Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Ocho pabellones que explican el storytelling de La Bienal de Venecia

Ariana Basciani

Foto: Ariana Basciani
The Objective

La Bienal de Venecia se inauguró el pasado sábado 14 de mayo con la premisa de generar debate entre sus asistentes. A pesar de que se afirma que es la bienal menos política, debido al fichaje de la comisaria francesa Christine Macel, muchos pabellones han representado problemáticas actuales en sus espacios, desde la ruptura de las ideologías políticas, pasando por la crisis de los refugiados hasta la figura crítica de los medios de comunicación.

Entre los pabellones nacionales que se pueden recorrer de L’Arsenale al Giardini podemos observar desde guiños muy sutiles hasta grandes declaraciones sobre temas espinosos. La Bienal de Venecia no solo se centra en la identidad nacional o en las ya muy comentadas formas de representación, este año el arte se revela como impulso transformador basándose en los acontecimientos actuales y entendiéndose desde lo humano. Dentro de las diferentes exhibiciones, el aire innovador viene dado por el storytelling utilizado por los artistas, muchos de ellos volviendo a poner en la palestra al medio, el periódico y los recursos noticiosos, respaldando la importancia del periodismo como forma de contar historias.

El storytelling de la Bienale

De los centenares de propuestas de los pabellones nacionales, nos quedamos con los de temática espinosa, desde obras interactivas que se confrontan con la crisis de los refugiados hasta grandes esculturas al aire libre que se convierten en trending topic de Instagram.  A partir del paseo por la feria veneciana realizamos una selección de pabellones que profundiza en el debate desde lo metafórico, el lenguaje, la identidad y las problemáticas contemporáneas. Ocho pabellones que con su narrativa transgersora nos revelan el retrato de mundo actual desde La Bienal de Venecia.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 1
“Newsreel 63”, pabellón de Eslovenia. | Imagen: Pabellón de Eslovenia

Eslovenia

Casi al final de L’Arsenale se sitúa el pabellón esloveno en donde se exhibe la magnífica película original de Nika Autor, Newsreel 63, donde ahora los refugiados viajan, no en los coches del tren, sino entre ellos. La obra de Nika Autor hace suyo el tema de los refugiados a través de un guiño al formato de los noticieros, una nueva forma de no-ficción guerrillera comprometida con el cambio social e inspirada en los noticieros de los años sesenta y setenta en Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Según The Guardian, Nika Autor es la nueva John Grierson del mundo del arte.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 2
“La vida en los pliegues” de Carlos Amorales. | Imagen: Pabellón de México

México

Muy cerca del pabellón esloveno, Carlos Amorales representa al pabellón mexicano. En él, Amorales afianzaba su obra en la que plantea nuevos alfabetos y en consecuencia, nuevos lenguajes con una pieza titulada La vida en los pliegues, donde se enfrenta la historia de la migración y los linchamientos con el nacionalismo de los Estados. Un obra entre arte figurativo, abstracción y performance, con un guiño a la prensa escrita al contar historias de distintos linchamientos mexicanos en un tabloide explicativo que se encuentra al iniciar la ruta de la exposición.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 4
El pabellón australiano desde afuera | Imagen: Pabellón de Australia

Australia

El pabellón australiano es muy vistoso en el Giardini, no solo por el edificio que acoge su exposición sino por la cantidad de gente que desea entrar en él. Australia a través de Tracey Moffatt ha creado My Horizon, unos foto-dramas que han transformado y activado el espacio con narrativas conmovedoras, que representan los viajes humanos como desesperados, los refugiados y su paso fronterizo a la pertenencia, Moffatt relata estos síntomas como preocupaciones globales independientes de un momento o lugar en particular.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 6
“El Fausto” de Anne Imhof | Imagen: Nadine Fraczkowski / Pabellón de Alemania

Alemania

Siguiendo el recorrido del Giardini llegamos a Alemania, que presenta la inquietante obra de Durma -El Fausto- de Anne Imhof, que se desarrolla como performance durante varias horas, ofreciendo una figuración siniestra y brutal sobre temas de la realidad actual. El cuerpo es el primordial sustento de la obra que parte entre arte, ópera, ballet y protesta, con los tonos del Fausto de Goethe fijado en black metal. Durante los días previos a la apertura al público, este fue el pabellón que más personas atrajo y un día antes de la apertura al público general ganó el mayor galardón de la Bienal de Venecia, el León de Oro.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 5
Una visitante lee el periódico “The Little Review” | Imagen: Pabellón de Polonia

