Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

La diálisis en Venezuela: un corredor de la muerte

Anna Carolina Maier

Foto: Daniel Hernández
El Estímulo

Las cuentas de Twitter del Ministerio de Salud de Venezuela y del ministro de esa cartera, Luis López, parecen las oficiales de la tierra de Narnia. Lo que allí se muestra es un país muy distinto a la Venezuela que hoy padecen sus ciudadanos.

Mientras en los tuits, el Ejecutivo se ufana de repartir medicinas y garantizar la salud a través del número 0800SALUDYA, la vida de 16.000 pacientes renales está en riesgo por la escasez de insumos para diálisis -procedimiento que se utiliza para extraer las toxinas y el exceso de agua de la sangre y del que dependen para sobrevivir-.

Durante la última semana han muerto cuatro personas a la espera del tratamiento en las unidades para diálisis paralizadas que se han convertido en una especie de corredor de la muerte.

Francisco Valencia, director de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y a la Vida (CODEVIDA), ha expresado a The Objective que el año pasado advirtió de que los centros de atención estaban teniendo serias dificultades debido a la intermitencia en el suministro de insumos. De hecho, muchos ya habían reducido las terapias de las cuatro horas correspondientes a dos, pero hace una semana la crisis se complicó.

32 de los 129 ambulatorios de hemodiálisis distribuidos en todo el país dejaron de prestar el servicio el viernes debido a la falta de filtros para las máquinas, sin los cuales no hay diálisis. Los demás funcionan con serias dificultades.

“Desde CODEVIDA alertamos de que se habían agotado todos los insumos a nivel nacional lo que pone en riesgo la vida de 16.000 personas que necesitan del tratamiento de diálisis”, ha expresado Valencia. Por esta razón, se están registrando numerosas protestas en el país.

La diálisis en Venezuela: un corredor de la muerte
Unos pacientes protestan ante un centro de salud por la falta de insumos. | Foto: Andrés Gerlotti / El Estímulo

“Hay pacientes que llevan más de seis días sin hacerse el tratamiento a pesar de que es interdiario. En la última semana ya hemos registrado cuatro fallecidos aunque quizá haya más”, ha añadido. La situación de los pacientes es un verdadero drama. Muchos saben que sus vidas dependen del proceso como es el caso del señor Luis González quien no ha logrado contener sus lágrimas ante la cámara de este reportero.

CODEVIDA afirma que la situación es “catastrófica” y prevé que empeore ya que la respuesta oficial no llega a ser ni una tirita que alivie el problema. El ministro de Salud, Luis López, escribió en su cuenta de Twitter este lunes: “Gobierno Bolivariano envía 15.096 dializadores (filtros) a las unidades de hemodiálisis en todo el país”. El asunto es que los 16.000 pacientes necesitan cada uno tres terapias a la semana y en cada una se usa un filtro. Un paciente que prefirió mantener el anonimato dijo a The Objective que, ante la situación de desesperación, la enfermera le propuso lavar el filtro, a pesar del riesgo que esto significa.

Tanto las unidades de diálisis hospitalarias como extrahospitalarias son subsidiadas por el Gobierno que a través del Seguro Social (SS) debería aportar la maquinaria e insumos necesarios. Según los encargados de los centros de salud, cada tratamiento cuesta unos 15 millones de bolívares (484 euros a cambio oficial) y el SS está pagando tan solo 40.000 bolívares por paciente.

Para tener una idea del valor de esos 15 millones en el país latinoamericano, se traduce en el sueldo durante todo un año de un tercio de los trabajadores formales. También es lo que cuesta un neumático, si se llega a conseguir pues estos también escasean.

Los encargados de las unidades que imparten el tratamiento también han denunciado que hasta el año 2016 esa entidad abastecía para un mes de tratamiento, pero desde el último semestre del año pasado solo llegaban dializadores para el trabajo de una semana.

La diálisis en Venezuela: un corredor de la muerte 2
Centro de hemodiálisis Riverside en Chacao. | Foto: El Estímulo y The Objective

Francisco Valencia explica que esta situación crítica es una lupa que permite observar tan solo una pequeña porción del grave problema sanitario en Venezuela. Afirma que en general en el país 300.000 personas con problemas crónicos de salud están en riesgo por la crisis de salud que el Gobierno insiste en negar.

El ministro de Salud, Luis López, aseguró a principios de diciembre del 2017 que no permitiría el ingreso de ayuda humanitaria. “Aquí nadie se arrodilla ante el imperio y mucho menos va a permitir que esta derecha imponga una supuesta ayuda humanitaria cuando nuestro pueblo está siendo atendido por el presidente Nicolás Maduro”, dijo López en Caracas a través del canal estatal VTV pero la ayuda resulta necesaria.

Para colmo, el número 0800SALUDYA a través del cual el Gobierno reparte a cuenta gotas algunas medicinas básicas y que es protagonista del Twitter oficial del Ministerio de Salud, es discriminatorio. La comunicación es realmente difícil y si te atienden, te piden el carnet de la patria -tarjeta de identificación impartida por el Gobierno-. Se trata de un DNI electrónico que regula la adquisición de alimentos y artículos de primera necesidad aunque poco sirve ante la falta de todo y, según la oposición, es utilizado como un mecanismo de control social.

CODEVIDA presentó una propuesta en el intento de mesa de negociación entre el Gobierno y la oposición que se lleva a cabo en República Dominicana para activar un mecanismo de cooperación internacional a través de la Organización Panamericana de la Salud o de la Organización Mundial para la Salud con los fondos de emergencia. “A través de los países amigos en Venezuela se podrían traer medicamentos al al país de forma inmediata. Y pueden llegar insumos hospitalarios para los 70 hospitales de mayor población que atienden al 80% de la población como un alivio a la situación”. El Ejecutivo se niega y de su disposición a resolver la crisis que continúa cobrando vidas.

Continúa leyendo: Las voces de los españoles en Venezuela

Las voces de los españoles en Venezuela

Lidia Ramírez

Foto: Harold Escalona
The Objective

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que los españoles éramos los extranjeros. Con no mucho más que un petate lleno de atuendos y recuerdos muchos de nuestros abuelos se vieron obligados a abandonar España huyendo de la Guerra Civil y posterior dictadura. Los archivos demográficos recogen que fueron más de medio millón de personas las exiliadas. Los principales países de destino fueron Francia, México y Argentina, pero importantes grupos también fueron amparados en otros países europeos y americanos como Venezuela, país que a día de hoy alberga a 180.497 españoles, 7.528 inscritos menos respecto a 2016, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, actualizados el pasado mes de enero.

