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Las casas más nobles de la capital vuelven a abrir sus puertas

Leticia Martínez

Foto: Comunidad de Madrid
Comunidad de Madrid

Mansiones aristocráticas, paredes revestidas de oro, salones de baile calados de espejos, escalinatas infinitas y jardines palaciegos de la nobleza madrileña. Este es el plan que propone la Comunidad de Madrid con la inauguración de la cuarta edición de ¡Bienvenidos a palacio!

Esta iniciativa apuesta por un amplio programa cultural en el que se podrán visitar, de manera gratuita, una selección de las casas más nobles de la región de la mano de especialistas en arte, arquitectura e historia.

El programa, que celebra su cuarta edición, surgió como una “necesidad de los ciudadanos de conocer nuestro patrimonio”, asegura Paloma Sobrini, responsable de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. “Tenemos auténticas joyas de patrimonio histórico y artístico que son unos grandes desconocidos, por eso desde la Dirección General estamos convencidos de que el ciudadano, por un lado, tiene el derecho a conocer su patrimonio y el deber de ayudar a conservarlo. Y la mejor forma de conseguirlo es que el propio ciudadano conozca su patrimonio, lo respete y se sienta orgulloso de él.”

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Jardín del palacio de Javier González Longoria, actual sede de la Sociedad General de Autores y Escritores | Foto: Comunidad de Madrid/ Bienvenidos a Palacio

Elena Rosado, técnico en Didáctica de Patrimonio, explica que este año la Dirección General de Patrimonio Histórico ha logrado la participación de 23 inmuebles y ha contado con 30 instituciones para organizar las visitas guiadas. “La colaboración ha sido estupenda. Debemos agradecer la generosidad de las instituciones porque han querido compartir con todos los ciudadanos su patrimonio. Se han involucrado varios ministerios, el Ejército, embajadas e incluso ha habido casos particulares como el del Marqués de Santa Cruz, que nos ha permitido la entrada al palacio”, cuenta Sobrini.

“Tenemos auténticas joyas de patrimonio histórico y artístico que son unos grandes desconocidos”

Esta asociación hace posible que los madrileños puedan conocer de primera mano la historia de mansiones como el Palacio de Fernán Núñez, que alberga una de los salones de baile más suntuosos de España, el Palacio del Marqués de Salamanca o el Palacio de Laredo, característico por el singular arte gótico y mudéjar de sus estancias. “La reacción del público en ediciones anteriores ha sido de sobrecogimiento, de salir impactado. Porque cuando te sumerges en un espacio así, el entorno te rodea, las paredes, los techos, las decoraciones, la iluminación. Entonces, impresiona”, explica Sobrini a TheObjective.

Las casas más nobles de la capital abren sus puertas
Escalera del palacio de don Joaquín Sánchez de Toca, actual sede de la embajada de Brasil en España | Foto: Comunidad de Madrid/Bienvenidos a Palacio

Además, cuenta Rosado, este año se ha querido ampliar el programa de otras ediciones anteriores con la inclusión de actividades destinadas a la familia, como las visitas teatralizadas. Esta idea cuenta con el apoyo de la compañía de teatro clásico Delabarca, que se encargará de que el público más joven se sumerja en los preparativos de una gran fiesta palaciega. La visita está prevista para los más pequeños, pues “sumergirse en la época, ver cómo hablaban o cómo se movían antaño es increíblemente didáctico para ellos, al fin y al cabo son los futuros garantes de nuestro patrimonio”, afirma Sobrini. Para atender a estas visitas es necesario inscribirse primero, ya que se celebrarán únicamente en las dependencias del Palacio de Santoña, hoy sede de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Madrid.

“La reacción del público en ediciones anteriores ha sido de sobrecogimiento, de salir impactado”

El programa también incluye la organización de conferencias y conciertos gratuitos, para los más y menos expertos, entre los meses de abril y julio.

