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Los cachorros son para siempre, no sólo para Navidad

Carola Melguizo

Foto: freestocks.org
Flickr bajo Licencia Creative Commons

Navidad es sinónimo de alegría, de compartir en familia, de vacaciones, de turrón y también, nos guste o no, de regalos. Con la idea de sorprender y dejar huella, hay quien piensa en un cachorro como el regalo perfecto. Después de todo, qué puede ser más adorable que un perrito con un lazo. Probablemente nada. Pero la realidad es que los animales no deben ser nunca un regalo. Se trata de un compromiso, si todo sale bien, de más de 10 años. No puede, por tanto, responder a un impulso. Sia lo tiene claro y por eso en una de las canciones de su último álbum Everyday Is Christmas nos recuerda que “los cachorros son para siempre, no sólo para Navidad”.

La decisión de compartir la vida con un perro, un gato o una tortuga, por mencionar algunos de los animales más regalados, debe ser una decisión meditada y consensuada con todos los miembros de la familia. No es algo que pueda decidirse sólo con el corazón, aunque Hollywood se empeñe en decir lo contrario. Muchos de los animales que se regalan en estas fechas acaban en los refugios a los pocos meses, por eso es tan importante hacer énfasis en la tenencia responsable y en el compromiso a largo plazo. En la canción, la cantante australiana, entusiasta defensora de los derechos de los animales, lo plantea de la siguiente forma: “Son tan lindos y esponjosos con su pelaje brillante ¿Pero los amarás cuando sean viejos y lentos?”  

Otras razones por las que un perro no debería ser nunca un regalo de Navidad

Incluso teniendo la certeza de que la persona asumirá la responsabilidad con ilusión y de que su entorno familiar está de acuerdo, regalar un animal no es una buena idea. Mucho menos en Navidad, una época agitada, en la que se elevan los gastos y el nivel de estrés, complicando así el ya duro proceso de adaptación por el que pasan los animales cuando llegan a un nuevo hogar. No hay que olvidar que para ellos se trata de un cambio radical para el que no siempre están preparados. Mientras más estable sea el ambiente y mejor definidas estén las rutinas de la familia, menos probable es que el perro desarrolle luego problemas de conducta.

Los cachorros son para siempre, no sólo para Navidad 1
No os dejéis engañar. El cachorro es para siempre.

En el caso de los niños, recibir un animal como un regalo puede transmitir el mensaje equivocado. Un perro es un excelente compañero de juegos, pero en ningún caso un juguete. La diferencia, evidente para un adulto, puede no ser tan clara en la mente de un menor. Hacerlo partícipe de todo el proceso de decisión y posterior adopción lo ayudará a entender que se trata de un ser vivo que tiene sentimientos y necesidades que deben ser respetadas. En definitiva, un miembro más de la familia. Un niño que ama y respeta a los animales será un adulto que ame y respete a los animales, que es exactamente lo que el mundo necesita.

Ya lo dijo Albert Einstein: “Educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”. Y qué mejor ejemplo que adoptar en vez de comprar para enseñar a nuestros hijos que cada gesto cuenta. Crecer con la idea de que los seres vivos no deben comprarse es una buena base para construir una sociedad responsable, que mantenga de forma natural una política de tolerancia cero hacia el maltrato animal. Tema de especial importancia en una país como España en el que las cifras de abandono de animales son tan elevadas.

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Girl Power: las 13 mujeres que no conocías y van a arrasar en 2018

Bea Guillén Torres

Foto: Omar Vega
AP

El 2017 empezó y terminó como el año de las mujeres. El año de las mujeres que protestaron contra Trump, de aquellas que rompieron el silencio contra el acoso sexual, de las que tomaron las calles para pedir una igualdad real. Todo apunta a que el 2018 va a seguir esta misma estela. Este año no vamos a perder de vista a Emma Watson, a Oprah Winfrey o Natalie Portman, que ya protagonizaron la primera gala feminista en los Globos de Oro. Pero, además el 2018 va a traer a nuevos iconos que quizás no conocías y que van a arrasar. Te presentamos a algunas de ellas.

Ilfenesh Hadera

Esta neoyorquina no deja de cosechar éxitos en el cine: ha sido protagonista en la película Baywatch, ha participado en la serie feminista de Netflix She’s gotta have it y está cerca de convertirse en la próxima chica Bond. Pero Hadera es mucho más que una estrella de Hollywood. Hija de un refugiado etíope, es una mujer comprometida con la integración de los inmigrantes, con los derechos animales y con la ayuda a las personas sin hogar. Colabora habitualmente con el Comité de Servicios Africanos y su Instagram está lleno de publicaciones sobre la importancia de los programas de alfabetización y asesoramiento para los refugiados.

