Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

'Machine Learning' o cómo hacer que una máquina aprenda a la velocidad de la luz

Cecilia de la Serna

Foto: Markus Spiske
Unsplash

Cada vez escuchamos más eso de “Machine Learning”, un concepto con el que no todo el mundo está familiarizado. En la última WWDC de Apple, los chicos de la compañía de Cupertino nombraron este concepto en numerosas y diversas ocasiones, en el seno de la presentación de varios de sus productos tanto de hardware como de software. Según los expertos, Apple se está centrando en explotar tecnologías como Machine Learning, Realidad Aumentada y Realidad Virtual. Lo que hace Apple con el desarrollo de estas tecnologías es anticipar a sus productos futuros a estas nuevas tecnologías con la integración en los dispositivos actuales de nuevas capacidades. Este tipo de tecnología alcanzará un valor de hasta 132.000 millones de dólares en 2020, según las estimaciones de firmas especializadas como Markets&Markets y Digi Capital. Pero, ¿cómo funciona, en qué se aplica y qué supone este concepto?

Así funciona

Esto del Machine Learning puede sonar a chino para el común de los mortales. Se trata, grosso modo, de una disciplina científica dentro del ámbito de la Inteligencia Artificial que crea sistemas que aprenden automáticamente. Aprender consiste, en este contexto y a grandes rasgos, en identificar patrones complejos en millones de datos para interpretarlos. La máquina que aprende es un algoritmo que revisa los datos y es capaz de predecir comportamientos futuros. Automáticamente, esta tecnología deriva en la mejora autónoma con el tiempo, sin intervención humana.

Qué es el ‘Machine Learning’ que está cambiando nuestra relación con la tecnología
Funcionamiento básico del Machine Learning. | Gráfico: Ana Laya / The Objective

Básicamente, la máquina aprende sola porque su algoritmo de aprendizaje automático se basa en ejemplos de actuación, ejemplos que clasifica y optimiza para futuras respuestas. Es decir, que la máquina adquiere su propia experiencia y aprende de ella para mejorar. El aprendizaje puede ser supervisado, en mayor o menor medida, por un humano, o puede no ser supervisado. Lo normal es que sí esté supervisado, ya que para que el Machine Learning funcione, los programadores trabajan en perfeccionar estos algoritmos para que sean lo más precisos posible en una tarea en concreto, en cualquiera de sus aplicaciones. Por tanto, podríamos entender este proceso como un entrenamiento de la máquina a base de grandes cantidades de datos que van perfeccionando los algoritmos.

Diferentes aplicaciones

El aprendizaje automático -así se llama en castellano- puede aplicarse a muchos y diferentes sectores, desde el ocio a la sanidad y pasando por el deporte. Una de esas aplicaciones resulta realmente interesante: la ciberseguridad. El Machine Learning puede usarse para detectar fraudes en transacciones digitales, predecir el tráfico urbano, predecir fallos en equipos tecnológicos, detectar intrusiones en una red de comunicaciones de datos, entre otras muchas cosas.

El Machine Learning puede mejorar nuestra existencia notablemente

El Machine Learning, como la mayoría de tecnologías que hemos ido integrando en nuestra vida cotidiana, puede mejorar nuestra existencia notablemente. Por ejemplo, en la cirugía puede resultar muy útil a la hora de decidir si es conveniente llevar a cabo una operación partiendo de la tasa de éxito de la intervención, relacionándola con las características personales de pacientes anteriores. En el mundo del marketing, del consumo, de los negocios… la máquina puede pensar por nosotros en todo aquello a lo que nuestras humildes -aunque potentes- mentes no llegan.

Deep Learning, un paso más allá

En tecnología, cuando se habla mucho de un concepto, suele significar que éste ya está medio desfasado. Es el caso del Machine Learning, que aunque Apple lo mencione en sus conferencias y nosotros le dediquemos artículos, empezó a trabajarse en la década de los años 80 y ya en 2010 estaba un poco demodé. No es que ya no exista, sino que se ha mejorado tanto, que ahora se está desarrollando otro tipo de tecnología más sofisticada, el Deep Learning. Se trata un subconjunto dentro del campo del aprendizaje automático que se basa en la idea del aprendizaje desde el ejemplo.

Mientras que con el Machine Learning clásico los programadores deben surtir a las máquinas de grandes cantidades de datos y reglas precisas para poder solventar un problema y aprender de la situación, con el Deep Learning no es necesaria tamaña intervención. Este aprendizaje profundo consiste en aprender a base de representaciones de datos y ejemplos, por lo que el trabajo del programador es, en principio, menor. Esta tecnología está aprovechando diversas arquitecturas de aprendizaje profundo, como las redes neuronales profundas, las redes neuronales profundas convolucionales, o las redes de creencia profundas -todas estas herramientas muy avanzadas en el campo de la Inteligencia Artificial- para aplicarlas en campos como la visión por ordenador, el reconocimiento automático del habla o el reconocimiento de señales de audio y música.

El Deep Learning, básicamente, es el camino por el que recorreremos el futuro de la Inteligencia Artificial. Mientras que el Machine Learning más clásico ha logrado ayudarnos en muchas tareas, pero no logra ser del todo preciso, el Deep Learning puede llegar a ofrecer una precisión del 99,99%. Esto se revela fundamental cuando hablamos de sectores como el de la automoción automática. Si vamos a dejar que un coche conduzca por nosotros, tendremos que asegurarnos de que es mucho más preciso que nosotros mismos.

Las máquinas aprenden solas y se supone que lo hacen para mejorar nuestra experiencia, y no para invadirnos como en incontables ocasiones nos han relatado los libros y las películas de ciencia ficción. El control humano sobre ellas debe primar, pero sin desdeñar lo que nos pueden ofrecer. El futuro ha llegado y aprende más rápido que nosotros.

