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¿Pueden historias originales triunfar en tiempos de remakes y universos cinemáticos?

Nerea Dolara

Foto: IMDB
IMDB

Se estrenó Valerian and the City of a Thousand Planets y queda por ver si morirá aquejada de su originalidad o saldrá ilesa. Películas, series, historias originales que han intentado algo parecido han sufrido las consecuencias, a veces mayores, otras menores.

Esta semana llegó a los cines una película que podría considerarse una excepción. Valerian and the City of a Thousand Planets es lo nuevo de Luc Besson y una incursión en el arriesgado y retro género de la ópera espacial y de la ciencia ficción completamente original (está basada en cómics populares en Francia pero rodada en inglés) para los espectadores comunes.

Las críticas han sido variadas, pero Valerian parece haberse salvado de la ola destructiva que hundió algunos intentos similares recientemente. Esto no significa que no la hayan tildado de tonta, pero también se ha comparado con la primera incursión exitosa de Besson en el género: el clásico moderno El quinto elemento. Valerian and the City of a Thousand Planets no está sola en un tiempo en que los superhéroes y los remakes asesinan todo esfuerzo que no se constriña a sus límites faltos de imaginación. Otras aventuras espaciales recientes (en cine y TV) -raras, malas, buenas- han sufrido la crítica en el pasado y en algunos casos han perecido sin remedio en un charco de sus propia anonimidad y baja taquilla, y en otros casos han logrado triunfar.

Valerian es aún un misterio en este sentido. Sus compañeras de género no.

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Escena de Jupiter Asceding | Imagen vía IMDB

Jupiter Ascending

Las hermanas Wachowski cambiaron el cine con Matrix y luego -salvo su adaptación de V de Vendetta– sólo han logrado estrenar fracasos. Algunos por predecibles, como las secuelas de su obra maestra, otros por descabellados, como Speedracer. Lo cierto es que la dupla ha seguido intentando, sin descanso, presentar material original a audiencias hambrientas de algo diferente. Su último paso fue Jupiter Ascending (si no se cuenta la cancelada Sense8), una ópera espacial que creó un amplio mundo de planetas y humanoides evolucionados con rasgos animales (hombres perro, elefante, dragón…) y que contaba con una protagonista viviendo el típico despertar del héroe que es anodino hasta que descubre que su destino siempre ha sido ser excepcional. La crítica la destruyó por “ridícula” e “incoherente”. Fue tal el odio que fue imposible recuperarse. La película falleció al poco tiempo de haber llegado a las salas, sin pena ni gloria.

The Expanse

Un ejemplo excelente de ciencia ficción adaptada a la televisión con buena calidad de producción, buen reparto y una historia lo suficientemente compleja, pero no demasiado, para mantener la atención y el suspenso. La serie, que se alimenta de la mítica Battlestar Galactica, adapta una serie de novelas en un lejano futuro paralelo en que el sistema planetario incluye no sólo La Tierra sino a Marte (y los espartanos marcianos) y el cinturón de Ceres (donde habitan los llamados centurinos, con menos densidad ósea y capacidad muscular por la baja gravedad, así como los la mano de obra pobre que mantiene el modo de vida de los más poderosos). Un misterio, que involucra a un detective en busca de una heredera perdida y a un carguero que es atacado en una misión de rescate, termina por convertirse en una enorme y terrible conspiración. Excelente, aunque poco conocida, ha tenido buenas críticas desde sus inicios.

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Snowpiercer, dirigida por Bong Jong-ho y Kelly Materson  | Imagen vía FilmAffinity

Snowpiercer

Del director de la reciente Okja, esta distopía de ciencia ficción funcionó mucho mejor que las anteriores menciones de la lista. Basada en una novela, la cinta de Bong Jong-ho relata la historia de La Tierra tras un desastre provocado por el hombre que genera una edad de hielo. Sobreviven sólo quienes están a bordo del tren Snowpiercer. Dentro los habitantes está divididos por clases -los ricos están en coches lujosos, los pobres en condiciones infrahumanas-, pero llega una rebelión y todo está por cambiar. Tras su estreno la película llegó a tener un 95% en Rotten Tomatoes, los críticos la adoraron. Y la carrera de Bong Jong-ho se encaminó sin duda hacia terrenos de mayores presupuestos y una apertura al mercado occidental.

