Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

¿Quiénes son los nuevos Narcos?

Nerea Dolara

Foto: Netflix
Netflix

La serie se estrena el 1 de septiembre y llega sin su estrella: Pablo Escobar. ¿Lograrán conquistar a las audiencias los líderes del cartel de Cali? Mientras lo averiguamos, repasamos sus perfiles reales.

El final de la segunda temporada de Narcos acabó con la muerte de su protagonista (nadie se engañe, el agente “gringo” de la DEA nunca fue el principal aunque fuese el narrador), Pablo Escobar. El narcotraficante más famoso de todos los tiempos fue un buen punto de inicio para una serie centrada en criminales organizados de la droga.

Tenía todo: carisma, crueldad, una historia casi de realismo mágico de subida al máximo poder y una caída estrepitosa y patética. Escobar era el personaje perfecto y su muerte dejó un grave vacío en las arcas narrativas de una serie que bien podría decirse que se hizo famosa por su existencia y su relato, no por nada más.

Pero Netflix, haciendo gala de su insistencia (ahora menor; ejemplos: Gypsy o Girlboss, aunque aún existente; véase: 13 razones o Stranger Things) de mantener sus series originales a toda costa, ha optado por hacer una tercera temporada protagonizada por un grupo de narcos que, bueno, nadie, salvo la DEA y las autoridades colombianas, realmente conoce.

¿Quiénes son los nuevos Narcos? 2
Campaña promocional de la serie | Imagen vía Netflix

Sí, a estos tíos ya se les había visto el pelo en las temporadas previas de la serie; sí, son personajes reales o basados en reales que continuaron con el negocio de la droga en Colombia y que, como buenos narcos, fueron sanguinarios y se enriquecieron en igual medida; sí, el agente Peña es un regreso agradecido por todos los que vieron la serie (y todos los que aún extrañan a Oberyn en Juego de Tronos)… pero estos miembros del Cartel de Cali tienen poco con lo que competir con un hombre que tenía tigres de mascotas, ganó un puesto en el senado, tiró un avión de pasajeros para deshacerse de una sola persona, asaltó el tribunal supremo y asesinó a todos sus jueces o mató un candidato a presidente (todo esto sin mencionar otras decenas de hitos en su historia que podrían competir con los mencionados).

Estos nuevos narcos no son figuras casi míticas de la historia social reciente de un país, no son los Al Capone latinos… son unos narcotraficantes: malvados, millonarios, violentos… pero no diferentes a los muchos del mundo. Igualmente y para que no se pierda el espectador cuando se estrene la nueva entrega, vamos a repasar quiénes son los hombres principales del momento.

SPOILER ALERT (más o menos, son hechos reales, pero se sabe que la serie a veces cambia la realidad)

Gilberto Rodríguez Orejuela

Interpretado por Damián Alcázar

Líder del Cartel de Cali y el “nuevo Escobar” de la serie. Conocido como El Ajedrecista, Orejuela nació el 30 de enero de 1939 y fue extraditado a Estados Unidos en el 2002. Cali no era el Cartel de Medellín, optando por menos violencia y más diplomacia, le valió su sobrenombre al jefe por su tendencia a estrategizar más que a explotar. Cuando Medellín comenzó a atacar al gobierno, Cali optó por crecer. Pero el capo no tardó mucho en ser capturado tras la muerte de Escobar. Dos años después el presidente Samper lanzó una operación de búsqueda y captura que resultó con la detención de Gilberto y su hermano. El capo se había escondido en un gabinete vacío del baño de su casa con una bombona de oxígeno, pero la policía lo encontró y se le sentenció a 15 años de prisión.

Miguel Rodríguez Orejuela

Interpretado por Francisco Denis

Fue el cerebro detrás del crecimiento del cartel y hermano de Gilberto. Pero su destino sería el mismo que el de Gilberto. Esposo de una Miss Colombia, fue detenido en su casa en 1995 pero siguió llevando su negocio desde la cárcel, por lo que EEUU pidió su extradición, y la de su hermano. A principios de los 2000 ambos delincuentes fueron trasladados a Estados Unidos.

