Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Pablo Casado advierte a los independentistas de que podrían terminar como Lluís Companys

Redacción TO

Foto: Angel Diaz
EFE

El vicesecretario de comunicaciones del Partido Popular, Pablo Casado, ha afirmado en referencia a los independentistas catalanes que “la historia no hay que repetirla, esperemos que mañana no se declare nada, porque a lo mejor el que lo declare acaba como el que lo declaró hace 83 años”.

El portavoz del partido de Gobierno de Mariano Rajoy ha suscitado así una viva polémica en el país al advertir que el presidente catalán podría “terminar” como su predecesor que proclamó un Estado catalán, fue detenido en 1934 y posteriormente, fusilado bajo el franquismo.

El 6 de octubre de 1934, el presidente catalán Lluís Companys, de la izquierda republicana, proclamó un efímero “Estado catalán de la república federal de España” durante pocas horas. Este lunes durante una rueda de prensa, una periodista le ha preguntado ha Casado que si con su frase se refería a la detención o a la ejecución de Companys.

“Lo que a ellos les parece una fecha épica que es la declaración de independencia, tuvo una contestación”, ha afirmado Casado, subrayando: “yo no soy un historiador ni soy tampoco futurólogo”. “Me tomo una licencia de hacer una referencia a lo que se ha cumplido el viernes (el aniversario de la declaración de independencia por Companys) que ellos recordaban mucho, pensando que iban a hacerlo coincidir con su declaracion”, ha agregado.

Detenido y condenado a 30 años de prisión, Companys fue amnistiado en febrero de 1936 tras la victoria del Frente Popular, y volvió a ser presidente de Cataluña hasta el final de la Guerra Civil española (1936-1939).

Refugiado en Francia, Companys fue arrestado por la Gestapo alemana en 1940 y fue fusilado en Barcelona por militares de Franco. El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, comparecerá el martes ante el parlamento catalán y se espera que pueda hacer una declaración unilateral de independencia. La declaración de Casado provocó de inmediato conmoción en Cataluña, donde la televisión pública la difundía como la frase del día.

Se ha convertido en uno de los temas más discutidos en la red social mundial Twitter, donde el debate se viralizó rápidamente. Poco después, Casado ha respondido en Twitter.

Continúa leyendo: Una multitud de Sanlúcar humilla a un hombre que pide diálogo en Cataluña con una pancarta blanca

Una multitud de Sanlúcar humilla a un hombre que pide diálogo en Cataluña con una pancarta blanca

Redacción TO

El sábado por la mañana, miles de personas se concentraron vestidos de blanco y con pancartas blancas frente a las puertas de sus Ayuntamientos para pedir diálogo en Cataluña bajo el lema de Parlem, Hablemos. El objetivo de esta concentración ciudadana pacífica era frenar la escalada de tensión entre el Gobierno central y el catalán y pedir que Mariano Rajoy y Carles Puigdemont se sentaran a hablar para solucionar la situación. Y así se hizo en numerosas ciudades españolas, sin sobresaltos. Excepto en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz. Allí solo acudió un hombre a la concentración ciudadana. Vestido de blanco,  comenzó a escribir en su pancarta blanca el lema de la manifestación: #Parlem, #Hablemos.

Los problemas comenzaron cuando el señor trató de levantar su cartel y uno de sus vecinos se acercó por detrás para arrancárselo de las manos. En una escena de vergüenza, la muchedumbre comenzó a aplaudir y a insultar al manifestante pacífico. En un alarde de voluntad, el hombre vuelve a coger otro cartel y se dispone, de nuevo, a escribir con rotulador negro el lema de diálogo. La escena de acoso se vuelve a repetir un par de veces hasta que finalmente logran quitarle todas las pancartas.

La indignante situación ha generado una ola de apoyo al manifestante y de críticas hacia el resto de vecinos. Numerosas personalidades y líderes políticos han salido en defensa del hombre, algunos de ellos han comparado la escena con el bullying de los colegios:

Continúa leyendo: El pueblo más independentista de Cataluña tolera (de momento) disidentes

El pueblo más independentista de Cataluña tolera (de momento) disidentes

Borja Bauzá

Foto: Borja Bauzá
The Objective

En el pueblo más independentista de Cataluña se puede vivir sin hablar catalán y ceceando. Es el caso de Antonio, un jubilado que nació hace 74 años en Sevilla y lleva casi medio siglo en Arenys de Munt. El municipio, situado a 50 kilómetros de Barcelona, ha acaparado titulares desde que en 2009 varios vecinos sacasen adelante la primera consulta popular sobre la independencia. Ganó el sí. En las últimas elecciones autonómicas, las del 2015, el 62% de los votos fue a parar a Junts pel Sí. El segundo partido más votado fue la CUP. De los 8.500 habitantes que tiene la localidad, sólo un millar votó a partidos contrarios al referéndum anunciado para este domingo. Antonio resume todos esos datos en una sola frase: “Este es el pueblo más malo de toda Cataluña”.

