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Nuevo escándalo en Uber: la app espiaba a sus usuarios de iPhone

Redacción TO

Foto: Kai Pfaffenbach
Reuters

Hubo un tiempo en que Uber estuvo a punto de desaparecer de la App Store de los dispositivos de Apple, con la considerable pérdida de usuarios y potenciales clientes que eso supondría. La razón de ese ultimátum de Apple a Uber fue, según publica The New York Times, que la app de transporte privado utilizaba la técnica conocida como fingerprinting para identificar y rastrear a sus usuarios, incluso después de haber borrado la aplicación, o de haber formateado el teléfono, algo que va en contra de las reglas de Apple.

La compañía de Tim Cook se toma muy en serio la privacidad, como puso de manifiesto la disputa que mantuvo con el FBI en 2016 al negarle el acceso al iPhone de uno de los autores del tiroteo en San Bernardino. Tim Cook citó al CEO de Uber, Travis Kalanick en las oficinas de Apple para lanzarle un ultimátum. Así reproduce la escena el periódico neoyorquino:

“Cuando el señor Kalanick llegó a media tarde, vestido con su par de deportivas rojas brillantes favoritas y sus calcetines rosas chillones, el señor Cook estaba preparado: ‘Bueno, me he enterado de que habéis estado rompiendo nuestras normas’, dijo con su tono calmado y sureño. ‘Dejad estos engaños’, exigió, ‘o la app de Uber será eliminada de la App Store de Apple’.”

Nuevo escándalo en Uber: la app espiaba a sus usuarios de iPhone
Kalanick y Cook juntos en la gala Met en 2016. | Foto: Lucas Jackson / Reuters

Las consecuencias de esta triquiñuela de Uber y del ultimátum de Apple no se hicieron esperar. La compañía de Kalanick dejó de espiar a sus usuarios, y la de Cook se aseguró que esto no volviera a ocurrir con ninguna app, por lo que en la actualización de iOS 9 bloqueó el truco que empleaba Uber para rastrear a los usuarios.

Kalanick ha intentado justificar las acciones fraudulentas de Uber culpando al mercado chino. Según el CEO de Uber, muchos usuarios chinos compraban iPhones de segunda mano y creaban múltiples cuentas de Uber para aprovechar los viajes gratuitos que por entonces se ofrecían a los nuevos usuarios. Al espiar los iPhones y saber, por su número de serie, que ese teléfono ya había usado ese primer viaje gratis, Uber procedía a cobrar los viajes.

Uber sigue espiando a los usuarios de Apple: sabe dónde están cinco minutos antes y cinco minutos después del viaje

El Times desvela que ésta no era la primera vez que Kalanick rompía las reglas del gigante de la manzana. “La mayor fortaleza de Travis es que se atravesaría una pared para lograr sus objetivos”, afirma Mark Cuban, el multimillonario inversor, dueño de los Dallas Mavericks, que ha asesorado a Kalanick, quien además cree que esta fortaleza es a la vez la mayor debilidad del CEO de Uber.

Un sinfín de polémicas

A Uber no paran de crecerle los enanos. Las revelaciones del New York Times se dan semanas después de que se conociera que Uber utilizaba la herramienta Greyball para evitar a la policía. Lo que es conocido, y deben saber todos los usuarios de Uber en dispositivos Apple, es que la aplicación sigue espiándolos: saben dónde se encuentran los viajeros cinco minutos antes y cinco minutos después del viaje, pero esto no viola las condiciones de privacidad de la compañía fundada por Steve Jobs.

La cara oculta de Silicon Valley

Jorge Raya Pons

Las condiciones laborales de las grandes compañías de Silicon Valley no son tan idílicas como sus proyectos. Un reportaje de la BBC en 2014 reveló que Apple comenzó la fabricación del iPhone 6 en China estableciendo unos plazos de entrega demenciales. Tanto es así que dos periodistas de la televisión pública británica lograron introducirse en la línea de producción para experimentar y documentar unas jornadas salvajes –entre 12 y 16 horas diarias– sin siquiera tiempo para el descanso: incluso una de las reporteras solicitó un día libre después de tres semanas intensivas y se lo negaron.

Desde la publicación de esta información, Apple se ha esforzado por hacer más transparente su trabajo y garantizar unas condiciones laborales dignas, más si cabe tras demostrarse que no era una práctica excepcional sino habitual: en 2010 se supo que catorce trabajadores de sus plantas en China se suicidaron después de enfermar por estrés y ansiedad.

Steve Jobs, que murió en octubre de 2011, era conocido por su creatividad y carisma pero también por un carácter despótico, autoritario. Es difícil establecer hasta qué punto un atributo es consecuencia del siguiente, de si habría alcanzado esa combinación de genialidad y liderazgo sin una personalidad neurótica y obsesiva y a veces poco dada a la delicadeza en las formas, a ser verdaderamente humano, a sentir empatía.