Chepe Santacruz Londoño

Interpretado por Pepe Rapazote

Aunque se le detuvo en 1995, al igual que a sus socios (los tres lideraban el cartel), escapó de la cárcel en 1997 con la intención de organizar la red de sicarios y brazos armados del cartel y poner orden a quienes, tras la detención de los líderes, habían comenzado a pensar en independizarse. Mató a más de 20 posibles testigos en su contra. Poco tiempo después de su fuga Santacruz, que se rumoró que estaba organizando atentados contra figuras del gobierno, fue asesinado en un centro comercial de Medellín cuando intentó escapar de la policía, que había recibido una llamada anónima avisando de su paradero. Hay otra versión de los hechos: se dice también que su muerte fue a manos de grupos paramilitares organizados por miembros de la policía colombiana involucrados con el tráfico.

Santacruz y los hermanos Rodríguez Orejuela llegaron a ser portada de la revista Time, bajo el título Cocaine Inc.. La revista analizaba su perfil y reunía declaraciones de la DEA que citaban que el cartel de Cali era el responsable del tráfico de 60% de las drogas en EEUU y 90% en Europa.

¿Quiénes son los nuevos Narcos? 1
Portada de la revista Time con los hermanos Orejuela tras la muerte de Pablo Escobar.

Pacho Herrera

Interpretado por Alberto Ammann

Siempre mantuvo su bajo perfil y era poco mencionado cuando se hablaba del cartel, pero Herrera era el cuarto al mando en Cali. A cargo del mercado mexicano y la distribución internacional, fue también quien ideó utilizar a grupos guerrilleros como fuerzas de seguridad en los laboratorios más remotos. A diferencia de sus compañeros, Herrera se entregó en 1996 y cambió de rumbo durante su tiempo en la cárcel. Dejó los negocios, o eso se piensa, y se convirtió en jugador de fútbol y promotor deportivo en su prisión. Esto hasta que en 1998, el que había sido su consejero durante una década, Rafael Angel Uribe Serna, lo visitó en la cárcel. Herrera dejó su partido de fútbol y abrazó a su amigo, que procedió a dispararle y matarlo. Nunca se supo claramente por qué Uribe lo asesinó, pero se manejaron varias hipótesis, la mayoría vinculadas con búsquedas de poder o venganzas.

Jorge Salcedo

Interpretado por Matias Varela

Jefe de seguridad del cartel, fue quien contactó con la DEA y facilitó la captura de sus jefes. Comenzó sus servicios luego de que el cartel de Medellín le contratara para organizar una fuerza paramilitar. Los jefes de Cali temían por sus familias. Escobar había perdido la razón y les amenazaba constantemente. Querían protegerse. Salcedo era el encargado de hacerlo. Cuando la DEA puso su atención en Cali (tras la muerte de Escobar y su toma de las rutas y negocios de Medellín) Salcedo, que normalmente no estaba involucrado en la violencia (o eso dice), tuvo que ver a sus jefes ponerse paranoicos y asesinar a sospechosos de ser soplones. Así que optó por trabajar con la DEA. Tras traicionar al cartel, Salcedo se convirtió en testigo protegido del gobierno de EEUU.

Franklin Jurado

Interpretado por Miguel Ángel Silvestre

Estudió en Harvard y era el “lavador de dinero” del cartel. Su esquema de lavado era complejo y difícil de rastrear (incluía más de 100 cuentas en 68 bancos en nueve países) y logró limpiar 36 millones de dólares. Sin embargo, su operación fue descubierta cuando colapsó un banco de Luxemburgo y se rastrearon varias cuentas hasta él. En Europa la condena fue poca, pero Estados Unidos pidió su extradición y le condenó a siete años y medio de cárcel.

Save

Save

Continúa leyendo: 6 series animadas que no son para niños

6 series animadas que no son para niños

Nerea Dolara

Bojack Horseman estrenó su cuarta temporada la semana pasada rodeada de alabanzas críticas. Pero no es la única serie animada que todos los adultos deberían ver. ¿Qué crees que es tema de niños? No tienes idea.

