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Los 7 carnavales más locos del mundo

Redacción TO

Foto: IVAN ALVARADO
Reuters

Llega uno de los momentos más vivos y compartidos del mundo: el Carnaval. Los más famosos son los de Río de Janeiro, Venecia o Cádiz, pero hay vida más allá de ellos. Estos son los carnavales más locos, todos ellos con historias legendarias detrás:

1. Carnaval de Basilea (Suiza)

En Basilea, la tercera ciudad más habitada de Suiza y ubicada en el noreste del país, se celebra uno de los carnavales más locos del mundo. Se trata del Basler Fasnacht, conocido en el dialecto local como die drey scheenschte Dääg, frase que textualmente significa “los tres días más lindos del año”. Los festejos, que duran precisamente tres días, se inauguran con el Morgestraich (en alemán “toque de diana”) a las 4:00 de la madrugada del lunes siguiente al miércoles de ceniza, en el mes de febrero o marzo.

En Basilea, Suiza, viven sus “tres días más lindos” durante el carnaval. (Foto: Arnd Wiegmann / Reuters)
En Basilea, Suiza, viven sus “tres días más lindos” durante el carnaval. (Foto: Arnd Wiegmann / Reuters)
Waggis, Dummpeter, Ueli, Alti Dante… los personajes más pintorescos del Carnaval de Basilea. (Foto: Arnd Wiegmann / Reuters)
Waggis, Dummpeter, Ueli, Alti Dante… los personajes más pintorescos del Carnaval de Basilea. (Foto: Arnd Wiegmann / Reuters)

Los tres días más bonitos de Basilea consiguen que los suizos dejen la seriedad por la que son mundialmente conocidos. Los habitantes de esta ciudad a orillas del Rín pasan, literalmente, tres noches sin dormir y celebran la fiesta con desenfreno. Los disfraces que muestran en sus diferentes desfiles son realmente únicos, y sólo se pueden ver en Basilea. Waggis, Dummpeter, Ueli, Alti Dante… todos ellos personajes pintorescos que merecen ser conocidos de primera mano. El Carnaval de Basilea es el más importante de Suiza y el mayor de todos los carnavales protestantes a nivel mundial. No obstante, es imposible conocer su origen exacto porque durante el terrible terremoto que asoló la ciudad en 1356 se destruyeron todos los documentos. El documento más antiguo que se conoce acerca de esta celebración data de 1376. Se sabe que los gremios de Basilea tuvieron una gran influencia en la evolución del Carnaval de la ciudad. En el siglo XVI, la revista de los miembros de los gremios en edad militar estaba estrechamente vinculada al Carnaval, y fue entonces cuando aparecieron los elementos marciales que aún marcan la fiesta en la actualidad, en particular el solemne paso de marcha al son de tambores y pífanos.

En 2017, el Fasnacht se celebra el 6, 7 y 8 de marzo. Puedes encontrar más información en la web de turismo de la ciudad de Basilea.

2. Carnaval de Binche (Bélgica)

El Carnaval que se celebra en la ciudad valona de Binche es el más importante de Bélgica, y genera un gran atractivo turístico cada año. El evento se divide en dos partes: la primera, por un lado, se celebra 49 días antes del carnaval propiamente dicho, aunque se la considera también parte de las fiestas. Cada domingo de estas 7 semanas hasta el día de carnaval se realizan ceremonias, bailes, actos teatrales y algunas preparaciones previas a la gran fiesta. La segunda consiste en el propio carnaval, que se celebra en pleno centro de la ciudad.

