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Pedro Duque: "La ingravidez es una sensación que da mucha paz"

Rodrigo Isasi Arce

Foto: ESA

Si hay una profesión difícil de alcanzar, y con la que muchos hemos soñado cuando éramos pequeños, es la de astronauta. Tan solo un español ha logrado serlo en la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés). Se trata de Pedro Duque, el astronauta que ha estado dos veces en el espacio. The Objective ha hablado con él para conocer más sobre cómo es estar en el espacio y vivir en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

Nacido el 14 de marzo de 1963 en Madrid, este ingeniero aeronáutico de profesión voló por primera vez como especialista de misión en el transbordador espacial Descubrimiento de la misión STS-95 del 29 de octubre al 7 de noviembre de 1998. Durante nueve días se dedicó a la investigación en condiciones de ingravidez y al estudio del Sol. Su segundo vuelo se produjo cinco años después, en 2003, cuando participó en la misión Cervantes durante 10 días, en la Estación Espacial Internacional.

Entrevista Pedro Duque 2
Duque en una de sus misiones espaciales en la ISS | Foto: ESA

¿Siempre has querido ser astronauta?

Cuando éramos pequeños, en general, vimos en las teles de blanco y negro el alunizaje y por supuesto, todos queríamos ser astronautas ese día. Yo pertenezco a una generación en la que la exploración espacial ha sido algo que se ha visto mucho y que llamaba mucho la atención. Obviamente, los españoles no podían ser astronautas hasta que hubo un desarrollo del país, pero en principio, cuando era pequeñito, sí que quería ser astronauta.

¿Cómo describirías la ingravidez en el Espacio? 

La ingravidez es una sensación que da mucha paz, pero no solo eso, también el hecho de estar en una nave espacial. Son varias cosas juntas. En la ISS estás un poco aislado, flotando, nada te aprieta, ningún músculo está tenso y luego también los motores están apagados, por lo que el silencio es mayor que el que hay en un avión durante el vuelo, por ejemplo. Todo eso junto, te da una sensación muy placentera de paz, si no tienes agobio en el trabajo, claro.

“La primera vez que abrimos la compuerta del Soyuz, no funcionaba el detector de presión”

¿Cuál es el mejor momento en el espacio?

Siempre los primeros días. Quizá el momento en el que abres la compuerta de la pequeña espacial, en la cual has estado 48 horas, y entras en la ISS. Siempre has soñado con ver y llegar a la ISS, y experimentar allí. En ese momento es cuando ves que has conseguido algo en tu vida.

¿Y el peor momento?

Lo peor es que vas con un motivo de trabajo, que allí tienes un planning que tienes que cumplir, que hay unas responsabilidades, que hay que estar atento a las cosas y, por tanto, las sensaciones de disfrute son totalmente pequeños momentos que uno tiene ahí arriba. Sería mucho mejor, por supuesto, ir a la ISS de viaje de placer, simplemente a mirar, a experimentar la ingravidez, a hacer fotos de la Tierra, a mirar la galaxia, etc…

¿Alguna vez has sentido miedo en el espacio?

No he sentido miedo, pero sí algún pequeño susto, porque estar en un ambiente tan hostil como el espacio, hace que estés siempre en el límite de lo que es posible, técnicamente, y un fallo podría dar al traste con todo, incluido con tu vida. Para abordar esto tenemos una preparación muy exhaustiva, exactamente nos explican todo lo que puede pasar, las sensaciones que quizás tengamos, todas las respuestas de las máquinas, etc… Cuando algo sale diferente, al menos tienes un pequeño sobresalto. Nosotros tuvimos solo pequeños sobresaltos, pero hay otros astronautas que tienen sustos mayores, como incendios en la ISS, colisiones entre naves espaciales y la ISS.

Recuerdo que la primera vez que tuvimos que abrir la compuerta del módulo Soyuz, estaba estropeado el detector de la presión y no sabíamos mucho si en el otro lado de la compuerta había presión o no, no sabíamos si la compuerta nos iba a aplastar. Lo que hicimos fue calcular cuál podría ser la presión existente, en base a la presión que había en el módulo y a las diferentes temperaturas, así como otros factores, y llegamos a la conclusión de que podríamos sujetar la puerta entre dos, así que procedimos a abrirlas.

¿Cómo es el día a día en la ISS?

