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La gente que vive con un perro vive más… ¡Y mejor!

Carola Melguizo

Foto: Paula Piccard
Flickr bajo Licencia Creative Commons

Está científicamente comprobado que convivir con animales es bueno para la salud emocional de los humanos. Alivian el sentimiento de soledad, refuerzan la autoestima y disminuyen los niveles de estrés. Pero en el caso de los canes los beneficios son también físicos. Hay estudios que aseguran que la gente que vive con un perro vive más tiempo y tiene menor riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. La clave, según los investigadores, está en el estilo de vida.

Un estudio realizado por la Universidad de Uppsala, en Suecia, con el objetivo de investigar la relación que existe entre tener un perro y la enfermedad cardiovascular incidente (ECV) proporciona evidencia convincente de que quienes conviven con un perro tienen menor riesgo de muerte tanto por enfermedades cardiovasculares como por otras causas, incluso después de incluir factores determinantes como el tabaquismo o el índice de masa corporal. Los resultados se publicaron en el periódico científico Nature y rápidamente fueron recogidos por la prensa especializada.

Para desarrollar la investigación, el equipo revisó la base de datos nacional sueca y centró el análisis en 3,4 millones de personas de entre 40 y 80 años, que no tenían antecedentes de enfermedad cardiovascular y siguieron sus registros de salud durante aproximadamente 12 años. El rango de edad se eligió para excluir a las personas más jóvenes, que tienen por lo general un bajo riesgo de ECV y a las personas de edad avanzada, que tienen pocas probabilidades de tener un perro. Los investigadores controlaron factores como la edad, el sexo, el estado civil, los ingresos hospitalarios, etc y en paralelo, revisaron el registro de propiedad de perros durante el mismo período.

Aquellos con perros que viven en hogares unipersonales registraron un porcentaje menor de riesgo de ECV y una menor mortalidad por causas asociadas o no a las enfermedades cardiovasculares. Pero los beneficios no son sólo para quienes viven solos. Los hogares con múltiples personas también registraron una disminución, aunque menor, en la posibilidad de muerte debido a una ECV al incluir a un perro en la familia. Las razas grandes son, según los investigadores, más beneficiosas que las razas pequeñas. Sin embargo, la investigación no refleja qué aspecto de la convivencia con los perros es el que mejora la salud de los humanos.

Las razas grandes tienen más actividad física | Roger Smith vía Flickr

Tove Fall, veterinario, profesor asociado de epidemiología y autor del estudio, apunta: “Ser dueño de un perro es una buena motivación para salir y hacer ejercicio, y puede brindar cierto apoyo social”. Aunque no hay datos concretos, el aumento en la actividad física parece ser el factor determinante. Pero no es el único. “Otras explicaciones incluyen un mayor bienestar general y los efectos del perro en el microbioma bacteriano del propietario”, explica Fall. Estudios anteriores han demostrado que crecer con un perro en casa puede disminuir las alergias en niños y Fall sugiere que también pueden representar un refuerzo inmunológico para los adultos.

A pesar de no haber sido diseñado para mostrar una relación de tipo causa-efecto, ni para determinar exactamente cuáles son los factores que influyen en el descenso del riesgo de sufrir una ECV, el estudio es especialmente relevante porque las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, representando, en el año 2016, el 45% de todas las muertes en Europa. Un perro no puede garantizar que una persona viva más o menos tiempo, así que esa jamás debería ser una razón para adoptar, pero los beneficios de compartir el día a día con ellos sí pueden marcar una diferencia en nuestra estado de salud general. Es ahí donde se manifiesta la relación entre vivir con perros y vivir por más tiempo.

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El vínculo entre un perro y su humano se parece mucho al que existe entre un bebé y su madre

Carola Melguizo

Foto: MARIANA BAZO
Reuters

Todo aquel que ha tenido la suerte de convivir con un perro sabe lo fuerte que puede llegar a ser la conexión con el animal. El amor que sentimos por ellos es tan fuerte y tan profundo que puede incluso compararse con el de una madre y su hijo. Para quien no lo haya experimentado puede parecer exagerado o incluso imposible, pero no se trata de una leyenda urbana. Hay estudios científicos que lo respaldan. La clave está, como casi siempre, en la hormonas porque al final el amor eso eso, cuestión de química.