El ciclo de conciertos aún no ha abierto su programa de inscripción, pero lo hará la primera semana del mes de mayo con un aforo limitado de 2.000 plazas. Los conciertos se ofrecerán tanto al aire libre como en el interior de los palacios, entre los que se se encuentran el de Buenavista, hoy Cuartel General del Ejército de Tierra o el Palacio de Amboage, actual embajada de Italia. “De esta manera se podrá disfrutar al final de la tarde de la música de la época en un entorno privilegiado”, dice Sobrini.

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Comedor de gala del palacio de Fernán Núñez (s. XIX), en Madrid. Es la actual sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles | Foto: Comunidad de Madrid/Bienvenidos a Palacio

Las conferencias contarán con expertos en la tipología de cada palacio e introducirán a los asistentes a la arquitectura, el modelo social y las costumbres de la época. Así, por ejemplo, se pueden encontrar a arquitectos como Alberto Sanz, que dará una conferencia sobre los jardines en los palacios urbanos de Madrid, o investigadores como África Martínez, de la Universidad  Politécnica, que hablará sobre la ‘Distribución, función y uso de los palacios madrileños’. La asistencia a estas charlas será gratuita hasta completar el aforo, de unas 60 personas.

Esta cuarta edición está siendo todo un éxito, por eso para aquellos que se hayan quedado sin entrada, hay buenas noticias. “Ya estamos trabajando para la ampliación del programa, se sacarán más entradas en mayo”, afirma Sobrini.

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Otazu, un museo de vino y arte contemporáneo

Lidia Ramírez

Dicen que el vino es el único arte que se puede beber. Sin embargo, en Bodega Otazu el arte no sólo se saborea, también se ve, se palpa, se aprecia en cada detalle y rincón de esta bodega histórica situada más al norte de España, a tan sólo ocho kilómetros de Pamplona, enmarcada entre la Sierra del Perdón y la Sierra de Sarbil, con el río Arga como delimitador natural.

(Foto: Lidia Ramírez | The Objective)
Esculturas de Xavier Mascaró en la entrada de la bodega. (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)

Nada más llegar nos topamos con dos hieráticos guardianes de hierro de Xavier Mascaró que vigilan la entrada de la finca y nos dejan claro que en esta bodega lo menos sorprendente será catar vinos. En el exterior, figuras de colores y diferentes formas te gritan silenciosamente haciendo imposible apartar la mirada de ellas; en el interior, decenas de cuadros y esculturas rodeadas de máquinas y viejos útiles relacionados con el cultivo de la vid. Un pequeño Reina Sofía que este fin de semana nos ha abierto sus puertas para presentarnos, en un evento privado, algunas de sus obras dentro del programa VIP de ARCO 2017, que tiene a Argentina como país invitado.

El argentino Leandro Erlich incorpora en Otazu su obra monumental

‘Valkirias de Otazu – Preludio del Señorío’ es una obra específica monumental creada por el artista conceptual argentino, Leandro Erlich, para la fundación de Arte Kablanc Otazu, dirigida por Guillermo Penso.

Compuesta por 80 cilindros de aluminio afinados – distribuidos a lo largo de 50 metros –, funciona como un “xilófono espacial” y se activan cuando el espectador interactúa con ellos mediante una vara de aluminio, corriendo y haciendo vibrar cada uno de sus elementos y logrando así recrear la conocida melodía ‘La cabalgata de las valkirias’, que abre el tercer acto de la ópera del compositor alemán Richard Wagner ‘Die Walküre’. “Se trata de una pieza cuyo título es una instrucción para el espectador y un deseo para el artista. Llamando a la acción, funciona solamente al correr, de ese modo la música se activa y la obra cobra sentido”, nos detalla Erlich. De esta forma, en Otazu se funden dos pasiones: el arte y la música Wagneriana, admirada por Guillermo Penso.