100.000 personas visitan cada año el Carnaval de Binche. (Foto: Yves Herman / Reuters)
100.000 personas visitan cada año el Carnaval de Binche. (Foto: Yves Herman / Reuters)
El Carnaval de Binche no se entendería sin la figura de los Gilles. (Foto: Francois Lenoir / Reuters)
El Carnaval de Binche no se entendería sin la figura de los Gilles. (Foto: Francois Lenoir / Reuters)

Reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2003, unas 100.000 personas visitan cada año el Carnaval de Binche, que tiene su apogeo en el Mardi Gras o martes de carnaval. Se trata de una de las celebraciones más antiguas de Europa, cuyos orígenes no están claros y se remontan a una larga tradición oral. El Carnaval de Binche no se entendería sin la figura de los Gilles, unos personajes enmascarados ataviados con sombreros y trajes tradicionales y llamativos que desfilan al son de tambores por las calles de Binche durante la época de carnaval, cuyo origen es anterior al siglo XVIII.

Los actos centrales del Carnaval de Binche se celebran este año del 26 al 28 de febrero. Puedes encontrar más información en la web del Carnaval.

3. Carnaval de Busojaras (Hungría)

Este carnaval es uno de los eventos culturales más importantes de Hungría. Se celebra en la ciudad de Mohacs, ubicada en la orilla derecha del Danubio. Esta fiesta marca el final del invierno para darle la bienvenida a la primavera. Se trata de uno de los carnavales más peculiares del Viejo Continente.

El Carnaval de Busojaras es realmente terrorífico. (Foto: Bernadett Szabo / Reuters)
El Carnaval de Busojaras es realmente terrorífico. (Foto: Bernadett Szabo / Reuters)
Los busós intentaron expulsar a los invasores dando miedo. (Foto: Laszlo Balogh / Reuters)
Los busós intentaron expulsar a los invasores dando miedo. (Foto: Laszlo Balogh / Reuters)

La característica fundamental de este carnaval es que los busós (personas ataviadas con máscaras y trajes típicos de la zona) desfilan por las calles de la ciudad, bailando y cantando canciones folclóricas. Lo que diferencia a este carnaval de otros muchos es que las máscaras tienen son espantosas, hechas con pieles de animales, lo que resulta en una estampa realmente terrorífica. La fiesta de los Busojaras rememora la época en que los habitantes de Mohács, vestidos de esa guisa, intentaron expulsar de la ciudad a las fuerzas ocupantes turcas. Cuenta la leyenda que cientos de lugareños se refugiaron en los bosques, tallaron máscaras horripilantes, se equiparon con pieles de animales y fabricaron mazas con la madera del bosque. Una noche de tormenta regresaron al pueblo profiriendo gritos y todo tipo de ruidos escalofriantes. Los turcos sintieron tanto miedo al ver aquella horda de seres ataviados con mantos peludos y atemorizadoras máscaras con cuernos, que pensaron que eran demonios que los atacaban, por lo que acabaron huyendo del pueblo antes del alba.

En 2017, el carnaval de Busojaras se celebra del 23 al 28 de febrero. Puedes obtener más información de este evento declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en su página web.

4. Carnavales de Vilanova i la Geltrú (España)

Los carnavales de Vilanova i la Geltrú son unos de los más tradicionales del mundo. Cuentan con más de 250 años de antigüedad y su acto más espectacular son “Las Comparsas” (“Les Comparses”), donde 16.000 personas salen a la calle con sus sociedades y acompañados por más de 100 charangas o bandas de música provenientes de toda España. Los comparseros van en pareja, ellos con la barretina y ellas con un mantón de Manila. Ataviados de esta guisa tiran caramelos por las calles hasta llegar a la guerra final en la Plaza de la Villa, donde todas las sociedades se reúnen al son de la música del Turuta para tirar caramelos a todo el mundo.

En Vilanova i la Geltrú se celebran unos carnavales llenos de sátira. (Foto: Andrea Dalmau / EFE)
En Vilanova i la Geltrú se celebran unos carnavales llenos de sátira. (Foto: Andrea Dalmau / EFE)

La de Vilanova i la Geltrú es la celebración más emblemática de la localidad, además de ser el único carnaval catalán que sobrevivió a la dictadura franquista y que a día de hoy todavía sigue centrándose en la sátira. Son siete días de fiesta que se inician el “Dijous Gras” (Jueves Lardero) con la Merengada y la tradicional Xatonada. Con la llegada del rey Carnestoltes, el viernes, se inicia un intenso fin de semana marcado por los disfraces y la sátira.