Cabe preguntarse si Antonio se ha planteado una mudanza. Contesta que no, que mientras le dejen en paz –“como hasta ahora”– no tiene pensado moverse. Tampoco cree que el próximo domingo, bautizado en toda España como el 1-O, vaya a darse ningún referéndum. Pero en el hipotético caso de que se celebre, él insiste: mientras nadie le pida explicaciones todo en orden. “Y si se quejan pues que me paguen lo que cuesta mi casa y me voy”, aclara. No parece preocupado.

El pueblo más independentista de Cataluña tolera (de momento) disidentes 1
Plaça de Arenys de Munt | Imagen vía Borja Bauzá/The Objective

Sus declaraciones sorprenden a quien ha llegado hasta Arenys de Munt esperando encontrarse una suerte de reducto abertzale a la catalana. Sin embargo, no muy lejos del banco en el que toma el sol Antonio hay un bazar chino que vende banderas de España. La mujer que se sienta en la caja no quiere contestar preguntas, pero la clientela –que se expresa en catalán– no parece tener ningún reparo con el souvenir.

Frente al bazar oriental, cruzando la carretera que parte el municipio en dos, se encuentra un bar llamado ZiamClub. Es bastante popular en el pueblo gracias a un generoso menú del día que sale por 10 euros todo incluido. El almuerzo discurre plácidamente –y en catalán– hasta que un comensal sentado consigo mismo decide poner una canción a todo volumen en su teléfono: “No vais a votar, referéndum ilegal; no vais a votar, os van a calentar”. Las mesas de alrededor callan y miran de reojo, pero nadie dice nada. Cuando termina la canción el comensal, un hombre en la cincuentena, se saca un puro del bolsillo y pide fuego al camarero. Saliendo del ZiamClub, en una casa en obras, se observa una pintada castigada por el paso del tiempo: “No a la independencia”. Nadie la ha tachado.

El pueblo más independentista de Cataluña tolera (de momento) disidentes 3
Los “Sí” del independentismo están por muchas partes de Cataluña, Arenys de Munt no es la excepción | Imagen vía Borja Bauzá / The Objective

La mayor concentración de bares en Arenys de Munt se da, como es lógico, en su arteria principal: la Rambla de Sant Martí. A seis días de la fecha del referéndum, y coincidiendo con la cita del alcalde, Joan Rabasseda (ERC), en la Fiscalía de Mataró por su apoyo al Govern de la Generalitat, muchos parroquianos optan por discutir las victorias del Barça y del Espanyol en la última jornada de Liga.

En un tiempo en el que el periodismo tiende a magnificar anécdotas, conviene no llevarse a engaño: pese a todo lo anterior, y como demuestran los últimos comicios, Arenys de Munt es un pueblo independentista. Los periódicos que más se venden, y con diferencia, en los dos kioscos de la localidad son El Punt Avui, el Ara y las ediciones en catalán de La Vanguardia y El Periódico. La calle principal está plagada de esteladas, pancartas a favor de la independencia y carteles que animan a votar “para ser libres”. En el ayuntamiento lucen las banderas catalana y europea; en el mástil central, donde debería ondear la española, no hay nada.

Un vecino que prefiere no ser citado explica que lo que se vive estos días en Arenys de Munt y, por extensión, en toda Cataluña es la calma que precede a una gran tormenta. En su opinión, la chispa puede saltar en cualquier lado. “Fíjate en cómo empezó la Primavera Árabe, con un tendero quemándose en Túnez porque no le devolvían su carro ambulante”, dice.

El pueblo más independentista de Cataluña tolera (de momento) disidentes 2
Lo que se vive estos días en Arenys de Munt es la calma que precede a una gran tormenta.| Imagen vía Borja Bauzá / The Objective

Es posible que de momento la convivencia entre vecinos se mantenga porque todos, los partidarios del referéndum y los que se oponen a él, están convencidos de que lo deseado es lo que va a suceder. Esperan que la realidad golpee al adversario y luego ya veremos. Muchas personas en el pueblo parecen pensar de esta manera. Cuando pregunto a Teresa, encargada de una tienda de ropa en la misma Rambla de Sant Martí, qué cree que sucederá el domingo me devuelve una sonrisa radiante: “Que votaremos”. No percibo el menor atisbo de duda.

