa del viento, diseñado por Fernanda Viegas y Martin Wattenberg. Imagen vía: Hint.fm

En otro orden de influencia y representación artística, la brasileña Fernanda Viégas desde 1998 utiliza Internet para sus proyectos artísticos y ha sido considerada como una de las mujeres más influyentes de la tecnología según la revista Fast Company. Junto a Martin Wattenberg actualmente lideran el grupo de investigación de visualización Big Picture de Google y hace unos años trabajaron juntos el Laboratorio de Comunicación Visual de IBM. En su tiempo libre crean proyectos paralelos de índole artística como el mapa animado del viento. Este mapa de animación en vivo toma información pública de la base de datos de pronósticos digitales del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos recreando cómo los vientos se mueven por el mapa norteamericano en un proyecto de animación eterna. Como obra de arte viva que refleja el mundo real, su sentido emocional cambia de día a día. En los días de viento tranquilo, la obra puede ser una meditación relajante sobre el medio ambiente, sin embargo durante los huracanes -Irma puede ser un buen espectáculo- la estética puede llegar a ser una visión del caos.

La visualización de datos va más allá de los expertos en marketing que desean vender su próximo máster sobre Big Data. Existen miles de ejemplos en el mundo del arte que han pasado por exposiciones desde Buenos Aires a Barcelona. El reto en la actualidad es encontrar la unión del mundo del arte con la tecnología, mezclando la humanística y la ciencia para afrontar los nuevos retos de la representación, no solo a nivel artístico, sino educativo o informativo. Es deber aceptar la realidad en un mundo de datos que está entramado por generaciones antiguas, early adopters y niños que crecieron con un iPad en mano y que están generando información real, nada efímera, minuto a minuto.

Continúa leyendo: Vídeo: Arte y pólvora: La obra de Cai Guo-Qiang explota en el Museo del Prado

Vídeo: Arte y pólvora: La obra de Cai Guo-Qiang explota en el Museo del Prado

Redaccion The Objective

¡Boom! El estruendo de una detonación en el segundo piso del Salón de Reinos del Museo del Prado. Una humareda asciende hacia los escudos de la bóveda, pintados allá por los tiempos de Felipe IV. El espacio donde una vez se albergaron los mejores retratos de Velázquez se impregna hoy con el mismo olor de las calles durante las Fallas de Valencia (y es que la pólvora que acaba de eclosionar sobre el lienzo proviene de la comunidad levantina). En esta inusual celebración creativa, un hombre descubre ante la mirada de las cámaras la pieza recién nacida tras el estallido. Es Cai Guo-Qiang (1957, Quanzhou, China), el primer artista contemporáneo que concibe obras inéditas para el Prado.

Puedes leer el reportaje completo aquí.

Continúa leyendo: El arte de ignorar a las mujeres

El arte de ignorar a las mujeres

Cecilia de la Serna

Foto: DAVID GRAY
Reuters

Cuando se habla del papel de la mujer en diferentes sectores de la sociedad, casi siempre sale perdiendo. Pero lo que una nunca imagina es que en un sector tan progresista y vanguardista como el del Arte, las mujeres se encuentran tan ignoradas o más que en otros tantos. La reciente inauguración de la primera retrospectiva dedicada a una mujer en el Museo del Prado en sus casi 200 años de historia ha traído a la primera línea informativa una circunstancia que muchos llevan décadas denunciando: las mujeres no tienen sitio en los museos si no es para posar desnudas.

