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La T: Hackers, ciberfeminismo y un nuevo modelo de ciudad para Barcelona

Beatriz García

Foto: La T Barcelona
La T Barcelona

El recién inaugurado Laboratorio de Tecnopolíticas para el bien común convierte el barrio Poblenou en un centro del debate sobre el poder de la tecnología en manos de los ciudadanos

Somos multitudes conectadas. Fenómenos como la Primavera Árabe, el Movimiento 15-M, Wikileaks o Anonymous demostraron el poder revolucionario de la tecnología como resistencia ciudadana y vehículo para la revolución. Pero, ¿podemos seguir creando nuevas formas de resistencia y democracia a través de las redes y los dispositivos tecnológicos? ¿Puede la realidad virtual, el movimiento maker, los hackers y el ciberfeminismo aliarse con los vecinos para transformar radicalmente una ciudad? ¿Y el mundo? Para los miembros de La T no sólo es posible, sino que ya está ocurriendo. Este laboratorio de tecnopolíticas para el bien común, instalado en el corazón tecnológico y gentrificado de Barcelona, el barrio de Poblenou, nació hace pocos meses siguiendo la tradición de los antiguos ateneos y espera convertirse en un espacio de debate, experimentación y unión de colectivos para pensar el futuro, cambiar el presente y “disputar al dinero y las grandes empresas las tecnologías que están prefigurando el mundo”, señala Javier Toret, coordinador de La T y autor del estudio ’Tecnopolítica y 15M. La potencia de las multitudes conectadas’.

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Inauguración de La T con la participación del presentador de televisión Bruno Sokolowicz | Imagen vía La T Barcelona

Detrás de este grupo de investigadores y activistas, que se nutren de la filosofía hacker y DIY (do it yourself), se encuentra la consultora tecnológica Thoughtworks España, el colectivo de tecnopolítica de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) y el grupo TecnopolíticaBCN, que lleva años trabajando los vínculos entre tecnología y política ciudadana. Y aunque sus objetivos son múltiples y el trabajo de La T acaba de empezar, lo más importante, dice Toret, es “el proceso de unión entre resistencias, cuerpo y creación colectiva”.

El 15 de mayo de 2011 miles de españoles, desesperados por la crisis económica e indignados por la pasividad del Gobierno, se lanzaron a la calle, acamparon en las plazas y protestaron pacíficamente por una democracia real y contra el excesivo poder de los bancos. Así nació el Movimiento 15M, la Spanish Revolution que inspiró a Occupy en Estados Unidos y a la Nuit Debout en Francia. Gran parte de este Cambio, de esta explosión de indignación colectiva y organizada, se gestó en las redes. Fue el día en que nos dimos cuenta que además de consumir tecnología podíamos reapropiárnosla. Para Héctor Huerga, responsable de Comunicación de La T, las tecnología no son políticamente neutras, sino campos de batalla. “El sólo hecho de que la tecnología haya sido legitimada por las personas a través de su uso diario ya representa un cambio sin vuelta atrás y no se le puede poner barreras. Frente a la visión hegemónica de la industria tecnológica, han surgido nuevas formas de resistencia, reapropiación y construcción de alternativas orientadas a la autonomía social y la sostenibilidad, y tal vez sean los estamentos oficiales quienes deban adaptarse a estos cambios, y no al revés”, concluye Héctor.

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La T son personas apasionadas de la tecnología y la transformación social. | Imagen vía La T Barcelona

El “invento” de las Smart Cities

Barcelona es una de las capitales de la vanguardia tecnológica, situándose entre las treinta ciudades más inteligentes del mundo, un proyecto de urbe del futuro sostenible donde las tecnologías de la comunicación y la información se emplearán para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. No obstante, hay muchas voces críticas que califican las Smart Cities de concepto marketiniano, vacío y, como afirma la directora de Proyectos de La T, Thais Ruiz de Alda, un instrumento para favorecer a las grandes empresas: “Las Smart Cities son un invento para que las tecnológicas vendan su software o usen contratos de servicios para privatizar infraestructuras que recuperar más adelante y que implican unos desembolsos desorbitados. Nosotros queremos hacer frente al discurso de las ciudades inteligentes y es bueno que existan en Barcelona comunidades con conocimientos profundos en tecnopolítica que denuncien estos abusos”.

