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Perros en Instagram: 5 cuentas que desbordan creatividad

Carola Melguizo

Foto: André Chivinski
Flickr bajo Licencia Creative Commons

La relación entre perros y humanos, lo sabemos, es especial. Hay estudios científicos, como el desarrollado por el departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu, en Japón, que aseguran que la conexión es, biológicamente hablando, tan fuerte como la que hay entre padres e hijos. Puede parecer una exageración, pero no lo es. La clave está en la oxitocina. Una hormona que potencia las relaciones sociales, reduce los efectos del estrés y se relaciona con sentimientos como la empatía, la compasión y, por supuesto, el amor.

En plena era de las redes sociales, es lógico que los perros tengan cada vez más protagonismo en los perfiles de sus humanos o que incluso tengan uno propio. Es un momento histórico en el que todo parecen ser malas noticias, así que dedicar unos minutos a ver fotos de animalitos adorables y divertidos se puede considerar hasta terapéutico. Los perros nos ayudan a evadirnos, nos hacen sonreír, nos emocionan. En definitiva, aumentan nuestra producción de oxitocina. Esto explica que haya animalitos como Doug, un carlino que cuenta ya con más de tres millones de seguidores en Instagram.

Primera foto publicada en Instagram

#dogsofinstagram

Kevin Systrom, fundador de Instagram subió la primera foto a la plataforma tres meses antes de su lanzamiento oficial, el 16 de julio de 2010. Fue una imagen de su perro mirando a cámara mientras esperaban la comida en una taquería durante sus vacaciones en México. Systrom vendió la compañía en 2012, pero sigue siendo fiel usuario de la app y con frecuencia publica fotos de Dolly, su perro actual. Una golden retriever adorable que tiene también su propio perfil. En hashtags como #dogsofinstagram, #instadog o #dogstagram podemos encontrar contenido suficiente para pasar días sonriendo y viendo perritos.

Las mayoría de las imágenes corresponden a escenas cotidianas de la vida de los canes, pero hay gente que va más allá y produce fotografías que son auténticas obras de arte. Creatividad en estado puro con perros como protagonistas. Estos cinco perfiles, listados de forma aleatoria, son un claro ejemplo:

Rafael Mantesso

Publicista brasileño que, rotulador en mano, cuenta las aventuras de Jimmy Choo, su bull terrier

Chris Cline

Fotógrafo de Virginia que gracias a Photoshop le muestra al mundo la grandeza de Juji, su goldendoodle.

Andrew Knapp

Una especie de ‘¿Dónde está Wally?’ canino en la que el fotógrafo Andrew Knapp invita a sus seguidores a encontrar a Momo, su border collie.

Mr. Georges

Dos artistas que, a través de la ilustración, representan de forma divertida el espíritu camaleónico de Monsieur Georges, su carlino.

Back to school for Mr Georges ! Good luck everyone

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Theron Humphrey

Fotógrafo de Carolina del Norte que lleva años registrando en imágenes sus viajes por carretera junto a Maddie, su coonhound.

Looking for some peace and I found it

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Continúa leyendo: El vínculo entre un perro y su humano se parece mucho al que existe entre un bebé y su madre

El vínculo entre un perro y su humano se parece mucho al que existe entre un bebé y su madre

Carola Melguizo

Foto: MARIANA BAZO
Reuters

Todo aquel que ha tenido la suerte de convivir con un perro sabe lo fuerte que puede llegar a ser la conexión con el animal. El amor que sentimos por ellos es tan fuerte y tan profundo que puede incluso compararse con el de una madre y su hijo. Para quien no lo haya experimentado puede parecer exagerado o incluso imposible, pero no se trata de una leyenda urbana. Hay estudios científicos que lo respaldan. La clave está, como casi siempre, en la hormonas porque al final el amor eso eso, cuestión de química.