Continúa leyendo: La verdad sobre la Deep Web: más que porno, cocaína y ak47s

La verdad sobre la Deep Web: más que porno, cocaína y ak47s

Clara Paolini

Foto: GLEB GARANICH
Reuters
Un usuario estándar tan sólo tiene acceso a entre el 3% y el 10% de todo internet; el 90-97% restante permanece oculto en la Deep Web. ¿Qué hay en esa inmensa parte de internet que no vemos?, ¿es cierto que se pueden comprar drogas a domicilio, todo tipo de armas, contratar un asesino a sueldo o encontrar la información secreta que los gobiernos ocultan?, ¿cuál es la verdad más allá de las leyendas urbanas?

Nos adentramos en la Dark Web y en la Deep Net, hablamos con usuarios, policías y expertos en la materia. Investigamos, analizamos y esto es lo que encontramos.

¿Qué son la Deep Web y la Dark Net?

Que el verbo más utilizado para visitar la web sea “navegar” por internet no es casual, porque eso es justo lo que hacemos: flotar sobre la superficie como un barco sobre el mar, ignorando lo que se mueve en las profundidades. El internet donde visitamos redes sociales, sitios de noticias, blogs, wikis y páginas a las que accedemos a través de buscadores, es tan solo la punta del iceberg; el resto permanece oculto a la mirada superficial y aún son pocos los que se atreven a bucear.

En una explicación muy simplificada, internet tiene tres niveles básicos: la web que la mayoría conocemos y a la que accedemos a través de buscadores como Google (la superficie), la Deep Web (la web “profunda” compuesta por páginas no indexadas, a las que es imposible acceder a través de buscadores), y por último la Dark Net, la parte más oscura de la Deep Web que permanece intencionalmente oculta.

Tu página del banco o los archivos internos de una biblioteca, por ejemplo, están en la Deep Web, pero dentro de esa “sección” de internet que normalmente no vemos, también se encuentra lo que ha venido en llamarse el “internet oscuro”.

Para hacerse una idea general del abanico de mitos y posibilidades en torno a la parte oscura de internet, páginas como el hilo de Reddit sobre las historias en la Deep Web aportan una visión simplificada que posiblemente distrae de su potencial real: drogas por correo con sus consiguientes anécdotas, surrealistas vídeos de contenido sexual y comercio de prácticamente cualquier cosa, desde órganos o heroína hasta zanahorias. ¿Es cierto todo lo que cuentan?

¿Es verdad que en la Deep Web se pueden comprar todo tipo de drogas a domicilio?

Sí, el mercado clandestino de drogas de la Deep Web es real, inmenso y relativamente incontrolable. Prácticamente cualquiera puede entrar y comprar un par de gramos de la cocaína más pura o drogas de síntesis recién salidas de una cocina química en Asia.

¿Cómo es este mercado? Imagina una plataforma como eBay o Amazon donde en lugar de encontrar ropa, electrodomésticos o libros, se pudieran comprar MDMA en todas sus variantes, dosis de LSD con el respaldo de clientes satisfechos o estupefacientes de los que ni siquiera has oído hablar, imposibles de conseguir a pie de calle. En estos mercados clandestinos se paga con bitcoins, los vendedores envían los pedidos por correo y tienen hasta su propio Black Friday.

Valium, roxys, cristal, marihuana y hormonas. (Imagen: Captura de pantalla de Silk Road)

Aunque es tan sólo una parte de todo lo que la Deep Web ofrece, el comercio de sustancias ilícitas se ha convertido en una de las principales razones por las que esta parte de la red se ha dado a conocer y motivo de su mala fama. Según un Inspector del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, quien prefirió que su identidad no fuera revelada, este tipo de mercados son los protagonistas, y en lugares como “AlphaBay o Dream Market la contratación está abierta a todos. Entras y ves que te están vendiendo drogas”, pero debido a los sistemas de encriptación y la garantía de anonimato que ofrece la Deep Web, “para nosotros es mucho más difícil identificar a la persona que hay detrás, al responsable”.

Aunque resulta difícil “ponerle puertas al campo”, han sido muchas las ocasiones en las que la ley ha intentado imponer su orden, siendo uno de los casos más sonados el de Silk Road, un site encriptado dado a conocer por los medios como “el mayor mercado negro de drogas”. La primera versión de Silk Road fue cerrada en octubre de 2013, tras casi tres años operando, y según datos del grupo de investigación de Digital Citizens Alliance, aunque su clausura paralizó 13.648 transacciones de drogas diferentes, el comercio de drogas no sólo no se vio interrumpido, sino que aumentó gracias a la proliferación de otras plataformas y el uso extendido de la red para estos fines.

deep-web-dark-net
Aproximación a la distribución y valor de mercado de Silk Road, Evolution y Agora entre Diciembre de 2013 y julio del 2015. (Fuente: The Economist)

El supuesto fundador de Silk Road, Ross Ulbricht, que por aquel entonces tenía 29 años, fue detenido y condenado a dos cadenas perpetuas; una sentencia sin precedentes que tuvo como objetivo amedrentar a todo aquel que pensara en seguir sus pasos. Un auténtico cabeza de turco que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) definió como el rey de la seguridad del anonimato en internet, sin sucesores al trono. Sin embargo, tal y como queda reflejado en el documental sobre el cierre de Silk Road, “puedes encarcelar al hombre, pero no sus ideas”, por lo que una nueva versión volvió a lanzarse en mayo de este año y existen otras muchas plataformas, como las ya señaladas por el inspector de Policía, que comercializan todo tipo de drogas cada día en la actualidad. Son muchos los que señalan como el germen de la demonización de la red oscura la repercusión mediática negativa que provocó Silk Road, pero ¿hasta qué punto es malo que existan este tipo de mercados?

En Silk Road, son los usuarios los que con sus reseñas y comentarios, establecen el grado de calidad y credibilidad de los camellos online, puntuando productos para que otros compradores sepan qué esperar. De esta forma, los interesados conocen qué es lo que contiene exactamente cada paquete a la venta y se evitan posibles peligros asociados a la adulteración de sustancias. Según un informe realizado por la asociación Energy Control, basado en el análisis de 219 muestras de diferentes drogas obtenidas a través de la Deep Web, el 91,3% mostraban una composición fiel a la ofertada en la página. Además, la calidad de estos productos es mejor en los criptomercados que en los mercados convencionales, presentando niveles más altos de pureza y un menor grado de adulteración.

