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Las siete procesiones más curiosas para Semana Santa

Rodrigo Isasi Arce

Foto: Francisco Seco
AP Photo

Ya sea por fe, curiosidad o turismo, las procesiones de Semana Santa en España atraen a multitud de personas que se acercan a contemplar los pasos de las diferentes hermandades. Acostumbrados a las archiconocidas procesiones como la del Cristo de la Muerte en Málaga, a cargo de los caballeros legionarios, la “Madrugá” en Sevilla o la de La Hermandad del Rocío en la provincia de Huelva, entre otras muchas, nosotros planteamos siete procesiones alternativas por la curiosidad que despiertan.

Hermandad de “Zamarrilla” (Málaga)

Las siete procesiones de Semana Santa que no conocías
Penitentes esperan dentro de una iglesia antes de participar en la procesión de la hermandad de Zamarrilla, en Málaga | Foto: Jon Nazca/Reuters

Cuenta la leyenda que en la época de los bandoleros, uno especialmente famoso al que apodaban el Zamarilla era perseguido por los alguaciles y consiguió escapar y refugiarse en una ermita, donde se escondió bajo el manto de una virgen. Una vez que había pasado el peligro el Zamarrilla salió de su escondite y como agradecimiento a la virgen arrancó una rosa blanca que crecía en el camino de la ermita y la prendió en el pecho de la Imagen, utilizando como alfiler su propio puñal. En ese instante la rosa se tiñó de rojo. Aterrorizado, el bandido se arrodilló ante los pies de la Virgen y le imploró su perdón. Desde ese momento, el bandolero comenzó a acudir asiduamente a la ermita llevando siempre una rosa roja como ofrenda. Un día, unos asaltantes le atacaron y le hirieron de muerte y, moribundo, llegó como pudo a la ermita con su rosa roja. En un último suspiro antes de morir el Zamarrilla alzó su mirada hacia la virgen y vio cómo la rosa roja que llevaba en sus manos se desteñía hasta volverse blanca. La virgen lo había perdonado.

Todas las Semanas Santas la cofradía Real y Excelentísima Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Santo Suplicio, Santísimo Cristo de los Milagros y María Santísima de la Amargura Coronada, saca en procesión una imagen de la virgen con una rosa blanca clavada en su pecho.

Los Picaos de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja)

Las siete procesiones de Semana Santa que no conocías 1
Un penitente de la hermandad de La Santa Vera Cruz se auto-flagela durante la Semana Santa en San Vicente de la Sonsierra, La Rioja | Foto: Alvaro Barrientos/Ap Photo file

La Cofradía de la Santa Vera Cruz de San Vicente de la Sonsierra mantiene el rito de los Picaos. Esta forma de penitencia es una de las más peculiares y populares en Semana Santa, si bien es cierto que en otras partes de España hay penitentes que se flagelan durante las procesiones, pero ninguno como los Picaos de esta zona riojana.  En esta procesión un grupo de personas se auto-flagela en la espalda, como acto de fe y de forma voluntaria; son los denominados disciplinantes. Para llegar a disciplinante hay que cumplir varios requisitos: ser mayor de edad, varón y disponer de un certificado de su párroco que acredite su sentido cristiano y su buena fe. En todo momento se mantienen el anonimato de estas personas que llevan la cara tapada. Se cree que la tradición comenzó a finales del siglo XV o principios del XVI.

En un  momento de la procesión, el disciplinante se arrodilla y reza una oración. Una vez de pie, su ayudante le retira la capa y le deja la espalda al descubierto para, a continuación, empezar a golpearle en la espalda con una madeja de algodón. El ayudante y el práctico, que es el encargado de aliviar las heridas, deciden cuándo debe dejar de golpearse, normalmente cuando aparecen pequeños hematomas. Pese a que no hay un tiempo estipulado para continuar con los golpes, este rito se suele prolongar entre diez y 20 minutos.

Cofradía del Cristo Negro (Cáceres)

La Cofradía Hermandad Penitencial del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús, conocida como la del Cristo Negro, es la encargada de portar esta talla gótica del siglo XIV, de autor anónimo, que se caracteriza por el tono oscuro de la madera.  Sus estatutos establecen que el paso nunca puede salir de los límites de la muralla histórica, por lo que la cruz de guía es el elemento representativo de la Cofradía cuando sale la procesión Magna. En este paso existe un obligado voto de silencio y la cofradía posee un límite de hermanos de entre 50 y 59 cofrades.

