Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Los Oscars más inclusivos de la historia

Cecilia de la Serna

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos parece haber dejado atrás la polémica que rodeó la pasada edición de los premios Oscar. En 2016, la ceremonia de entrega de los Oscars se vio envuelta en una controvertida campaña: #OscarsSoWhite.

El movimiento que generó la polémica lo inició Will Smith, uno de los actores más reconocidos de Hollywood. Smith puso sobre la mesa una reivindicación que creía justa y necesaria: por segundo año consecutivo, ningún actor afroamericano se encontraba entre los nominados a los Oscars. Tanto Smith como otros muchas personalidades del cine anunciaron un boicot a la ceremonia de entrega de premios. Los actores afroamericanos recibieron el apoyo de otros, como George Clooney, que respaldó a Will Smith en una carta: “Hace diez años, la Academia hacía un trabajo mejor. Había muchos más afroamericanos nominados. Pero el problema no es a quién se nomina, sino ¿cuántas opciones hay disponibles en el cine para las minorías, particularmente en películas de calidad?“. La controversia creció de tal manera que hasta el mismísimo presidente de Estados Unidos, por aquel entonces Barack Obama, intervino para asegurar que la diversidad es esencial para hacer mejor arte.

Las nominaciones de la 89 edición de los Oscar son las más inclusivas de la historia de los premios

Tras la polémica que generó el boicot por parte de los actores afroamericanos, la presidenta de la Academia, la afroamericana Cheryl Boone Isaacs, reaccionó prometiendo “grandes cambios” en el trato a la diversidad en los Oscar. Un año después, la Academia ha podido demostrar su voluntad de cambio. Las nominaciones de la 89 edición de los Oscar son las más inclusivas de la historia de los premios. Seis actores afroamericanos han logrado la candidatura, además un director negro está entre los cinco finalistas a la estatuilla. Hasta ayer, el máximo de nominados tuvo lugar en 2007 y 2005 con cinco intérpretes afroamericanos nominados.

La diversidad ha pegado un repunte importante. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)
La diversidad ha pegado un repunte importante. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)

Denzel Washington, que ya posee dos estatuillas, está nominado a mejor actor principal por la película Fences. Viola Davis, de la misma película, compite por el Oscar a mejor actriz de reparto, convirtiéndose en la primera actriz afroamericana en conseguir tres nominaciones. Contra ella compiten Octavia Spencer, que ya logró el Oscar a mejor actriz de reparto por Criadas y Señoras, y que esta vez lo hace por Figuras Ocultas, y Naomie Harris por Moonlight. Tres de las cinco nominadas son negras, algo nunca visto. Moonlight tiene además al favorito en la categoría de mejor actor de reparto, Mahershala Ali, y a su director, Barry Jenkins, nominados. Se trata del cuarto realizador negro en lograrlo tras John Singleton, Lee Daniels y Steve McQueen. La lista de afroamericanos nominados la completa Ruth Negga, nominada a mejor actriz protagonista por su papel en Loving.

Por otro lado, tres de las nueve candidatas a mejor película se centran en argumentos sobre gente de color: Moonlight, Fences y Figuras Ocultas.

No hay ninguna mujer entre los nominados a mejor director

Ahora que Hollywood quiere incluir de nuevo a los intérpretes y realizadores negros, la polémica se cierne sobre la paridad de género: no hay ninguna mujer entre los nominados a mejor director. Además, varias voces piden una mayor presencia de otras minorías, como los latinos o el colectivo LGTBQ.

Las nominaciones de los Oscar más inclusivos de la historia no se dan en un marco cualquiera, sino que aparecen en mitad de una fuerte oposición a la investidura del presidente Donald Trump -acusado de racista, misógino y xenófobo-. Trump ha tenido que soportar las críticas de grandes figuras de Hollywood, y ahora parece que la Academia se une a ese grito por la diversidad.

