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Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal

Cecilia de la Serna

Foto: SUSANA VERA
Reuters

Imagina que caminas tranquilamente por las calles de tu localidad y la policía te para para identificarte, sin razón aparente. Imagina que, al preguntar por qué te paran, la autoridad contesta sin miramientos que lo hace porque “eres negro”. Esto es el pan nuestro de cada día de ciudadanos y residentes en España, con independencia de su origen, su etnia, su condición social o administrativa. Esto se denomina ‘perfil étnico’ y es una práctica, además de racista e injustamente incriminatoria, ilegal. España sigue practicándola a día de hoy.

¿Qué es el perfil étnico?

La expresión ‘perfil étnico’ viene del inglés, ‘racial profiling’. Se define “el uso de perfiles étnicos” como el uso por parte de los agentes de la policía, seguridad, inmigración, o aduanas de generalizaciones y estereotipos basados en la raza, etnia, religión, o procedencia –y no en comportamientos individuales y pruebas objetivas– como fundamento de sospecha para dirigir actuaciones policiales de manera discriminatoria.

Este uso de perfiles étnicos se manifiesta a menudo en el criterio de la policía a la hora de decidir a quién parar para realizar identificaciones, interrogatorios, registros, e incluso a veces detenciones. También puede manifestarse en la extracción de información de bases de datos para identificar a posibles sospechosos terroristas, o en vigilancias selectivas y políticas antiradicalización.

El caso de Zeshan Muhammad

Hoy se ha presentado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (TEDH) una demanda contra el Estado Español por no tomar medidas efectivas contra las identificaciones policiales por perfil étnico. La demanda se basa en el caso de Zeshan Muhammad, vecino de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) desde que era niño y con permiso de residencia. Zeshan fue parado por un agente de la Policía Nacional en Barcelona el 29 de mayo de 2013. El policía admitió que no habría parado a una persona blanca y afirmó que lo hacía “¡porque eres negro, y punto!”, según relata la víctima. Además de soportar una discriminación descarada por parte de las autoridades, Zeshan tuvo que aguantar un episodio de violencia física y verbal -le llegaron a llamar “mono” en comisaría, según denuncia-.

Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal
Imagen: Daniel Santo / SOS Racisme

El pasado mes de noviembre, el Tribunal Constitucional no admitió a trámite el caso de Zeshan por considerarlo “no relevante”, a pesar de que en el recurso se alegaba que las identificaciones por perfil étnico violan la Constitución, normas internacionales vinculantes para España y que esta práctica policial discriminatoria afecta a miles de personas en nuestro país. El propio el Tribunal Constitucional, con su jurisprudencia, ha facilitado y otorgado legitimad a estas violaciones sistemáticas de derechos humanos, como así han reconocido instituciones del Consejo de Europa, según apunta la organización SOS Racisme Catalunya en un comunicado.

Con el apoyo de SOS Racisme Catalunya y Open Society Justice Initiative, Zeshan lleva adelante este litigio estratégico ante el TEDH. Lo hace con el objetivo no sólo de que se reconozca la violación de sus derechos y obtener reparaciones, sino también de poner fin a esta práctica policial discriminatoria que sufre una importante parte de la población en España: todas aquellas personas no blancas.

Los precedentes de la lucha contra el perfil étnico en España

En el año 2001, el Tribunal Constitucional se enfrentó ya a una denuncia similar presentada por Rosalind Williams y sentenció que era legítimo y legal identificar a personas no blancas pues “lo normal es que las personas de nacionalidad española sean blancas“, esgrimió. Rosalind es todo un icono de lucha contra el perfil étnico. Española de procedencia norteamericana, concretamente nacida en Nueva Orleans, Rosalind tuvo que enfrentarse con las autoridades de este país por haber recibido un trato discriminatorio por parte de la policía.

A pesar de que obtuvo la nacionalidad allá por 1969, en 1992 unos agentes de policía no creyeron posible que Rosalind fuera española. El 6 de diciembre de ese año fue objeto de una identificación policial en la estación de trenes de Valladolid, mientras viajaba con su familia. Esta medida de identificación no fue efectuada a ninguna otra persona que se encontrara en aquel lugar en ese momento, por lo que Rosalind entendió que la paraban por el color de su piel.

Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal 1
Imagen: Daniel Santo / SOS Racisme

Tras una intensa lucha por obtener justicia, el TC falló en su contra. En respuesta a esta decisión judicial, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, al que se dirigió la Rosalind, dictaminó que esta práctica es discriminatoria e ilegal e instaba al estado español a erradicarla. Esta reprimenda de la ONU a España llenó de ilusión a activistas pro Derechos Humanos: era imposible que volviera a haber una sentencia igual. Sin embargo, el TC no aprovechó la oportunidad histórica que le dio el caso del joven Zeshan Muhammad para dictar un fallo que, en cumplimiento con el mandato de la ONU, estableciese que el perfil étnico es ilegal por constituir una discriminación racista. Por todas estas razones, según las asociaciones que dan apoyo a Zeshan, la sentencia del TC supuso “un menosprecio a las víctimas de estas prácticas policiales discriminatorias y una decisión incalificable en un Tribunal Constitucional que se supone protege los derechos fundamentales”.

A raíz de esta nueva demanda ante el TEDH, varias asociaciones de Derechos Humanos han lanzado la campaña #ParadDePararme, a través de la cual los usuarios pueden contar sus experiencias en primera persona y apoyar a las víctimas del perfil étnico.

En un tiempo en que la xenofobia, el racismo y todo tipo de formas de exclusión a las minorías es un mal en auge, las autoridades no pueden dar alas a los comportamientos discriminatorios con su propio ejemplo. La policía está para proteger a los ciudadanos, no para incriminarlos sin pruebas, sea cual sea el color de su tez. El perfil étnico es una práctica ilegal que debe ser erradicada de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

Continúa leyendo: El Aylan español que ha pasado desapercibido

El Aylan español que ha pasado desapercibido

María Hernández

Creen que se llama Samuel y que venía con su madre desde el Congo, huyendo de los horrores del conflicto armado que sufre el país africano. Su historia se parece a la de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que murió ahogado en septiembre de 2015. La diferencia entre estos dos casos es que la imagen de Aylan, tendido en la playa con su camiseta roja y el pantalón azul mientras las olas acariciaban su pequeño cuerpo inerte, protagonizó las portadas de medio mundo, removiendo las conciencias de los políticos y poniendo de manifiesto las peligrosas condiciones a los que los refugiados se enfrentan al huir de las guerras en sus países de origen, y con el caso de Samuel ha ocurrido todo lo contrario. Su cuerpo en una playa del sur de España no ha sido fotografiado. Apenas se habla de él.
Activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado las políticas de seguridad que la Unión Europea impone en las fronteras y aseguran que hay muchos más casos como el de Aylan. Además, acusan a las autoridades de intentar ocultar el caso de este niño congoleño, cuya identidad aún no ha podido ser confirmada por las autoridades. Algunas asociaciones, como Andalucía Acoge, están llevando a cabo tareas de identificación para intentar contactar con los familiares.

Aylan Kurdi, un niño sirio de tres años, fue encontrado muerto en 2015. (Foto: Nilufer Demir/AP)
Aylan Kurdi, un niño sirio de tres años, fue encontrado muerto en 2015. (Foto: Nilufer Demir/AP)

Muestras de solidaridad escondidas

Otra organización, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), llevó a cabo el 31 de enero una concentración en la playa de Barbate (Cádiz), lugar donde apareció el cuerpo del niño, para mostrar su repulsa hacia las numerosas muertes que ocurren en nuestras fronteras. Sin embargo, la manifestación no tuvo toda la repercusión que ellos hubieran querido. Y es que es más fácil encontrar información sobre ella en los medios internacionales que en la propia prensa española. No se habló de ella cuando se convocó, pero tampoco cuando tuvo lugar.

“A veces hay que ponerle nombre y apellido a estas víctimas para darnos cuenta de que estamos hablando de vidas humanas”

El alcalde de Barbate, Miguel Molina, ha dicho que “a veces hay que ponerle nombre y apellido a estas víctimas para darnos cuenta de que estamos hablando de vidas humanas. Tenemos que poner fin a esto”. Pueblos como el suyo, y otros de la costa gaditana, viven en “primera línea” el drama de la inmigración. Para acabar con esta situación, el alcalde cree que es realmente necesario construir nuevas políticas internacionales.