Travis Kalanick, director ejecutivo de Uber, en la gala de 2014 de la revista Time. (Foto: Evan Agostini/AP)
Travis Kalanick, director ejecutivo de Uber, en la gala de 2014 de la revista Time. (Foto: Evan Agostini/AP)

En cualquier caso, nada parece capaz de empañar la imagen de los empresarios de las grandes tecnológicas, a los que se presupone una ética intachable, a los que se proclama como líderes espirituales, más allá de cualquier escándalo, sin importar la nobleza de los métodos utilizados.

El pasado lunes, una extrabajadora de Uber, Susan Fowler, escribió una larga carta en su blog explicando una experiencia desagradable que terminó con su salida de la compañía. En su primer día de trabajo, su nuevo jefe le envió una serie de mensajes a través del chat interno en los que le insinuaba que tenía una relación abierta, que su novia ya había tenido citas, pero que él pasaba por una mala época. “Era evidente que estaba tratando de llevarme a la cama”, relató Susan. “Me pareció una conversación tan fuera de lugar que hice capturas de pantalla y las llevé al departamento de recursos humanos”.

Susan esperaba que así se resolviera el problema, pensó que la compañía tomaría cartas en el asunto. Pero Uber no actuó según lo previsto y le dio a escoger entre dos opciones: buscar otro equipo de trabajo y no tener que lidiar con estas situaciones, o seguir como antes y convivir con su acosador sexual. Susan, sorprendida, decidió cambiar de equipo y, conforme pasaron las semanas, descubrió que ella no era un caso aislado, que muchas mujeres habían pasado por lo mismo y que otras siguen sufriéndolo en silencio, que la directiva estaba al tanto de estas prácticas pero que había decidido no hacer nada. Porque los mensajes se sucedieron, ella siguió denunciándolos, y la única respuesta que le dieron fue reveladora: quizá tú seas el problema. Susan entró en Uber en diciembre de 2016 y se marchó en enero de 2017.

Elon Musk (dcha.) junto a Steve Bannon (izq.) en una reunión con el presidente Donald Trump. (Foto: Kevin Lamarque/Reuters)
Elon Musk (dcha.) junto a Steve Bannon (izq.) en una reunión con el presidente Donald Trump. (Foto:
Kevin Lamarque/Reuters)

Tesla también ha quedado recientemente en entredicho después de que José Morán, trabajador de la empresa, escribiera en su blog por qué considera que Tesla es una compañía del futuro con unas condiciones del pasado. Entre sus quejas se encontraban las horas extra que se ven obligados a cumplir los empleados, el desgaste físico que provoca el diseño de la maquinaria –en ningún caso planteado para la comodidad del trabajador– y unos salarios por debajo de la media del sector.

“Hace pocos meses”, describe, “seis de mis ocho compañeros de equipo estuvieron de baja médica por lesiones relacionadas con el trabajo. He oído que en otros departamentos la situación es incluso más severa. Y, lo peor de todo, tengo entendido que algunos compañeros aquejados de lesiones no lo dicen por miedo a ser señalados por sus superiores como protestones o como malos trabajadores”.

En cuanto a los salarios que perciben, Morán es bastante específico: “La mayor parte de los trabajadores de Tesla cobra entre 17 y 21 dólares por hora. La media del trabajador del automóvil en el país es de 25,58 dólares, y eso que viven en regiones mucho más baratas. El salario que una familia de tres miembros necesita para vivir dignamente en el condado de Alameda, donde trabajamos, es de más de 28 dólares la hora. Muchos compañeros suman una o dos horas en desplazamientos porque no pueden permitirse vivir cerca de la planta de producción”.

Elon Musk, fundador y director ejecutivo de Tesla, reaccionó a las palabras de Morán acusándole de sindicalista en unas declaraciones que recogió la revista Gizmodo: “Nosotros entendemos que este tipo está a sueldo por el Sindicato de Trabajadores del Automóvil para infiltrarse en Tesla y manifestarse a favor de la sindicación [Tesla no tiene sindicato]“.

“Francamente”, sentenció, “creo que es un ataque moralmente indignante. Tesla es la última compañía que queda en California porque los costes son demasiado elevados. El sindicato ya mató a Nummi [una planta de trabajo de General Motors y Toyota] en 2010 y luego dejó tirados a sus trabajadores”.

Snapchat se reinventa y se centrará en Android

Cecilia de la Serna

Foto: LUCY NICHOLSON
Reuters

La aplicación más millenial y Gen z, Snapchat, no está pasando por su mejor momento. Desde que la compañía de Mark Zuckerberg incluyera las Instagram Stories -próximamente lanzará también las Facebook Stories– y boicoteara deliberadamente a Snapchat, su número de usuarios ha caído considerablemente, aunque a día de hoy se cifran en la friolera de más de 160 millones de usuarios activos cada día. A pesar de estos números, los problemas se le empiezan a multiplicar a la empresa de Evan Spiegel. Snapchat tiene un target específico muy encandilado: norteamericanos y europeos de 16 a 25 años. Más allá de eso, su aplicación no consigue penetrar en otros demográficos o mercados. A eso habría que añadirle el mal funcionamiento de la aplicación en los sistemas Android, algo a lo que la empresa, ahora oficialmente ‘Snap’, quiere dar solución antes de salir a Bolsa el próximo mes de marzo.

