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La cara oculta de Silicon Valley

Jorge Raya Pons

Las condiciones laborales de las grandes compañías de Silicon Valley no son tan idílicas como sus proyectos. Un reportaje de la BBC en 2014 reveló que Apple comenzó la fabricación del iPhone 6 en China estableciendo unos plazos de entrega demenciales. Tanto es así que dos periodistas de la televisión pública británica lograron introducirse en la línea de producción para experimentar y documentar unas jornadas salvajes –entre 12 y 16 horas diarias– sin siquiera tiempo para el descanso: incluso una de las reporteras solicitó un día libre después de tres semanas intensivas y se lo negaron.

Desde la publicación de esta información, Apple se ha esforzado por hacer más transparente su trabajo y garantizar unas condiciones laborales dignas, más si cabe tras demostrarse que no era una práctica excepcional sino habitual: en 2010 se supo que catorce trabajadores de sus plantas en China se suicidaron después de enfermar por estrés y ansiedad.

Steve Jobs, que murió en octubre de 2011, era conocido por su creatividad y carisma pero también por un carácter despótico, autoritario. Es difícil establecer hasta qué punto un atributo es consecuencia del siguiente, de si habría alcanzado esa combinación de genialidad y liderazgo sin una personalidad neurótica y obsesiva y a veces poco dada a la delicadeza en las formas, a ser verdaderamente humano, a sentir empatía.

Travis Kalanick, director ejecutivo de Uber, en la gala de 2014 de la revista Time. (Foto: Evan Agostini/AP)
Travis Kalanick, director ejecutivo de Uber, en la gala de 2014 de la revista Time. (Foto: Evan Agostini/AP)

En cualquier caso, nada parece capaz de empañar la imagen de los empresarios de las grandes tecnológicas, a los que se presupone una ética intachable, a los que se proclama como líderes espirituales, más allá de cualquier escándalo, sin importar la nobleza de los métodos utilizados.

El pasado lunes, una extrabajadora de Uber, Susan Fowler, escribió una larga carta en su blog explicando una experiencia desagradable que terminó con su salida de la compañía. En su primer día de trabajo, su nuevo jefe le envió una serie de mensajes a través del chat interno en los que le insinuaba que tenía una relación abierta, que su novia ya había tenido citas, pero que él pasaba por una mala época. “Era evidente que estaba tratando de llevarme a la cama”, relató Susan. “Me pareció una conversación tan fuera de lugar que hice capturas de pantalla y las llevé al departamento de recursos humanos”.

Susan esperaba que así se resolviera el problema, pensó que la compañía tomaría cartas en el asunto. Pero Uber no actuó según lo previsto y le dio a escoger entre dos opciones: buscar otro equipo de trabajo y no tener que lidiar con estas situaciones, o seguir como antes y convivir con su acosador sexual. Susan, sorprendida, decidió cambiar de equipo y, conforme pasaron las semanas, descubrió que ella no era un caso aislado, que muchas mujeres habían pasado por lo mismo y que otras siguen sufriéndolo en silencio, que la directiva estaba al tanto de estas prácticas pero que había decidido no hacer nada. Porque los mensajes se sucedieron, ella siguió denunciándolos, y la única respuesta que le dieron fue reveladora: quizá tú seas el problema. Susan entró en Uber en diciembre de 2016 y se marchó en enero de 2017.

Elon Musk (dcha.) junto a Steve Bannon (izq.) en una reunión con el presidente Donald Trump. (Foto: Kevin Lamarque/Reuters)
Elon Musk (dcha.) junto a Steve Bannon (izq.) en una reunión con el presidente Donald Trump. (Foto:
Kevin Lamarque/Reuters)

Tesla también ha quedado recientemente en entredicho después de que José Morán, trabajador de la empresa, escribiera en su blog por qué considera que Tesla es una compañía del futuro con unas condiciones del pasado. Entre sus quejas se encontraban las horas extra que se ven obligados a cumplir los empleados, el desgaste físico que provoca el diseño de la maquinaria –en ningún caso planteado para la comodidad del trabajador– y unos salarios por debajo de la media del sector.

“Hace pocos meses”, describe, “seis de mis ocho compañeros de equipo estuvieron de baja médica por lesiones relacionadas con el trabajo. He oído que en otros departamentos la situación es incluso más severa. Y, lo peor de todo, tengo entendido que algunos compañeros aquejados de lesiones no lo dicen por miedo a ser señalados por sus superiores como protestones o como malos trabajadores”.

