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Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal

Cecilia de la Serna

Foto: SUSANA VERA
Reuters

Imagina que caminas tranquilamente por las calles de tu localidad y la policía te para para identificarte, sin razón aparente. Imagina que, al preguntar por qué te paran, la autoridad contesta sin miramientos que lo hace porque “eres negro”. Esto es el pan nuestro de cada día de ciudadanos y residentes en España, con independencia de su origen, su etnia, su condición social o administrativa. Esto se denomina ‘perfil étnico’ y es una práctica, además de racista e injustamente incriminatoria, ilegal. España sigue practicándola a día de hoy.

¿Qué es el perfil étnico?

La expresión ‘perfil étnico’ viene del inglés, ‘racial profiling’. Se define “el uso de perfiles étnicos” como el uso por parte de los agentes de la policía, seguridad, inmigración, o aduanas de generalizaciones y estereotipos basados en la raza, etnia, religión, o procedencia –y no en comportamientos individuales y pruebas objetivas– como fundamento de sospecha para dirigir actuaciones policiales de manera discriminatoria.

Este uso de perfiles étnicos se manifiesta a menudo en el criterio de la policía a la hora de decidir a quién parar para realizar identificaciones, interrogatorios, registros, e incluso a veces detenciones. También puede manifestarse en la extracción de información de bases de datos para identificar a posibles sospechosos terroristas, o en vigilancias selectivas y políticas antiradicalización.

El caso de Zeshan Muhammad

Hoy se ha presentado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (TEDH) una demanda contra el Estado Español por no tomar medidas efectivas contra las identificaciones policiales por perfil étnico. La demanda se basa en el caso de Zeshan Muhammad, vecino de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) desde que era niño y con permiso de residencia. Zeshan fue parado por un agente de la Policía Nacional en Barcelona el 29 de mayo de 2013. El policía admitió que no habría parado a una persona blanca y afirmó que lo hacía “¡porque eres negro, y punto!”, según relata la víctima. Además de soportar una discriminación descarada por parte de las autoridades, Zeshan tuvo que aguantar un episodio de violencia física y verbal -le llegaron a llamar “mono” en comisaría, según denuncia-.

Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal
Imagen: Daniel Santo / SOS Racisme

El pasado mes de noviembre, el Tribunal Constitucional no admitió a trámite el caso de Zeshan por considerarlo “no relevante”, a pesar de que en el recurso se alegaba que las identificaciones por perfil étnico violan la Constitución, normas internacionales vinculantes para España y que esta práctica policial discriminatoria afecta a miles de personas en nuestro país. El propio el Tribunal Constitucional, con su jurisprudencia, ha facilitado y otorgado legitimad a estas violaciones sistemáticas de derechos humanos, como así han reconocido instituciones del Consejo de Europa, según apunta la organización SOS Racisme Catalunya en un comunicado.

Con el apoyo de SOS Racisme Catalunya y Open Society Justice Initiative, Zeshan lleva adelante este litigio estratégico ante el TEDH. Lo hace con el objetivo no sólo de que se reconozca la violación de sus derechos y obtener reparaciones, sino también de poner fin a esta práctica policial discriminatoria que sufre una importante parte de la población en España: todas aquellas personas no blancas.

Los precedentes de la lucha contra el perfil étnico en España

En el año 2001, el Tribunal Constitucional se enfrentó ya a una denuncia similar presentada por Rosalind Williams y sentenció que era legítimo y legal identificar a personas no blancas pues “lo normal es que las personas de nacionalidad española sean blancas“, esgrimió. Rosalind es todo un icono de lucha contra el perfil étnico. Española de procedencia norteamericana, concretamente nacida en Nueva Orleans, Rosalind tuvo que enfrentarse con las autoridades de este país por haber recibido un trato discriminatorio por parte de la policía.

A pesar de que obtuvo la nacionalidad allá por 1969, en 1992 unos agentes de policía no creyeron posible que Rosalind fuera española. El 6 de diciembre de ese año fue objeto de una identificación policial en la estación de trenes de Valladolid, mientras viajaba con su familia. Esta medida de identificación no fue efectuada a ninguna otra persona que se encontrara en aquel lugar en ese momento, por lo que Rosalind entendió que la paraban por el color de su piel.

