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4 películas nominadas a los Goya 2018 que puedes ver en Netflix

Cecilia de la Serna

Foto: RTVE

La temporada de premios cinematográficos ya se ha estrenado y la industria del cine en España vive su momento álgido este fin de semana con la celebración de los Premios Goya. La presente edición, la número 32 de su historia, llegará de la mano de dos consagrados humoristas patrios, Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes, que le tomarán el relevo a Dani Rovira.

Los galardones del cine español ya calientan motores y, aunque no conocemos demasiado de la ceremonia más allá de sus anfitriones, su horario (22:00) y su localización (el hotel Marriott Auditórium, en Madrid) y que el Goya de Honor recaerá sobre Marisa Paredes. También conocemos la lista de nominados, encabezada por las candidatas a Mejor Película: El autor, de Manuel Martín Cuenca, Verano 1993, de Carla Simón, Handia, de Jon Garaño y Aitor Arregi, La librería, de Isabel Coixet, y Verónica, de Paco Plaza. Estas, y el resto de las nominadas, han estado en las salas durante el último año y han propiciado el momento de buena salud del cine español.

Aunque algunas siguen en cartelera, la mayoría ya no está disponible. Hace unos años, después de la distribución en salas entraba en juego la emisión primero en canales de televisión de pago, y más tarde se transmitían en las televisiones abiertas. Ahora, con la entrada de las plataformas de streaming, las películas llegan de manera más directa al espectador.

Si no has visto algunas de las películas nominadas en los Goya 2018 y te interesa ponerte al día, no te preocupes. Hay cuatro que ya pueden verse en Netflix:

La llamada, de Javier Ambrossi y Javier Calvo

Es uno de los fenómenos de la temporada. No sólo en las salas de cine, donde el primer fin de semana tras su estreno recaudó casi medio millón de euros (en total ha recogido alrededor de 2.700.000 euros), sino también en las redes. Sus directores, Javier Ambrossi y Javier Calvo, han aunado una importante masa de seguidores y fans de la película, que es una adaptación de su también exitosa obra de teatro. La llamada, que cuenta la historia de María (Macarena García) y Susana (Anna Castillo), dos adolescentes de diecisiete años que se encuentran en el campamento de verano cristiano La Brújula, está nominada a los Goya en las categorías de Mejor dirección novel y Mejor guion adaptado para sus jóvenes directores, Mejor actriz de reparto para Castillo y Belén Cuesta, así como Mejor canción original por el tema principal de la película compuesto e interpretado por Leiva.

Si todavía no has sentido la llamada, puedes hacerlo desde ahora en Netflix aquí. También dispone de una versión karaoke, para no sólo verla sino también cantarla, en la propia plataforma.

Verónica, de Paco Plaza

La película Verónica, del director Paco Plaza, se encuentra enmarcada en el género de terror y desde luego le ha venido de miedo para destacar en los premios Goya. La cinta relata la historia de la muerte de una adolescente tras jugar a la ouija, inspirada en una historia real sucedida en los 90 en el madrileño barrio de Vallecas, y le ha valido a su director y su equipo de producción una buena crítica y una gran acogida del público. Verónica cuenta con hasta siete nominaciones, incluidas Mejor película y Mejor dirección.

Puedes ver la película completa en Netflix aquí.

Amar, de Esteban Crespo

La ópera prima de Esteban Crespo, Amar, es un drama romántico que relata la historia de un primer amor, que resulta ser realmente tóxico. Su director, que cuenta con más de 200 premios por su labor en el mundo del cortometraje, ha logrado que su primer largo sea nominado, aunque sea a una sola categoría: la de Mejor actor revelación, a Pol Monen.

Puedes ver el largometraje completo en Netflix aquí.

Pieles, de Eduardo Casanova

La cuarta película disponible en Netflix y que está en la lista de nominadas a los premios Goya 2018 es Pieles, la ópera prima de Eduardo Casanova. Pieles narra la historia de personas físicamente diferentes que, por este motivo, se han visto obligadas a esconderse, recluirse o unirse entre ellas. Una intensa reflexión, a medio camino entre el drama y la comedia, sobre la apariencia física y su influencia en nuestra sociedad. Pieles, que ha recibido una notable acogida entre la crítica, está nominada a 3 categorías: Mejor actor revelación a Eloi Costa, Mejor actriz revelación a Itziar Castro, y Mejor maquillaje y peluquería al equipo formado por Lola Gómez, Jesús Gil y Óscar del Monte.