Estudios realizados por científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu, en Sagamihara, Japón, demuestran que la oxitocina, conocida popularmente como la hormona del amor, es la responsable de que la conexión que se establece entre un perro y su humano sea tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos. Simplificando mucho, el simple contacto visual es suficiente para crear ese amor. Bonito ¿No? El estudio fue publicado hace un tiempo por la revista Science, de la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias (AAAS).

Cuando una madre mira a su bebé a los ojos, los niveles de oxitocina del bebé aumentan, lo que hace que el bebé vuelva a mirar a los ojos de su madre y que esta a su vez libere más oxitocina, desencadenando una retroalimentación positiva que, según estudios, crea un fuerte vínculo emocional entre la madre y el niño, lo que contribuye a la supervivencia de la especie. Los investigadores del equipo japonés liderado por Takefumi Kikusui querían averiguar si ocurría lo mismo con los perros. Para ello, llevaron a cabo varios experimentos con 30 perros, 15 hembras y 15 machos, de diferentes razas y edades, y sus dueños, 24 mujeres y 6 hombres.

El vínculo entre un perro y su humano se parece mucho al que existe entre un bebé y su madre 1
Un perro y su instructora en la exposición de perros de Kennel Club de Westminster | Imagen de Mike Segar para Reuters

En uno de los estudios, se recogieron muestras de orina tanto de perros como de humanos y luego se pidió a los propietarios que interactuaran con su animal en una habitación durante 30 minutos. En este tiempo, los propietarios, en su mayoría, se mostraron afectuosos, acariciaron a sus animales y hablaron con ellos. También se miraron a los ojos, algunos durante un par de minutos, otros durante unos segundos. Luego, se les repitieron las pruebas de orina y se analizaron los resultados. Los niveles de oxitocina de ambas especies aumentaron tras el contacto visual prolongado. Cuanto más contacto visual, mayor aumento en los niveles de la hormona en el cerebro. En las parejas que estuvieron más tiempo viéndose a los ojos, los perros, tanto nachos como hembras, tuvieron un aumento de 130% en los niveles de oxitocina. En el caso de los humanos, el aumento fue del 300%, también en ambos sexos. En las parejas que no se vieron mucho a los ojos, no hubo aumento de oxitocina.

El mismo experimento se realizó con lobos domesticados. Pero, a pesar de tener una buena relación con sus humanos, los lobos, a diferencia de los perros, no buscaron el contacto visual y sus niveles de oxitocina no aumentaron. Como explica Kikusui: “Los lobos que tienen una relación muy estrecha con sus criadores no pueden estimular la oxitocina en ellos, posiblemente debido a la falta de contacto visual. El uso de este contacto visual hacia el dueño es diferente entre los perros y los lobos, y esta es la razón por la que los lobos no tienen este tipo de vínculo con los humanos.”

La segunda fase consistió en recoger muestras de orina antes y después de la interacción, pero esta vez con una diferencia importante: Los investigadores rociaron oxitocina en el hocico de algunos perros antes de que interactuaran con los humanos. Las hembras que recibieron la oxitocina pasaron un 150% más de tiempo mirando a los ojos de sus dueños, quienes a su vez tuvieron un aumento de 300% en sus niveles de oxitocina. No se observó, en cambio, ningún efecto en perros machos o en perros que fueron rociados con un aerosol que contenía una solución salina y no oxitocina. Científicos sugieren que el aerosol nasal puede haber afectado sólo a las hembras porque la oxitocina desempeña un papel más importante en la reproducción femenina, siendo clave durante el parto y la lactancia.

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Una mujer se encarga de un perro en un centro de evacuación para mascotas. | Imagen de Kim Kyung-Hoon para Reuters

Las conclusiones del estudio son claras: “El mismo mecanismo de conexión, basado en el aumento de la oxitocina al mirarse, que fortalece los lazos emocionales entre las madres y sus hijos, ayuda a regular también el vínculo entre los perros y sus dueños.” Esto explica también por qué los perros se han familiarizado con gestos humanos que resultan mucho más difíciles de aprender para otros animales. Es alucinante lo que se puede conseguir con una “simple mirada”, que en realidad, como ha quedado demostrado, de simple no tiene nada. En cualquier caso, más allá de la oxitocina, este domingo 07 de mayo se celebra en España el Día de la Madre así que ¡felicidades a todas aquellas mujeres que se sienten madres, independientemente de la especie! Disfrutad de vuestro día y gracias por hacer del mundo un lugar mejor.