Polonia

Por su parte, Little Review es el proyecto de la artista estadounidense Sharon Lockhart para el pabellón de Polonia. La fuente de inspiración para la norteamericana fue un periódico creado enteramente por niños y jóvenes en Varsovia antes de la guerra. Little Review, homónimo del periódico original, explora la dimensión social de la creación artística, haciendo notar la necesidad de escuchar la voz de los más jóvenes. Dentro del impoluto pabellón polaco la artista norteamericana juega con la multidisciplinariedad y el periódico físico tiene un rol fundamental en sus fotografías y en su relación con el espacio físico.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 7
Geta Brătescu – “Apparitions” | Imagen: Pabellón de Rumania

Rumania

Entrando al Giardini el pabellón de Rumania, exhibe a Geta Brătescu con Apparitions. Esta artista de 91 años, luego de décadas de trayectoria, se lleva el merecido homenaje de encargarse del pabellón rumano. Lleno de bocetos hechos en tinta cáustica, autorretratos de una invención extraordinaria que celebran a una mujer, dibujada con los ojos vendados, demostrando la condición femenina desde dentro hacia afuera. El feminismo limpio, mostrando a la mujer a través del yo más primitivo.

Ocho pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia
Vista del laberinto y de las visuales en el “Laboratory of Dilemmas” de en George Drivas | Imagen: Pabellón de Grecia

Grecia

Al igual que muchos otros pabellones en el Giardini, Grecia presenta una obra con referentes nacionales para tratar un tema global. Laboratory of  Dilemmas de George Drivas presenta una instalación de vídeo narrativo basada en la obra teatral de Esquilo, Iketides -Las Suplicantes- que plantea el dilema entre salvar al extranjero o mantener la seguridad del nativo. Dirigiéndose a los problemas sociopolíticos globales de la actualidad, el trabajo trata la angustia, la perplejidad y la confusión de individuos y grupos sociales cuando se les pide que aborden dilemas similares. La historia nos transporta a una Creta moderna, en la cual un laberinto de luces negras y blancas, visuales y sonidos, confunde la ruta del visitante.

Siete pabellones para explicar el storytelling de La Bienal de Venecia 3
Las 1500 máscaras en “Werken” | Imagen: Pabellón de Chile

Chile

Para cerrar esta pequeña guía tenemos al pabellón de Chile, una muestra muy completa, ya que su obra no se vale del ‘exotismo’ de lo latinoamericano en Europa, sino que propone el poder de lo individual para la resistencia colectiva. El pabellón de Chile presenta Werken, obra de Bernardo Oyazún, que se compone de un círculo con 1500 máscaras típicas del pueblo mapuche –kollong– y alrededor de ellas, en las paredes de la sala, unos letreros de led que dejan correr en bucle los 6906 apellidos de esta población indígena  que existen en la actualidad. Oyazún, más que un homenaje quiere representar al pueblo mapuche como símbolo de resistencia dentro de la memoria histórica chilena y al kollong como figura para el diálogo con el otro.

La Bienal de Venecia continúa hasta el mes de noviembre donde no solo se celebra el arte en los diferentes puntos de la ciudad italiana, también se podrá conversar y asistir a conferencias con artistas, curadores y comisarios vinculados a la fiesta del arte europeo, como el nombre de esta edición indica: ¡Viva Arte Viva!

Save

Save

El Prado se apunta al WorldPride con un itinerario de arte homoerótico

Cecilia de la Serna

Foto: Museo Nacional del Prado

Durante dos intensas semanas, Madrid celebra el WorldPride 2017, un acontecimiento de trascendencia global con el que la reivindicación y la fiesta se darán la mano entre unos tres millones de personas. Muchas son las actividades de ocio, deportivas o culturales que acompañarán a madrileños y foráneos en torno a la diversidad, y la mayor pinacoteca de España no podía faltar. Por eso el Museo del Prado inaugura una nueva forma de ver su colección permanente, La mirada del otro: Escenarios para la diferencia.