Aunque reconoce que las redes sociales ayudan a crear conciencia, en alguna tiene 168.000 seguidores, también admite que tienen límites: “Publicaré el enlace para eventos de recaudación de fondos y espero que algunas personas donen o participen. Pero una publicación en Instagram no ayudará a mantener un movimiento. La acción no es un tuit. Pienso en mis seguidores de Instagram: si todos donaran un dólar al Comité de Servicios Africanos, financiarían cinco clínicas en Etiopía durante un año”, escribió en una ocasión.

Charly Cox

Charly Cox tiene 22 años y es insta-poeta. En el cuadrado de Instagram, Cox escribe versos sobre feminismo, sobre su vida diaria, sobre cómo lidiar con las enfermedades mentales. Los redacta a mano y luego los cuadra. Este trabajo empezó a principios de 2017, cuando Charly comenzó a compartir cada día un poema con sus más de 28.000 seguidores de Instagram. Fáciles de leer, divertidos, sinceros y honestos, sus versos se han ganado a miles de jóvenes que tratan de navegar cada día por el mundo moderno. Publica este verano su primer libro recopilatorio de poemas: She must be mad. No se le puede perder la pista.

Sigrid

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Sigrid, la sensación de pop de Noruega. | Foto: Rick Kern/AP

Sigrid tiene 21 años y es la sensación pop de Noruega. Su primer single Don’t kill my vibe, que la ha colocado en el foco internacional, ya tiene más de 30 millones de reproducciones en Spotify y YouTube. 2017 fue un año de éxitos para la cantante: puso la banda sonora a la película de Marvel La liga de la justicia, cantó en el concierto del premio Nobel de la paz y saltó a la fama. Todo sin perder un ápice de naturalidad.

@vevo has chosen me as one of their «artists to watch» for 2018thank you

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Difícil encontrar una mejor representante de la generación millenial. Feminista, luchadora por la igualdad real y creyente en el poder transformador de los jóvenes. Así, la cantante insiste en que sus preocupaciones son las mismas que las de muchas mujeres de 21 años en una época de Trump, Brexit, acoso sexual y cambio climático. “Cuando se trata de mi edad, ¿por qué no debería tener opiniones? Creo que los jóvenes tienen opiniones. Siempre lo han hecho, pero debido a las redes sociales, ahora lo veo mucho más. Porque es muy fácil salir y tuitear algo o ponerlo en Instagram, y creo que es bueno”, dijo en una entrevista con The Guardian.

Halima Aden

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Halima Aden es la modelo que se ha hecho famosa por desfilar en las pasarelas de Nueva York y Milán con un hijab, pero es mucho más de eso. Forma parte de esa generación de mujeres que no se conforma, que se atreve y desafía los estándares. Aden nació en un campo de refugiados de la ONU en el noreste de Kenia, donde vivió durante 10 años con sus padres, tras huir de la guerra civil de Somalia a principios de la década de 1990. Allí, Aden aprendió algunos de los valores que le acompañan y definen ahora: “En el campamento, no había bandos. La raza no importaba, el género no importaba, la religión no importaba. Cuando la vida se reduce a sus mínimos esenciales, todos somos uno y el mismo”, señaló a Harpers Bazaar.

Nike Pro Hijab has arrived!!

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Son esas lecciones las que le han dado el valor para convertirse en la primera mujer musulmana que lleva el hijab en pasarelas y sesiones de fotos.”Tengo la oportunidad, a través de mi modelo, de cambiar la forma en que se ven las mujeres musulmanas, de darles una plataforma para que se escuchen sus voces”, dijo a la publicación norteamericana. “Soy consciente y estoy orgullosa de esa responsabilidad“. “Durante mucho tiempo, a las mujeres como yo se nos ha mantenido al margen de la conversación. Se nos habla de ellas, pero no se nos da la oportunidad de hablar por nosotras mismas”, argumentó Aden. Ahora, su sueño es ser una embajadora global de UNICEF y demostrar el valor de la diversidad en la moda.

