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Qué ver y leer en tiempos de turbulencia política

Nerea Dolara

1984 es un best seller. ¿Qué otros productos culturales exploran distopias totalitarias, sociedades agresivas y gobernantes despóticos?

Desde hace unas semanas ronda la noticia de que el clásico de George Orwell, 1984, se ha convertido en un sorpresivo best seller tardío (bastante tardío, la novela se publicó en 1949). La explicación está a la vista. Tras el Brexit, las elecciones en Estados Unidos y un panorama no muy esperanzador en Europa, los lectores buscan respuestas y la distopia totalitaria de Orwell podría ofrecer algunas.

Claro que no todo es como en el mundo del Gran Hermano (sí, el nombre del reality show tiene su origen en este libro) pero en situaciones inestables y con promesas de líderes menos que democráticos la cultura siempre puede servir para pintar un panorama, para experimentar lo malo sin vivirlo del todo, para hacer catarsis. 1984 no es el único producto cultural que explora un gobierno totalitario y una sociedad reprimida y sin libertades. Ejemplos hay muchos. Y si se habla de explorar ficción para descubrir los males de los que las sociedades y sus gobiernos son capaces, pues las opciones son varias.

Los hijos del hombre (2006)

Esta película, dirigida por Alfonso Cuarón, bien podría calificarse de premonitoria. Puede que los eventos de la trama –la infertilidad de las mujeres, las guerras entre países y el uso de armas químicas– no sean reales, pero el trato a refugiados e inmigrantes, así como el control de los gobiernos a sus ciudadanos con la excusa de la seguridad son tristemente sólo un poco peores que en 2016. Una película devastadora, pero que vale la pena.

El cuento de la criada (1985)

Esta novela de Margaret Atwood, que esta semana se convirtió en la más vendida en Amazon, relata la historia de un mundo en que – tras desastres nucleares y varias guerras (¿ven un patrón?) – la natalidad se reduce y una secta conservadora toma el poder de Estados Unidos y lo convierte en la medieval República de Gilead. La protagonista es apresada y destinada a ser una de las criadas cuyo propósito es servir de útero disponible a los hombres con poder. Sutil, opresivo y angustiante, este libro será llevado a serie de televisión este año con Elisabeth Moss como protagonista.

Idiocracy (2006)

No todo tienen que ser historias de sufrimiento. El futuro puede ser oscuro, pero se puede mirar con una perspectiva de humor, aunque sea negro. Eso es lo que hace esta película, convertida en clásico de culto tras un estreno de poco éxito. Un hombre mediocre, por decir lo menos, es preservado por error durante siglos, cuando despierta el mundo se ha convertido en el reino de los idiotas. Una sociedad ignorante, corporativizada, obsesionada con el espectáculo y, sí, despótica, es lo que se encuentra. Y él termina por convertirse, por descarte, en el héroe que tal vez puede salvarlos a todos.

V for Vendetta (2005)

De nuevo los temas recurrentes de armas químicas, guerras y el miedo como arma de control. De nuevo un gobierno controlador y despótico, muy similar al de 1984. En este caso, sin embargo, el protagonista es un superviviente con sed de venganza, que promete destruir todo el aparato represivo en un año.

Black Mirror (2011-)

Esta serie británica explora, con especificidad, los posibles lúgubres futuros de las sociedades tecnológicas y coorporativizadas. Cada episodio es una historia que se cierra y -el que haya visto alguna entrega lo sabe- cada historia produce escalofríos. Una inteligente mirada crítica a una sociedad cada vez más distanciada y solitaria.

Farenheit 451 (1953)

Esta novela de Ray Bradbury retrata un Estados Unidos en que la quema de libros es ley, como una forma de control del conocimiento y, por ende, de control social. Bradbury escribió el libro durante la era de McCarthy, el congresista americano que encabezó una cacería de brujas contra los comunistas en su país que llevaría a detenciones y listas negras. François Truffaut dirigió una versión cinematográfica en 1966.

El fugitivo (1985)

Esta novela de Stephen King – la versión cinematográfica tiene a Arnold Schwarzenegger como protagonista – relata la historia de Ben Richards, concursante en un reality show en que los participantes viajan por el mundo y son cazados por otros hombres. En este mundo Estados Unidos es un régimen totalitario, la economía está en caos y el mundo es cada vez más violento. Una versión más reciente de una idea similar es la popular saga de literatura juvenil, Los juegos del hambre.

Foto cover: Jason via Flickr.

¿Es necesario un reboot de Matrix?

Nerea Dolara

El exitoso universo de 1999 volverá, sin sus creadoras, a las pantallas. ¿Funcionará revivir a Matrix?