Continua leyendo: La aplicación más popular del mundo no es la que te imaginas

La aplicación más popular del mundo no es la que te imaginas

Redacción TO

Foto: Oliur Rahman
Unsplash

El trono de la aplicación más popular tiene nuevo rey. Sarahah lleva ocho días, y subiendo, por encima de Instagram, YouTube, Snapchat y Facebook. ¿Sarah… qué? Sarahah, que significa honestidad y franqueza en árabe, es una aplicación para enviar mensajes privados y anónimos a otros usuarios. La idea no es nueva. Antes estuvieron Whisper, Yik Yak o Secret. Ninguna de ellas duró mucho, pero tampoco tuvieron un ascenso tan viral. El 8 de julio entró por primera vez en el top de las 1.500 aplicaciones de la App Store, según datos de Sensor Tower. A los cuatro días estaba en el puesto 104. Y cinco días después, ¡sorpresa!, la aplicación más popular del momento en iTunes. Es el pigmeo que ha vencido a los gigantes.

Porque detrás de Sarahah no hay grandes compañías valoradas en millones de euros. No están Zuckerberg ni Spiegel. Está Zain al-Abidin Tawfiq, un joven desarrollador de Arabia Saudí, que se le ocurrió la idea hace menos de un año para empresas de su país. Hoy tiene más de 14 millones de usuarios registrados de todo el mundo.

Su descripción es sencilla: “Sarahah te permite recibir constructivas y anónimas críticas 🙂“. En el concepto idílico de su creador, esta app ayuda a sus usuarios a “descubrir sus fortalezas y sus áreas de mejor recibiendo feedback honesto por parte de sus empleados y de sus amigos de una manera privada”.

Comentarios anónimos a los jefes

La historia comienza en Dhahran, una ciudad al este de Arabia Saudí considerada el centro administrativo del petróleo. Allí vivía Tawfiq, quien con un grado en Ciencias de la Computación trabajaba a tiempo completo como analista de sistemas en una compañía de petróleo. El objetivo era crear una herramienta que pudiera ayudar a los empleados a realizar comentarios sin filtrar a los empresarios. Así nació Sarahah, una manera de comunicarse de manera sincera con los jefes.

El joven pronto se dio cuenta de que este tipo de servicios podría ser útil también fuera del entorno laboral. Así, en noviembre de 2016 lanzó la página web y empezó a compartirlo con su grupo de amigos. Sin embargo, apenas llegó a 100 mensajes al final de año, según contó Tawfiq a Mashable. Ese fracaso le hizo cambiar de estrategia. Empezó a utilizar a algunos de sus amigos influencers, los grandes prescriptores de contenidos para millenials.

De 70 usuarios pasó a 1.000 en solo unos días. A partir de ahí, la aplicación se extendió por todo Oriente Medio: Túnez, Líbano, Egipto… En este último, por ejemplo, es la página 104 más vista del país según los ránkings que realiza Alexa. Después del éxito en esta región, Tawfiq decidió crear la aplicación. La lanzó finalmente en junio y en inglés —hasta el momento solo estaba en árabe—.

La aplicación más popular del mundo no es la que te imaginas 1
Capturas de pantalla de la bienvenida a la ‘app’ Sarahah.

Seguramente el final de esta historia no sería el mismo si no hubiera aparecido Snapchat. La red social de mensajería instantánea incorporó en su última actualización la posibilidad de conectar el perfil en Snap con el de Sarahah. Tres días después empezó el meteórico ascenso. Millones de adolescentes deseosos de saber qué pensaban sus amigos y conocidos sobre ellos.

“Una aplicación que ‘crea’ suicidas”

El aspecto de la app es muy sencillo. Varios apartados: búsquedas, novedades, perfil y mensajes. En este último se almacenan los recibidos, favoritos y enviados. Para enviar un mensaje a otro usuario este debe estar también dentro de la aplicación. Es imposible saber quién te envía los mensajes y tampoco es posible contestar a los que recibes. En cambio, sí puedes marcar como favoritos aquellos que te gusten más. Otra prueba de la inocencia idílica que su creador espera de la aplicación. Sarahah ya está recibiendo miles de críticas por ser una plataforma que hace muy fácil el acoso y muy difícil su investigación, ya que todo es anónimo.