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Los perros pueden ayudar a superar el síndrome del nido vacío

Carola Melguizo

Foto: DARREN STAPLES
Reuters

El síndrome del nido vacío es la sensación de profunda tristeza, soledad e incluso incertidumbre que experimentan algunos padres cuando los hijos se independizan y se van de casa. Suele ser un momento complicado que va mucho más allá de tener más tiempo libre que antes y si se ignora, puede incluso acabar derivando en un trastorno más grave como la depresión. Con la marcha del hijo cambia la dinámica familiar y no siempre es fácil adaptarse. Un estudio de la Fundación Affinity sobre el Vínculo con el animal de compañía en el núcleo familiar, asegura que la presencia de un perro, o un gato, en el hogar puede ayudar a compensar emocionalmente estos cambios.

Para realizar el estudio se analizaron cinco tipos de familias: Parejas con hijos independizados, parejas sin hijos, hogares con hijos, familias monoparentales y singles. La conclusión es que tener un animal de compañía no sólo es beneficioso para las personas como individuos, sino que también mejora la dinámica familiar en todas las tipologías de hogares. En el caso de las parejas con hijos independizados, en palabras de Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity: “El perro o gato aporta una nueva ilusión, alguien nuevo por quien preocuparse en el día a día y a quien ver crecer. En definitiva, les permite seguir sintiéndose una familia.”

“Contigo soy mejor” vía Fundación Affinity.

Tener un animal de compañía demanda consenso, cooperación y trabajo en equipo. También refuerza la comunicación y el nexo que existe entre los miembros del núcleo familiar, facilitando así la adaptación de la pareja a la nueva dinámica. Para las familias monoparentales, lo más complicado suele ser lidiar con la soledad. En estos casos, el perro es de gran ayuda ya que no sólo proporciona compañía sino que promueve la interacción con otras personas. La convivencia con el perro, además, aumenta la sensación de bienestar, reduce el estrés y refuerza la autoestima.

El síndrome del nido vacío en clave de humor

Otros organismos y empresas han abordado también este tema. Algunos con humor, como Pedigree Nueva Zelanda, por ejemplo, que ha lanzado una campaña para fomentar la adopción con el lema “When they move out, move on” (“Cuando se vayas, sigue adelante”), en la que proponen sustituir el vacío que dejan los hijos cuando se marchan de casa, por un perro, que al final cumplirá el mismo rol. Colenso BBDO es la agencia detrás de esta divertida campaña.

Los perros pueden ayudar a superar el síndrome del nido vacío

La iniciativa de Pedigree se llama Child Replace Program (Programa de reemplazo de niños) y cuenta con una página web creada expresamente para la campaña en la que ofrecen a los interesados encontrar el perro perfecto basándose en las características de su hijo. Por ejemplo, si es activo o más bien tranquilo, si come mucho o come poco, si tiene el pelo corto o largo, etc. El programa cuenta con la extensa base de datos de Pet Rescue, que intenta conseguir un hogar a perros de distintas protectoras a los largo de toda Nueva Zelanda.

Cormac van den Hoofdakker, gerente de Pedigree Nueva Zelanda, comentó: “Un perro puede traer amor, risa y afecto a una casa, sacar lo mejor de las personas y llenar su vida con alegría, al igual que hacen los niños, con la diferencia de que los perros no van a crecer y se van a ir Londres por trabajo. Realmente esperamos conseguir nuestro objetivo, que es que más perros de los refugios encuentren un hogar.” Los anuncios son realmente divertidos y la causa es maravillosa porque si bien es cierto que no todo el mundo debería tener un perro, sin duda, todos los perros deberían tener un hogar. Por favor, recuerda: adopta, no compres.

