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Ocho pabellones que explican el storytelling de La Bienal de Venecia

Ariana Basciani

Foto: Ariana Basciani
The Objective

La Bienal de Venecia se inauguró el pasado sábado 14 de mayo con la premisa de generar debate entre sus asistentes. A pesar de que se afirma que es la bienal menos política, debido al fichaje de la comisaria francesa Christine Macel, muchos pabellones han representado problemáticas actuales en sus espacios, desde la ruptura de las ideologías políticas, pasando por la crisis de los refugiados hasta la figura crítica de los medios de comunicación.

Entre los pabellones nacionales que se pueden recorrer de L’Arsenale al Giardini podemos observar desde guiños muy sutiles hasta grandes declaraciones sobre temas espinosos. La Bienal de Venecia no solo se centra en la identidad nacional o en las ya muy comentadas formas de representación, este año el arte se revela como impulso transformador basándose en los acontecimientos actuales y entendiéndose desde lo humano. Dentro de las diferentes exhibiciones, el aire innovador viene dado por el storytelling utilizado por los artistas, muchos de ellos volviendo a poner en la palestra al medio, el periódico y los recursos noticiosos, respaldando la importancia del periodismo como forma de contar historias.

El storytelling de la Bienale

De los centenares de propuestas de los pabellones nacionales, nos quedamos con los de temática espinosa, desde obras interactivas que se confrontan con la crisis de los refugiados hasta grandes esculturas al aire libre que se convierten en trending topic de Instagram.  A partir del paseo por la feria veneciana realizamos una selección de pabellones que profundiza en el debate desde lo metafórico, el lenguaje, la identidad y las problemáticas contemporáneas. Ocho pabellones que con su narrativa transgersora nos revelan el retrato de mundo actual desde La Bienal de Venecia.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 1
“Newsreel 63”, pabellón de Eslovenia. | Imagen: Pabellón de Eslovenia

Eslovenia

Casi al final de L’Arsenale se sitúa el pabellón esloveno en donde se exhibe la magnífica película original de Nika Autor, Newsreel 63, donde ahora los refugiados viajan, no en los coches del tren, sino entre ellos. La obra de Nika Autor hace suyo el tema de los refugiados a través de un guiño al formato de los noticieros, una nueva forma de no-ficción guerrillera comprometida con el cambio social e inspirada en los noticieros de los años sesenta y setenta en Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Según The Guardian, Nika Autor es la nueva John Grierson del mundo del arte.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 2
“La vida en los pliegues” de Carlos Amorales. | Imagen: Pabellón de México

México

Muy cerca del pabellón esloveno, Carlos Amorales representa al pabellón mexicano. En él, Amorales afianzaba su obra en la que plantea nuevos alfabetos y en consecuencia, nuevos lenguajes con una pieza titulada La vida en los pliegues, donde se enfrenta la historia de la migración y los linchamientos con el nacionalismo de los Estados. Un obra entre arte figurativo, abstracción y performance, con un guiño a la prensa escrita al contar historias de distintos linchamientos mexicanos en un tabloide explicativo que se encuentra al iniciar la ruta de la exposición.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 4
El pabellón australiano desde afuera | Imagen: Pabellón de Australia

Australia

El pabellón australiano es muy vistoso en el Giardini, no solo por el edificio que acoge su exposición sino por la cantidad de gente que desea entrar en él. Australia a través de Tracey Moffatt ha creado My Horizon, unos foto-dramas que han transformado y activado el espacio con narrativas conmovedoras, que representan los viajes humanos como desesperados, los refugiados y su paso fronterizo a la pertenencia, Moffatt relata estos síntomas como preocupaciones globales independientes de un momento o lugar en particular.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 6
“El Fausto” de Anne Imhof | Imagen: Nadine Fraczkowski / Pabellón de Alemania

Alemania

Siguiendo el recorrido del Giardini llegamos a Alemania, que presenta la inquietante obra de Durma -El Fausto- de Anne Imhof, que se desarrolla como performance durante varias horas, ofreciendo una figuración siniestra y brutal sobre temas de la realidad actual. El cuerpo es el primordial sustento de la obra que parte entre arte, ópera, ballet y protesta, con los tonos del Fausto de Goethe fijado en black metal. Durante los días previos a la apertura al público, este fue el pabellón que más personas atrajo y un día antes de la apertura al público general ganó el mayor galardón de la Bienal de Venecia, el León de Oro.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 5
Una visitante lee el periódico “The Little Review” | Imagen: Pabellón de Polonia