Parad de pararme: el perfil étnico en España es ilegal 1
Imagen: Daniel Santo / SOS Racisme

Tras una intensa lucha por obtener justicia, el TC falló en su contra. En respuesta a esta decisión judicial, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, al que se dirigió la Rosalind, dictaminó que esta práctica es discriminatoria e ilegal e instaba al estado español a erradicarla. Esta reprimenda de la ONU a España llenó de ilusión a activistas pro Derechos Humanos: era imposible que volviera a haber una sentencia igual. Sin embargo, el TC no aprovechó la oportunidad histórica que le dio el caso del joven Zeshan Muhammad para dictar un fallo que, en cumplimiento con el mandato de la ONU, estableciese que el perfil étnico es ilegal por constituir una discriminación racista. Por todas estas razones, según las asociaciones que dan apoyo a Zeshan, la sentencia del TC supuso “un menosprecio a las víctimas de estas prácticas policiales discriminatorias y una decisión incalificable en un Tribunal Constitucional que se supone protege los derechos fundamentales”.

A raíz de esta nueva demanda ante el TEDH, varias asociaciones de Derechos Humanos han lanzado la campaña #ParadDePararme, a través de la cual los usuarios pueden contar sus experiencias en primera persona y apoyar a las víctimas del perfil étnico.

En un tiempo en que la xenofobia, el racismo y todo tipo de formas de exclusión a las minorías es un mal en auge, las autoridades no pueden dar alas a los comportamientos discriminatorios con su propio ejemplo. La policía está para proteger a los ciudadanos, no para incriminarlos sin pruebas, sea cual sea el color de su tez. El perfil étnico es una práctica ilegal que debe ser erradicada de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

El Aylan español que ha pasado desapercibido

María Hernández

Creen que se llama Samuel y que venía con su madre desde el Congo, huyendo de los horrores del conflicto armado que sufre el país africano. Su historia se parece a la de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que murió ahogado en septiembre de 2015. La diferencia entre estos dos casos es que la imagen de Aylan, tendido en la playa con su camiseta roja y el pantalón azul mientras las olas acariciaban su pequeño cuerpo inerte, protagonizó las portadas de medio mundo, removiendo las conciencias de los políticos y poniendo de manifiesto las peligrosas condiciones a los que los refugiados se enfrentan al huir de las guerras en sus países de origen, y con el caso de Samuel ha ocurrido todo lo contrario. Su cuerpo en una playa del sur de España no ha sido fotografiado. Apenas se habla de él.
Activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado las políticas de seguridad que la Unión Europea impone en las fronteras y aseguran que hay muchos más casos como el de Aylan. Además, acusan a las autoridades de intentar ocultar el caso de este niño congoleño, cuya identidad aún no ha podido ser confirmada por las autoridades. Algunas asociaciones, como Andalucía Acoge, están llevando a cabo tareas de identificación para intentar contactar con los familiares.

Aylan Kurdi, un niño sirio de tres años, fue encontrado muerto en 2015. (Foto: Nilufer Demir/AP)
Aylan Kurdi, un niño sirio de tres años, fue encontrado muerto en 2015. (Foto: Nilufer Demir/AP)

Muestras de solidaridad escondidas

Otra organización, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), llevó a cabo el 31 de enero una concentración en la playa de Barbate (Cádiz), lugar donde apareció el cuerpo del niño, para mostrar su repulsa hacia las numerosas muertes que ocurren en nuestras fronteras. Sin embargo, la manifestación no tuvo toda la repercusión que ellos hubieran querido. Y es que es más fácil encontrar información sobre ella en los medios internacionales que en la propia prensa española. No se habló de ella cuando se convocó, pero tampoco cuando tuvo lugar.

“A veces hay que ponerle nombre y apellido a estas víctimas para darnos cuenta de que estamos hablando de vidas humanas”

El alcalde de Barbate, Miguel Molina, ha dicho que “a veces hay que ponerle nombre y apellido a estas víctimas para darnos cuenta de que estamos hablando de vidas humanas. Tenemos que poner fin a esto”. Pueblos como el suyo, y otros de la costa gaditana, viven en “primera línea” el drama de la inmigración. Para acabar con esta situación, el alcalde cree que es realmente necesario construir nuevas políticas internacionales.