Mientras, Toret califica de “nefasto” el plan de Smart City de Barcelona, sobre todo en el Poblenou, que desde que se convirtió en [email protected] ha sufrido los efectos de la gentrificación y el encarecimiento del alquiler. “Parece que las empresas que conforman el [email protected] no han encontrado una fórmula social y ambientalmente sostenible que sirva como ejemplo para que la inclusión, la diversidad y el medioambiente mejoren la vida de estos barrios”, añade Héctor Huerga. Por eso La T nace con la vocación de ser un ateneu experimental, que vincule a los vecinos, los escuche, se mezcle con los colectivos y construya barrio: “La idea es albergar proyectos con un sentido de territorio, como el Make/Made in Poblenou, y recuperar la actividad vecinal a través de sencillos ejercicios de creatividad y fabricación para garantizar la participación social en el espacio público”, dice Huerga.

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Eventos Beer to Peer, charlas sobre ciberfeminismo y realidad virtual.| Imagen vía La T Barcelona

Además del proyecto VR Hub, destinado a concentrar talento y reflexión en torno a la Realidad Virtual y sus usos para el bien común y comunitario, uno de los objetivos de La T es incluir la perspectiva de género en el desarrollo de tecnología. Por ello el ciberfeminismo es una de las piedras angulares de este laboratorio, liderado por el colectivo de DonesTech, quienes plantean debates y estudios sobre los grandes retos de los entornos digitales para acabar con las agresiones y los abusos, además de charlas de conocidas ciberfeministas, biohackers y activistas de todo el mundo, como la brasileña Rita Wu, que visitó La T el pasado junio. “El feminismo aportó desde muy temprano un punto de vista crítico de las tecnologías. En la primera línea de cuestionamiento de la supuesta neutralidad de la tecnología estuvieron las ciberfeministas y otras usuarias críticas que abrieron la caja oscura de la cienca”, explica la investigadora y docente del Colectivo Diásporas Críticas Anyely Marín Cisneros.

Si Barcelona ha sido históricamente una ciudad vinculada a la lucha política y a la vanguardia, esta pequeña Galia tecnopolítica y participativa en mitad del imperial [email protected] de Barcelona propone devolver al pueblo lo que siempre ha sido del pueblo, la tecnología, y recordarles el poder que tienen las multitudes conectadas.

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El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón

Ana Laya

Puede que no hayas oído hablar del filtro burbuja, pero definitivamente tu visión del mundo está siendo configurada por él. A finales de 2009, específicamente el 4 de diciembre, comenzó la era de la personalización, un pequeño paso para un algoritmo de Google, un gran paso para la lenta pero segura edificación de un sinfín de universos paralelos, de realidades alternativas.

Sí, todo esto empezó hace más tiempo de lo que (muchos) pensamos y no, esta no ha sido la causa del Brexit, ni de Trump, pero sí de la sorpresa que le ha causado a una gran parte de la población.

¿Por qué? Eli Pariser, activista liberal y co-fundador de Upworthy y Avaaz, lo explica en su libro El filtro burbuja. Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos (Editorial Taurus, 2017) y en la conferencia a la que ha sido invitado por la Fundación Telefónica y el Instituto Aspen como parte del ciclo Tech & Society. “Aquello que una vez fue un medio anónimo donde todo el mundo podía ser quien quisiera, ahora es una herramienta para recopilar y analizar nuestros datos personales.”

Es justo lo contrario a la famosa viñeta de The New York Times; en Internet ahora todo el mundo no solo sabe que eres un perro, si no que también conocen tu sexo, tu grupo etario, desde dónde te conectas, en qué dispositivo, a través de qué buscador, e incluso mediante micrófono, giroscopio y GPS si sueles buscar vuelos a destinos exóticos mientras caminas al atardecer del trabajo a tu casa… ¿o jamás te preguntaste por qué todos los banners que se te atravesaban en tus lecturas vespertinas eran de aerolíneas?