Polonia

Por su parte, Little Review es el proyecto de la artista estadounidense Sharon Lockhart para el pabellón de Polonia. La fuente de inspiración para la norteamericana fue un periódico creado enteramente por niños y jóvenes en Varsovia antes de la guerra. Little Review, homónimo del periódico original, explora la dimensión social de la creación artística, haciendo notar la necesidad de escuchar la voz de los más jóvenes. Dentro del impoluto pabellón polaco la artista norteamericana juega con la multidisciplinariedad y el periódico físico tiene un rol fundamental en sus fotografías y en su relación con el espacio físico.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 7
Geta Brătescu – “Apparitions” | Imagen: Pabellón de Rumania

Rumania

Entrando al Giardini el pabellón de Rumania, exhibe a Geta Brătescu con Apparitions. Esta artista de 91 años, luego de décadas de trayectoria, se lleva el merecido homenaje de encargarse del pabellón rumano. Lleno de bocetos hechos en tinta cáustica, autorretratos de una invención extraordinaria que celebran a una mujer, dibujada con los ojos vendados, demostrando la condición femenina desde dentro hacia afuera. El feminismo limpio, mostrando a la mujer a través del yo más primitivo.

Ocho pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia
Vista del laberinto y de las visuales en el “Laboratory of Dilemmas” de en George Drivas | Imagen: Pabellón de Grecia

Grecia

Al igual que muchos otros pabellones en el Giardini, Grecia presenta una obra con referentes nacionales para tratar un tema global. Laboratory of  Dilemmas de George Drivas presenta una instalación de vídeo narrativo basada en la obra teatral de Esquilo, Iketides -Las Suplicantes- que plantea el dilema entre salvar al extranjero o mantener la seguridad del nativo. Dirigiéndose a los problemas sociopolíticos globales de la actualidad, el trabajo trata la angustia, la perplejidad y la confusión de individuos y grupos sociales cuando se les pide que aborden dilemas similares. La historia nos transporta a una Creta moderna, en la cual un laberinto de luces negras y blancas, visuales y sonidos, confunde la ruta del visitante.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 3
Las 1500 máscaras en “Werken” | Imagen: Pabellón de Chile

Chile

Para cerrar esta pequeña guía tenemos al pabellón de Chile, una muestra muy completa, ya que su obra no se vale del ‘exotismo’ de lo latinoamericano en Europa, sino que propone el poder de lo individual para la resistencia colectiva. El pabellón de Chile presenta Werken, obra de Bernardo Oyazún, que se compone de un círculo con 1500 máscaras típicas del pueblo mapuche –kollong– y alrededor de ellas, en las paredes de la sala, unos letreros de led que dejan correr en bucle los 6906 apellidos de esta población indígena  que existen en la actualidad. Oyazún, más que un homenaje quiere representar al pueblo mapuche como símbolo de resistencia dentro de la memoria histórica chilena y al kollong como figura para el diálogo con el otro.

La Bienal de Venecia continúa hasta el mes de noviembre donde no solo se celebra el arte en los diferentes puntos de la ciudad italiana, también se podrá conversar y asistir a conferencias con artistas, curadores y comisarios vinculados a la fiesta del arte europeo, como el nombre de esta edición indica: ¡Viva Arte Viva!

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Shinobu Hashimoto: “Cuando somos humildes nuestra obra vive más”

Beatriz García

Foto: Stefania Vara
The Objective

El ceramista japonés ha participado en la tercera edición de Japanese Days, unas jornadas de cerámica japonesa que se celebran anualmente en la localidad barcelonesa de Santa María de Palautordera.