No es nada corriente ni normal, es un poco como estar en cualquier laboratorio en el que vas a vivir y trabajar, que hay bien pocos en el mundo. Se parece un poco a la vida que hacen los que están en las estaciones de la Antártida, de las cuales no se puede salir en unos cuantos meses. Como en la ISS se está para hacer ciencia, hay un planning que hay que cumplir durante todo el día. Sí es verdad que las actividades normales de una persona se tarda más en hacerlas, porque hacer las cosas en ingravidez cuesta. El día a día es hacer lo que te han planificado de ciencia, reparar las cosas que se te van rompiendo, cambiando repuestos, hacer la comida y asearte, y ya casi casi comenzar el día siguiente. También hay momentos de ocio, ya que en principio se tiene el domingo libre y la gente se dedica a mirar mucho por la ventana, experimentar la ingravidez, hacer buenas fotos, tuitear cosas interesantes, hablar con la familia por videoconferencia.

“La ISS no es el lugar adecuado para acoger los viajes turísticos o de ocio, es un laboratorio”

¿Y la comida?

Se trata de que la comida en la Estación se parezca lo máximo posible a la de la Tierra, que sea normal. Sí es cierto que hay comida que está deshidratada, que no parece la misma que la de la Tierra, pero que una vez que le añades agua pues tiene cierta similitud, como una tortilla francesa o unos espaguetis. También hay latas que puedes abrir y bueno, es como si estuvieras en un camping. Se trata de tener una alimentación suficientemente correcta y que además tenga, un poco, sabores normales.

Entrevista Pedro Duque 1
Duque “jugando” en la ISS con varios paquetes de comida | Foto: ESA

¿Qué hay de cierto en que hay una pistola en la ISS?

En verdad se encuentra dentro del paquete de supervivencia de la nave Soyuz. En caso de que caigas en medio de Siberia, o sabe Dios dónde, existe una pistola – hasta 2006 una TP-82 y posteriormente una Makarov semiautomática – capaz de disparar bengalas y balas, pensada para usarse en casos de emergencia. Cuando se despega, puede pasar que el cohete falle y la Soyuz caiga en la estepa siberiana, y no sería raro que un oso te encontrara, por lo que en ese caso la pistola podría ser útil. La pistola no se saca en absoluto de ahí y de hecho, la culata a su vez es un hacha por si tienes que hacer una hoguera o cosas de esas.

¿Qué decir sobre los viajes turísticos al espacio que plantean algunas compañías como SpaceX, Virgin Galactic o Blue Origin?

En principio decir que los gobiernos financian los desarrollos iniciales de tecnología para fomentar la industria, pero para que luego haya trabajo para los ingenieros, esta tecnología ha de pasar al mercado. No se puede pretender tener una tecnología que nunca va al mercado, porque esa tecnología se muere. Para continuar, por supuesto que la ISS no es el lugar adecuado para acoger los viajes turísticos o de ocio, es un laboratorio. Hasta ahora ha habido viajes de turismo puntuales, pero este no es el objetivo real. El fin es que las personas puedan ir al espacio, a un sitio que sea realmente un hotel, donde estén más cómodos, ya sea de carácter internacional, público o privado, siempre y cuando se haga dentro de unos parámetros éticos y de seguridad adecuados.

Actualmente hay tres principales compañías que quieren llevar a cabo estos viajes turísticos: SpaceX, Sierra Nevada Corporation y Bigelow Aerospace, siendo esta última la que tiene un módulo espacial privado de prueba en la ISS. Blue Origin no la controlo tanto, pero ellos de momento tienen cohetes, mientras que la nave aún está en diseño.

¿Es SpaceX la compañía espacial del futuro?

Es un modelo diferente de compañía espacial, al cual se tiende, es el modelo de compañía espacial que se mete en principio en negocios ya conocidos, en los que los desarrollos tecnológicos no son tan extremos como para necesitar la financiación pública, y que en principio cobran por servicios, algo que se ha introducido en EEUU como parte de la evolución natural de todo el negocio en una economía capitalista. No digo yo que SpaceX sea la compañía del futuro porque espero que surjan más y haya una sana competencia, pero sí que se tiende, poco a poco, a que los gobiernos compren los servicios que ofrecen varias empresas.

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Pedro Duque durante el entrenamiento Neutro de flotabilidad en el laboratorio Star City | Foto: ESA

¿Qué hay que hacer para ser astronauta de la ESA?