Los expertos apuntan que plataformas como Silk Road proporcionan una alternativa real a los carteles de la droga, traspasando este tipo de comercio a personas cuyo único crimen es la venta, en contraposición a los narcotraficantes cuyos delitos pueden llegar a incluir asesinatos en masa y secuestros. ¿Cuántos tiroteos, extorsiones y muertes se evitarían si el comercio de drogas se realizara online? Desde su punto de vista, teniendo en cuenta que la guerra contra las drogas no parece llevar a la erradicación del consumo, las transacciones digitales al menos alivian delitos asociados al narcotráfico, ya que los mercados de la Deep Web eliminan los escenarios en el que el comprador se ve obligado a realizar transacciones con desconocidos en oscuros callejones, aportando un modelo para la venta legalizada de drogas que podría funcionar.

¿Se venden tarjetas de crédito y datos robados?

Según el Inspector del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, en los mercados clandestinos de la Deep Web “se venden drogas, armas… pero en España, principalmente, datos robados como tarjetas de crédito, cuentas de correo, cuentas de PayPal y servicios para instalar virus informáticos”, tanto de contratación privada como dirigidos a gobiernos y empresas. Según explica, “la mayoría del Malware y datos robados provienen principalmente de Rusia, y de hecho, hay muchos mercados y foros clandestinos que están en ruso y son solo para personas rusas, que son una de las comunidades más grandes dentro de la Deep Web en la actualidad”.

Con el objetivo de evitar el éxito de estas transacciones, la policía lleva a cabo “ciberpatrullajes”, donde se investigan los productos a la venta para descubrir si las cuentas bancarias que ofrecen son reales y pertenecen a bancos o titulares españoles. “El ciberpatrullaje está encaminado a los canales abiertos, a los mercados, a foros públicos, y si encontramos algún vendedor o evidencias que entren dentro de nuestra responsabilidad, iniciamos una investigación. En el marco de dicha investigación, si se considera oportuno, se puede solicitar lo que se llama la figura del agente encubierto virtual, una figura introducida gracias a la nueva reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que permite que los agentes de policía nos infiltremos un poco más en el foro para intentar identificar al vendedor o grupo organizado que esté detrás de esa venta”, explica el inspector.

Los foros tienen una parte pública a la que cualquier persona puede acceder, publicar y leer, pero también suelen tener subforos a los que se requiere invitación por parte de alguno de los administradores. “Generalmente ahí no llegamos porque hace falta una orden de agente encubierto. Sólo llegamos a ese canal cuando se tienen indicios de que en ese canal se están o cometiendo, planificando o se están dando evidencias de un ataque”, aclaran desde la Policía.

¿La Dark Net favorece el intercambio de pornografía infantil?

El Oficial de Policía Eduardo Casas Herrer, de la Brigada de Investigación Tecnológica, sección contra la explotación sexual de menores en internet, opina que “casi todos los que entrar en la Deep Web lo hacen para comprar productos ilegales, la pornografía es una minoría, pero una minoría muy llamativa porque es lo que más rechazo social produce. Que alguien compre dos gramos de cocaína para esnifarla en una fiesta no le importa a casi nadie, pero la pornografía infantil resulta muy desagradable. Cuando alguien que no busca ese contenido lo ve, resulta impactante hasta el punto de sentirse enfermo”.

En casi todos los directorios superficiales de la Deep Web la pornografía infantil aparece “baneada” y en muchos casos, son los propios usuarios los que bloquean, clausuran e incluso denuncian el intercambio de Cheese Pizza, uno de los nombres con los que se conoce la pornografía infantil en el argot de la Dark Net (por sus siglas en inglés CP – Child Porn). En determinadas ocasiones, pueden ser incluso los propios pedófilos los que queden escandalizados ante lo que ven porque se cruzan fronteras que superan toda depravación imaginable y corroboran que algunas leyendas urbanas son lamentablemente ciertas, “como en el caso de Daisy Destruction, en el que fueron los propios pedófilos los que llegaron a denunciar vídeos con la tortura de un bebé”, cuenta el investigador.

El motivo por el que los pederastas comparten archivos en foros ocultos de la red, aunque su perfil psicológico no les llevaría al deseo de mostrarse, radica en que para obtener más material, muchas veces no queda más remedio que dar a conocer sus hechos. Uno de los requisitos para ser admitido en los subforos es compartir dicho material: “Si quieren cosas nuevas necesitan compartir. Antes lo hacían en la web abierta y ahora a través de la Deep web”, asegura Casas.

Según este experto con más de una década a sus espaldas luchando contra la pesadilla de la pornografía infantil, la Deep Web y la Dark Net “son un medio para que los pedófilos, que antes eran personas aisladas, se pongan en contacto entre sí y se proporcionen un refuerzo psicológico, lo cual es muy importante. La parte buena, dentro de lo malo, es que a través de ellas conocemos una serie de imágenes de abusos sexuales a menores que antes quedaban totalmente ocultos. Gracias a eso se ha conseguido identificar algunas de la víctimas y llevar a cabo detenciones de pedófilos, como ocurrió con el caso Maxi, que de no ser por la Deep Web, no hubiéramos podido resolver (…) Los pedófilos creen que estas plataformas son una forma más segura de intercambio, pero no lo es tanto, porque siempre hay formas de saber quién hay detrás. No siempre son fáciles, ni siempre funcionan, pero existen. Los pederastas no son invulnerables, que es lo que ellos se piensan. La garantía de anonimato y privacidad de la Dark Net es una afirmación optimista, todo deja rastro. Hay rastros que son muy difíciles de seguir, pero si lo haces de forma habitual puedes cometer un error tan sencillo que nos lleve a una identificación”.