El ceramista japonés Shinobu Hashimoto es misterioso, poco hablador, cuesta arrancarle una sonrisa y su cabello largo y sus tatuajes le confieren aspecto de tipo duro. Y sin embargo, su interior es delicado, amoroso, elegante, esencialmente humilde, preocupado por servir a los otros y embellecer, como él mismo dice, sus vidas. Ha conseguido imprimirle a su cerámica un estilo tan propio que basta con mirarla para ver al hombre y también al artista, aunque él insista en que no lo es. “Yo no hago obras de arte, sino objetos para que los utilice la gente. En Occidente vosotros empleáis el término ‘artista’ de un modo muy amplio, pero yo soy yakimono ya, un artesano de la cerámica, igual que los carpinteros o los mecánicos. Somos gente de oficio, no artistas”.

Shinobu ha visitado Barcelona para participar en Japanese Days, unas jornadas de cerámica japonesa que se celebran en Santa María de Palautordera y a las que acuden anualmente grandes artistas japoneses para compartir el secreto de la elaboración de sus piezas. “En Japón cada prefectura tiene un estilo de cerámica. Puedes encontrar porcelanas muy finas, de influencia china, y otras más sobrias y toscas, más coreanas, y luego está el propio sello del artista. Los japoneses son especialistas en técnicas muy concretas y siguen utilizando hornos de leña donde las piezas tardan seis días en cocerse. Pero la cerámica de Shinobu Hashimoto es diferente; tiene un estilo muy personal, moderno, casi europeo”, cuenta la ceramista Penélope Vallejo, organizadora de Japanese Days.

“Cada persona tiene algo único, si te dedicas a mirar lo que hacen los demás todas las obras se acaban pareciendo”

El secreto de la originalidad de este ceramista es sencillo, a Hashimoto no le interesa lo que hagan otros, para sacar su esencia evita “contaminarse” de las ideas ajenas. Sólo así consigue que su interior se exprese libre. “Soy autodidacta. Hace catorce años descubrí la cerámica en un taller de un día, me gustó, tomé un curso introductorio de pocos meses para conocer el funcionamiento del torno y poco más. Desde entonces he aprendido solo y afirmo que cada persona tiene algo único; si te dedicas a mirar lo que hacen los demás todas las obras se acaban pareciendo. Lo más importante es lo que sale de dentro”.

Shinobu Hashimoto: “Cuando somos humildes nuestra obra vive más” 2
Para Hashimoto lo principal no son sus obras, sino embellecer la vida de la gente. | Imagen de Stefanía Vara

No se propone crear teteras perfectas ni imperfectas, ni se pregunta a priori sobre la belleza de sus platos y tazas, ni si debería crear algo novedoso. “No tengo tiempo para eso, si pienso en que debería hacer algo nuevo me desvío de mi propósito. Sigo una línea para mis piezas y cuando sienta que quiero hacer algo nuevo, lo haré. Hasta entonces, espero que llegue ese momento…”, explica.

Las heridas que nos definen

Mientras que en Occidente y por influencia de los ideales griegos belleza es sinónimo de perfección, en Oriente, y especialmente en Japón, lo bello es imperfecto, fugaz y fluye constantemente al igual que la naturaleza. Los jardines zen, el ikebana, la ceremonia del te, los haikus y el kintsugi (la reparación de cerámica agrietada) son artes japoneses basados en la estética wabi-sabi, la belleza que esconden las cicatrices.

Uno de los rasgos más particulares de las piezas de Shinobu Hashimoto es un delicado cuarteado de la superficie. Cuando tornea a veces deja las huellas de sus dedos en la cerámica, hace “huecos” en las piezas que expresan, dice, la inmadurez de corazón. “Si vemos a una modelo perfecta no nos transmite nada y tampoco nos atrevemos a acercarnos, pero si tropieza ya es otra cosa… Estos huecos son espacios en medio de lo bello que dan vida a las obras, pequeñas heridas que las convierten en humanas”.

Shinobu Hashimoto: “Cuando somos humildes nuestra obra vive más” 1
El rasgos más característico de su cerámica es el cuarteado de la superficie. Imagen vía Stefanía Vara.