Venezuela, “el país de las oportunidades”, “el paraíso terrenal”, “el de la gente amable, sonriente, feliz…”. Una nación que durante 40 años (1959 a 1999), fue una democracia ejemplar y un país muy próspero al que inmigrantes de todo el mundo acudían en busca de trabajo. Hoy, casi dos décadas después, ¿qué queda de ella tras años de corrupción, miseria y muerte? Para muchos nada, y es que el aparente resultado de las elecciones regionales en Venezuela este pasado domingo muestra que cualquier esperanza de un desenlace bienaventurado de la crisis a corto plazo es ya lejana. Sin embargo, son muchos los que se agarran con fuerza a los recuerdos sin perder la esperanza de recuperar al país que un día les tendió la mano, porque hoy son ellos los que prometen no soltarlo.

María del Pilar Puig, 66 años.

Nacida en Chelva, Valencia | 59 años en Caracas, Venezuela

Española de sangre y venezolana de corazón, abandonó España con tan sólo seis años, en el año 1958, “por razones política y económicas evidentes”, nos cuenta emocionada con voz entrecortada a través del teléfono. “Mi padre era republicano, no teníamos otra opción que salir de nuestra España”.

Su primer recuerdo de su llegada a Venezuela: “Gente sonriendo, muy feliz. Los venezolanos se reían muchísimo, era un contraste muy grande con los recuerdos que yo tenía de España”. Y es que por aquel entonces María del Pilar dejaba atrás la España franquista.  “Allí dejaba gente desolada, eran malos tiempos para el país”. Sin embargo, no los eran en Venezuela, la cual María del Pilar define por entonces como “la tierra de la abundancia”. Algo que contrastaba con la España de los 50, la del hambre, el atraso y la pobreza. Un país donde “no existía el futuro, solo la miseria”, recuerda. Ahora esa estampa parece repetirse en el día a día de esta española, pero en un país diferente y por situaciones distintas.

Entre tanta destrucción -económica y social- María del Pilar destaca la violencia delincuencial del país venezolano. “La violencia se usa como un mecanismo de estado, no hay ninguna seguridad, han tomado el país”, cuenta, y agrega: “El deterioro de la vida en estos últimos años de Maduro ha sido brutal”. Y es que con un acumulado de 21.752 homicidios durante 2016, Venezuela ratificó su condición como uno de los países más violentos del continente. Son datos proporcionados en el mes de marzo por la fiscal general Luisa Ortega Díaz.

Profesora de literatura española en la Universidad Central de Venezuela, asegura que el número de estudiantes matriculados en los últimos años ha bajado de forma considerable, destacando, por otro lado, como los chavales se ausentan de las clases para ir a defender su país. “De una clase de 25, vienen unos 7 alumnos. A ellos no les importa perder clases, lo que no quieren es perder su derecho a protestar“.

Guillermo López Gómez, 70 años

Nacido en Bilbao | 67 años en Caracas, Venezuela

Las voces de los españoles en Venezuela 1
Guillermo López junto a su mujer María de los Ángeles en su vivienda de Caracas, Venezuela. | Foto: The Objective

Con tres años Guillermo llegó a Venezuela, como María del Pilar, por razones políticas. “Mi padre luchó contra Franco, a terminar la guerra tuvimos que huir porque mi padre no encontraba trabajo”.  Poco recuerda de la España franquista que dejaba atrás, pero sí de su años de juventud en el país sudamericano. “Venezuela era el paraíso”, rememora Guillermo añorando aquellos años en los que en su tiempo libre le gusta realizar deportes acuáticos.

Trabajó duro, asegura, para construir un hogar. Hoy, a sus 70 años, se ve obligado a seguir trabajando junto a su mujer, María de los Ángeles, de 65, para simple y llanamente “poder comer”. Ambos trabajan como cobradores de deudas. Y es que de aproximadamente tres millones de adultos mayores que hay en el país, 900 mil no gozan de una pensión que les permita sobrellevar la crisis de la cual terminan siendo más vulnerables, sobre todo porque no encuentran medicinas, alimentos y no tienen dinero para comprar esos productos.  “A mí edad me veo en una situación muy complicada, debería estar tranquilo, sin embargo,  mi tranquilidad queda aún muy lejos”.

Guillermo asegura que reza cada día para no enfermar. Porque en Venezuela no tienes derechos ni a enfermar,  pues no existe un sistema de salud pública óptimo, las farmacias se encuentran sin medicamentos y cada vez son más las calles invadidas por largas colas de personas mayores que esperan cobrar la pensión al amanecer.

Con un hijo que emigró a España hace unos años, él también lo tiene claro: “Me iría a España con los ojos cerrados,  pero ni vendiendo todo lo que tengo aquí me alcanza para comprar un piso en España. Entonces, ¿qué hago, mendigo? Me tendré que aguantar”, apunta resignado antes de aclarar: “Que conste que amo a Venezuela, ella nos lo dio todo cuando lo necesitábamos. No se merece lo que le están haciendo“.

Montserrat Ranera, 55 años

Nacida en Barcelona | 33 años en Caracas, Venezuela

Montserrat lo tiene claro: “El país está peor que cuando llegué. Hemos retrocedido 60 años“.  Profesora de catalán en Caracas, asegura que cada vez son más los jóvenes, y también familias completas, que quieren aprender el idioma para en un futuro emigrar a Barcelona. “El país no ofrece futuro”, asegura Montserrat que también cuenta con una hija en España. En 2016 los venezolanos lideraron por primera vez las peticiones de asilo en España con 3.960 solicitudes del total de 15.755. Por detrás solo se sitúan sirios (2.975 peticiones) y ucranianos (2.570) cuyos países se encuentra en escenarios de guerra abierta. En 2012, un año antes de la llegada de Maduro al poder, sólo 28 venezolanos solicitaron asilo. Estas peticiones se han multiplicado por 141 durante con el ‘madurismo’.

Esta catalana residente en Caracas, llegó con 22 años a Venezuela de vacaciones tras estudiar un grado de Secretariado Ejecutivo y desde entonces allí sigue. De aquella acogida recuerda “un país muy alegre, con mucha vida. Había muchas posibilidades de hacer multitud de cosas, era un país muy virgen”, rememora. Ahora tres décadas después, queda un país para construir. “La destrucción económica y social ha sido terrible”, cuenta Montserrat, que además de dar clases de catalán en la capita venezolana, también imparte lecciones de cómo ahorrar en servicios en España, cómo buscar vivienda, etc.