Leandro (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)
Leandro Erlich. (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)

Para poder experimentar ‘Valkirias de Otazu – Preludio del Señorío’ los espectadores deberán hacer un esfuerzo físico. De este modo, Erlich exige un espectador “comprometido, curioso y activo”. Situada frente a otra importante obra de la colección, ‘El color de nuestras vidas’, realizada por el artista chileno Alfredo Jaar, la obra de Erlich ha sido instalada en el Señorío de Otazu, donde, hoy día, conviven la Iglesia románica de San Esteban (s. XII), una torre de defensa palomar (s. XVI) y un palacio Renacentista de origen medieval (s. XVI), dando fe de que la historia siempre está presente en Otazu.

(Foto: Lidia Ramírez | The Objective)
‘El color de nuestras vidas’, de Alfredo Jaar. (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)

Genios de Otazu

Buscando una síntesis entre la labor creativa del artista plástico y el enólogo surge ‘Genios de Otazu’. Un proyecto que todos los años elegirá a un artista para que reinterprete la estética de una barrica de vino de madera utilizando su propio lenguaje. En su primera edición, ‘Genios de Otazu’ cuenta con el artista madrileño David Magán. El resultado al que ha llegado es la creación de una especie de escultura virtual, llamada ‘The Secret Behind The Barrel’ – El Secreto detrás del Barril – que flota en el centro de una pantalla de 3×3 metros. Una obra de luz que cambia con la posición del espectador y que trabaja entre los límites del dibujo y la escultura, de lo físico y lo etéreo.

(Foto: Bodega Otazu)
Escultura de David Magán. (Foto: Bodega Otazu)

“El gran reto que se me planteaba era cómo llevar el color del material de las barricas al espacio y, a la vez, producir una obra que esté dentro de mi lenguaje”, nos cuenta Magán, quien al mismo tiempo participará en la vendimia natural de dicho vino. Después de 24 meses ejercerá de enólogo para conseguir un ensamblaje único que responda a su propio paladar.

Vinos con personalidad

Guillermo Penso, propietario Bodega Otazu. (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)
Guillermo Penso, propietario de Bodega Otazu. (Foto: Lidia Ramírez | The Objective)
En esta bodega ‘boutique’ que recuerda a una catedral, arte y sensibilidad son capitales. En su interior, junto con más de 1.000 barricas de vino, con variedades que van desde tempranillo hasta Sauvignon y Chardonnay, se atesoran obras de autores como Anish Kapoor, Ai Weiwei, Julian Opie o Manolo Valdés. “El vino es mucho más que un producto. En Bodega Otazu no hacemos un vino cualquiera, sino un vino que emociona, al igual que no compramos cualquier obra, sino obras que emocionan”, nos detalla el venezolano Guillermo Penso, propietario de la bodega desde 1989, aunque no fue hasta 1998 cuando vendieron la primera botella de vino. Ahora, con 110 hectáreas de viñedo y 140 de cultivo, producen unas 380.000 botellas al año y venden en 36 países, desde América hasta Asia. Un viñedo certificado como Denominación de Origen Protegida Pago, la máxima categoría que puede obtenerse en España, donde el arte corteja el vino y viceversa.

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Las mil caras del Palacio de la Prensa

Cecilia de la Serna

Es uno de los grandes emblemas de la Gran Vía madrileña, un edificio que ha sido testigo de la vida -diurna y nocturna- de gatos y foráneos durante casi noventa años. Ahora, el Palacio de la Prensa ha sido declarado Bien de Interés Patrimonial por la Comunidad de Madrid. El inmueble, situado en el Times Square madrileño, la Plaza de Callao, merece tal honor por “sus características arquitectónicas, por su escala, su vocación monumental y por su protagonismo en la escena urbana”, según la institución presidida por Cristina Cifuentes.