Continúa leyendo: Las historias de las víctimas de la matanza de Parkland

Las historias de las víctimas de la matanza de Parkland

Redacción TO

Foto: Gerald Herbert
AP

El joven Nikolas Cruz entró con un fusil semiautomático en su viejo instituto de Parkland, el Marjory Stoneman Douglas High School, y abrió fuego sobre decenas de personas que pudieron ser sus compañeros. Cruz asesinó a 17 personas y otras 14 tuvieron que ser hospitalizadas. El asaltante se deshizo del rifle antes de salir del centro entre la marabunta y el ruido, y fue detenido horas después en un pueblo cercano. El último tiroteo en una escuela norteamericana introdujo de nuevo el debate de la venta de armas en Estados Unidos, que en estados como Florida no tiene grandes restricciones, y empujó a numerosos activistas a reivindicar un cambio legislativo que dé la vuelta a la situación.

Ahora, la cadena CNN revela las imágenes de las víctimas del atentado, cuenta sus historias, comparte la angustia de sus padres y hermanos. Hay situaciones heroicas y tragedias inimaginables, particularmente sensibles tratándose de adolescentes, chicos y chicas entre los 15 y 17 años, y profesores y alumnos que arriesgaron su vida por salvar al resto.

Es el caso de Scott Beigel, el profesor de Geografía de 35 años que se enfrentó al joven armado. La estudiante Kelsey Friend dijo que si está viva es gracias a él, que fue a toda prisa y corriendo señalando a los alumnos a que se recluyeran en una de las aulas. Pocos después le alcanzó Cruz. El entrenador asistente del equipo de fútbol americano Aaron Feis también acudió hasta el lugar de los tiroteos en cuanto los escuchó a lo lejos. Murió cubriendo a los alumnos ante los disparos en ráfaga del rifle de Cruz.

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Scott Beigel, 35 años.

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Aaron Feis, 37.

Allí perdieron la vida Alyssa Alhadegg, de 14 años, de quien cuenta su madre que era aficionada al fútbol, hermosa, inteligente, talentosa, exitosa e increíble, o Martín Duque, de la misma edad, de quien su hermano cuenta que “era un niño divertido, extrovertido y a veces muy tranquilo, dulce y preocupado y amado por su familia”.

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Martín Duque, 14 años.
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Jaime Guttenberg, 14 años.

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Nicholas Dworet, 17 años.

Resultan igualmente dolorosas las muerte de adolescentes como Jaime Guttenberg, de 14 años. Su padre, en una vigilia en recuerdo de las víctimas, dijo de ella que era una chica especial y se preguntó con lamento que no sabía que sería de él de aquí en adelante. La familia de Nicholas Dworet, otra víctima de 17 años, sufre una situación parecida. Nicholas sabía que en unos meses se incorporaría al equipo de natación de la Universidad de Indianápolis, con la llegada de otoño, y tras conocerse su muerte, el rector de la universidad pidió oraciones por él y por cada una de las víctimas de una matanza que difícilmente podrá olvidarse.

Continúa leyendo: Trabajar por las noches es todavía peor para la salud de lo que imaginábamos

Trabajar por las noches es todavía peor para la salud de lo que imaginábamos

Rob Smith

Foto: Lexi Ruskell
Unsplash

Taxistas, vigilantes, policías, enfermeros, limpiadores, repartidores, camareros, transportistas. Hay millones de personas en todo el mundo que trabajan por la noche, en horas intempestivas, mientras el resto de la ciudad duerme. Esta circunstancia puede afectar directamente a las relaciones, las vidas sociales y, por supuesto, a los ciclos de sueño. Pero aún más preocupante es el coste que el turno de noche tiene para la salud.

Nos afecta a nivel molecular

En 2014, los científicos del Centro de Investigación del Sueño de Surrey (SSRC) en el Reino Unido descubrieron que las noches de trabajo nos afectan a nivel molecular. La investigación tomó un pequeño grupo de personas y cambió su patrón de sueño-vigilia a la de un trabajador nocturno.