Awkwafina

Awkafina en realidad se llama Nora Lum y se hizo famosa cuando le compuso un rap a su vagina. Así tal cual. My Vag fue una respuesta a la canción que había hecho Mickey Avalon en 2006 llamada My Dick. Las rimas no tienen desperdicio en esta especie de confrontación entre genitales. La canción fue reivindicada por parte del movimiento feminista, aunque ella insiste en que solo quería hablar de sus partes íntimas. Awkafina nació en Nueva York y es cantante, comediante, rapera y actriz. Además, obtuvo una doble especialización en estudios de mujeres y periodismo. Lo tiene todo.

Tiene ascendencia china y surcoreana, por lo que para ella hacer lo que hace es ya una declaración política. “La existencia de alguien como yo, especialmente en mis videos anteriores, cuando YouTube era un escenario en el que no mucha gente veía a una mujer asiáticoamericana totalmente desvergonzada, es en sí misma provocadora”, señala a The Guardian. Awkwafina ha dado ya el salto de Youtube al cine y va a ser una de las ocho ladronas en la nueva película Ocean’s 8 junto a Rihanna, Cate Blanchet, Sandra Bullock y Anne Hathaway, entre otras. Not bad.

Devermut

Una de las faltas más grandes a las que se enfrenta el colectivo LGTBI es la ausencia de parejas, de historias de amor entre chicas o entre chicos, de transexuales e intersexuales. Esa es una de las fallas que intentan remediar Marta y Sara, la pareja de Youtubers que está detrás del canal Devermut. “Puede parecer una tontería, pero la televisión, el cine y la literatura dan la guía de la normalidad“, explicó Marta a Eldiario.es. Por esa razón, estas españolas tratan de visibilizar al colectivo LGBTI y resuelven dudas a sus suscriptores en base a sus experiencias personales.

Pero, además de esta labor de visibilización, Devermut ahora está involucrada en otro proyecto: denunciar el machismo callejero al que nos tenemos que enfrentar día a día las mujeres. Para eso, han creado una cuenta en Instragram y Twitter en la que recogen los testimonios de chicas que han sufrido estas experiencias.

Por si alguien tenía dudas #nomellamesguapa

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Yaeji

Yaeji y su familia hicieron el camino del sueño americano al contrario. Residentes en Atlanta, Estados Unidos, volvieron a Corea del Sur cuando se dieron cuenta de que su hija se estaba “americanizando” demasiado. Yaeji —cuyo nombre real es Kathy Yaeji Lee— agradeció esta decisión que le permitió profundizar más en sus raíces, pero con 19 años volvió a Brooklyn, a la escena neoyorquina de música electrónica underground en la que ahora encaja. Allí fue recibida por Discwoman, la agencia que trabaja exclusivamente con artistas mujeres para promover la inclusión y la igualdad de género en la vida nocturna. Con su apoyo consiguió convertirse en la cantante, DJ y productora musical que es ahora y que no teme romper las categorías culturales y artísticas.

Para sus canciones se inspira en su doble identidad y canta tanto en inglés como en coreano. Esto ha supuesto una verdadera revolución en muchos entornos de EEUU, y las palabras coreanas que flotan en sus canciones se han vuelto simbólicas. “Noté que para muchas chicas asiáticas, es un gran cambio. No hay nada mejor que escuchar a una chica decir después de mi show: ‘Me encanta que haya alguien que se parece a mí haciendo esto‘. Ahora, es muy importante para mí empujar en esa dirección y estar orgulloso de mi herencia”, explicó a Vogue.

Adesuwa Aighewi

Adesuwa Aighewi ha llegado al mundo de la moda con un mensaje claro: puedes ser modelo si tienes rastas y la piel negra, tanto como si no las tienes. Esta nigeriana con ascendencia china y tailandesa se opuso a cambiar su look para entrar en las pasarelas y ahora son las pasarelas las que la reciben con total normalidad. “En el pasado, a la moda le gustaba que las chicas negras tuvieran el pelo realmente lacio para emular a las mujeres blancas y encajar. Es algo que afecta a las modelos femeninas mucho más que a los hombres. Pero más recientemente, las mujeres negras han estado diciendo: ‘No, no voy a arreglar mi pelo’. Existe una creciente sensación de orgullo en los afroamericanos y está teniendo un efecto de goteo en la moda”, escribió en una columna en The Guardian. “El año que viene sospecho que habrá más chicas con rastas en la pasarela. Y eso ayudará a que otros se lancen”.