“Deja un mensaje constructivo”, es toda la precaución que Sarahah propone antes de enviar un mensaje. Una frase que no parece suficiente a la vista de algunos de los comentarios que tiene Sarahah en iTunes. “Mi hijo se creó una cuenta y a las 24 horas alguien ya le había enviado un horrible comentario racista diciendo incluso que debería ser linchado”, contó un usuario. “Este sitio es el caldo de cultivo perfecto para el odio”, añadió. Otros comentarios no se quedan atrás: “No recomiendo este sitio a menos que quieras ser acosado” o “Padres, no permitáis que vuestros hijos se descarguen esta app. Es una app que crea suicidas”.

El fundador ha respondido a las críticas en Twitter:

Además, Tawfiq explicó que estaba intentando acabar con esa versión de la aplicación, una faceta que experimentan todas las redes sociales, mediante el bloqueo de ciertas palabras ofensivas y permitiendo bloquear a la gente, según recogió Mashable. Medidas cuestionables puesto que se pueden crear tantas cuentas de Sarahah como se quiera, no es necesario ni validar el email, y es imposible vetar todas las formas que los humanos tenemos para ser ofensivos contra otros. “De verdad estoy haciendo todo lo que puedo para crear un ambiente positivo”, dijo el joven a este medio. De momento, sigue sin ser suficiente.

Continua leyendo: El próximo testigo de un crimen será una máquina

El próximo testigo de un crimen será una máquina

Redacción TO

Foto: Jacquelyn Martin
AP

Connie Dabate murió el 23 de diciembre de 2015 a las 10:05. El asesino le disparó en la cabeza y en el estómago con un revólver. La encontró la policía en el sótano de su casa de Ellingont, una pequeña ciudad en el estado de Connecticut (Estados Unidos). Su marido Richard Dabate fue quien dio la voz de alarma. Un hombre enmascarado había entrado en el domicilio familiar con la intención de robarles. Mientras mantenía a Richard atado a una silla, había disparado a Connie en el sótano. Así consta en la orden de arresto a la que tuvo acceso The New York Times.

Y ese hubiera sido el final, si no fuera por la aparición de un testigo silencioso: la pulsera Fitbit de Connie que registró todos sus últimos movimientos. Los test de residuos del disparo y la policía canina no habían sido concluyentes. Pero los registros de la Fitbit demostraron que la mujer había andado unos 370 metros alrededor de la casa durante el tiempo que el marido señaló que estaban siendo atacados. Lo que superaba los escasos metros que ella hubiera recorrido si un hombre enmascarado la hubiera llevado del garaje al sótano para matarla. Richard Databe, su marido, ha sido acusado de falso testimonio y de asesinato.

El próximo testigo de un crimen será una máquina 2
Richard Dabate acusado de asesinato, en el medio, acompañado por sus abogados. | Foto: Mark Mirko/Hartford Courant/AP.

De la misma manera que lo hicieron antes los ordenadores y los smartphones, los dispositivos wearables se están convirtiendo en un elemento crucial para muchos investigadores ya que otorgan una proximidad única a la víctima: transmiten el ritmo cardíaco, los horarios y la calidad del sueño, la localización y las distancias recorridas.

Pulseras contra la violencia sexual

En marzo, la pulsera Garmin Vivosmart GPS de Kelly Ferron, de 36 años, registró el frenético aumento de sus constantes vitales cuando le atacó un hombre mientras corría en un parque de Seattle, en Estados Unidos, según ha recogido la página Runners World. La imagen área de su pulso cardíaco se ha convertido en una imagen en contra de la violencia sexual.  