Zoo

Televisión en modo menos efectivo -aunque no aburrido- esta serie parte de la premisa de que los animales han decidido acabar con la raza humana. Híbridos asesinos y desatados, humanos aterrorizados y diezmados, científicos con secretos y en busca de curas o salvación… los giros de esta serie son inverosímiles, siendo generosos, pero puede llegar a ser adictiva gracias a su falta de vergüenza. Algo así como una True Blood con animales asesinos.

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John Carter, un Burroughs en el cine | Imagen vía IMDB

John Carter

Puede que el nombre parezca el de un hombre cualquiera, pero Carter no lo es. Un héroe de la Guerra de Secesión americana es transportado al pasado y a Marte, donde la baja gravedad y su densidad ósea le permiten saltar a gran altura y distancia y tener superfuerza. El planeta está en guerra y John Carter es el héroe que estaban esperando. Ese es el resumen de lo que Disney esperaba fuera una larga saga que murió en su primera entrega sin que casi nadie se diera cuenta. También basada en una antigua novela por entregas, la dirigió Andrew Stanton (que defendió que la película se hiciera), el responsable de Buscando a Nemo y Wall-E, y tuvo críticas decentes. La taquilla, sin embargo, decretó su defunción sin posibilidad de resurrección. Al final de sus días en el cine recaudó más de 100 millones menos de lo que significó su costo. Adiós John Carter.

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El futuro tendrá robots tan inteligentes emocionalmente como nosotros y no pasará nada

Rana Kaliouby

Foto: Murad Sezer
Reuters

Viajemos al futuro. Exactamente al año 2030. Una fecha en la que se espera que los humanos ya no seamos los únicos seres con inteligencia, sino que será la época de las máquinas inteligentes. La inteligencia artificial ya no se verá como una posible innovación, sino como una tendencia dominante. Ya no será solo aquello que tienen en una medida limitada nuestros teléfonos o algunos buscadores como los de Google o Netflix. La inteligencia artificial será ya cognitivamente inteligente, capaz de calcular tareas complejas e incluso de aprender por sí mismo. También será emocionalmente inteligente, consciente de nuestros estados mentales, sociales y emocionales más diversos, e íntimamente familiarizado con nuestros estados de ánimo y nuestras preferencias.

Estamos en 2030 y nuestros dispositivos, nuestros vehículos, nuestros aparatos domésticos conectados y ropa tecnológica inteligente tienen un chip emocional integrado que detecta nuestros estados de ánimo a través de nuestras voces y gestos. Actualmente interactuamos con la tecnología de la forma en que interactuamos unos con otros: a través de la conversación, la percepción y la emoción.

Contrariamente a lo que los escépticos de la inteligencia artificial (IA) pronosticaron alguna vez, toda esta IA con capacidad de emoción ha aumentado nuestra humanidad y empatía por los demás. Y no, no todos estamos sin trabajo. De hecho, han surgido nuevas industrias. Hoy hay más trabajo por hacer que nunca; más problemas para resolver.

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Una fábrica de robots humanoides. | Foto: Stringer/Reuters

Por ejemplo, mi hija: Jana acaba de cumplir 30 años, es socia de Nemit, una empresa de impacto social que aprovecha el poder de la IA empática para brindar igualdad de acceso a la educación y la asistencia médica a personas de todo el mundo. Nemit emplea a 1500 personas en 58 países. La empresa aplica la IA emocional, al extraer perfiles de datos emocionales de las personas para personalizar las experiencias educativas y rastrear el bienestar mental y emocional de las personas, y evitar las crisis de salud antes de que ocurran.

Asistentes virtuales desde pequeños

Actualmente, Jana vive en Londres. De hecho, acaba de aterrizar en Heathrow con un ojo rojo. Mediante el seguimiento de una variedad de señales visuales y vocales, su asistente virtual Zee detecta que está agotada. Zee conoce a Jana desde que era una adolescente, y hoy sigue a Jana a todas partes, pasando por los diversos dispositivos de Jana con todo el contexto de sus actividades diarias, estados de ánimo y recuerdos. Zee sugiere que el programa de Jana para el día es demasiado agitado y ofrece eliminar algunas reuniones de su calendario. Zee también se contacta con mi asistente virtual para avisarme que mi hija aterrizó bien.