La edición de 2017 se celebra entre el 23 de febrero y el 1 de marzo. Puedes encontrar más información en su página web.

5. Carnaval de Ivrea (Italia)

El histórico Carnaval de Ivrea, institucionalizado en 1808, es una de las fiestas más antiguas y peculiares del mundo. Tiene lugar en Ivrea, una ciudad piamontesa situada en la provincia de Turín. En este carnaval se celebra la rebelión popular contra la tiranía. Esta insurrección vive su momento más álgido en el espectacular desfile histórico y la famosa batalla de las naranjas, que tiñe de color y aromas toda la ciudad.

Ivrea celebra su ‘tomatina’ particular pero con naranjas. (Foto: Stefano Rellandini / Reuters)
Ivrea celebra su ‘tomatina’ particular pero con naranjas. (Foto: Stefano Rellandini / Reuters)

El carnaval se inicia con un ritual natural: removiendo la tierra para plantar un árbol que se quemará al final de la fiesta, para consentir a la comunidad que renazca de sus propias cenizas. No obstante, la batalla de las naranjas es el evento más esperado durante este histórico Carnaval de Ivrea. Se celebra durante tres días consecutivos previos al miércoles de Ceniza en diferentes plazas del casco histórico de la ciudad. Le anteceden desfiles, ritos y espectáculos que reviven episodios de la historia italiana. Durante la Edad Media, un barón hacía pasar hambre a la ciudad, hasta que los habitantes, inspirados por la molinera, deciden rebelarse. Hoy se forman nueve equipos de hasta 4.000 integrantes cada uno. El pueblo es representado por los naranjeros que no llevan ninguna protección, combaten contra el ejército del Señor Feudal, que van en carros tirados por caballos y equipados con protecciones que recuerdan las antiguas armaduras.

Este año, el carnaval de Ivrea se celebra del 25 al 28 de febrero. Puedes obtener más información en su página web.

6. Carnavales rurales en Lantz (España)

Cada martes de carnaval se celebra en la pequeña localidad de Lantz, en Navarra, el apresamiento, juicio y muerte en la hoguera del mítico y malvado bandido Miel Otxin. Este muñeco de tres metros porta los brazos en cruz, viste blusa estampada, pantalón azul y faja roja, y corona su cabeza un gorro cónico llamativamente adornado. Varios personajes le acompañan en el desfile: Ziripot, hombre bonachón y gordinflón hecho a base de sacos rellenos de helechos y heno, que apenas puede mantenerse en pie; le persigue el Zaldiko, caballo bravío que arremete contra él hasta tirarlo al suelo; los Arotzak portan martillos y tenazas, y corren tras el Zaldiko para herrarlo, y finalmente los Txatxos, que enfundados en pieles de animales y armados con palos y escobas, gritan mientras hostigan a todos los presentes.

Lantz celebra un carnaval rural de gran tradición. (Foto: Vincent West / Reuters)
Lantz celebra un carnaval rural de gran tradición. (Foto: Vincent West / Reuters)

El Carnaval de Lantz es un carnaval rural de gran tradición, en el que durante unos días las fuerzas del mal y del bien se enfrentan en una batalla simbólica en la que la sed de justicia moviliza las iras populares. El origen de su celebración no está claro. La leyenda sobre este carnaval ha pervivido gracias a la trasmisión oral. Al ser Lantz un lugar de paso hacia Francia, antaño era frecuente la presencia de bandidos en la zona, que abusaban y robaban tanto a los viajeros como a los vecinos de la villa.

En 2017, el carnaval de Lantz se celebra el 26, 27 y 28 de febrero. Puedes obtener más información en su página web.

7. Carnaval de Oruro (Bolivia)

El Carnaval de Oruro es la máxima representación de los Carnavales en Bolivia, convirtiéndose en uno de los más importantes de América Latina, y fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. A lo largo del carnaval participan más de 48 conjuntos folclóricos que son distribuidos en 18 especialidades de danzas que reúnen de distintas partes de Bolivia y que realizan su peregrinación hacia el Santuario del Socavón cada sábado de carnaval en la tradicional “Entrada”.