Las playas de Barbate viven en primera línea el drama de la inmigración. (Foto: Anton Meres/Reuters)
Las playas de Barbate viven en primera línea el drama de la inmigración. (Foto: Anton Meres/Reuters)

“Hombres y mujeres debemos recordar a nuestros dirigentes la necesidad y obligatoriedad de poner a disposición de quienes más lo necesitan las herramientas oportunas para favorecer la igualdad de oportunidades y el adecuado desarrollo de cada vida”. Así explicaba Miguel Molina la necesidad de estas concentraciones y manifestaciones solidarias, añadiendo que “queremos decir basta a los políticos retrógrados que impiden la libertad de desplazamiento a cualquier país, basta a los políticos retrógrados que impiden el acogimiento de personas en cualquier país, basta a las diferencias de origen, raza, sexo, religión, condición social, basta a la pobreza de unos para proporcionar riquezas a otros, basta, basta, basta”.
Así, el Ayuntamiento de Barbate fue el escenario de una concentración solidaria en la que la población de la localidad se sumó a la lucha contra las condiciones que llevan a la muerte de tantos inmigrantes, que se juegan la vida por el simple hecho de querer una vida mejor. Los vecinos fueron convocados por el propio Consistorio y a ella acudieron también miembros de su gobierno y de la oposición.

Vidas perdidas

El pequeño, al que algunas organizaciones llaman Samuel, fue encontrado sin vida en la playa de Barbate por un viandante, y todo apunta a que viajaba en una de las dos pateras que el pasado día 13 de enero intentaron cruzar el Estrecho desde Tánger. En ellas viajaban 21 personas. Una de las pateras apareció el mismo día, con siete supervivientes y tres fallecidos. La otra, en la que viajaban 11 personas, nunca llegó a aparecer. Samuel y su madre, que también falleció, viajaban en esta patera.

Un grupo de inmigrantes espera a ser rescatado en el Mar Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)
Un grupo de inmigrantes espera a ser rescatado en el Mar Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)

“No sabemos cuántos Aylans, cuántos Samueles, cuántos hombres y mujeres hay en el fondo del mar sin que su familia sepa nada de ellos. Todos tienen una vida y una historia que Europa no puede ningunear”, lamenta la APDHA. “Están huyendo de guerras, de situaciones de miseria, de hambre, de explotación y Europa sigue cerrada como una fortaleza ante ellos”, afirman.

“No sabemos cuántos Aylans, cuántos Samueles, cuántos hombres y mujeres hay en el fondo del mar sin que su familia sepa nada de ellos”

Como bien dicen, son muchas las personas que pierden la vida al tratar de huir de situaciones extremas, de guerras, del hambre. Concretamente, 246 personas han muerto en lo que llevamos de año en esta situación, según la Organización Internacional de las Migraciones. Estas muertes se suman a las más de 5.000 personas que fallecieron el año pasado en las mismas circunstancias en el Mediterráneo. Por esta razón, la asociación cree que un cambio en las políticas migratorias es muy necesario. “Como se ha demostrado, el enfoque securitario no funciona; es más, es una auténtica aberración. Son necesarias unas nuevas políticas migratorias.”

Un grupo de inmigrantes es rescatado en las aguas del Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)
Un grupo de inmigrantes es rescatado en las aguas del Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)

También son muchas las personas que luchan para que esto deje de ocurrir, aunque a veces su labor no consiga una gran difusión. Pero cuando el protagonista de uno de estos tristes sucesos es un niño, como Samuel, que tenía entre 5 y 7 años, se disparan todas las alarma y aumentan las voces que se se suman a las críticas contra las políticas fronterizas.
Por tanto, quizá tenga razón el alcalde de Barbate. Quizá, a veces, es necesario poner nombre a estas tragedias humanas para concienciar a la sociedad, para recordarles que las vidas perdidas en nuestras costas pertenecen a seres humanos con historias propias, con ilusiones, con aspiraciones de conseguir lo que muchos de los que viven en el llamado primer mundo dan por hecho: una vida en paz.

Continúa leyendo: La valentía de ser migrante

La valentía de ser migrante

María Hernández

La globalización que experimenta la sociedad de hoy en día ha hecho que vivamos con normalidad la mezcla de culturas, de razas, de religiones y de nacionalidades en un mismo lugar, algo que era impensable hace tan solo unas décadas. Pero lo que no ha cambiado en absoluto es la valentía de todos aquellos que, sea por el motivo que sea, dejan su país para empezar una nueva vida en otro lugar.
Las facilidades que ofrecen el transporte y los medios de comunicación actuales facilitan la decisión a todas aquellas personas que deciden superar los obstáculos que supone establecerse en un nuevo país. Sin embargo, también hay otros muchos migrantes a los que no les queda otra opción, pues la falta de trabajo o, lo que es peor, la guerra, el hambre y la enfermedad hacen insostenible la vida en su tierra de origen.