Además, Zee recuerda mantener esa cita con Liam, amigo de la escuela desde hace mucho tiempo de Jana y jefe de Operaciones Globales de Nemit. Al encontrarse en el espectro autista, Liam no siempre tuvo una vida fácil. La escuela secundaria fue un verdadero esfuerzo ya que descubrió que las interacciones sociales eran arduas. Era inteligente, solía estar solo, incluso era hostigado debido a su falta de aptitud social. Pero ahora usa anteojos sensibles a las emociones, que aumentan su destreza social y emocional, al traducir las expresiones faciales y vocales de las personas a números y puntajes de probabilidad.

El futuro tendrá robots tan inteligentes emocionalmente como nosotros y no pasará nada
Una niña observa un robot. | Foto: Andy Wong/AP

La empatía es la base de los negocios de Jana. La empresa aplica los últimos desarrollos en IA emocional para medir e impulsar la empatía en su equipo y socios en todo el mundo. Un tablero de control mantiene un registro del pulso emocional de su equipo, e indica que los niveles de ansiedad se elevan en el equipo de Jordan, muy por encima de su base de referencia. Zee está allí, programando un viaje a Amman lo antes posible.

Además de garantizar que las personas de todo el mundo tengan acceso a la salud mental, los asistentes digitales virtuales pueden actuar como compañeros de aprendizaje, utilizando su conocimiento de lo que lo motiva e inspira, para ayudarlo a estudiar y aprender. De esta manera, la IA podría usarse para crear condiciones equitativas en la educación y ayudar a reducir las brechas socioeconómicas en todo el mundo.

Nuevos trabajos sobre ética

Pero donde hay ganancias, también hay trastornos: la IA ha automatizado muchas tareas, lo que ha provocado la eliminación de algunos trabajos. Pero también hay trabajos nuevos: ingenieros que entrenan, evalúan y operan estos sistemas de IA. Los conductores de camiones, que alguna vez temieron que la nueva tecnología los dejara sin empleo, en la actualidad operan cada uno 100 camiones autónomos desde la comodidad de sus salas de estar. Hoy existen nuevos tipos de empresas de consultoría, muchas de las cuales ofrecen cursos de capacitación sobre cómo trabajar junto a los robots. En una sociedad que se preocupa acerca de si la IA se implementa de manera ética, existen nuevas oportunidades para los expertos en ética de la IA y los defensores de la justicia social.

En 2030, la inteligencia artificial emocional ha transformado no solo la manera en que interactuamos con la tecnología, sino lo que es más importante, cómo nosotros, como humanos, interactuamos unos con otros. La empatía es nuevamente el centro de cómo nos conectamos y nos comunicamos. De hecho, son las empresas y las personas las que trabajan para construir un manto de empatía en sus interacciones con los demás, en lugar de centrarse en la eficiencia o el resultado final, que están dando forma al futuro.

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Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

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5 series para ver mientras esperas el estreno de Black Mirror

Nerea Dolara

Foto: Netflix
Netflix

La cuarta temporada de Black Mirror se estrena el 29 de diciembre y los trailers nos tienen ansiosos. Para calmar las ganas te recomendamos cinco series con toques similares y muy buenas.

A finales de este mes llega, por fin, la cuarta temporada de Black Mirror. Netflix se ha encargado de generar enormes expectativas con trailers para cada episodio de la nueva entrega de la serie más deprimente y terrorífica del panorama televisivo. Y sí, la espera se ha hecho larga y es por eso que vamos a recomendar una lista de series que pueden matar el síndrome de abstinencia de Black Mirror mientras llegan los nuevos episodios.