Para Penélope Vallejo, la cerámica es una forma de meditación activa. Ella no se limita a tornear, habla con los materiales, les “sugiere” que se abran o se cierren. Un arte del Aquí y Ahora. “Es una disciplina muy técnica, debes conocer cómo se comportan los materiales porque cuando estás en el torno te riges por las leyes de la física y eres un poco geólogo también. Las rocas y minerales con los que trabajas están en la corteza terrestre, cuando horneas una pieza, en el fondo, se está haciendo una fusión igual que la lava de los volcanes. Y a poco que investigas y conoces a ceramistas de la otra punta del mundo, te das cuenta de que aquello que nos une es mucho mayor que lo que nos separa. Hay muchas coincidencias en la técnica, aunque en Japón, por ejemplo, se tornee al revés”.

“Mis obras acaban cuando la gente las utiliza, se diluyen en el momento en que hacen disfrutar a otros”

En Occidente existe un gran debate sobre si la cerámica es un arte o una artesanía y, según la ceramista, las luchas de etiquetas todavía continúan aunque algo esté cambiando. “En los países orientales la cerámica se considera una de las grandes artes, pero aquí seguimos viéndola como una cosa utilitaria. Ha existido siempre una lucha de etiquetas entre alfareros y ceramistas, que se consideran más refinados, pero hay cada vez más escuelas, cursos y artistas conocidos”, afirma Penélope.

A Shinobu le sorprende que la mayoría de las asistentes al taller que ha impartido en Japanese Days fueran mujeres. “¿No suelen venir hombres? En Japón la mayoría son hombres”, pregunta. “Aquí es más bien al contrario”, le contesta Penélope. A sus cursos en Santa María de Palautordera acuden ceramistas desde países como Israel, Estados Unidos, Francia o Grecia, convirtiendo esta ciudad a los pies del Montseny en un hervidero de arte y artistas internacionales que no tiene nada que envidiar a la siempre hiperactiva Barcelona.

Shinobu Hashimoto: “Cuando somos humildes nuestra obra vive más”
En Oriente la cerámica se considera una de las grandes artes y la imperfección de las piezas las hace humanas. Imagen vía Stefania Vara.

El arte de los finales útiles

Antes de empezar a trabajar, Shinobu tiene ya una imagen mental de lo que quiere conseguir. Lo siguiente es ir restando, pensar en los materiales que utilizará para llegar a su objetivo, cómo se comportarán y cuáles son los pasos “hacia atrás” que deberá seguir, desde el final imaginado al origen y no al contrario. Y entonces, ¿cuándo considera que la obra está acabada? “Cuando la gente la utiliza. Si se sirve comida o bebida en ella la pieza queda difuminada, se diluye en el momento en que está haciendo disfrutar a quien la usa”, concluye.

Ceramistas como Shinobu Hashimoto tienen mucho que enseñarnos a los países occidentales, donde cuesta encontrar a alguien que no se llame a sí mismo artista, incluso artista de la vida. Si el ego son los árboles que no dejan ver el camino, la voluntad de crear un arte que conmueva, que tienda puentes entre lo particular y lo universal y despierte emociones dormidas es tanto servir a uno mismo como a los otros. Por eso, dice el japonés, “cuando somos humildes nuestra obra vive más. Todo debe tener un sentido…” Y añade: ¿Imaginas a un entrevistador que hable más que sus entrevistados?”. No sé si lo dijo por mí o a modo de ejemplo, de todas formas me aplicaré el cuento. A todos nos gusta pensar que lo que hacemos sirve para algo.

El segundo ceramista en visitar Japanese Days será Akira Satake, quien impartirá un taller en octubre titulado ‘Encontrar la belleza en la imperfección’.

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Actuaciones para perros amantes del arte

Carola Melguizo

Foto: Diriye Amey
Flickr

“El arte es una mentira que nos acerca a la verdad”, decía Picasso. Y no hay más verdad que la que transmite un animal. Siempre honesto, siempre presente y libre de prejuicios. No por casualidad muchos artistas han encontrado en los animales su principal fuente de inspiración. Hay infinidad de obras con perros y gatos como protagonistas. Sin embargo, pensar en ellos como público no tenía mucho sentido. Hasta ahora.