Las playas de Barbate viven en primera línea el drama de la inmigración. (Foto: Anton Meres/Reuters)
Las playas de Barbate viven en primera línea el drama de la inmigración. (Foto: Anton Meres/Reuters)

“Hombres y mujeres debemos recordar a nuestros dirigentes la necesidad y obligatoriedad de poner a disposición de quienes más lo necesitan las herramientas oportunas para favorecer la igualdad de oportunidades y el adecuado desarrollo de cada vida”. Así explicaba Miguel Molina la necesidad de estas concentraciones y manifestaciones solidarias, añadiendo que “queremos decir basta a los políticos retrógrados que impiden la libertad de desplazamiento a cualquier país, basta a los políticos retrógrados que impiden el acogimiento de personas en cualquier país, basta a las diferencias de origen, raza, sexo, religión, condición social, basta a la pobreza de unos para proporcionar riquezas a otros, basta, basta, basta”.
Así, el Ayuntamiento de Barbate fue el escenario de una concentración solidaria en la que la población de la localidad se sumó a la lucha contra las condiciones que llevan a la muerte de tantos inmigrantes, que se juegan la vida por el simple hecho de querer una vida mejor. Los vecinos fueron convocados por el propio Consistorio y a ella acudieron también miembros de su gobierno y de la oposición.

Vidas perdidas

El pequeño, al que algunas organizaciones llaman Samuel, fue encontrado sin vida en la playa de Barbate por un viandante, y todo apunta a que viajaba en una de las dos pateras que el pasado día 13 de enero intentaron cruzar el Estrecho desde Tánger. En ellas viajaban 21 personas. Una de las pateras apareció el mismo día, con siete supervivientes y tres fallecidos. La otra, en la que viajaban 11 personas, nunca llegó a aparecer. Samuel y su madre, que también falleció, viajaban en esta patera.

Un grupo de inmigrantes espera a ser rescatado en el Mar Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)
Un grupo de inmigrantes espera a ser rescatado en el Mar Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)

“No sabemos cuántos Aylans, cuántos Samueles, cuántos hombres y mujeres hay en el fondo del mar sin que su familia sepa nada de ellos. Todos tienen una vida y una historia que Europa no puede ningunear”, lamenta la APDHA. “Están huyendo de guerras, de situaciones de miseria, de hambre, de explotación y Europa sigue cerrada como una fortaleza ante ellos”, afirman.

“No sabemos cuántos Aylans, cuántos Samueles, cuántos hombres y mujeres hay en el fondo del mar sin que su familia sepa nada de ellos”

Como bien dicen, son muchas las personas que pierden la vida al tratar de huir de situaciones extremas, de guerras, del hambre. Concretamente, 246 personas han muerto en lo que llevamos de año en esta situación, según la Organización Internacional de las Migraciones. Estas muertes se suman a las más de 5.000 personas que fallecieron el año pasado en las mismas circunstancias en el Mediterráneo. Por esta razón, la asociación cree que un cambio en las políticas migratorias es muy necesario. “Como se ha demostrado, el enfoque securitario no funciona; es más, es una auténtica aberración. Son necesarias unas nuevas políticas migratorias.”

Un grupo de inmigrantes es rescatado en las aguas del Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)
Un grupo de inmigrantes es rescatado en las aguas del Mediterráneo. (Foto: Emilio Morenatti/AP)

También son muchas las personas que luchan para que esto deje de ocurrir, aunque a veces su labor no consiga una gran difusión. Pero cuando el protagonista de uno de estos tristes sucesos es un niño, como Samuel, que tenía entre 5 y 7 años, se disparan todas las alarma y aumentan las voces que se se suman a las críticas contra las políticas fronterizas.
Por tanto, quizá tenga razón el alcalde de Barbate. Quizá, a veces, es necesario poner nombre a estas tragedias humanas para concienciar a la sociedad, para recordarles que las vidas perdidas en nuestras costas pertenecen a seres humanos con historias propias, con ilusiones, con aspiraciones de conseguir lo que muchos de los que viven en el llamado primer mundo dan por hecho: una vida en paz.