El programa de vuelos tripulados de la ESA es mucho más pequeño que el de la NASA y, por tanto, hay muchas menos posibilidades de convertirse en astronauta en Europa que en EEUU. Hay una serie de convocatorias que hace la ESA, aunque mucho más espaciadas que las de la NASA, y tienes que presentarte. En principio lo que se pide para ser astronauta es básicamente lo mismo en todos los lados; se pide una carrera de ciencias, experiencia profesional, habilidades operativas y para estar varios meses en la ISS unas capacidades psicológicas adecuadas.

¿Qué te parece la idea de Mars One de enviar personas a Marte para establecer una colonia, sin posibilidad de regreso?

Una tontería técnica, es imposible, no se puede mandar a nadie a Marte sin haber estado antes y haber preparado la zona. Una serie de expediciones de ida y vuelta que preparen allí todos los diversos aparatos que se necesitan. No puedes ir a Marte y quedarte ahí. Por supuesto que la idea de llevar una colonia a ese planeta y establecerse allí algún día está abierta y puede ocurrir, pero antes de eso habrá que preparar el planeta con decenas de expediciones de ida y vuelta hechas por astronautas profesionales. Todo esto requiere una gran cantidad de suministros que habrá que llevar y de gente especializada para su instalación y mantenimiento.

Es muy difícil calcular cuándo podremos ver esto, pero ponte que en torno a uno o dos millones de años, en términos económicos. Si se dispone de 150.000 ingenieros, posiblemente se haga en 7 u 8 años, pero si solo tenemos 10.000 ingenieros dedicados a esto, puede que se tarde 70 u 80 años.

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El álbum de Tsevan Rabtan

José Antonio Montano

Foto: NASA
Reuters

¡Qué libro más bonito es el ‘Atlas del bien y del mal’ de Tsevan Rabtan (ed. geoPlaneta)! Perfecto para regalo, incluso a uno mismo. De pronto, un primor. Con todo en grado de excelencia: el texto de Tsevan Rabtan, las ilustraciones de Alejandra Acosta, el prólogo de Manuel Jabois y hasta el formato, con el tamaño de aquellos álbumes de la biblioteca que yo leía de niño y adolescente.

Y este ha sido para mí el primer efecto de su lectura: me he visto como entonces, metido en junglas y desiertos, en ejércitos, en expediciones, en matanzas, ante crueldades, bellaquerías, venganzas, ambiciones e inesperados gestos de desprendimiento y generosidad. Jabois consigna bien en el prólogo el empeño del autor: “A través de la Historia cuenta una particular novela de aventuras con el agravante de lo real”. Y acuña una fórmula brillante: se trata de “un thriller con pudor”. En efecto: el estilo es escueto pero parsimonioso, con una higiénica contención ante el exceso de lo que cuenta. Se diría que, ya que no en el contenido, aberrante y desquiciado en muchos casos, la razón está en la prosa. Una razón con encanto: punteada de ironías.

Tsevan Rabtan ofrece la clave de su interés: “Siempre me han llamado la atención las anomalías históricas, los monstruos en el mundo convulso de las naciones, casi siempre nacidos violenta y caóticamente por la confluencia del azar, la aventura y el comercio”. Yo encuentro una coherencia estricta entre esto y su pasión por la ley, de la que el abogado Tsevan Rabtan es su mayor defensor. La ley, al cabo, intenta contener, ordenar un poco esa realidad que sin ella sería –justamente– más monstruosa, caótica y violenta.

Pero vuelvo a lo que he experimentado durante mi lectura. Ha sido ciertamente mágico recuperar las viejas sensaciones, porque yo (¡demasiado adulto ya!) abandoné aquellos libros. Pero lo mejor es que no he tenido que dejar de sentirme adulto para disfrutar del ‘Atlas del bien y del mal’, que con su sabiduría tiende puentes entre la adolescencia y la madurez.

En este mapa de las miserias y grandezas del ser humano por los cinco continentes, en treinta y una historias, he hallado –con la inevitable exageración de los casos tremebundos– lo que he venido aprendiendo de la vida, de lo real. Tsevan Rabtan se centra exclusivamente en las historias, sin moraleja; pero con su inteligencia logra que se desprenda una lección. La que yo he recibido tiene el eco nietzscheano del título.

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La NASA captura un enorme bloque de hielo despegándose de la Antártida

Redacción TO

Foto: NASA

Una parcela del tamaño de Sicilia comenzó el año amenazando con separarse definitivamente de la Antártida, y esa amenaza terminó por cumplirse en el pasado mes de julio. Hasta ahora, las únicas imágenes que nos habían llegado del iceberg A-68 nos llegaron vía satélite. Esto se debe a la oscuridad que reina en esta época del año. Sin embargo, con el retorno del sol a la llegada del verano, se han sucedido los vuelos por encima del continente y se ha podido ver por primera vez el iceberg gigante.