Hace unos días la noticia de que Matrix volvería a los cines alborotó Internet. Según Warner Bros., la nueva película constituiría un reboot (reinicio de la franquicia) pero el guionista Zak Penn, que ha sido contratado para escribir un tratamiento de la nueva historia, desmintió esa afirmación. Según él, en su Twitter, la nueva entrega no será ni un reboot ni un remake. Hace referencia al universo tangencial de la saga que se desarrolló en cómics y en la película animada japonesa Animatrix. Penn insinúa que la nueva Matrix será un relato que se desarrolla paralelamente al de las tres películas originales, vamos, una especie de Rogue One de Matrix.

No es noticia que Hollywood lleva años consumiendo de sus propias creaciones y dando muestras de una falta de creatividad y de osadía incomparables en todo su tiempo de funcionamiento. La industria del cine ha optado por lo seguro; es tan seguro que ningún ápice de originalidad se encuentra en sus estrenos a gran escala. El panorama se actual reduce a: superhéroes, más superhéroes y remakes y reboots de películas que fueron exitosas en su momento.

En el caso del reciclaje, Hollywood comenzó cuidándose de revivir productos que sabía tenían una legión fiel de seguidores (y posibilidades de muchas películas)… lo que ha seguido pasando es tema para otro post (¿Baywatch? ¿Splash? ¿Jumanji? O podríamos decir manipulación de la nostalgia 1.1). Algunos ejemplos positivos han sido las sagas reiniciadas de Star Trek y El planeta de los simios (obviando, claramente, la que dirigiera Tim Burton).

Tanto Star Trek como El planeta de los simios han tomado una propiedad original, y antigua, y le han dado la vuelta. En el caso de Star Trek con el uso de un universo paralelo que permite contar con los mismos míticos personajes pero cambiar sus historias, en el de El planeta de los simios con una historia de origen que centra su atención en los simios y que llega a tener tintes shakespeareanos en sus luchas por el poder o en los crudos y humanos comportamientos de sus protagonistas.

Otro caso exitoso de un reboot es el de Batman (de nuevo aclaratoria: el de Christopher Nolan, no la última entrega con Ben Affleck como protagonista) que revivió al héroe de Gotham otorgándole un toque de realidad y oscuridad que contrastaban con las últimas películas sobre el hombre murciélago dirigidas por Joel Schumacher (¿recuerdan los grafittis de colores fosforito o a Sr. Frío?).

¿Es necesario un reboot de Matrix? 1
El elegido | Foto via matrix.wikia.com

La diferencia entre todos estos casos y el de Matrix es que todos los mundos a los que se refieren esos reboots son o antiguos (en tiempos de cine los setenta es antes de Cristo) o han sido propiedades que se han removido una y otra vez (un ejemplo de cómo se ha hecho mal es la eterna resurrección de la historia de origen de Spiderman… que tendrá un nuevo protagonista y entrega pronto, como parte del universo Marvel) y, además, son todos productos audiovisuales que tienen su origen en otros productos culturales (novelas, cómics, televisión). Matrix es una creación original de las hermanas Wachowski, un universo cinematográfico construido por esta dupla que conquistó las salas de cine (y las de efectos especiales) con la historia de un futuro distópico en que las máquinas han ganado y los humanos viven en un mundo de realidad virtual mientras son utilizados como baterías. Pero hay una salvación: El elegido. Pero según las pocas informaciones que se manejan hay un hecho preocupante a tomar en cuenta. Las hermanas Wachoswki no están involucradas en el proyecto.

El caso más parecido podría ser el de Star Wars, que acaba de comenzar a estrenar películas – bajo el mando de Disney, luego de que George Lucas vendiese LucasFilm y la franquicia – que expanden el mundo en que se desarrollan las historias originales de Luke Skywalker, Leia y Han Solo y Penn nombra, en sus comentarios en Twitter, lo que se ha estado haciendo con X-Men y sus precuelas y expansiones del universo (Legion, por ejemplo). ¿La diferencia? El mundo de Matrix, y la pasión que generó tras su estreno, tenían mucho que ver con su construcción y su desvelamiento a los espectadores, así como también mucho centrado en la historia con tintes religiosos del elegido que se sacrifica. ¿Interesaría a los espectadores potenciales la historia de algún otro humano que ande suelto en Matrix? ¿O tomarán ejemplo de Rogue One o la próxima entrega sobre Han Solo y optarán por recrear una historia de origen para Morpheo o Trinity?