En cuanto a los salarios que perciben, Morán es bastante específico: “La mayor parte de los trabajadores de Tesla cobra entre 17 y 21 dólares por hora. La media del trabajador del automóvil en el país es de 25,58 dólares, y eso que viven en regiones mucho más baratas. El salario que una familia de tres miembros necesita para vivir dignamente en el condado de Alameda, donde trabajamos, es de más de 28 dólares la hora. Muchos compañeros suman una o dos horas en desplazamientos porque no pueden permitirse vivir cerca de la planta de producción”.

Elon Musk, fundador y director ejecutivo de Tesla, reaccionó a las palabras de Morán acusándole de sindicalista en unas declaraciones que recogió la revista Gizmodo: “Nosotros entendemos que este tipo está a sueldo por el Sindicato de Trabajadores del Automóvil para infiltrarse en Tesla y manifestarse a favor de la sindicación [Tesla no tiene sindicato]“.

“Francamente”, sentenció, “creo que es un ataque moralmente indignante. Tesla es la última compañía que queda en California porque los costes son demasiado elevados. El sindicato ya mató a Nummi [una planta de trabajo de General Motors y Toyota] en 2010 y luego dejó tirados a sus trabajadores”.

El lado desconocido de Amancio Ortega

Redacción TO

Foto: Iago Lopez
AP

Amancio Ortega es el segundo hombre más rico del mundo. Pero el dato es susceptible de cambiar en cualquier momento, porque la lista de millonarios que históricamente elaboraba solo de forma anual la revista Forbes se ha convertido ahora en una moderna clasificación en tiempo real y, como ya titulaba la propia publicación hace unos meses, “lo que fácil viene, fácil se va. Amancio Ortega y Bill Gates se turnan la posición de hombre más rico del mundo”. Porque el pasado septiembre, ambos intercambiaron el título en al menos cuatro ocasiones. Un mano a mano que hizo que durante las horas que duraron los dos sorpassos de Inditex, el gallego se convirtiera en la persona más acaudalada del planeta.

La mediática economía del padre de Zara contrasta con una vida discreta en La Coruña, donde vive con su segunda esposa, Flora Pérez Marcote. No concede entrevistas. No se ha escondido nunca pero tampoco se ha expuesto más de lo esctrictamente necesario. Así, nunca ha publicitado personalmente su lado filantrópico, plasmado en la fundación que lleva su nombre, cuyo objeto social es favorecer “el desarrollo de las personas”, según la propia web de la entidad.

Este reto se concreta en el trabajo en cuatro áreas: Cultura educativa (“Impulsando el cambio con el uso de nuevos instrumentos educativos y favoreciendo el acceso al conocimiento”), Infancia y juventud (“Situando a los estudiantes en el núcleo del proceso del aprendizaje potenciando sus habilidades”), Apoyo social (“Contribuyendo a encaminar las iniciativas de instituciones dedicadas a los sectores menos favorecidos”) y Sociedad/Personas (“Mejorando la calidad de vida de los beneficiarios, y facilitando soluciones, desde la igualdad de oportunidades”). O lo que es lo mismo: dar cantidades millonarias a la Seguridad Social.

Lucha contra el cáncer

Fue lo que hizo el pasado 29 de marzo, cuando anunció la donación de 320 millones de euros a la sanidad pública “para la adquisición de 290 equipos de última generación” para luchar contra el cáncer. El programa se había iniciado en Galicia y Andalucía y se extendió el mes pasado al resto de las Comunidades Autónomas.

Y la salud no es el único tema en el que trabaja la fundación del multimillonario. Cada año concede 80 becas a estudiantes gallegos y otras 420 a alumnos del resto de España para estudiar 1º de Bachillerato en Estados Unidos y Canadá. Los requisitos son estudiar 4º de ES0, tener una media igual o superior a 7 y una nota mínima de 8 en inglés en 3º de ESO, y no haber estudiado un curso en el extranjero previamente.

Las redes sociales resuenan cada vez que la Fundación Amancio Ortega anuncia una nueva donación. Por un lado, hay quienes aplauden al empresario por actuar como un filántropo y destinar millones de euros a causas sociales. Por otro, nunca faltan los críticos que opinan que se trata de una fachada para tapar las supuestas irregularidades fiscales del grupo que dirige.