La NASA se ha encargado de difundir algunas de estas imágenes, que muestran una realidad temible. “Este es un gran cambio: los mapas tendrán que volver a dibujarse“, comentó el investigador Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea, al diario The New York Times.

En la página web de la agencia espacial, la experta científica Katheryn Hansen escribió el pasado 12 de noviembre: “Sabía que vería un iceberg del tamaño de Delaware, pero no estaba preparada para el impacto de verlo desde el aire. La mayor parte de los icebergs que he visto parecen relativamente pequeños y compactos. Este no es el caso. Este (A-68) es tan vasto que parece que siga formando parte del continente”.

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El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña

Andras Forgacs

Foto: Chuttersnap
Unsplash

Hormigón con vida, plantas con el mismo sabor que la carne real o zapatos hechos con tela de araña son algunos de los todavía futuristas pero increíbles avances que nos traerá la biotecnología. Esta combinación entre biología e ingenio humano nos hará la próxima década testigos de productos que ahora nos parecen casi ciencia ficción.

Pero la realidad es que estamos cada vez más cerca. Los expertos consideran que nos estamos aproximando a un punto de inflexión en la biofabricación, la ciencia de usar organismos vivos para fabricar productos cotidianos, y conseguir, por primera vez,  que las maravillas de la biología sean asequibles. Alcanzables no solo para usos farmacológicos o industriales, donde hemos visto enormes avances en las últimas décadas, sino también para los consumidores en general.

Ha llegado una nueva era, donde podemos aprovechar los organismos biológicos para crear materiales de consumo que crecen por sí solos. Materiales que combinan lo mejor de la naturaleza y lo mejor de la ciencia, al tiempo que reducen la enorme presión de las actuales prácticas de producción en los recursos finitos de nuestro planeta.

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con sabor a carne y zapatos de tela de araña 2
Los nuevos materiales serán claves para la biotecnología. | Foto: Unsplash

De los primeros ordenadores a la secuenciación del ADN

El camino para llegar hasta aquí ha sido largo. Se remonta a las primeras computadoras comerciales, que eran enormes, costaban una fortuna y hacían cálculos con una lentitud pasmosa si las comparamos con los estándares actuales. Sin embargo, brindaban enormes beneficios a los clientes con necesidades imperiosas de resolver problemas (y bolsillos muy grandes). La NASA usó los primeros sistemas centrales de IBM para dar un salto hacia adelante en la carrera espacial y llevar al primer hombre a la luna.

En las próximas décadas, observamos que la Ley de Moore se convertía en realidad: los transistores por pulgada cuadrada en los circuitos integrados continuaron duplicándose cada año y medio; se redujeron los costos y se democratizó el acceso a la informática.

Hoy en día, el juego de herramientas básico de la ciencia de la informática es accesible para casi cualquier persona. A través de nuestros teléfonos inteligentes, todos tenemos supercomputadoras en los bolsillos, y una idea de mil millones de dólares se puede concebir y codificar casi de la noche a la mañana.

Estamos recorriendo un camino similar hacia la adopción generalizada del conjunto de herramientas biológicas, y las ramificaciones podrían tener un gran alcance. Así como una computadora usa un código binario, o bit, el “0” y el “1” para procesar información, los componentes de construcción básicos de la biotecnología son pares de bases de ADN, específicamente, la capacidad de leerlos y escribirlos en su código de A, T, G y C.

Gráfico que muestra la evolución supuesta por la Ley de Moore y el coste real que ha experimentado la secuenciación genómica. | Gráfico: WEF

En el siglo XXI, la caída de los costos de secuenciación del ADN, una tendencia llamada curva de fatiga de Carlson, en honor al Dr. Rob Carlson, ha llegado a superar la ley de Moore. A medida que los costos de trabajar con ADN han disminuido, ha aparecido una innumerable cantidad de oportunidades.

Pero, ¿qué hace exactamente la biotecnología?

Los ejemplos de éxitos de la biotecnología son muchos. Después de la invención del ADN recombinante en 1973, la tecnología mejoró y los costos se redujeron, lo que llevó a aplicaciones viables en los sistemas de producción de cultivos, la farmacología y diversas industrias más.