Durante siglos, el Cristo Negro ha estado rodeado de misterio. En épocas anteriores se aseguraba que quien mirara a los ojos del Cristo estando en pecado se quedaba ciego, y que el que le tocara sin rezar un padrenuestro moriría en el acto. Por ese motivo los hermanos usaban para tocarlo unos guantes negros y hubo un tiempo que pagaban a pobres para que lo limpiaran usando cebolla y vino, envolviéndolo luego en sábanas.

Danzas de la muerte de Verges (Girona)

Las siete procesiones de Semana Santa que no conocías 3
La danza de la muerte en la procesión de Verges | Foto: Generalitat de Calanunya

La Procesión de Verges es la representación teatral de la vida y pasión de Jesucristo. Los actos comienzan el Jueves Santo por la tarde con un desfile de los soldados romanos, que hacen un recorrido para ir a buscar las imágenes en diferentes puntos del pueblo y las acompañan en formación hasta la catedral. La Danza de la Muerte forma parte de las procesiones de este día y su origen se remonta a la Edad Media. En esta danza, cinco esqueletos saltan al sonido de un tambor, colocados en forma de cruz y con un séquito de cuatro personajes más que, portando unas antorchas, iluminan la noche.

Uno de estos esqueletos, un adulto, se encarga de mostrar una guadaña en la que aparece la inscripción latina Nemini Parco, que avisa de que la muerte “no perdona a nadie”. Tras éste, otro esqueleto que ejerce de eje central de la danza, enarbola una bandera en la que el público puede leer Lo temps es breu, “El tiempo es breve”. Los otros tres personajes son niños, dos de ellos con cuencos que contienen cenizas para recordar el fin que espera a cualquier persona. El otro infante porta un reloj sin agujas y, en su coreografía, señala a cada salto una hora aleatoria para remarcar que la muerte es libre de dar cita en cualquier momento.

La Mananta en Puente Genil (Córdoba)

La Semana Santa de Puente Genil es familiarmente conocida como la Mananta, y sus desfiles procesionales van acompañados de figuras, personajes bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento y otros que simbolizan aspectos de la teología cristiana. Estos personajes desfilan con sus “rostrillos”-unas máscaras de cartón piedra- y signos externos que hacen que se les reconozcan, llamados “martirios”, porque muchos de ellos representan los objetos con los que fueron martirizados. Estas figuras bíblicas salen en procesión por Puente Genil desde mediados del siglo XVII y, a partir del Miércoles Santo, invaden las calles de la ciudad, acompañando las procesiones.

El entierro de Genarín (León)

Cada Jueves Santo tiene lugar en León una de las procesiones más paganas de toda la Semana Santa , el Entierro de Genarín en el Barrio Húmedo de la ciudad. Genaro Blanco Blanco, alias Genarín, fue un pellejero conocido en la ciudad por ser un borrachín frecuentador de burdeles y tabernas. En la madrugada del 29 de marzo 1929, mientras orinaba al lado del tercer cubo de la muralla, fue atropellado por el primer camión de la basura que tuvo León.  Francisco Pérez, Eulogio, Nicolás Pérez y Luis Rico, amigos del difunto, iniciaron una parodia de las procesiones para rendirle culto y que fue conocida como “El Entierro de Genarín”. Esta celebración convocaba cada año a más gente hasta que fue prohibida en 1957. La “tradición” se recuperó en los años 70 reuniendo cada vez a más público. En la actualidad es toda una fiesta en la ciudad en la que participan miles de personas y que está organizada por la Cofradía de San Genarín.