A pesar de todo, Montserrat asegura: “No me arrepiento ni un solo día de haber venido a este país”.

María Teresa Fernández Merino, 82 años

Nacida en San Felices de Buelna, Cantabria | 59 años en Caracas, Venezuela

Libre es como se sintió esta cántabra de carácter alegre y jovial. Con 23 años llegó a Caracas junto a su hermano que ya llevaba varios años en la capital venezolana. Inmediatamente comenzó a trabajar de recepcionista en una clínica dental. Esto era casi impensable en la España de la postguerra que días antes había dejado a miles de kilómetros. “Me sentí libre por primera vez”.

Por libertad y por amor se resistió a volver, porque meses después de estar en Caracas, María Teresa conoció al amor de su vida, su “único amor”. Un músico mexicano que trabajaba en Radio Caracas Televisión. “Me enamoró mi marido, pero también el clima y la gente, porque una amistad aquí vale más que una fortuna“.

Durante 36 años estuvo trabajando en el Instituto de Previsión de las Fuerzas Armadas venezolanas donde tenía tres tiendas boutique. Allí se codeaba con los altos mandos del Gobierno. “Chávez me decía ‘la gallega’. Era muy amable.  Eso es lo peor”. Lobos con piel de cordero.  Y es que  María Teresa, que vive en una zona residencial de Caracas, asegura: “A esta zona no nos llega nada.  A ellos les encanta la gente pobre”.

Sin achaques importantes más allá que “los de la edad”, son su familiares en Costa Rica, Panamá, España y México los que les envían los medicamentos necesarios. “El paraíso terrenal, ahora es la caldera del diablo”. Y es que no hay una mejor descripción para un país con grandes reservas de petróleo, gas natural, hierro y oro, y que sin embargo, cuenta con un déficit del 90% de los productos básicos y la pobreza ha sufrido un aumento del 81%.

Con viajes frecuentes a España, su tierra madre, señala que nunca pensó en volver. “Después de haber vivido en un país tan acogedor, sin diferencias sociales, sólo de pensar en la nieve de mi pueblo me da algo”, cuenta risueña María Teresa, que a pesar de lo crudo de la conversación, no ha perdido la sonrisa ni el buen humor en ningún momento. Y es que ella lo tiene claro: “De mi casa en Caracas al cementerio, porque de aquí no me mueve nadie”.

Continúa leyendo: Los crímenes del lesa humanidad que se cometen en Venezuela

Los crímenes del lesa humanidad que se cometen en Venezuela

Anna Carolina Maier

Foto: Marco Bello
Reuters

“Armando fue en la mañana a la Universidad Central de Venezuela a meter sus papeles para estudiar Medicina. Quería ser anestesiólogo y tener seis hijos. Ese día, 3 de mayo, suspendieron las clases en el conservatorio, en El Paraíso, donde estudiaba chelo. Decidió irse a la protesta con su hermano mayor, Alejandro (21), donde se encontraría con su padre. Había cumplido 18 años dos meses atrás”, relató para el portal venezolano Prodavinci, Mónica Carillo D’Lacoste, madre de Armando Cañizales, uno de los 124 muertos, según el Ministerio Público, en las protestas antigubernamentales en Venezuela que se dieron con más fuerza entre el 1 de abril y el 31 de julio.

Carillo declaró que antes de eso no le permitían asistir a las protestas a pesar de que el joven insistía en que quería luchar para lograr un país que se pareciera, “aunque fuera un poco”, al que le habían contado sus padres haber vivido.

“En la tarde, recibí una llamada de mi esposo:  ‘Mónica, te voy a buscar, a Armando se lo llevaron al Hospital Domingo Luciani’.  Soy médico. Y Armando estaba manifestando en Las Mercedes. Sabía que de estar herido lo habrían llevado a la Policlínica Las Mercedes o al CDI. Cuando le vi la cara al médico, no hubo necesidad de que me dijera nada. Es la misma cara que me ha tocado poner muchas veces. Es algo que se aprende con los años de servicio. Solo pedí verlo. Me entregaron la ropa primero y supe que era un tiro. Lo destapé, estaba envuelto. No tenía dolor en la cara. Era un rostro en paz”, añadió para Prodavinci.

El asesinato de Cañizales forma parte de las cientos de razones por las que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, ha instado este lunes para que se abra una investigación internacional por los “crímenes contra la humanidad” que, según afirmó, se han podido producir en Venezuela durante las manifestaciones de este año.

Según un informe reciente de la ONU, entre estos delitos, cometidos tanto por funcionarios del Gobierno de Nicolás Maduro como por las fuerzas de seguridad del Estado, destacan los asesinatos durante las protestas, el uso de fuerza excesiva y letal, posibles ejecuciones extrajudiciales, malos tratos e incluso torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas temporales, allanamientos ilegales y violentos de viviendas particulares, juicios militares contra civiles y ataques contra periodistas.

¿Cuáles son los crímenes del lesa humanidad que la ONU pide investigar en Venezuela?
Imagen: ACNUDH

Asesinatos

De acuerdo con el Foro Penal venezolano, son 136 las personas muertas en el marco de las manifestaciones. Una cifra mayor a las que ha registrado el Ministerio Público. Específicamente, durante el mes de agosto fueron asesinadas dos personas en ese contexto, ambas por impacto de bala en la cabeza, presuntamente por disparos realizados por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Asimismo, la ONG sostiene que 46 manifestantes murieron a manos de las fuerzas de seguridad del Estado y 27 por colectivos armados afectos al Gobierno.

¿Cuáles son los crímenes del lesa humanidad que la ONU pide investigar en Venezuela? 1
Imagen: ACNUDH

Según el ACNUDH, la mayoría de las víctimas eran hombres jóvenes, de 27 años de media. También murieron 15 niños y 7 mujeres. En general, las víctimas eran estudiantes o personas que acababan de terminar sus estudios.

Entre estos jóvenes, además de Cañizales estaba Juan Pablo Pernalete de 20 años. El caso del estudiante de Contabilidad y jugador de baloncesto se convirtió en uno de los más polémicos cuando la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, recientemente destituida por la Constituyente, se pronunció al respecto mostrando su rechazo al uso excesivo de la fuerza en la represión de manifestaciones.