Según relata el oficial “en España se consume mucha pornografía infantil, pero en ocasiones se hace por mera curiosidad, o casos de alguien que no es un pedófilo se lo descarga junto con otras variedades sexuales, como por ejemplo una carpeta en la que vienen vídeos de ancianas, transexuales y niños, por poner un ejemplo. Se bajan videos con esas tres cosas como si fueran normales, pero ver un vídeo de pornografía infantil ya supone un delito en nuestro país”. Asegura que cada año se investiga a más de 400 personas, aunque entre ellos, no hay muchos pedófilos estrictos, y de estas investigaciones hay muchas que jamás salen a la luz pública “porque el día que se sepa nos cortarán las alas. Se pueden estar utilizando métodos y herramientas que si se conocieran, se acabarían. En la Dark Net se trabaja mucho pero se da a conocer muy poco“, asegura Casas.

¿Es legal entrar en la Deep Web?

Según explica un compañero del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica entrar en la Deep web no es un delito de por sí. Entrar a un mercado o a cualquier página legítima, que en la Dark Net hay muchas, no supone un delito. Otra cosa sería entrar en un foro de pornografía infantil para el que hay que registrarse y con el conocimiento de que sí se está intercambiando ese material”.

Que en la Deep Web se comercie con sustancias ilícitas, que impliquen algún delito o existan actividades criminales, no significa que el mero hecho de entrar te convierta en un criminal. Una de las quejas más habituales entre usuarios y gestores es justamente ese: la Deep web se ha demonizado, pero que se le haya puesto el adjetivo de “oscura” no significa que quien la visite sea pederasta, drogadicto o yihadista. En esta dirección, MP, ingeniero informático que visita asiduamente páginas dentro de la Deep Web, comenta que “gran parte de la culpa la tienen los medios de comunicación y blogs de gente que lo único que ha hecho es googlear deep web, o como mucho, entrar una vez para ver que hay de forma superficial. Que si entrar en los infiernos, que si asesinos a sueldo, pelis snuff…Normal que a la gente le de miedo entrar, pero de verdad que no es solo eso. Los mejores libros que he leído los he comprado en la Deep Web”.

¿Por qué entrar en la Deep Web si no es para comprar drogas, ver porno o aprender a ser un hacker?

Jorge Alberto Lizama Mendoza, Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México y Especialista en Cibercultura y Multimedios Digitales, explica que “lo de comprar drogas, encontrar pornografía o empezar a convertirse en hacker está en el primer nivel de superficialidad de la Deep Web. Cualquiera puede entrar, buscar el directorio prohibido de los sitios .onion y encontrarlo, por lo que muchos adolescentes llegan a este punto, hacen este recorrido muy superficial y venden una imagen sesgada en los videos que luego publican en YouTube (…) A partir de 2009-2010 empieza a llegar mucha pornografía, incluso a niveles alarmantes, y también empieza a haber cierta masificación. Los niveles superficiales están llenos de los que llamamos niños rata, como se les conoce en el argot de internet, que hablan de que tienen pactos con el diablo, de que han descubierto drogas para tener relaciones sexuales toda la noche…puros rumores y mitología urbana”.

Desde su punto de vista, esta imagen ha hecho mucho daño a la percepción generalizada sobre la Deep Web: “Hay que superar este primer escalón, que necesariamente vamos a encontrar. Si superamos ese nivel, encontraremos otros motivos para visitar esa red. Podemos encontrar información periodística, minería de datos, información que todavía ni siquiera ha sido tratada a través de una redacción periodística… Es información en su estado más puro. No hay tratamiento, tergiversación ni prejuicios que impidan que podamos analizar la información objetivamente”.

Personalidades como Julian Assange o Edward Snowden demostraron que en el siglo XXI el ‘Gran Hermano’ es una realidad y que en internet ningún movimiento pasa desapercibido. En este sentido, la Deep Web ofrece una respuesta. Comenzó como un movimiento formado por criptográfos y expertos de seguridad que buscaban vivir en un mundo donde gobiernos y corporaciones no pudieran acceder a correos privados, espiar llamadas telefónicas o llevar a cabo recogidas de datos en contra del derecho a la privacidad. No buscaban destruir la ley, sino construirla democráticamente poniendo a disposición del gran público herramientas de encriptación para cambiar la forma en la que funciona internet, donde todos trabajamos gratis para Google y Facebook y los gobiernos llevan a cabo una vigilancia pormenorizada de cada movimiento.

Irónicamente, TOR (The Onion Router, que significa algo así como el router de la cebolla por las capas que contiene), que es el software más conocido para acceder a la Dark Web, surge como un proyecto militar creado por el Laboratorio de Investigación Naval de la Armada de los Estados Unidos, que si no abandonado, es dejado de lado. Es entonces cuando la Electronic Frontier Foundation, famosa por defender los derechos de los usuarios en internet, retoma TOR, le da un desarrollo enfocado a defender al ciudadano y aparece la Deep Web en su estado primario. El objetivo general del Proyecto TOR es “hacer que internet sea utilizable sin que te puedan espiar o censurar” y más allá del porno, las drogas y los hackers,  la Deep Web es en esencia, un espacio para el libre flujo de información.

Ha sido protagonista en la sombra de la Primavera Árabe, una plataforma indispensable para la puesta en conocimiento de WikiLeaks y continúa poniendo baldosas sobre importantes filtraciones. En la Dark Net pueden consultarse los documentos “en bruto” de los Papeles de Panamá, filtraciones que revelan la contratación de hackers por parte de gobiernos o la información ocultada por la prensa sobre el escándalo de pederastia a través de los correos de Jon Podesta y Hillary Clinton.