Los análisis de sangre revelaron que alrededor del 6% de nuestros genes están programados para ser más o menos activos en momentos específicos. Una vez que los participantes cambiaron al trabajo nocturno, esta precisión genética se redujo al 1%.

Nos quita horas de sueño

El trabajo nocturno regular también puede llevar a la privación crónica del sueño, en la cual una persona entra en un bucle y no puede recuperar el sueño que necesita, dice la National Sleep Foundation (NSF).

La NSF recomienda dormir entre siete y nueve horas cada 24 horas. Sin embargo, aquellos que trabajan en horas nocturnas a menudo solo duermen entre cuatro y cinco horas de sueño.

Una encuesta realizada por la Academia Estadounidense de Ciencias del Sueño reveló que cuanto más envejecemos, menos sueño tenemos, con la Generación Y (de 20 a 34 años) recibiendo seis horas y 48 minutos de sueño en promedio, la Generación X (de 35 a 49 años) seis horas y 25 minutos, y los Baby Boomers (mayores de 50) solo seis horas y 18 minutos.

Esta falta de sueño puede ocasionar dificultad para concentrarse, y puede aumentar el riesgo de lesiones cerebrales. La NSF dice que los tiempos de reacción más lentos ocurren durante las horas nocturnas.

Además, las investigaciones de la Revista Escandinava de Trabajo, Medio Ambiente y Salud, que analizaron las lesiones cerebrales en diferentes turnos laborales entre 1996 y 2006, encontraron que las personas que trabajan en las noches parecen tener un mayor riesgo de lesiones.

La falta de sueño puede incluso causar depresión, advierte la NSF. De hecho, un estudio publicado por el Centro Nacional de Información Biotecnológica encontró evidencia que sugiere que el trabajo nocturno aumenta el riesgo de depresión.

Aumenta el riesgo de sufrir cáncer

Trabajar por las noches también pueden aumentar el riesgo de cáncer. Esto es particularmente agudo entre las mujeres, sugieren algunas investigaciones.

Un estudio publicado por la Asociación Estadounidense de Investigación del Cáncer en enero, que examinó más de 60 trabajos de investigación, concluyó que por cada cinco años de trabajo nocturno, el riesgo de desarrollar cáncer de mama entre las mujeres aumenta alrededor de un 3,3%.

Sin embargo, un estudio similar sostiene que las noches de trabajo tienen “poco o ningún efecto” en el riesgo de cáncer de mama en las mujeres.

Altera nuestro sistema cardiovascular

Las enfermedades cardíacas son otra preocupación. A través de un estudio publicado en 2016, la American Heart Association (AHA) descubrió que una interrupción del sueño y del ciclo del sueño puede afectar los ritmos naturales del cuerpo y la función cardiovascular.

La AHA dice que esto puede explicar el aumento de los riesgos cardiovasculares observados en los trabajadores de turnos nocturnos.

Los riesgos no son irreversibles

Si bien estos ejemplos no son de ninguna manera exhaustivos, hay una variedad de formas de ayudar a reducir los riesgos de salud asociados con el trabajo nocturno.

Tras un estudio realizado por la Institución de Seguridad y Salud Ocupacional (IOSH) sobre los efectos del trabajo por turnos en la salud, la organización compiló una extensa lista de consejos para empleadores y empleados. Por ejemplo, se aconseja a los trabajadores del turno nocturno que restrinjan su consumo de energía entre la medianoche y las 6 de la mañana, en lugar de comer al principio y al final de un turno. También se les insta a establecer un horario de sueño para facilitar el sueño durante el día.

En general, se aconseja a los empleados que eviten la cafeína, el alcohol y las comidas abundantes antes de irse a dormir.

El IOSH recomienda hacerse controles de salud regulares a todas las personas de 40 años o más, y a aquellos que han trabajado por turnos durante 10 años o más.

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Artículo publicado originalmente en World Economic Forum en español.

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