En el caso de Kelly Herron no hizo falta incorporar los registros de su pulsera a las evidencias policiales, puesto que la propia corredora luchó y consiguió encerrar al hombre en uno de los baños hasta que llegó la policía. Sin embargo, sí hubiera valido como prueba. De forma similar a un caso que ocurrió en Alberta (Canadá) en el que se aceptaron los registros de la actividad de una Fitbit, en un caso de lesiones personales para demostrar que la víctima realizaba más actividad física antes del accidente, según informó el Canadian Lawyer Magazine.

“Es definitivamente algo que vamos a ver más en el futuro. La gente continúa dando más y más información personal a sus dispositivos tecnológicos. Nosotros estamos obligados a encontrar las mejores pruebas y la tecnología ya ha empezado a formar parte de esto”, explicó a The New York Times el detective Christopher Jones de la Policía de Pensilvania.

Espías en nuestra propia casa

Frigoríficos, cafeteras, lavadoras o bombillas serán pronto pruebas de la escena del crimen. Cada vez más objetos de nuestras casas se están incorporando a la Red con el objetivo de hacernos la vida más fácil. Poder programar la lavadora desde el trabajo o encargar al frigorífico que compre leche desde una aplicación. Pero, el Internet de las Cosas también podría tener otra cara. Estos dispositivos conectados guardan historiales y registros de nuestros movimientos, lo que puede resultar crucial para saber los últimos momentos de una víctima de asesinato o para probar falsos testimonios.

El próximo testigo de un crimen será una máquina 3

Echo, el altavoz de Amazon equipado con siete micrófonos. | Foto: Mark Lennihan/AP

El 22 de noviembre de 2015, Victor Collins apareció muerto en el jacuzzi de James Bates, según informó el periódico estadounidense The Information. Los investigadores encontraron manchas de sangre y piezas de cristal tanto en el suelo como dentro de la bañera. A pocos metros de ahí estaba, callado, el que se convertiría en el principal testigo: Echo. El altavoz de Amazon que cuenta con siete micrófonos y está equipado con múltiples sensores para poder oír a sus dueños en cualquier dirección alrededor de seis metros. Esta máquina puede poner música, realizar compras, apuntar recordatorios o leer las noticias en tiempo real, entre otras actividades. Y, desde ahora, también puede prestar testimonio en los juzgados. Los registros de audio de Echo —transcritos a texto— sirvieron para llevar a juicio a Bates, acusado de asesinato en primer grado.

Este último caso relanzó el miedo a que la casa inteligente pueda convertirse también en la casa espía. ¿Tenemos el control de nuestros datos privados? ¿Pueden servir los dispositivos como prueba contra sus dueños?

“Desde hacer un par de años, estamos viendo cómo estos dispositivos están comprometiendo la esfera de la privacidad. Ahora ya hemos empezado a ver cómo la información que tienen de ti puede ser usada voluntariamente o involuntariamente en otros contextos“, consideró el abogado especializado en derecho electrónico Mark Hayes a la Revista de Derecho Canadiense.

Continua leyendo: Las niñas afganas que no podían entrar en EEUU ganan un concurso de robótica

Las niñas afganas que no podían entrar en EEUU ganan un concurso de robótica

Redacción TO

Foto: Cliff Owen
AP

Esta es una historia de mujeres imparables. La de seis niñas afganas, amantes de la robótica, que batieron todos los prejuicios y limitaciones para lograr su meta: participar en el First Global Challenge, una competición tecnológica para estudiantes de todo el mundo, que se celebra en Washington D.C. Después de que las autoridades estadounidenses rechazaran en dos ocasiones su visa para poder entrar al país, el equipo ha quedado en segundo lugar en la competición. Los jueces del concurso las han premiado por su “valiente logro” y por su “actitud de puedes lograrlo”, según informa Al Jazeera. El robot que construyeron con materiales domésticos va a volver a Afganistán con una medalla de plata colgada.