1st girl with dreads to shoot for @zara ‍♀Bless up

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Esa no es la única lucha de Aighewi que reivindica como ahora gracias a las redes sociales —ella tiene más de 28.000 seguidores en Instagram— las modelos tienen un espacio donde ser algo más que guapa. “Es genial ser tú mismo. Los agentes alientan ahora las chicas a tener más personalidad. El simple hecho de ser bonita ya no funciona“, escribió. La modelo es una habitual de las marchas por los derechos de las mujeres y su objetivo en el futuro es poder hacer documentales que cambien la forma en la que las personas ven África.

Cardi B

Girl Power: las 13 mujeres que no conocías y van a arrasar en 2018

El videoclip Bodak Yellow de la rapera Cardi B tiene ya más de 429 millones de reproducciones. 429 millones con versos como este: “Honestamente, no me importa un carajo a quién yo le caiga mal. He lanzado dos temazos en seis meses, ¿qué perra trabaja tan dura como yo?”.

Bodak Yellow, además de dejar entrever de qué va Cardi B, es solo uno de los éxitos que ha conseguido la rapera en 2017. Un año en el que ha roto techos culturales y se ha erigido como la primera rapera desde Lauryn Hill que tiene un hit en el número 1. Y en 2018, esto solo ha hecho que mejorar: en estos primeros días de enero se ha convertido en la primera mujer en la historia que tiene tres canciones en el top 10 simultáneamente durante tres semanas consecutivas.

En su Instagram, donde tiene casi 17 millones de seguidores, la cantante defiende sus raíces del Bronx, la música y la moda de sus colegas neoyorquinos y el poder transformador de las mujeres contra hombres como su presidente.

Zazie Beetz

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Zazie Beetz es actriz y nueva protagonista del universo Marvel, Deadpool 2. | Foto: Chris Pizzello/Invision/AP

Zazie Beetz está en su momento de oro: este 2018 se estrena en el Universo Marvel con la película Deadpool 2 con Ryan Reynolds, donde va a interpretar a Domino. De 26 años, nacida en Berlin, Beetz ya había aparecido en la serie Atlanta y en Easy, de Netflix. Firme defensora de la belleza real y del poder de la mujer, es un asidua participante a todas las marchas por los derechos de las mujeres. Beetz lo va a petar este 2018.

Naomi Scott

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Naomi Scott. | Foto: AP

Naomi Scott es cantante, actriz… y la Power Ranger rosa. Y va a ser la princesa Jasmine en la película de Aladdin que saldrá en 2019. “Ser un personaje femenino también se trata de ser una persona real, ¿y adivina qué? La mujer puede ser fuerte y divertirse, pero también puede equivocarse y ser emocional. Es una mujer multidimensional, y no tiene por qué ser una sola cosa. Así que en esta película, la ves ir en una montaña rusa, su único objetivo no es enamorarse o casarse“, contaba Scott a Elle sobre su personaje Jasmine.

Estos dos papeles la han puesto en el foco de mujeres a quien no perder de vista. Pero lo más guay de Naomi no son sus alter egos, sino ella misma. Divertida, natural, viciada a Youtube y a la comida india, Scott comparte su día a día —y sus outfits molones— en Instagram.

Angourie Rice

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Angourie tiene casi más películas rodadas que edad. 11 a sus espaldas y dos para estrenar en 2018, el año no podía empezar mejor para esta australiana de 17 años. La representante de la Generación Z se codea ya con grandes de Hollywood como Nicole Kidman o Ryan Gosling; y ya ha sido invitada a Cannes. Aun así, mantiene los pies muy en la tierra. Sigue con sus clases para terminar los estudios y le encanta ir a la escuela y los deberes. “Tiene un componente social muy importante, me ayuda a tener los pies muy situados y está bien tener una rutina”, ha dicho en alguna ocasión.

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La educación de un instinto

Juan Claudio de Ramón

Foto: Markus Schreiber
AP Photo

Yo era, lector, de los que pedían permiso. Con el paso de los años, y aminorado ya el sentimiento de ridículo que aún me suscitan no pocos episodios de mi torpe adolescencia –mas por amor se puede hacer el ridículo– crece en mi ánimo la sospecha de haber perdido, por timidez, más de un beso, o lo que es peor y más grotesco, de haberlo perdido por la vanidad, propia del pedante, de pensar que al amor se llega a través de las palabras. Con admirado pasmo observaba la muy otra manera de actuar de mis amigos más duchos, peritos en el arte de deshacer las situaciones de incertidumbre sexual con un gesto y no como yo pretendía, ay, con un verso; gesto, para mí mágico, que bauticé con el nombre de «maniobra x»: la acción audaz y relampagueante que rompe, con permiso solo intuido, y por tanto nunca seguro, el hiato entre dos cuerpos que se atraen.