El uso de Snapchat es mucho mayor en dispositivos iOS que en Android, y eso es un problema. Esta circunstancia responde a que la compañía ha centrado tradicionalmente gran parte de sus esfuerzos en desarrollar su aplicación para el iPhone, dejando a los usuarios de Android como usuarios “de segunda”. No obstante, Snap se ha dado cuenta de que ha cometido un error grave priorizando a los usuarios iOS frente a los Android, ya que este último sistema se populariza a pasos agigantados, también entre su target más específico. Por ello, han decidido reconducir sus esfuerzos y mejorar los problemas de su aplicación en Android.

Snap ofreció a todos sus empleados un teléfono Android de libre elección

El propio CEO de Snap, Evan Spiegel -que raramente se enfrenta a los medios-, ha contestado a las críticas de los usuarios Android personalmente a través de Reddit, a los que aseguró que las mejoras se empezarían a implementar enseguida. Para ponerle solución a este problema, la compañía decidió adaptarse por completo al ‘ecosistema’ Android. Por ello, según publica en una información en exclusiva The Information,  Snap ofreció a todos sus empleados un teléfono Android de libre elección para que fueran familiarizándose con el sistema operativo. Por otro lado, hizo el esfuerzo de contratar ingenieros enfocados de manera especial en Android, y creó un equipo en su oficina de Seattle dedicado únicamente a este sistema operativo.

Los frentes que tiene abiertos Snap antes de su inminente salida a bolsa son numerosos. La compañía nunca ha querido definir su aplicación más famosa como una red social, sino que se ha enfocado a relacionarse con el mundo de la fotografía. En este sentido, hace unos meses lanzaron las Spectacles, unas gafas de sol que permiten grabar y compartir vídeos de solo 10 segundos dentro de esta red social efímera. Esta iniciativa, junto con otras como la de centrarse en arreglar los bugs de la aplicación en Android, o la reciente inclusión de contenidos audiovisuales de calidad en exclusiva -algo importante, ya que Snapchat genera ingresos principalmente a través de la publicidad-, pueden salvar a Snap de una estrepitosa caída en bolsa cuando salga.

La verdad sobre la Deep Web: más que porno, cocaína y ak47s

Clara Paolini

Foto: GLEB GARANICH
Reuters
Un usuario estándar tan sólo tiene acceso a entre el 3% y el 10% de todo internet; el 90-97% restante permanece oculto en la Deep Web. ¿Qué hay en esa inmensa parte de internet que no vemos?, ¿es cierto que se pueden comprar drogas a domicilio, todo tipo de armas, contratar un asesino a sueldo o encontrar la información secreta que los gobiernos ocultan?, ¿cuál es la verdad más allá de las leyendas urbanas?

Nos adentramos en la Dark Web y en la Deep Net, hablamos con usuarios, policías y expertos en la materia. Investigamos, analizamos y esto es lo que encontramos.

¿Qué son la Deep Web y la Dark Net?

Que el verbo más utilizado para visitar la web sea “navegar” por internet no es casual, porque eso es justo lo que hacemos: flotar sobre la superficie como un barco sobre el mar, ignorando lo que se mueve en las profundidades. El internet donde visitamos redes sociales, sitios de noticias, blogs, wikis y páginas a las que accedemos a través de buscadores, es tan solo la punta del iceberg; el resto permanece oculto a la mirada superficial y aún son pocos los que se atreven a bucear.

En una explicación muy simplificada, internet tiene tres niveles básicos: la web que la mayoría conocemos y a la que accedemos a través de buscadores como Google (la superficie), la Deep Web (la web “profunda” compuesta por páginas no indexadas, a las que es imposible acceder a través de buscadores), y por último la Dark Net, la parte más oscura de la Deep Web que permanece intencionalmente oculta.

Tu página del banco o los archivos internos de una biblioteca, por ejemplo, están en la Deep Web, pero dentro de esa “sección” de internet que normalmente no vemos, también se encuentra lo que ha venido en llamarse el “internet oscuro”.

Para hacerse una idea general del abanico de mitos y posibilidades en torno a la parte oscura de internet, páginas como el hilo de Reddit sobre las historias en la Deep Web aportan una visión simplificada que posiblemente distrae de su potencial real: drogas por correo con sus consiguientes anécdotas, surrealistas vídeos de contenido sexual y comercio de prácticamente cualquier cosa, desde órganos o heroína hasta zanahorias. ¿Es cierto todo lo que cuentan?

¿Es verdad que en la Deep Web se pueden comprar todo tipo de drogas a domicilio?

Sí, el mercado clandestino de drogas de la Deep Web es real, inmenso y relativamente incontrolable. Prácticamente cualquiera puede entrar y comprar un par de gramos de la cocaína más pura o drogas de síntesis recién salidas de una cocina química en Asia.