La valentía de ser migrante

María Hernández

La globalización que experimenta la sociedad de hoy en día ha hecho que vivamos con normalidad la mezcla de culturas, de razas, de religiones y de nacionalidades en un mismo lugar, algo que era impensable hace tan solo unas décadas. Pero lo que no ha cambiado en absoluto es la valentía de todos aquellos que, sea por el motivo que sea, dejan su país para empezar una nueva vida en otro lugar.
Las facilidades que ofrecen el transporte y los medios de comunicación actuales facilitan la decisión a todas aquellas personas que deciden superar los obstáculos que supone establecerse en un nuevo país. Sin embargo, también hay otros muchos migrantes a los que no les queda otra opción, pues la falta de trabajo o, lo que es peor, la guerra, el hambre y la enfermedad hacen insostenible la vida en su tierra de origen.

Una mujer lleva a su hija a través de una playa de la isla griega de Lesbos a la que acaban de llegar. (Foto:  Fotis Plegas G/ Reuters)
Una mujer lleva a su hija a través de una playa de la isla griega de Lesbos a la que acaban de llegar. (Foto: Fotis Plegas G/ Reuters)

La Organización Internacional para las Migraciones define a un migrante como “la persona que se muda o se ha mudado cruzando una frontera internacional o dentro de un Estado lejos de su habitual lugar de residencia, sin importar el estado legal de la persona, si el movimiento es voluntario o involuntario, cuáles son las causas del movimiento o la duración de la estancia”.
A todas estas personas, sin importar de dónde vengan o hacia dónde se dirijan, está dedicado el Día Internacional del Migrante. Y es tanta la importancia de esta forma de vida que personalidades del mundo de la política y del arte le dedican a menudo discursos, versos, canciones e incluso novelas.

Políticos divididos

Con opiniones muy variopintas, políticos de todo el mundo han hablado sobre la migración, sobre sus consecuencias, sobre su porqué, sobre quienes la protagonizan. Si bien es cierto que en la mayoría de ocasiones se trata este tema en su relación con la economía, hay que recordar siempre que, tanto inmigrantes como emigrantes, son mucho más que simples números.
Franklin D. Roosevelt, por ejemplo, trataba de recordar a los ciudadanos estadounidenses que a todos nos toca de cerca el tema de la inmigración : “Recordad, recordad siempre, que todos nosotros, y tú y yo especialmente, descendemos de inmigrantes”.
Descendiente directo de inmigrantes, Barack Obama también ha defendido a aquellos valientes que buscan una vida mejor en su país: “Nuestro camino no está completo hasta que encontremos una mejor forma de dar la bienvenida a los inmigrantes luchadores y esperanzados que aún ven América como la tierra de la oportunidad”.

Una pareja se despide en la estación de tren de Beijing. (Foto: Jason Lee / Reuters)
Una pareja se despide en la estación de tren de Beijing. (Foto: Jason Lee / Reuters)

Pero, por desgracia, no todo son buenas palabras. También hay quien se centra en controlar la entrada en sus países de aquellos que buscan ayuda, que buscan huir del desempleo, de sueldos más que insuficientes, o incluso de guerras y muertes, que en lo que realmente supone llevar una vida así.

“Recordad, recordad siempre, que todos nosotros, y tú y yo especialmente, descendemos de inmigrantes”

Una muestra de esto es la opinión de Ronald Reagan, que dijo que “una nación que no puede controlar sus fronteras no es una nación”. Mucho más cercano, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha protagonizado algunos de los discursos más racistas de la política actual: “Cuando México envía a su gente, no están enviando lo mejor […]. Traen drogas. Traen crimen. Son violadores…Y algunos, asumo, son buena gente”.

La migración en libros y canciones

Por suerte, el mundo del arte es mucho más amable y, sobre todo, parece estar más concienciado con las dificultades que supone cualquier tipo de migración. Como experiencias propias o intentando ser la voz de otros, novelistas, poetas y cantantes nos trasladan con sus mejores palabras las sensaciones, emociones y vivencias que supone vivir en un país que no es el tuyo.
Federico García Lorca escribió ‘Poeta en Nueva York’ durante su estancia en esta ciudad, y sus líneas, escritas desde el punto de vista de un inmigrante, muestran su dura crítica hacia la sociedad norteamericana: “No hay más que un millón de herreros forjando cadenas para los niños que han de venir. No hay más que un millón de carpinteros que hacen ataúdes sin cruz. No hay más que un gentío de lamentos que se abren las ropas en espera de la bala”.