La valentía de ser migrante
Una mujer lleva a su hija a través de una playa de la isla griega de Lesbos a la que acaban de llegar. (Foto- Fotis Plegas G: Reuters)

La Organización Internacional para las Migraciones define a un migrante como “la persona que se muda o se ha mudado cruzando una frontera internacional o dentro de un Estado lejos de su habitual lugar de residencia, sin importar el estado legal de la persona, si el movimiento es voluntario o involuntario, cuáles son las causas del movimiento o la duración de la estancia”.
A todas estas personas, sin importar de dónde vengan o hacia dónde se dirijan, está dedicado el Día Internacional del Migrante. Y es tanta la importancia de esta forma de vida que personalidades del mundo de la política y del arte le dedican a menudo discursos, versos, canciones e incluso novelas.

Políticos divididos

Con opiniones muy variopintas, políticos de todo el mundo han hablado sobre la migración, sobre sus consecuencias, sobre su porqué, sobre quienes la protagonizan. Si bien es cierto que en la mayoría de ocasiones se trata este tema en su relación con la economía, hay que recordar siempre que, tanto inmigrantes como emigrantes, son mucho más que simples números.
Franklin D. Roosevelt, por ejemplo, trataba de recordar a los ciudadanos estadounidenses que a todos nos toca de cerca el tema de la inmigración : “Recordad, recordad siempre, que todos nosotros, y tú y yo especialmente, descendemos de inmigrantes”.
Descendiente directo de inmigrantes, Barack Obama también ha defendido a aquellos valientes que buscan una vida mejor en su país: “Nuestro camino no está completo hasta que encontremos una mejor forma de dar la bienvenida a los inmigrantes luchadores y esperanzados que aún ven América como la tierra de la oportunidad”.

La valentía de ser migrante 1
Una pareja se despide en la estación de tren de Beijing. (Foto: Jason Lee/Reuters)

Pero, por desgracia, no todo son buenas palabras. También hay quien se centra en controlar la entrada en sus países de aquellos que buscan ayuda, que buscan huir del desempleo, de sueldos más que insuficientes, o incluso de guerras y muertes, que en lo que realmente supone llevar una vida así.

“Recordad, recordad siempre, que todos nosotros, y tú y yo especialmente, descendemos de inmigrantes”

Una muestra de esto es la opinión de Ronald Reagan, que dijo que “una nación que no puede controlar sus fronteras no es una nación”. Mucho más cercano, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha protagonizado algunos de los discursos más racistas de la política actual: “Cuando México envía a su gente, no están enviando lo mejor […]. Traen drogas. Traen crimen. Son violadores…Y algunos, asumo, son buena gente”.

La migración en libros y canciones

Por suerte, el mundo del arte es mucho más amable y, sobre todo, parece estar más concienciado con las dificultades que supone cualquier tipo de migración. Como experiencias propias o intentando ser la voz de otros, novelistas, poetas y cantantes nos trasladan con sus mejores palabras las sensaciones, emociones y vivencias que supone vivir en un país que no es el tuyo.
Federico García Lorca escribió ‘Poeta en Nueva York’ durante su estancia en esta ciudad, y sus líneas, escritas desde el punto de vista de un inmigrante, muestran su dura crítica hacia la sociedad norteamericana: “No hay más que un millón de herreros forjando cadenas para los niños que han de venir. No hay más que un millón de carpinteros que hacen ataúdes sin cruz. No hay más que un gentío de lamentos que se abren las ropas en espera de la bala”.

La valentía de ser migrante 2
Dos hermanas se despiden en el aeropuerto de la Habana, Cuba (Foto: Ramon Espinosa/AP)

El escritor portugués José Saramago también quiso recordar a todos sus lectores, como ya hizo Franklin D.Roosevelt con los ciudadanos de Estados Unidos, que la migración no nos queda lejos a ninguno: “Deja a aquel que no tenga una simple mota de migración para mancillar su escudo familiar que lance la primera piedra… si tú no migraste, tu padre lo hizo, y si tu padre no necesitó moverse de un lugar a otro, entonces fue solo porque tu abuelo antes no tuvo más opción que irse, que poner su antigua vida detrás de él y salir a buscar el pan que su propia tierra le denegó”. Este fragmento obtenido de su obra póstuma ‘El último cuaderno’, resume lo que muchos saben y no quieren reconocer, y es que sus antepasados también fueron migrantes.
Más positivo es John Lennon en su canción ‘Imagine’, donde se imagina un mundo sin fronteras, sin países, donde todos fuéramos iguales, donde existiera la paz real. “Imagina que no hay países, no es difícil de hacer. Nada por lo que matar o morir. Sin religión, también. Imagina a toda la gente, viviendo la vida en paz”, dice esta canción convertida en todo un símbolo a favor de la fraternidad y de un mundo en paz.