Dentro de la Deep Web, los llamados Tactical Media (medios tácticos), proporcionan una fuente de información alternativa a los tradicionales medios de comunicación mainstrain, buscando innovar, politizar y generar un laboratorio de ideas partiendo de la propia ciudadanía. Ejemplo de ello es ProPublica, una organización sin fines de lucro que suma la participación ciudadana en la elaboración de sus reportajes. Creada en 2008 y ganadora de numerosos premios en periodismo de investigación, entre ellos dos Pulitzer, ProPublica empezó a barajar la posibilidad de lanzar su versión en la Deep Web mientras trabajaban en un reportaje sobre la censura en Internet de China. ¿Cómo conseguir que los ciudadanos lleguen a la información sin pasar por la todopoderosa censura de su gobierno? Esta respuesta, como muchas otras relacionadas con el derecho a la información, parecen señalar a la Deep Web como solución. 

Según describe el Doctor Lizama, en la Deep Web la información está cifrada, pero la información que compartimos depende de un tercero. En cambio, en la Dark Net, la comunicación es de uno a uno: envío información cifrada a una persona y al recibirla ésta vuelve a protegerse mediante métodos de criptografía. Como consecuencia, el primer obstáculo que encuentra el usuario, es la lentitud. Cuanto más sensible sea la información y mayor necesidad de privacidad implique, más lento será el acceso, lo que provoca que la mayoría de la gente, acostumbrada a la inmediatez, se quede en un vistazo con el que aliviar la curiosidad. Tal y como afirma el experto, casi todo el mundo entra “en el más superficial, al que cualquier youtuberito puede acceder y quedarse asustado, pero hay un segundo paso, donde ya hay que tratar y comunicarse con los demás y no sólo mirar lo que hay ahí, lo que propone una implicación social de la tecnología mucho más dura. Y por último, un nivel aún más profundo, donde hay información incluso militar y sobre gobiernos a la que es más difícil de acceder, donde las necesidades de seguridad y privacidad tienen que ser muy amplias. A este nivel no se puede entrar a través de Windows o Mac, tienes que usar un sistema operativo torificado (de TOR)”.

Aunque al igual que en una cebolla, existen numerosas capas y dependiendo de cada usuario el nivel de acceso sea diferente, la Dark Net se ha convertido en un espacio de información e interacción que se opone al modelo institucionalizado, o lo que Lizama llama “el modelo selfie, promovido por las grandes corporaciones digitales que tiene como objetivo que el usuario se desnude ante la tecnología, que no guarde secretos, sino que se los venda a la máquina para que ésta, bajo el dominio del algoritmo, se beneficie de información que ni siquiera él conoce convirtiendo sus propias vidas de los usuarios en productos”. 

Como espacio para la “anarquía cibernética” y la protección de la privacidad,  la Deep Web se sitúa en el modelo opuesto. Aquí se intercambia una gran cantidad de información, pero no sobre la vida personal de cada uno, sino información de interés público. Según Lizama “deberíamos utilizar la Deep Web porque conociendo los niveles más profundos, ganaríamos en apropiación social de la tecnología, ganaríamos en nuestra alfabetización tecnológica y podríamos innovar con libertad“. 

En la Deep Web y en la Dark Net hay cocaína, AK47s y pornografía infantil, pero también hay clubs de lectura, debates entre idealistas e información en estado puro. La existencia de este mundo subterráneo no es algo bueno ni malo de por sí; la Deep Web y la Dark Net “tan solo” son poderosas herramientas para la libertad en internet. Qué hagamos con ellas, dependerá, ni más ni menos, de cada uno de nosotros como usuarios.

Continúa leyendo: Inteligencia artificial: el mito de las máquinas autoconscientes

Inteligencia artificial: el mito de las máquinas autoconscientes

Jorge Raya Pons

Foto: KIM KYUNG-HOON
Reuters

Garry Kasparov era un joven entusiasta y soberbio que no podía imaginar que enfrentándose a una máquina podía salir derrotado. Pusieron frente al tablero del ajedrecista ruso, en febrero de 1996, un ordenador IBM que prometía una tecnología nunca vista; aquella supercomputadora se permitía analizar hasta 100 millones de movimientos por segundo y había recibido el nombre de Deep Blue. Cuentan los cronistas que Kasparov se llevaba las manos a la cabeza, que su gesto altivo inicial se fue transformando en un gesto preocupado y que finalmente ganó la partida por un margen muy estrecho.

Los informáticos de la compañía estadounidense decidieron desafiarlo una vez más en junio de 1997 advirtiéndole de que el oponente, en esta ocasión, sería más poderoso; habían fabricado una versión más sofisticada, más inteligente, que doblaba la capacidad de su versión anterior. A este ordenador lo llamaron Deeper Blue y acabó venciendo al campeón ruso, instalando la tristeza en su oponente y la duda en los expertos del ajedrez, que no podían imaginar que un escenario como aquél fuera posible. ¿Y si una máquina se había convertido en el mejor ajedrecista del mundo?

Esta historia refleja esa competencia casi literaria que existe entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial a través uno de los casos más sonados en los que el cerebro humano se ha visto derrotado por el procesador de una computadora. Han pasado 20 años desde entonces y la inquietud ha ido en aumento; la tecnología no ha dejado de avanzar, de agregar mejoras, y cada vez está más presente en nuestros trabajos y hogares. Una gran parte de esta tecnología funciona, sin nosotros saberlo, gracias a mecanismos de inteligencia artificial.

¿Y si la inteligencia artificial superase a la inteligencia humana?
La partida de 1997 entre Garry Kasparov y una computadora de IBM, televisada. | Foto: Kathy Willens/AP Photo

Cuando un GPS nos sugiere una ruta o un restaurante, estamos interactuando con inteligencia artificial. Cuando una página web nos ofrece una noticia, cuando nos enfrentamos al usuario automático en un videojuego, estamos beneficiándonos de ella. “Desde el momento en que una máquina tiene unos sensores o una cámara, algo que recibe información y que puede procesarla y tomar una decisión simulando o haciéndolo muy parecido a como lo hace una persona, se conoce como inteligencia artificial”, explica Sergio Escalera, profesor del máster de Inteligencia Artificial de la Universidad de Barcelona.

