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¿Qué ocurre en internet cada 60 segundos?

Redacción TO

Foto: Fabian Irsara
Unsplash

La mitad de la población mundial todavía no tiene acceso a Internet, y la red no es esa utopía de información libre que los pioneros digitales soñaron y quisieron construir, sino que vivimos en una burbuja en constante crecimiento que no fomenta precisamente el libre albedrío en la red. A pesar de no ser perfecto, Internet ha cambiado nuestros hábitos y nuestras vidas radicalmente.

Hay cifras que asustan. Asustan por su dimensión, su escala, su significado. Asustan por sí solas. Según un informe de We Are Social 2017, en 2017 la cifra de personas con acceso a Internet ha alcanzado los 3.750 millones. El 50% del tráfico web ya procede de dispositivos móviles, lo que supone un crecimiento del 30% respecto al periodo anterior. Y no hay quien lo pare. Hace apenas un mes, Facebook reveló que tiene más de dos mil millones de usuarios mensuales activos. Eso significa que en cualquier mes dado, más del 25% de la población del planeta accede a su cuenta de Facebook al menos una vez.

Hay otro tipo de cifras que si las colocamos en un contexto temporal breve, como las que presentamos a continuación, pueden ser incluso más impactantes. Creado cada año por Lori Lewis y Chadd Callahan de Cumulus Media, el gráfico que mostramos a continuación plasma la gran escala de comercio electrónico, redes sociales, correo electrónico y otros contenidos que se producen en la web en tan sólo un minuto.

¿Qué ocurre en internet cada 60 segundos?
En esto gastamos cada uno de nuestros minutos en internet. | Fuente: Cumulus Media

A escala global, cada minuto se visualizan 4,1 millones de vídeos en YouTube, se envían 156 millones de emails, se escuchan 40.000 horas de música en Spotify, se ven 70.017 millones de horas en Netflix, se suben 46.200 posts en Instagram, se descargan 342.000 aplicaciones, se envían 452.000 tweets, se crean 1,8 millones de snaps, se desliza 990.000 veces en Tinder, o se buscan 3,5 millones de cosas en Google, entre otras muchas cosas.

¿Cuánto tiempo perdemos? ¿Realmente lo perdemos? ¿Quién determina en qué gastamos cada uno de nuestros 60 segundos en la web?

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El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón

Ana Laya

Puede que no hayas oído hablar del filtro burbuja, pero definitivamente tu visión del mundo está siendo configurada por él. A finales de 2009, específicamente el 4 de diciembre, comenzó la era de la personalización, un pequeño paso para un algoritmo de Google, un gran paso para la lenta pero segura edificación de un sinfín de universos paralelos, de realidades alternativas.

Sí, todo esto empezó hace más tiempo de lo que (muchos) pensamos y no, esta no ha sido la causa del Brexit, ni de Trump, pero sí de la sorpresa que le ha causado a una gran parte de la población.

¿Por qué? Eli Pariser, activista liberal y co-fundador de Upworthy y Avaaz, lo explica en su libro El filtro burbuja. Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos (Editorial Taurus, 2017) y en la conferencia a la que ha sido invitado por la Fundación Telefónica y el Instituto Aspen como parte del ciclo Tech & Society. “Aquello que una vez fue un medio anónimo donde todo el mundo podía ser quien quisiera, ahora es una herramienta para recopilar y analizar nuestros datos personales.”

Es justo lo contrario a la famosa viñeta de The New York Times; en Internet ahora todo el mundo no solo sabe que eres un perro, si no que también conocen tu sexo, tu grupo etario, desde dónde te conectas, en qué dispositivo, a través de qué buscador, e incluso mediante micrófono, giroscopio y GPS si sueles buscar vuelos a destinos exóticos mientras caminas al atardecer del trabajo a tu casa… ¿o jamás te preguntaste por qué todos los banners que se te atravesaban en tus lecturas vespertinas eran de aerolíneas?

El filtro, como lo describe Pariser, empezó con Google en 2009, pero los algoritmos de los grandes gigantes de las redes han ido replicando la fórmula, una fórmula centrada en obtener beneficios económicos a través de la publicidad, en lugar de informar de manera equilibrada, contrastada, ética… o al menos lineal; por eso ahora los timelines de Facebook y Twitter dejaron de ser “líneas de tiempo” para pasar a mostrar los posts no en orden de aparición sino en orden de “relevancia” y por eso también Instagram dejó de ser “insta”.