Porque esta es también la historia de la lucha por un sueño. El sueño por el que seis niñas lucharon contra las tradiciones de un país que discrimina a las mujeres. Formaron un equipo para construir robots en una región que lleva años azotada por la guerra. Recorrieron los 500 kilómetros que separaban su ciudad de Kabul para conseguir la visa que les permitiera entrar en Estados Unidos y fueron rechazadas. Pero volvieron. Porque 500 kilómetros no iban a poder con ese sueño imparable.

Las niñas afganas que no podían entrar en EEUU ganan un concurso de robótica 1
Una de las integrantes del equipo de Afganistán revisa el funcionamiento de su robot. | Foto: Kawsar Rashan/AP

La segunda vez que su solicitud fue rechazada, más de 150 adolescentes de todo el mundo habían recibido luz verde para entrar en el país y competir. El motivo del rechazo no fue hecho público. Aunque Afganistán no está incluido en la lista de países a los que Estados Unidos ha impuesto un veto migratorio (Irán, Libia, Somalia, Siria, Sudán y Yemen), sí es sometido a controles extremos.

“No somos un grupo terrorista”

La desilusión de las niñas por no poder viajar al concurso dio la vuelta al mundo. “Cuando oímos que éramos rechazadas, perdimos la esperanza”, dijo a Associated Press Sumaya Farooqui, de 14 años. “No somos un grupo terrorista que vaya a América y asuste a la gente“, contó Fatima Qadiryan, de 14 años.

La reacción de los expertos no se hizo esperar. “Esto es una desilusión tremenda, son unas muchachas extraordinariamente valientes”, dijo el presidente del concurso, el excongresista demócrata Joe Sestak, según recogieron los medios.

Finalmente, una semana antes de que empezara la competición, el equipo consiguió una excepción bajo el pretexto de “Importante beneficio público”, después de la intervención de última hora del presidente Donald Trump. “Mi sueño es construir robots. Solo queríamos demostrar al mundo nuestro talento, para que supieran que las chicas afganas también tenemos capacidades“, señaló Qadiryan. Y vaya sí las tenían.

Chicas al poder

De los 830 adolescentes que han participado en esta competición tecnológica, solo 209 eran chicas. Sin embargo, el 60% de los equipos que participaron fue fundado, liderado u organizado por mujeres.

En total, había seis equipos formados exclusivamente por mujeres: Estados Unidos, Gana, Jordania, los territorios Palestinos y la isla del Pacífico Vanuatu. “Es muy díficil para nosotras porque todo el mundo piensa que construir robots es solo para chicos“, dijo a Al Jazeera Samira Bader, de 16 años, del equipo de Jornadia. La joven añadió que buscaban demostrar que las chicas también podían hacerlo.

Las niñas afganas que no podían entrar en EEUU ganan un concurso de robótica
Las estudiantes afganas celebran su victoria. | Foto: Jacquelyn Martin/AP

Colleen Johnson, del equipo de Estados Unidos y también de 16 años, apuntó a la misma cadena que esperaba que llegara el día que “los equipos solo de chicas no fueran más especiales que los equipos solo masculinos o mixtos, porque ya fueran completamente normales y aceptados”.

La atención mediática que ha recibido la competición —donde han desaparecido los seis integrantes del equipo de Burundi— gracias al equipo afgano ayuda a hacer más visible el papel que juegan las mujeres en ciencia y tecnología.  De momento, el mundo ya las conoce a ellas. Son las soñadoras afganas.

Continua leyendo: El nuevo Spiderman es un adolescente millennial

El nuevo Spiderman es un adolescente millennial

Nerea Dolara

Foto: IMDB
IMDB

La película que vuelve a presentar a Peter Parker, se acerca al público adolescente con un protagonista coetáneo. Es una renovación del universo de los héroes.