Krõõt Juurak (Estonia) y Alex Bailey (UK) son los artistas que dan vida a Performances for Pets, un proyecto artístico para mascotas, representado por Galerie International, que nació en Viena en 2014 y que desde entonces no ha parado de viajar por Europa. Sus actuaciones son privadas y personalizadas y tienen como principal objetivo ofrecer entretenimiento teatral a las mascotas. Así de simple y así de complejo.

Los animales han sido fuente de entretenimiento para los humanos, probablemente, desde que el mundo es mundo. Sin ir más lejos, en Youtube hay vídeos protagonizados por gatos que tienen más de 70.000.000 de visualizaciones. Sí, más de setenta millones. Por ejemplo: Surprised Kitty. Esto, sumado a la idea de que “cada mascota es, en cierto sentido, un performer para los humanos” sirvió de inspiración para Juurak y Bailey.

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Imagen vía Flickr/Pete

En la página web del proyecto los artistas lo explican así: “Queríamos invertir los roles y ofrecer a los animales la posición del espectador. Cuando se trata de actuar y de ser interesantes, las mascotas son superiores a nosotros de muchas maneras. Cuando una mascota sale al escenario, por ejemplo, captura de inmediato la atención de todos. Así que la inspiración para el proyecto fue realmente un “y si” invertimos los roles por un momento.” El resultado se resume en más de tres años de actuaciones para perros y gatos en ciudades como Zúrich, Bruselas, Berlín, Tallin, Viena y Barcelona.

“Las mascotas contemporáneas ya no tienen una función práctica en el hogar. Los gatos no necesitan cazar ratones, los perros ya no necesitan vigilar la casa. Las mascotas han actualizado su trabajo a lo que llamamos trabajo inmaterial o afectivo. En pocas palabras, las mascotas se las arreglan para ganarse la vida siendo ellos mismos en lugar de producir algo. Y eso nos parece muy contemporáneo.” Reflexiona el dúo creativo en el portal oficial de Performances for Pets. En este sentido, el proyecto aborda el hecho de que el entretenimiento proporcionado por las mascotas que trabajan desde casa, a menudo no se reconoce como trabajo real y que ya era hora de devolverles el favor.

Actuaciones para perros amantes del arte
Perro viendo un proyecto artístico para mascotas | Imagen vía: Matthew McCullough / Flickr

¿Cómo se desarrolla cada performance?

Detrás de cada actuación hay un trabajo importante de investigación para conocer al animal y a su humano. Con preguntas sobre el carácter y los gustos de la mascota, los artistas personalizan al máximo el performance, así que cada representación es única. El escenario, por su parte, es siempre el hábitat natural de la mascota, que puede ser su casa o un lugar que visite con frecuencia en el que se encuentre realmente cómoda y relajada. La actuación en sí tiene una duración aproximada de 15 a 20 minutos para los perros y de 20 a 30 minutos para los gatos.

Es importante destacar que aunque las actuaciones están pensadas para entretener a las mascotas, los humanos del entorno más cercano del animal también son bienvenidos. Al estar emocionalmente conectados con sus mascotas, disfrutan en la medida en la que las ven disfrutar a ellas.

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Whitechapel, de Jack el destripador a barrio para salir de copas

Saioa Camarzana

Foto: Whitechapel Gallery
Whitechapel Gallery

 Londres es una de esas ciudades de las que hay gente, como una servidora, que nunca se cansa. Cada visita sirve para conocer rincones desconocidos y para hacerse una mejor idea de lo que es. Pero también de lo que fue. Porque detrás de capital inglesa hay una historia que no es, precisamente, de cuento de hadas.

Hace unas semanas los periódicos informaban del incendio de torre Grenfell, el más grande sucedido en las últimas décadas, aunque hubo uno peor. Cierto es que fue hace mucho más tiempo, en 1666 para ser exactos, y aquella catástrofe destruyó más 13.000 viviendas, 87 iglesias, parte de la Catedral de San Pablo, el ayuntamiento de la ciudad y dejó a más de 80.000 personas sin hogar. La cifra de muertos es desconocida.

Actualmente, a 60 metros del lugar exacto donde se propició el Gran Incendio de Londres alza una gran columna dórica conmemorativa que se sitúa entre Monument Street y Fish Street Hill.