In this photo taken Jan. 30, 2013, Amalia Reigosa, hugs her sister Jaynet goodbye at the Jose Marti International Airport in Havana, Cuba, before her trip to Milan, Itlay. Reigosa was one of the first Cubans to take advantage of a travel reform that went into effect a year ago this week, when the government scrapped an exit visa requirement that for five decades had made it difficult for most islanders to go abroad. (AP Photo/Ramon Espinosa)
Dos hermanas se despiden en el aeropuerto de la Habana, Cuba (Foto: Ramon Espinosa/ AP)

El escritor portugués José Saramago también quiso recordar a todos sus lectores, como ya hizo Franklin D.Roosevelt con los ciudadanos de Estados Unidos, que la migración no nos queda lejos a ninguno: “Deja a aquel que no tenga una simple mota de migración para mancillar su escudo familiar que lance la primera piedra… si tú no migraste, tu padre lo hizo, y si tu padre no necesitó moverse de un lugar a otro, entonces fue solo porque tu abuelo antes no tuvo más opción que irse, que poner su antigua vida detrás de él y salir a buscar el pan que su propia tierra le denegó”. Este fragmento obtenido de su obra póstuma ‘El último cuaderno’, resume lo que muchos saben y no quieren reconocer, y es que sus antepasados también fueron migrantes.
Más positivo es John Lennon en su canción ‘Imagine’, donde se imagina un mundo sin fronteras, sin países, donde todos fuéramos iguales, donde existiera la paz real. “Imagina que no hay países, no es difícil de hacer. Nada por lo que matar o morir. Sin religión, también. Imagina a toda la gente, viviendo la vida en paz”, dice esta canción convertida en todo un símbolo a favor de la fraternidad y de un mundo en paz.

En primera persona

Pero sin duda, las citas más emotivas sobre la migración son las de aquellos que lo han vivido en primera persona. Son los testimonios de quienes han tenido que dejar su país, su familia, sus amigos, los que de verdad despiertan nuestras emociones. No importa si el personaje es real o ficticio, estas historias de superación consiguen llamar nuestra atención.
“Así que aquí estás, demasiado extranjero para casa, demasiado extranjero para aquí. Nunca suficiente para ambos”. Estas palabras de la poeta Ijeoma Umebinyuo describen a la perfección cómo se siente una persona que se encuentra a medio camino entre dos lugares, diferente de la gente de su país, pero también demasiado diferente en su nuevo hogar.

Un avión sobrevuela Nevada. (Foto: Brando.n/ Flickr)
Un avión sobrevuela Nevada. (Foto: Brando.n/ Flickr)

Aunque este sentimiento no es nada comparado con el dolor de tener que dejarlo todo atrás. “Dices adiós a tu país, tu gente, tu casa, tus amigos, tu familia. A todo lo que conocías. Lloras durante todo el vuelo”. La activista Arnesa Buljusmic-Kustura, que narra la experiencia de vida de los refugiados en Estados Unidos, describe con estas palabras lo difícil de abandonar todo aquello que conforma tu vida.

“¿Sabes lo que es un acento extranjero? Es un signo de valentía”

También describe este dolor la joven poeta canadiense Rupi Kaur en su libro ‘Milk and Honey’ (Leche y miel): “No tienen ni idea de lo que es perder tu hogar con el riesgo de nunca encontrar un hogar otra vez, tener tu vida entera dividida entre dos tierras y convertirte en un puente entre dos países”.
Vengan de donde vengan o vayan a donde vayan, lo importante de la migración son las personas, sus vidas, sus historias, sus sentimientos y sus luchas. Porque, como dice la abogada y escritora Amy Chua: “¿Sabes lo que es un acento extranjero? Es un signo de valentía”.

7 destinos rurales para huir de la ciudad

Redacción TO

Foto: DAMIR SAGOLJ
Reuters

Contaminación, aglomeraciones, tráfico, estrés. La rapidez de las ciudades no se va de vacaciones, pero sus habitantes sí pueden. Irse al pueblo es una opción socorrida: ver a la familia y los amigos de toda la vida, rememorar la infancia y, sobre todo, tener alojamiento gratis son solo tres de los atractivos que ofrece esta opción. Pero ¿qué pueden hacer aquellos que han nacido en ciudad y no tienen pueblo al que ir? No entrar en pánico es el primer paso. El segundo, tomar buena nota de los siete destinos propuestos a continuación.