En primera persona

Pero sin duda, las citas más emotivas sobre la migración son las de aquellos que lo han vivido en primera persona. Son los testimonios de quienes han tenido que dejar su país, su familia, sus amigos, los que de verdad despiertan nuestras emociones. No importa si el personaje es real o ficticio, estas historias de superación consiguen llamar nuestra atención.
“Así que aquí estás, demasiado extranjero para casa, demasiado extranjero para aquí. Nunca suficiente para ambos”. Estas palabras de la poeta Ijeoma Umebinyuo describen a la perfección cómo se siente una persona que se encuentra a medio camino entre dos lugares, diferente de la gente de su país, pero también demasiado diferente en su nuevo hogar.

La valentía de ser migrante 3
Un avión sobrevuela Nevada. (Foto: Brando.N/ Flickr)

Aunque este sentimiento no es nada comparado con el dolor de tener que dejarlo todo atrás. “Dices adiós a tu país, tu gente, tu casa, tus amigos, tu familia. A todo lo que conocías. Lloras durante todo el vuelo”. La activista Arnesa Buljusmic-Kustura, que narra la experiencia de vida de los refugiados en Estados Unidos, describe con estas palabras lo difícil de abandonar todo aquello que conforma tu vida.

“¿Sabes lo que es un acento extranjero? Es un signo de valentía”

También describe este dolor la joven poeta canadiense Rupi Kaur en su libro ‘Milk and Honey’ (Leche y miel): “No tienen ni idea de lo que es perder tu hogar con el riesgo de nunca encontrar un hogar otra vez, tener tu vida entera dividida entre dos tierras y convertirte en un puente entre dos países”.
Vengan de donde vengan o vayan a donde vayan, lo importante de la migración son las personas, sus vidas, sus historias, sus sentimientos y sus luchas. Porque, como dice la abogada y escritora Amy Chua: “¿Sabes lo que es un acento extranjero? Es un signo de valentía”.

Continúa leyendo: Cataluña para los catalanoparlantes

Cataluña para los catalanoparlantes

Ricardo Dudda

Foto: Bernat Armangue
AP

El debate lingüístico en Cataluña nunca ha tenido que ver con la lengua, sino con la cultura.
Un ejemplo es una frase como “Cataluña es el catalán”, que se ha usado en los debates
sobre la inmersión lingüística esta semana y que difícilmente puede defenderse como una
idea liberal (lo digo porque quien la ha usado es un liberal socialdemócrata, y porque un
partido progresista como el PSC es un gran defensor del monolingüismo en la escuela).

La defensa de una sola lengua en una sociedad plurilingüe va contra el pluralismo liberal, y
en cierto modo recoge el argumentario nacionalista, que considera la lengua uno de los
hechos diferenciales. Para los clásicos nacionalistas, como Herder, la lengua refleja un
modo de pensar y una forma de ser. La lengua es la esencia del nacionalismo: una nación
para cada lengua.

Uno puede usar argumentos pragmáticos para defender la inmersión lingüística, como la
idea de que es una manera de elevación social (los castellanoparlantes catalanes tienen
mayores cifras de fracaso escolar que los catalanoparlantes). También se suele decir que la
inmersión es el gran consenso de la sociedad catalana, pero un estudio de Roberto Gravia y
Andrés Santana muestra que es falso: “existe un alto nivel de consenso sobre el modelo
lingüístico de las escuelas, pero el rasgo definitorio de dicho consenso es la pluralidad
lingüística, no la posición hegemónica de ninguna de ellas: los votantes de todos los
partidos coinciden en que al menos un 28% de las clases deben ser en catalán, un 25 % en
inglés, y un 20 % en castellano; y difieren en cómo debe impartirse el 27% restante de
horas.” Gravia y Santana afirman que “la sociedad catalana está muy lejos del amplio
consenso a favor de la inmersión lingüística, que más parece ser un mantra que reflejo de
las preferencias de la sociedad catalana”.