Su altura, de 58 metros, y sus 16 plantas le llegan a valer el título de edificio más alto de la capital 

La historia del Palacio de la Prensa echa a andar en los años veinte del siglo pasado, cuando la Asociación de la Prensa de Madrid encarga su construcción (de ahí su nombre). Su creador, Pedro Muguruza Otaño, un reconocido arquitecto español que por aquel entonces empieza dar sus primeros pasos. Tras cuatro años de construcción y una inversión de ocho millones de pesetas de las de entonces, el Palacio de la Prensa es finalmente inaugurado el 7 de abril de 1930 por el rey Alfonso XIII en compañía del general Dámaso Berenguer, el dictador que sucedió a Primo de Rivera. Su altura, de 58 metros, y sus 16 plantas le llegan a valer el título de edificio más alto de la capital hasta la llegada del Edificio Telefónica, también residente en la Gran Vía. Para la época, el Palacio de la Prensa era el paradigma de autoridad, uno de los primeros rascacielos de Madrid.

Su verdadero interés reside en lo que han albergado sus “cuatro paredes”

Aunque el valor del Palacio de la Prensa es también arquitectónico -es una joya inconfundible del clasicismo moderno de esta arteria madrileña-, su verdadero interés reside en lo que han albergado sus “cuatro paredes”. Llegó a acoger varias publicaciones de renombre. Por ejemplo, en los años cuarenta, allí tuvo su sede la redacción de La Codorniz, la revista satírica por excelencia en España durante la época del franquismo. El Palacio de la Prensa ha acogido también las oficinas y salones de la Asociación de la Prensa de Madrid, quien encargó su construcción.

El Palacio de la Prensa retratado en los años ochenta. (Foto: EFE / EFE)
El Palacio de la Prensa retratado en los años ochenta. (Foto: EFE / EFE)

Más allá del periodismo, el Palacio de la Prensa ha sido una auténtica coctelera cultural en la capital. Sus locales de ocio y espectáculos son prueba de ello, y también sus salas de cine. Además, una curiosidad que pocos conocen: sirvió como plató cinematográfico para una de las primeras cintas del gran Edgar Neville, Yo quiero que me lleven a Hollywood (1931). Como gran colofón al significado de la vida cultural no sólo local, sino nacional, el Palacio de la Prensa albergó los locales de ensayo de la compañía teatral fundada por Federico García Lorca, La Barraca.

En lo político, el Palacio de la Prensa también ha tenido su protagonismo. Fue sede del Partido Socialista de Madrid entre 2009 y 2015. Sus oficinas fueron testigos de la polémica que rodeó al PSOE de Pedro Sánchez y al PSM de Tomás Gómez, al que le impidieron entrar en su propio despacho cambiando la cerradura.

Desde luego, las historias que podrían relatar sus paredes son infinitas. El aura de sus pasillos recuerda a una novela negra ambientada en los años veinte. Ahora, el Palacio de la Prensa pertenece no sólo al skyline de la capital, sino al Patrimonio de todos los madrileños.

Continúa leyendo: Urvanity, la feria que lleva el arte urbano de las calles a las galerías

Urvanity, la feria que lleva el arte urbano de las calles a las galerías

Álvaro R. de la Rubia

Foto: Álvaro R. de la Rubia

Han cambiado mucho las cosas en el arte urbano durante los últimos años: los artistas ya no son buscados por la policía sino por los coleccionistas, ya no son considerados parte de un movimiento underground sino creadores de primer orden y en la conciencia colectiva ya no se asocia arte urbano a tags y pintadas sino a murales alucinantes y a arte comprometido socialmente.

Coleccionistas, instituciones y público han reconocido la cantidad de talentos que han decidido adoptar como vía de expresión esta nueva vertiente creativa  y prueba de ello es que algunas ciudades ya no se esfuerzan en borrar lo más rápido posible las obras sino que luchan por conservarlas, como es el caso de las intervenciones de Banksy en Londres, consideradas casi un reclamo turístico.

Piezas de Banksy exhibidas en Urbanity.
Piezas de Banksy exhibidas en Urvanity.