El Carnaval de Oruro es uno de los más famosos de Latinoamérica. (Foto: David Mercado / Reuters)
El Carnaval de Oruro es uno de los más famosos de Latinoamérica. (Foto: David Mercado / Reuters)

Oruro, situado a una altitud de 3.700 metros en las montañas del oeste de Bolivia, era un importante centro de ceremonias precolombino antes de convertirse en un importante centro minero en los siglos XIX y XX. La ciudad fue refundada por los españoles en 1606 y siguió siendo un lugar sagrado para el pueblo uru, al que venían desde muy lejos para cumplir con los ritos, especialmente la gran fiesta de Ito. Los españoles prohibieron esas ceremonias en el siglo XVII, pero éstas continúan bajo la fachada de la liturgia cristiana: los dioses andinos se ocultaban tras los iconos cristianos, convirtiéndose así en santos. Todos los años, durante seis días, este carnaval da lugar al despliegue de toda una gama de artes populares en forma de máscaras, tejidos y bordados. El principal acontecimiento es la procesión (“entrada”), durante la cual los bailarines recorren durante veinte horas, sin interrupción, los cuatro kilómetros de la procesión. Más de 28.000 bailarines y 10.000 músicos repartidos en unos cincuenta grupos participan en el desfile, que ha sabido conservar las características tomadas a los misterios medievales.

Este año, el Carnaval de Oruro se podrá disfrutar entre el 18 y el 28 de febrero de 2017. Encuentra más información en la web de turismo de Bolivia.

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Ni Sofia Coppola, ni Tinder: la seducción era otra cosa

Lorena G. Maldonado

La frigidez no es un pecado, pero sí una lástima. Ayer salí de ver La seducción, de Sofia Coppola, cargando con una anorgasmia militante -en mi barrio se dice revenía’- y corrí al Burger King a meterme entre pecho y espalda una vulgar pero sincera tendercrisp que me devolviese a la tierra, que me conectase de nuevo con la carne, la saliva y la culpa, con la lascivia del queso americano y la grosera humanidad de dos labios abriéndose. La parte de la vida que me interesa suele alojarse al otro lado de la boca que se desprende, que se ensancha como una flor carnívora llena de fascinaciones, admiración, estupor o apetitos. La película fue como el antónimo: más o menos un rictus.

Claro que no todo el mundo va a ser folclórico emocional, pero una cosa es la sobriedad -esa que nos angustió en la exquisita Shame– y otra la abulia: ahí Coppola en su filme protagonizado por un corrillo de hembras psicópatas y un macho castrado -qué iracundo, el cabo, cuando tiró la tortuga-. Casi extrañé la testosterona trumpista de Eastwood, que fue El Seductor en la de Don Siegel (¡1971!). Qué sangre tan acuosa aquí, qué raza tan pocha, qué poco cachondos estamos en este banquete de la revolución sexual.

La seducción: madre mía. A los que quiero les deseo que nunca les tonteen así. Una hora y media asistiendo a un cortejo de amebas. En los lavacabezas de la peluquería he vivido más tensión sexual. Al terminar, sentí por fin una trémula excitación mientras hundía mi patata gajo en la salsa, y recordé que no sé nada de cine -algunos amigos han montado un cinefórum y se esfuerzan, con mucha paciencia, en corregirme esta anemia cultural-, pero oye, me dije a mí misma, en el relato del deseo te defiendes, como todos los veleidosos. En el relato, por lo menos, que los engranajes ya son otra cosa -y sólo marchan si no se comete la torpeza de desmontarlos para entenderlos-.

¿Por qué me entusiasman Roberto Álamo, Bardem, Luis Tosar, Paul Dano o Alan Rickman y me quedo gélida con el mismísimo Brad Pitt? Miren: no lo sé. La vida tiene estas cosas. También el bueno de Colin Farrell me dejó en La seducción mortalmente aburrida, con las papilas gustativas de vacaciones, con una tristeza muy rara, parecida a la que uno siente cuando ve a una pareja besarse mal.