“Estamos progresando en simular la conciencia, pero lejos de conseguir que una máquina sea consciente de sí misma”

Existe una sensación alimentada por las ficciones de que la inteligencia artificial es un elemento distante, a veces peligroso, que avanza un futuro distópico donde los hombres se someten a las máquinas. Esta hipótesis, claro está, es un gran nutriente de novelas y películas, pero la actualidad desvela una realidad bien distinta, como asegura Escalera: “Estamos muy lejos de que las propias máquinas tomen decisiones para hacer cosas diferentes para las cuales han sido programadas”.

Y eso pese a que los investigadores y desarrolladores se esfuerzan para que una máquina se asemeje cada vez más a los humanos: en los movimientos que hacen, en las acciones que ejecutan, en la forma que tienen de tomar decisiones. Sin embargo, como recuerda el profesor, nos encontramos a años luz de conseguir que un ordenador tenga emociones, sea capaz de sentir y de sentirse, de cobrar una conciencia sobre su propio existencia, y este es un factor clave. “Todo está avanzando, pero la conciencia es un mito”, dice Escalera. “Estamos igual que hace 50 años. Estamos progresando mucho en simular la conciencia, pero muy lejos de conseguir que una máquina sea consciente de sí misma”.

“Cuando una máquina lee novelas, puede aprender de la semántica y generar conocimientos”

Con todo, la incapacidad de las máquinas para empatizar y emocionarse, como se encarga de recordar el experto, no guarda relación con una inutilidad para crear belleza o provocar emociones. Una de las funciones más interesantes de la inteligencia artificial es que dota a sus ordenadores de la capacidad de aprender; a partir de determinadas técnicas, las máquinas aprenden de sus propios errores, son capaces de rectificar y perfeccionar sus aptitudes. Pese a todo, los resultados son todavía pobres y nos encontramos en un estadio primigenio. En cualquier caso, esta circunstancia alimenta una pregunta: ¿Podría aprender una máquina los elementos esenciales de la belleza, pintar un cuadro, escribir un poema?

¿Y si la inteligencia artificial superase a la inteligencia humana? 1
Commerce Bot, una máquina de servicio al consumidor, funciona con inteligencia artificial. | Foto: Paul Hanna/Reuters

Escalera sostiene que sí, que un robot puede que no tenga conciencia de sí mismo, que no sea capaz de sentir emociones, pero sí de provocarlas; la falta de conciencia no equivale, pues, a una falta de creatividad. “Yo creo que esto es distinto”, continúa el profesor. “Una cosa son las emociones y la conciencia, que están muy ligadas a los humanos y los seres vivos, y otra la creatividad y la capacidad de decidir. Cuando una máquina lee muchas novelas, puede aprender de la semántica y generar nuevos conocimientos, y a eso se le puede llamar arte. De esto no estamos tan lejos. Pero eso lo habrá creado sin emociones y sin conciencia, de forma mecánica. Una máquina puede crear emocionar en los humanos”.

En último término, persiste la duda de si un ordenador puede superar en inteligencia a un ser humano. “Sin duda, la inteligencia artificial es más rápida”, dice Escalera. Sin embargo, esta parece todavía una comparación difícilmente sostenible; los parámetros a determinar no están claros y el cerebro sigue siendo un misterio insondable. Aunque esta circunstancia no impidió que Ray Kurzweilun, director del departamento de ingeniería de Google, situara en 2029 la fecha en que este adelantamiento se producirá.

Continúa leyendo: Realidad virtual vs. Realidad aumentada

Realidad virtual vs. Realidad aumentada

Cecilia de la Serna

…¿Dónde está el futuro?

Dos conceptos han llegado a nuestro día a día casi sin darnos cuenta: realidad virtual y realidad aumentada. Algunos los confunden, pero no son lo mismo. Ambos pueden sonar a ciencia ficción, pero ya se han establecido en nuestras vidas, y parece que se van a quedar… al menos una de ellas. ¿Qué las diferencia? ¿Cuál está más “hecha para nosotros”? ¿Cuál es la más rentable? Nos adentramos en este mundo de realidades paralelas para descubrirlas.

Principales diferencias

Ambas tecnologías han avanzado mucho de un tiempo a esta parte y seguramente lo seguirán haciendo en los años venideros. No obstante, una de ellas tiene más que ver con el mundo real en el que vivimos que la otra. Se trata de la realidad aumentada, que básicamente tiene como fin perfeccionar la realidad, agregar cosas a la misma a través de nuestros propios sentidos. Se trata, al fin y al cabo, de superponer otras realidades artificiales que se combinen con la realidad misma con tal de ofrecer un mejor trato con ella.

Por otro lado, la realidad virtual consiste en sustituir la realidad a través de dispositivos que nos permitan “sentir” que nos encontramos en otro lugar, sumergirnos en una realidad que no existe, transportarnos a una realidad construida, una realidad paralela. No juega con la realidad misma, sino que juega a serlo.

Ambas tecnologías comparten muchos puntos en común pero su objetivo final es totalmente diferente. Por ejemplo, si pensamos en realidad aumentada, inevitablemente nos vienen dos productos a la cabeza: Google Glass y Pokémon Go. Ambos son conceptos totalmente distintos, pero ambos comparten la pertenencia al mundo de la realidad aumentada. Las gafas desarrolladas por los chicos de Mountain View permiten obtener información sobre rutas, clima, negocios, avisos de e-mails y mensajes todo sin contaminar la realidad. Esto crea una superposición de realidades donde ninguna es más que la otra, sino que ambas se complementan. Aunque no han tenido el éxito de masas de Pokémon Go, el juego de realidad aumentada de Nintendo, son uno de los ejemplos más completos de esta modalidad.

En el caso de la realidad virtual se ha trabajado mucho en los últimos años, y seguramente se siga trabajando más desde que Facebook adquirió Oculus Rift. Estas gafas de realidad virtual enfocadas al mundo de los videojuegos permiten sumergirse en una realidad alternativa con mucha naturalidad. Sumando las experiencias sensoriales que nos otorgan los ojos y los oídos la sensación de estar en otro lugar es muy real. Sin embargo, la realidad virtual ha decepcionado bastante al mercado, y es la aumentada la que toma la ventaja en un panorama donde parece que todo está por inventar.