Continúa leyendo: Los puntos más polémicos de las leyes de ruptura de Cataluña

Los puntos más polémicos de las leyes de ruptura de Cataluña

Néstor Villamor

Foto: Manu Fernandez
AP

En dos sesiones marcadas por la tensión, el Parlament de Cataluña ha aprobado esta semana la Ley del Referéndum y la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República. Con estos textos, la cámara catalana pretende establecer un marco jurídico con el que celebrar un referéndum de autodeterminación el 1 de octubre e independizarse del resto de España en caso de que se celebre y gane el sí.

El primer texto se ha aprobado con 72 votos a favor (Junts Pel Sí y la CUP), ninguno en contra y 11 abstenciones. El segundo, con 71 votos a favor (Junts Pel Sí y la CUP), 10 en contra (Catalunya Sí Que Es Pot) y ninguna abstención. En ambos casos, los diputados del PP, Partido Socialista y Ciudadanos abandonaron el hemiciclo antes de las votaciones como protesta por la forma de tramitar las leyes. El Tribunal Constitucional ya ha suspendido la primera ley y el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, ha presentado sendas querellas contra el Gobierno de Puigdemont y la Mesa del Parlament al considerar que han cometido “desobediencia, prevaricación y malversación de caudales públicos, al menos“. Mientras, el Ejecutivo central ha calificado el proceso de “atropello a la democracia”. Estos son los puntos más polémicos de las leyes.

Ley del Referéndum

Una ley suprema

El documento “establece un régimen jurídico excepcional” que sitúa a la Ley del Referéndum por encima del Estatut de Autonomía de Cataluña, de la Constitución Española y de cualquier otra normativa vigente actualmente en todo el territorio español. La ley “prevalece jerárquicamente sobre todas aquellas normas con las que pueda entrar en conflicto” (artículo 3.2) y “las normas del derecho local, autonómico y estatal vigentes en Cataluña en el momento de aprobación de esta ley se continúan aplicando en todo aquello que no la contravenga” (disposición final primera).

Protección para los que organicen el referéndum

La ley prevé la protección jurídica para todos aquellos que participen en la organización del referéndum. Según la norma, “todas aquellas autoridades, personas físicas y jurídicas que participen, ya sea directamente, ya sea indirectamente, en la preparación, celebración y/o implementación del resultado del referéndum quedan amparadas por esta ley” (artículo 3.3). Es decir, pretende invalidar las querellas del fiscal general del Estado.

Vinculante y sin participación mínima

“El resultado del referéndum tendrá carácter vinculante” (artículo 4.3), es decir, no será una consulta para conocer la opinión de los ciudadanos, como el 9N, sino que su resultado tendrá consecuencias jurídicas. Si en el recuento de las papeletas, que contendrán la pregunta “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?” (artículo 4.2), el número de votos válidos afirmativos supera al de los negativos, “el resultado implica la independencia de Cataluña” (artículo 4.4). La ley no establece en ningún momento una participación mínima.

Proclamación de la república por mayoría simple

Para modificar el Estatut hace falta que estén a favor dos tercios del Parlament de Cataluña. Sin embargo, para proclamar la ruptura con España, la creación de una república independiente y la apertura de un proceso constituyente, la ley no establece tal condición. “El Parlament de Cataluña, dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados por parte de la Sindicatura electoral, celebrará una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña, sus efectos y acordar el inicio del proceso constituyente” (artículo 4.4). La ley no menciona el número mínimo de diputados que debe haber en el hemiciclo en ese momento.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, firma la Ley del Referéndum. | Foto: Albert Gea
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, firma la Ley del Referéndum. | Foto: Albert Gea / Reuters

Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República

Misma consideración de soberanía en Cataluña que en España

Una de las críticas de los partidos independentistas a la Constitución Española es que impide que ningún territorio pueda independizarse del resto, ya que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado” (artículo 1.2). Sin embargo, la Ley de Transitoriedad establece la misma condición, pero aplicada a Cataluña: “La soberanía nacional reside en el pueblo de Cataluña, del que emanan todos los poderes del Estado” (artículo 2). Es decir, si Arán, una comarca leridana con idioma propio -el aranés- y con aspiraciones independentistas también propias, quisiera independizarse del resto de Cataluña, la Ley de Transitoriedad se lo impediría. El territorio mantendría “la condición política, jurídica y lingüística que le reconocen las normas vigentes en el momento de la entrada en vigor de esta Ley, incluida la organización institucional propia” (artículo 5).