Puedes ver Pieles en Netflix aquí.

Continúa leyendo: 10 películas olvidadas por los Goya

10 películas olvidadas por los Goya

Daniel Fermín

Foto: IMDB
IMDB

La gala de los Goya le pondrá fin a la temporada de premios del cine español. Cinco películas (El autor, La librería, Handia, Verano 1993, y Verónica) aspiran a alzar el 3 de febrero el galardón principal de una carrera que se inició con 130 candidatas. Otros 63 filmes europeos y 16 iberoamericanos optaban a los reconocimientos de sus categorías. Sólo unos pocos podrán celebrar. Todo premio deja de lado títulos que merecen estar entre los nominados.

La que sigue es una lista de filmes que, pese a que recorrieron con éxito certámenes nacionales e internacionales, fueron olvidados por los académicos locales. Hay desde una comedia romántica húngara hasta dramas sociales en español e inglés.

120 pulsaciones por minuto (Robin Campillo, 2017)

Un drama que retrata los inicios de Act up, una asociación de jóvenes activistas que batallan contra el SIDA en la París de principios de los 90. Se muestra la relación entre Nathan, uno de los nuevos integrantes, y Sean, un seropositivo que gasta su último esfuerzo en la lucha contra la enfermedad. A veces íntimo, a veces social, el filme es una crónica de los años de la crisis, libre de melodramas, a la vez que una historia autobiográfica: su director fue militante del grupo en su juventud. Ganadora del Gran Premio del jurado en el Festival de Cannes, optaba a una nominación en los Goya a la Mejor película europea. 

A War (Tobias Lindholm, 2015)

Una película que comienza como un drama bélico para convertirse en un drama ético. Tensa en sus dos mitades, narra la historia de un comandante al frente de un grupo de soldados daneses en Afganistán que debe afrontar un juicio por una desafortunada decisión que provoca la muerte de civiles durante la guerra. El protagonista afronta una encrucijada: decir la verdad y asumir la condena o manipular los hechos y mantenerse en casa con su esposa e hijos. Nominada a los Óscar 2016 en la categoría a la Mejor película de habla no inglesa, era candidata a Mejor película europea en los Goya.

Demonios tus ojos (Pedro Aguilera, 2017)

Un drama con aires de thriller psicológico. Un cineasta residenciado en Los Ángeles descubre un día un vídeo porno de su hermana menor en un sitio web para adultos. Decide regresar a su Madrid natal para reencontrarse con ella tras años de ausencia. Se inicia así una inquietante relación voyerista-incestuosa llena de morbo y sumisión. Una historia sobre la pérdida de la inocencia, estrenada en el Festival de Rotterdam, con destacadas interpretaciones de Julio Perillán (premio al mejor actor en Málaga) e Ivana Baquero (Goya por El laberinto del Fauno). De lo mejor del cine español de 2017.

El Amparo (Rober Calzadilla, 2016)

Quizás la mejor película venezolana en años recientes. Rober Calzadilla reconstruye en su ópera prima el relato de dos pescadores que sobrevivieron a una masacre perpetrada por el ejército en un pueblo en la frontera entre Venezuela y Colombia en 1988. Catorce hombres, acusados de guerrilleros, fueron asesinados por las fuerzas del Estado. Tras la matanza, ambos supervivientes tendrán que luchar por su libertad. Cine político y humano que muestra la indefensión del ciudadano ante el poder. Se estrenó en el Festival de San Sebastián y aspiraba al Goya a la Mejor película iberoamericana. 

En cuerpo y alma (Ildikó Enyedi, 2017)

Una historia de amor con toques de comedia negra ambientada en un matadero de Budapest. Una chica con una memoria superdesarrollada y con problemas para sociabilizar (una suerte de Sheldon elevada a la enésima potencia) empieza a tener los mismos sueños que su jefe, muchos años mayor que ella y con un brazo lisiado. El inconsciente los une, la realidad los separa. Una hermosa fábula, ganadora del Oso de oro en el Festival de Berlín y nominada al Óscar a la Mejor película de habla no inglesa. Quedó fuera de los Goya en la categoría al mejor largometraje europeo. Una de las joyas de 2017.