¿Cómo es este mercado? Imagina una plataforma como eBay o Amazon donde en lugar de encontrar ropa, electrodomésticos o libros, se pudieran comprar MDMA en todas sus variantes, dosis de LSD con el respaldo de clientes satisfechos o estupefacientes de los que ni siquiera has oído hablar, imposibles de conseguir a pie de calle. En estos mercados clandestinos se paga con bitcoins, los vendedores envían los pedidos por correo y tienen hasta su propio Black Friday.

Valium, roxys, cristal, marihuana y hormonas. (Imagen: Captura de pantalla de Silk Road)

Aunque es tan sólo una parte de todo lo que la Deep Web ofrece, el comercio de sustancias ilícitas se ha convertido en una de las principales razones por las que esta parte de la red se ha dado a conocer y motivo de su mala fama. Según un Inspector del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, quien prefirió que su identidad no fuera revelada, este tipo de mercados son los protagonistas, y en lugares como “AlphaBay o Dream Market la contratación está abierta a todos. Entras y ves que te están vendiendo drogas”, pero debido a los sistemas de encriptación y la garantía de anonimato que ofrece la Deep Web, “para nosotros es mucho más difícil identificar a la persona que hay detrás, al responsable”.

Aunque resulta difícil “ponerle puertas al campo”, han sido muchas las ocasiones en las que la ley ha intentado imponer su orden, siendo uno de los casos más sonados el de Silk Road, un site encriptado dado a conocer por los medios como “el mayor mercado negro de drogas”. La primera versión de Silk Road fue cerrada en octubre de 2013, tras casi tres años operando, y según datos del grupo de investigación de Digital Citizens Alliance, aunque su clausura paralizó 13.648 transacciones de drogas diferentes, el comercio de drogas no sólo no se vio interrumpido, sino que aumentó gracias a la proliferación de otras plataformas y el uso extendido de la red para estos fines.

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Aproximación a la distribución y valor de mercado de Silk Road, Evolution y Agora entre Diciembre de 2013 y julio del 2015. (Fuente: The Economist)

El supuesto fundador de Silk Road, Ross Ulbricht, que por aquel entonces tenía 29 años, fue detenido y condenado a dos cadenas perpetuas; una sentencia sin precedentes que tuvo como objetivo amedrentar a todo aquel que pensara en seguir sus pasos. Un auténtico cabeza de turco que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) definió como el rey de la seguridad del anonimato en internet, sin sucesores al trono. Sin embargo, tal y como queda reflejado en el documental sobre el cierre de Silk Road, “puedes encarcelar al hombre, pero no sus ideas”, por lo que una nueva versión volvió a lanzarse en mayo de este año y existen otras muchas plataformas, como las ya señaladas por el inspector de Policía, que comercializan todo tipo de drogas cada día en la actualidad. Son muchos los que señalan como el germen de la demonización de la red oscura la repercusión mediática negativa que provocó Silk Road, pero ¿hasta qué punto es malo que existan este tipo de mercados?

En Silk Road, son los usuarios los que con sus reseñas y comentarios, establecen el grado de calidad y credibilidad de los camellos online, puntuando productos para que otros compradores sepan qué esperar. De esta forma, los interesados conocen qué es lo que contiene exactamente cada paquete a la venta y se evitan posibles peligros asociados a la adulteración de sustancias. Según un informe realizado por la asociación Energy Control, basado en el análisis de 219 muestras de diferentes drogas obtenidas a través de la Deep Web, el 91,3% mostraban una composición fiel a la ofertada en la página. Además, la calidad de estos productos es mejor en los criptomercados que en los mercados convencionales, presentando niveles más altos de pureza y un menor grado de adulteración.

Los expertos apuntan que plataformas como Silk Road proporcionan una alternativa real a los carteles de la droga, traspasando este tipo de comercio a personas cuyo único crimen es la venta, en contraposición a los narcotraficantes cuyos delitos pueden llegar a incluir asesinatos en masa y secuestros. ¿Cuántos tiroteos, extorsiones y muertes se evitarían si el comercio de drogas se realizara online? Desde su punto de vista, teniendo en cuenta que la guerra contra las drogas no parece llevar a la erradicación del consumo, las transacciones digitales al menos alivian delitos asociados al narcotráfico, ya que los mercados de la Deep Web eliminan los escenarios en el que el comprador se ve obligado a realizar transacciones con desconocidos en oscuros callejones, aportando un modelo para la venta legalizada de drogas que podría funcionar.

¿Se venden tarjetas de crédito y datos robados?

Según el Inspector del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, en los mercados clandestinos de la Deep Web “se venden drogas, armas… pero en España, principalmente, datos robados como tarjetas de crédito, cuentas de correo, cuentas de PayPal y servicios para instalar virus informáticos”, tanto de contratación privada como dirigidos a gobiernos y empresas. Según explica, “la mayoría del Malware y datos robados provienen principalmente de Rusia, y de hecho, hay muchos mercados y foros clandestinos que están en ruso y son solo para personas rusas, que son una de las comunidades más grandes dentro de la Deep Web en la actualidad”.