Este proyecto, que se inscribe en el marco de las actividades relacionadas con la celebración del WorldPride Madrid 2017 y viene acompañado por una publicación patrocinada por la Comunidad de Madrid, es un itinerario inédito en la pinacoteca madrileña.

Diversos recorridos por 30 obras de distintas épocas que revelan, de una forma u otra, una mirada sobre la sexualidad de manera no normativa. No es en sí una exposición de facto, como la que exhibe la Tate Gallery de Londres (Queer British Art), sino una mirada diferente a obras que ya pertenecían al Prado. Sus comisarios rechazan utilizar la palabra “homosexual” para dar nombre a este nuevo itinerario, ya que el término no apareció hasta el siglo XIX y las obras del recorrido son anteriores.

El Prado se apunta al WorldPride con un itinerario de arte homoerótico
Orestes y Pílades o Grupo de San Ildefonso. | Foto: Museo Nacional del Prado

Cada uno de los diferentes recorridos propuestos, independientes pero complementarios entre sí, refleja “una realidad afectiva cuya consideración social ha sido cambiante con el paso de los siglos y en función de los lugares, y que ha ofrecido diversos y atractivos reflejos en el Arte”, aseguran los comisarios del itinerario. En ellos se subraya, por un lado, el carácter inadvertido, o incluso oculto, que se confirió en el pasado a las iconografías del amor más diverso y, por otro, “el hecho naturalmente inclusivo de su existencia”, apuntan desde el museo.

El viaje inclusivo del Museo del Prado lo iniciamos con esculturas de parejas clásicas como Orestes y Pílades, Adriano y Antínoo, Aristogitón y Harmodio o la de Safo de Lesbos, directamente llegada del almacén de la pinacoteca y que, hasta ahora, no se podía ver. Más allá del mundo clásico, destacan piezas de Botticcelli, Leonardo y Caravaggio y dos obras realmente excepcionales de la colección del Prado: El Cid de Rosa Bonheur y El maricón de la Tía Gila de Goya. Ambas son poco conocidas por el público pero visibilizan dos realidades complementarias de una artista y una iconografía claramente alusiva a los contenidos de este itinerario expositivo. Rosa Bonheur, primera pintora que recibió la Legión de Honor francesa y la Gran Cruz de Isabel la Católica, solicitó a las autoridades un permiso de travestismo para poder vestir con pantalones e ir a ferias de ganado, granjas y trabajar con animales salvajes.

El Prado se apunta al WorldPride con un itinerario de arte homoerótico 1
El Cid, de Rosa Bonheur. | Foto: Museo Nacional del Prado

La mirada del otro: Escenarios para la diferencia estará disponible en el Museo Nacional del Prado hasta el 10 de septiembre de 2017.

El cómic y el mercado del arte

Álvaro R. de la Rubia

Foto: BENOIT TESSIER
Reuters

Pocos creen ya que el cómic sea el hijo menor del arte plástico y la literatura. El noveno arte es hoy un medio utilizado por narradores de primer orden, sirve de refugio para algunos de los dibujantes con más talento del mundo y cifras de más de seis números parecen confirmar que se ha ganado su lugar en el mercado del arte. El pasado noviembre, una página del álbum de Tintín, “Objetivo: la luna”, fue vendida en París por 1,55 millones de euros, una cifra nada desdeñable que explica que las principales casas de subastas del mundo como Christie’s, Artcurial, o Sotheby’s incluyan originales de cómics en sus catálogos.

Aunque sería ingenuo pensar que la nostalgia no ha jugado un papel fundamental en el desarrollo del mercado, no solo los amantes del cómic invierten sus ahorros en este tipo de arte y son tres los elementos que explican este crecimiento.

El factor emocional es básico. Normalmente empiezas a coleccionar páginas de autores que te han provocado una relación emocional con el medio”, cuenta Jaume Vaquer, uno de los mayores expertos en cómic de España y coleccionista pionero de nuestro país.

Aunque es cierto que la compra de una obra suele ir unida a un componente emocional, cada vez es más evidente que la parte artística del cómic funciona por sí misma.