Julia ist (Elena Martín, 2017)

La ópera prima de la actriz Elena Martín es un relato sobre los afectos. Una estudiante de Arquitectura se va de Erasmus a Berlín para vivir lejos de casa (y de su novio) por primera vez. Allá crea nuevos vínculos, intensos y fugaces. Una película íntima y naturalista que es también un retrato generacional que muestra el paso de la juventud a la madurez. Tiene algo de 10.000 KM (Carlos Marqués-Marcet), en clave universitario-adolescente. Nominada a la Mejor película en lengua no catalana de los Premios Gaudí, quizás pudo hacerse con un hueco en la categoría a la Mejor dirección novel de los Goya.  

La Chana (Lucija Stojevic, 2016)

Documental de la croata Lucija Stojevic sobre la bailaora Antonia Santiago. Un retrato conmovedor acerca de una artista que durante los años 60 y 70 fue de las más populares del baile flamenco en todo el mundo, admirada por Peter Sellers y Salvador Dalí. Décadas después de su retiro, “La Chana” abre su alma para contar una historia marcada por el éxito, la violencia de género, la superación y la vejez. Nominada a los Premios del Cine Europeo 2017, quedó fuera de los Goya. De los mejores documentales del año.

La mano invisible (David Macián, 2016)

Adaptación de la novela de Isaac Rosa. La ópera prima de David Macián es un drama sobre la precariedad laboral de nuestro tiempo. Una suerte de Dogville obrero en la que un grupo de personas (un albañil, un carnicero, una costurera, una teleoperadora, un camarero, un mozo, un mecánico, un informático y una limpiadora) se reúnen en una nave industrial para participar en un reality show en el que hacen su trabajo frente a un público (construyen una pared para derribarla, deshuesan un pollo para tirarlo, cosen prendas para romperlas). Estrenada en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, también merecería un lugar en los Goya a la Mejor dirección novel o al Mejor guión adaptado.

La vida y nada más (Antonio Méndez Esparza, 2017)

Cine independiente norteamericano hecho por un español. Un drama social neorrealista, retrato de los barrios negros de Florida, protagonizado por no-actores. Regina trata de sobrevivir con su salario de camarera mientras lucha con la rebeldía de su hijo delincuente e inicia una nueva relación de pareja. Sorprende la capacidad que tiene Antonio Méndez Esparza para introducirse en un universo ajeno sin parecer impostado. El director se limita a poner su cámara para filmar, casi de forma documental, un entorno hostil. Obtuvo dos nominaciones en los Independent Spirit Awards de Estados Unidos.

Tierra firme (Carlos Marqués-Marcet, 2017)

Otra película española rodada en inglés. El catalán Carlos Marqués-Marcet volvió a juntar a David Verdaguer con Natalia Tena tras el éxito de 10.000 Km (2014). A ellos se sumó Oona Chaplin para protagonizar una comedia dramática sobre dos mujeres (merecedoras de un Goya) que viven en un barco en los canales de Londres y se enfrentan a la idea de ser madres. Metáfora de una relación que se hace agua, la película es una reflexión sobre la incapacidad de sacar adelante un proyecto en pareja. Pese a ganar el Gaudí a Mejor película en lengua no catalana, también fue olvidada por la Academia.

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Carla Simón en la Berlinale

Jorge Raya Pons

La ilusión se desborda y es natural: Carla Simón está tocando el cielo. Hace año y medio estudiaba un máster de cine en Londres, parece poco, y un año después se puso a rodar una película que es la fotografía del verano en que perdió a mamá. Ahora, en este invierno gélido de Berlín, Carla comienza a saborear las mieles del éxito y presentará Estiu 1993 [Verano 1993, en castellano]; así se llama su primer largometraje–en la deslumbrante Berlinale, dentro de la sección Generation, tan carismática desde su inauguración en 1977, donde Carla es la única representante española.