Amgen, por ejemplo, utilizó el ADN recombinante para clonar, extraer y producir medicamentos a partir de los años ochenta. Su producto Neupogen, un fármaco estimulante de los glóbulos blancos que ayuda a los pacientes con cáncer y VIH a evitar infecciones, fue aprobado para uso médico en los Estados Unidos en 1991 y ahora está en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Diversas aplicaciones industriales han proliferado, desde plásticos biodegradables hasta biocombustibles.

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Imagen que muestra los avances en secuenciación genómica. | Foto: Gabriel Rangel, Ciencias Biológicas del Programa de Salud Pública de la Universidad de Harvard

En agricultura, se usó por primera vez en 1982 para modificar genéticamente una planta de tabaco para desarrollar resistencia a los antibióticos. La comercialización general de los cultivos modificados comenzó una década más tarde, cuando el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos aprobó el tomate FLAVR SAVR, que fue modificado genéticamente para ser más resistente a la pudrición. Desde entonces, la explosión de cultivos modificados ha sido enorme: entre 1996 y 2015, la producción de cultivos biotecnológicos se extendió a más de dos mil millones de hectáreas, lo que equivale a más del doble de la superficie total de los Estados Unidos.

Los gastos dentro de la secuenciación genómica con datos de 2012. | Foto: Dr. Robert Carlson, artículo en Nature

Todas estas aplicaciones especializadas son tan exitosas que pueden soportar enormes costos fijos. Tal vez son el intento de la biotecnología por llegar a la luna. Un fármaco que hace la diferencia entre la vida y la muerte puede tener un vasto presupuesto de investigación y desarrollo, mientras que una variante de cultivo genéticamente modificada puede cosechar recompensas indefinidamente después de los grandes costos iniciales de desarrollo.

Estamos en el umbral de la adopción generalizada de la biotecnología por el consumidor, una nueva categoría que crecerá junto a las aplicaciones médicas, agrícolas e industriales. Ahora podemos usar la biotecnología para fabricar materiales de uso diario.

El futuro al que nos acerca la biotecnología: plantas con saber a carne y zapatos de tela de araña
Gráfico que muestra cómo la caída del coste del ADN ha abierto la puerta a nuevos mercados para la biotecnología. | Gráfico: WEF

¿Qué posibilidades abre para el futuro?

Eben Bayer, CEO y cofundador de Ecovative, que fabrica envases con residuos agrícolas, lo describió en un reciente podcast de Wall Street Journal: “Estamos en el punto de inflexión, como si estuviéramos en, por ejemplo, 1980 con la computadora personal: tenemos la capacidad de programar organismos mediante el ADN y el control CRISPR que avanza a gran velocidad; y creo que vamos a tener una avalancha de desarrollo de materiales, como cuero, envases o muebles que crecen (…) y entonces el siguiente paso será la biofabricación de productos que realizan funciones”.

Bienvenidos a la era de la biotecnología de consumo. Esta se extenderá a todo tipo de materiales cultivados en un laboratorio: productos alimenticios a base de plantas diseñados para que tengan el mismo sabor que la carne real, potencialmente cultivados con las mismas proteínas que encontraría en el animal; y zapatos, corbatas, chaquetas y otros accesorios hechos de telaraña biofabricada. Podríamos ver hormigón con vida que genere microorganismos para reparar las grietas que se forman con el tiempo. Después de varias idas y vueltas de las compañías de biocombustibles, que se esfuerzan por crear algas y microorganismos productores de energía a gran escala, recientemente hemos visto señales de progreso.

El siguiente paso será una transición de la imitación a la innovación pura: materiales y productos que no solo se producen de una manera nueva, sino que exhiben cualidades que aún no existen en la naturaleza.

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La tela de araña podrá utilizarse para elaborar zapatos. | Foto: Pexels

Estas empresas que producen fibras que mimetizan la seda de las arañas vislumbran materiales tan suaves como la seda, pero más duraderos. Compañías como Impossible Foods están comenzando a crear alimentos con gusto a hamburguesa, pero sus visiones más elevadas involucran biofabricar sabores completamente nuevos. Los investigadores están incluso trabajando en la ingeniería de una planta que cambia de color en presencia de explosivos.

Todo este progreso en la biotecnología de consumo se basa en la disminución de los costos de trabajar con el ADN. En nuestro laboratorio, modificamos el ADN de las células muchas veces, examinando miles de variantes para escoger a los campeones que exhiben mejores propiedades para nuestros materiales. Hasta hace poco, las estrategias empresariales como la nuestra, que se ven en toda la industria de la biotecnología de consumo, tenían costos simplemente prohibitivos.