El filtro, como lo describe Pariser, empezó con Google en 2009, pero los algoritmos de los grandes gigantes de las redes han ido replicando la fórmula, una fórmula centrada en obtener beneficios económicos a través de la publicidad, en lugar de informar de manera equilibrada, contrastada, ética… o al menos lineal; por eso ahora los timelines de Facebook y Twitter dejaron de ser “líneas de tiempo” para pasar a mostrar los posts no en orden de aparición sino en orden de “relevancia” y por eso también Instagram dejó de ser “insta”.

Esto se convierte en un problema grave cuando dejamos de hablar de posts de gatos haciendo cosas o de #windowswithaview, sino de noticias. Tal como le gusta alardear a Mark Zuckerberg, puede que Facebook sea la mayor fuente de noticias del planeta, “al menos en lo que respecta a ciertas definiciones de lo que es una ‘noticia'”, alerta Pariser. De hecho los investigadores del Pew Research advirtieron ya en 2015 que Facebook es la fuente primordial de información política entre millennials estadounidensenses, seguidos de cerca por los GenX, un fragmento nada despreciable de la población votante.

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón
Portada de El Filtro Burbuja, de Eli Pariser. Traducido por Mercedes Vaquero. Editado por Taurus. (2017)

“En una era en la que el intercambio de información es la base de la experiencia compartida, la burbuja de filtros actúa como una fuerza centrífuga que nos separa.”

Si bien se puede argumentar que antes de Internet y de sus algoritmos siempre hemos consumido medios de comunicación afines a nuestros intereses y aficiones, hay dos aspectos en los que el filtro burbuja es radicalmente diferente: en primer lugar, tú y tus filtros están solos. Tú eres la única persona dentro de tu burbuja. “En una era en la que el intercambio de información es la base de la experiencia compartida, la burbuja de filtros actúa como una fuerza centrífuga que nos separa.” Segundo: la burbuja de filtros es invisible. El individuo que activamente toma la decisión de comprar el Daily Mail o sintonizar FOX News sabe exactamente cuál es el punto de vista o la línea editorial de esos medios; en cambio, como señala Pariser, las intenciones de Google o Facebook al mostrarte lo que decide mostrarte (o no) son, cuando menos, opacas y para la mayoría están ocultas en la falacia de la neutralidad y la abundancia.

La cita con la que abre Pariser su libro es de Zuckerberg que dice lo siguiente: “saber que una ardilla se muere delante de tu casa en este momento puede ser más relevante para tus intereses que el hecho de que la gente se muera en África. “Esa afirmación, además de ser muy amarga de digerir, puede que sea válida para un mundo en el que las personas son meros consumidores y no ciudadanos. “Es una virtud cívica estar abierto a aquello que parece encontrarse fuera de tus intereses (…) en un mundo complejo, casi todo te afecta”, afirma en el libro Clive Thompson, periodista especializado en tecnología. Mientras el crítico cultural Lee Spiegel lo expresa de otro modo: “los clientes siempre tienen la razón, pero la gente no.”

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón 1
Eli Pariser en la rueda de prensa ofrecida en la Fundación Telefónica.

¿Atrapados sin salida?

Usando la misma metáfora que utiliza Pariser en su libro, el genio está fuera de la botella y es prácticamente imposible hacer que vuelva. La publicidad es la fuerza que guía la manera en la que los algoritmos son construidos y ya existe un mercado de miles de millones de euros que se basa en la recolección de data personal a través de cookies y en su venta, en cuestión de microsegundos, al mejor postor. Google, por ejemplo, promete no difundir tus datos personales, sí, pero otras páginas y apps bastante populares no lo garantizan en ninguno de esos Términos y Condiciones que aceptamos sin leer. La fórmula funciona y en opinión de Sheryl Sandberg, la jefa de operaciones de Facebook, el hecho de que una página no esté personalizada para un usuario en particular parecerá raro.

Pero tranquilo, que si has llegado hasta este punto en el artículo, significa que estás genuinamente interesado y que por lo menos ahora te estarás planteando activamente romper esa burbuja invisible. Y básicamente ahí está todo el truco. Pariser afirma que si bien el filtro burbuja sigue bastante vigente, desde la primera edición de su libro el contexto ha cambiado y ahora la gente está más familiarizada con los procesos que ocurren detrás de cámara en las redes sociales y los ingenieros que trabajan en estas grandes plataformas también son más conscientes de la responsabilidad que tienen en sus manos.