Carla Simón presenta su primer largometraje en Berlín. (Foto: Carla Simón)
Carla Simón presenta su primer largometraje en Berlín. (Foto: Carla Simón)

Esta genuina sección del primer gran festival europeo del año tiene un espíritu que la desmarca. Las películas que se presentan aquí se agrupan en dos partes o premios, Generation KPlus y Generation 14Plus, en función de las edades de sus protagonistas, en cualquier caso menores de 18. Se trata de una sección donde las historias giran en torno a la infancia y la adolescencia, en ese mundo incierto donde comienzan a romperse los cimientos y a devorarnos los miedos. De su recuerdo y de la imaginación, en ocasiones desbordante, comienzan a construirse películas maravillosas.

Pues bien, la joven Carla Simón, de 31 años, llega con la historia de su vida. En Estiu 1993, una niñita de seis años comprende para siempre que mamá no volverá y que sus tíos y su prima son ahora su familia. En un ambiente único, en la montañosa comarca de Garrotxa, cerca de Francia, la pequeña Frida construye una nueva vida.

“Es una historia autobiográfica y no puedo ocultarlo”, dice Carla mientras ríe. “Eso para mí fue muy bueno a la hora de escribir el guión porque enseguida fue como poner mis recuerdos juntos. Ahí había un material muy vivo. Todo fue dotar de estructura a unos recuerdos y convertirlos en película. En el guión todo era perfecto. Pero cuando me puse a dirigir era difícil lidiar con la memoria. Tú tienes unas imágenes claras, esos recuerdos. Lo ves de una manera muy concreta y luego te ves allí… Yo busco interpretaciones muy realistas y te das cuenta de que no puedes dirigir al milímetro porque entonces pierdes naturalidad. Rodamos con dos niñas, una de cuatro años y otra de siete, y para darles un poco de libertad teníamos que jugar con lo que había. Fue duro renunciar a estas imágenes”.

Fotograma de la película 'Estiu 1993', que competirá por el Oso de Cristal en la sección Generation. (Avalon/Inicia Films)
Fotograma de la película ‘Estiu 1993’, que competirá por el Oso de Cristal en la sección Generation. (Foto: Avalon/Inicia Films)

Una cincuentena de niñas se presentaron en enero de 2016 en la escuela de la Bòbila, en les Preses, Girona, para enfrentar un casting. De este pueblecito catalán salieron las niñas protagonistas. Pero las selecciones siempre son complicadas y trabajar con personitas tan jóvenes es un desafío; es difícil que puedan memorizar un guión, sentir su rol en rodaje y no pueden –por ley– trabajar más de 6 u 8 horas al día, según el caso.

“Yo lo disfruté muchísimo, pero es difícil”. Carla suspira y continúa: “Trabajamos mucho esto con los actores, quedamos los fines de semana en Barcelona, pasamos muchas horas juntos para hacer largas improvisaciones para que las niñas fueran entendiendo el juego, para que disociaran también un poco entre sus padres reales y los de la película. Y antes, en el casting, ya buscamos que las niñas se parecieran a los personajes que había escrito. Pero ellas nunca, nunca leyeron el guión. Todo dependía de lo que les iba proponiendo en cada escena y había frases concretas que yo misma les lanzaba durante la toma, y rodar así era bonito cuando funcionaba, pero a veces una mirada a cámara te hace perder la escena. Y sufres. Sufres mucho”.

Estiu 1993 es la única representación española en Generation y aspira a llevarse el Oso de Cristal a Mejor Película

Uno imagina que una obra, en todas sus fases, es sufrimiento. Porque otro de los puntos que me intriga es conocer cómo es conseguir fondos y confianza para una primera película en alguien tan joven, con el camino por recorrer y con la única experiencia de las lecturas y los cortometrajes. Carla agradece profundamente todo el apoyo de Inicia Films, su productora, que primero se interesó por ella cuando era una estudiante en Londres para después sacar adelante un guión que Carla mimó durante años; pero ahora que ha terminado Estiu –cerraron el montaje hace una semana– ha podido conocer las asperezas de manejar un tiempo y un dinero que siempre son escasos. Quiso rodar ocho semanas pero solo tenía dinero para seis. No importa; está satisfecha con el resultado.