Estudios realizados por científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu, en Sagamihara, Japón, demuestran que la oxitocina, conocida popularmente como la hormona del amor, es la responsable de que la conexión que se establece entre un perro y su humano sea tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos. Simplificando mucho, el simple contacto visual es suficiente para crear ese amor. Bonito ¿No? El estudio fue publicado hace un tiempo por la revista Science, de la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias (AAAS).

Cuando una madre mira a su bebé a los ojos, los niveles de oxitocina del bebé aumentan, lo que hace que el bebé vuelva a mirar a los ojos de su madre y que esta a su vez libere más oxitocina, desencadenando una retroalimentación positiva que, según estudios, crea un fuerte vínculo emocional entre la madre y el niño, lo que contribuye a la supervivencia de la especie. Los investigadores del equipo japonés liderado por Takefumi Kikusui querían averiguar si ocurría lo mismo con los perros. Para ello, llevaron a cabo varios experimentos con 30 perros, 15 hembras y 15 machos, de diferentes razas y edades, y sus dueños, 24 mujeres y 6 hombres.

El vínculo entre un perro y su humano se parece mucho al que existe entre un bebé y su madre 1
Un perro y su instructora en la exposición de perros de Kennel Club de Westminster | Imagen de Mike Segar para Reuters

En uno de los estudios, se recogieron muestras de orina tanto de perros como de humanos y luego se pidió a los propietarios que interactuaran con su animal en una habitación durante 30 minutos. En este tiempo, los propietarios, en su mayoría, se mostraron afectuosos, acariciaron a sus animales y hablaron con ellos. También se miraron a los ojos, algunos durante un par de minutos, otros durante unos segundos. Luego, se les repitieron las pruebas de orina y se analizaron los resultados. Los niveles de oxitocina de ambas especies aumentaron tras el contacto visual prolongado. Cuanto más contacto visual, mayor aumento en los niveles de la hormona en el cerebro. En las parejas que estuvieron más tiempo viéndose a los ojos, los perros, tanto nachos como hembras, tuvieron un aumento de 130% en los niveles de oxitocina. En el caso de los humanos, el aumento fue del 300%, también en ambos sexos. En las parejas que no se vieron mucho a los ojos, no hubo aumento de oxitocina.

El mismo experimento se realizó con lobos domesticados. Pero, a pesar de tener una buena relación con sus humanos, los lobos, a diferencia de los perros, no buscaron el contacto visual y sus niveles de oxitocina no aumentaron. Como explica Kikusui: “Los lobos que tienen una relación muy estrecha con sus criadores no pueden estimular la oxitocina en ellos, posiblemente debido a la falta de contacto visual. El uso de este contacto visual hacia el dueño es diferente entre los perros y los lobos, y esta es la razón por la que los lobos no tienen este tipo de vínculo con los humanos.”

La segunda fase consistió en recoger muestras de orina antes y después de la interacción, pero esta vez con una diferencia importante: Los investigadores rociaron oxitocina en el hocico de algunos perros antes de que interactuaran con los humanos. Las hembras que recibieron la oxitocina pasaron un 150% más de tiempo mirando a los ojos de sus dueños, quienes a su vez tuvieron un aumento de 300% en sus niveles de oxitocina. No se observó, en cambio, ningún efecto en perros machos o en perros que fueron rociados con un aerosol que contenía una solución salina y no oxitocina. Científicos sugieren que el aerosol nasal puede haber afectado sólo a las hembras porque la oxitocina desempeña un papel más importante en la reproducción femenina, siendo clave durante el parto y la lactancia.