No es la única desgracia que ha vivido la capital británica, ni mucho menos. Quizá sea más conocida la historia de Jack el Destripador, un asesino en serie de identidad ¿desconocida? que actuó por las calles del marginal barrio de Whitechapel en 1888. Decimos desconocida porque hay varias teorías, algunas más realistas que otras y algunas más atractivas que otras, pero lo cierto es que nunca se llegó a dar con el autor de aquellos sanguinarios crímenes que dejaron una factura de cinco mujeres. Sí. Tan solo fueron cinco aunque la prensa del momento, impulsada quizá por el morbo, intentara atribuirle al menos una docena más. Incluso reprodujeron una carta manuscrita que el tiempo demostró que fue escrita y enviada por un periodista.

Whitechapel, de Jack el destripador a barrio para salir de copas
Ilustración del encuentro de Annie Chapman, la segunda víctima de Jack el destripador via Jack the Ripper Tours.

Este asunto, además de poner en jaque a la policía británica, vaticinó el poder de los medios de counicación en percutir en la opinión pública. Algunos pensarán, entonces, por qué es tan conocido este primer asesino en serie conocido, se podría decir, en todo el mundo. Pues bien, la razón no es otra que la crueldad y la sangre fría con que atizaba nuestro personaje, quizá de ficción.

Las cinco mujeres a las que asesinó tenían una cosa en común. Todas eran prostitutas. Y aunque algunos documentales nos quieran mostrar que eran bellas mujeres que no nos engañen. Hay que echar la vista atrás y pensar en la época de la que estamos hablando. Entonces, 1888, Whitechapel era un barrio marginal y paupérrimo que quedaba al margen, por situarse fuera de la muralla de La City, en el que ni la policía quería adentrarse. La decadencia del lugar atrajo a industrias contaminantes y el humo y el hedor eran algunos de los protagonistas del barrio junto a toda una gentrificación de gente de zonas rurales e inmigrantes de otros países de Europa. Esto tan solo empeoró la situación de un barrio que se sumió en la miseria y atrajo a todo tipo de delincuentes.

La gente vivía en la calle y los pocos afortunados podían compartir una habitación de albergue mugriento (algunos incluso dormían sobre una cuerda tensada de pared a pared que desataban al llegar el alba) y para ganar algo de dinero y evitar la inmundicia muchas mujeres vendían su cuerpo. Se llegaron a contabilizar hasta 1200 prostitutas y alrededor de 60 burdeles. Y, claro, con eso también llegaba el alcoholismo. ¿Nos imaginamos ahora mejor la situación? Sí, un barrio de calles estrechas y adoquinadas lideradas por bandidos, prostitutas y alcohólicos. Nada romántico.

Whitechapel, de Jack el destripador a barrio para salir de copas 3
En 1888 en Whitechapel había 1200 prostitutas y 60 burdeles. Ahora surgen casas culturales, galerías y centros culturales.

En ese contexto actuaba Jack el Destripador. Y cada crimen su violencia era aún más despiadada. Nunca nadie llegó a verle aunque sí escucharon gritos de socorro en alguna ocasión. Claro que en un contexto de delincuencia todos hacían oídos sordos, al fin y al cabo, ¿quién iba a dar un duro por una prostituta o un criminal? Así es como Jack el Destripador pudo actuar hasta cinco veces sin que nadie le interrumpiera su desaguisado.

Las vísceras las colocaba de corona, el útero se lo llevaba y con un cuchillo y un corte perfecto las abría desde la vagina hasta el esternón. Aunque su última víctima, la más joven de todos, fue la peor parada. Si esta joven se mudó a Londres y ejerció la prostitución durante un tiempo, movida por el miedo a encontrarse con Jack, dejó de hacer las calles. El mismo día en que volvió se topó con quien no debía. Ambos se fueron al hostal, hoy en día residencia de estudiantes, donde ella residía y donde, al día siguiente, debía pagar su estancia. Nadie los vio entrar. Ni tampoco salir. Hasta que el propietario quiso saber si se encontraba para reclamar su dinero y a través de una ventana abierta vio lo que había pasado. Ni el mayor de los demonios, exclamó. La había depellejado.