Esto se convierte en un problema grave cuando dejamos de hablar de posts de gatos haciendo cosas o de #windowswithaview, sino de noticias. Tal como le gusta alardear a Mark Zuckerberg, puede que Facebook sea la mayor fuente de noticias del planeta, “al menos en lo que respecta a ciertas definiciones de lo que es una ‘noticia'”, alerta Pariser. De hecho los investigadores del Pew Research advirtieron ya en 2015 que Facebook es la fuente primordial de información política entre millennials estadounidensenses, seguidos de cerca por los GenX, un fragmento nada despreciable de la población votante.

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón
Portada de El Filtro Burbuja, de Eli Pariser. Traducido por Mercedes Vaquero. Editado por Taurus. (2017)

“En una era en la que el intercambio de información es la base de la experiencia compartida, la burbuja de filtros actúa como una fuerza centrífuga que nos separa.”

Si bien se puede argumentar que antes de Internet y de sus algoritmos siempre hemos consumido medios de comunicación afines a nuestros intereses y aficiones, hay dos aspectos en los que el filtro burbuja es radicalmente diferente: en primer lugar, tú y tus filtros están solos. Tú eres la única persona dentro de tu burbuja. “En una era en la que el intercambio de información es la base de la experiencia compartida, la burbuja de filtros actúa como una fuerza centrífuga que nos separa.” Segundo: la burbuja de filtros es invisible. El individuo que activamente toma la decisión de comprar el Daily Mail o sintonizar FOX News sabe exactamente cuál es el punto de vista o la línea editorial de esos medios; en cambio, como señala Pariser, las intenciones de Google o Facebook al mostrarte lo que decide mostrarte (o no) son, cuando menos, opacas y para la mayoría están ocultas en la falacia de la neutralidad y la abundancia.

La cita con la que abre Pariser su libro es de Zuckerberg que dice lo siguiente: “saber que una ardilla se muere delante de tu casa en este momento puede ser más relevante para tus intereses que el hecho de que la gente se muera en África. “Esa afirmación, además de ser muy amarga de digerir, puede que sea válida para un mundo en el que las personas son meros consumidores y no ciudadanos. “Es una virtud cívica estar abierto a aquello que parece encontrarse fuera de tus intereses (…) en un mundo complejo, casi todo te afecta”, afirma en el libro Clive Thompson, periodista especializado en tecnología. Mientras el crítico cultural Lee Spiegel lo expresa de otro modo: “los clientes siempre tienen la razón, pero la gente no.”

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón 1
Eli Pariser en la rueda de prensa ofrecida en la Fundación Telefónica.

¿Atrapados sin salida?

Usando la misma metáfora que utiliza Pariser en su libro, el genio está fuera de la botella y es prácticamente imposible hacer que vuelva. La publicidad es la fuerza que guía la manera en la que los algoritmos son construidos y ya existe un mercado de miles de millones de euros que se basa en la recolección de data personal a través de cookies y en su venta, en cuestión de microsegundos, al mejor postor. Google, por ejemplo, promete no difundir tus datos personales, sí, pero otras páginas y apps bastante populares no lo garantizan en ninguno de esos Términos y Condiciones que aceptamos sin leer. La fórmula funciona y en opinión de Sheryl Sandberg, la jefa de operaciones de Facebook, el hecho de que una página no esté personalizada para un usuario en particular parecerá raro.

Pero tranquilo, que si has llegado hasta este punto en el artículo, significa que estás genuinamente interesado y que por lo menos ahora te estarás planteando activamente romper esa burbuja invisible. Y básicamente ahí está todo el truco. Pariser afirma que si bien el filtro burbuja sigue bastante vigente, desde la primera edición de su libro el contexto ha cambiado y ahora la gente está más familiarizada con los procesos que ocurren detrás de cámara en las redes sociales y los ingenieros que trabajan en estas grandes plataformas también son más conscientes de la responsabilidad que tienen en sus manos.

El Filtro Burbuja o por qué aunque tengas muchos 'likes' no necesariamente tienes razón 2
Captura de pantalla de Escape Your Bubble.