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón 2
Captura de pantalla de Escape Your Bubble.

Entre esos ingenieros ingeniosos y los activistas de Internet hay ya algunos que se han dedicado a construir maneras de romper la burbuja, por ejemplo la página Escape Your Bubble, que te propone ayudarte a entender mejor ciertos fenómenos o el pensamiento de cierto grupo con el que no estás familiarizado.

“Tenemos que aceptar y entender más a nuestros compatriotas”, dicen en su manifiesto. Después de todo no parece casualidad que a los filtros burbuja lo acompañe el ‘thin-skinnedness’ (el síndrome de la piel delgada) gracias al cual el debate abierto y el intercambio de ideas sea algo cada vez menos frecuente en las redes, y en su lugar la respuesta ante opiniones contrarias suele ser el insulto, el trolleo y el ataque personal.

Ahora bien, si ya no confías en la inteligencia (o estupidez) artificial para hacer el trabajo de ir explotando todas estas burbujas invisibles que te permiten ver solo un fragmento del mundo, te toca a ti activamente hacerlo. Eli Pariser con su libro te facilita un alfiler. ¡Buena suerte!

 

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Continúa leyendo: Contra la brecha de género, edita la Wikipedia

Contra la brecha de género, edita la Wikipedia

Clara Paolini

Foto: TONY GENTILE
Reuters

¿Por qué es tan necesario y urgente que las mujeres editen la Wikipedia?, ¿tiene la plataforma un sesgo machista?, ¿por qué las biografías de grandes mujeres de la historia (aún) aparecen en rojo?,  ¿cómo afecta a los contenidos la falta de la paridad entre sus contribuyentes?,  ¿qué puede hacer la Wikipedia por el feminismo?, ¿y el feminismo por la Wikipedia? Para obtener respuestas, te contamos lo que aprendimos editando la Wikipedia de la mano de Wikimujeres

En un mundo ideal, la Wikipedia sería neutral, objetiva, precisa e infinita; reflejaría la diversidad y riqueza de todo el saber humano acumulado a lo largo de la historia y en lugar de poner en duda su fiabilidad, cada uno de los habitantes del planeta sentiríamos el deber de contribuir a su perfeccionamiento.

Lamentablemente, no vivimos en un mundo ideal. La Wikipedia no es perfecta porque los humanos tampoco lo somos, preferimos señalar el error en lugar de solucionarlo, la historia nunca es objetiva y estamos muy lejos de alcanzar la igualdad en un sinfín de ámbitos y contextos. La mayor enciclopedia del mundo padece de los mismos males que sus contribuyentes y como consecuencia no escapa del mal de la desigualdad de género.

¿La buena noticia? Podemos hacer algo para cambiarlo y ese es precisamente el objetivo de Wikimujeres, “un grupo de usuarias de Wikipedia preocupadas por la diversidad y la neutralidad de la Wikipedia y dispuestas a trabajar para disminuir (y en un futuro eliminar) la brecha de género y culturas que existe en la enciclopedia más consultada en internet”.

Contra la brecha de género, edita la Wikipedia 1
Asistentes a la editatona sobre mujeres viajeras organizada por Wikimujeres el 4 de marzo en Medialab Prado.

¿Cómo empezar a eliminar la brecha? Montserrat Boix, creadora de Mujeres en Red y miembro de Wikimujeres, opina que el primer paso es contar, pero “en este espacio hay dificultades para que la gente se preocupe por estos datos porque la mayoría ni siquiera los considera relevantes. Ha tenido que pasar más de una década para que la fundación y la comunicación empiece a reflexionar sobre las mujeres”.

“Se estima que tan sólo un 13% del total de personas que editan la Wikipedia son mujeres

Según relata esta periodista, pionera en el ámbito del feminismo digital, han pasado únicamente 6 años desde que la Fundación Wikimedia (el organismo sin ánimo de lucro que dirige la Wikipedia) empezara a dilucidar que tenían un grave problema de perspectiva de género, descubriendo a través de las estadísticas que prácticamente no había mujeres editando.