Al defender el modelo monolingüe se defiende la idea nacionalista de que la lengua catalana
ha de preservarse per se, sin importar su número de hablantes (son más los
castellanoparlantes en Cataluña que los catalanoparlantes). La lengua se defiende porque es
un bien en sí mismo. De ahí a preservarla para que no se contamine de otras lenguas (que
es lo que hacen las lenguas y así es como se forman) hay muy poco.

Esto crea situaciones difícilmente explicables, como explica Félix Ovejero: “que la lengua
mayoritaria y común en Cataluña sea el castellano y que sin embargo no sea la que
proporciona identidad nos lleva a situaciones conceptualmente complicadas”. La lengua va
antes que la ciudadanía. Es un argumento nacionalista. Al defender la lengua se defiende
una especie de esencia y cultura inmutable. Es una lógica peligrosa, que los más radicales
han usado para defender su idea de “Cataluña para los catalanes”.

Continúa leyendo: Las miserables condiciones con las que los agentes combaten el narcotráfico en Cádiz

Las miserables condiciones con las que los agentes combaten el narcotráfico en Cádiz

Jorge Raya Pons

Foto: Ministerio de Interior

El pasado 18 de febrero saltó una noticia en los periódicos y las redes: la Policía intervino cuatro toneladas de hachís en el Campo de Gibraltar, comarca gaditana ubicada a 15 kilómetros de suelo africano en su punto más estrecho, y detuvo a 16 personas. La operación se celebró como un éxito y el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, visitó la zona un día después del anuncio para estrechar la mano de los agentes y convocar a los medios.

Allí, en la costa de Cádiz y con el mar a sus espaldas, informó a los periodistas sobre los recursos incautados –una estación de radar para controlar los movimientos físicos de los agentes, varios equipos de transmisiones, unos 100.000 euros en efectivo, tres escopetas, una pistola, dos embarcaciones neumáticas, dos tractores, 11 coches y dos motos– y celebró que en 2017 las intervenciones de cocaína aumentaron un 300%; las de hachís, un 40%. “Están desarrollando una gran labor”, felicitó a los agentes. “Debe quedar claro que esta no es una zona que va a estar dominada por los narcotraficantes. Esta es una zona donde el Estado de Derecho se impone y se va a combatir todo tipo de delincuencia. Van a tener la respuesta del Estado de Derecho”. Los sindicatos policiales recibieron el mensaje sin entusiasmo.

Las miserables condiciones con que los agentes combaten el narcotráfico en Cádiz 1
Zoido, en su visita el 19 de febrero a La Línea. | Foto: Ministerio de Interior

El narcotráfico se apodera de la costa gaditana. Las mafias ganan lentamente terreno, poder e influencia en el Campo de Gibraltar, particularmente en ciudades como la Línea de la Concepción –con algo más de 60.000 habitantes–, y lo hacen porque la Guardia Civil y la Policía Nacional no cuentan con los medios necesarios para combatirlos. La situación es particularmente alarmante si atendemos a que el 70% del hachís que entra en Europa lo hace por España y que Cádiz, por su proximidad con Marruecos –principal productor mundial de esta sustancia–, es el puerto de desembarco. Desde enero de 2017, se han incautado más de 183 toneladas de hachís y se ha detenido a 518 personas, según las cifras aportadas por Interior.

Estamos pidiendo al menos 500 agentes más de Guardia Civil [actualmente son 2.600, repartidos entre las comandancias de Cádiz y Algeciras; en la Policía Nacional, 2.200] para toda la provincia”, explica José Encinas, secretario general provincial de la AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles) en Cádiz. “Y no se trata únicamente de agentes uniformados. Necesitamos grupos de investigación, es donde se debe hacer el mayor esfuerzo: solo así se puede descabezar a las mafias y bandas de narcotráfico. Pedimos que se refuerce y que se implante un aumento en la plantilla y que haya una renovación de nuestro medios materiales. Tenemos medios muy obsoletos”.