Entre esos ingenieros ingeniosos y los activistas de Internet hay ya algunos que se han dedicado a construir maneras de romper la burbuja, por ejemplo la página Escape Your Bubble, que te propone ayudarte a entender mejor ciertos fenómenos o el pensamiento de cierto grupo con el que no estás familiarizado.

“Tenemos que aceptar y entender más a nuestros compatriotas”, dicen en su manifiesto. Después de todo no parece casualidad que a los filtros burbuja lo acompañe el ‘thin-skinnedness’ (el síndrome de la piel delgada) gracias al cual el debate abierto y el intercambio de ideas sea algo cada vez menos frecuente en las redes, y en su lugar la respuesta ante opiniones contrarias suele ser el insulto, el trolleo y el ataque personal.

Ahora bien, si ya no confías en la inteligencia (o estupidez) artificial para hacer el trabajo de ir explotando todas estas burbujas invisibles que te permiten ver solo un fragmento del mundo, te toca a ti activamente hacerlo. Eli Pariser con su libro te facilita un alfiler. ¡Buena suerte!

 

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Por qué Google paga 3.000 millones de dólares a Apple cada año

Foto: SUZANNE PLUNKETT
Reuters

Google paga 3.000 millones de dólares a Apple cada año para que la compañía fundada por Steve Jobs siga utilizando su motor de búsqueda como predeterminado en Safari, tal y como ha informado en primicia la cadena CNBC. El medio especializado Business Insider ya publicó una información en la que señalaba que, en 2014, Google pagó mil millones de dólares a Apple para que siguiera dando prioridad a su tecnología.

Con todo, el aumento del tráfico y de las ventas de iPhone en los últimos años ha provocado que la tarifa se haya triplicado. Si la tecnológica está dispuesta a desembolsar una cantidad económica tan importante e incrementar las arcas de un competidor se debe a que la mayor parte del negocio de Google se encuentra en la publicidad, y el 18% del tráfico que recibe en telefonía móvil procede de dispositivos de la empresa de la manzana.

Hace años, el iPhone tenía incorporada las aplicaciones YouTube y Google Maps. Sin embargo, cuando comenzó a reconocer a Google como un competidor serio a través de Android, decidió eliminar la red social de vídeos. Esto demuestra que Apple no teme enfrentarse a Google, de acuerdo con el diario de tecnología Tech Crunch.

El mismo medio sostiene que Apple no podría garantizarse un fijo tan elevado con Bing, Yahoo o DuckDuckGo. Pero esta no sería la principal razón, dado que facturaron 45.000 millones de dólares en el último trimestre, según este medio. El motivo sería mermar la rentabilidad de Google.

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Twitter te explica las verdaderas nuevas características del iPhone X

Redacción TO

Foto: Stephen Lam
Reuters

Apple ha presentado el iPhone X, el teléfono del futuro, de la próxima década, con el que conmemora los 10 años del lanzamiento del primer iPhone de la historia en 2007. Lo hizo a lo grande. En el teatro de Steve Jobs, nombrado en homenaje al creador de la compañía, que estaba dentro de su súper nueva sede, ideada por el arquitecto Norman Foster. Sonaron The Beatles antes de empezar el acto y presentaron con su ya habitual fórmula justo antes de acabar el acto, “Oh, one more thing…“, los tres nuevos teléfonos: el iPhone 8 y 8 Plus que siguen la estela del 7, y su joya de la corona el iPhone X. Todo lo que fue muy serio y profesional en Cupertino, tuvo su propio análisis en Twitter. Aquí repasamos algunas de las mejores explicaciones.

Hay cosas que tienes que saber: el iPhone X (¡sorpresa!) no es barato. En España su precio oscilará entre 1.159 y 1.329 euros, en función de las prestaciones y almacenamiento. Es decir, casi el doble que el salario mínimo interprofesional. Lo mismo que un alquiler de un mes de un piso de cuatro habitaciones en Moncloa. Por ese precio, podrías ir 32 veces al festival DCODE de Madrid. Y te puedes tomar, atentos, 886 cañas (a 1,50 euros). Vamos que por si no había quedado claro: no, no es barato. Y los tuiteros lo han hecho notar también.