El cómic y el mercado del arte 2
Cómics clásicos de Marvel | FOTO: Sam Howzit

Es esa parte la que ha convertido los originales de cómic en objetos de deseo también de los coleccionistas y amantes del dibujo. En mercados más sólidos como el francés hay ejemplos de artistas que han contribuido a abrir a los cómics las puertas del mercado tradicional del arte. “Algunos autores han trabajado con el pie puesto en varios sectores y han abierto brecha para que entrasen coleccionistas de pintura en el mundo del cómic. Por ejemplo, Enki Bilal hace viñetas por separado en formatos más grandes para venderlas luego como obras de arte independientes”, cuenta Jaume Vaquer.

Pero, ¿es real su implantación en el mercado del arte?,  ¿se corresponden las cifras millonarias con la realidad de los coleccionistas? “Con la crisis del 2008 hubo grupos de inversión que, como alternativa al ladrillo, entraron en diversas áreas del coleccionismo y compraron piezas de autores representativos haciendo que los precios de algunos dibujantes se disparasen. Esta situación ha subido los precios del mercado de grandes autores hasta dejar descolgados a los coleccionistas. Se ha creado una burbuja de precios que no sé hasta cuándo durará”.

El mercado en España

Daniel Aldonza es el director de “El arte del cómic”, la única galería física en España dedicada exclusivamente a este sector. Durante dos años y medio de existencia este espacio ubicado en el centro de Madrid (y que funciona como galería física y digital) ha estado trabajando para consolidar una estructura de la que el mercado español ha carecido en los últimos años. “Más que un negocio hemos tratado de crear un punto de encuentro donde compartir esta afición con otros y disfrutar de obras originales”.

El cómic y el mercado del arte 3
Interior de El Arte del Cómic | Foto vía El Arte del Cómic.

La galería posee uno de los fondos de autores más variados de Europa que van desde leyendas del cómic norteamericano como Frank Miller (el responsable del Batman más oscuro) hasta algunos de los europeos más buscados como Jean Giraud (también conocido como Moebius).  “Aunque España todavía no es equiparable a mercados más sólidos como el norteamericano, el francés o incluso el italiano, el interés está creciendo poco a poco”, explica Daniel Aldonza.

Vaquer y Aldonza coinciden en que las cifras millonarias están reservadas para un puñado de autores y un tipo de coleccionista que nada tiene que ver con el aficionado medio. Pero, en el resto de  casos, ¿cómo se tasa una obra única de un sector tan joven como el del cómic? “Para establecer los precios de una página hay que informarse de las subastas, ver cómo fluctúa el mercado, a qué precios se han vendido páginas similares del mismo autor… También influye el lugar que ocupe la página dentro del cómic, por ejemplo la portada es más cara que una página interior. En el cómic americano también influye muchísimo lo que sucede en la historia del número al que pertenece la página, los personajes que aparecen…”, explica el galerista.

Daniel Aldonza reconoce que todavía hay mucho trabajo que hacer hasta que el mercado español sea equiparable al de otros países con más tradición, pero el reconocimiento de artistas nacionales veteranos, la proyección internacional de los nuevos creadores y la consolidación social del cómic como un medio maduro para contar historias son solo algunas de las razones por las que cabe esperar que siga creciendo el interés.

Save

Save

Save

Save

Save

Así es la cámara del oro de España

Rodrigo Isasi Arce

Foto: MICHAEL DALDER
Reuters/File

“Próxima estación, Banco de España”. Cuando uno viaja en la linea 2 del metro de Madrid y se aproxima a esta estación, no imagina que apenas a unos metros de distancia se encuentra uno de los tesoros mejor guardados de España, la cámara del oro del Banco de España, que contiene un tercio de la reserva total de este metal precioso que posee nuestro país.

La sede central del Banco de España es uno de los edificios más representativos de Madrid y de la arquitectura española del siglo XIX y comienzos del XX. Para la construcción de la actual sede del Banco de España se adquirió en 1882 el palacio del marqués de Alcañices, situado en la calle de Alcalá con vuelta al Paseo del Prado. La primera piedra se puso el 4 de julio de 1884, en un acto al que asistió el rey Alfonso XII y el monumental edificio fue inaugurado en 1891.

Así es la cámara del oro del Banco de España 5
La sede del Banco de España en 1891 | Foto: Banco de España

La construcción de la cámara acorazada

La cámara acorazada para la custodia del oro se comenzó a construir a finales de 1932, y se terminó en dos años y medio, con 260 obreros trabajando en tres turnos. Su coste aproximado fue de nueve millones y medio de pesetas. La inauguración tuvo lugar poco antes de la Guerra Civil, durante la cual sirvió como refugio contra los bombardeos a las familias que habitaban el edificio del banco.