España no es una excepción respecto al aumento de artistas urbanos y a la consideración que se tiene de ellos .Aryz, Okuda San Miguel, Boa Mistura o Liqen son solo algunos ejemplos de artistas españoles que triunfan dentro y fuera de nuestro país. Este año, a la ya rica oferta artística que rodea la semana del arte madrileña se suma Urvanity, una feria dedicada exclusivamente al arte urbano y a todas las vertientes del denominado nuevo arte contemporáneo. La feria, con 17 galerías (12 de ellas extranjeras) y más de 65 artistas representados, puede visitarse durante este fin de semana en el Palacio Neptuno de Madrid. Para conocer más detalles sobre Urvanity charlamos con Sergio Sancho, director de la feria y coleccionista.

Sergio Sancho, organizador de Urvanity.
Sergio Sancho, organizador de Urvanity.

¿Cómo surge Urvanity y qué la diferencia del resto de ferias paralelas a ARCO?

Visitando ferias de fuera de España y con la llegada de Instagram descubrí  un entramado de galerías, artistas… que conectaban conmigo y mis gustos y que, sin embargo, aquí no tenían tanta visibilidad. En las ferias paralelas a ARCO se programaban contenidos similares a los que ofrecía ARCO pero nadie se estaba dedicando exclusivamente a este nuevo arte contemporáneo. Creamos la feria con la idea de reivindicar a todos estos artistas a los que se les conoce mucho a través de las redes sociales, los murales en exteriores… pero cuyo trabajo de estudio o galería es menos conocido aquí en España.

 

Sin embargo, en los últimos años varias de las ferias de la semana del arte madrileña estaban programando arte urbano y empezando a prestar más atención a estos artistas.

Es cierto que algunas galerías nacionales de este tipo de arte estaban presentes en varias de las ferias. Pero creo que la especialización hace la fuerza y que las galerías internacionales de arte urbano no acababan de venir porque no se estaban viendo representadas en lo que las ferias estaban programando. Con Urvanity queremos aunar estas galerías, tanto nacionales como internacionales, para que cada una sume y el trabajo de todas luzca más.

Banksy, probablemente el artista urbano sobre el que más se ha escrito, es un gran reclamo. ¿Pero qué más encontraremos en Urvanity?

Hay muchas otras propuestas de otros artistas que están a la misma altura. Es cierto que Banksy mueve mucho, es muy mediático y no todos los días tenemos la oportunidad de ver obras suyas en directo. Pero también hay obras de D*Face, Jef Aerosol, JonOne, Moses & Taps y un montón más de artistas de primer nivel. Además hemos incluido un programa de muros en Madrid con artistas internacionales porque nos parecía coherente hacer ese guiño a los orígenes del arte urbano.

Piezas exhibidas en Urvanity.
Piezas de Jaune en el stand de la galería Vroom & Varossieau.

¿A qué crees que se debe el éxito del arte urbano en los últimos años?

Creo que el arte contemporáneo tradicional no conecta con gran parte del público y que el nuevo arte contemporáneo es más cercano, visual, quizás menos conceptual… Es una vuelta al arte pop en cierto sentido: regresar a ese arte popular pero en esta ocasión bebiendo del comic, el skate, las culturas urbanas… Conecta con elementos con los que hemos convivido y posee referencias visuales que todos conocemos.

¿Cómo se ha producido la introducción del arte urbano en el mercado y las galerías?

Los inicios del arte urbano tienen que ver con el grafiti, con hacerse un nombre, marcar un territorio… no es tan diferente de la dinámica de las redes sociales ahora (querer darse a conocer, dejar una impronta…).  Pero la realidad es que actualmente hay artistas urbanos que tienen una técnica tan buena que luego su trabajo de estudio funciona. No significa que todos los que pintan en la calle lo hagan y tampoco vale todo.

Urvanity en el Palacio Neptuno.
Urvanity en el Palacio Neptuno. ¡Imperdible!

Sin embargo el arte urbano nace como algo público y gratuito. ¿Ha perdido algo de su esencia saltando al mercado del arte?