El enigma de Clara Peeters

El Museo del Prado es una de las mayores pinacotecas del mundo, contiene una de las colecciones de arte europeo más importantes del viejo continente, y es incuestionablemente la casa de la mayor compilación de arte español de la historia. Sin embargo, esta maravilla que habita el Paseo del Prado madrileño tiene una tarea muy pendiente: rendirle el tributo merecido a las artistas féminas. Entre sus paredes se conservan obras de más de 5.000 artistas hombres frente a tan sólo 41 mujeres a las que habría que sumar otras 12 contemporáneas, de las que atesora unas 70 obras. Únicamente siete están actualmente expuestas. En este desolador contexto, no es de extrañar que el Prado haya esperado casi 200 años para rendirle un homenaje a una mujer. Y esa mujer es Clara Peeters, cuyo nombre ya quedará impregnado en la centenaria historia del Museo del Prado.

clara_peters_1
Bodegón con gavilán, aves, porcelana y conchas, de Clara Peeters. (Foto: Museo del Prado)

Clara Peeters (1594 – 1657) fue una pintora barroca flamenca, pionera en la pintura de bodegones, y hasta hace poco era un nombre desconocido para el gran público, al menos en España. Su trabajo fue olvidado durante siglos, tal vez por el mero hecho de ser mujer. Peeters pintaba bodegones porque no podía pintar casi otra cosa. En la época, las pocas mujeres que querían hacer del arte su forma de vida debían conformarse con esto ya que no les estaba permitido el dibujo anatómico, considerado indecoroso porque implicaba el estudio a partir del desnudo de cuerpos masculinos. Hoy tan sólo se conservan y conocen 39 obras de sus obras, y cuatro pertenecen al Museo del Prado. Con esas cuatro obras, el Prado se convierte de facto en la pinacoteca con más cuadros en posesión de la artista flamenca, circunstancia que originó esta retrospectiva realizada en colaboración con el Museo Real de Bellas Artes de Amberes. Peeters merece esta retrospectiva porque no sólo pintó en un tiempo donde por hacerlo se cernía sobre sí un estigma, sino que a su manera estuvo a la vanguardia. Avanzada a su tiempo, fue una precursora a la hora de dotar de forma y significado a sus suntuosas naturalezas muertas. Fue la primera artista, por ejemplo, que pintó peces en los bodegones.

Bodegón con flores, copa de plata dorada, frutos secos, dulces, panecillos, vino y jarra de peltre, de Clara Peeters. (Foto: Museo del Prado)
Bodegón con flores, copa de plata dorada, frutos secos, dulces, panecillos, vino y jarra de peltre, de Clara Peeters. (Foto: Museo del Prado)

El enigma de Clara Peeters se consolida en los autorretratos que dejó, prácticamente escondidos, en algunos de sus cuadros. Concretamente, ocho son los autorretratos que dejó dibujados de forma casi imperceptible, a través de los cuales tal vez reivindicaba su condición de mujer artista, aunque tal vez simplemente se divertía viéndose reflejada. Sea como fuere, gracias a esta mujer, a su arte y a su vida -a pesar de que no sepamos demasiado de su biografía-, el mayor museo de España ha dejado un poquito de lado dos siglos de flagrante sexismo.

La exposición El arte de Clara Peeters está disponible en el Museo del Prado hasta el 19 de febrero de 2017.

Guerrilla Girls, tres décadas en las trincheras

Hay una máxima en la que todas las mujeres artistas, pertenecientes a cualquier época, coinciden: están ignoradas –si no menospreciadas o vilipendiadas. Si hay un colectivo que puede dar fe de ello son las Guerrilla Girls. Bajo la premisa de que que el mundo del arte fuera machista siglos atrás, pase, pero que no hay justificación para que lo siga siendo hoy día, las Guerrilla Girls han luchado durante los últimos 30 años para erradicar el sexismo en galerías y museos. Se trata de un grupo de artistas y activistas feministas que ha apoyado con datos cada una de sus reivindicaciones.