Doble nacionalidad

Los catalanes no perderían su condición de españoles. “La atribución de la nacionalidad catalana no exige la renuncia de la nacionalidad española ni de cualquier otra” (artículo 9.1).

Por encima de otras leyes y tribunales

Al igual que lo que ocurre con la Ley del Referéndum, la Ley de Transitoriedad se reconoce a sí misma por encima de las demás. “Las normas locales, autonómicas y estatales vigentes en Cataluña en el momento de la entrada en vigor de esta Ley seguirán aplicándose en todo aquello que no contravenga la presente Ley y el derecho catalán aprobado con posterioridad” (artículo 10.1). Pero además la ley prevé también la invalidación de las resoluciones con las que el Tribunal Constitucional español pueda invalidarla. El texto sirve “para regular la recuperación de la validez y la eficacia de las normas anteriores a la sucesión de ordenamientos jurídicos anulados o suspendidos por motivos competenciales por el Tribunal Constitucional y por el resto de tribunales”.

Amnistía para los implicados en la independencia

La Ley de Transitoriedad protege judicialmente no solo a los organizadores del referéndum del 1 de octubre, sino a todos los encausados por el proceso independentista. “Los juzgados y tribunales sobreseen o anulan los procesos penales contra investigados o condenados por conductas que buscasen un pronunciamiento democrático sobre la independencia de Cataluña o la creación de un nuevo Estado de manera democrática y no violenta” (79.4). Esto implica, entre otras medidas, la amnistía para el expresidente Artur Mas, actualmente inhabilitado por la justicia española por la consulta del 9N.

Continúa leyendo: ¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

Redacción TO

Foto: Ana Laya
The Objective

El Rastro forma parte de los llamados “barrios bajos” de Madrid en el sentido geográfico, ya que está situado en un terreno que desciende hacia el río Manzanares. El origen de su nombre ha sido ampliamente estudiado por historiadores y cronistas.

Está documentado, desde 1740, como un lugar de encuentro para la venta, cambio y trapicheo de objetos de segunda mano que se formaba alrededor de los mataderos que se ubicaban en la actual plaza General Vara de Rey y los curtidores que se instalaron en Ribera de Curtidores durante sus orígenes.

“Rastro” era en el siglo XVI sinónimo de carnicería o desolladero y cuenta la tradición popular que los restos de los animales degollados eran arrastrados desde el matadero, dejando a su paso un “rastro” de sangre. De allí el nombre del famoso mercado dominical.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 1
Una venta de libros en El Rastro. | Foto: Ana Laya / The Objective

Esta teoría también la sostiene el libro El origen del Rastro y los mataderos de Madrid por Antonio López Gómez (1976) que señala que en la plaza del General Vara del Rey estaba “el matadero y carnicería real” en el siglo XVIII. También habla de la coexistencia del rastro con otros mataderos, uno “viejo”, en el siglo XVI, y otro “nuevo”, a partir del siglo XVII en la Puerta de Toledo.

Según el diccionario de Covarrubias, el “rastro”, en una de sus acepciones, se refiere al “lugar donde se matan los carneros (…) porque los llevan arrastrando, desde el corral hasta el sitio donde los desuellan, y por el rastro que deja se le dio este nombre al lugar (mercado)”. Por su parte, el Diccionario de la Academia mantiene -en cuanto a “rastro”- la acepción de “matadero o sitio de venta de carnes al por mayor en determinados días y aún se utiliza en algún lugar”.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 2
Este año, cumple 267 de como mercado dominical. | Foto: Ana Laya / The Objective

Aunque esta es la teoría más famosa, hay autores que la califican de “tópico y equívoco”, Tal es el caso de José A. Nieto Sánchez quien en Historia del Rastro: Los orígenes del mercado popular de Madrid, afirma que, aunque había venta de carne, esta es solo una arista más de su historia pero no la única razón del nombre. Este año, se cumplen 267 años de El Rastro como mercado dominical y ya en 1914 Ramón Gómez de la Serna escribió sobre el mercadillo: “Solo en medio del libertinaje y la soltura del Rastro las cosas se enseñan a sí mismas, y personalmente se encaran y expresan”.

TOP