Durante una rueda de prensa, la primera que hacía Ortega Díaz de manera abierta a todos los medios tras largos años de apoyo al chavismo, sorprendió a la ciudadanía al sacar de una bolsa de cartón una bomba lacrimógena como la que presuntamente fue asesinado Pernalete. “¿Quién la disparó?”, soltó un periodista aún ante la advertencia de que ella no ofrecería respuestas sino que sólo daría una declaración. “La guardia”, respondió sin titubear. Bajó nuevamente la mirada al papel que llevaba con datos.

Contradijo así también al ministro de Comunicación e Información del Gobierno Nacional, Ernesto Villegas, quien había informado al país y “al mundo” sobre la tesis oficial que, como portavoz del ejecutivo, manejaba sobre la causa y móvil del homicidio.

“Todo indica la posibilidad de que esta pistola de perno cautivo haya podido ser el arma que causó el impacto en el pecho del joven Pernalete causándole la muerte”, dijo Villegas, mostrando otra arma e inclusive una foto del cuerpo del joven, lo que representó una violación al Código Orgánico Procesal Penal, porque esa imagen era parte del expediente prohibido a terceros, perteneciente a la Fiscalía.

Los análisis del Ministerio Público demostraron que la teoría del Gobierno era falsa. Y entre mentiras, los padres de Perlanete sólo claman justicia. En la puerta de su habitación cuelga un letrero que reza: “Mantener cerrada por favor”.

Las fuerzas de seguridad, asimismo emplearon armas de fuego con municiones tales como perdigones, “metras” (canicas) y piezas de varilla metálica, prohibidas para reprimir manifestaciones. El ACNUDH examinó el caso de Cañizales, entre estos ejemplos.

Además, el Ministerio Público inició investigaciones sobre al menos 1.958 denuncias por lesiones sufridas en el contexto de las manifestaciones.

Entre los casos están el de Yolyter Rodríguez, de 56 años, ama de casa y madre de tres hijos, quien denunció a Reuters que resultó herida en la cabeza con una bomba lacrimógena presuntamente disparada por las fuerzas de seguridad del Estado. El impacto le causó fracturas del cráneo y daño cerebral.

¿Cuáles son los crímenes del lesa humanidad que la ONU pide investigar en Venezuela? 5
Foto: Uselei Marcelino | Reuters

Arrestos

Por su parte, la organización defensora de DDHH Foro Penal -una de las fuentes que ha utilizado la ONU para su informe- destaca que el número total de arrestos arbitrarios fue de 5.341 desde el 1 de abril al 31 de agosto. 410 de estos fueron niños. Además, señala que aún permanecen 822 personas detenidas.

Destaca que en el mes de agosto hubo 156 detenciones arbitrarias, por lo que se notó “una disminución en la cantidad de personas detenidas con respecto a los meses anteriores” lo que para la ONG responde a una baja en las convocatoria de manifestaciones de calle por parte de la oposición venezolana durante ese mes, lo que “evidencia que los arrestos arbitrarios practicados por funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado de manera sistemática, obedecen a fines netamente políticos y de represión contra manifestantes”.

A esto se le suma que ACNUDH identificó un patrón de violaciones graves del debido proceso en los casos de detención documentados, como la falta de órdenes de arresto, la detención en régimen de incomunicación, la falta de acceso a un abogado y el incumplimiento del principio de presunción de inocencia.

De hecho, 705 civiles detenidos durante las manifestaciones fueron sometidos a la jurisdicción militar y acusados de delitos de naturaleza militar, en violación de las garantías de un juicio justo previstas en el derecho internacional de los DDHH.

Torturas y malos tratos

ACNUDH documentó también el empleo de diferentes formas de tortura y malos tratos. Según el informe, muchos de los detenidos que fueron entrevistados por las distintas ONG les propinaron fuertes palizas en todo el cuerpo, incluidos los genitales, con palos, barras de metal, alicates, cascos, bates de béisbol y armas.

“A veces, se envolvió a los detenidos en colchonetas para evitar que la paliza dejara marcas”.

Asimismo, fue noticia que unos guardias esposaron y suspendieron a un hombre en la tubería de un tanque de agua durante nueve horas con solo la punta de los dedos de sus pies tocando el suelo. Durante ese tiempo, recibió golpes sin interrupción y no se le dio agua ni comida.

Un abogado contó a ACNUDH que su cliente sufrió quemaduras hechas con cigarrillos y con el cañón caliente de un arma. Otros detenidos fueron obligados a arrodillarse durante largo tiempo y otros, a escuchar canciones y consignas progubernamentales durante horas.

Entre el 1 de abril y el 10 de julio de 2017, el Defensor del Pueblo -identificadi con el Ejecutivo- recibió dos denuncias de tortura y 122 denuncias de tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Allanamientos ilegales

Otro de los crímenes que denuncia ACNUDH fueron los allanamientos ilegales y violentos en conjuntos residenciales por parte de las fuerzas de seguridad con el objetivo de detener a manifestantes.

Uno de los que resultó especialmente violento fue en el conjunto residencial El Paraíso, comúnmente conocido como Los Verdes, formado por varios edificios de apartamentos donde viven unas 1.200 personas, en el lado oeste de Caracas.

El 13 de junio de 2017, de 6 a 9 de la mañana aproximadamente, unos 40 apartamentos fueron objeto de registro sin orden judicial. En la operación se produjo la destrucción generalizada de bienes y hubo 23 detenidos.

Algo similar sucedió en otro emblemático conjunto residencial de la misma zona llamado las Residencias Victoria, cuando el 2 de mayo la guardia comenzó a lanzar bombas a los edificios donde protestaban algunas personas en contra de la convocatoria hecha por Maduro de una Asamblea Nacional Constituyente.

En principio, las bombas fueron disparadas hacia los estacionamientos, incendiando dos vehículos que estaban allí, pero luego comenzaron a dispararlas directamente hacia los edificios incendiando incluso pisos.

Según la ONU, la crisis que atraviesa Venezuela ha empeorado este año. El país tiene un 82% de pobreza, de acuerdo con Caritas de Venezuela y una inflación anual de 700%.

Además, para que una familia de cinco miembros pueda adquirir una canasta alimentaria básica se requieren 18,9 salarios mínimos, reseña el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM). Desde el 1 de enero hasta el 13 de agosto, se habían registrado 9,927 homicidios, según el Observatorio Venezolano de Seguridad.

Todo esto ha conllevado a un incremento del número de solicitantes de asilo. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, calcula que, para mediados de julio de 2017, cincuenta mil venezolanos habían solicitado asilo, cifra que era casi el doble del número de solicitantes registrado en 2016.