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Una mujer se encarga de un perro en un centro de evacuación para mascotas. | Imagen de Kim Kyung-Hoon para Reuters

Las conclusiones del estudio son claras: “El mismo mecanismo de conexión, basado en el aumento de la oxitocina al mirarse, que fortalece los lazos emocionales entre las madres y sus hijos, ayuda a regular también el vínculo entre los perros y sus dueños.” Esto explica también por qué los perros se han familiarizado con gestos humanos que resultan mucho más difíciles de aprender para otros animales. Es alucinante lo que se puede conseguir con una “simple mirada”, que en realidad, como ha quedado demostrado, de simple no tiene nada. En cualquier caso, más allá de la oxitocina, este domingo 07 de mayo se celebra en España el Día de la Madre así que ¡felicidades a todas aquellas mujeres que se sienten madres, independientemente de la especie! Disfrutad de vuestro día y gracias por hacer del mundo un lugar mejor.

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Continúa leyendo: Los perros pueden leer las expresiones faciales de los humanos

Los perros pueden leer las expresiones faciales de los humanos

Carola Melguizo

Foto: Alan Levine
Flickr bajo Licencia Creative Commons

Los perros tienen un truco infalible para evadir el conflicto: evitar el contacto visual cuando los humanos están enfadados. Miles de años de domesticación han hecho que los canes entiendan eso de que dos no pelean si uno no quiere y que puedan leer las expresiones faciales de los seres humanos, sean o no de su manada, diferenciando las caras felices de las que no lo son. En palabras de la adiestradora Turid Rugaas: “Para un perro es mucho más importante evitar conflictos que ser obediente.” Esto podría explicar, de cierta forma, que cuando se trata de otros perros, en cambio, tiendan a sostener la mirada.

La conexión emocional que existe con los humanos no necesita ningún tipo de estudio. Todo aquél que ha vivido con uno puede dar fe de cómo los perros son capaces de entender el estado de ánimo de los distintos miembros de la familia. Ahora bien, qué pasa cuando perro y humano no se conocen. Responder de forma apropiada a las señales emocionales del otro es fundamental para todas las criaturas sociales, principalmente porque permite anticipar sus intenciones. Supervivencia pura y dura. Los animales son capaces de hacerlo con sus semejantes. Pero interpretar las emociones de otra especie es un proceso complejo que requiere un cerebro capaz de evaluar, comparar y asociar representaciones mentales de imágenes y sonidos. Hay estudios científicos que demuestran que los perros pueden hacerlo.

Un grupo de científicos de la Universidad de Helsinki, Finlandia, demostró, con 31 perros de 13 especies, que los perros evalúan las expresiones faciales amenazantes por su validez biológica, utilizando como evidencia los patrones de observación. En la revista científica PLOS One, los investigadores explican que para el estudio pidieron a los perros que se sentaran frente a una pantalla de vídeo sin ningún tipo de interacción humana y les mostraron imágenes de expresiones amenazantes, agradables y neutrales tanto de perros como de humanos y realizaron un seguimiento de su mirada.

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Los canes entiendan eso de que dos no pelean si uno no quiere. | Foto: John O’Beirne vía Flickr bajo Licencia Creative Commons.

La primera conclusión del estudio es que el comportamiento de observación de los perros varía dependiendo de si miran a otro perro o a un humano. Aunque en términos generales analizan toda la cara, hay determinadas características de las expresiones que llaman su atención. En el caso de los humanos, los perros dedican más tiempo a estudiar los ojos y si la persona está enfadada, tienden a mirar hacia otro lado. Si se trata de otro perro, en cambio, lo que más les llama la atención es la boca, especialmente la de los perros amenazantes y dedican más tiempo a estudiar su cara. Sanni Somppi, jefe del equipo de investigación, asegura que “La domesticación puede haber equipado a los perros con una sensibilidad para detectar las señales de amenaza de los humanos y responderlas con señales pronunciadas de apaciguamiento.”