Con el objetivo de evitar el éxito de estas transacciones, la policía lleva a cabo “ciberpatrullajes”, donde se investigan los productos a la venta para descubrir si las cuentas bancarias que ofrecen son reales y pertenecen a bancos o titulares españoles. “El ciberpatrullaje está encaminado a los canales abiertos, a los mercados, a foros públicos, y si encontramos algún vendedor o evidencias que entren dentro de nuestra responsabilidad, iniciamos una investigación. En el marco de dicha investigación, si se considera oportuno, se puede solicitar lo que se llama la figura del agente encubierto virtual, una figura introducida gracias a la nueva reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que permite que los agentes de policía nos infiltremos un poco más en el foro para intentar identificar al vendedor o grupo organizado que esté detrás de esa venta”, explica el inspector.

Los foros tienen una parte pública a la que cualquier persona puede acceder, publicar y leer, pero también suelen tener subforos a los que se requiere invitación por parte de alguno de los administradores. “Generalmente ahí no llegamos porque hace falta una orden de agente encubierto. Sólo llegamos a ese canal cuando se tienen indicios de que en ese canal se están o cometiendo, planificando o se están dando evidencias de un ataque”, aclaran desde la Policía.

¿La Dark Net favorece el intercambio de pornografía infantil?

El Oficial de Policía Eduardo Casas Herrer, de la Brigada de Investigación Tecnológica, sección contra la explotación sexual de menores en internet, opina que “casi todos los que entrar en la Deep Web lo hacen para comprar productos ilegales, la pornografía es una minoría, pero una minoría muy llamativa porque es lo que más rechazo social produce. Que alguien compre dos gramos de cocaína para esnifarla en una fiesta no le importa a casi nadie, pero la pornografía infantil resulta muy desagradable. Cuando alguien que no busca ese contenido lo ve, resulta impactante hasta el punto de sentirse enfermo”.

En casi todos los directorios superficiales de la Deep Web la pornografía infantil aparece “baneada” y en muchos casos, son los propios usuarios los que bloquean, clausuran e incluso denuncian el intercambio de Cheese Pizza, uno de los nombres con los que se conoce la pornografía infantil en el argot de la Dark Net (por sus siglas en inglés CP – Child Porn). En determinadas ocasiones, pueden ser incluso los propios pedófilos los que queden escandalizados ante lo que ven porque se cruzan fronteras que superan toda depravación imaginable y corroboran que algunas leyendas urbanas son lamentablemente ciertas, “como en el caso de Daisy Destruction, en el que fueron los propios pedófilos los que llegaron a denunciar vídeos con la tortura de un bebé”, cuenta el investigador.

El motivo por el que los pederastas comparten archivos en foros ocultos de la red, aunque su perfil psicológico no les llevaría al deseo de mostrarse, radica en que para obtener más material, muchas veces no queda más remedio que dar a conocer sus hechos. Uno de los requisitos para ser admitido en los subforos es compartir dicho material: “Si quieren cosas nuevas necesitan compartir. Antes lo hacían en la web abierta y ahora a través de la Deep web”, asegura Casas.

Según este experto con más de una década a sus espaldas luchando contra la pesadilla de la pornografía infantil, la Deep Web y la Dark Net “son un medio para que los pedófilos, que antes eran personas aisladas, se pongan en contacto entre sí y se proporcionen un refuerzo psicológico, lo cual es muy importante. La parte buena, dentro de lo malo, es que a través de ellas conocemos una serie de imágenes de abusos sexuales a menores que antes quedaban totalmente ocultos. Gracias a eso se ha conseguido identificar algunas de la víctimas y llevar a cabo detenciones de pedófilos, como ocurrió con el caso Maxi, que de no ser por la Deep Web, no hubiéramos podido resolver (…) Los pedófilos creen que estas plataformas son una forma más segura de intercambio, pero no lo es tanto, porque siempre hay formas de saber quién hay detrás. No siempre son fáciles, ni siempre funcionan, pero existen. Los pederastas no son invulnerables, que es lo que ellos se piensan. La garantía de anonimato y privacidad de la Dark Net es una afirmación optimista, todo deja rastro. Hay rastros que son muy difíciles de seguir, pero si lo haces de forma habitual puedes cometer un error tan sencillo que nos lleve a una identificación”.

Según relata el oficial “en España se consume mucha pornografía infantil, pero en ocasiones se hace por mera curiosidad, o casos de alguien que no es un pedófilo se lo descarga junto con otras variedades sexuales, como por ejemplo una carpeta en la que vienen vídeos de ancianas, transexuales y niños, por poner un ejemplo. Se bajan videos con esas tres cosas como si fueran normales, pero ver un vídeo de pornografía infantil ya supone un delito en nuestro país”. Asegura que cada año se investiga a más de 400 personas, aunque entre ellos, no hay muchos pedófilos estrictos, y de estas investigaciones hay muchas que jamás salen a la luz pública “porque el día que se sepa nos cortarán las alas. Se pueden estar utilizando métodos y herramientas que si se conocieran, se acabarían. En la Dark Net se trabaja mucho pero se da a conocer muy poco“, asegura Casas.

¿Es legal entrar en la Deep Web?