Sí. En el deseo llevamos años auscultándonos; pero en la seducción todos somos un poco bisoños, porque cada cuadrilátero es una historia. Entre los breves apuntes: uno, lo importante no es follar, lo importante es el contexto -o, si quieren, como decía Pessoa, lo fundamental del amor es lo que lo rodea-. En la película el contexto es delicioso, pero Coppola se pone muy esteta e ignora nuestro mejor secreto como civilización: debajo de tantas capas de diplomacia, seguimos debiéndonos a la suciedad.

Dos, el capricho físico no tiene nada que ver con la belleza del otro, sino con algo menos canónico y más oscuro: algo que está, quizá, en el sonido de una risa, en el olor, en el tacto, en el ping-pong dialéctico, en el látigo imperceptible de la pestaña. No sé ustedes, pero yo me he quedado noqueada alguna vez con una carcajada perfectamente ejecutada, libre, limpísima, y se me han contraído las piernas. Colgarse de una risa -de sus ojos guiñados y su barbilla oscilante, redimida- es muy parecido al amor: inexplicable, sombrío. Ya quisiera esa autoridad ese Colin Farrell de rasgos preceptivos que arrastra la perversión de un chupete.

Tres. Hay un aviso, siempre. El deseo tiene ese decoro: el del golpe primero, el de “huye o juega, pero no balbucees”. Y después todo eso tan hermoso que ha muerto a manos de Tinder: el ser conscientes de que cuando se enseñan las cartas, se acaba la partida. Todos empezamos de cero en cada conquista, todos hemos entendido que nadie, por suerte, es infalible, todos nos hemos puesto alhajas -como las cursis de la peli- y hemos comprobado, no sin cierto patetismo, que no sirven para nada, todos hemos experimentado celos verdosos y todos nos hemos vengado de forma más o menos poética -esto ya según la elegancia-. Pero ninguna de estas similitudes entre la sentimentalidad humana y La seducción me conectó en ningún momento con la historia: por poco reveladoras, por superficiales.

Me niego a creer -repito, desde mi corta educación cinematográfica, pero con mi derecho al desencanto a nivel usuario- que la de Coppola trascienda a reflejar ni un milímetro del alma de la mujer: no albergamos en el pecho esa casa de locas. No sacia mis ansias feministas que Colin Farrell sea un animal pánfilo, sin maldades: el sexo y la violencia requieren de un contrario a la altura. No, menoscabar la virilidad de un hombre no te subrayará como mujer. La poderosa Nicole Kidman no asume que el despecho no sólo es antierótico, sino que practicarlo jamás hizo a una ganadora.

Es irónico: tal vez en los setenta, cuando se estrenó El seductor, el espectador aún pudiese encontrar en el cine el morbo que no rascaba en su vida. Hoy, en medio del neoliberalismo rústico y su espesa oferta sexual, nos estamos volviendo unos reprimidos culturales. O peor: hemos dejado de reinventar las posibilidades del cuerpo. En seducción hemos desaprendido, es obvio -miren ahí a la gente en sus aplicaciones, llamando “tomar un café” al “echar un polvo”- y el sexo lo hemos cursado tanto que nos hastía. Quizá algún día, de nuevo, una risa. Quizá algún día, otra vez, la tensión dialéctica y las cartas boca abajo, en partida tirante y lenta. Mientras, contra la oquedad existencial, nos quedan las hamburguesas.

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Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017

Redacción TO

Foto: GEORGE FREY
AFP

Estados Unidos ha sido el mayor afortunado a la hora de contemplar la belleza del eclipse solar que ha tenido lugar este lunes. La Luna se ha interpuesto entre la Tierra y el Sol, ofreciendo en algunos lugares del mundo un espectáculo visual del que los estadounidenses han sido los espectadores más privilegiados, ya que este país ha sido el único donde se ha podido ver el eclipse solar total.