O Cebreiro, Lugo

7 destinos rurales para escapar de la ciudad
Las características pallozas de O Cebreiro. | Imagen: santiagoturismo.com

Estamos en el año 2017 después de Jesucristo. Toda Galicia está ocupada por los turistas… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles gallegos resiste todavía y siempre al invasor. Se trata de O Cebreiro, en el municipio de Pedrafita do Cebreiro, y todavía conserva tesoros arquitectónicos prerromanos, sus pallozas, herencia celta de esta localidad que, al no tener costa, no tiene tanto volumen de turistas. El grueso de los visitantes lo forman las personas que realizan el Camino de Santiago, ya que esta localidad forma parte de la ruta de Roncesvalles. La ausencia de playas, eso sí, queda compensada con las vistas a la Sierra del Courel.

Luarca, Asturias

7 destinos rurales para huir de la ciudad
Vista del puerto marítimo de Luarca. | Foto: turismoasturias.es

Atravesada por el río Negro, Luarca ofrece, como localidad asturiana que es, mar, campo y montaña en el mismo paquete. Luarca forma parte del municipio de Valdés, que cuenta con una de las playas más vistosas de toda la costa cantábrica, la de Barayo. El arenal forma, junto a las dunas y acantilados que lo rodean, la Reserva Natural Parcial de Barayo. Además, Luarca tiene el privilegio de ser la localidad que vio nacer a dos de los españoles más célebres del siglo XX: el ganador del Nobel de Medicina Severo Ochoa y el doble ganador del premio Oscar Gil Parrondo.

Foz de Arbayún, Navarra

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Vista aérea del cañón. | Foto: Wikimedia Commons

Este cañón de unos seis kilómetros de longitud llega a los 400 metros de profundidad y a la completa verticalidad. Un paraje de vértigo taladrado durante siglos por el río Salazar, supone uno de los paisajes más explosivos y singulares de toda la península Ibérica. Esta Reserva Natural navarra tiene, además, uno de los ecosistemas de aves más ricos y diversos de España. Desde los característicos buitres leonados hasta las águilas reales pasando por los quebrantahuesos.

Puerto Lápice, Ciudad Real

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Plaza de la Constitución de Puerto Lápice. | Foto: Ciudad-real.es

“Autores hay que dicen que la primera aventura que le avino [a don Quijote] fue la de Puerto Lápice”, dejó escrito Miguel de Cervantes en el segundo capítulo de la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. El autor no vuelve a referirse a la localidad en ningún otro pasaje de la novela, así que el lector se queda con el misterio de saber qué ocurrió en Puerto Lápice, pero este pueblo forma parte de la ruta del Quijote. Con una plaza de la Constitución típicamente castellana y unos molinos de inconfundible sabor manchego, Puerto Lápice es uno de los destinos rurales más interesantes de Castilla-La Mancha.

Alcántara, Cáceres

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Puente romano de Alcántara. | Foto: Efe

Con un puente romano de la época del emperador Trajano que atraviesa el río Tajo en impecable estado de conservación, este municipio extremeño limita al oeste con Portugal, lo cual permite que el viajante se pueda dar una escapada (dentro de la escapada) para aprovechar y conocer tierras lusas. Además de la construcción que ha dado nombre al pueblo (‘Alcántara’ viene de ‘Al Qantarat’, que en árabe significa ‘El puente’), la localidad extremeña es famosa también por el Conventual de San Benito. En uno de sus elementos más reconocibles, la galería porticada de Carlos V, se celebra anualmente el Festival de Teatro Clásico de Alcántara.

Culla, Castellón

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Paisaje fluvial de Culla. | Foto: Turismodecastellon.com

Recorrer sus callejuelas rodeadas de pequeños edificios de piedra típicamente castellonenses, hacer senderismo por sus prados bañados por los ríos Monleón y Mollinel, hacer una excursión por las cuevas del parque minero del Maestrat… Este pueblo medieval del interior de la Comunidad Valenciana ofrece naturaleza, tradición y descanso sin el bullicio turístico de otras localidades de la autonomía, como Denia o Peñíscola.

Zuheros, Córdoba

7 destinos rurales para huir de la ciudad 5
Castillo medieval de Zuheros. | Foto: Zuheros.es

Con su castillo medieval de origen incierto y su famosa Cueva de los muerciélagos, declarada Bien de Interés Cultural en 1985, Zuheros es uno de los destinos andaluces todavía por descubrir para el resto de España. Sin el ajetreo ni el bullicio de los pueblos de la costa andaluza pero con una arquitectura inequívocamente sureña, Zuheros se levanta sobre uno de los mayores tesoros montañosos de España: la Cordillera Subbética.