Carla tiene un vuelo a Berlín. Allí, en Generation, competirá por el Oso de Cristal en la categoría KPlus, donde conocerá de primera mano el trabajo de otros autores con las mismas ambiciones y distinto talento. De la sección, destaca, le interesa una de sus características esenciales: niños de todas las escuelas podrán ver su película gracias a las visitas programadas por sus profesores, una experiencia en la que colaboran la organización del festival y el gobierno local.

“Ese contacto con las escuelas me interesa mucho”, dice Carla, que tiene que hacer las maletas. “Por eso también doy clases de cine a niños a través de Cine en Curso. Me pregunto qué opinarán de mi película”.

Continúa leyendo: Documentales en Netflix que te harán parecer más inteligente

Documentales en Netflix que te harán parecer más inteligente

Cecilia de la Serna

Foto: Frank Okay
Unsplash

Ser inteligente es fácil, lo difícil es parecerlo. O igual era al revés. Lo que es innegable es que parecer inteligente, además de serlo, es primordial para causar sensación en cualquier reunión social. Para avanzar en nuestro cometido de parecer más inteligentes podemos leer, por ejemplo. Leer está bien. Pero seamos honestos: la tasa de lectura entre los más jóvenes en España es realmente baja, y a pesar de que el fomento de esta práctica milenaria es algo a promover, leer no es la única forma de obtener conocimiento.

Un género cinematográfico antes olvidado, y hoy en día recuperado en parte por la proliferación de plataformas de visionado en streaming, es el documental. Hay documentales que son auténticas obras maestras del Séptimo Arte. Muchas de ellas las podemos encontrar en Netflix, y las historias que cuentan llenarán nuestro repertorio de conversaciones interesantes.

Los siguientes son perfectos para enriquecer el conocimiento del más erudito:

1. Ai Weiwei: Never Sorry (2012)

En los últimos años, Ai Weiwei ha captado la atención internacional tanto por su ambiciosa obra como por sus provocaciones políticas. Este documental dirigido por Alison Klayman analiza la confluencia entre arte y activismo social a través de la vida y la creación de los artistas contemporáneos más importantes de China. Una ocasión perfecta para poner en contexto esta confluencia entre arte contemporáneo y la situación política en el gigante asiático.

Puedes verlo en Netflix aquí.

2. What The Health (2017)

Después del boom de Super Size Me, los documentales sobre alimentación han ido proliferando exponencialmente. Uno de los que merece la pena es What The Health, la última película de los creadores de Cowspiracy, que exploran la gran cantidad de amenazas a la salud pública que se derivan de la alimentación con un alto contenido de carne. Es un must para veganos y vegetarianos, y para todo aquel que quiera acercarse a una realidad cada vez más común. Los estudios que salen en el documental se pueden consultar en su totalidad en este enlace.

Puedes verlo en Netflix aquí.

3. The Keepers (2017)

Esta serie documental original de Netflix consta de siete capítulos y es una de las sensaciones de la temporada. Trata sobre un asesinato sin resolver que tuvo lugar hace casi 50 años en Baltimore. La Hermana Cathy era una monja compasiva que fue asesinada en la ciudad norteamericana y la sospecha de que las pruebas del asesinato fueron encubiertas empiezan a crecer. A través de numerosas entrevistas con amigos, parientes, periodistas, funcionarios del gobierno y ciudadanos de Baltimore, el director del documental Ryan White compone una historia que va más allá de la muerte. Involucra a instituciones como el Clero, el Gobierno y a la Iglesia, que en el mejor de los casos no investigó el tema y en el peor, lo encubrió.

Puedes verlo en Netflix aquí.

4. Winter on Fire: Ukraine’s Fight for Freedom (2015)

Este fue uno de los títulos nominados al Oscar a mejor documental en la edición de 2015, y que retrata a la perfección uno de los conflictos contemporáneos más retratados en la prensa. Esta es una crónica de los sucesos que se produjeron durante 93 días en 2013 y 2014. Lo que empezó como una serie de manifestaciones pacíficas en apoyo a la integración europea de Ucrania terminó convirtiéndose en una revolución violenta pidiendo la renuncia del presidente de la nación. Winter of Fire presencia la formación de un nuevo movimiento de derechos civiles en el país y coloca en contexto el conflicto ucraniano.