Y otro punto a tomar en cuenta: Matrix es reciente. 1999 no pasó hace tanto tiempo y la película (y sus mediocres secuelas) aún puede verse sin que haya un abismo entre ese presente y el de hoy. Como deja claro un artículo de Wire.com: “La gente siente nostalgia por las películas porque les recuerdan a un tiempo más simple y, francamente, la gente no está tan distante de 1999 como para extrañarlo. Keanu Reeves aún hace películas de acción y las Wachowski aún hacen películas de ciencia ficción. Un reboot de Matrix no funcionaría hasta 2019, como muy temprano, y eso es sólo 16 años después de las poco satisfactorias secuelas (olvidemos la orgía-rave bajo tierra ¿ok?). Las modas regresan cada 20 años inevitablemente, pero las películas no pueden hacer lo mismo”.

En este tiempo de nostalgia puede que escuchar las notas de la canción de Darth Vader despierte recuerdos de infancia o de juventud, por ejemplo, pero la experiencia de ver Matrix es algo irrepetible, y aún fresco, para quienes la vieron en su momento: original, osada, avanzada para su tiempo (¿quién no se quedó mudo cuando vio a Trinity flotar en el aire en la primera escena?) y filosófica, Matrix es justo lo contrario a las grandes producciones del Hollywood de hoy y revivirla es quitarle eso.

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Antonio Valero: "Ojalá hubiera más Sénecas en la política española"

Clara Paolini

Foto: Paco Navarro

El actor Antonio Valero (Burjasot, Valencia, 1955) lleva 40 años encima de los escenarios, detrás de las cámaras de cine y en platós de televisión, demostrando a cada paso una férrea pasión por la profesión.

Desde sus inicios en el Teatre Lliure y Els Joglars en los años 70, han llovido infinitas obras de teatro, éxitos televisivos (La forja de un Rebelde, Médico de familia, Cuéntame cómo pasó o Amar en tiempos revueltos) y un buen puñado de películas: Fue uno de los quinquis subidos en motocicleta en El Lute (Vicente Aranda, 1987), estuvo nominado a los Goya con El Color de las Nubes (Mario Camus, 1997) y ganó un juicio contra José Luis Garci por doblarle en El Abuelo (1998).

Ahora, se sube al escenario del Teatro Valle-Inclán de la mano del Centro Dramático Nacional para encarnar a Séneca bajo la dirección de Emilio Hernández. Al texto de Antonio Gala le acompañan poemas del mismo autor convertidos en canción, una dramaturgia descarada y un elenco capaz de revivir los males perennes de la política. Como resultado, un explosivo cocktail que en su complejo tejido envuelve de entretenimiento profundas reflexiones.

Un día antes del estreno, entrevistamos en exclusiva al actor minutos después del ensayo general.

Tras interpretar a Séneca durante hora y media encima de las tablas, ¿qué queda del personaje al bajar del escenario?

Una de las ventajas que hemos tenido siempre los actores es que aprendemos de los personajes y si éstos son interesantes, nos invitan a profundizar. En este caso es en la filosofía, en el teatro, en la poética y sobre todo en la acción política, que es el tema central de la obra. Se podría decir que con Séneca, cada día me hago un poco más estoico.

Séneca es un estoico, aunque también se le acusa de hipocresía por predicar moralismo rodeado de riquezas,  ¿es extrapolable esta situación a personajes de carne y hueso de la política actual?

Ojalá en hubiera más Sénecas en la política española. En general, el contexto político de España está impregnado de mediocridad. Séneca es un ser superior porque en sus circunstancias se jugaba la vida; la dignitas romana obligaba al suicidio cuando se perdía la dignidad. Ahora no se juegan nada y lo único que hacen es robar a manos llenas.

“Hay un desprecio real por parte del Gobierno hacia el mundo de la cultura y viceversa, porque viendo cómo nos tratan, también ellos nos producen asco y desprecio”

Séneca le enseña a Nerón la importancia de las artes y la cultura pero parece que todo queda un querer y no poder.

El problema de los políticos de ahora es más bien el no querer y el no poder. No tienen ningún interés por la cultura ni por las artes. El otro día Cristóbal Halffter, uno los grandes compositores de música contemporánea del país, hizo un demoledor discurso pidiendo protección para la cultura porque realmente no hay cultura en España. En estos momentos es como si no tuviéramos Ministro de Cultura, porque además es de deportes, que supongo que le interesa más, y de Educación, que mejor no aparecer por allí para que no le metan ningún puro. Podríamos prescindir de él.

Es un problema gravísimo de desamparo con respecto de las instituciones. El 82% de los actores está en paro; es muy bestia. Hay un desprecio real por parte del Gobierno hacia el mundo de la cultura y viceversa, porque viendo cómo nos tratan, también ellos nos producen asco y desprecio.

¿Cuál sería la posible luz al final del túnel?, ¿cómo se podría revocar esta situación?