Continúa leyendo: Juan Carlos Monedero: “Venezuela no forma parte de nuestros modelos”

Juan Carlos Monedero: “Venezuela no forma parte de nuestros modelos”

Anna Carolina Maier

Foto: Jorge Raya
The Objective

Ninguna propuesta de Venezuela la quiere para España. Esto lo comenta Juan Carlos Monedero después de una discusión durante una entrevista en un bar madrileño muy castizo que lleva el nombre del famoso pintor El Greco.

El cofundador del partido Podemos insiste en que los medios intentan deslegitimar la posibilidad de un cambio político en España al vincular a su organización con el gobierno de Venezuela. A pesar de que fue uno de los asesores del fallecido Hugo Chávez, considera que la prensa debe tratar también otros asuntos.

Ante el desafío independentista en Cataluña, asegura que hay que ser cuidadoso en los términos a usar para calificarlo, pero advierte de que “no debe llamarse referéndum lo que no tiene garantías para recibir ese nombre”.

Para el politólogo, Europa enfrenta cuatro grandes retos: el cambio climático, “producto de la mano del ser humano”, la “robotización de la economía”, el envejecimiento continental y “las guerras y migraciones”.

Considera que no se puede pensar el terrorismo independizado del colonialismo y las invasiones pero que para enfrentarlo se debe, entre otras cosas, darle más apoyo a los colegios públicos.

“¿Cómo es posible que unos jóvenes que son niños y han estudiado en nuestro colegios hayan hecho la locura (de los atentados de Barcelona y Cambrils)? No lo podemos saber porque los Mossos D’esquadra los han matado a todos. Es otra pregunta que debemos hacernos, si no había otra forma que ejecutándolos”.

Para Monedero “Podemos es la garantía del que la hace la paga” y confía en que llegará a ser gobierno.

Usted cofundó Podemos, ¿qué relación tiene ahora con la organización?

Yo creo que en el siglo XXI todo se está haciendo más líquido como dice Zygmunt Bauman. Creo que a los partidos, como a otros ámbitos de nuestra vida social, les va a ocurrir como a luz, que va a ser a veces honda y a veces particular. Los partidos van a ser a veces partido y a veces movimiento, a veces van a ser verticales y a veces más horizontales. A veces van a ser más concretos y a veces más abstractos. Yo me he salido del aparato pero vivo en ese ámbito más espontáneo, más flexible e informal, más de ideas, más de medio y largo plazo. Más libre. Donde no tengo la obligación de representar a nadie, sino que procuro representar ámbitos de pensamiento. Para eso, la libertad de no estar adscrito a ningún tipo de responsabilidad orgánica, me permite volar.

“En una sociedad sin conflicto, no haría falta la política”

¿Considera que el poder siempre corrompe? ¿Sintió en algún momento temor y por esto dio un paso atrás?

La frase correcta del dictum de Acton es que ‘el poder tiende a corromper’. Es absolutamente cierto. Siempre tenemos una tensión los seres humanos, desde que somos homo sapiens. Incluso me atrevo a decir que desde antes, porque si estudias primatología te das cuenta de que hay muchos comportamientos de primates idénticos a los de los humanos.

Digo que siempre hay una tensión entre el poder para y el poder sobre. Necesitamos el poder para porque solos los seres humanos no desarrollamos nada. Ni cazar, ni alimentarnos, ni organizarnos. En cambio, esa necesidad que tenemos del poder para siempre corre el riesgo de convertirse en poder sobre.

Entonces, quien controla estos resortes del poder puede tener la tentación de pensar que vas a ser su merienda, como pensaría un depredador o que puede apropiarse de tu esfuerzo. De hecho, la historia de las comunidades humanas, desde que tenemos noticia, es una historia de esta tensión entre el poder para y el poder sobre.

De hecho, siempre digo que a la pregunta ‘¿qué habría que quitarle a una sociedad para quitarle la economía?’, hay que responder que la escasez. La pregunta siguiente es ‘¿qué haría falta para que desaparezca la política?’ y la respuesta es el conflicto.

En una sociedad sin conflicto, no haría falta la política. Por tanto, es consustancial a la organización humana. Sabiendo esto, lo que tenemos que hacer siempre es vigilar muy de cerca al poder. Así evitar que el poder para se convierta en poder sobre.

Usted ha dicho que es más útil fuera del partido ¿Se siente útil ahora? ¿Qué hace en la práctica?

Soy más útil porque tengo tiempo para pensar en medio y largo plazo porque no estoy urgido por la lógica parlamentaria que es una devoradora de tiempos. Genera un entramado burocrático que no te deja tiempo para pensar un poco en qué es lo que viene. Eso explica la torpeza general de la política mundial. Hay algo en lo que podemos estar fallando y es que no estamos siendo capaces de diferenciar el partido de los cargos institucionales. Eso es un problema para todos los partidos y para Podemos. Se pierde la perspectiva de largo y medio plazo. Hay que pensar la política fuera de las instituciones. Eso lo puedo hacer porque no tengo ningún cargo. Puedo pensar más en qué está pasando en la calle porque puedo detenerme a pensar. Tengo la sensación de que los que están en la política institucional tienen dificultades para hacerlo.

Como ideólogo y fundador del partido, ¿siente que la organización sigue siendo fiel a la ideas fundacionales?

Podemos nació de las plazas, llegó a las instituciones y tiene que regresar a las plazas. Tiene que, de las plazas, ir otra vez a las instituciones en un viaje de ida y vuelta sin fin. La democracia no es un punto de llegada. De hecho, el socialismo debiera ser una democracia sin fin.

En esa misma idea, Podemos debe estar constantemente reinventándose. Han sido tres años y medios muy vertiginosos con siete elecciones sin pedir dinero a los bancos. Supliendo con mucho esfuerzo de tiempo personal ese dinero que no pedías a las instituciones financieras y eso también ha mermado mucho la posibilidad de pensarnos a nosotros mismos.

Yo creo que Podemos, en algunas ocasiones, ha tenido esas tensiones. De hecho, después de Vista Alegre II, es decir, del congreso interno, después de tres años y medio tendría que reordenarse el partido. Hay un año largo sin elecciones que permite esto. Permite mirarnos hacia dentro, ver lo que se está haciendo mal, identificar lo que convendría. Que los cargos del partido no sean los cargos de las instituciones para que el partido pueda tener una relación con la sociedad mucho más fluida y no marcada por las urgencias de las propias instituciones. En ese sentido, Podemos está ahora mismo en una fase. Está mirándose al espejo para ver qué ha hecho bien y mal.