La última vez que Estados Unidos presenció un eclipse de estas características fue en 1979, y el próximo que podrá ver será en el año 2024. Por eso este año, el país se ha convertido en el lugar de peregrinación de todos aquellos aficionados a la astronomía y a muchos curiosos que quieren presenciar este extraño fenómeno, que ha comenzado en Oregón y ha acabado en Carolina del Sur.

Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 1
El eclipse solar visto desde la Bahía Depoe, en Oregón. | Foto: Mike Blake/ Reuters

Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 2
El efecto del anillo de diamante se observa en Madras, Oregón. | Foto: NASA/ Reuters
Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 3
El Sol forma una Luna creciente durante el eclipse solar en Charleston, Carolina del Sur. | Foto: Mandel Ngan/ AFP

Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 4
La Luna comienza a pasar frente al Sol en el Lago Ross, en Washington. | Foto: NASA/Reuters
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Las nubes oscurecen el eclipse solar en Mount Pleasant, Carolina del Sur. | Foto: Randall Hill/Reuters
Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 8
El eclipse solar visto desde el instituto de Madras, en Oregon. | Foto: Jason Redmond/Reuters

Sin embargo, también se ha podido observar este fenómeno astronómico desde otros lugares, como México, desde donde también han llegado imágenes que muestran la belleza de este esperado fenómeno astronómico. En España, el mejor lugar para ver el eclipse solar, aunque solo de una manera parcial, han las Islas Canarias. También se ha podido observar de manera parcial en lugares como Galicia o Cáceres, pero no ha tenido esta posibilidad la parte occidental del país.

Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 6
El eclipse solar parcial visto desde Ciudad de México. | Foto: Alfredo Estrella/AFP
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Vista del eclipse solar parcial visto desde el Museo de Historia Natural de Ciudad de México. | Foto: Pedro Pardo/ AFP

Así lo han visto los estadounidenses

Este eclipse solar ha sido un fenómeno muy esperado en varios lugares del mundo, pero especialmente en Estados Unidos. A lo largo del día, numerosas personas se han concentrado en distintos puntos del país para encontrar el mejor punto para poder ver sin ningún obstáculo el paso de la Luna frente al Sol. Nadie ha querido perderse este inusual fenómeno, e incluso el propio Donald Trump ha sido fotografiado disfrutando del eclipse desde la Casa Blanca.

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Donald Trump y Melania Trump ven el eclipse solar en la Casa Blanca. | Foto: Kevin Lamarque/ Reuters
Estas son las mejores imágenes del eclipse solar de 2017 10
Un grupo de gente observa el eclipse solar desde el estadio Saluki en Illinois. | Foto: Scott Olson/ AFP
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Un grupo de gente observa cómo se aproxima el eclipse solar en Tennesee. | Foto: Jonathan Ernst/ Reuters

Continúa leyendo: Las señales para descubrir si eres más inteligente que la media

Las señales para descubrir si eres más inteligente que la media

Redacción TO

Foto: Reuters

Todos creemos ser más inteligentes que la media, todos creemos llevar la razón todo el tiempo. Pero la verdad sea dicha: no siempre es así. Siempre hay quien se siente por encima, y en la mayor parte de las ocasiones de forma injustificada. La ciencia ha buscado modos de descubrir aquellos gestos que demuestran inteligencia, más allá de las opiniones que podamos ofrecer –a veces sin que nos pregunten- en una conversación cualquiera. El diario británico The Independent ha recopilado seis que, de acuerdo con varios estudios, pueden demostrar que –esta vez sí– podemos considerarnos más inteligentes que la mayoría de nuestros congéneres.

1. Eres sarcástico

Un estudio dirigido por la profesora Francesca Gino apunta que el sarcasmo es un mecanismo de creatividad indiscutible que requiere de una energía cerebral particular. “Para crear o descifrar el sarcasmo, tanto quien se expresa como el receptor necesitan superar esa barrera de la contradicción (es decir, la distancia psicológica) entre el significado literal y el real”, explica. “Se trata de un proceso que se activa con las abstracción, y que como tal promueve el pensamiento creativo”.