“La solución es un consenso universal. No es cosa de uno. En la sociedad soñada por mí se realizará cuando se use la propiedad correctamente, la parte de lucro se extinga y el dinero desaparezca…”.

“Tenemos que volver a replantear la función pública, la democracia, el qué queremos. Ya está bien del mundo del dinero y el beneficio”

Citando a Séneca.

Séneca dice que “ahora esa libertad de elegir corrompida se ha transformado en esclavitud bajo el que manda”. La democracia no era antes elegir una vez y someterse luego al elegido, como ahora, que parece que votas y ya se te pueden llevar la casa. Tenemos que volver a replantear la función pública, la democracia, el qué queremos. Ya está bien del mundo del dinero y el beneficio; la vida y la sociedad tienen que ir por otro camino.

La obra se basa en un personaje de hace más de dos siglos y el texto de Antonio Gala ha cumplido los 30 años, pero refleja una rabiosa actualidad.  ¿Es esa una de las principales cualidades del buen teatro?

Gala escribe la función hace 30 años basándose en los textos de Séneca, en sus cartas, en sus discursos… Y parece escrito para hoy. Uno de los personajes es una refugiada siria que habla de “las gentes que se quedan en el mar”, y estaba ahí, en los textos se Séneca, al igual que la corrupción. Es absolutamente increíble lo poco que han cambiado los males. Lo que no se entiende es cómo la sociedad civil aguanta a los políticos haciendo lo que están haciendo. En España, cuando ves a los Pujols, los Bárcenas, y yo que soy valenciano ya no te quiero ni contar…Las cantidades de dinero de las que hablan, son una barbaridad, y lo cobramos tú y yo es una puta mierda.

“Tenemos que empezar a buscar una sociedad lo más parecida al Renacimiento posible”

La historia se repite.

Por desgracia es una especie de bucle infinito para lo negativo. No es que digamos “igual nos toca otra vez el Renacimiento o el Siglo de Oro”, lo que sí que nos tocará es la Guerra de los Cien Años, la peste, el cólera…

 ¿Ninguna esperanza hacia un nuevo Siglo de Oro español?

Ya me gustaría. Son épocas muy creativas donde curiosamente el poder sí apoyaba la cultura. En el Renacimiento los poderosos tenían mucho dinero pero también lo invertían en crear belleza y apoyaban la cultura, elementos indispensables para la Humanidad. Este tipo de épocas ocurren muy de tarde en tarde. Tenemos que empezar a buscar una sociedad lo más parecida al Renacimiento posible; recuperar el espíritu del conocimiento, del saber, de la Ilustración…

“Los de la casta ahora ya son un poco castilla”

Nos queda un trecho.

Además nos escandalizamos por Trump, pero mira a Rajoy. Mira la la valla de Ceuta, estaba ahí antes de la idea de los americanos. Por desgracia, las dos últimas elecciones produjeron cierta ilusión de posible cambio para eliminar mayorías pero los de la casta ahora ya son un poco “castilla”. En el Ayuntamiento de Madrid ya vamos por el tercer Concejal de Cultura, ¿dónde está el puto proyecto para la cultura?

Si pudieras elegir, ¿a quién nombrarías Ministro de Cultura?

Al Presidente de Gobierno, fíjate lo que te digo. Yo lo que querría es un filósofo-rey, alguien que no pensara que la vida de la gente es economía. La vida de la gente es Humanismo y son los valores que tiene que ofrecer un Gobierno. Séneca dice en un momento: “¿De qué sirve elegir entre una forma u otra de gobierno?, ¿mejora acaso al hombre?” Cuando lo leí me hizo reflexionar. Elegir entre la izquierda o la derecha vale, ¿pero vamos a elegir porque va a mejorar al hombre? Educación, urbanismo, sanidad, leyes de dependencia, cultura… eso a es lo necesario.

Antonio Lucas: "La vida está marcada por los pasos que damos y por las zancadillas que recibimos"

Jorge Raya Pons

Antonio Lucas es uno de los grandes poetas en castellano y trabaja en el diario El Mundo desde hace veinte años, donde, paradójicamente, comenzó escribiendo sobre llantas y motores. “Así fue”, dice, sonriendo. “Y no tenía ni coche ni carnet”. Antonio tiene maneras de caballero inglés y fuma tabaco de liar, su voz grave acompaña un discurso de imágenes y construcciones que dibuja un hombre que no solo escribe como un poeta, sino que habla como un poeta, y a pesar de todo tiene 41 años. A finales de 2013, lo entrevisté para un trabajo universitario y le pregunté por el origen de su vocación literaria. Él me respondió, bromeando, que no fue la clase de niño que lee a Nabokov con seis años. Esta vez le pregunto, sin embargo, por el día en que descubrió al proverbial Arthur Rimbaud, el poeta maldito que siempre le acompaña:

“Aquello fue extraordinario. Rimbaud fue el poeta que más me impactó cuando tenía 15 ó 16 años y recuerdo aquella aventura como una emoción fortísima. Estaba en casa de mis padres y allí había varias antologías; la biblioteca de mi padre es impresionante. Yo había leído algunos textos donde Rimbaud figuraba como uno de los grandes poetas de la Modernidad, que lo es, y cuando saqué aquel libro del anaquel, aquella antología donde estaba Iluminaciones, donde estaba Una temporada en el infierno, fue una sobreexcitación brutal. Rimbaud te enseña que en poesía todo se puede decir, que nada es sagrado. Creo que nadie ha llegado tan lejos en su capacidad inflamable con el lenguaje como Arthur Rimbaud. Nadie”.

Antonio Lucas: "La vida está marcada por los pasos que damos y por las zancadillas que recibimos" 2
Retrato de un joven Arthur Rimbaud (1854-1891). | Fuente: Wikimedia

Antonio se recuerda entonces leyendo, escribiendo sus primeros poemas, en los últimos años de la adolescencia. Es un hombre enérgico y alegre, pero la memoria de aquellos años lo vuelve nostálgico: “Yo sospecho que nunca volveré a vivir, ya a mi edad, una emoción como aquella. Esto da pena: pensar que nada te va a emocionar igual con esa capacidad arrebatadora con la que yo lo descubrí, con esa especie de inocencia del chaval de 16 años que todavía está muy por hacer y que no sabe bien qué cierra y qué dispensa la poesía. Aquello no va a volver”.

Una de las grandes preocupaciones del artista, y probablemente de cualquier mujer y de cualquier hombre, es la capacidad de mantener la curiosidad y la pasión a lo largo del tiempo, más allá de los primeros años de rebelión y descubrimiento. “Por evocación, mantengo todo aquello que conocí”, continúa Antonio. “Lo que pierdes es la posibilidad de vivir igual ese entusiasmo. El tiempo te permite metabolizar mejor aquellos impactos que son tan locos cuando tienes la intensidad hormonal de la adolescencia. El tiempo va aquilatando ciertas emociones que a veces son muy pirotécnicas. Con el paso de los años te das cuenta de que formaban parte de esa aleación de sorpresa, de desafío, de osadía, de ingenuidad de cuando eras adolescente, y las cosas que quedaron de verdad adquieren más valor porque vas descifrando a esos artistas. Yo sigo leyendo a Rimbaud e inevitablemente ya no está esa condición inédita de la primera vez. Sin embargo, sí entiendo mucho mejor hacia dónde puede dirigir mis pasos y, sobre todo, hacia dónde soy capaz de ir con su lectura”.

“Muchas veces he sentido que no sabía hacia dónde quería ir, pero sabía que si me paraba no llegaría”

Antonio vive aferrado al presente por la poesía, que para sorpresa general suele mantener los pies en la tierra, pero también por el periodismo, que es el oficio que ha conocido siempre, el que paga el coche y la hipoteca. Es difícil imaginar al poeta dentro de una redacción, con las jornadas infinitas, con esa intensidad salvaje, con esos textos profundos y meditados a velocidad de crucero. Antonio ha trabajado toda una vida en las redacciones y presume de lidiar dignamente con ello: a fin de cuentas es el ritmo que ha conocido desde bien joven.

“Es cuestión de organizarse, de establecer preferencias”, dice Antonio, con pausa. “Yo soy un escritor de poesía lento. Probablemente porque tengo muchos jaleos y muchos frentes abiertos y la poesía requiere un cierto reposo. No te puedes sentar a hacer muñeca alegremente, sino que tienes que esperar que haya una mínima condición aceptable o favorable para el poema. Pero lo hago bien, escribo principalmente en fines de semana y vacaciones. Soy capaz de encerrarme en el cuarto una tarde a las cuatro, no salir hasta las nueve, y estar con un poema toda la tarde, o con dos”.

Me dijo un día Alberto Rojas, su amigo y compañero en El Mundo, que no es posible localizar a Antonio un domingo por la tarde, confirmando que Antonio además de ser un hombre con talento es un hombre sacrificado. “Tengo la sensación de ser un afortunado”, dice. “Pero es cierto que he currado mucho”.