En la próxima década, seremos testigos de las implicaciones completas de la biotecnología de consumo. Una serie de nuevas empresas aprovecharán el poder de la naturaleza para crear materiales sin dañar el medio ambiente ni a los animales. Al hacerlo, estaremos explotando las herramientas más antiguas y avanzadas del mundo, la biología y el ingenio humano, para desarrollar productos de uso diario que puedan encender nuestra imaginación.

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Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

Continúa leyendo: Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

John McKenna

Foto: NACHO DOCE
Reuters

Muchos de los fenómenos de la selva amazónica, así como muchas de sus especies y sus ciclos son un misterio para los científicos. Misterios que resultan especialmente atractivos para cientos de investigadores y que han ido desvelando poco a poco. Uno de estas peculiaridades del pulmón vegetal más grande de nuestro planeta era la estación de lluvia. ¿Por qué las lluvias comienzan en el Amazonas dos o tres meses antes que en cualquier otro lugar de América Latina?

Un equipo de investigadores de Estados Unidos cree tener la respuesta: los árboles hacen su propia lluvia.

La transpiración es una parte muy conocida de la fotosíntesis; a las hojas llega gran cantidad de agua absorbida por las raíces de las plantas y luego se evapora en la atmósfera. Sin embargo, los académicos de la Universidad de California creen que la selva amazónica va un paso más allá: la gran cantidad de humedad liberada en la atmósfera por la transpiración ayuda a provocar la lluvia.

Los árboles liberan tanta humedad en el aire que la atmósfera cambia, lo que desencadena un cambio en los patrones de viento, que trae más humedad del océano. Esto significa que en la selva amazónica puede comenzar a llover hasta tres meses antes de la llegada del sistema climático conocido como la zona de convergencia intertropical (ZCIT o ZCI), que es responsable de la temporada de lluvias de la región.

Visto desde el espacio

La científica del clima de la Universidad de California, Rong Fu, y sus colegas, utilizaron el satélite Aura de la NASA para observar los vapores del agua sobre la selva amazónica. Rong Fu explicó a la revista Science que el satélite mostraba vapores coincidentes con la transpiración, en lugar de la evaporación. ” Esto se debe a las diferencias en los procesos, ya que el agua de la transpiración es más pesada que el agua de la evaporación,” añade Fu.

Otro indicio que respaldaba la transpiración como origen de los vapores más pesados era que fueron más frecuentes al final de la estación seca, cuando la fotosíntesis es más fuerte. A medida que las nubes de lluvia inducidas por los árboles liberan su propia lluvia, calientan la atmósfera. Esto estimula la circulación, que a su vez aporta más humedad del océano.

Los árboles en el Amazonas crean su propia lluvia
Un hombre corta un árbol con una sierra cerca de la municipalidad de Itaituba, Brasil. | Foto: Nacho Doce / Reuters.

Clima vital en el Amazonas

Existen investigaciones anteriores que han demostrado que la selva amazónica también libera aerosoles que contribuyen con la formación de nubes de lluvia, con lo cual es evidente que las plantas no son receptores pasivos de la humedad en la atmósfera.Esto aporta aún más credibilidad a la batalla contra la deforestación.

Durante mucho tiempo, científicos y activistas medioambientales han defendido las selvas tropicales como el Amazonas como los pulmones del planeta, que inhalan dióxido de carbono y exhalan oxígeno. Esto ayuda a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, que es uno de los gases de efecto invernadero responsables de retener el calor del sol y calentar el planeta.

Autosuficientes y subestimados: los árboles del Amazonas crean su propia lluvia

Las investigaciones de Fu y sus colegas muestran que los bosques tropicales no tienen únicamente un efecto indirecto sobre las temperaturas del planeta, sino que también pueden enfriar directamente su entorno inmediato.

La tala de estos bosques tropicales para hacer lugar a tierras agrícolas se ha descrito como uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad. Desafortunadamente, los datos publicados a principios de este año mostraron que la deforestación en el Amazonas ha vuelto a aumentar.

En un intento por revertir esta tendencia, el Gobierno brasileño está congregando a empresas y organizaciones sin fines de lucro en la llamada Coalición Brasilera de Clima, Bosques y Agricultura. A nivel mundial también existen iniciativas como la Alianza Tropical 2020 que es un proyecto de capital mixto dedicado a apoyar las colaboraciones que promuevan el desarrollo rural sustentable y las oportunidades de crecimiento que impliquen la reducción en la deforestación y el uso controlado de tierras en los países con selvas tropicales.

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

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