La semana pasada se estrenó la cuarta temporada de Bojack Horseman en Netflix. Esta serie, que en su última entrega podría definirse con dos adjetivos – devastadora e hilarante – es la última en una lista creciente de show animados para adultos que bien podrían ya tener su propia categoría como series de comedia y drama en los Emmy. Bojack es genial en su mezcla de temáticas fuertes (la nueva temporada se adentra en la herencia del trauma, la demencia y la desintegración de un matrimonio) y de risas encantadoras (como sus chistes visuales, su visión humorística con respecto a sus personajes animales y su enganche con tramas de humor del más tontuno). Una serie que, si no fuese animada (además de no ser tan brillante) sería tomada mucho más en serio.

6 series animadas que no son para niños 7
Los personajes de Bojack Horseman | Imagen vía Netflix

Bojack Horseman tiene como protagonista al personaje homónimo, un ex actor fracasado, que vive del dinero de una vieja mala sitcom que hizo en los noventa. Con él vive Tod, un joven sin trabajo y con una constante necesidad de complacer a todo el mundo, que es también asexual. También le acompañan su agente es una gata rosa llamada Princess Carolyn, que afronta el paso del tiempo y su frustración por no poder formar una familia. Diane, una periodista frustrada que se hace su amiga cuando escribe su biografía, lucha con la depresión y una enorme sensación de insatisfacción. Y el esposo de Diane, Mr. Peanutbutter, un labrador ex actor, es un tonto dulce con nada de maldad y mucha ignorancia. Con el paso de las temporadas la oscuridad de las tramas y la complejidad de las tramas, así como las consecuencias de las malas decisiones, pesan sobre estos personajes de maneras sublimes y dolorosas.

La serie del ex actor-caballo consumido por su vacío existencial no es la única que seduce a adultos en busca de series de buena calidad que ver. Incluso algunas que se suponen para niños… ofrecen tramas y personajes atractivos para un público que dejó la infancia atrás hace rato.

6 series animadas que no son para niños 1
Archer | Imagen vía FX

Archer

Esta serie de FX cuenta con nueve temporadas y tiene como protagonista a Sterling Archer, un espía que se autocataloga como “el mejor del mundo”. Como es de esperar es un ególatra, pero es también una sátira de Don Draper que bebe y trata a las mujeres como, bueno, como estos hombres retro y machistas. Trabaja junto a su madre, jefa de su agencia, una mujer castradora y hostil. La serie dio un giro absoluto en la temporada cinco cuando, tras ser desbancados por el gobierno, deciden convertirse en narcotraficantes… de ahí Archer ha jugado a cambiar y reinventarse muchas veces, siempre con humor negro.

6 series animadas que no son para niños 4
Bob’s Burgers | Imagen vía FOX

Bob’s Burguers

Con ocho temporadas y dos Emmys a programa animado, esta sitcom sobre una familia que lleva un restaurante de hamburguesas. La historia de los Belcher se centra en la lucha por hacer que su negocio funcione y, a la vez, en las relaciones de la familia. Muy graciosa y con corazón, merece la pena ser vista. Y todos los críticos llevan años diciéndolo. En 2012 la eligió la décima mejor serie del año.

6 series animadas que no son para niños 3
Rick y Morty | Imagen vía IMDB

Rick and Morty

Tiene sólo tres temporadas, pero es otra de las que tiene una lista de fieles seguidores. Comenzó como un corto animado de parodia de Regreso al futuro y se convirtió en una oscura (tiene un humor muy negro y sarcástico) serie sobre un abuelo cínico, que además es un cinetífico loco, y su manipulable nieto. La historia salta entre su dinámica familiar y sus experimentos alocados e interdimensionales.

6 series animadas que no son para niños 5
Adventure Time creada por Pendleton Ward para Cartoon Network. | Imagen vía Cartoon Network

Adventure Time

Pensada para niños, esta serie, que lleva nueve años al aire, mezcla la imaginería de videojuegos y juegos de mesa, como Calabozos y dragones. De todas es la que más premios ha recibido: Emmy, Peabody, Critic’s Choice y hasta un premio de Sundance. Los protagonistas son Finn, un niño aventurero, y su hermano adoptivo, Jake, un perro que puede cambiar de tamaño y forma.

6 series animadas que no son para niños 6
Steven Universe fue creada por Rebecca Sugar para Cartoon Network. | Imagen vía Cartoon Network.