En 2016, la editorial de poesía Visor publicó una antología de su obra con el nombre Fuera de sitio, como el poema de su libro Los desengaños, de 2014, que está dedicado a su íntimo Arturo Pérez Reverte:

Pero no es estar quieto la razón ni la meta,

sino un querer más pequeño, una conquista más clara:

ver la vida llegar de su noche a tu noche,

en un cuerpo ajeno,

pronunciar su silencio,

abrazar su alambrada,

desear su vacío,

delirar sin camino, sin mapa, sin fuego

del país que no haremos.

A sus 41 años, Antonio cuenta veinte de poesía editada. Esto significa una progresión estilística y también un reconocimiento: son 350 páginas inmensas, un trabajo envidiable, cuya cubierta, además, es obra de su padre, el artista José Lucas. “Yo veía muy lejos publicar mi poesía reunida”, dice, orgulloso. “Lo veía lejísimos y la tengo publicada mucho antes de lo que yo esperaba. Ahora veo lejos el próximo libro de poemas porque lo tengo a mitad”.

El poeta avanza con pasos de gigante, ya tiene más de lo que esperaba, pero le pregunto por la ansiedad de ver las cosas lejanas o inalcanzables, de avanzar desde la incertidumbre, y él reconoce que este es un factor con el que uno tiene que convivir cada día: “Claro que genera ansiedad. Pero esa incertidumbre, ese caminar a tientas, es el camino mismo. Claro que muchas veces he sentido que no sabía hacia dónde quería ir, pero sabía que si me paraba no llegaría. La poesía es una gran escuela para eso. El poema, en el ejercicio de escribirlo, no tiene una solución, no es una ecuación. El poema se va haciendo con ese tanteo. Y cuando ese poema empieza y cuando ese poema acaba, lo que ha sucedido entre medias probablemente tiene mucho de inesperado, de camino hecho a compás de la propia escritura sin pensar que el poema lo tenías en la cabeza. No sé, quedará un poco romántico si eso lo trasladas a la vida, pero el camino lo van marcando los pasos que damos… y las zancadillas (que recibimos)”.

Antonio Lucas organizará la próxima edición del Festival Eñe, uno de los certámenes literarios más importantes en castellano

A los compromisos propios e inevitables, Antonio ha sumado la organización para noviembre de la próxima edición del Festival Eñe, un evento literario con más de cien autores invitados. “Me puse a trabajar como un loco durante tres días y ahora comienzo a recibir las aceptaciones. La presentación del festival será una conversación a tres bandas entre Javier Marías, Arturo Pérez Reverte y Agustín Díaz Yánez. Sobre el papel, ya tengo el 70 por ciento armado”, adelanta. Antonio Lucas, que es un hombre dado al zarandeo, comienza a imaginar ahora una realidad más tranquila y retirada, a salvo de la nube tóxica y de la urbe: “No soy una persona con excesivas metas, que se mueva por estrategias. Pero si tengo una, y no es una meta muy especulativa, es la de comprar una casita no muy lejos de Madrid y pasar allí más tiempo. Me gustaría estar con mis libros, con mis amigos, con una copa más o menos cerca. Esta casa sería un espacio de reposo, de recogimiento y de recogida. Es lo que yo querría: pasar más tiempo entre paisajes que pajariteando por la Gran Vía. Con el tiempo tengo cada vez más esa sensación y cada vez hago más escapadas. Y es lo que haré si no se me quiebra antes la vida”.

Para leer en primavera

Redacción TO

La temperatura ha subido y el clima es ideal para salir a una terraza a disfrutar de un café y un libro… o una cerveza y un libro… o un gintonic y un libro. Lo importante -ya me entienden- es el libro. Por eso para contribuir con inspiración la redacción de The Objective comparte algunos libros ideales, temática, causal o arbitrariamente, para leer en esta temprana primavera que a veces parece ya un verano.

¡Disfrutad!

Para leer en primavera 1

Tratado de la infidelidad 

Julián Herbert y León Plascencia Ñol | Malpaso

Esta selección de relatos es una oda a las experiencias amorosas intensas, de cachondeo, diversión, sexo y hedonismo. La mayoría de estas historias relatan algún tipo de infidelidad, desde “montar los cuernos” hasta las faltas de compromiso con uno mismo, situaciones que reflejan el eterno debate con nuestra moralidad. Herbert y Plascencia nos regalan un libro perfecto para entrar en el calorcito de la primavera.

“Seis kilómetros. Necesitas unos googles y un walkman como los de la flaca. No es saludable correr entre cadáveres sin una escafandra.” 

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera | Tusquets

El mujeriego Tomás está casado con Teresa, pero mantiene un un lío con Sabina, que a su vez se acuesta esporádicamente con Franz. Con la Primavera de Praga como telón de fondo, Milan Kundera hace un retrato de las relaciones humanas partiendo del concepto nitzscheano del eterno retorno: ¿Es la vida un acontecimiento único o estamos destinados a repetirla constantemente en un círculo infinito?