“No puede ser que tengamos siete embarcaciones cargadas de droga y una sola patrullera para intentar interceptarlas”

Encinas explica que los cuerpos están desbordados, que el trabajo es inmenso: “Hay veces que solo llega una embarcación en todo el día. Hay días que tenemos 7 ú 8 embarcaciones –hasta 15– en una sola tarde, todas ellas pendientes de paralizar en costa. Por ejemplo, el otro día había siete embarcaciones pendientes de alijar y cada una tenía 3.000 kilos. Esto quiere decir que había 21.000 kilos pendientes de llegar a costa”. Para detectarlas, la Guardia Civil utiliza el sistema SIVE, que emplea una tecnología de cámaras, antenas y radares monitorizados desde tierra. El primer lugar donde se instauró fue en Cádiz y el portavoz argumenta que su tecnología se ha quedado antigua, que necesita una renovación: los narcotraficantes van varios pasos por delante.

“Y por otro lado”, continúa Encinas, “si los operarios del SIVE detectan embarcaciones en las cuales transportan droga, necesitan personal en tierra para su interceptación. En tierra y en mar. No puede ser que tengamos siete embarcaciones cargadas de droga y una sola patrullera en alta mar para intentar interceptarlas. Esa patrulla es insuficiente. Más si tenemos en cuenta que la potencia de los motores que llevan las patrulleras de la Guardia Civil es totalmente inoperativa respecto a la potencia de los motores con las que están dotados las embarcaciones de los traficantes. Puede haber hasta una diferencia de 10 nudos de velocidad máxima (18 kilómetros por hora)”.

Las miserables condiciones con que los agentes combaten el narcotráfico en Cádiz 2
La distancia entre la costa gaditana y el continente africano es de 14 kilómetros en sus puntos más cercanos. | Fuente: Google Maps

El agente Javier López Morales conoce bien estas limitaciones. El portavoz del SUP (Sindicato Unificado de Policía) en la Línea de la Concepción recorre todos los días su ciudad con el coche patrulla. Las historias del narcotráfico parecen lejanas, pensamos en México y Colombia y quizá Bolivia, pero están en nuestras costas. “Aquí hay una escalada de violencia”, dice López Morales, con un tono preocupado. “Cada vez hay que estar más atentos, cada vez hay que ir más prevenido. Ya no se limitan a huir cuando los interceptamos: se defienden, se enfrentan a nosotros. Nos sentimos en desventaja porque ellos son más y porque no tenemos medios”.

El 6 de febrero, una veintena de hombres encapuchados irrumpió en el hospital de la Línea para liberar a un narcotraficante detenido por la Policía Nacional tras una larga persecución de la que salió herido. Los encapuchados llegaron en varios todoterrenos, los aparcaron en la puerta del hospital, se abrieron paso en los corredores, buscaron al narco y finalmente lo encontraron en una sala de espera, escoltado por dos agentes. Los encapuchados lograron liberarlo, montarlo en uno de los todoterrenos y esconderlo en un lugar que se desconoce. Los agentes apenas lograron retener a uno de los colaboradores.

El 19 de febrero, a escasas horas de la visita de Zoido, tres encapuchados asaltaron a punta de pistola el depósito judicial de Conil de la Frontera para recuperar una lancha de tres motores y 12 metros de eslora embargada a otro narcotraficante de la zona. Ninguno de ellos fue detenido y siguen en paradero desconocido, igual que la lancha. El ministro sostuvo públicamente que la Policía Nacional y la Guardia Civil cuentan con los recursos para abordar el escenario, más allá de los casos recientes.

“El siguiente paso es que se lleven a un detenido de los calabozos de la comisaría”

“Es que estamos en total desventaja”, reitera López Morales. “La sensación es de abandono total. Cada vez que pedimos algo, nos dicen que tenemos los medios adecuados. Luego ocurren cosas como lo del hospital o apedreamientos a compañeros o embestidas a nuestros coches. Nos embisten y los vehículos que tenemos no son todoterreno. Cuando nos quejamos nos dicen que son casos aislados, cosas puntuales. No hacen nada. Nosotros nos vemos abandonados porque les estamos avisando y esto está yendo a más. El siguiente paso es que se lleven a un detenido de los calabozos de la comisaría…”.

Encinas comparte su preocupación con López Morales y dice que los narcotraficantes “están subiendo un escalón” en la violencia de sus actuaciones. “Hace unos años el trato que teníamos con los narcotraficantes era relativamente correcto: ellos hacían su trabajo y nosotros el nuestro”, añade el portavoz. “Pero hoy en día eso se ha superado. Por un lado, porque ahora las mercancías son 10 veces más grandes que antes y, por tanto, la cantidad que pueden perder es mayor. Y, por otro, porque ha cambiado la generación y esta es más violenta”.