La cámara se encuentra a 35 metros de profundidad y su superficie es de 2.500 metros cuadrados. Su diseño parece inspirarse en una construcción similar de la caja acorazada de la Caja de Ahorros de Viena.

La construcción es de hormigón armado y cemento fundido, y para llevarla a cabo fue necesario entubar y desviar las aguas presentes en el subsuelo, a 25 metros de profundidad, y que presionan las paredes de la cámara. Este agua corresponde al arroyo de Las Pascualas, que corre casi a nivel de superficie a lo largo de la Castellana y que fue, en su día, canalizado, y de Oropesa, que es subterráneo, baja por la calle Alcalá y alimenta a la fuente de  Cibeles.

Así es la cámara del oro de España 2
Vista de la fuente de Cibeles y el Banco de España en Madrid | Foto: Daniel Ochoa de Olza/AP Photo File

El acceso al “dorado”

El acceso a la cámara se realiza a través de varias puertas acorazadas, la primera de las cuales pesa alrededor de 16 toneladas y fue fabricada en Pennsilvania, EEUU, por la empresa Cofres York. Las demás puertas de menor tamaño, pero también acorazadas, fueron fabricadas por la misma casa. Su peso oscila entre las 15 y las 8 toneladas. Para llevar a cabo el descenso de estas puertas se emplearon unos cables de acero que solo pudieron ser utilizados una sola vez, por el desgaste que sufrieron al soportar el inmenso peso de las puertas.

La puerta acorazada tiene una tolerancia ínfima, de décimas de milímetro, por lo que hasta la más mínima impureza en el arco impide que encaje correctamente y que puedan activarse los puntos de anclaje. Además, la puerta es de acero, pero no inoxidable, por lo que hay que cuidar mucho su mantenimiento, y siempre debe estar cubierta de una fina capa de vaselina para evitar que se oxide.

Así es la cámara del oro del Banco de España 1
Puerta de entrada a la cámara acorazada | Foto: Banco de España

Robar en la cámara del oro es algo impensable, las medidas de seguridad son extremas. Además de las puertas acorazadas, hay rejas de seguridad y nunca se abre una puerta sin haber cerrado previamente la anterior.

En sus más de 80 años de existencia, nadie ha conseguido burlar las medidas de seguridad y adentrarse en la cámara acorazada, y es que, si así fuera, en caso de emergencia una manivela manual permite accionar una alarma que  libera el agua subterránea que fue canalizada en la obra, inundando este acceso a voluntad. Por suerte, no ha hecho falta utilizarlo nunca.

Pero… ¿Qué contiene la cámara acorazada?

La cámara del oro alberga la colección numismática del Banco de España, solo comparable a las colecciones del Museo Arqueológico o de la Real Casa de la Moneda, y parte de las reservas de oro. En su interior se apila, en estanterías del ingeniero Eiffel, un tercio de la reserva de oro española. Incluso algunos cuentan que la cámara podría contener 38 lingotes de oro nazi con el que Suiza pagó a España entre 1941 y 1945, y que tienen impresos el escudo del III Reich con su esvástica.

Lo que está claro es que la mayoría de las monedas que componen esta colección proceden de las suscripciones populares realizadas durante la Guerra Civil, donativos, en ocasiones voluntarios, para la financiación del ejército y de los depósitos constituidos a partir de 1937, a raíz del Decreto de Nacionalización de Divisas y Oro. Este Decreto obligaba a todos los ciudadanos a entregar el oro en pasta o amonedado que tuvieran en su poder para reponer las reservas de oro que el gobierno republicano había enviado a Moscú como pago por los suministros bélicos.

Así es la cámara del oro de España 1
Un lingote de oro recién desmoldado en Turquía | Foto: Umit Bektas/Reuters File

Estas entregas se realizaron en forma de depósitos y la mayoría de ellos no son recuperables porque los depositantes optaron por cobrar en efectivo el valor en oro de sus monedas. Otros, cuyas monedas tenían un mayor valor numismático o sentimental, prefirieron mantener el depósito con la esperanza de recuperarlas cuando lo permitiese la normativa. Aún se siguen devolviendo algunos de estos últimos, siempre que el reclamante pueda acreditar su derecho sobre el depósito.