No creo que haya perdido su esencia. Es cierto que nace como un arte muy reivindicativo pero me parece lógico que los artistas vivan de su trabajo. Y para eso hay que vender obras. Lo que me parece apasionante es cuando alguien se dedica enteramente a lo que le gusta. Simplemente en la calle puedes expresarte con un lenguaje y quizás en las galerías te expresas con otro. Además a los artistas urbanos les encanta pintar en la calle y siempre que tengan la oportunidad seguirán haciéndolo. El trabajo de estudio y las intervenciones en la calle no son excluyentes.

¿En qué punto está España respecto a mercados más sólidos como el estadounidense o el británico?

Creo que en el arte urbano (y también en el tradicional) poco a poco nos estamos poniendo las pilas y hay posibilidades de crear un buen mercado. Pero todavía quedan cosas por hacer. Por ejemplo en Francia comprar arte desgrava, en Reino Unido se potencia la compra de arte con iniciativas como el programa Own Art… Aquí, sin embargo, tenemos un 21% de IVA. Desde las instituciones y ciertos ámbitos se podría potenciar más la compra, fomentar la cultura artística en los colegios… Por nuestra parte, en el futuro queremos dar más peso en la feria a los niños para que puedan interactuar más con el mundo del arte.

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Activismo rave

Cecilia de la Serna

Foto: Marina Palacios

…cuando la fiesta es más que fiesta

Lo fácil es relacionar una noche de fiesta con sustancias prohibidas, o no, pero por lo menos no demasiado saludables. Sin embargo, para la generación millenial –como para otras muchas que vinieron antes-, la noche es sinónimo de vida. De noche disfrutan lo que no pueden disfrutar de día, cuando pasan las horas estudiando para acabar en el paro, o cuando tienen que soportar trabajos que nada tienen que ver con lo que estudiaron. Por eso, cuidado con tocarnos la noche –advierten- o nos movilizaremos como nuestros padres se movilizaron, por ejemplo, en el 68.

Save London’s culture

Manifestantes en una marcha por salvar la cultura nocturna en Londres (Foto: Marina Palacios)
Manifestantes en una marcha por salvar la cultura nocturna en Londres (Foto: Marina Palacios)

David Bowie, The Who, Pink Floyd o Led Zeppelin son grandes nombres propios de la noche londinense. En sus locales nocturnos dieron unos primeros pasos que marcaron el devenir de sus carreras, de la cultura británica y de la historia de la música a nivel mundial. Sin locales independientes, o directamente underground, quién sabe qué habría sido de estos y otros muchos, algunos ahora anónimos, estandartes del pop y el rock. Ahora, sin embargo, parece que la noche de Londres está muriendo. O, por lo menos, es ese enfermo débil y cansado que aún lucha con algunas de sus últimas fuerzas por sobrevivir. El declive de la noche londinense -paradigma de la cultura viva de la capital británica- es claro: según la Association of Licensed Multiple Retailers, en la última década, Londres ha pasado de tener 3.144 locales nocturnos a 1.733. ¿Es ésta la crónica de una muerte anunciada? Los jóvenes –y más de un sexagenario-, nativos y foráneos, no se dan por vencidos. Bajo el lema “salvemos la cultura de Londres” han salido a sus calles, de día, a gritar por guarecer la noche.

En la última década, Londres ha pasado de tener 3.144 locales nocturnos a 1.733

El punto de inflexión ha sido el cierre definitivo de la discoteca Fabric. Una gota que ha colmado un vaso de años y años de barreras cada vez más insalvables. La clausura de este templo de la música electrónica se produjo hace apenas unos meses, cuando dos jóvenes murieron por consumo de drogas en su local. La decisión no se entiende entre los asiduos a la discoteca, que han logrado recoger más de 160.000 firmas en la plataforma Change.org para evitar el cierre de Fabric. Pero su lucha no termina en internet. Se han organizado varias marchas, algunas ‘raves andantes’ por la ciudad para clamar por lo que consideran directamente injusto. Ahora, la sensación general es que si Fabric puede caer, cualquiera puede hacerlo.