Las ventajas de ser una mujer artista, según las Guerrilla Girls. (Foto: Guerrilla Girls)
Las ventajas de ser una mujer artista, según las Guerrilla Girls. (Foto: Guerrilla Girls)

A mediados de los ochenta, el MOMA de Nueva York presentaba An International Survey of Painting and Sculpture, una ‘mega exposición’ de arte contemporáneo integrada en teoría por los 200 “artistas más importantes del momento” y con la presencia de tan sólo 13 mujeres. El desequilibrio era tan notable que despertó la ira de un grupo de artistas anónimas neoyorquinas que decidieron pasar a la acción bajo el nombre de Guerrilla Girls. Ese fue el germen de todo un movimiento sociocultural que ha atravesado barreras hasta convertirse en un icono del arte. A esa primera protesta le siguieron muchas, a través de las cuales estas mujeres, ataviadas con máscaras de primates y que se presentaban bajo el nombre de Frida Kahlo, Eva Hesse o Lee Krasner, denunciaban la desigualdad de género: gracias a datos y estadísticas, lograron evidenciar que en el arte no había lugar ni para mujeres ni para negros.

“El arte no puede ser reducido a un pequeño número de artistas que han ganado un concurso de popularidad entre los grandes comerciantes, curadores y coleccionistas. A menos que los museos exhiban el arte de manera tan diversa como las culturas que dicen representar, no estarán mostrando la Historia del Arte sino que sólo estarán preservando la historia de la riqueza y el poder”

 Guerrilla Girls

Más allá de Estados Unidos, las Guerrilla Girls decidieron emprender acciones allende. Enviaron cuestionarios a 383 museos o espacios de exposición de arte moderno y contemporáneo de Europa con el fin de calibrar la proporción de género, raza, religión, orientación sexual y etnia de los artistas que formaban parte de sus colecciones permanentes y sus exposiciones temporales. De los 383 cuestionados, 282 no emitieron respuesta alguna. En ese sondeo, las activistas feministas concluyeron que los museos o galerías europeos contenían una media del 22 por ciento de arte producido por mujeres. Desde que comenzaron su particular guerrilla, estas artistas anónimas han logrado colarse de manera oficial –gracias en particular a sus originales carteles- en lugares de notable prestigio como la Tate Modern o la Whitechapel Gallery londinenses.

¿Tienen las mujeres que estar desnudas para entrar en el Met Museum? (Foto: Guerrilla Girls)
¿Tienen las mujeres que estar desnudas para entrar en el Met. Museum? (Foto: Guerrilla Girls)

Hoy en día, las Guerrilla Girls ya no existen en su formato original. En su lugar, actualmente coexisten tres grupos que se autoproclaman sus sucesoras, y siguen haciendo una labor feminista en torno al mundo del arte.

La exposición de las Guerrilla Girls -las originales- ¿Es peor en Europa? puede verse en la Whitechapel Gallery de Londres hasta el 5 de marzo del 2017.

Revolución desde la institución

Tan sólo uno de cada cuatro grandes museos ha estado comandado por una mujer, y las que alcanzan los puestos directivos de pequeños o medianos centros de arte ganan un 78% menos que los hombres que ejercen exactamente las mismas funciones. Por eso, cuando una llega a lo más alto, es tan noticiable como fundamental. La revolución al mando de las grandes galerías de arte contemporáneo ha sucedido este mismo año, con la llegada de la británica Frances Morris, que se ha “echado a las espaldas” todo un emblema como es la Tate Modern de Londres. Morris tenía en su haber un currículum consolidado antes de comenzar su labor en la dirección de la Tate: su papel en la pinacoteca -en la que ha trabajado desde 1987- fue clave en el desarrollo del alcance internacional del museo, así como en el impulso de la presencia de mujeres artistas. Estuvo detrás, por ejemplo, de grandes exposiciones como la retrospectiva dedicada a Louise Bourgeois en 2007 o la exposición de Agnes Martin en 2015.

Pero el trabajo de Morris ha ido más allá de la pura reivindicación feminista  -que ha confirmado en sus primeros meses en el cargo-, ya que ha llegado a revolucionar el concepto mismo de exposición de arte. Morris es la responsable de la ruptura del orden cronológico en la colección artística, algo que más tarde se imitó en todas partes. Su objetivo ha sido siempre contextualizar las obras más allá del tiempo y el espacio en que fueron concebidas, una idea totalmente rompedora. Por lo que, Morris es, en sí misma, toda una precursora en su campo.