Steven Universe

Prima cercana de Adventure Time, fue creada por una ex dibujante de la primera. La serie infantil se centra alrededor de Steven quien vive con tres “Gemas” una mezcla mágica de alien y humanoide. Juntos protegen al mundo. La serie ha ganado seguidores rápidamente, tiene sólo cinco temporadas, por su trato de sus personajes LGBTQ o de las diferencias en el color de piel o la identidad corporal.

Continúa leyendo: Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia”

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia”

Beatriz García

Foto: Diana Rangel
The Objective

Catalina Martín-Chico acaba de recibir el premio a la Mejor Fotoperiodista del festival Visa Pour L’Image de Perpiñán por un reportaje sobre las ex guerrilleras de las FARC.

Española afincada en París, la fotoperiodista Catalina Martín-Chico es amable, humana, sincera y una de las mejores fotógrafas de Europa. Ha pasado alrededor de diez años fotografiando Oriente Medio, sobre todo, la República de Yemen. Por su trabajo sobre la revolución yemení, la cruenta guerra civil que vivió el país en 2015, fue galardonada con una Visa de Oro Humanitaria que otorga el prestigioso festival de Fotoperiodismo Visa Pour L’Image. No obstante, no es la historia de una guerra y sus atroces consecuencias la parte favorita de su trabajo. A la fotógrafa le interesan esas otras vidas aún no contadas en imágenes, historias que a veces están llenas de esperanza, posibilidades y optimismo.

Su reportaje sobre las ex guerrilleras de las FARC en Colombia, que fueron reclutadas de adolescentes y tras el acuerdo firmado entre el gobierno y la milicia pueden ser madres –más de trescientas mujeres están embarazadas- y reunirse con sus familias, le ha otorgado la Visa de Oro a la Mejor Fotoperiodista Mujer en esta edición del festival.

The Objective ha hablado con Catalina Martín-Chico sobre fotografía, pero, sobre todo, acerca de historias muy humanas.

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia” 3
Las imágenes más tiernas del fin de un conflicto. Foto de Catalina Martín-Chico

Has trabajado muchos años en la zona del Yemen, ¿cómo acabaste en la selva colombiana con las guerrilleras de las FARC?

Fue una pura casualidad. Había leído un artículo sobre ciento cuarenta embarazos en las FARC y empecé a investigar. En Francia se habla muy poco en general de América Latina y del proceso de paz en Colombia y me dije: ‘Esto es tan importante en la vida de esta gente… La guerrilla más larga; la última’. Pensé que era una buena manera de hablar de este proceso de forma positiva, con esperanza, a través de la historia de estas guerrilleras.

Luego traté de vender el proyecto a varias revistas francesas, pero era una mala época, con las elecciones presidenciales en Francia y el Festival de Cannes, así que hice algo que nunca hago, cogí mis ahorros y me marché a Colombia. Sabía que no podía perder tiempo, necesitaba ver a esas mujer cuando todavía estaban en la selva, con sus uniformes, para poder explicar lo que va a ocurrir después.

Entonces, volverás a la selva…

El premio es una beca y me ayudará a volver y seguir documentando dentro de unos meses y hasta el festival del año próximo.

Lo más importante para mí en aquel momento era ver si era verdad lo que se decía, y me di cuenta de que era mucho más que eso. Es decir, había más de trescientas mujeres que se quedaron embarazadas al mismo tiempo y en cada uno de los tres campamentos que visité, vi niños, incluso de diez u once años. Para mí es una historia de reencuentros, porque muchas son chicas que se quedaron embarazadas durante la guerrilla, no abortaron y dejaron a los niños con sus familias y llevan diez años sin verles. Es una historia muy simbólica de lo que está sucediendo en Colombia: los bebés, los móviles y los perros son símbolos de la paz.

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia”
Catalina Martín-Chico | Foto: Diana Rangel / The Objective

¿Los móviles?

Sí, porque llevaban años sin contacto con sus familias y ahora vuelven a estar localizables; se crean perfiles de Facebook y un hermano te encuentra, te escribe y te dice: “Oye, ¿eres tú?”.

A las FARC no les gusta mucho la prensa. ¿Fue difícil que te permitieran convivir con ellos?