La colección, de gran valor numismático, está formada por más de medio millón de piezas e incluye monedas de muy diversa procedencia, ya que recoge no solo la historia numismática de la península Ibérica, sino que hay también piezas griegas, romanas, bizantinas, de la América hispana, francesas o británicas. Asimismo, cuenta con una completa colección de dólares de oro, acuñados desde el siglo XVII. También hay una colección, menos numerosa, de piezas de plata.

El Banco de España posee 9,1 millones de onzas troy de oro, según datos de 2014, que se encuentran depositadas en sus propias cámaras acorazadas y en otros tres lugares en el extranjero, entre ellos el Banco de Pagos Internacionales de Basilea, por motivos de facilidad logística, para el caso de que fuera necesario movilizar estas reservas. Otro de los lugares donde se conserva parte del oro es Fort Knox, en Estados Unidos. Un lingote de oro estándar pesa 400 onzas troy, algo menos de 12 kilos y medio.

Así es la cámara del oro del Banco de España 3La biblioteca del Banco de España | Foto: Banco de España

Dentro del Banco de España

En el interior del edificio original de 1891, destacan la escalera de honor y el patio, que fue la caja general y que hoy ocupa la biblioteca, al que se le incorporó una estructura de hierro fundido, encargada a la Fábrica de Mieres.

La monumental escalera de mármol de Carrara, a la que se accede desde la puerta del Paseo del Prado, es una muestra de la arquitectura más tradicional, diseñada por los arquitectos del Banco y ejecutada por el bilbaíno Adolfo Areizaga. Junto a ella hay magníficas vidrieras de estilo simbolista encargadas a la empresa alemana Mayer, con numerosas figuras alegóricas.

Así es la cámara del oro del Banco de España 2Escalera monumental del Banco de España | Foto: Banco de España

Con la ampliación decidida en 1927 y terminada en 1934, el nuevo patio de operaciones, con una altura de 27 metros y una superficie de unos 900 metros cuadrados, se aparta de los conceptos clásicos y recoge algún ejemplo del Art Decó, como la vidriera superior o el reloj, pieza decorativa y funcional situada en el centro del patio. También destacan la rotonda, que sirve de enlace interior entre los dos edificios.

El Banco de España posee una importante colección de pintura, constituida por la herencia de los bancos que le antecedieron y por adquisiciones o encargos posteriores. Se pueden encontrar obras de arte desde finales del siglo XV hasta nuestros días, entre las que hay auténticas joyas pictóricas y de gran valor histórico. A partir de la segunda mitad del siglo XX, la colección de arte se ha enriquecido también con nuevas disciplinas, como la escultura o la fotografía.

Cultura Zef: Así lo parten los chonis sudafricanos

Clara Paolini

Foto: Die Antwoord
Die Antwoord

A Ninja y Yo-Landi les gustan los coches tuneados, los dientes de oro, la ropa de licra y fumar porros del tamaño de bates de béisbol. La palabra fuck y sus derivados aparecen en una de cada dos frases que sueltan por la boca. Sus gestos expresan una actitud que oscila entre la amenaza y lo puramente obsceno. Son chonis sudafricanos, pero también los músicos internacionalmente conocidos que conforman la banda Die Antwoord, estandarte de la cultura Zef.

Cultura Zef: Así lo parten los chonis sudafricanos 1
Ninja y Yo-Landi AKA Die Antwoord, los reyes Zef | Imagen vía: Paul Bange / Wikimedia Commons y Philip Nelson / Flickr

Puede no que sean exactamente lo que Desmond Tutu tenía en mente cuando describió Sudáfrica como la Nación del Arcoiris, pero su controvertido estilo pisa hoy tan fuerte que han llegado a convertirse en modelo de inspiración y orgullo para toda una generación de jóvenes canallas con aspiración a molar. Tampoco imaginaba Mandela que tras una gorra de medio metro se escondiera un tipo capaz de renovar la identidad de la sociedad blanca post-apartheid haciendo del rap un aglutinante más poderoso que el rugby. Pero, ahí está Jack Parow, el músico que puso los cimientos para convertir a los Zef en empoderada tribu urbana.