Humans

Otra con influencia británica y con seres de inteligencia artificial. Aquí estamos también en el futuro, en un mundo en que robots muy avanzados, y de apariencia humana, comparten la vida rutinaria con las personas como personal de servicio o mano de obra. Como es imaginable, esto no va en una dirección idílica de convivencia y amor. No. Oscura y capaz de dar unos escalofríos parecidos a los de Black Mirror por su mirada realista a un cercano futuro tecnológico, Humans es de esas series que más gente debería conocer.

5 series para ver mientras esperas el estreno de Black Mirror 1
Utopia emitida por Channel 4 en Gran Bretaña | Imagen: IMDB

Utopía

También británica, también oscura. En esta serie cinco desconocidos se ven involucrados en algo mayor que ellos cuando se encuentran con un manuscrito original de la secuela de una novela gráfica. ¿Por qué debería ser eso un problema? Porque se rumorea que las páginas de The Utopia Experiments predicen las mayores catástrofes humanas y una organización muy poderosa no está muy alegre de que personas normales tengan esto en sus manos. Intensa y perturbadora, la serie es un buen remedio para los que extrañan las tramas sombrías de Black Mirror.

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Imagen promocional de Orphan Black | Imagen: IMDB

Orphan Black

Sí, los británicos están metidos de lleno en el tema de la ciencia ficción perturbadora. En el caso de esta serie la ciencia proviene de un experimento llevado a cabo por una gran compañía que resultó en varios clones femeninos, que no tenían idea de que lo eran hasta que lo descubren ya siendo adultas. Las hermanas, todas diferentes (interpretadas con una maestría como pocas por Tatiana Maslani), están centradas en descubrir sus orígenes y en evitar que la corporación que las creo controle más sus vidas. Suspenso, acción y personajes a los que se quiere con sorprendente rapidez. Una serie que merece la pena.

5 series para ver mientras esperas el estreno de Black Mirror 2
Fotograma de Westworld | Imagen: HBO

Westworld

Tiene sólo una temporada, pero la segunda está por llegar. El show que HBO espera que sea su nuevo Juego de Tronos revisa una premisa típica de la ciencia ficción: ¿qué pasa si seres con inteligencia artificial toman conciencia o sienten? En Westworld los avanzados robots son parte de un enorme parque temático que se desarrolla en el viejo Oeste y existen exclusivamente para satisfacer las necesidades de los humanos visitantes… y si esas necesidades implican violar, torturar y matar importa poco. Pero en el proceso varios de los personajes del parque comienzan a despertar y a revivir sus terribles traumas… humanos, teman, las consecuencias de sus actos han llegado en forma de criaturas capaces de mucho y llenas de ira.

5 series para ver mientras esperas el estreno de Black Mirror 4
Mr. Robot es una serie de televisión americana creada por Sam Esmail | Imagen: IMDB

Mr. Robot

Aquí no hay inteligencia artificial, aunque la palabra robot esté en el nombre. Esto va de conspiraciones y de grandes malvados y de cómo los seres humanos somos bastante malos como especie. Un hacker, una gran corporación y monólogos interiores de un protagonista claramente desequilibrado hacen de Mr. Robot un drama/thriller muy interesante. Y si además te gustan los giros inesperados esta serie es la tuya.

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Cómo Rotten Tomatoes interfiere (o no) en el cine

Nerea Dolara

Foto: Merie Wallace
A24

Lady Bird rompió esta semana un récord con 164 críticas positivas y un 100% de frescura en la web que suma reseñas de cine. Este año la página se ha ganado muchos titulares gracias a que se le culpa de fracasos de taquilla, por ejemplo, y de un patético verano en recaudación. Pero, ¿es verdad que tiene tanto poder?

Esta semana la noticia en el mundo del cine ha sido que Lady Bird, el debut como directora de Greta Gerwig, ha roto el récord de mayor cantidad de reseñas positivas de Rotten Tomatoes. Expliquemos qué significa esto. Rotten Tomatoes es una web dedicada a reunir y promediar porcentajes de frescura o mal estado de las películas que se estrenan en función de las críticas que se publican en todos los medios sobre cada filme. Obtener un 100% ya es un logro, pero romper un récord es excepcional. Lady Bird tiene, hasta el momento, 100% de frescura con 164 reseñas tomadas en cuenta (y hace nada ganó como Mejor Película en el New York Critics Awards).