La diablesa de Orihuela (Alicante)

Las siete procesiones más curiosas de Semana Santa
El paso de El triunfo de la Cruz, conocido como “La diablesa”, en Orihuela | Foto: Morell/EFE

El Triunfo de la Cruz o La Cruz de los Labradores, conocida vulgarmente como La Diablesa, es el grupo escultórico más antiguo que desfila en procesión en la Semana Santa de la localidad alicantina de Orihuela y también el más simbólico de los existentes. Tallado por el escultor fray Nicolás de Bussy, religioso nacido en el año 1650 en Estrasburgo (Francia), data de 1695; fue un encargo del Gremio de Labradores que pagó 800 libras valencianas al artífice y representa, como su propio nombre indica, el Triunfo de la Cruz sobre el pecado y la muerte.

La Diablesa es el único demonio del que se tiene constancia en toda España que haya sido representado en un paso con forma humana. Sí es cierto que en Sevilla hay otro paso con la figura de un demonio, conocido como La Canina, pero que ha sido representado como una serpiente con una manzana en la boca. La Diablesa, al representar al demonio de una manera poco ortodoxa se guarda en dependencias civiles, no en iglesias. En la actualidad, se encuentra en el Museo Arqueológico San Juan de Dios.

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La 'incredible' India no tiene quien hable en sus stands de Fitur

Jorge Raya Pons

Foto: Jorge Raya
The Objective

Estamos sentados frente a una mesa, en silencio. B. B. Mukherjee observa la pantalla de su teléfono, pone la cabeza en alto, con sus gafas de diseño a rayas grises y negras sobre su nariz. Mukherjee luce un estrecho bigote con una forma más parecida a un triángulo que a un cuadrado, y viste un traje descatalogado de franela y color marfil que combina con una corbata de otra década. Estamos sentados a la distancia de un metro y B. B. Mukherjee, que es subgerente del Ministerio de Turismo indio en España, sigue en silencio tras cinco minutos y mirando con atención vídeos indescifrables con un volumen moderadamente alto. Tiene un reloj de oro en su muñeca izquierda y tantos anillos como dedos en sus manos. La responsable de prensa está sentada a mi izquierda y me mira con nerviosismo, como esperando una respuesta, y yo le sonrío y eso le tranquiliza.

Estoy sentado frente a Mukherjee en el stand indio de Fitur porque los dos responsables más importantes de la delegación de la India, que puso mucho interés para promocionar su país y mucho dinero para instalar este espacio tan grande –por no hablar de que el nombre de la marca, Incredible India, aparece prácticamente en cada folleto que circula por aquí dentro como principal patrocinador del evento–, están en sus respectivos hoteles desde una hora indeterminada que no logro averiguar, cuando quedan todavía dos horas para el cierre de la jornada.

La situación es particularmente divertida y extraña. Mukherjee levanta repentinamente la mirada, sonríe mucho y extiende la mano, como advirtiendo –en este momento– que está acompañado. Luego entrecruza los dedos, esperando la primera pregunta, y sus anillos brillan como diamantes.

Le comento, a modo de arranque, que han aumentado mucho su disposición en 2018. Él asiente con la cabeza y dice, con un acento marcadamente indio que solo escuché en películas: “Sí, este año hemos estado en todas las ferias importantes de Europa como patrocinadores”. Pero, casi en una maniobra de escapismo, desvía con velocidad su respuesta y sostiene que India es un país tremendamente rico y diverso, con bosques y templos y ruinas y playas y montañas, y continúa con una explicación nada concisa e inesperada del estado de salud del sistema judicial y político indio y de la calidad sanitaria. “Tendrías que ver qué cirujanos tenemos”, dice, levantando las cejas. “Son muy buenos”.

Después le pregunto por la vocación de su presencia en Madrid y no parece importarle: continúa con su respuesta anterior, explicando las bondades de su presidente y la fortaleza de su democracia, y describe a la India como un país muy rico y “paradójico” donde la riqueza no impide la miseria. Le digo que eso significa que hay mucha desigualdad. El subgerente de Turismo sonríe y concluye: “Sí, qué paradójico, ¿verdad?”.

Y en cada pregunta hay una respuesta similar, como si nos encontráramos en conversaciones ajenas, y la conversación es tan frustrante y claramente incontrolable que finalmente desisto y pienso en la segunda entrevista.