Juan Carlos Monedero: “Venezuela no forma parte de nuestros modelos” 2
Foto: Sergio Pérez | Reuters

¿El partido está dividido? Por ejemplo, está el caso de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien ha dicho que no se identifica con Pablo Iglesias.

Sí y no. Yo era el candidato de Podemos a la Alcaldía de Madrid, pero por esta voluntad que tengo de no querer tener cargos hizo que decidiera no aceptarlo y fue cuando buscamos a Manuela Carmena. Si Podemos no hubiera presentado a Manuela Carmena, creo que ella no sería la alcaldesa, lo que no significa que ella tenga que responder a demandas de Podemos. Eso creo que es lo que ella intenta siempre hacer valer. Tiene un criterio propio. No es una militante de ningún partido, sino que ha representado un aire de familia que reclamaba Madrid, que lo impulsa Podemos, pero que va más allá. Como los medios siempre han querido identificar a Carmena con Podemos para atacarla, ella también procura blindarse. Pero es verdad que parte de los pesos pesados del Ayuntamiento de Madrid son militantes de Podemos y nos sentimos muy identificados con la Alcaldía de Madrid.

“Fue el esfuerzo que yo intenté construir en Venezuela y fracasé”

¿Cree que Podemos llegará a ser Gobierno?

Si. Estoy absolutamente convencido. No solo de esto sino que es la única manera de que se solventen problemas estructurales de España. España tiene cuatro heridas históricas que arrasa desde el Siglo XIX.

¿Cuáles son?

Una herida colonial. España fue imperio y lo perdió pronto, lo que la ha dejado arrastrando una mala relación con América Latina y con África. Tenemos un complejo histórico, que tiene que ver con esa herida.

Tenemos una herida territorial, de un país que se construyó por agregación, con unos Reyes Católicos que primaron el credo religioso sobre la identidad nacional y que, con esa lógica imperial, dejaron a los territorios sueltos. Eso permitió que Cataluña fuese construyendo una idea de Nación, absolutamente evidente desde el siglo XVIII.

Esa herida territorial no se va a solventar hasta que España no se reconstruya como un Estado plurinacional donde la gente tiene que sentirse catalana, vasca, gallega, andaluza y al tiempo española, pero tiene que sentirse parte de la nación más pequeña con la cual se identifican. Mientras no entendamos esa condición plural de España y esa nacionalidad diferente, la herida seguirá abierta.

Tenemos una herida social, propia de un país que cuando se estaba desarrollando el Estado social en Europa aquí sufrimos dos dictaduras: la de Primo de Rivera y luego la de Franco. Por tanto, somos el Estado más desigual de la Unión Europea. Por último, tenemos una herida ciudadana propia de un país con un estado fallido que fue incapaz de construir una sociedad igualitaria y con una idea virtuosa de lo colectivo.

Igual que en Venezuela existe esa figura arquetípica del Tío Conejo, el pícaro o el vivo, que es una figura típica española. Es la persona que en medio del compromiso con lo colectivo busca escaparse. Y por tanto, esa herida ciudadana, que tiene como objetivo superador el que entendamos que lo que es de todos, es de todos, no es de nadie. Que fue el esfuerzo que yo intenté construir en Venezuela y fracasé. Mi gran esfuerzo allí fue construir un Instituto Nacional de Administración Pública. Mi intento de colaboración allí consistió en construir funcionarios weberianos con un compromiso muy fuerte con lo colectivo.

¿Por qué fracasó?

Fracasé porque no fui capaz de llevarlo a cabo. La cultura rentista de Venezuela pesa más que la voluntad de cambio y eso es como una maldición que apenas se empezó a solventar durante los gobiernos de Chávez pero el hundimiento de los precios de petróleo y su desaparición frenó esa posibilidad de que Venezuela se reinventara de una manera alejada de ese rentismo petrolero.

Si uno quería alejarse del rentismo cómo es posible que la causa del no funcionamiento sea el propio rentismo ¿No hay otro sistema que se pudiese implantar? ¿Qué sistema recomendaría?

El problema es que Venezuela nunca fue un Virreinato, fue una Capitanía General y eso la ha llevado a arrastrar un déficit institucional histórico. Era muy esencial que Venezuela construyera un cuerpo de funcionarios públicos que ayudara, como decía Uslar Pietri a “sembrar el petróleo”. Utilizar la renta petrolera para construir una economía diferente para ser eficiente. Un Estado más eficiente hubiese sido capaz de evitar una de las grandes lacras que ha tenido esa condición rentista de Venezuela que es la corrupción.

Yo recuerdo a Chávez ya enfermo diciendo “necesito más tiempo” porque veía que solamente una figura de su talla y de su apoyo social podía frenar eso y que iba a ser muy difícil que el pudiera legar. Nadie que viniese después, aunque ganase unas elecciones, (tendría) esa capacidad de seguir incidiendo para cambiar la cultura rentista.

Esta larga explicación tenía detrás la pregunta de los problemas que tiene España y que, creo, que solamente los puede solventar alguien que se sitúe ya caminando hacia el futuro y no resguardando el pasado. Estoy seguro que ni el viejo PSOE ni el PP pueden dar respuesta a esto. El hecho de que el 80% del voto de Podemos sea de menores de 45 años es una señal de que Podemos va acompañando a la España que emerge.

Yo he escuchado a jóvenes que apoyan a Podemos pero le cuestionan que sea capaz de apoyar a un Gobierno como el de Nicolás Maduro.

Fíjate que esa acusación es una acusación construida mediáticamente. No es que nosotros apoyemos cualquier cosa que se señale como cuestionable democráticamente de Venezuela o de cualquier otro país. Sino que lo que planteamos es que se utiliza a Venezuela como una excusa para intentar debilitar cualquier posibilidad de cambio. Están asesinando a seis o siete personas diarias en Colombia ¿Lo saben tus compañeros trabajo?

La cosa es que en Venezuela asesinan a muchas más personas diariamente. Hay 28 mil muertos por homicidios al año.

Venezuela está viendo muertes en un conflicto social de recrudecimiento de la pobreza pero no son muertos políticos. En Colombia son asesinatos políticos. Si hubiese seis o siete asesinatos políticos diarios en Venezuela sería un escándalo mundial. En cambio, ¿cómo los puede haber Colombia y no pasa nada? ¿Por qué esa doble vara de medir? ¿Por qué España puede abrazarse con Arabia Saudí que está apunto de decapitar a 14 jóvenes por protestar en las Primaveras Árabes? Que no permite a las mujeres conducir, que lapidan a mujeres por adulterio ¿Dónde están las portadas de los periódicos? ¿La tertulias y aperturas de telediarios cuestionando a la dictadura Saudí?