Cultura Zef: Así lo parten los chonis sudafricanos 2
Jack Parow, el rapero tras la gorra | Imagen vía: Marcel van Leeuwen / Flickr.

Renovando estereotipos a través de la apropiación, la música rap-rave y un “elegante” mal gusto, lo Zef traspasa fronteras para encajar como un guante en la cultura globalizada actual. Su habilidad para ofender es universal y triunfa hasta el extremo. La imagen de Sudáfrica ha pasado de limitarse a las exóticas fotografías de National Geographic a protagonizar las chirriantes portadas de Vice. De la segregación racial a la amalgama cultural. De la marginalización al estrellato. Lo barriobajero, si es sudafricano, es cool. Y la culpa de todo la tienen los chonis, que están de moda.

Imperio Zef: Del barrio a la estratosfera

La palabra Zef se asocia con jóvenes de extrarradio que suelen ir en chándal, llevan bisutería dorada, peinados cenicero, cejas cortadas y tatuajes de gánster. Petulancia cani, arrogancia antipijerías y soberbia de clase obrera, ahora envasadas en un producto original y bailable que mezcla hip hop con electrónica. Zef es, básicamente, tal y como se presentaron Die Antwoord con sus primeros vídeos Enter the Ninja y Zef Side, logrando millones de reproducciones en tan solo unos días.

¿Imaginas que unos chonis caricaturizándose a sí mismos acabaran codeándose con los ricos y famosos de Beverly Hills? Pues es justo lo que está ocurriendo. Ocho años después de aquellos vídeos Paris Hilton está obsesionada con Die Antwoord, David Lynch se declaró fan e invitó a la banda a tomar café, Ninja fue elegido para la campaña del diseñador Alexander Wang este año, y hasta el artista Damien Hirst ha hecho una escultura con el busto de Yo-Landi, presente en la última Bienal de Venecia.

Cultura Zef: Así lo parten los chonis sudafricanos 3
Aspect of Katie Ishtar Yo-landi, parte de Treasures from the Wreck of the Unbelievable, de Damien Hirst | Imagen vía: Fabio Omero / Flickr

Die Antwoord ejemplifican hasta tal punto lo que se considera “molón” que incluso el director de Suicide Squad, David Ayer, ha sido acusado de copiar su estilo sin miramientos para los personajes de su nefasta película, recibiendo por ello una contestación vía Instagram por parte del grupo.

Llegados a este punto, cabe preguntarse si quizá no sean acaso un par de pretenciosos con visión empresarial y eso del chonismo una impostura indudablemente rentable. Lo que está claro es que oponerse a lo mainstream vende y Die Antwoord han sabido cómo sacarle provecho. En 2012, Lady Gaga les propuso ser los teloneros de su gira sudafricana. La respuesta fue un ‘no’ tan rotundo que la banda llegó a reírse de ella públicamente, convirtiéndola en la protagonista del videoclip de Fatty Bum Bum. Una decisión de marketing e imagen de marca de primera calidad.

Zef vs chonis: La tribu urbana detrás del producto

“Zef es como que nada te importa una mierda y tienes tu propio estilo y estás a tu bola. Se asocia a la gente que que tunea sus coches y llevan oro y mierda. Zef es ser pobre pero elegante. Eres pobre pero sexy, tienes estilo”. Así definía Yo-Landi su propio reino en una entrevista publicada en The Guardian al poco de saltar al estrellato. La palabra en sí proviene del argot en afrikáans, uno de los 11 idiomas oficiales de Sudáfrica derivado de los colonos holandeses, y su según parece, le debe su origen al Ford Zephyr, un coche bastante popular y “tuneable” entre la clase media sudafricana.

¿Es Zef un insulto o un halago? Depende de cómo se mire. Lo que empezó como un insulto similar a white trash para menospreciar los gustos de los blancos de clase baja, es ahora una bandera que ondear con orgullo. Jack Parow, el rapero sudafricano que empezó a “limpiar” el término, antes de que Die Antwoord se adueñaran del mismo para comercializarlo, asegura que él es la mismísima encarnación de lo Zef porque, según explica, “es cómo crecí y cómo he sido clasificado durante toda mi vida. Así que sí, estoy haciendo un alegato cuando digo que no somos tan malos como todo el mundo nos pinta. Pero al mismo tiempo también estoy engañando a mis amigos y a mí mismo porque somos bastante disfuncionales y jodidamente duros”.