Me pregunto hoy si la «maniobra x» no estará en vías de extinción. La campaña de concienciación contra el acoso sexual a raíz el caso Weinstein ha dado fuerza a una idea que lleva tiempo sugiriéndose como el modo más eficaz de evitar situaciones violentas y potencialmente traumáticas durante los encuentros románticos: transitar de una cultura donde el consentimiento sexual suele ser tácito o presentido, a una en que sea expreso y certificado. Se trata de la política del «ask first» o «pregunta primero», presente desde hace tiempo en muchos campus de Estados Unidos, y ahora facilitada por la tecnología del smartphone. Estos días, se discute en Suecia una reforma legal que, con objeto de facilitar la prueba de violación, hará necesario el previo consentimiento explícito antes de iniciar una relación sexual. La propuesta tiene sus críticos: compraríamos seguridad al oneroso precio de protocolizar al máximo las relaciones eróticas, privándolas de toda espontaneidad e instalando un contraproducente clima de suspicacia entre los sexos.

La cuestión del consentimiento, expreso o tácito, es clave tanto en el movimiento #metoo como en la réplica –o matizada y parcial crítica– contenida en el manifiesto con el que cien mujeres francesas han salido al paso de lo que creen contraproducentes excesos vindicativos. Cuesta entender, en todo caso, la necesidad de tomar partido. Las activistas del #metoo han mejorado el mundo, librándolo o achicando el espacio de los déspotas sexuales, y las intelectuales francesas disidentes han mejorado el debate, librándolo de maniqueísmos y simplificaciones. Las primeras invitan a los hombres a hacer examen de conciencia en su relación con las mujeres. Las segundas invitan a las mujeres a comprender que los riesgos en el ejercicio de la libertad incluyen también el que otra persona libre no sepa hacer un uso virtuoso de la suya. Unas y otras, estoy seguro, estarían de acuerdo en que algunos casos son difíciles de juzgar. Como todos los debates interesantes, este es un debate de límites, donde la frase lapidaria tiene todas las papeletas para ser una tontería. Y donde es probable que toda postura extrema quede arrinconada en la práctica: en el tira y afloja entre el instinto y la educación, aspiremos a tener unos instintos educados.

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San Antón, protector de los animales

Carola Melguizo

Foto: Carola Melguizo
The Objective

Hoy, 17 de enero, se celebra la fiesta de San Antón, protector de los animales. Y como cada año, a pesar del frío, creyentes de toda España llevarán a sus mascotas a la iglesia para que reciban la bendición del Santo. Una celebración de origen religioso que cuenta con un amplio programa de actividades entre las que destacan campañas sociales que buscan fomentar la adopción y la tenencia responsable.

Para la mayoría, las mascotas son un miembro más de la familia. Pero por desgracia, hay animales que viven una realidad que nada tiene que ver con el amor y la estabilidad de un hogar, por lo que el lado solidario de la fiesta es, sin duda, una auténtica necesidad. Según los ‘Estudios de Abandono y Adopción’ publicados por la Fundación Affinity, más de 100.000 perros son abandonados en España cada año. Una cifra escandalosa que demuestra que todavía queda mucho camino por recorrer para encontrar soluciones a la problemática del abandono de animales de compañía. Promover la adopción responsable es un primer paso.

Madrid vive San Antón

Aunque  hay semejanzas, cada ciudad tiene su propia forma de celebración. En el caso de Madrid, la bendición de animales se lleva a cabo a las puertas de la iglesia de San Antón, situada en la calle Hortaleza, número 63. Su párroco, el padre Ángel García, presidente de la Fundación Mensajeros de la Paz, bendecirá junto a otros sacerdotes a todos los animales que se acerquen al templo entre las 10 y las 20 horas. Tradicionalmente, la mayoría de las mascotas asistentes son perros, pero también se pueden ver gatos, tortugas, conejos e incluso peces, porque San Antón, dicen, no hace ningún tipo de distinciones.

“El señor bendiga este animal y San Antón lo proteja de todos los males del cuerpo.”

Como parte de la celebración, a las 17 horas tendrán lugar las vueltas de San Antón, que es como se conoce a la procesión que sale de esta iglesia y recorre las calles de San Mateo, Fuencarral, Hernán Cortés y Hortaleza. Una tradición que suele contar con la presencia de animales de trabajo como los halcones de la Guardia Civil, los perros guías de la ONCE, los caballos de la policía, etc. Durante todo el día se celebrará una misa cada hora, pero las misas solemnes serán a las 12 y a de las 19 horas, y estarán oficiadas por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.