Según explica un compañero del Grupo de Seguridad de Lógica de la Unidad de Investigación Tecnológica entrar en la Deep web no es un delito de por sí. Entrar a un mercado o a cualquier página legítima, que en la Dark Net hay muchas, no supone un delito. Otra cosa sería entrar en un foro de pornografía infantil para el que hay que registrarse y con el conocimiento de que sí se está intercambiando ese material”.

Que en la Deep Web se comercie con sustancias ilícitas, que impliquen algún delito o existan actividades criminales, no significa que el mero hecho de entrar te convierta en un criminal. Una de las quejas más habituales entre usuarios y gestores es justamente ese: la Deep web se ha demonizado, pero que se le haya puesto el adjetivo de “oscura” no significa que quien la visite sea pederasta, drogadicto o yihadista. En esta dirección, MP, ingeniero informático que visita asiduamente páginas dentro de la Deep Web, comenta que “gran parte de la culpa la tienen los medios de comunicación y blogs de gente que lo único que ha hecho es googlear deep web, o como mucho, entrar una vez para ver que hay de forma superficial. Que si entrar en los infiernos, que si asesinos a sueldo, pelis snuff…Normal que a la gente le de miedo entrar, pero de verdad que no es solo eso. Los mejores libros que he leído los he comprado en la Deep Web”.

¿Por qué entrar en la Deep Web si no es para comprar drogas, ver porno o aprender a ser un hacker?

Jorge Alberto Lizama Mendoza, Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México y Especialista en Cibercultura y Multimedios Digitales, explica que “lo de comprar drogas, encontrar pornografía o empezar a convertirse en hacker está en el primer nivel de superficialidad de la Deep Web. Cualquiera puede entrar, buscar el directorio prohibido de los sitios .onion y encontrarlo, por lo que muchos adolescentes llegan a este punto, hacen este recorrido muy superficial y venden una imagen sesgada en los videos que luego publican en YouTube (…) A partir de 2009-2010 empieza a llegar mucha pornografía, incluso a niveles alarmantes, y también empieza a haber cierta masificación. Los niveles superficiales están llenos de los que llamamos niños rata, como se les conoce en el argot de internet, que hablan de que tienen pactos con el diablo, de que han descubierto drogas para tener relaciones sexuales toda la noche…puros rumores y mitología urbana”.

Desde su punto de vista, esta imagen ha hecho mucho daño a la percepción generalizada sobre la Deep Web: “Hay que superar este primer escalón, que necesariamente vamos a encontrar. Si superamos ese nivel, encontraremos otros motivos para visitar esa red. Podemos encontrar información periodística, minería de datos, información que todavía ni siquiera ha sido tratada a través de una redacción periodística… Es información en su estado más puro. No hay tratamiento, tergiversación ni prejuicios que impidan que podamos analizar la información objetivamente”.

Personalidades como Julian Assange o Edward Snowden demostraron que en el siglo XXI el ‘Gran Hermano’ es una realidad y que en internet ningún movimiento pasa desapercibido. En este sentido, la Deep Web ofrece una respuesta. Comenzó como un movimiento formado por criptográfos y expertos de seguridad que buscaban vivir en un mundo donde gobiernos y corporaciones no pudieran acceder a correos privados, espiar llamadas telefónicas o llevar a cabo recogidas de datos en contra del derecho a la privacidad. No buscaban destruir la ley, sino construirla democráticamente poniendo a disposición del gran público herramientas de encriptación para cambiar la forma en la que funciona internet, donde todos trabajamos gratis para Google y Facebook y los gobiernos llevan a cabo una vigilancia pormenorizada de cada movimiento.

Irónicamente, TOR (The Onion Router, que significa algo así como el router de la cebolla por las capas que contiene), que es el software más conocido para acceder a la Dark Web, surge como un proyecto militar creado por el Laboratorio de Investigación Naval de la Armada de los Estados Unidos, que si no abandonado, es dejado de lado. Es entonces cuando la Electronic Frontier Foundation, famosa por defender los derechos de los usuarios en internet, retoma TOR, le da un desarrollo enfocado a defender al ciudadano y aparece la Deep Web en su estado primario. El objetivo general del Proyecto TOR es “hacer que internet sea utilizable sin que te puedan espiar o censurar” y más allá del porno, las drogas y los hackers,  la Deep Web es en esencia, un espacio para el libre flujo de información.

Ha sido protagonista en la sombra de la Primavera Árabe, una plataforma indispensable para la puesta en conocimiento de WikiLeaks y continúa poniendo baldosas sobre importantes filtraciones. En la Dark Net pueden consultarse los documentos “en bruto” de los Papeles de Panamá, filtraciones que revelan la contratación de hackers por parte de gobiernos o la información ocultada por la prensa sobre el escándalo de pederastia a través de los correos de Jon Podesta y Hillary Clinton.