Puedes verlo en Netflix aquí.

5. Cuba Libre (2015)

Esta serie de ocho episodios retrata ampliamente la historia de Cuba, desde la etapa colonial hasta los últimos años del gobierno de Fidel Castro y el acercamiento diplomático a Estados Unidos. Una ocasión perfecta para dar contexto a la peculiar situación en el mundo del país caribeño.

Puedes verlo en Netflix aquí.

6. What Our Fathers Did: A Nazi Legacy (2015)

Este documental nos presenta a tres hombres que viajan juntos por Europa. Para dos de ellos este viaje supone una confrontación con los actos de sus padres, antiguos oficiales nazis. Para el tercero, el escritor y defensor de los Derechos Humanos Philippe Sands, significa visitar los lugares en donde miembros de su propia familia judía fueron destruidos por los padres de sus compañeros de viaje. Es la exploración emocional y psicológica de tres hombres en lucha con su pasado, el presente de Europa y las distintas versiones de la verdad. Imprescindible documento que nos confronta con nuestro pasado.

Puedes verlo en Netflix aquí.

7. Under the Sun (2015)

Esta inusual película documental, rodada bajo el control férreo del Gobierno norcoreano, nos descubre la vida de una niña que ha sido elegida para formar parte de la Unión de Niños de Corea del Norte. Constituye un fidedigno y fascinante estudio sobre la propaganda del Estado y un retrato de una sociedad hermética y despojada de una vida privada.

Puedes verlo en Netflix aquí.

8. Minimalism: A Documentary About the Important Things (2015)

Este documental es una mirada más allá de los planos y ordenadores en el arte y la ciencia del diseño, mostrando a grandes diseñadores de todas las disciplinas cuyo trabajo da forma a nuestro mundo.

Puedes verlo en Netflix aquí.

9. Paris is Burning (1990)

Es la más antigua de nuestra lista, pero no podía faltar ya que parece que por ella no pasan los años. Paris is burning es un documental dirigido por Jennie Livingston y filmada en la segunda mitad de la década de los 80. Retrata con gran fidelidad el movimiento conocido como cultura del baile en el Nueva York de aquella época, centrándose los sectores sociales más implicados en él: gays latinos y afro-americanos, además de la comunidad transgénero, todos ellos muchas veces envueltos en el riesgo de exclusión social y la pobreza. Esta es una extraordinaria mirada del fin de la llamada “Edad Dorada” de los bailes drag en Nueva York, además de una delicada exploración de los conflictos derivados de la raza, la clase social, la identidad sexual y el género en Estados Unidos.

Puedes verlo en Netflix aquí.

10. El fin de ETA (2017)

La producción española de nuestra lista es El fin de ETA, una película escrita por José María Izquierdo y Luis Aizpeolea, y dirigida por el británico Justin Webster. El documental arranca con las conversaciones entre el entonces presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, y el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, en el caserío Txillarre, de Elgoibar (Guipúzcoa), que tienen lugar desde 2000 a 2004, y continúa narrando los diez años de negociaciones que concluyeron con el cese de la actividad armada. Es un acercamiento a veces espeluznante al mundo etarra, y un retrato del final de la banda terrorista.

Puedes verlo en Netflix aquí.

11. Abstract: el arte del diseño (2017)

Esta serie documental original de Netflix está compuesta por ocho episodios. Cada uno de ellos se adentra en el mundo y el trabajo de un diseñador de diferentes disciplinas. Muestra cómo son sus procesos creativos, la forma en que realizan sus trabajos o la forma en que sus diseños han afectado tanto a su propia vida como a la de todos los que les rodean. Es una mirada detallada del mundo del diseño, que influye como pocos en nuestra cultura.

Puedes verlo en Netflix aquí.

12. Inside Job (2010)

Last but not least, el último de nuestra lista es uno de los documentales más influyentes de la Historia más reciente del cine. Salió a la luz en 2010, en medio de la dura recesión que siguió a la crisis de 2008, y ésta es precisamente la que retrata. Inside Job, que recibió un Oscar a mejor película documental el año de su estreno, habla no sólo sobre las causas, sino también sobre los responsables de la crisis económica mundial de 2008, que significó la ruina de millones de personas que perdieron sus hogares y empleos, y que, además, puso en peligro la estabilidad económica de los países desarrollados. A través de una extensa investigación y de entrevistas a financieros, políticos y periodistas, muestra el auge de empresarios sin escrúpulos y la degradación de la política y la educación. Un crudo retrato de las entrañas de Wall Street que afectaron a la economía del planeta entero.