“Los animales domésticos tienen una creciente presencia en la ciudad y contribuyen al bienestar y la felicidad de las personas que los adoptan y se benefician de su compañía. Son seres vivos y estamos obligados a facilitarles una existencia digna. Porque no son juguetes que se puedan abandonar.”

Durante todo el día, se venderán también en la puerta de la iglesia los panecillos de San Antón. Hay quien dice que hay que guardar uno para el año siguiente con una moneda debajo para que no falte el dinero. Como actividad complementaria, en los centros culturales municipales se podrá ver durante todo el mes de enero la exposición ‘La mejor opción es la adopción’, que recuerda que los animales no son juguetes y promueve la adopción responsable. Dos de los pilares fundamentales de la celebración de San Antón este año. En palabras de Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid: “Los animales domésticos tienen una creciente presencia en la ciudad y contribuyen al bienestar y la felicidad de las personas que los adoptan y se benefician de su compañía. Son seres vivos y estamos obligados a facilitarles una existencia digna. Porque no son juguetes que se puedan abandonar.”

Hoy se pone fin a cinco días de celebración en honor a San Antón en los que los animales son los auténticos protagonistas. El Ayuntamiento de Madrid, la iglesia de San Antón y los comerciantes de la zona de Chueca unen fuerzas para promover la tenencia responsable y garantizar la calidad de vida de los animales de la ciudad.

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Fue un asesinato cualquiera

Carlos Mayoral

Foto: Natacha Pisarenko
AP

Una chica cualquiera camina un día cualquiera por un lugar cualquiera cuando se cruza un tipo en su vida para sesgarla con las manos. Sólo existe una variable a la que no se le puede asignar el valor “cualquiera” en esta ecuación, y es precisamente al tipo que asalta la escena. Es así, se trata del único que actúa con premeditación y, por tanto, del encargado de elegir el resto de variables. A menudo, este tipo lleva consigo vigilancia extrema, avisos penales, condenas pasadas… No le importa, continúa protagonizando penosamente la escena. Porque a ese tipo no le guían los teléfonos pinchados, las órdenes de alejamiento o los años a la sombra. A ese tipo le guía un instinto primario mucho más poderoso y peligroso, un instinto que pasó por alto el coto que debería de haberle impuesto la educación, un instinto que no atiende a razones externas. Sólo importa el yo, el ego, con toda la ceguera en las decisiones que eso conlleva.

Por eso, cuando los posts, las columnas, los tweets, las viñetas y otras tribunas de distinto pelaje le sugieren a cada mujer que se defienda, que no permita que su chico le controle el móvil, que suba a o baje el dobladillo de la falda en función de sus gustos o que se líe a estacazos con el asaltante surge una duda: ¿Alguien cree que al tipo en cuestión le va a importar lo que vio en el móvil o dejó de ver, si el dobladillo de la falda sugería esto o aquello, si la denuncia le prohíbe tal o cual asunto, si la mujer planta cara o se somete? La respuesta, a mi juicio, es muy simple. A esas alturas, como ya se ha dicho, él decide, él controla y él es único al que le pertenecen las variables; el resto de la ecuación, para desgracia de la sociedad que habitamos, puede ser ocupado por “cualquiera”. Es decir, ya no importa lo que se haga desde el plano individual. Sin embargo, ahí siguen las tribunas, jaleando, imponiéndote su cuota de responsabilidad a ti, cualquiera, exigiendo que no te fijes en un Montesco si eres una Capuleto o reclamando por qué saliste sola de casa a esas horas por ese barrio.

Obviamente, esta columna no aportará demasiadas soluciones. En este sentido, es igual de ruidosa que las anteriormente criticadas. Sólo se le ocurre, desde la barrera que impone el género aún en el siglo XXI, sugerir que no se puede llevar a cabo únicamente un juicio individual, remedios que sólo incluyan movimientos particulares, sean estos una denuncia o un estacazo. La solución debe ser impuesta de una manera global, a través de eso que ha aparecido por el texto un par de párrafos atrás: educación. O, si se quiere, algún término análogo: pedagogía, concienciación, cultura. Es decir, hay que conseguir que no se críe ese instinto, porque una vez aparece, me temo, ya no hay remedio. Sobrepasado ese límite, será él quien elija cuándo, dónde y cómo. Por muchos consejos que queden por vocear, por muchos dedos que continúen señalando a cualquiera.

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