La 'incredible' India no tiene quien hable en sus stands de Fitur
Entrevista a B.A. Devaiah en uno de los stands de ‘Incredible India’. | Foto: Interface

Más al sur, Karnataka

La responsable de prensa se disculpa mientras me conduce hasta el área donde se instala la delegación de Karnataka, una región del sur con 55 millones de habitantes, más salvaje y más verde que el norte –el lugar al que suelen ir a parar los turistas–. La parada está adornada con plantas y una ambientación premeditadamente exótica, con bancos en todas partes y la representación más o menos conseguida de un tigre de Bengala sobre una alfombra verde. Karnataka es una de las zonas que persiguen explotar en los próximos años y hacen un esfuerzo verdadero por crear una imagen atractiva.

Así que el gabinete de comunicación organiza una conversación con el consejero de Turismo, un hombre joven y bien vestido con un inglés perfecto. Esperamos mientras cumple con otro compromiso y al volver se acerca hacia nosotros, con rostro serio, y dice que prefiere no hacerla: se niega, en principio, por estar cansado. Ellos procuran convencerle de lo contrario y finalmente concede una confesión: él no es el consejero de turismo, sino B.A. Devaiah, de Starks Communications, una agencia contratada por el Gobierno regional para representarlos. Lo hace extendiendo una tarjeta que recojo.

Le pregunto si está legitimado para hablar en nombre del Gobierno y él asiente, nos sentamos y hay una conversación fructífera en un primer momento: responde con interés y educación y habla de una región que conoce porque es la suya. Karnataka está en el sur del país y las diferencias respecto al norte, más transitado, más exprimido, son abismales. Un modo distinto de comprender la religión y las tradiciones, un idioma que no es el mismo –hablan mayoritariamente el kannada– y una gastronomía que, presume, únicamente se asemeja en la frecuencia del arroz blanco. Un atributo que, de cualquier modo, comparten la mayor parte de los países de la región.

Devaiah se encuentra menos cómodo y pone más reparos si hay que hablar de seguridad. Él alude, directamente, a las violaciones de mujeres. No las niega, aunque asegura que muchos occidentales viven en la zona y lo hacen con tranquilidad. Dice que si se producen tantas es porque hay muchos habitantes, sin aludir a razones concretas.

–¿Y en cuanto a las infraestructuras?–le planteo.

“Sí, tenemos”, responde, con un largo silencio.

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Puigdemont 'reloaded'

José María Albert de Paco

Foto: PASCAL ROSSIGNOL
Reuters

Ojalá la Mesa del Parlament no acepte el voto delegado de los diputados fugitivos. No ya porque de ese modo el órgano rector se estaría ateniendo a lo que disponen los letrados, sino porque, además, ello propiciaría que Puigdemont intentara personarse de incógnito en la Cámara el día de la sesión de investidura.

Lo publicaba ayer El Confidencial, y por mucho que el procés nos haya acostumbrado al esperpento, la noticia merece un ¡paren máquinas!: “(Según fuentes conocedoras de los movimientos de Puigdemont, éste se plantea) acceder camuflado al Parlament el día de la investidura”. Sería, prosigue el diario, una de sus “únicas opciones de repetir al frente del Ejecutivo y evitar el desgaste de un destierro casi perpetuo en Bélgica”.

Dado que el presidenciable ya lleva la peluca de serie, cabría esperar de él un redoble de audacia. Que se disfrazara, por ejemplo, de Inés Arrimadas, aun a riesgo de que en la confusión tuviera que corresponder a un achuchón de Xavier Cima, al que apenas sorprendería el súbito acento tractoriano de su esposa, al cabo un caso milagroso de integración.

Sí, la peculiarísima voz de Puigdemont, ese orfeón de gallos, haría sospechar al más crédulo, pero si Jack Lemmon y Tony Curtis lograron dar el pego, cómo iba a ser menos nuestro Fantomas de Amer. Y si no de Arrimadas, de Mayka Navarro, mímesis que acaso comportara que, sin comerlo ni beberlo, el Puchi fuera reclamado para intervenir donde Ana Rosa.

Bien pensado, no habría nada más infalible que la treta Espartaco, a saber: que todos los diputados soberanistas se hicieran pasar por Puigdemont, lo que permitiría al genuino camuflarse entre ellos, o sea entre sí mismo, obrando así el prodigio de quebrar, al tiempo que la ley, la gramática. Y desvelando, de paso, el único sentido posible de eso que llaman ‘una sola Catalunya’.