Manifestantes en la marcha contra el cierre de locales nocturnos en Londres (Foto: Marina Palacios)
Manifestantes en la marcha contra el cierre de locales nocturnos en Londres (Foto: Marina Palacios)
Una pareja de manifestantes en la 'rave andante' (Foto: Marina Palacios)
Una pareja de manifestantes en la ‘rave andante’ (Foto: Marina Palacios)

Resulta, al menos para algunos, curioso observar la movilización de toda una generación para evitar el cierre de un local nocturno, mientras por otro lado es incapaz de actuar por su futuro en la Unión Europea. Y es que en el referéndum del Brexit, los mayores decidieron el futuro de los jóvenes, que en vez de acudir en masa a votar prefirieron mostrarse indiferentes. Pero no en Londres(oro cerca aeropuerto de Luton escorts). Los jóvenes londinenses, acostumbrados a rodearse de gente de todas partes, siempre han sido conscientes de la importancia de preservar la convivencia. Y ellos conviven en los pubs, en los locales de música en directo, en los clubes. Allí crean, se enamoran, crean lazos irrompibles. Por ello, luchan por preservar su fiesta, una fiesta que es mucho más que eso. Es el latir de una ciudad, el latir de una gente.

Manifestantes en la marcha por salvar los locales nocturnos de Londres (Foto: Marina Palacios)
Manifestantes en la marcha por salvar los locales nocturnos de Londres (Foto: Marina Palacios)

No es el caso de Fabric, pero en muchas ocasiones lo que provoca el cierre de locales es la propia gentrificación de los barrios. Por ejemplo, el ya mítico Passing Clouds, que hace diez años abrió en Daslton, una de las zonas con las tasas de criminalidad más altas de todo el país -la policía conocía la calle donde se encuentra el local como el “callejón del crack”-, y que es hoy en día uno de los barrios más populares de Londres. Como en todos los casos de gentrificación, los alquileres se han disparado, dificultando la supervivencia de comercios locales. En el caso de Passing Clouds, un lugar en el que se celebraban eventos, conciertos y que organizaba acciones específicas para mejorar la vida de la comunidad –hacía incluso las veces de comedor social-, que ha tenido que cerrar después de ver su alquiler un 350% más caro. Ahora, la empresa Landhold Developement -nueva propietaria del edificio donde se sitúa el local- anuncia la venta de apartamentos residenciales en él. De esta forma, y de golpe y porrazo, están acabando con uno de los pilares de la capital británica.

Alan Miller, de la Asociación de Industrias de la Noche, en la marcha #SaveFabric (Foto: Marina Palacios)
Alan Miller, de la Asociación de Industrias de la Noche, en la marcha #SaveFabric (Foto: Marina Palacios)
La fachada del edificio en el que se localizaba este templo de la electrónica se convirtió en un templo (Foto: Marina Palacios)
La fachada del edificio en el que se localizaba este templo de la electrónica se convirtió en un templo (Foto: Marina Palacios)
"¿Qué es lo siguiente?", reza una pancarta de la protesta (Foto: Marina Palacios)
“¿Qué es lo siguiente?”, reza una pancarta de la protesta (Foto: Marina Palacios)

Para los manifestantes, tanto la policía como el Ayuntamiento londinenses no son grandes amigos de la vida nocturna, por lo que consideran el cierre de Fabric y el de otros locales un ataque deliberado. “Tanto la policía como el Ayuntamiento se han metido en una narrativa que establece que la vida nocturna es un problema”, decía en una de estas ‘raves andantes’ Alan Miller, de la Asociación de Industrias de la Noche, frente a la multitud que le escuchaba. “Nosotros rechazamos esa narrativa”, añadía, “la vida nocturna no sólo supone 66 mil millones de libras por año en la industria del Reino Unido, sino que también mejora y transforma nuestras ciudades”. Sin embargo, el nuevo alcalde de la ciudad, Shadiq Khan, se erigía como firme defensor de este sector recientemente. “La noche de Londres es una pieza clave de nuestro patrimonio cultural”, afirmaba. Medidas como la apertura nocturna del metro de Londres durante los fines de semana lo respaldan, por eso muchos no entienden cómo permite que Fabric y otros cierren. No está en su mano, esgrime, no puede hacer nada.