Aunque desde entonces se han generado diferentes programas que luchan por eliminar la brecha, a día de hoy, los números hablan por sí solos: se estima que tan sólo un 13% del total de personas que editan la Wikipedia son mujeresy esta pronunciada brecha de género deja una inevitable impronta en su contenido.

¿Por qué hay muchos más hombres que mujeres editando la Wikipedia? Un estudio de la Universidad de Minnesota apuntaba entre las posibles razones a la propia disparidad en la representación y edición de contenidos, la mayor probabilidad de que las ediciones realizadas por mujeres sean revertidas y que los artículos con más proporción de contribuyentes femeninas suelan ser los más polémicos.

Algunas usuarias han llegado a considerar que la atmósfera de la comunidad huele a machismo, y aunque resulta poco probable que una legión de hombres misóginos se esfuerce por aumentar la brecha echando por la borda cualquier visión feminista, la falta de equidad y el tono generalizado de la comunidad no facilitan el cambio.

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María Sefidari editando la Wikipedia desde la editatona.

Que la Wikipedia tenga en cuenta la perspectiva de género, que cada vez haya más mujeres activas en la plataforma y conseguir eliminar poco a poco la desigualdad resulta tan necesario como urgente, pero ¿cómo darle la vuelta a las estadísticas? Partiendo de lo indispensable: enseñando y animando a otras personas a editar en la plataforma. Y lo cierto es que en Wikimujeres lo ponen verdaderamente fácil.

Además de ofrecer entretenidas reuniones donde aprender a editar desde cero (en Madrid los lunes en Medialab Prado y en Barcelona los martes en la Universitat Pompeu Fabra), Wikimujeres organiza editatonas: maratones en las que se crean y mejoran artículos de Wikipedia, en este caso, desde una perspectiva de género.

“No es que las mujeres no hayamos inventado nada a lo largo de la historia, lo que pasa es que muchas veces ese trabajo no ha recibido el crédito suficiente o ha sido invisibilizado”

Científicas, artistas, escritoras, revolucionarias, académicas, políticas, cineastas, sufragistas, pensadoras… La Wikipedia está plagada de “mujeres en rojo” cuyas biografías permanecen a la espera de ser rescatadas del olvido o cuyas vidas han sido relatadas por personas poco concienciadas sobre la importancia de la perspectiva de género. En muchas ocasiones, las mujeres que sí aparecen en la Wikipedia lo hacen como esposas, madres o ayudantes de hombres que la historia situó como protagonistas, aunque fueran ellas las que impulsaran necesarios pasos hacia un futuro en el que ahora habitamos.

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Trabajando contra la brecha de género.

“No es que las mujeres no hayamos inventado nada a lo largo de la historia, lo que pasa es que muchas veces ese trabajo no ha recibido el crédito suficiente o ha sido invisibilizado. A veces es más difícil acreditar relevancia enciclopédica porque hay menos fuentes, o porque son más difíciles de encontrar. Este tipo de iniciativas pone el foco precisamente en esa clase de huecos, en esa brecha de género y nos anima a todos a que contribuyamos e intentemos paliarla”, comenta María Sefidari, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, vicepresidenta de la Fundación Wikimedia y cofundadora de Wikimujeres.

“Si la comunidad tiene un gran número de editores y bibliotecarios con una perspectiva retrógrada, hay que empezar a intentar ponerle freno”

Patricia Horrillo, inmejorable anfitriona de la editatona de Wikimujeres en Medialab, lo tiene claro: “Si la comunidad tiene un gran número de editores y bibliotecarios con una perspectiva retrógrada, hay que empezar a intentar ponerle freno”. Como muchas usuarias que luchan por una mayor igualdad dentro de la comunidad, aclara que aunque sea imprescindible aumentar el número de mujeres editoras, el hecho de ser mujer no siempre significa que éstas vayan a aportar una visión feminista ni que estén sensibilizadas con las cuestiones de género. Además, por supuesto, existe un gran número de hombres que sí consiguen aportar esa necesaria visión.

Contra la brecha de género, edita la Wikipedia 4
La próxima editatona ¡apúntate!

¿Cómo empezar a colaborar?