“Las casas culturales proliferan, los bares hípsters se hacen a cada lado de las callejuelas, la galería Whitechapel lleva años mostrando arte contemporáneo…”

Pues bien, ese barrio de callejones en los que ni la policía se atrevía entrar en solitario se ha convertido ahora en otra cosa. Los peores lugares han sido reemplazados por altos edificios de oficinas y la zona está empezando a gentrificarse, uno de esos males que lleva años acechando a Londres. La peor de esas calles, la más sórdida, justo frente a la casa en la que perpetró su último crimen, ha sido tapiada por un edificio aún en construcción que ya solo sirve como una memoria antigua. No obstante, las rutas por los cinco lugares donde encontraron a las víctimas sigue siendo uno de los reclamos de la ciudad. Ahora bien, a pesar de que Whitechapel sigue siendo un barrio de clase baja, gris y un tanto sucio, no es lo que era. Las casas culturales proliferan, los bares hípsters se hacen a cada lado de las callejuelas, la galería Whitechapel lleva años mostrando arte contemporáneo y su situación próxima al demandado Shoreditch hace del barrio una de las zonas para gentrificarse.

Whitechapel, de Jack el destripador a barrio para salir de copas 6
Old Spitalfields, Box Park, Brick Lane… un domingo en Whitechapel | Foto: The Objective.

Además, estar cerca de la emblemática Brick Lane, donde el mercardillo de los domingos hace que sus calles se atesten de gente comprando ropa de segunda mano y comiendo ramen en sus puestos callejeros, hacen el resto. Además, no hay que olvidarse del Box Park justo al lado de la boca del metro de Shoreditch High Street (otro de los barrios más de moda el este de Londres desde hace ya unos años), donde se pueden encontrar todo tipo de souvenirs y ropa, es un buen primer bocado antes de seguir, si el gusto así lo requiere, por Blitz, una de las tiendas vintage más grandes de la zona. Oh sí, delicioso universo de ropa vintage el que atesora Londres.

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Así luce el famoso pub The Ten Bells en la actualidad.

Ahora sí, para los curiosos el pub The Ten Bells, donde Jack conoció a dos de sus víctimas, sigue siendo el lugar de siempre: un bar típico inglés donde tomar una pinta y el lugar donde los riperólogos (todo aquel interesado en el personaje) se siguen reuniendo para intentar atar cabos, dar rienda suelta a sus teorías y charlar sobre uno de esos personajes que han dado la vuelta al mundo.

Sí, justo frente al mercado de Old Spitalfields, situado en Commercial Street, al caer la tarde, antes de cenar una carne a la brasa con una guarnición y bebida por menos de 16 libras (ojo, algo así en Londres es de agradecer) en el Flat Iron (en el número 77 de Curtain Road) una visita al Ten Bells puede resultar de lo más curioso si te encuentras con una de esas reuniones de estos fanáticos. O, seguir de pintas, que hasta la Heineken en Londres sabe diferente.

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Zinteta, la artista que devuelve las estrías a la belleza

Redacción TO

Foto: @ZINTETA
Instagram

La artista e ilustradora española Cinta Tort Cartró, nacida en Barcelona en 1995, ejemplifica el espíritu emprendedor y autodidacta de su generación, la Generación Z. Gracias a sus creaciones, algunas controvertidas pero sin duda certeras, ha logrado protagonizar artículos de importantes publicaciones extranjeras como The Daily Dot o Huffington Post, por citar algunas.

Obsérvalas, léelas, descúbrelas y ámalas. Estrías 💛💚❤️💜💙 Des de bien pequeñitxs nos hacen odiar todo aquello que tenemos en nuestro cuerpo e intentan constantemente que eliminemos todo aquello que para ellos no es normal: las manchas, las pecas, los pelos, y un sinfín de cosas más, y… las estrías. Las estrías son aquellas marcas que muchxs de nosotrxs tenemos en la piel. Me pasé años odiándolas e intentando encontrar una manera de eliminarlas, hasta que me dí cuenta que si no las aceptaba no me estaba aceptando a mi misma. Hace unos pocos años que he empezado a trabajar el amor propio y a aceptar y ver todo lo que hay en mi cuerpo. Aceptar todo esto es aceptar tus raíces, tu historia, todo lo que hay en él y, al fin y al cabo, aceptarte a ti misma. Las estrías son parte de nuestra esencia, nuestros momentos, de nuestras vidas, de nuestras historias y de nosotrxs. Son tan bellas que no se como a veces consiguen que las odiemos. Observarlas es terapéutico. No dejas que se metan con todo lo que tienes y todo lo que eres. Quererse es un acto revolucionario.