Ámsterdam o Berlín están ‘al acecho’ para sustituir a la capital británica como estandarte en las noches

Después del Brexit, muchos apuntaron a Madrid como posible relevo de Londres como capital financiera, y en el caso del ocio nocturno ahora Ámsterdam o Berlín están ‘al acecho’ para sustituir a la capital británica como estandarte en las noches. Hasta que eso ocurra, los residentes en Londres seguirán levantando pancartas y llenando las calles, intentando salvar a ese enfermo crónico que todavía tiene aliento para vivir.

Más allá de Londres

Londres es la ciudad que está acaparando todas las miradas con las movilizaciones de unos jóvenes que quieren conservar su forma no sólo de divertirse, sino de entender la vida. Muchas son las ciudades que han visto su vida nocturna menguar.

En Madrid, el ‘activismo rave’ lo traen las instituciones, conscientes del valor de la noche para una ciudad, para que permanezca viva

Madrid mismo, por ejemplo, ha vivido en los últimos años un importante retroceso en su ocio nocturno, sobre todo después de sucesos como el acaecido en 2012 en el Madrid Arena, en el que murieron cinco chicas por la negligencia de los promotores de una fiesta de Halloween. Desde entonces, los controles a locales y discotecas se han endurecido, las licencias han dejado de concederse y el sector se ha visto entre la espada y la pared. Por el error de uno solo, dicen, debemos pagar todos. No obstante, parece que en Madrid vuelve a moverse algo. No es que sus calles se hayan inundado de personas reclamando que la noche es suya, como en Londres, sino que el consistorio de Manuela Carmena está avanzando en una nueva dirección. Muestra de ello es que la Plataforma por el Ocio, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, han presentado hace unos días en la sala Moby Dick ‘Madrid Me Gusta’, la nueva campaña de marketing turístico para promocionar el ocio nocturno, impulsando la mezcla entre cultura, gastronomía y fiesta en la capital. En esta ocasión, el ‘activismo rave’ lo traen las instituciones, conscientes del valor de la noche para una ciudad, para que permanezca viva. Y es que, según FITUR, la vida nocturna de Madrid (96,44%) es el principal atractivo turístico de la ciudad seguido del patrimonio cultural (95,16%) y la oferta gastronómica (93%).

Londres, Madrid, París, Berlín, Ámsterdam… son tan sólo ejemplos de una Europa que se debate entre seguir como siempre o avanzar a un lugar al que no se puede llegar sin la juventud. Y, adivinen qué… a los jóvenes lo que les gusta es salir de fiesta.

Desde hace décadas, los jóvenes de medio mundo han hallado en la noche una forma de expresarse, un espacio en el que ser ellos mismos. La sociedad ha avanzado, también, pasándolo bien en una noche de fiesta, mostrando una forma de ver y de vivir la vida que no tiene otro nombre que “libertad”. Esa libertad para salir y para reunirse, para disfrutar en un ambiente que evoluciona constantemente. Por esa libertad muchos han luchado, y otros tantos seguirán haciéndolo, copa en mano si es necesario.

Jóvenes toman las calles por salvar la cultura en Londres (Foto: Marina Palacios)
Jóvenes toman las calles para salvar la cultura en Londres (Foto: Marina Palacios)


La serie de fotos de las marchas por salvar la noche londinense pertenecen a Marina Palacios, fotoperiodista española afincada en la capital británica.

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