Puedes verlo en Netflix aquí.

Continúa leyendo: Marisa Paredes, la diva resfriada que recibe el Goya de Honor 2018

Marisa Paredes, la diva resfriada que recibe el Goya de Honor 2018

Jorge Raya Pons

Foto: Luca Piergiovanni
EFE

Marisa Paredes recibirá el 3 de febrero el Goya de Honor por una trayectoria extensísima y se le sigue adivinando en pantalla una mirada dulce, una sonrisa levemente inclinada, una voz que podría ser la voz. Pero hoy Marisa Paredes está resfriada y sus ojos parecen cansados y su sonrisa luce con esfuerzo y su voz brota sin energía. Habla entre sorbos de agua, que le ayudan a sobreponerse a las preguntas de los periodistas presentes en la sala de proyecciones de la Academia, y está sentada con las piernas cruzadas, con las manos sobre las rodillas.

“Cuando llega el momento en que la gente te reconoce por hacerlo más o menos bien, te das cuenta de que pasa el tiempo”, dice Paredes, con cierta nostalgia, a sus 71 años –72 en abril– y con medio siglo de trabajo sobre el escenario y frente a las cámaras. Tanto tiempo después, uno se pregunta si mantiene el entusiasmo de los primeros años. “Me queda el amor a la profesión: le he entregado mi vida”, continúa. “Me quedan muchas cosas por aprender, muchas cosas por hacer”.

Su última película se llama Petra, que se encuentra en proceso de posproducción, y está dirigida por Jaime Rosales. “Es una de las más complejas que he hecho”, explica. “Rosales tiene un gran talento”. Paredes define a su personaje como una mujer en una circunstancia de soledad y aislamiento, con una actitud pasiva, que deja un poso de rencor en todo lo que hace. Parece una actitud que no concuerda en absoluto con su personalidad, y de eso se trata: los actores son profesionales en crear mundos.

Marisa Paredes, la diva resfriada que recibe el Goya de Honor 2018
Victoria Abril, Marisa Paredes y Miriam Díaz-Aroca en ‘Todo sobre mi madre’. | Fuente: Sony Pictures

Lo descubrió de pequeña, durante su infancia en la madrileña plaza Santa Ana, rodeada de teatros. “Pensé en hacerme bailarina, cantante, cantautora, abogada, espía… las cosas más especiales”, dice. “Por eso me hice actriz, y estar aquí me demuestra que no me equivoqué”. Marisa Paredes tiene ciertos papeles que han marcado su carrera: Carmen en El espinazo del diablo (Guillermo del Toro), la madre de Dora en La vida es bella (Roberto Begnini), Huma Rojo y Becky del Páramo en Todo sobre mi madre y Tacones lejanos (ambas de Pedro Almodóvar). Por esta última –Becky del Páramo– se estrenó incluso un cabaret en París, que imitaba al detalle a su personaje: los guantes, los tacones, la música. “Y cantaban el Piensa en mí“, sonríe Paredes.

Porque a la diva de Almodóvar se le han escapado pocas cosas en la vida y apenas tiene cuentas pendientes. Dice que, tal vez, trabajar con Buñuel –”pero no lo tenemos”– y Berlanga –”que tampoco está”– y no rehuye de valorar los escándalos sexuales que se han destapado en Hollywood: “Todo lo que las actrices han hecho para denunciar la humillación que han sufrido demuestra su valor y su arrojo, ya está bien de tanta explotación”. Sin embargo, cree que hay razones para el optimismo y señala que algo está cambiando: “Ahora veo que cada vez hay personajes femeninos con más presencia, y esto se debe a los pasos enormes que estamos dando. Porque si contamos las historias únicamente desde la perspectiva masculina, estamos dando solo la mitad de las perspectivas”.

¿En cuanto al discurso? Dice que lo hará rápido y simpático: “Esto no es el discurso del rey”.

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