¿Quién tenía el récord anterior? Toy Story 2 tenía ese honor con 100% tomando en cuenta 163 reseñas. Este anuncio es una buena señal para Lady Bird, que podría convertirse en la sorpresa del año en el Óscar e incluso ganarle una estatuilla de Mejor Dirección a la segunda mujer en toda la historia del premio.

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Toy Story  | Imagen vía Pixar

Pero no hay que adelantarse, lo claro es que la película disfruta de la adoración de la crítica y que eso es siempre una ventaja. No es la primera vez en los últimos tiempos que Rotten Tomatoes se ha visto enredado en las noticias del cine. La página ha tenido más de un desagradable encuentro con los seguidores de DC Comics y su universo cinematográfico por las malas notas que han tenido películas como Batman vs Superman o Suicide Squad. Y sí, Rotten Tomatoes (que recibe más 13,5 millones de visitas al día) no es el culpable de esos malos porcentajes, al final sólo están sumando el desprecio general de la crítica por estas mediocres cintas… pero los fans (esos que hasta se indignaron cuando Mujer Maravilla, también de DC, tuvo buena crítica, porque su protagonista y su directora son mujeres… es decir, no los fans más agradables o pensantes del mundo) no están interesados en explicaciones.

La verdad es que ha habido una amplia discusión este año con respecto al poder que tiene el sitio para afectar las ganancias de taquilla de las películas. Sus porcentajes se publican en la medida en que salen las críticas y éstas tienden a aparecer antes del estreno de las cintas. En marzo el director Brett Ratner (ahora acusado de acoso sexual por varias mujeres) calificó al sitio como “lo peor que le ha pasado a la cultura del cine actual”. Ratner argumentaba que en el pasado la crítica era seria y que ahora todo se reduce al porcentaje de Rotten Tomatoes (que, no olvidemos, es una suma de crítica tradicionales… nada más). “El puntaje de Rotten Tomatoes para Batman vs Superman fue tan bajo que dejó una sombra negra sobre una película que tuvo mucho éxito”. ¿Un dato a tomar en cuenta? La compañía de producción de Ratner co-financió la película de DC…

Cómo Rotten Tomatoes interfiere (o no) en el cine
Fotograma de League of Justice | Imagen vía IMDB

Pero no sólo se trata de las palabras de este cineasta. Hace unos meses el New York Times publicó un artículo llamado “Atacado por Rotten Tomatoes” en que analizaba los patéticos números de la taquilla de este verano y responsabilizaba en cierta forma al sitio y sus porcentajes. Lo cierto es que muchos ejecutivos dicen que la culpa es de la página web y otros reconocen que simplemente se han estrenado malas películas y que eso probablemente tiene que ver con los resultados del verano. Un punto que tomar en cuenta, para quienes piensan que Rotten Tomatoes conspira del alguna manera: la compañía es financiada por estudios de cine. Sí, de hecho Warner Brothers (responsable de las películas de DC) tiene acciones en la web, igual que NBC, que es dueño de Universal Pictures.

De hecho, hace poco Rotten Tomatoes tuvo otro momento en los titulares cuando retrasó la publicación de su porcentaje sobre Justice League hasta después de su estreno. El argumento de la página es que su nuevo programa semanal, emitido por Facebook, Rotten Tomatoes See It / Skip It sería el lugar en revelarían su porcentaje. Pero mucha de la prensa de la industria se encargó de recordar que Fandango, que Warner Brothers controla, es quien financia la web y que podría no ser casual…

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Imagen de Lady Bird vía IMDB

La verdad es que si se hace una correlación real de datos (un artículo de Medium lo hizo) los porcentajes de Rotten Tomatoes no son tan importantes para la taquilla como a algún productor de películas mediocres le gustaría pensar. ¿Para lo que sí sirve? Para tener un balance de lo que se piensa sobre una película y para, como en el caso de Lady Bird, tener un merecido momento de reconocimiento.