2. Eres políglota

Hablar más de un idioma ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer o la demencia. También favorece a la agilidad mental y, como demuestra este estudio, el desarrollo de nuestro cerebro.

3. Eres el hijo mayor

Una investigación apunta que los hijos pequeños tienden a tener un coeficiente intelectual inferior que los mayores. Con todo, no tendría que ver tanto con el aspecto genético como con el ambiente familiar.

Las señales para descubrir si eres más inteligente que la media
Ned Flanders, el zurdo más popular. | Fuente: The Simpsons/Fox

4. Eres zurdo

Los zurdos no solo representan un 10% de la población, sino que proporcionalmente son más inteligentes que los diestros. A los zurdos se les ha reconocido una serie de atributos cognitivos superiores a los diestros, aunque no en todos en todos los casos.

5. Eres gracioso

Que un hombre o una mujer sea gracioso es una ventaja competitiva desde un punto de vista social: eso nos convierte en más atractivos. Varios estudios demuestran que el sentido del humor está relacionado con una mejor capacidad para hacer razonamientos abstractos. Además, una broma comprende un mecanismo por naturaleza complejo, y nuestra capacidad para descifrarlo define nuestra inteligencia.

6. Dudas de ti mismo

Como dijo Sócrates, “solo sé que no sé nada”. Las personas capaces de asumir sus errores y corregirlos demuestran una mayor inteligencia. Este es un punto claro: si crees que siempre tienes razón y eres incapaz de rectificar, tienes altas probabilidades de ser menos inteligente que la media.

Continúa leyendo: Recrean los últimos pasos de Diana Quer tras un año sin rastro de la joven

Recrean los últimos pasos de Diana Quer tras un año sin rastro de la joven

Redacción TO

Foto: RRSS

El pasado 22 de agosto de 2016 la joven madrileña Diana Quer desaparecía cuando regresaba de madrugada a su casa de verano en A Pobra do Caramiñal (A Coruña). Eran las fiesta de la localidad. Miles de personas visitaban este municipio situado en la comarca de El Barbanza.

A las 2.40 de la madrugada escribió un mensaje de whatsapp a un amigo: “Me estoy acojonando, un gitano me está llamando”. A las 2.42 añadió que la había acosado: “morena, ven aquí”. En ese momento su amigo le preguntó qué le ha contestado. Diana ya no respondió. Entre las 2.42 y las 2.46 de la madrugada, la señal de su teléfono demuestra que Diana estuvo en la misma zona. Lo que ocurrió en ese breve espacio de tiempo es una incógnita aún sin resolver.

Un año después, la Guardia Civil ha elaborado una hipótesis que es la que considera más probable. Un coche ocupado por “al menos” dos hombres abordó a la joven madrileña poco después de que enviara esos mensajes. A las 2.53 el teléfono móvil de Diana estaba ya en Boiro, a 16 kilómetros de A Pobra; a las 2.58 en Taragoña, donde sus secuestradores lo lanzaron a la ría. El móvil dejó de emitir señal bajo el agua a las 4.10 de aquella madrugada. Un mariscador localizó el dispositivo bajo un puente dos meses después. De Diana ni rastro. Incluso ahora hay expertos que cuestionan que el móvil y la joven viajasen en el mismo coche.

Desde entonces todas las cámaras fueron rastreadas sin que por el momento exista una sola imagen que ayude a aportar datos sobre esta marcha. Al margen de la pista del móvil, los agentes han centrado su investigación en la declaración de dos testigos que dijeron haber visto a un hombre “con mala pinta” esperando a Diana en el muelle de Taragoña.

Esta madrugada un nutrido grupo de efectivos de la Guardia Civil se han vuelto a desplazar al municipio coruñés para realizar una nueva inspección del escenario aprovechando la repetición del ambiente en el que el pasado 22 de agosto se perdió el rastro de la joven.

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