Otros estudios relevantes

Pero la capacidad de entender nuestras emociones que tienen los perros va más allá de distinguir expresiones faciales. Un estudio de la Universidad de Lincoln, Reino Unido, publicado en la revista científica Biology Letters de la Royal Society británica demostró que los perros comparten con los humanos la capacidad de combinar, comparar y asociar  signos emocionales de otra especie. A 17 perros de diferentes razas y edades se les mostraron dos imágenes de la cara de una misma persona, una visiblemente contenta y otra enfadada, asociadas a una voz que expresaba también ambas emociones.

La actividad permitió a los investigadores comprobar que los perros prestaban más atención si las expresiones faciales eran concordantes con la voz, lo que les permite suponer que los perros eran capaces de analizar el vínculo y establecer si la información era coherente o no. Lo mismo ocurrió al repetir la actividad con imágenes de perros y ladridos. Kun Guo, uno de los investigadores, explica: “Nuestro estudio muestra que los perros tienen la capacidad de integrar dos fuentes de informaciones sensoriales diferentes y tener una percepción coherente de las emociones humanas.” Lo realmente relevante de este hallazgo es que hasta entonces, esta capacidad cognitiva sólo había sido detectada en los seres humanos.

Continúa leyendo: Por qué el Ministerio de Defensa quiere que adoptes un pingüino

Por qué el Ministerio de Defensa quiere que adoptes un pingüino

Redacción TO

Foto: Mark Baker
Reuters/Archivo

En su afán y compromiso por salvaguardar la Antártida y el medio ambiente, el Ministerio de Defensa puso en marcha hace ya años una curiosa y original campaña de apadrinamiento de pingüinos. La de esta edición hace el número 31 y comenzó el 8 de enero y finalizará el 15 de Marzo.

Apadrinar un pingüino es muy sencillo, además de gratis, ya que se trata de rellenar un formulario que el personal de Defensa encargado de la campaña se ocupará de gestionar lo antes posible, aunque ante la avalancha de peticiones ya ha indicado que el proceso puede sufrir algún retraso.

En la ficha debes incluir el nombre que quieres que lleve tu pingüino. Defensa te enviará un diploma con tus datos y los de tu pingüino.

¿Qué supone apadrinar un pingüino?

Cuando uno cumplimenta el formulario está adquiriendo un compromiso personal de “cuidar el medio ambiente” en general. Es una manera, aseguran los responsables de la campaña, de garantizar que nuestros pingüinos apadrinados y sus crías puedan seguir viviendo en la Antártida.

En esta ocasión y como novedad respecto a las anteriores campañas, esta edición va acompañada por otra buena causa. El ‘RETO DE 5.000 pingüinos contra el Cáncer‘, cuya finalidad es recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), donde se podrán hacer fácilmente donaciones a esta asociación. “El 100% del dinero recaudado será entregado a dicha asociación”, asegura Defensa, quien anima a todos a colaborar.

Científicos y militares españoles en la Antártida

La pregunta es ¿qué tiene que ver el Ministerio de Defensa con los pingüinos? Lo cierto es que el origen de estas campañas está directamente relacionado con la presencia del Ejército de Tierra en la base española Gabriel de Castilla situada en la Isla Decepción, en el archipiélago de la Sethland del Sur, donde científicos y militares realizan diversas actividades en el marco de la Campaña Antártica.

Por qué el Ministerio de Defensa quiere que adoptes un pingüino
Investigadores del proyecto PINGUFOR estudianel comportamiento y fisiología de los pingüinos barbijos en relación con el cambio climático. Foto: Campaña Antártica ET / RRSS

Algo que ocurre desde 1988 en colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia y el Comité Polar Español. “Nuestra misión en la Antártida tiene como finalidad proporcionar apoyo logístico a la investigación científica en la base Gabriel de Castilla y realizar proyectos de investigación y experimentación de interés para el Ejército en las áreas de transmisiones, medio ambiente, sanidad, bromatología o vestuario y material de campamento”, explica el ministerio.