Dentro de la Deep Web, los llamados Tactical Media (medios tácticos), proporcionan una fuente de información alternativa a los tradicionales medios de comunicación mainstrain, buscando innovar, politizar y generar un laboratorio de ideas partiendo de la propia ciudadanía. Ejemplo de ello es ProPublica, una organización sin fines de lucro que suma la participación ciudadana en la elaboración de sus reportajes. Creada en 2008 y ganadora de numerosos premios en periodismo de investigación, entre ellos dos Pulitzer, ProPublica empezó a barajar la posibilidad de lanzar su versión en la Deep Web mientras trabajaban en un reportaje sobre la censura en Internet de China. ¿Cómo conseguir que los ciudadanos lleguen a la información sin pasar por la todopoderosa censura de su gobierno? Esta respuesta, como muchas otras relacionadas con el derecho a la información, parecen señalar a la Deep Web como solución. 

Según describe el Doctor Lizama, en la Deep Web la información está cifrada, pero la información que compartimos depende de un tercero. En cambio, en la Dark Net, la comunicación es de uno a uno: envío información cifrada a una persona y al recibirla ésta vuelve a protegerse mediante métodos de criptografía. Como consecuencia, el primer obstáculo que encuentra el usuario, es la lentitud. Cuanto más sensible sea la información y mayor necesidad de privacidad implique, más lento será el acceso, lo que provoca que la mayoría de la gente, acostumbrada a la inmediatez, se quede en un vistazo con el que aliviar la curiosidad. Tal y como afirma el experto, casi todo el mundo entra “en el más superficial, al que cualquier youtuberito puede acceder y quedarse asustado, pero hay un segundo paso, donde ya hay que tratar y comunicarse con los demás y no sólo mirar lo que hay ahí, lo que propone una implicación social de la tecnología mucho más dura. Y por último, un nivel aún más profundo, donde hay información incluso militar y sobre gobiernos a la que es más difícil de acceder, donde las necesidades de seguridad y privacidad tienen que ser muy amplias. A este nivel no se puede entrar a través de Windows o Mac, tienes que usar un sistema operativo torificado (de TOR)”.

Aunque al igual que en una cebolla, existen numerosas capas y dependiendo de cada usuario el nivel de acceso sea diferente, la Dark Net se ha convertido en un espacio de información e interacción que se opone al modelo institucionalizado, o lo que Lizama llama “el modelo selfie, promovido por las grandes corporaciones digitales que tiene como objetivo que el usuario se desnude ante la tecnología, que no guarde secretos, sino que se los venda a la máquina para que ésta, bajo el dominio del algoritmo, se beneficie de información que ni siquiera él conoce convirtiendo sus propias vidas de los usuarios en productos”. 

Como espacio para la “anarquía cibernética” y la protección de la privacidad,  la Deep Web se sitúa en el modelo opuesto. Aquí se intercambia una gran cantidad de información, pero no sobre la vida personal de cada uno, sino información de interés público. Según Lizama “deberíamos utilizar la Deep Web porque conociendo los niveles más profundos, ganaríamos en apropiación social de la tecnología, ganaríamos en nuestra alfabetización tecnológica y podríamos innovar con libertad“. 

En la Deep Web y en la Dark Net hay cocaína, AK47s y pornografía infantil, pero también hay clubs de lectura, debates entre idealistas e información en estado puro. La existencia de este mundo subterráneo no es algo bueno ni malo de por sí; la Deep Web y la Dark Net “tan solo” son poderosas herramientas para la libertad en internet. Qué hagamos con ellas, dependerá, ni más ni menos, de cada uno de nosotros como usuarios.

Realidad virtual vs. Realidad aumentada

Cecilia de la Serna

…¿Dónde está el futuro?

Dos conceptos han llegado a nuestro día a día casi sin darnos cuenta: realidad virtual y realidad aumentada. Algunos los confunden, pero no son lo mismo. Ambos pueden sonar a ciencia ficción, pero ya se han establecido en nuestras vidas, y parece que se van a quedar… al menos una de ellas. ¿Qué las diferencia? ¿Cuál está más “hecha para nosotros”? ¿Cuál es la más rentable? Nos adentramos en este mundo de realidades paralelas para descubrirlas.

Principales diferencias

Ambas tecnologías han avanzado mucho de un tiempo a esta parte y seguramente lo seguirán haciendo en los años venideros. No obstante, una de ellas tiene más que ver con el mundo real en el que vivimos que la otra. Se trata de la realidad aumentada, que básicamente tiene como fin perfeccionar la realidad, agregar cosas a la misma a través de nuestros propios sentidos. Se trata, al fin y al cabo, de superponer otras realidades artificiales que se combinen con la realidad misma con tal de ofrecer un mejor trato con ella.

Por otro lado, la realidad virtual consiste en sustituir la realidad a través de dispositivos que nos permitan “sentir” que nos encontramos en otro lugar, sumergirnos en una realidad que no existe, transportarnos a una realidad construida, una realidad paralela. No juega con la realidad misma, sino que juega a serlo.