Los pasitos que comenzaron a dar las Guerrilla Girls están tornándose en pasos agigantados

El ejemplo de Frances Morris sirve para ilustrar que hay algo que está cambiando. Si la Tate Modern pone al mando a una mujer que habla sin pudor de mujeres y trabaja sin reparos con arte producido por artistas féminas, es que los pasitos que comenzaron a dar las Guerrilla Girls están tornándose en pasos agigantados. Las grandes instituciones del arte, entre las que incuestionablemente se encuentran esta pinacoteca londinense y el museo madrileño que hoy expone su primera retrospectiva femenina, deben tomar ahora las riendas de una revolución ya imparable.

Nuevas formas de reivindicación

El arte siempre va más allá de grandes museos, porque el arte vive en la gente que lo disfruta, que lo comparte. Internet juega hoy un papel predominante en las nuevas formas artísticas, y también en la reivindicación que centra este artículo.

El espectador en el arte tiene mayoritariamente nombre de mujer

La iniciativa pionera en activismo feminista del arte en Internet es la cuenta en Instagram @Girlsinmuseums, creada hace poco más de un año, que tiene ya más de 11.000 seguidores y 12.000 fotografías etiquetadas por usuarios de la red. A través de este canal, las italianas Camilla Crescini y Francesca Malagoli logran mostrar al mundo la asistencia masiva de mujeres a museos y galerías. De esta forma, buscan evidenciar que la demanda femenina, una demanda que está siendo desatendida por parte del mundo del arte, tiene un impacto mayúsculo. Su iniciativa genera conversación y debate en torno a la brecha de género en el contexto cultural. Según datos de Crescini, el 87% del contenido difundido en redes sociales durante las visitas a los museos lo publican mujeres, frente al 13% de los hombres. Al fin y al cabo, el arte –y la cultura en general- es un diálogo entre el artista y el espectador, una conversación constante en la que ambos participan, y lo que queda demostrado gracias a @Girlsinmuseums es que el espectador tiene mayoritariamente nombre de mujer.

Hay grandes nombres de la pintura, la escultura o la fotografía que no pasan desapercibidos. Louise Bourgeois, Frida Kahlo, Yoko Ono, Cindy Sherman, Marina Abramovic o Annie Leibovitz compiten en fama, prestigio y caché en el mercado con sus colegas masculinos, pero no es suficiente. Desde las instituciones deben trabajar para recordar nombres olvidados, como el de Clara Peeters, y en la calle la implicación de las mujeres que aman -amamos- el Arte debe ser mayor para recordar que el arte de ignorar a las mujeres es cosa del pasado.

Continúa leyendo: Mujer, periodista y directiva: cuando el techo de cristal llega a las redacciones

Mujer, periodista y directiva: cuando el techo de cristal llega a las redacciones

Lidia Ramírez

Foto: RRSS

La limitación velada del ascenso laboral de las mujeres en el interior de las empresas en este país es una realidad evidente.  La igualdad de género y, concretamente en el oficio de periodista, es una mentira. Una farsa. Así lo refleja el nuevo informe presentado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) titulado ‘Informe Anual de la Profesión Periodística 2017’, que este año hace ahínco en las mujeres periodistas y los profesionales autónomos. 

Si se consideran los puestos con carácter directivo en las redacciones, el porcentaje de hombres duplica al de mujeres. Así las cifras muestran que, del total de directivos contratados, las mujeres redactores jefas en los medios impresos suponen un 4,3% frente al 5,6% de los hombres; las directoras de programas son el 1,7% frente al 4% de hombres; y las directoras de webs el 0,9% frente al 2,4% de hombres directivos, por ejemplo.

“De 80 periódicos sólo 8 tenían una periodista al frente”

De esta forma, la lista de los diarios impresos que se agrupaban el año pasado en la Asociación De Editores De Diarios Españoles muestra que de 80 periódicos sólo 8 tenían una periodista al frente, y sólo en 3 el responsable de la gerencia era una mujer. Situación bastante parecida muestran también los organigramas de las televisiones y las radios: de unos 84 directivos de primer nivel, en compañías como Atresmedia, Mediaset, RTVE, Movistar TV, Cadena SER y Cope, sólo 13 son mujeres.