“El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro”.

Sexo Futuro

Emily Witt | Libros del Lince

Esta novedad editorial puede dejar con la boca abierta a cualquiera. Este top seller del New York Times, relata a modo de ensayo cómo nuestra aproximación al amor y al sexo ha cambiado en los últimos años. Witt relata sus experiencias a través de citas por Internet, pasando por grabaciones de porno para Internet, sesiones de meditación orgásmica o bodas poliamorosas. Este libro rompe paradigmas y nos libera de preguntas sencillas como “¿estás casado?” o “¿tienes hijos?”, haciendo una reflexión más compleja sobre cómo es nuestra conexión interna con el placer y las concepciones sobre el amor.

“Este futuro no había llegado a ocurrir. Un par de décadas después teníamos unos cuantos juguetes sexuales operados por mando a distancia y nada de fundas corporales de alta tecnología.”

Para leer en primavera 2

La conquista del cerebro

Daniel Tammet | Blackie Books

Si en realidad buscas darle un toque memorable a esta primavera, sin duda el segundo libro de Daniel Tammet es la opción ideal. No se me ocurre nada mejor que leer bajo el sol tibio de abril que este especial relato de uno de los pocos humanos conocidos con el síndrome del “savant” (el sabio) relatándonos cómo funciona su magnífico cerebro (que le permite saborear colores, sentir números y aprender idiomas tan complejos como el islandés en apenas una semana). Explicándonos cómo funciona su mente, Tammet quiere que exploremos cómo funciona la nuestra, cómo percibimos y procesamos el mundo, sus estímulos, sus patrones y que en definitiva se expandan nuestros límites.

“Nuestra mente es un milagro: una red tremendamente compleja, una telaraña de luz que, dentro de nuestras cabeza, conforma la manera en que cada uno se percibe a sí mismo y entiende el mundo que lo rodea (…) sin embargo, gran parte de lo que sucede dentro de nuestra cabeza sigue siendo un misterio.”

El albergue de las mujeres tristes

Marcela Serrano | Alfaguara

Esta nueva reedición de la novela quizás se deba a que Marcela Serrano escribe sobre un tema global, que es relevante en la actualidad: el amor y el desamor desde el punto de vista de un grupo de mujeres independientes. El albergue de las mujeres tristes cuenta la historia de un grupo de mujeres, alojadas en un albergue, donde dialogan sobre sus problemas, inquietudes y anhelos en contraposición a la incapacidad afectiva masculina.

-¿Por qué no escribes una novela de amor?

-Por los lugares comunes. El amor y los lugares comunes, tú sabes, corren peligro de convertirse en sinónimos.

-¡Una historia de amor es siempre una historia de lugares comunes! ¡Relájate, aquí no se salva nadie!

Tomboctú

Paul Auster | Anagrama

Para dar la bienvenida a la primavera propongo hacerlo de la mano de Míster Bones. Así se llama el protagonista de esta fábula, ligera pero con la intensidad de un Paul Auster que nos presenta un mundo de extremos, en el que la poesía y el amor incondicional forman un todo en un mundo de humanos narrado a través de la mirada y el olfato de un perro. Míster Bones es el amigo fiel e inseparable de Willy Christmas, un personaje excéntrico con una gran sensibilidad, con el que ha recorrido medio país y al que acompaña en su último viaje. Auster logra que nos sintamos parte de esta historia de claroscuros, divertida y triste a la vez y, sobre todo, emocionante y emotiva.

“Míster Bones no llegaba a imaginarse lo que sería la vida en un sitio así, pero Willy hablaba de ello con tan vivo deseo, con tan dulce emoción resonando en su voz, que el perro acabó por abandonar sus dudas. Tom-buc-tú. Y ahora hasta el sonido de aquella palabra era suficiente para hacerle feliz”.
Para leer en primavera 3

La luz que no puedes ver

Anthony Doerr | Suma de Letras

Marie-Laure es una niña ciega que vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de todas sus llaves y puertas y donde la lleva cada día. Werner en un niño huérfano que vive con su hermana Jutta en un orfanato de Alemania. Desde el punto de vista de dos seres completamente inocentes, Anthony Doerr narra las crueldades que se cometieron durante la Segunda Guerra Mundial, cómo la Alemania nazi destruyó las vidas de la gente del bando contrario, pero también las de sus propios soldados.