Continúa leyendo: ¿Es buena idea hacer una serie de 'El señor los anillos'? Probablemente no

¿Es buena idea hacer una serie de 'El señor los anillos'? Probablemente no

Nerea Dolara

Foto: Fotograma de Lord of The Rings
New Line Cinema

Amazon anunció una serie sobre los tiempos previos a la trilogía de J.R.R. Tolkien. No son los primeros en intentar utilizar contenidos de éxito para ganar más dinero. ¿Funciona la táctica? La mayoría de las veces… no.

Hace sólo unos días Amazon anunció que producirá una nueva serie, una precuela de ‘El señor de los anillos’. Las películas, estrenadas a principios de los 2000, no sólo fueron de las franquicias de cine que inauguraron el mundo de las interminables secuelas que se vive actualmente, sino que lo hicieron bien… tan bien que su última entrega rompió un récord en los Premios de la Academia: de 11 nominaciones se llevó 11 Oscars.

¿Por qué entonces hacer más? ¿Por qué remover aguas pacíficas que triunfaron con una de las mejores adaptaciones de fantasía del cine contemporáneo? Sí, si se piensa eso ya se hizo. Un avaricioso Peter Jackson y su productora (no hay otra forma de explicarlo, ‘El Hobbit’ tiene menos de 200 páginas) decidió extender el libro previo a la trilogía en su propia trilogía, una innecesaria narración de nueve horas sobre la simple aventura de Bilbo y su primer encuentro con el anillo. Y aunque ganó dinero, ‘El Hobbit’ probó que no todo lo que se basa en materiales con fanáticos férreos es válido (incluso cuando proviene de un material previo y no de anotaciones como lo haría la nueva serie).

¿Es buena idea hacer una precuela de El señor los anillos? Probablemente no 3
Bilbo tuvo una aventura antes de El señor de los anillos. ¿Requería tres películas de tres horas para ser contada? No, pero si lo necesitaban los bolsillos de quienes produjeron su adaptación.

¿Cuál es la obsesión de televisión y cine con revisar cada momento pasado o futuro que rodea a las historias ya contadas? La respuesta podría ser simple: falta de imaginación. Recurrir a mundos ya construidos y a personajes ya conocidos (o sus antepasados/descendientes) garantiza que el público conecte de inmediato (o que se indignen sin remedio) y que el éxito pueda suponerse… más que si se trata de un producto nuevo. En el caso de la serie de ‘El señor de los anillos’ pesa también el fenómeno de Juego de tronos: épica, fantasía y un mundo ficticio lleno de aventura han probado ser un imán de audiencia. El problema es que el mundo de Tolkien no es el de Martin. En la Tierra Media la fábula es más clara y la bondad y la maldad se detectan a distancia. Donde Martin cuenta la historia humana con toques de fantasía (se podría discutir que últimamente la serie dejó de cumplir con esa norma y optó por simplificar a sus personajes y tramas), Tolkien escribe una épica fantástica a la antigua: con héroes y villanos claros. Conociendo la predilección por la oscuridad que se adueña de cine y televisión, ver una versión tenebrosa y cruel de la Tierra Media (que no suceda sólo en Mordor) sería no sólo frustrante, sino repetitivo y estaría en contra de su historia original.

Otro problema surge cuando se piensa que los autores originales de estas historias optaron por contar un momento específico por una razón. ¿Es necesario conocer todo el pasado y todo el futuro de cada relato que guste a las audiencias? ¿Ya no existe The End? Al parecer no, y tampoco el érase una vez. El mundo audiovisual de hoy está tan desesperado por éxitos asegurados que se aferra todos lo que pueda, sin pensar en que los creadores originales probablemente no contaron los tiempos que pretenden relatar porque no pensaban que tenían peso o valor narrativo. Eso, sí, puede discutirse. Todo puede ser contado siempre que se busque una manera interesante de hacerlo. Pero ¿es necesario contar todo, todo el tiempo?

La televisión y el cine han tenido historias de éxito con precuelas que parecían ser sólo espejismos con los que ganar dinero. Esas series y películas han ganado dinero, sí, pero también han probado su calidad con creces. Better Call Saul, por ejemplo, se subió al fenómeno crítico y de audiencia que fue Breaking Bad, pero sus logros tras varios años al aire son propios: excelente trama, excelentes actuaciones… un drama premiado y que se merece el amor que recibe.