“Hay que declarar esta comarca como una zona con singularidad, con un juzgado específico contra el narcotráfico”

La Línea de la Concepción es una de las ciudades más deprimidas de España y el paro supera el 33%. El tráfico de drogas y el contrabando de tabaco están profundamente arraigados en la economía local: es difícil cuantificar el número de familias que subsisten –directa o indirectamente– por este negocio y la aceptación es notoria: se comprueba, en muchas ocasiones, en la propia forma en que reciben a los policías. “Es mucha gente la que come de esto”, cuenta López Morales. “Está bastante integrado en la sociedad. Te das cuenta incluso cuando pones en internet la noticia de la detención de un traficante. Ves un montón de comentarios en contra. La gente lo defiende. Le dan una justificación. Hay más gente en esto de lo que creíamos. Hay un sector importante de la Línea que lo defiende y que lo apoya. Es un peligro”.

Hay razones, entonces, para comprender que el desaliento se extienda en las filas. “Hay una falta de motivación…”, lamenta López Morales. “En esta comisaría no tenemos un complemento territorial que compense estas condiciones de trabajo. Todos los compañeros se quieren ir de aquí. La gente que viene es porque vive cerca, porque es natural de Sevilla o Jerez. Es una comisaría de paso y salen volando en cuanto pueden. Tenemos un problema de fuga de funcionarios; siempre hay plazas descubiertas en el catálogo. Y es normal: se gana lo mismo en la Línea que en Estepona, y te digo que Estepona no tiene nada que ver con esto”.

Las particularidades del escenario provocan que muchos funcionarios soliciten el traslado. Sin embargo, no impiden que los entrevistados conserven la esperanza de revertir la situación. López Morales tiene soluciones muy asequibles, como conseguir un furgón policial con rejas y protecciones para los días de registros en las calles más peligrosas, y otras más ambiciosas, únicamente posibles con “mucha ayuda y atención” del Gobierno central. “Si se implicasen de verdad, crearían un juzgado especial para los casos de narcotráfico”, dice. “Así agilizarían estos temas. Ahora mismo, los juzgados no dan abasto con todo lo que hay: narcotráfico, malos tratos, delincuencia común… Aquí hay muchísimo trabajo. No se iban a aburrir. Un juzgado especial despejaría mucho”.

Las miserables condiciones con que los agentes combaten el narcotráfico en Cádiz 3
La Línea de la Concepción, vista desde el Peñón de Gibraltar. | Foto: Jon Nazca/Reuters

Encinas sostiene que esta medida sería decisiva. “Hay que declarar esta comarca como una zona con singularidad, con un juzgado específico contra el narcotráfico para que no haya estas dilaciones por la carga de trabajo”, dice el portavoz. “Es que por estas dilaciones, a menudo, el narcotraficante queda absuelto o con penas muy bajas”.

Hace unas semanas, en el mes de diciembre, se produjo uno de los hechos más llamativos: la defensa del narcotraficante Abdellah El Haj Sadek –conocido con el apodo de Messi– negoció su libertad provisional con el fiscal jefe de Algeciras y llegó a un acuerdo ventajoso: con el pago de 80.000 euros esquivaría temporalmente la celda. Unos días más tarde, como relata ABC, cenaba en una marisquería de Palomares junto a su familia.

Con todo, Encinas recuerda que en la lucha contra el narcotráfico, es decisivo conseguir un cambio social verdadero, que con la acción policial no basta: hay que lograr que el tráfico de drogas no sea únicamente reprobable desde un punto de vista ético, sino innecesario en términos económicos. “Hay que implantar unas medidas sociales en las que se impliquen todas las administraciones, locales y estatales”, concluye. “Hay que fortalecer los puestos de trabajo en la comarca”. Sus palabras cobran sentido si atendemos al contexto socioecónomico de la zona: con una tasa de desempleo por encima del 30%, los salarios que las mafias del narcotráfico ofrecen a los peones –tal y como informa el diario malagueño Sur– son tentadores: un aguador [informador para la organización] puede cobrar mensualmente entre 1.000 y 2.000 euros y un paquetero [colaborador en el desembarco en costa], entre 2.000 y 3.000 euros.

A tenor de las denuncias, The Objective contactó con el Ministerio de Interior para conocer su postura. No obtuvo respuesta.

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