Las vidas de Marie-Laure, que con doce años tiene que huir a la ciudad de Saint-Malo llevando consigo una de las joyas más preciadas del museo, y de Werner, que se convierte en un experto en construir y reparar radios y es reclutado por el ejército alemán, se cruzan finalmente y cambian para siempre. La mirada inocente de dos niños que narran cómo vivieron una guerra que les era completamente ajena es una lectura ideal para los días lluviosos de primavera, en los que apetece trasladarse a otro lugar, a otra época.

El labrador de aguas

Huda Barakat | La otra orilla / Belacqua

Una historia de amor y odio; de guerra y paz; de tristeza y alegría; de destrucción y construcción. Una historia sobre el Beirut en guerra. El Beirut de 1975. Una historia cargada de sensualidad, en la que a través de los personajes de Shamsa y Nicolás, ir descubriendo los secretos de los diferentes tipos de tela y del romanticismo más sensual entre los dos protagonistas. Si el terciopelo es la tela más cara, lujosa y con calidad del mercado, sin duda, el Labrador de aguas es el terciopelo de las novelas sobre Beirut de 1975. La finura y sensibilidad de las palabras encierran el dolor más profundo que un ser humano puede vivir cuando se ve inmerso en una ciudad en guerra, cuando lo ha perdido todo y cuando su búsqueda consiste en encontrarse a sí mismo.
Una obra redactada con la fuerza del algodón egipcio, la clase del terciopelo y la finura y delicadeza de la seda.

“Solo siente nostalgia del pasado aquel a quien el presente ha abandonado”.

Los Gritos del Pasado

Camila Läckberg | Maeva

El buen tiempo llega a Fjällbacka, un pequeño pueblo de pescadores situado a 150 kilómetros de Gotemburgo, Suecia, y donde su población se multiplica durante los meses de verano para disfrutar de los paseos marítimos y de las siestas al sol en la costa. En esa paz veraniega, un niño descubre el cadáver de una turista alemana cruelmente asesinada. Muy cerca de allí, la policía encuentra los esqueletos de dos mujeres desaparecidas hace veinte años. El detective Patrick Hedstrom y la escritora Erika Falck tendrán que aparcar sus merecidas vacaciones para resolver un caso en el que terminarán descubriendo que todas las víctimas tienen alguna relación con un predicador y su particular familia.

“Le resultaba extraño defender al mismo hermano al que, por lo general, no dejaba de criticar, pero la sangre es más espesa que el agua…”

Para leer en primavera 4

La memoria secreta de las hojas

Hope Jahren | Paidós

La geobióloga Hope Jahren crea un emocionante relato de su nueva vocación por la botánica a través de un ensayo que nos revela la vida secreta de las plantas. ¿Están en todas partes y no nos damos cuenta? Es así. “Los árboles tienen casi tantas hojas, como cabellos tenemos los seres humanos”, afirma Hope. Un libro que, en el mejor de los casos, hace para la botánica lo que ensayos de Oliver Sacks hizo por la neurología. Una narración que va más allá de do it yourself  del cuidado de las plantas, es un manifiesto importante dentro del cambio climático.

La vista desde aquí

Ignacio Peyró | Elba

La conversación vuelve aquí a confirmarse como principal alimento de la dieta intelectual. Como centro de gravedad, la Historia, los recuerdos y las referencias a la experiencia. En el aire, ideas de peso que sin embargo sobrevuelan ligeras por un texto capaz de sumergir la mente en un refrescante río de argumentos. El editor de la sección el Subjetivo, Ignacio Peyró dialoga con un referente de las letras españolas: el prolífico y polifacético Valentí Puig, también colaborador de la sección de opinión de The Objective. Un imprescindible para esta primavera.

“Sí, cada tiempo tiene sus locuras. A veces resulta más difícil otear más allá de la gran bruma…”

Antología poética

Wislawa Szymborska | Visor

La poeta polaca Wislawa Szymborska era una mujer difícil que quería tener los ojos claros solo porque los suyos eran oscuros. Vivió en la época soviética y primero abrazó el Partido para luego combatirlo. Su poesía es un tesoro; es tierna y amarga y demuestra a las claras que nuestra querida Wislawa vivió momentos de felicidad, pero siempre muy fugaces, como sus relaciones. Ganó el premio Nobel de Literatura en 1996 y se mantuvo reservada hasta el último de sus días: permaneció recelosa ante los curiosos que se acercaban hasta su casa en Cracovia y confundió a sus biógrafos en cada uno de los datos que concedió. Esta antología traducida por Elzbieta Bortklewicz es un buen comienzo para adentrarse en la mirada de Wislawa, ahora que entra la primavera.

“Nada ocurre dos veces
y no ocurrirá. Por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

Siendo alumnos más torpes
en las escuelas del mundo
no repetiremos años,
inviernos o veranos”

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