El Comité Científico para la Investigación en la Antártida, órgano en el que están representados 32 países, recibió el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2002, como “reconocimiento al conjunto de la investigación científica en la Antártida, el único continente virgen, libre de tensiones políticas y económicas, y dedicado a la ciencia”.

La representación de España en el continente se encuentra en la base Gabriel de Castilla de la isla Decepción y, según Defensa, es “un símbolo de las capacidades de nuestras Fuerzas Armadas para desempeñar misiones a gran distancia, en condiciones climatológicas extremas, y en cooperación con otros sectores muy diversos de la sociedad como los investigadores científicos y universidades de toda España”.

Continúa leyendo: Los tres ejercicios diarios para rejuvenecer el rostro

Los tres ejercicios diarios para rejuvenecer el rostro

Redacción TO

Foto: Lesly Juarez
Unsplash

Una serie de ejercicios faciales diarios o incluso realizados en días alternos durante 20 semanas –5 meses– mejoran considerablemente la apariencia de nuestra cara, tal y como ha revelado un estudio publicado en JAMA Dermatology. “Ahora tenemos evidencias de que hay ejercicios faciales que reducen los signos visibles de la edad”, explica Murad Alam, director del estudio y profesor de Dermatología en la Northwestern University Feinberg School of Medicine, en unas declaraciones recogidas por la revista Futurity. “El resultado de esta práctica estira y fortalece los músculos de la cara, provocando que se mantengan más firmes y tonificados, igual que los de una persona más joven”.

Alam reivindica las conclusiones de su investigación como un complemento para otros tratamientos cosméticos y defiende que se trata de una solución “low-cost y saludable” para parecer “más joven”, así como la primera que prueba científicamente esta premisa.

Con el paso de los años, la piel pierde elasticidad y la capa de grasa entre el músculo y la piel se vuelve más fina. El principal problema de esta circunstancia es que esta capa es decisiva para dar forma al rostro. A medida que avanzan los años, estas capas de grasa pierden firmeza y la piel presenta una apariencia más caída. Con todo, este equipo científico parece haber encontrado una forma de combatir este fenómeno. “Si el músculo que está por debajo se hace más grande y más firme, la piel mantiene su forma”, relata Emily Poon, profesora de Dermatología en Feinberg y colaboradora del estudio.

Los tres ejercicios diarios para rejuvenecer el rostro
El estudio revela la importancia de sonreír como ejercicio antiedad. | Foto: Alvin Mahmudov/Unsplash

Las mujeres que fueron objeto de análisis tenían edades que oscilan los 40 y los 65 años y recibieron sesiones de entrenamiento para aprender a hacer estos ejercicios durante una hora y media. Después tuvieron que continuarlos en sus casas: las primeras 20 semanas haciendo estas prácticas a diario durante 30 minutos y luego entre nueve y 20 semanas en días alternos. Los participantes aprendieron hasta 32 ejercicios distintos.

Uno de ellos consistía en el siguiente proceso: abrir la boca en forma de O, colocar el labio superior sobre los dientes, sonreír ampliamente para levantar las mejillas, colocar los dedos sobre la parte superior de la mejilla y hacer una pequeña sucesión de levantar y soltar las mejillas. Otro ejercicio se basaba en sonreír sin mostrar los dientes y juntando los labios, forzando a los músculos de las mejillas a quedar bien arriba. Luego se deben poner los dedos en las comisuras de la boca y deslizarlos en un movimiento ascendente, persistiendo en esta presión durante 20 segundos.

Aunque los resultados son esperanzadores, el estudio se realizó sobre una muestra relativamente pequeña –26 personas– y únicamente sobre mujeres de mediana edad. Sin embargo, el análisis posterior determinó que el rejuvenecimiento era visible y de hasta tres años según la Merz-Carruthers. Asimismo, descubrieron que en el proceso hay dos fases determinantes, y estos son la octava y la vigésima semana. En YouTube hay cuentas como la de Dakidissa S. que muestran cómo ejercitar otras modalidades de gimnasia facial.

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