Twitter te explica las verdaderas nuevas características del iPhone X
Estas son las personas que pueden pagar el iPhone X. | Foto: Marcio Jose Sanchez/AP

Luego están los animojis, esos emojis en movimiento que detectan tu rostro para hacer tus mismos gestos. Lo más cerca que vamos a estar de convertirnos en un panda:

La característica que permite los animojis, el reconocimiento facial, ha sido anunciada como la nueva forma de desbloqueo del iPhone X. La respuesta de los tuiteros ante semejante novedad infalible no se ha hecho esperar:

(Bromita exclusiva para los fans de Juego de Tronos)

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El nuevo 'feed' de Google te mantendrá en tu burbuja y eso no es bueno

Cecilia de la Serna

Foto: rawpixel.com
Unsplash

Eli Pariser, activista liberal y co-fundador de las plataformas MoveOn, Upworthy y Avaaz explica en su libro El filtro burbuja. Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos (Editorial Taurus, 2017) en qué consiste el filtro burbuja, que básicamente te mantiene aislado del mundo que no ves basándose en el principio de personalización, aunque creas que tienes acceso al sinfín de posibilidades que ofrece Internet.

Según Pariser, todo comenzó el 4 de diciembre de 2009, cuando Google estableció un nuevo algoritmo que personalizaba los resultados de búsqueda: al buscar un mismo término, nadie encontraría los mismos enlaces que cualquier otro ser humano. Este gigante tecnológico conseguía -y consigue aún hoy- esta diferenciación gracias a las cookies, búsquedas anteriores, información en redes sociales… en definitiva, de los datos que va recogiendo de cada usuario a lo largo de su vida digital. Bien, pues hoy Google acaba de presentar su última novedad: Google Feed, una herramienta anunciada en diciembre pero que hoy llega a los usuarios de Android e iOS, de momento a Estados Unidos y durante las próximas semanas al resto del mundo, y que supone un paso más en la personalización. Google Feed usa algoritmos de aprendizaje -haciendo uso de la inteligencia artificial- para anticiparse a lo que interesa al usuario. Muchos interpretan éste paso un mero desafío al feed de Facebook, aunque es mucho más que eso.

El nuevo 'feed' de Google te mantendrá en tu burbuja y eso no es bueno
Así es el nuevo feed presentado por Google. | Gif: Google

La importancia de poder elegir

Este filtro burbuja que instauró con su nuevo algoritmo Google allá por 2009 es utilizado hoy en día, como bien apunta Pariser en su libro, por absolutamente todas las plataformas online de masa. ¿Que quieres pedir comida? Deliveroo te va a sugerir a ti y sólo a ti el restaurante que más se ajuste a tus gustos. ¿Que quieres conocer a alguien? Tinder hará más de lo mismo. Cuando se trata de periodismo, esta personalización puede ser más peligrosa, ya que jugamos directamente con la democracia y la base de escuchar opiniones que no necesariamente nos atañen para enriquecer la diversidad de pensamiento. En el caso del feed de Google, que funcione como el de Facebook -mostrándonos lo que creen que nos interesa, y no lo que realmente queremos ver- es un importante desafío a nuestro libre albedrío y a la libertad de pensamiento, además de una mala noticia. Una cosa es escoger leer un medio u otro por afinidad ideológica, que al fin y al cabo es algo que hacemos consciente y voluntariamente, y otra que se nos impongan unas fuentes frente a otras. Cabe recordar que recibir opiniones contrarias a las nuestras es lo más sano que puede pasar en democracia, ya que nos da el poder de elegir.

Si bien Google dice que con su nueva herramienta quiere combatir las famosas fake news que tanto daño están haciendo en el porvenir de nuestras sociedades -a partir de una misma información dará la opción de comprobar los hechos y ver otra información relevante-, realmente este sistema no es bueno ni para el periodismo ni para las democracias modernas. Mantener en su burbuja a millones de hombres blancos no hará nada bueno por millones de mujeres negras, y viceversa. En un mundo globalizado, la personalización puede ser una buena estrategia de marketing, o una herramienta útil para ahorrarnos tiempo. No obstante, no debería jamás ser una imposición: nuestro derecho a elegir cómo queremos acceder a la información debe prevalecer frente a la comodidad de seguir en la burbuja, una burbuja en la que estás solamente tú. También puedes escapar de ella, de forma activa, y no dejar que otros influyan en la información que recibes.

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