En sus primeras dos semanas Spiderman ha recaudado más de 200 millones de dólares sólo en Estados Unidos. El hombre araña ha tenido tres iteraciones distintas en menos de 15 años, la última vez que otro actor lo interpretó fue hace menos de cinco. Pero es esta, la de Tom Holland, la que lo incluye en el Universo Cinematográfico de Marvel (un trato con Sony que les permite acceso al personaje), la que parece estar haciendo más mella. No, no es que las anteriores no hubiesen tenido éxito. Lo tuvieron (nunca contar la tercera entrega con Tobey Maguire, un horror) pero Holland llega a refrescar a un personaje que la insistencia de los estudios por revivir una y otra vez había convertido en aburrido.

La razón de esa insistencia es que antes de que Marvel decidiera hacer sus propias películas otros estudios habían adquirido los derechos de sus personajes (de ahí la existencia de los X-Men fuera del universo o los intentos frustrados con Los cuatro fantásticos). Sony tenía en sus manos a Spidey y no quería soltarlo con facilidad. Así que lo rebooteo dos veces en menos de 10 años, con actores diferentes y volviendo a su historia de origen (¿a alguien se le podrá olvidar jamás que le picó una araña radioactiva? No. De la misma forma que nadie podrá nunca olvidar haber visto cuatro veces en la historia reciente a Batman caer en un pozo lleno de murciélagos).

Marvel, que tras años logró negociar una custodia conjunta con Sony, lo presentó con poco bombo en Capitán América: Civil War, para luego colaborar con su propia aventura, esta nueva entrega que se ha ganado a la crítica y al público.

El nuevo Spiderman es un adolescente millennial 2
Tom Holland | Photo via hdqwalls.com

Parte del encanto de la película es que Holland interpreta a un Peter Parker de 15 años, aún estudiante de bachillerato, que realmente tiene un rango inferior a los otros vengadores. Y eso no es malo. Holland es un Peter millennial, que se emociona con el vídeo que lleva en el móvil de cuando participó en la pelea entre vengadores como lo haría cualquier jovencito, que le habla a un público más joven y que le responde a la tendencia a lo oscuro en el mundo superhéroe (sí, es contigo universo de DC… obviando la excelente Wonder Woman) con una puñeta repleta de humor, vida y una historia de alcance más reducido, que confía en el encanto de un joven actor para contar una historia en la que no, no toda la galaxia y la humanidad van a desaparecer (ya para eso tienen otras películas).

“Este hombre araña se presenta como un respiro en unos cines llenos de batallas gigantes por la supervivencia de nuestra especie, y de todas las especies, en todas las galaxias.”

Y no sólo se trata de que Holland sea un verdadero millennial en que el público joven se ve representado. Zendaya, artista pop con 8 millones de seguidores en Twitter, aparece también en la película. Y el director le pidió a su protagonista que mirase cine y series para adolescentes (los de la suya, eso sí) como las cintas de John Hughes o Freaks & Geeks (uno de los guionistas es el ex actor de la serie, John Francis Daley) para inspirarse para su personaje. La idea era construir a un Spidey cercano y humano, hacerlo terrenal ante la grandiosas de otros personajes que están comenzando a tener problemas por su uso excesivo de la fuerza (aunque sea para salvar al planeta).

Este hombre araña se alimenta del espíritu joven y jovial de sus dos predecesores, pero además se presenta como un respiro en unos cines llenos de batallas gigantes por la supervivencia de nuestra especie, y de todas las especies, en todas las galaxias… Holland es un buen ejemplo de un camino que el cine de superhéroes comienza a recorrer, diversificando su universo y dando paso a nuevas generaciones de héroes con otro tipo de aventuras. No se olvide que Tony Stark, Capitán América o Thor, ya ni mencionar al envejecido Logan o al barbudo Bruce Wayne interpretado por Ben Affleck, llevan años en esto… y el tiempo no será tan generoso con los actores (que tienen contratos de varios años) como lo sería con sus alter egos.

Así que tienen a Spiderman, un adolescente sobrado y tímido (sí, tiene emociones encontradas e intensas como cualquier miembro de su quinta), con smartphone y redes sociales. Es el nuevo héroe millennial y tras él, muy probablemente, vengan muchos más.

Save

Save

Save

Save

TOP