Entonces, no es que nosotros defendamos las cosas que hace mal el Gobierno de Nicolás Maduro. Sino que nos parece una absoluta hipocresía porque al Partido Popular no le interesan los Derechos Humanos. Le interesa golpear a Venezuela porque entiende que golpeándola seguramente puede conseguir debilitar el Gobierno de Lula en Brasil, el del Movimiento País en Ecuador, del MAS en Bolivia. ¿Dónde está en la prensa española hoy que ayer descubrieron a un ministro de Temer, el gobernante ilegítimo de Brasil, con maletas llenas de dineros? En cambio, cualquier hecho que sucede en Venezuela (sale).

En particular, le pregunto sobre Venezuela porque estuve hasta hace poco viviendo allí, soy venezolana y quisiera conocer de primera mano su posición.

Pero ¿por qué no me preguntas por Colombia, por Brasil y otros países pero sí por Venezuela? Yo he vivido más tiempo en Alemania que en Venezuela.

Supongo que porque ha sido acusado de financiación ilegal por parte del Gobierno de Venezuela.

Pero las acusaciones todas están archivadas por los jueces, el 100 por 100.

Juan Carlos Monedero: “Venezuela no forma parte de nuestros modelos” 1
Foto: Sergio Pérez | Reuters

Aún así, el actual vicepresidente de la AN insiste en que como presidente de la Comisión de Contraloría puede decir que hay documentos no han sido investigados que mantienen la acusación.

Es mentira. Ellos han falsificados fotocopias. Esos diputados de la oposición han falsificado documentos y supuestos pagos que los bancos han negado. ¿Pero dónde está la cuenta? Entonces, los medios han inventado una mentira y los mismos medios se ven obligados a preguntar por mentiras que ellos mismos han publicado. Un poco de seriedad porque sino es un recurrente enredo en el que somos rehenes de las propias mentiras.

¿Usted no tienen ningún tipo de relación con el proyecto de explotación del Arco Minero, por cierto, no muy querido por Chávez?

No. ¿Qué relación puedo tener yo con el Arco Minero?

Hay rumores.

Son rumores interesados. Yo no sabía que había rumores interesado de gente que quiere vincular a Podemos con Venezuela. Me parece deshonesto porque lo único que busca, ya digo, es construir titulares que intenten debilitar una fuerza política que ha sido capaz de romper el bipartidismo y abrir ventanas de oportunidad democrática en España.

Entonces, ¿cómo no pueden atacar por nada? Porque hay 800 cargos del PP imputados por corrupción. En cambio, como no hay cargos contra Podemos…

¿Critican esto pero avalan un Gobierno corrupto como el venezolano?

¿Qué se avala?

Bueno, cuando murió Chávez usted fue al entierro en muestra de solidaridad.

¿Para ti el Gobierno de Chávez era ilegítimo?

No, pero sí un modelo fracasado ¿No lo considera así usted con 28 mil muertos al año?

Bueno, tu opinión sobre lo que sea un Gobierno fracasado, que me parece muy bien que la tengas, pero no sé, hasta qué punto, insisto, que eso se convierta en una posibilidad de diálogo con una persona a la que convocas como fundador de Podemos.

De hecho, llevamos un rato largo de la entrevista hablando de Venezuela y no de un partido político español que tiene propuestas para España pero siempre hay esa voluntad de llevarla a lo que hacen todos los medios que trabajan por intereses muy particulares y que no les interesa la verdad. No me parece honesto pero es quizá por cosas que seguramente ignoras como (por ejemplo) cómo se llama el presidente de Portugal o Marruecos cuando con quien tiene relación España es con Portugal y Marruecos. Y no hay ninguna pregunta en tu entrevista que tenga que ver con estos intereses reales.

Bueno, yo le comenté al inicio de la conversación que como periodista venezolana quería saber su postura sobre el país.

Pero The Objective no es un medio venezolano. Esto es una entrevista sobre el punto de vista concreto que quiere construir para vincular a Podemos con Venezuela. Que insisto es muy deshonesto. Si tu entrevista se centra en Venezuela y el titular es sobre Venezuela, será profundamente deshonesto.

¿Por qué? ¿No se trata de esto la libertad de expresión?

Porque Venezuela no forma parte de nuestros modelos, intereses y construcción política. Somos un partido político español que tiene propuestas para España.

¿Entonces se desvincula de Venezuela como partido político?

Lo que te estoy trasladando es que cuando alguien entrevista a (Jean-Luc) Mélenchon en Francia, si dedicáis el grueso de la entrevista a la relación con Venezuela, estáis siendo deshonestos. Lo que hay preguntarle es cuáles son sus propuestas políticas para Francia o para Europa.

Eso es su postura porque el periodista puede tener un foco en la entrevista. Eso lo enseñan en las escuelas de periodismo.

No. Enseñan ética periodística que por lo general no cumplís. ¿Por qué? Insisto, el intentar vincular a cualquier partido de cambio con Venezuela, cuando los medios internacionales están construyendo la demonización de Venezuela, lo que se busca es plantear que cualquier opción de cambio sea en Portugal, España, Alemania, Francia o México, lo que va a ser es repetir la situación actual en Venezuela. Es una construcción interesada y tramposa porque los medios de comunicación son empresas que trabajan por intereses aunque los periodistas tengan sueldos de miseria o sean despedidos cuando no responden a la línea editorial.

Eso es generalizar porque a mí jamás me ha pasado eso.

Tienes mucha suerte. Hay estudios que demuestran que los medios de comunicación en España son los peores del mundo, por cosas como esta.

¿Qué sería un buen medio para usted?

Hace unos años hubieses intentado centrar tu entrevista sobre ETA, buscando vincular a Podemos con ETA porque el enemigo antes era ETA. Ahora se busca vincular con Venezuela. Entonces no va a ningún lado y es una perdida de tiempo para ti, para mi y tus lectores porque es la entrevista que llevan haciendo desde hace tres años todos los medios. Demuestra que no les interesa lo que pensamos.

A mi me interesa saber qué piensa pero como venezolana quería conocer su postura (sobre el país) y por eso quise sentarme con usted a quien muchas veces ciertamente han vinculado con ser una mala persona. Me interesa hablar con la gente, por ello me dedico al periodismo.

Nos vinculan con ser malas personas… Eso justificó que luego viniera Franco y fusilara a una cantidad de personas. Es triste.