Aunque la Wikipedia no tiene la complejidad de la física cuántica, para aprender rápidamente sin sentirse abrumado, lo mejor es contar con la ayuda de alguien que aporte las claves básicas. Existen multitud de comunidades como Wikimujeres a lo largo y ancho del mundo con las que iniciarte.

Además, si lo que prefieres es investigar por tu cuenta de forma autodidacta, la propia Wikipedia cuenta con tutoriales, en foros y otras páginas de internet es posible encontrar explicaciones detalladas para resolver cualquier duda y en definitiva, basta con dedicarle un poco de tiempo para engacharse.

Sin embargo hay algunas claves básicas que deberás tener en cuenta para ver tu contenido publicado: es obligatorio seguir el manual de estilo, aportar referencias válidas que prueben la información aportada (libros, artículos de prensa, webs fiables), que los temas tratados tengan relevancia y ser lo más imparcial y objetivo posible (cuantos menos adjetivos, mejor).

Al principio puede parecer más complicado de lo que imaginabas pero no olvides que una vez vayas cogiendo soltura, editar se convierte en una actividad adictiva con la que estarás contribuyendo a la mejora del conocimiento colectivo.

¿Qué mujeres falta por añadir?

Una vez hayas creado o traducido tu primera entrada en Wikipedia, será el propio sistema el que te vaya mostrando la infinidad de trabajo que queda por hacer.

A partir de la entrada que hayas editado, la Wikipedia te sugerirá biografías o contenidos relacionados que aún quedan por escribir, pero si tienes curiosidad por conocer algunos de los nombres de mujeres imprescindibles que permanecen en el tintero, existen varios lugares donde encontrarlas, como por ejemplo en los listados del proyecto “Mujeres en Rojo”.

Si dicen que la historia pertenece a quien la escribe, ¿por qué no escribirla entre todas? Eliminar la brecha de género está al alcance de nuestras manos.

Continúa leyendo: Netflix amenaza con destronar a HBO en los Emmy de 2018

Netflix amenaza con destronar a HBO en los Emmy de 2018

Redacción TO

Foto: MARIO ANZUONI
Reuters

Todavía con la resaca de los Emmy de este año a las espaldas, el papel de Netflix en los premios de la televisión estadounidense hacen pensar ya en la edición del año que viene. En lo que llevamos de siglo, HBO ha sido la cadena que más nominaciones ha acaparado cada ceremonia, un estatus que ha mantenido de manera ininterrumpida. Pero puede que esa corona cambie de cabeza en 2018 ya que Netflix, que empezó a producir contenidos propios en 2013, le pisa los talones a la cadena de Juego de Tronos.

En la pasada ceremonia, HBO mantuvo su primer puesto en el podio de nominaciones gracias a sus 110 candidaturas. Pero la cifra se queda peligrosamente cerca de las 93 de los productores de Grace and Frankie. Las ficciones más nominadas del servicio de streaming fueron la serie de nostalgia ochentera Stranger Things (con 19 candidaturas), la coproducción británica y estadounidenseThe Crown (con 13) y la mezcla de drama y comedia sobre una actor indio que intenta hacerse hueco en Estados Unidos Master of None (con ocho).

Y el ascenso de la presencia de Netflix en los premios más importantes de la televisión estadounidense (y del mundo) ha sido meteórica desde que irrumpió en 2013. Ese año, el servicio de streaming se tuvo que conformar con un modesto 2,5% de las nominaciones.

Pero en solo cuatro años, se ha convertido en la segunda serie con más presencia en los Emmy al acaparar el 14,6% de las candidaturas. Es una una cifra a tener en cuenta, ya que roza (y amenaza) el 17,2% de HBO que, por el momento, es líder indiscutible de los galardones.

Con todo, Home Box Office tiene un importante as en la manga: Juego de Tronos. La serie de poder, guerra y fantasía batió en la edición del año pasado el récord en nominaciones y se llevó el premio a la mejor serie dramática por segunda vez consecutiva.

Sin embargo, por una decisión de la propia cadena, la emisión de la exitosa séptima temporada fue pospuesta. Por este motivo, la ficción no fue elegible en la edición de 2017. Uno de los requisitos para optar a un Emmy es que el último capítulo de la temporada de cualquier programa se emita antes del 31 de mayo y la séptima entrega de Game of Thrones se emitió entre el 16 de julio y el 27 de agosto.