En palabras del periodista Luis Palacio, que ha dirigido el estudio, el “factor de discriminación hacia las mujeres” en las redacciones es evidente.

Por el contrario, en el ámbito de la comunicación empresarial e institucional la situación cambia radicalmente, puesto que de las personas con nivel de dirección el 52% son mujeres y el 48%, hombres.

Mujer, periodista y directiva: cuando el techo de cristal llega a las redacciones 1
Victoria Prego, presidenta APM, Luis Palacios, director del Informe y Nemesio Rodríguez, vicepresidente de la APM, durante la presentación del Informe Anual de la Profesión Periodística 2017. | Foto: Fernando Villar/EFE

Así, como consecuencia de que haya más mujeres que hombres en los tramos salariales más bajos (por debajo de los 1.500 euros) y menos en los más altos  (por encima de los 2.000 euros), por regla general, las mujeres cobran menos que los hombres. En este sentido, el Informe muestra como hay un 14,7% de las mujeres frente a un 6,3% de los hombres que cobran entre 600 y 1.000 euros; entre 1.000 y 1.500 el porcentaje es de 25,4% (hombres) frente al 18,7% (mujeres); y las diferencias aún son mayores cuando las cifras se disparan a ingresos medios de entre 2.000 y 3.000, donde sólo un 12% de las mujeres tienen este sueldo, frente al 19% de los hombres periodistas; situación aún más sesgada es cuando cuando hablamos de sueldos entre 3.000 y 4.000 (11,1% hombres – 1,3% mujeres).

Además, analizando las cifras oficiales de paro registrado de periodistas según el Servicio Público de Empleo (SPEE), se constata que el 64% de los parados registrados son mujeres, frente al 34% de hombres. Según Palacio esto, en parte, se debe a que las tituladas en periodismo representan en torno a dos tercios del total, por un tercio de sus compañeros varones; el 65% de mujeres por el 36% de hombres, según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECYD), en unas circunstancias en las que “hay muchos más periodistas que los que el mercado puede absorber”, señala durante la presentación del informe Victoria Prego, presidenta de la APM.

En relación a posibles casos de “machismo” o “acoso” a las mujeres en las redacciones, la Asociación ha dicho que no han recibido ninguna petición de amparo sobre este tema.

 Periodistas y comunicadores autónomos: una situación incómoda

Otro de los asuntos en los que se centra el Informe es en la situación de los periodistas autónomos de nuestro país. Una situación que aunque va disminuyendo –2015: 862; 2016: 661; 2017: 648– aún representan  la cuarta parte de los periodista que trabajan informando (25%) o haciendo comunicación empresarial o institucional (27,1%), la mayoría “forzados por las circunstancias (79%) y no por elección propia (21%)”, precisa Luis Palacio, quien destaca la figura del ‘falso autónomo’ que representa en torno al 18% de los autónomos que trabajan en periodismo, según las encuestas realizadas para este informe.

En cuanto a los medios en los que trabaja este sector de profesionales, la mayoría lo hacen en nativos digitales (37 %), seguidos de los que lo hacen para revistas en papel (31,5 %), colaboradores de digitales de medios convencionales (20,4 %) y prensa diaria en papel (19,1 %). Y por lo que se refiere a las retribuciones, si en 2016 los porcentajes que cobraban por encima de los 100 euros por reportaje, entrevista o artículo de opinión eran los más altos; en 2017, el mayor porcentaje por reportaje los reciben quienes cobran entre 50 y 100 euros, mientras que la mayor parte de las colaboraciones en forma de entrevista o de artículos de opinión se pagan a menos de 50 euros.

Aún así, y pese a los datos negativos del Informe, Prego ha recalcado como dato positivo que “hay un poco menos de paro”: 7.137 personas, frente a las 7.890 de 2016.

TOP