Una infinidad de posibilidades hacen la diferencia

Tim Cook: “Nos preguntaremos cómo vivíamos sin la realidad aumentada, como nos preguntamos cómo vivíamos sin nuestros smartphones

Pokémon Go, el fenómeno incontestable del pasado verano, ha demostrado que la realidad aumentada puede ser sencilla, rentable y que puede llegar a calar entre las masas. Tim Cook, el CEO de Apple, apuesta definitivamente por ella. A pesar de no haber detallado nada sobre un posible producto de realidad aumentada de la compañía de la manzana, sí ha mostrado especial interés en esta tecnología. En una convención en Utah llegó a afirmar que la realidad aumentada “va a ser muy grande”, a lo que añadió que “la realidad virtual no va a ser tan grande, comparada a la realidad aumentada… ¿Cuánto tardará? La aumentada va a tardar un poco… pero sucederá. Va a ser grande. Y entonces nos preguntaremos cómo vivíamos sin ella, algo así como cuando nos preguntamos cómo vivíamos sin nuestros teléfonos inteligentes”.

Pokémon Go fue el fenómeno incontestable de pasado verano (Foto: Mark Kauzlarich / Reuters)
Pokémon Go fue el fenómeno incontestable de pasado verano. (Foto: Mark Kauzlarich / Reuters)

A pesar de que Cook haya declarado que todavía tendremos que esperar un tiempo hasta que podamos ver un producto de Apple de realidad aumentada, las primeras patentes de la compañía relacionadas con esta tecnología se remontan al 2013. Por otro lado, el año pasado Apple adquirió la compañía Metaio, que trabaja desarrollando tecnologías en este campo. Por lo que podemos concluir, o al menos intuir, que Apple presentará muy pronto un producto de realidad aumentada, lo que podría significar un antes y después en su popularización.

Aunque la realidad aumentada esté en boga, la virtual intenta no perder la batalla. Varios gigantes tecnológicos siguen apuestan por ella, como Sony, que ha lanzado Playstation VR, la versión de realidad virtual de su más famosa consola, que ha sido acogida con notable éxito. Sin embargo, más allá de en lo relativo a los videojuegos y en aplicaciones muy específicas en el campo de la salud, la realidad virtual no parece tener demasiadas salidas.

Lo que marca la diferencia entre la realidad aumentada y la virtual es que la primera es un crisol de posibilidades infinitas, y la interacción con los usuarios es mucho más factible. Cualquiera, con un smartphone en su mano, puede ser partícipe de este tipo de tecnología. Por ello, compañías como Apple, Google y Facebook empiezan a apostar con fuerza por ella.

Realidades idóneas para la publicidad

El mundo de la publicidad no suele quedarse atrás, y también quiere subirse al carro de las realidades aumentada y virtual. Desde hace años las marcas se están apuntando, por ejemplo en publicidad exterior, a la realidad aumentada. En diferentes acciones, combinando elementos de publicidad exterior y tecnología, buscan sorprender a los viandantes. Por ejemplo, esta campaña de Pepsi en la ciudad de Londres:

En España, muchas marcas apuestan además por la realidad virtual para anunciarse. Es el caso de Audi, Licor 43, Ramón Bilbao, Jagermeister, Progecovi, Yorokobu o El Corte Inglés, que ya han estrenado este nuevo formato de publicidad. La posibilidad de acercarse al consumidor en diferentes e innovadores formatos es tan jugosa como la impronta que dejan éstos en la gente.

El más cercano de los futuros

Hace apenas 10 años, todas estas ideas parecían futuristas y sacadas de un guión de ciencia ficción. Ahora, sin embargo, están cada vez más incrustadas en nuestras vidas, como es el caso del Internet de las cosas. Parece que la realidad aumentada tiene una aplicación más fácil y natural en nuestras vidas, por lo que por ahí pueden andar los tiros. No obstante, en un mundo donde todo anda reinventándose, es difícil vaticinar qué estará en boga en el más cercano de los futuros.

Continúa leyendo: Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple

Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple

Cecilia de la Serna

Foto: Stephen Lam
Reuters

La WWDC es el evento anual de Apple para desarrolladores. Sus siglas dejan claro que ésta es una conferencia en la que lo que prima es el software sobre el hardware. No obstante, en la WWDC de 2017 algunas de las novedades más importantes han llegado precisamente por el lado del producto físico, del hardware.

Esta keynote del gigante de la manzana, liderada por Tim Cook, estaba envuelta por los habituales rumores, que normalmente suelen revelar la verdad sobre lo que más tarde se presenta. Y esta vez, además, ha resultado decepcionante para la mayor parte de los usuarios, que ha dejado claro en las redes sociales que Apple no estaba a la altura en esta última presentación.

No ha sido la keynote más prolífica de Apple pero sí ha habido novedades reseñables. Aquí algunas de ellas.

iMac Pro, el ordenador más potente de la historia de Apple

Apple ha presentado un modelo inédito de ordenador de sobremesa, el iMac Pro. Este modelo especial del iMac con pantalla Retina 5K de 27 pulgadas llega con un color oscuro, diferenciándolo del gris del iMac de siempre, pero sobre todo se diferencia por una apuesta en hardware que lo convierte en el equipo más potente de la historia de Apple.

Destacan el sistema de refrigeración con dos ventiladores que disiparán el calor generado por sus componentes de última generación, sus procesadores Intel Xeon de 8, 10 e incluso 18 núcleos o las tarjetas gráficas AMD Radeon Pro Vega que ofrecerán hasta 16 GB de memoria. Estos y otros elementos harán del iMac Pro el equipo perfecto para desarrolladores, diseñadores y todo tipo de profesionales que quieran manejar tecnologías 3D, de Realidad Aumentada y de Realidad Virtual -que han tenido un protagonismo mayúsculo en esta presentación-.

Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple
El iMac Pro será el equipo más potente de la historia de Apple. | Foto: Apple

La polémica en torno a este equipo no ha tardado en llegar, y es que el iMac Pro será caro, muy caro. Tendrá un precio de partida de 4.999 dólares cuando salga a la venta en diciembre de este año.

macOS High Sierra, con menos novedades de las esperadas

Apple también ha presentado un nuevo sistema operativo para Mac, el macOS High Sierra, que viene a mejorar el presente macOS Sierra. Entre sus novedades nos encontramos con nuevas mejoras para las aplicaciones de Safari -que en este nuevo OS será el navegador más rápido, según Apple-, Mail y Fotos. También habrá cambios “no visibles” con el sistema de archivos APFS o la llegada del nuevo motor gráfico Metal 2.

Entre las novedades de Safari destacan dos herramientas útiles e incluso éticas. El navegador de Apple contará con un bloqueador de trackers basado en machine learning llamado Intelligent Tracking Prevention, que mejorará la privacidad del usuario en su navegabilidad. Safari también incluirá un nuevo sistema bloqueador de autorreproducción capaz de detectar y bloquear los anuncios de vídeo que se inician automáticamente en la web, por lo que no tendremos que preocuparnos por esos vídeos y audios que saltan inesperadamente a la hora de navegar.

Mail, por su lado, introduce un modo de pantalla partida para poder ver otras aplicaciones mientras estamos escribiendo un correo electrónico, algo bastante útil en la multitarea. La aplicación Fotos para Mac obtiene nuevas herramientas de edición avanzadas con las que trata de emular a Photoshop y otros programas profesionales.

Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple 1
La aplicación de Fotos quiere aproximarse a Photoshop. | Foto: Apple

Se espera que la versión final de macOS High Sierra esté disponible gratuitamente para el gran público a finales de este otoño.

iOS 11, con una Siri traductora y algo más

El nuevo sistema operativo de Apple para el iPhone y el iPad llega con mejoras en la app de mensajería instantánea nativa de Apple, Mensajes, en la que, entre otras cosas, introduce pagos directos entre personas a través de Apple Pay. Una de las novedades de iOS 11 que más ha destacado entre los usuarios es la mejorada Siri, asistente virtual de Apple, que llega con una nueva interfaz gráfica, mejoras en su voz -que ahora será más natural- y traducción simultánea entre idiomas. Siri ahora podrá traducir entre mandarín, alemán, inglés, francés y español.

Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple 3
Aunque el cambio estético no es muy radical, iOS 11 llega con novedades muy interesantes. | Foto: Apple

La cámara también llega con mejoras. Los vídeos ahora serán comprimidos usando HEVC, una tecnología que permitirá que vídeos e imágenes ocupen aproximadamente la mitad de lo que ocupan actualmente.

Otra novedad reseñable en el nuevo iOS es el modo “No molestar mientras conduces”, que hará que el usuario no reciba notificaciones mientras está en la carretera, afianzando su compromiso por mejorar la seguridad vial.

La App Store, la tienda virtual de aplicaciones del entorno iOS, ha sido rediseñada completamente. Ahora se centrará en novedades interesantes destacadas por la compañía, una pestaña concreta para videojuegos —que supone la mayor parte de las ventas- y otra para el resto de aplicaciones.

Un iPad Pro más pequeño

Era uno de los grandes rumores que precedían a la keynote de Apple. El iPad Pro, que fue presentado el año pasado, tendrá un “hermano pequeño”. La compañía ha presentado una versión de 10,5 pulgadas de su tableta más avanzada. El principal atractivo de esta versión en mini es que cuenta con unos marcos un 40% más pequeños que los de anteriores versiones. Además, Apple también ha presentado una actualización de su iPad Pro de 12,9 pulgadas, equipando en ella los procesadores A10X Fusion.

Las novedades más destacables de la WWDC 2017 de Apple 4
El iPad Pro llega con dos tamaños. | Foto: Apple

Esta gama de iPads tiene como objetivo ser híbridos entre tableta y portátil, por lo que las novedades en cuanto a software son protagonistas. Con iOS 11 y un iPad Pro, el usuario notará una importante mejoría en cuanto a la productividad. Apple presenta así un nuevo explorador de archivos y una función de arrastrar y soltar, con la que se pueden mover elementos arrastrándolos de una aplicación a otra, tanto en modo pantalla partida como abriendo la aplicación de destino. La navegabilidad es cada vez más sencilla en estos dispositivos.

HomePod, un asistente en casa camuflado de altavoz

El one more thing de la presente keynote de Apple ha llegado en forma de altavoz -y de mucho más-. Se trata del HomePod, un dispositivo con el que la compañía de Cupertino promete volver a revolucionar el mundo de la música.

Este altavoz inteligente se presenta con una gran tecnología de audio y con la integración de Siri, que permite el control de la música -proveniente de Apple Music, en principio- por voz y mucho más. Y es que HomePod, a pesar de haber sido presentado como un magnífico altavoz, es en realidad un centro de control de domótica y un asistente personal, ya que podrá ofrecer noticias, información sobre tráfico, deportes, alarmas, mensajes, entre otros. Además, al conectarlo a HomeKit, HomePod controlará dispositivos de todo tipo como luces o electrodomésticos.

HomePod estará disponible por un precio de 349 dólares, y estará en el mercado este año en Estados Unidos, Reino Unido y Australia, mientras que en el resto del mundo habrá que esperar hasta 2018.

Apple presenta éstas y otras novedades en un mercado que ha cambiado radicalmente desde que Steve Jobs presentara el primer iPod, o el primer iPhone. Mientras que antes estaba en la vanguardia, ahora parece que sólo puede o sabe reinventarse presentando pequeñas mejoras y productos de hardware más o menos vistosos. Para la presentación del iPhone 8 tendremos que esperar un poco más.

TOP