La verdad es que no. Están en una fase de apertura total y pude estar con las guerrilleras durmiendo en sus camas y viviendo en sus caletas. Lo que más me interesa es estar lo más cerca de las personas y pasar tiempo con ellas; es imposible contar la historia que quiero en cuatro días y ningún medio tiene presupuesto para que te quedes tres semanas.

Supongo que hay mucha diferencia entre trabajar por encargo de un medio y realizar un proyecto personal. ¿Hay algo que éticamente no cubras como fotógrafa?

Si una revista me contacta suelo aceptar. Al final intentas trabajar lo mejor que puedes y toda historia tiene algo interesante. Lo que no hago es montar escenas; por ejemplo, que una revista me diga que ha vendido un tema y que una persona debería estar en un lugar determinado para que aparezca en las fotos.  

De todas maneras, no sólo cuentan las imágenes, el texto también añade elementos informativos y tiene su poder. Y luego el editor de fotografía elige las imágenes y qué tamaño tendrán, así que es toda una cadena de información de la cual yo, como fotógrafa, no soy actriz de principio a fin. Pero los proyectos personales son otra cosa, porque tú eliges qué historia quieres contar, cómo y qué tiempo necesitas.

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia” 2
La importancia de no juzgar. Foto de Catalina Martín-Chico

La mirada siempre es diferente…

De una decena de fotógrafos que están en un lugar, ninguno sacará la misma foto y todos contarán una historia diferente. Nuestra profesión es subjetiva…. Es una mezcla de lo que hay delante de ti y lo que te dan las personas, además de que inconscientemente cada cual cuenta algo de él mismo a través de las imágenes.

¿Una imagen puede cambiar el mundo?

Modestamente, intento ser una ventana abierta a un mundo que la gente no ve. Me gustar contar historias que no han sido contadas y arrojar luz sobre zonas de oscuridad. Relatar, por ejemplo, una historia que me parece injusta sobre gente que no tiene voz y tratar de conmover. Aunque no todas las fotos sean icónicas, algunas sí han cambiado cosas.

Pero si acaban cambiando al fotógrafo…

Es inevitable que acabes haciendo tuyo algo de lo que estás reflejando con tus fotos. Si no tenemos esa cosa tan personal, tan visceral, no podríamos ejercer una profesión tan dura y tan precaria. Ese cinco por ciento de algo muy humano nos ayuda a seguir.

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia” 4
Los últimos nómadas de Irán. Un reportaje de Catalina Martín-Chico

Debes tener un montón de anécdotas de la selva colombiana.

Sí, pero no son momentos espectaculares, sino muy sencillos: La primera vez que vi al comandante reuniendo a todos los guerrilleros a las cinco de la mañana, con el día levantándose en las montañas, dije: “¡No puedo creer que esté aquí con las FARC, que llevan cincuenta años de conflicto en estas montañas…”. Y piensas en tantas cosas… En las luchas de mi padre cuando era joven, en sus ideas revolucionarias.

O dormir al lado de Chachis, esta guerrillera que de madrugada hablaba por whatsapp con su madre, que estaba llorando porque acababan de operar al padre y no despertaba, y ella quería salir del campamento para ir a verla, pero no le daban autorización porque era peligroso. Y también ver un cubo en la selva con dos bebés allí bañándose, y los biberones, y esas chicas que han dado a luz allí mismo. ¡Qué valientes son todos y qué duro!

Es lo que me apasiona de trabajar sobre el terreno, que en esos lugares vives momentos excepcionales. Aquí tenemos demasiadas capas, siempre queriendo mostrar que somos más fuertes y más listos, pero ellos viven con lo esencial y cuando llegas allí a trabajar debes abandonar todas esas capas y ponerte en pelotas. Y entonces, se produce una conexión muy humana, y en mi caso favorece que me abran las puertas de sus casas y pueda vivir con ellos.

Hay fotógrafos que trabajan sin plan y otros que viajan a un lugar sabiendo qué quieren contar y cómo. ¿Cuál de ellos eres?

Yo empecé con esa inocencia de voy y cuento lo que sienta, pero una historia debe construirse poco a poco. Debes pensar previamente en qué situaciones distintas necesitas reflejar para documentar esa historia y dar el máximo de información, como, por ejemplo, si tienes que ir a las casas de los familiares, a la universidad para ver cómo estudian, y, paso a paso, armarlo todo.