Bueno, no tenemos que seguir la entrevista si así lo prefiere.

No, claro que podemos. Yo estoy para clarificar todo lo que quieras. Pero son cosas diferentes lo que te puede interesar como persona a lo que es una entrevista en la que hablo para tus lectores pero eso no es una entrevista. Me acabas de demostrar que has venido a verme desde tus prejuicios.

No. Por eso estoy acá. No tengo prejuicios, vengo a preguntar.

Pero te han dicho que soy una mala persona. No vienes a ver a un santo.

Pero la vida es así. Uno tiene construcciones de otros y para ello uno se enfrenta para deconstruir eso o no.

Bueno…¿pero entiendes mi planteamiento?

Lo entiendo pero no estoy de acuerdo con imponerle a los periodistas lo que deben o no preguntar.

No les impongo pero es deshonesto. Ayer fue entrevistado un senador nuestro que estaba muy preocupado porque había dos, un eurodiputado de Podemos y una diputada, en la sala del aeropuerto de Barajas de inadmitidos y había saharauis y no les dejaban entrar.

Entonces, desde nuestra perspectiva, es muy importante que España está haciendo devoluciones en caliente que rompen los Derechos Humanos y la periodista le preguntaba por una supuesta pelea de Podemos. Los medios construyen un marco donde la gente de Podemos se está matando. Nosotros dedicamos buena parte de nuestro tiempo en intentar cambiar el país y el problema es que el Gobierno de España está devolviendo en caliente a inmigrantes sin cumplir los protocolos.

“La postura de Podemos pasa por entender que un referéndum reclama una serie de garantías que no tiene esta convocatoria del 1-O”

¿Ustedes se sienten cualificados para cambiar el país?

Por su puesto, la gente reconoce que Podemos tiene a parte de la gente más cualificada de este país.

¿Cómo calificaría el referéndum del 1 de octubre? 

No es un referéndum, es una movilización popular. La postura de Podemos pasa por entender que un referéndum reclama una serie de garantías que no tiene esta convocatoria del 1-O. Esto no quiere decir que no comprendamos que hay gente que quiere participar para intentar romper el inmovilismo, que entendemos que hay mucha gente que la esté fomentando porque no puede seguir este impass al que lo tiene sometido el PP, pero sabemos también que tiene problemas. Que beneficia a una lógica independentista (de la) que nosotros no participamos, que no debe llamarse referéndum lo que no tiene garantías para recibir ese nombre y que creemos que lo que hay que hacer es trabajar por un referéndum vinculante con garantías.

¿Qué tipo de Gobierno puede surgir del resentimiento?

El que vemos en el Partido Popular, que es un Gobierno del resentimiento porque no soporta que haya 800 cargos del PP imputados cuando históricamente nadie ha imputado a la derecha por robar. Por tanto, están profundamente preocupados y tiene un gran resentimiento contra Podemos porque sabe que Podemos es la garantía del que la hace la paga. Tenemos 71 diputados que no van a dejar que ningún ladrón y nadie que haya sacado dinero de las arcas públicas o que haya pagado sobreprecio por contratos o malversado fondo, pueda quedar impune.

Juan Carlos Monedero: “Venezuela no forma parte de nuestros modelos” 3
Foto: Andrea Comas | Reuters

Continúa leyendo: ¿Por qué el metro de Madrid circula por la izquierda?

¿Por qué el metro de Madrid circula por la izquierda?

Redacción TO

Foto: Victor R. Caivano
AP

La sorpresa es común en el turista o en el recién llegado a Madrid. ¿Por qué el metro circula por la izquierda? Existen dos teorías principales.

La primera apunta a los látigos como causa fundamental de esta característica del suburbano de la capital. En el momento de la inauguración de la primera línea del metro, el 17 de octubre de 1919, los coches en Madrid circulaban por la izquierda, ya que los conductores de los carruajes llevaban las riendas de los caballos con la mano izquierda y los látigos para fustigarlos con la derecha. Por eso, para no darle un latigazo accidental a un peatón en la cara, se estableció que estos vehículos viajaran por el carril izquierdo. En consecuencia, el metro imitó esta característica y se decidió que el suburbano circulara por la izquierda. Posteriormente, cuando se estableció legalmente que el sentido de la circulación de los coches en la superficie sería el derecho, resultaba demasiado caro volver a señalizar toda la red del metro, así que la cosa se quedó como estaba.

Otra teoría tiene su epicentro en el Reino Unido. Según esta hipótesis, las infraestructuras del suburbano de la capital se compraron y se diseñaron imitando las inglesas, donde ya estaba establecido el carril izquierdo como norma de circulación, así que este sistema se importó a Madrid.

En la superficie, Madrid también circuló inicialmente por la izquierda. Pero no era así en otras ciudades españolas, como Barcelona, que siempre ha circulado por la derecha. En 1924, Madrid cambió su normativa y la circulación pasó a tener lugar por el carril derecho. No obstante, no fue hasta los años 30 del siglo pasado cuando se adoptaron normas nacionales que equipararan la circulación del tráfico en todo el territorio español.

Y el caso de los trenes no es el único en el metro de Madrid. Muchas de las escaleras mecánicas del suburbano de la capital circulan por la izquierda, pero en este punto el caos es mayor, ya que no todas lo hacen. Es decir, si uno ve un par de escaleras mecánicas en el metro, ha de prestar atención al sentido en el que circulan antes de subirse a ellas. E incluso una vez dentro de la escaleras, la dicotomía entre la izquierda y la derecha continúa: un viajero que desee quedarse parado y bajar o subir sin moverse, al ritmo de las propias escaleras mecánicas, debe arrimarse al lado derecho de las escaleras. Por contra, un viajero que tenga prisa y prefiera caminar por las escaleras mecánicas, debe hacerlo por el lado izquierdo.

Y la curiosidad del sentido de la circulación no es la única. La famosa estación fantasma de Chamberí también alimenta conversaciones entre los usuarios del metro, que diariamente cruzan una estación en la que nunca para el metro entre Iglesia y Bilbao. El motivo de que ya no esté operativa es la cantidad de usuarios que tiene el metro. Ante el aumento del uso del suburbano en los años 70, se decidió aumentar la capacidad de los trenes añadiéndoles más vagones. En consecuencia, hubo que ampliar todas las estaciones para que cupieran los nuevos trenes. La ampliación de la estación de Chamberí resultó imposible y Metro de Madrid decidió clausurarla. Eso sí, hoy sigue operativa como museo y como curiosidad histórica de la ciudad.

TOP