Las mejores escapadas en la naturaleza a menos de una hora de Madrid

Redacción TO

Foto: Kus Cámara
Flickr bajo Licencia Creative Commons

Tráfico, ajetreo, asfalto, oficinas, contaminación, gente y más gente. Tiendas, autobuses, restaurantes y aceras a rebosar, estrellas invisibilizadas por la “boina” y una contagiosa sensación de tener prisa. Es fácil amar la ciudad de Madrid, pero también sencillo desear huir, y para que el amor perdure resulta necesario vislumbrar la urbe desde la distancia de vez en cuando. El cuerpo y la mente agradecen experiencias imposibles de vivir en la capital y aunque eso de “respirar aire fresco” suene a droga hippie, un buen chute de naturaleza es a veces vital para la supervivencia de todo urbanita.

¿A dónde ir si apenas tienes un par de días?, ¿qué lugares cerca de Madrid merece la pena visitar?, ¿cómo disfrutar de un día o dos de excursión en la naturaleza sin la necesidad de hacer más de 100 kilómetros en coche? Con la llegada del buen tiempo y festivos que imponen merecidos recreos en la monotonía laboral, nada mejor que planear una escapada para recordar que existen ríos, bosques, cascadas, montañas y mágicos parajes naturales muy cerca de Madrid. Planes baratos, cercanos y apetecibles a menos de una hora de la capital española.

Las Cascadas del Purgatorio

Dentro de la Comunidad de Madrid, una impresionante cascada de cerca de 15 metros llena de sonidos un emplazamiento de excepción. Frente al Monasterio de El Paular, en el Puente del Perdón de Rascafría, empieza una fantástica ruta fantástica que lleva a uno de los parajes más bonitos de la Sierra de Guadarrama: las Cascadas del Purgatorio.

Allí, el arroyo del Aguilón, un caudaloso afluente del Lozoya, surca el valle con las montañas como telón de fondo. Robles y pinos acompañan en el camino, y muy cerca, en Rascafría, además del Monasterio, es posible encontrar restaurantes y alojamientos con los que disfrutar del resto de la jornada. También en las cercanías y perfectas para disfrutar del calor de los meses de verano, las piscinas naturales de Las Presillas ofrecen una refrescante opción para darse un chapuzón disfrutando de llamativas vistas a Peñalara.

Las mejores escapadas a menos de una hora de Madrid
Ruta desde Monasterio de El Paular a las Cascadas del Purgatorio, Rascafría | Foto: Tuscasasrurarles / Flickr

Pantano de San Juan

¿Quién dijo que Madrid no tiene playa? En el Pantano de San Juan, a pocos kilómetros de la capital, está permitido (y recomendado) el baño. El embalse dispone de varias zonas de arena donde plantar sombrilla para sentir sensaciones tropicales en pleno centro de la península. Además, se pueden alquilar barcas, piraguas, aprender en el curso de vela y en los meses de verano, darse un chapuzón sin miedo al oleaje.

Las mejores escapadas a menos de una hora de Madrid 1

Castañar de El Tiemblo

Uno de bosques de castaños más bellos de España, contiene en su interior enormes árboles centenarios entre los que se encuentra “el abuelo del bosque“, el ejemplar de esta especie más grande de Europa con un perímetro de más de diez metros. El Castañar de El Tiemblo se encuentra en la parte más estrecha de la garganta que forma el río Yedra, casi en el límite entre Ávila y la Comunidad de Madrid.

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Los rincones de el Castañar de El Tiempo, naturaleza en estado puro | Foto: Jonybraker / Flickr

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Aldea del Fresno

Para salir de la ajetreada vida de ciudad, basta recorrer 52 kilómetros hacia el oeste. Llegaremos a una pequeña población de unos 2.500 habitantes bañada por los ríos Alberche y Perales. Se trata de Aldea del Fresno, un enclave rodeado de espectaculares paisajes y bellos senderos.

En el propio municipio, es posible visitar la torre de la Iglesia del siglo XVIII de San Pedro Apóstol y la Granja El Santo, un conjunto arquitectónico en el que destaca la ermita de San Saturio, del siglo XIV. Un simple paseo basta para disfrutar de la naturalexa, pero en un recorrido un poco más largo llegaremos a la presa de Picadas, pudiendo seguir desde allí el curso del río hacia el embalse de San Juan que mencionábamos más arriba.

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Uno de los rincones que visitar en los alrededores de Aldea del Fresno | Foto: Wikimedia

La Pedriza

“Parece mentira que estemos tan cerca de Madrid” es, por norma, el primer pensamiento que aparece en la menta al recorrer el Parque Natural de La Pedriza, en la Sierra de Guadarrama y perteneciente al municipio de Manzanares el Real. Cada rincón de este tesoro natural esconde placeres para la vista y aunque no se trate de ningún secreto y ciertas zonas estén más que concurridas, resulta sencillo perderse entre sus senderos hasta encontrar la paz.