Aunque resulta fácil encontrar parecidos razonables, los Zef no son exactamente lo mismo que los chonis españoles ya que su diferencia más destacable es, por encima de todo, su origen y el remix cultural que su propia identidad conlleva. “Mira. Represento la cultura sudafricana. En este lugar, encuentras muchas cosas diferentes. Blancos, mestizos, ingleses, afrikáans, xhosa, zulu, watookal. Soy como todas estas cosas diferentes jodidas en una sola persona”. En la letra de la canción Enter the Ninja Die Antwoord hacen todo un alegato de intenciones que han seguido a pies juntillas.

En Sudáfrica, los chonis no se limitan a reproducir una herencia quinqui como ocurre en la sociedad española, sino que en su caso forman parte de un puzzle mucho más complejo que encajar. Ninja se esfuerza en insistir en ello en cada entrevista: “La cultura sudafricana es una jodida ensalada de frutas… una jodida Nación del Arcoíris. Sudáfrica está totalmente jodida…pero de una forma cool”. La generación millennial sudafricana nació en un lugar donde había playas, ascensores, tiendas y hasta bancos en las calles que sólo podían utilizar los blancos. Hasta 1994, los negros vivían en el contexto más jodido del planeta y los jóvenes de procedencia inglesa y afrikáans se han visto obligados a cargar con la culpa heredada de sus racistas antepasados.

Xander Ferreira, otro músico en busca de reforzar una identidad blanca conciliadora diferente a la de sus padres, pone de relieve la importancia de la música como agente de cambio: “La generación de jóvenes afrikáans es uno de los grupos más incomprendidos, extraviados y menospreciados del mundo, lo que les hace bastante interesantes. Por eso queremos crear algo para ellos; un himno con el que todos se puedan identificar”. ¿Es esta explosión de creatividad consecuencia de la resaca del apartheid?

Un nuevo estereotipo para derribar los anteriores

Leon Botha (aka DJ Solarize), polifacético artista sudafricano, estrecho colaborador de Die Antwoord y el que fue uno de los enfermos de progeria más longevos del mundo, explicaba que, por fin “el mundo no es sólo lo que ocurre en el extranjero”, sino que la cultura de Sudáfrica se ha hecho a sí misma hasta lograr expresar sus propios conflictos y contradicciones. “Creo que simplemente estábamos realmente hartos. Generalmente, en un contexto local, la gente trata de emular lo que está ocurriendo fuera (…) Pero eso que ves en televisión no es a realidad y no creo que exista eso de una identidad colectiva tangible. Nuestras ideas sobre el bien y el mal, sobre cómo se supone que tienen que ser las cosas, se están desmoronando. Las palabras son solo recipientes de un significado interior más amplio. Cuando ves Enter the Ninja, el vídeo te jode la cabeza completamente porque no sabes qué pensar y crea un conflicto en el espectador”.

¿Proporcionan Die Antwoord y sus compinches Zef la respuesta definitiva para la nueva sociedad sudafricana? Aunque el nombre de la banda signifique justamente eso, “la respuesta” en afrikáans, son muchos los que dudan sobre que sea la mejor forma de dar contestación al conflictivo batiburrillo cultural e identitario de la futura Sudáfrica. Tanto Die Antwoord como Jack Parow han sido acusados de haberse apropiado de elementos de la cultura negra y mestiza para comercializarlos, lo que no hace ningún favor al resto de componentes de la Nación del Arcoíris.

Tal y como reflexiona el rapero Hemel Besem sobre el éxito Zef, “puedes verlo como alguien que está robando elementos de una cultura, como un buitre cultural, o como algo que representa la belleza y versatilidad del arte de nuestra gente”. Los estereotipos, estéticas y estilos musicales no tienen copyright y si algo tienen en común los artistas de éxito del siglo XXI es su habilidad para imitar las buenas ideas de otros. ¿Falta de respeto?, ¿injusta comercialización de tradiciones?, ¿globalización cultural en estado puro? Bienvenidos al 2017. Los chonis sudafricanos se han convertido en inspirador ejemplo, y se mire por donde se mire, lo parten.

Save

TOP