La historia en imágenes de la lucha LGTB tras el franquismo

Jorge Raya Pons

Foto: FELGTB

Los años oscuros no quedan tan lejos. En marzo de 1976, el valenciano Antonio Ruiz, de 18 años, fue detenido y encarcelado durante 94 días después de que un juez aplicara contra él la Ley de Peligrosidad Social. Se trataba de una legislación aprobada en 1970 por las Cortes franquistas para castigar aquellas conductas que se consideraban antisociales, y ser homosexual era una de ellas. Esta ley, que vino a sustituir la famosa Ley de Vagos y Maleantes ­–puesta en vigor en 1933 y reformada en 1954 para incluir a los homosexuales, igualándolos, por ejemplo, a los pederastas– contemplaba penas como el internamiento en prisión –unos 5.000 en ocho años– o el sometimiento a terapias de conversión, las cuales, para sorpresa general, siguen existiendo.

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Una máquina de electroshock empleada en los años 60. | Fuente: FELGTB

Antonio Ruiz es un símbolo de la persecución contra los homosexuales que se desató durante el franquismo y que dio sus últimos coletazos en los primeros años de la democracia; la ley sufrió varias reformas en los años siguientes –eliminando los artículos relativos a los actos de homosexualidad en 1979– y fue abolida definitivamente en 1995. En 2009, Antonio fue el primer indemnizado en España por haber entrado en prisión por ser homosexual. Le compensaron con 4.000 euros.

Tras salir de los tribunales, celebró enérgicamente la resolución del Gobierno español, entonces presidido por Rodríguez Zapatero. “Por fin somos ciudadanos de primera”, dijo. “España se ha convertido en el primer Estado del mundo que reconoce la represión a la que se vieron sometidos los homosexuales y les indemniza. Hemos empezado a recuperar la memoria histórica”. Queda para las próximas generaciones su ficha policial de 1976; en ella se puede leer con claridad que el motivo de su detención fue su condición sexual. No han pasado más que cuatro décadas desde entonces.

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Ficha policial de Antonio Ruiz, detenido por ser homosexual en 1976. | Fuente: FELGTB

Este viraje tan extraordinario que ha vivido España en menos de medio siglo solo se comprende desde la lucha que ejercieron activistas como Armand de Fluviá o Francesc Francino, quienes decidieron enfrentarse a la Ley de Peligrosidad Social aun a riesgo de sufrir la represión de la dictadura. “En aquella época, los gais éramos un peligro social, unos corruptores de menores, unos enfermos mentales, los peores pecadores y la escoria de la sociedad”, recuerda Armand, a sus 85 años, quien más adelante se convertiría en la primer homosexual en manifestarlo públicamente en televisión: fue en 1978, en el programa Vosté pregunta.

“Yo fundé el movimiento gay en 1970 con el MELH (Movimiento Español de Liberación Homosexual). Lo hacíamos todo en la clandestinidad, incluso un fanzine que enviábamos desde París. Lo hacía con mi amigo Francesc (Francino), que murió hace muchos años por el sida. El primer número salió en 1972 y se llamaba Aghoix, sacamos 18 números. Pasábamos la frontera con mucho pánico, con miedo a que nos viera la Policía o la Guardia Civil. Lo hacíamos de uno en uno y por la noche. Este fue el juego sagrado que se mantuvo hasta que Franco murió. Entonces ya salimos con una cosa más potente que es el FAGC (Frente de Liberación Gai de Cataluña)”.

Durante el franquismo apenas eran “unos 20” quienes luchaban desde la clandestinidad; en cuanto se fundó el FAGC, sostiene Armand, llegaron a ser cerca de 500.

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Un manifestante durante la primera marcha del Orgullo celebrada en Madrid, en 1978. | Fuente: FELGTB

Un nuevo país

El emerger del FAGC en la sociedad española fue decisivo; no se puede comprender la lucha LGTB en España sin atender a sus logros. El FAGC fue el punto de partida de todo un movimiento que había guardado silencio por demasiado tiempo y que fue una inspiración para otros territorios que encontraron en Cataluña un ejemplo. Sus principales exigencias fueron la abolición de la Ley de Peligrosidad y la legalización de las organizaciones activistas; la propia FAGC fue inscrita y legalizada en 1980.