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Fitur 2018: el año de los cyborgs, la inteligencia artificial y el big data

Jorge Raya Pons

Foto: Jorge Raya
The Objective

En la nave 4 de Fitur, en el lugar reservado a Oriente Medio, los contrastes provocan que te frotes los ojos: llaman la atención las casetas discretas de Siria –que vuelve a vender turismo- y Palestina –que no se olvida de reivindicar Jerusalén- entre la gama amplia de colores de los puestos turcos e israelíes. La diferencia de presupuestos es enorme y todo se explica por las circunstancias particulares, más si cabe en un año donde la palabra tecnología está presente en cada rincón.

Ya lo decían los organizadores: si el año pasado se impuso la sostenibilidad, en este se impone el maching learning, la computación cognitiva, la inteligencia artificial y una red de términos que no nos resultan tan extraños. El sector turístico nos prepara para un futuro que ya no debe sorprendernos: los colchones sabrán cómo adaptarse a nuestro sueño, las puertas de los hoteles nos reconocerán facialmente –y no importará que olvides la tarjeta-, los usuarios podrán visitar los resorts con realidad virtual y desde casa, las empresas conocerán nuestros deseos antes de conocer nuestros nombres.

Fitur 2018: el año de los cyborgs, la inteligencia artificial y el big data
Myriam Younes, directora comercial de Expedia, durante su charla. | Foto: Jorge Raya Pons/The Objective

Este mundo que llega está hecho a medida para las nuevas generaciones: nada se les escapa sobre los Z y los millennials y esto lo da a entender Myriam Younes, directora comercial de Expedia, desde el inicio de su discurso. Younes proyecta las conclusiones de los análisis de su corporación sobre una pantalla grande y saca a relucir los atributos principales de los jóvenes: viajamos más al exterior que por el propio país, en avión mejor que en tren, y siempre con la clara intención de buscar experiencias, movimiento y conocer cultura. Una especie de culto, dice Younes, a la era del selfi y al concepto YOLO: You Only Live Once. Solo vives una vez.

La inteligencia artificial está presente todo el tiempo, en esta conferencia y en las restantes, que se suceden durante seis horas. Todos comparten el patrimonio común de resaltar que sí, que estamos expuestos y minuciosamente analizados, pero que no importa, que es el espíritu del tiempo y es nuestro beneficio, siempre que no caiga en las manos equivocadas. Es el punto, por ejemplo, de Marta García Aller, autora del libro El fin del mundo y periodista de El Independiente, que hace un alegato a la calma. Existe un peligro, claro, igual que existe la posibilidad de crear una sociedad con mayores privilegios y una tecnología que sea proactiva, que se anticipe a los problemas y produzca una realidad más cómoda.

Fitur 2018: el año de los cyborgs, la inteligencia artificial y el big data 1
Moon Ribas, entrevista durante un acto organizado por Fiturtech. | Foto: Jorge Raya Pons/The Objective

Algo verdaderamente interesante de Fitur es que, si bien todo parece girar en torno a los viajes y el turismo y el consumo, abre una ventana interesante a relatos nada convencionales. Es reconfortante encontrar escenarios tan entregados a la tecnología que, por momentos, uno olvida que se encuentra en una feria de turismo. En este caso, el Fiturtech invitó a la artista catalana Moon Ribas, quien se reconoce como cyborg neurológico. Moon tiene implantes en los pies y puede sentir el pulso de la Tierra. Emplea la tecnología para potenciar sensibilidades biológicamente imposibles. Los dispositivos que tiene bajo la piel le permiten saber si en algún punto del planeta, no importa si Granada o Japón, se está produciendo un terremoto. Ella puede sentirlo, literalmente. Mientras habla le tiemblan los pies, y lo reconoce. Antes, a veces, se despertaba en medio de la noche y se asustaba, pero ahora dice que está acostumbrada y puede continuar con la conversación y sin problema.