En este berrocal de 3.200 hectáreas encontraremos riscos, arroyos y praderas, una vegetación que mezcla el bosque mediterráneo y la de alta montaña y una variada fauna entre la que destacan las águilas, los reptiles y las cabras. Se trata de una zona de gran interés geológico y paisajístico que ya contó con presencia humana desde la Edad de Bronce, pero que más de 3.000 años después, ha conseguido mantener, a pesar de los turistas, su encanto natural.

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Una de las “piscinas” escondidas en La Pedriza | Foto: Nicolas Vigier /Flickr

La Chorrera de los Litueros

Con más de 30 metros de altura, la Chorrera de los Litueros es la cascada más alta de la Comunidad de Madrid. Para llegar, basta recorrer una sencilla ruta desde el Puerto de Somosierra, disfrutando a nuestro paso del bosque centenario conocido como Dehesa Bonita. El agua procede del el arroyo del Caño, formado por manantiales de las cumbres y es su caudal el que da origen al nacimiento del río Duratón.

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Vista de las cascadas de la Chorrera de Litueros | Foto: Jesús Pérez Pachecho / Flickr

La gran estafa del festival más caro del mundo

Redacción TO

Foto: CARLO ALLEGRI
Reuters

Lo vendieron como el festival de música más caro del mundo, el más sofisticado. Prometieron que asistirían actrices, modelos e influencers de todas partes del mundo. El Fyre Festival debía ser como Instagram, lleno de glamour y cuerpos esbeltos en un entorno único, las Bahamas, bajo un sol radiante, con los pies desnudos sobre la arena fina y frente al océano. La música, francamente, era lo de menos.

Sin embargo, todo ha salido mal.

Ni la comida ha sido vanguardista, ni el viaje cómodo, ni la estancia equiparable a un lujoso balneario de Florida. Basta con pasear a través de los hashtag #fyrefest y #fyrefestival en Twitter para descubrir que los asistentes no solo están descontentos, sino también furiosos, y que muchos de ellos se agolpan en el aeropuerto para salir corriendo de la isla. Aunque, según parece, la organización no está facilitando la fuga: se han anunciado largas esperas y los perjudicados se encuentran en salas sin agua ni comida.

Las suits prometidas, como decíamos, no son las mejores…

…y la comida dista mucho de ser apetecible.

El Fyre Festival fue creado por el rapero Ja Rule y el empresario Billy MacFarland para competir con Coachella, otra cita musical de primavera, a pesar de establecer unos precios desorbitados; el pase más económico ascendía a 1.500 euros. Para promocionarlo, según la revista Vanity Fair, Ja Rule y MacFarland pagaron a más de 400 estrellas de las redes sociales que se convirtieron en imagen del evento, cuya celebración se divide entre este fin de semana y el que viene. Ninguna de ellas se ha manifestado hasta el momento.

Quien sí lo ha hecho es el grupo Blink 182, uno de los cabezas de cartel. En un escueto comunicado, la banda ha lamentado tener que anular su concierto porque no confían en que se les asegure la “calidad de la actuación” que siempre ofrecen a sus seguidores.

El caos se ha extendido de tal manera que el propio gobierno de las Bahamas ha manifestado en las redes sociales su “decepción” con la gestión del evento y ha pedido disculpas a los turistas que han visitado el país a propósito del festival.

El Fyre Festival auguraba un éxito arrollador cuando, antes de anunciar los grupos invitados, las entradas se habían agotado. Sin embargo, algunos medios ya alertaron de que los trabajadores estaban encontrando problemas a la hora de instalar las suits de lujo para sus clientes. Asimismo, The Wall Street Journal publicó que los artistas estaban sufriendo retrasos en los pagos de sus emolumentos y que, en aquel punto, existía un riesgo de que la organización perdiera el control del festival.

Finalmente, los peores pronósticos se han ido cumpliendo uno por uno.

Things got off to an unexpected start at day one of Fyre Festival. FOR THOSE CURRENTLY ON GREAT EXUMA We are working to comfortably accommodate guests and deliver a great experience. If you have needs, please head to the “BLUE HOUSE” on the main festival site. Security, first aid, and Fyre Festival staff are here to assist immediately, 24/7. FOR THOSE WITH PENDING TRAVEL TO THE EXUMAS TOMORROW Due to circumstances beyond our control, and in line with a culture of safety, all inbound charter flights to the Exumas have been canceled. Your ticket and any funds uploaded to your RFID band will be refunded. Thank you for bearing with us as we work through the growing pains that every first year event experiences. Revised itinerary information will be shared soon for the remainder of this weekend and weekend two.