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Durante el primer Orgullo celebrado en Madrid se reclamó la abolición de la Ley de Peligrosidad Social.

“Todos los partidos y sindicatos que salieron de la clandestinidad como nosotros nos apoyaron”, relata Armand. “Se fueron formando grupos en distintos sitios de España y empezó la lucha. Yo recuerdo que en 1976 vino a visitarme el iniciador del movimiento gay en Euskadi para ver cómo lo habíamos hecho aquí, en Cataluña. Luego vinieron desde Sevilla. Recuerdo que en 1977 publicamos el manifiesto del FAGC; aquello sirvió para el resto de grupos que fueron formándose en España”.

El resultado de este ímpetu se hizo visible en Barcelona con la primera marcha LGTB permitida por las autoridades en España; fue el 26 de junio de 1977 y recorrió las Ramblas al grito de “¡Amnistía!”. De acuerdo con las crónicas de la época, se congregaron en la emblemática vía cerca de 4.000 personas. La primera celebración del Orgullo en Madrid se convocó un año después.

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Dos hombres en el Orgullo madrileño de 1978. | Fuente: FELGTB
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El movimiento feminista tuvo protagonismo en el primer Orgullo de Madrid. | Fuente: FELGTB

“Del 75 al 80 fue un quinquenio de maravilla”, dice Armand, con entusiasmo. “Muerto Franco, se acabó la rabia. Tras tantos años de dictadura se levantó esa losa que había, la gente perdió el miedo. Todo era fantástico”.

Desde entonces las marchas se han sucedido en todo el país, especialmente en las grandes ciudades, y el fortalecimiento del movimiento desde los años 90 ha permitido dar voz también a los transexuales y a las lesbianas, que comenzaron a agruparse en colectivos feministas para reivindicar que se les diera la misma visibilidad que a los hombres homosexuales.

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Una niña, con la bandera del Orgullo pintada. | Fuente: FELGTB

La evolución de las reivindicaciones

La historia reciente del movimiento homosexual, tal y como se puede descubrir en la exposición Subversivas: 40 años de activismo LGTB en España –organizada por la Federación Española de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales–, es la muestra tangible de la evolución de la sociedad española desde la Transición hasta hoy, con todas sus etapas.

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Los activistas se movilizaron para concienciar a las autoridades sobre la gravedad del sida, que afectaba con dureza a la comunidad gay. | Fuente: FELGTB

Desde la lucha por la concienciación contra el sida, la principal preocupación de los colectivos LGTB en los 80, hasta la Ley de Matrimonio Homosexual (2005) o la Ley de Identidad de Género (2007), que permitió a cualquier persona a cambiar su nombre y sexo en el registro  sin necesidad de pasar por una operación.

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Pedro Zerolo, uno de los grandes activistas LGTB contemporáneos, junto a Toni Poveda y Bibiana Aído en 2008. | Fuente: FELGTB

Es una realidad que la transformación del país ha sido absoluta; en cuatro décadas, España se ha convertido en un referente mundial en la defensa de los derechos de la comunidad LGTB. Tanto es así que este año es Madrid la ciudad que acoge la fiesta internacional del Orgullo; durante dos semanas se espera recibir hasta tres millones de personas en la ciudad.

“Hemos alcanzado lo que muchos otros no han logrado”, sentencia Armand. “Realmente, ahora no tenemos ninguna discriminación. La lucha de los colectivos es ahora contra la homofobia. Tenemos leyes para ello y contemplan sanciones. Es cierto que hay gente medio loca que nos odia, pero no creo que sean demasiados”.

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Celebración del Europride en Madrid en 2007. | Fuente: FELGTB

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Foto de la manifestación del Orgullo en 2009. | Fuente: FELGTB

En cualquier caso, el activista barcelonés sostiene que todavía quedan algunas victorias pendientes: “Ahora hay que incidir en la enseñanza y en los medios de comunicación. Lo que tenemos que conseguir es que se hable desde la guardería hasta la universidad, que la televisión vaya dando ejemplos positivos desde la homosexualidad. Y detalles como el alquiler de vientres, algo que aquí en España todavía no se permite, pero que parece que está al caer”.

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