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M'agrada quan ens abracem 💜 #abrazos

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#manchoynomedoyasco (Més respecte, si us plau)

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#estrías 💜💖❤💛💚💙 Cada unx de nosotrxs es diferente y, a la vez, cada cuerpo es de una forma u otra y tiene su propia esencia y energía. Hay muchos tipos de cuerpos, igual que hay muchos tipos de estrías. De eso me dí sobre todo cuenta el día que hice estas producciones. Pintando a Yacine, a Mònica y a Roser observé detalladamente su piel, la delicadeza que había en ella y, a la vez, la belleza y la esencia que estas escondían. Hay personas con más o menos estrías, con estrías muy gruesas, menos, o más o menos marcadas, y en esto, en la diversidad, hay la riqueza. Las estrías de Yacine me llamaron mucho la atención, pequeñitas, poco palpables a primera vista y verticales, era la aventura de descifrar todo lo que ellas escondían. Todos los cuerpos tienen (más o menos) manchas, pelos, pecas, estrías, curvas, rectas, heridas, arrugas… y todos son igual de válidos. Ya es hora de que empezemos a amar el nuestro porque, al fin y al cabo, esta es nuestra herramienta de comunicación con el mundo. Y si no nos gusta la herramienta que utilizamos para ello, dificilmente podremos sentirnos libres. Una vez más: quererse es un acto revolucionario. 💜

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La propuesta que ofrece Zinteta en la red, y que le ha labrado una importante base de 30.000 seguidores que suma y sigue, es arriesgada a la par que reivindicativa. Según sus propias palabras, este proyecto creativo feminista nació porque “sometida a situaciones machistas” vio que “una buena manera de poder luchar contra ellas era visibilizándolas a través del arte”. Muchas de esas situaciones son los propios cánones de belleza que imponen industrias como la de la moda, en la que elementos naturales del cuerpo de cualquier mujer, como las propias estrías, se esconden ante la mirada de millones de personas. Esas estrías Zinteta las pinta de colores para devolverlas a la belleza, para hacerlas visibles e incluso destacarlas. Además, también visibiliza otras ‘vergüenzas’ para que no sean tales, como la menstruación. Lo hace a través de “Mancho y no me doy asco”, uno de sus más recientes proyectos artísticas.

#manchoynomedoyasco

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#manchoynomedoyasco Hola a todxs. Gracias. Estos dos últimos días han pasado cosas muy "heavys". Antes de ayer me hicieron una entrevista desde Nueva York y ayer me encontré con un artículo en la red sobre mi trabajo, aluciné. Pero hoy… esta mañana, me he encontrado con un artículo sobre mi trabajo en la edición digital de Metro Newspaper (UK). Y lo más gracioso es que me ha dado por buscar mi nombre (Cinta Tort Cartró) en google y me he encontrado con mogollón de artículos que hacían referencia a mis producciones, artículos en mogollón de idiomas… lo estoy flipando y creo que no voy a ser consciente de ello durante unos días. Espero que llegue a muchas personas y que puedan reflexionar sobre toda la lucha que hay en esto. Estoy muy feliz, la verdad que estoy muy en shock y no se muy bien que decir. Un gracias queda pequeño. Un gràcies es queda molt petit💜🌱

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💗 #manchoynomedoyasco

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Part II. Emoción a flor de piel. Estoy en shock. GRACIAS. THANK YOU 💜🌱

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Sus piezas e ilustraciones abarcan la exploración de la mujer, la identidad sexual y el género desde un punto estéticamente llamativo. Quédate con su nombre, porque esta jovencísima ilustradora dará mucho que hablar.

More about International day against homophobia, transphobia and biphobia #IDAHOT

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Faltan abrazos. Prints disponibles.

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