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'La vista desde aquí', una conversación en la era de la dispersión digital

Lidia Ramírez

Foto: Cecilia de la Serna
The Objective

Una de las características que distinguen al ser humano de los animales, es la capacidad de hablar, acto que permite a la persona comunicar mensajes y obtener una respuesta de su interlocutor, proceso que se lleva a cabo para alcanzar un fin. La generalización de los mensajes de móvil y de las redes sociales ha cambiado radicalmente la forma de comunicarnos y las relaciones interpersonales, y existe cierta preocupación sobre cómo esos nuevos hábitos están afectando a la capacidad de conversar y a las relaciones cara a cara. La psicóloga del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Sherry Turkle, que lleva tres décadas estudiando cómo nos adaptamos a los avances de la tecnología y cómo influyen en nuestras relaciones, aseguraba en su último libro, ‘Reclaiming Conversation: the power of talk in a digital age’, que a veces se olvida que hay una nueva generación que ha crecido sin saber lo que es una conversación ininterrumpida.

Poco queda ya de los salones de la Francia literaria, los cafés de la gran Viena o las tertulias del Madrid intelectual. Sin embargo, a pesar de que el arte de la conversación haya perdido altura, es condimento insustituible de una buena literatura. Ejemplo de ello es el último libro publicado por el periodista, escritor y editor de El Subjetivo, Ignacio Peyró, ‘La vista desde aquí: una conversación con Valentí Puig’ (Elba Editorial). Una mirada no fatalista sobre la España moderna, no pocas consideraciones sobre Cataluña, abundante crítica social y cultural, etc. Nueve partes que han sido el resultado de años de intercambio amistoso e intelectual con un referente de las letras españolas, el escritor y articulista catalán Valentí Puig, también colaborador de la sección de opinión de The Objective, a quien Peyró define como alguien “capaz de manejarse con solvencia tanto en la literatura pura –de la novela a la ficción– como en el pensamiento sobre la política”, y de quien destaca su estilo y calidad de la prosa.

'La vista desde aquí': una conversación en la era de la dispersión digital 1
Ignacio Peyró en un momento de la presentación de ‘La vista desde aquí’ en la librería Neblí. | Foto: Cecilia de la Serna/The Objective

Sin duda, dos ideales recorren este sincero y sustancioso diálogo entre Valentí Puig e Ignacio Peyró: el arte de conversar y la voluntad de conservar, ante la urgencia de rescatar el primero como aprendizaje recíproco de la humanidad y la segunda como alternativa a la ruptura; a modo de legado de sensatez que pueda ayudarnos a afrontar las incertidumbres propias del cambio de época en el que vivimos. Una lección de responsabilidad intelectual y de amor por los libros y las ideas donde muchos lectores encontrarán pistas inmejorables sobre autores y nuevas luces sobre temas más clásicos o más modernos. Aunque, según nos cuenta el propio Ignacio, quien siente un gran afecto y admiración por la figura y obra de Valentí Puig, “quizá la parte que uno más valore sea la que afecta al itinerario intelectual del propio Puig, un maestro para mí y para muchos”, y agrega que “para las personas que conocen a Valentí es como pasar un rato con un amigo”.

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Valentí Puig en un momento de la presentación de ‘La vista desde aquí’ en la librería Neblí. | Foto: Cecilia de la Serna/The Objective

Para el escritor y articulista catalán, este libro “es el resultado de largas conversaciones en bares, callejeando, en torno a una buena mesa, por teléfono…a las que Ignacio decidió darle forma de libro tras complementarlas con varios correos electrónicos y llamadas telefónicas”. “Es como una macedonia de frutas”, asegura el escritor, quien agradece a Peyró el haber contado con él para este apasionante proyecto en tiempos en los que “leer y hacer ostentación de ello es un signo cool“.

En definitiva, ‘La vista desde aquí’ es una gran oportunidad para reflexionar sobre cuestiones de fondo de nuestro tiempo, cuando el arte de conversar está desapareciendo dando lugar a tertulias mediáticas que acostumbran a ser la anti-conversación, y en un ciclo en el que es posible que el diálogo esté adquiriendo un nuevo prestigio social, como contraste o incluso por esnobismo.

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