Netflix amenaza con destronar a HBO en los Emmy de 2018 1
El probable éxito de ‘Juego de Tronos’ en los Emmy de 2018 es el balón de oxígeno que necesita HBO para mantenerse a la cabeza.

El año que viene, sin embargo, Juego de Tronos sí podrá optar a un nuevo chorro de galardones y esto puede terminar siendo el balón de oxígeno que necesita HBO para mantenerse a la cabeza en las nominaciones de los premios.

Continúa leyendo: Dime de qué equipo eres y te diré cuántos kilómetros haces

Dime de qué equipo eres y te diré cuántos kilómetros haces

Redacción TO

Foto: Francisco Bonilla
Reuters

¿Te gustan los viajes y el fútbol? El buscador integral de viajes Gopili.es ha creado el ranking europeo de los aficionados de fútbol más viajeros del continente.

En España, los seguidores de Las Palmas son quienes deberán viajar un mayor número de kilómetros si quieren seguir a su equipo en los partidos fuera de casa la temporada 2017-2018: nada menos que 78.362 kilómetros. La segunda y tercera posición son ocupadas por los equipos gallegos: Celta de Vigo (32.534 km de media) y Deportivo de La Coruña (30.768 km) a bastante distancia de los seguidores insulares.

Por el contrario, al final de la clasificación encontramos a los seguidores de los equipos madrileños como los que menos kilómetros deberán desplazarse si quieren ver en directo los partidos fuera de casa. Los fans del Getafe deberían viajar poco más de 19.000 km, mientras que los seguidores del Real Madrid, Atlético y Leganés se encuentran a la cola del ranking. Colchoneros y merengues deberán viajar 18.840 km de media, mientras que los pepineros recorrerán 18.610 km.

La media de kilómetros a recorrer por los equipos españoles y sus seguidores es de 27.606 km, mientras que el desplazamiento más largo será el efectuado entre Girona y Las Palmas.

Dime de qué equipo eres y te diré cuántos kilómetros haces
Como término medio, los aficionados españoles deberán recorrer 27.606 kilómetros. | Fuente: Gopili.es

Los aficionados de la Premier League, los que menos kilómetros recorren

El número medio de kilómetros recorridos por los aficionados en cada país revela que los aficionados de la Premier League son los que necesitan viajar menos para apoyar a su equipo. Cinco equipos juegan sus partidos en Londres y sus alrededores, lo que repercute en desplazamientos mínimos: Arsenal, Chelsea, Crystal Palace, Tottenham y West Ham. En contraposición, los seguidores españoles son los que viajan más, con un promedio de 27.606 km frente a los equipos de la Premier League, que necesitan viajar sólo 7.156 km.

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Los aficionados de la Premier League, los que menos kilómetros recorren. | Fuente: Gopili.es

En el resto de Europa, en promedio, los equipos viajarán 22,603 km en Francia, 17,901 km en Italia y 13,034 km en Alemania. En toda Europa, los aficionados que más tendrán que viajar en la temporada 2017-2018 son los de Las Palmas, el Celta de Vigo y los seguidores del equipo italiano Crotone.

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Los seguidores de Las Palmas, los más viajeros. | Fuente: Gopili.es

¿La distancia recorrida para disputar partidos fuera de casa tiene un impacto en los resultados del equipo?

La distancia recorrida por los jugadores y los aficionados para los partidos fuera de casa es un dato relevante para analizar junto a los resultados de los equipos.

De hecho, Las Palmas fue el equipo que menos partidos ganó lejos de su estadio la temporada pasada (sólo uno), convirtiéndose, además, en el equipo con más derrotas fuera de su casa (15 en total), curiosamente, las mismas derrotas que otro de los conjuntos que más kilómetros realiza, el Deportivo de La Coruña. Resulta interesante comprobar también que, en contraposición, en Alemania y Francia, los equipos campeones de liga la temporada pasada, el Bayern Münich y el AS Mónaco, fueron los conjuntos que más kilómetros hicieron para desplazarse como visitantes. ¡Curioso cuanto menos!

¡La temporada ya está en marcha y las aficiones más fieles ya empiezan a marcar diferencias!

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