Ella es bailarina y se desafía a comunicar esa sensación a través de la danza. En otra época también colgaban de sus orejas unos pendientes que medían la velocidad con la que camina y descubrió, por ejemplo, que inconscientemente uno camina más deprisa en Londres que en Roma, y eso dice mucho de las sociedades. Existe toda una lucha y una reivindicación en su caso: Moon presume de ser cyborg y -en consecuencia- transespecie. Porque asegura que cyborgs, sin saberlo, ya lo somos todos: ¿por qué decimos, si no, que nos hemos quedado sin batería? ¿Lo decimos por el teléfono o lo decimos por nosotros?

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San Antón, protector de los animales

Carola Melguizo

Foto: Carola Melguizo
The Objective

Hoy, 17 de enero, se celebra la fiesta de San Antón, protector de los animales. Y como cada año, a pesar del frío, creyentes de toda España llevarán a sus mascotas a la iglesia para que reciban la bendición del Santo. Una celebración de origen religioso que cuenta con un amplio programa de actividades entre las que destacan campañas sociales que buscan fomentar la adopción y la tenencia responsable.

Para la mayoría, las mascotas son un miembro más de la familia. Pero por desgracia, hay animales que viven una realidad que nada tiene que ver con el amor y la estabilidad de un hogar, por lo que el lado solidario de la fiesta es, sin duda, una auténtica necesidad. Según los ‘Estudios de Abandono y Adopción’ publicados por la Fundación Affinity, más de 100.000 perros son abandonados en España cada año. Una cifra escandalosa que demuestra que todavía queda mucho camino por recorrer para encontrar soluciones a la problemática del abandono de animales de compañía. Promover la adopción responsable es un primer paso.

Madrid vive San Antón

Aunque  hay semejanzas, cada ciudad tiene su propia forma de celebración. En el caso de Madrid, la bendición de animales se lleva a cabo a las puertas de la iglesia de San Antón, situada en la calle Hortaleza, número 63. Su párroco, el padre Ángel García, presidente de la Fundación Mensajeros de la Paz, bendecirá junto a otros sacerdotes a todos los animales que se acerquen al templo entre las 10 y las 20 horas. Tradicionalmente, la mayoría de las mascotas asistentes son perros, pero también se pueden ver gatos, tortugas, conejos e incluso peces, porque San Antón, dicen, no hace ningún tipo de distinciones.

“El señor bendiga este animal y San Antón lo proteja de todos los males del cuerpo.”

Como parte de la celebración, a las 17 horas tendrán lugar las vueltas de San Antón, que es como se conoce a la procesión que sale de esta iglesia y recorre las calles de San Mateo, Fuencarral, Hernán Cortés y Hortaleza. Una tradición que suele contar con la presencia de animales de trabajo como los halcones de la Guardia Civil, los perros guías de la ONCE, los caballos de la policía, etc. Durante todo el día se celebrará una misa cada hora, pero las misas solemnes serán a las 12 y a de las 19 horas, y estarán oficiadas por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.

“Los animales domésticos tienen una creciente presencia en la ciudad y contribuyen al bienestar y la felicidad de las personas que los adoptan y se benefician de su compañía. Son seres vivos y estamos obligados a facilitarles una existencia digna. Porque no son juguetes que se puedan abandonar.”

Durante todo el día, se venderán también en la puerta de la iglesia los panecillos de San Antón. Hay quien dice que hay que guardar uno para el año siguiente con una moneda debajo para que no falte el dinero. Como actividad complementaria, en los centros culturales municipales se podrá ver durante todo el mes de enero la exposición ‘La mejor opción es la adopción’, que recuerda que los animales no son juguetes y promueve la adopción responsable. Dos de los pilares fundamentales de la celebración de San Antón este año. En palabras de Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid: “Los animales domésticos tienen una creciente presencia en la ciudad y contribuyen al bienestar y la felicidad de las personas que los adoptan y se benefician de su compañía. Son seres vivos y estamos obligados a facilitarles una existencia digna. Porque no son juguetes que se puedan abandonar.”

Hoy se pone fin a cinco días de celebración en honor a San Antón en los que los animales son los auténticos protagonistas. El Ayuntamiento de Madrid, la iglesia de San Antón y los comerciantes de la zona de Chueca unen fuerzas para promover la tenencia responsable y garantizar la calidad de vida de los animales de la ciudad.

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