Lo mismo se puede decir de Hannibal. El show optó por revisar los años en que el agente Will Graham trabajó junto a Hannibal Lecter sin darse cuenta de que era un asesino en serie caníbal, trozo de trama que la película Red Dragon aborda muy superficialmente. El resultado fue una serie que muchos llamaron una obra de arte, no sólo por sus interpretaciones sino por su particular dirección.

¿Es buena idea hacer una precuela de El señor los anillos? Probablemente no
Rogue One es la mejor de las nuevas películas de Star Wars y la única buena precuela de la saga…

En el cine dos ejemplos recientes también dejan claro que inventarse precuelas puede funcionar, y muy bien. Rogue One explicó cómo la Resistencia, en La guerra de las galaxias, logró detectar el fallo de diseño de la primera Estrella de la Muerte (y respondió la duda de todos los espectadores: ¿Cómo es que era tan fácil acabar con este diseño maligno? ¿La construyó el peor arquitecto galáctico de la historia?). Su trama, su diseño de personajes, su cohesión la hicieron la mejor de las nuevas películas de la saga. Lo mismo pasa con la trilogía que precede El planeta de los simios. Calificada como shakesperiana y lugar de grandiosas actuaciones de intérpretes con motion capture (incluido el grandioso Andy Serkis: Gollum, King Kong), la trilogía explica la llegada de los simios al poder.

¿Es buena idea hacer una serie de El señor los anillos? Probablemente no
Carrie Bradshaw no se merecía esto, menos mal que no duró mucho.

El camino al infierno, sin embargo, está lleno de buenas intenciones. Los anteriores se salvaron del fuego gracias a su calidad, pero ardiendo están muchos más intentos de precuelas que han fracasado estrepitosamente. Young Sheldon acaba de estrenarse, cuenta la infancia de Sheldon Cooper de The Big Bag Theory, y aunque la crítica es diversa, lo que sí que da claro es que hay un verdadero problema: el tono, más humano, más duro, choca con el Sheldon adulto y será difícil dar con una respuesta satisfactoria que una ambos. The Carrie Diaries, otro intento descarado de aprovechar nostalgia y antiguos espectadores, no duró mucho… y con razón. Uno que aún vive es Fear the Walking Dead: que pretendía contar cómo sucedió el apocalipsis zombie que viven los personajes de The Walking Dead, pero que realmente se ha convertido en una copia, mala copia, del original… y poco más.

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Jar Jar Binks existe gracias a la precuelas de Star Wars, ¿qué podría ser peor?

En el cine la lista es mayor y más deprimente, pero sólo hay que mencionar un ejemplo para dejar claro que las precuelas pueden ser no sólo malas sino frustrantes: la segunda trilogía de La guerra de las galaxias. Ya no sólo se trata de malos guiones, cursilismo o malas actuaciones… es que hasta crearon al infame ‘Jar Jar Binks’. ¿Otro ejemplo? La mediocre Oz: The Great and Powerful, que pretendió contar la historia previa al clásico que es El mago de Oz y terminó siendo una mezcla de excesivos efectos especiales, histrionismo, otra mediocre actuación de James Franco y mala historia.

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Si conocer la historia de El Mago de Oz era esto… preferíamos la ignorancia

Sí, la verdad es que saber si la precuela de ‘El señor de los anillos’ será mala o buena no es posible. Sí, los herederos de Tolkien dieron su permiso; sí se podría buscar a los/las mejores guionistas para el trabajo, pero también hay que tomar en cuenta que el mismo escritor obvió contar los años previos a su trilogía (a menos que se cuente ‘El Hobbit’… porque ‘El Silmarilion’ es mucho anterior) y que en la era del Peak TV una serie sobrevive sólo si es genial.

En resumen, se puede ver el contexto y los indicios, los que dan otros intentos anteriores, no son los mejores. Menos si se piensa que ahí afuera, en todo el mundo, hay miles de fans aferrados a sus queridos personajes y a su querida Tierra Media. El riesgo es enorme.

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