Ambas tecnologías comparten muchos puntos en común pero su objetivo final es totalmente diferente. Por ejemplo, si pensamos en realidad aumentada, inevitablemente nos vienen dos productos a la cabeza: Google Glass y Pokémon Go. Ambos son conceptos totalmente distintos, pero ambos comparten la pertenencia al mundo de la realidad aumentada. Las gafas desarrolladas por los chicos de Mountain View permiten obtener información sobre rutas, clima, negocios, avisos de e-mails y mensajes todo sin contaminar la realidad. Esto crea una superposición de realidades donde ninguna es más que la otra, sino que ambas se complementan. Aunque no han tenido el éxito de masas de Pokémon Go, el juego de realidad aumentada de Nintendo, son uno de los ejemplos más completos de esta modalidad.

En el caso de la realidad virtual se ha trabajado mucho en los últimos años, y seguramente se siga trabajando más desde que Facebook adquirió Oculus Rift. Estas gafas de realidad virtual enfocadas al mundo de los videojuegos permiten sumergirse en una realidad alternativa con mucha naturalidad. Sumando las experiencias sensoriales que nos otorgan los ojos y los oídos la sensación de estar en otro lugar es muy real. Sin embargo, la realidad virtual ha decepcionado bastante al mercado, y es la aumentada la que toma la ventaja en un panorama donde parece que todo está por inventar.

Una infinidad de posibilidades hacen la diferencia

Tim Cook: “Nos preguntaremos cómo vivíamos sin la realidad aumentada, como nos preguntamos cómo vivíamos sin nuestros smartphones

Pokémon Go, el fenómeno incontestable del pasado verano, ha demostrado que la realidad aumentada puede ser sencilla, rentable y que puede llegar a calar entre las masas. Tim Cook, el CEO de Apple, apuesta definitivamente por ella. A pesar de no haber detallado nada sobre un posible producto de realidad aumentada de la compañía de la manzana, sí ha mostrado especial interés en esta tecnología. En una convención en Utah llegó a afirmar que la realidad aumentada “va a ser muy grande”, a lo que añadió que “la realidad virtual no va a ser tan grande, comparada a la realidad aumentada… ¿Cuánto tardará? La aumentada va a tardar un poco… pero sucederá. Va a ser grande. Y entonces nos preguntaremos cómo vivíamos sin ella, algo así como cuando nos preguntamos cómo vivíamos sin nuestros teléfonos inteligentes”.

Pokémon Go fue el fenómeno incontestable de pasado verano (Foto: Mark Kauzlarich / Reuters)
Pokémon Go fue el fenómeno incontestable de pasado verano. (Foto: Mark Kauzlarich / Reuters)

A pesar de que Cook haya declarado que todavía tendremos que esperar un tiempo hasta que podamos ver un producto de Apple de realidad aumentada, las primeras patentes de la compañía relacionadas con esta tecnología se remontan al 2013. Por otro lado, el año pasado Apple adquirió la compañía Metaio, que trabaja desarrollando tecnologías en este campo. Por lo que podemos concluir, o al menos intuir, que Apple presentará muy pronto un producto de realidad aumentada, lo que podría significar un antes y después en su popularización.

Aunque la realidad aumentada esté en boga, la virtual intenta no perder la batalla. Varios gigantes tecnológicos siguen apuestan por ella, como Sony, que ha lanzado Playstation VR, la versión de realidad virtual de su más famosa consola, que ha sido acogida con notable éxito. Sin embargo, más allá de en lo relativo a los videojuegos y en aplicaciones muy específicas en el campo de la salud, la realidad virtual no parece tener demasiadas salidas.

Lo que marca la diferencia entre la realidad aumentada y la virtual es que la primera es un crisol de posibilidades infinitas, y la interacción con los usuarios es mucho más factible. Cualquiera, con un smartphone en su mano, puede ser partícipe de este tipo de tecnología. Por ello, compañías como Apple, Google y Facebook empiezan a apostar con fuerza por ella.

Realidades idóneas para la publicidad

El mundo de la publicidad no suele quedarse atrás, y también quiere subirse al carro de las realidades aumentada y virtual. Desde hace años las marcas se están apuntando, por ejemplo en publicidad exterior, a la realidad aumentada. En diferentes acciones, combinando elementos de publicidad exterior y tecnología, buscan sorprender a los viandantes. Por ejemplo, esta campaña de Pepsi en la ciudad de Londres:

En España, muchas marcas apuestan además por la realidad virtual para anunciarse. Es el caso de Audi, Licor 43, Ramón Bilbao, Jagermeister, Progecovi, Yorokobu o El Corte Inglés, que ya han estrenado este nuevo formato de publicidad. La posibilidad de acercarse al consumidor en diferentes e innovadores formatos es tan jugosa como la impronta que dejan éstos en la gente.

El más cercano de los futuros

Hace apenas 10 años, todas estas ideas parecían futuristas y sacadas de un guión de ciencia ficción. Ahora, sin embargo, están cada vez más incrustadas en nuestras vidas, como es el caso del Internet de las cosas. Parece que la realidad aumentada tiene una aplicación más fácil y natural en nuestras vidas, por lo que por ahí pueden andar los tiros. No obstante, en un mundo donde todo anda reinventándose, es difícil vaticinar qué estará en boga en el más cercano de los futuros.

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