Lo más importante de mi trabajo es dar una información real, porque no soy artista, sino fotoperiodista. Eso me lleva también a ir a un lugar sin juzgar y sin tener una opinión muy marcada. Por ese motivo, nunca haría un reportaje sobre el Ku Klux Klan, porque imagino que sería imposible distanciarme.

Cuando viajo, voy abierta a lo que quieran mostrarme. Trabajo mucho en Yemen y cuando algunas personas ven mis fotos y dicen “Ay, qué horror, pobres mujeres…”, cometen un error. Si vas con una idea muy marcada no vas a entender la cultura. Hay que vivir con los poros abiertos y llenarlos del aire que haya.

¿Yemen es el lugar más duro donde has trabajado?

Sé que la gente piensa que el oficio de reportero de guerra es el más complicado y que son quienes viven situaciones más duras, pero no es así. Yo he estado en la guerra, he visto gente herida y muertos, pero cuando llegas, la situación ya está delante de ti y cualquier fotografía que hagas va a ser impactante.

Hay otro tipo de reportajes de investigación, como los que se centran en la violencia en América Latina, que sí son realmente peligrosos y difíciles. Pasas meses tratando de conseguir tan sólo un acceso, debes vivir a menudo en el gueto y ganarte la confianza de narcos para que pasen otras tantas semanas antes de que saquen un arma o te enseñen la droga y la puedas fotografiar. Pienso, por ejemplo, en el periodista Christian Poveda, que dedicó años a documentar la vida de las maras en El Salvador, y que fue asesinado mientras estaba rodando un documental.

Catalina Martín-Chico: “Los bebés, los perros y los móviles son el símbolo de la paz en Colombia” 5
Catalina Martín-Chico | Foto: Diana Rangel / The Objective

Después del atentado terrorista de Barcelona se hicieron duras críticas a los medios por publicar imágenes de la masacre. Como fotoperiodista, ¿tú qué opinas?

Si la situación es dura no es culpa del fotógrafo, sino del hecho en sí. Creo que debe ser contado por dramático que sea.

No te veo muy cómoda con que te tomen fotos…

Prefiero estar detrás de la cámara, la verdad. Además, en muchos casos es como si la cámara fuera una protección ante la dureza de las situaciones. Por ejemplo, en Yemen, cuando la gente se muere es como si la cámara absorbiera las emociones de un lado y del otro. Sí, ahí creo que se forma la foto.

Save

Continúa leyendo: Las claves detrás del retorno de 'El Ministerio del Tiempo'

Las claves detrás del retorno de 'El Ministerio del Tiempo'

Redacción TO

Foto: RTVE

El Ministerio del Tiempo es el gran fenómeno de ficción televisiva española de los últimos años. A pesar de haberse desinflado ligeramente la histeria de los ministéricos -es inevitable tras tres temporadas e incomprensibles parones en mitad de una misma-, sigue generando una inmensa expectación.

Después de la pausa de verano, la tercera entrega de El Ministerio del Tiempo vuelve a nuestras pantallas con un montón de aventuras. A continuación, repasamos brevemente la primera parte de la temporada para entender en qué punto nos quedamos y de qué punto partiremos este mismo lunes 18 en prime time.

Lo que vimos en la primera parte

Las misiones de la tercera entrega de El Ministerio del Tiempo vinieron precedidas del que, posiblemente, haya sido uno de los peores golpes han sufrido los agentes y sus seguidores: la pérdida de Julián. Una misión fallida en la batalla de Teruel durante la Guerra Civil se llevó la vida de uno de los agentes más emblemáticos de esta institución. Amelia ha seguido recordándole durante los episodios que han seguido a su fallecimiento.

En aquellos primeros impases de temporada encontramos a un personaje que no conocíamos: Marta. Este romance desconocido de Pacino llegó a nuestras pantallas en la ciudad de San Sebastián, en mitad del famoso festival de cine, hasta que su lado más oscuro salió a la luz. El policía ochentero descubre que actúa al margen de la legalidad del Ministerio y que quiere traicionarles. ¿Qué oculta esta mujer? ¿Para qué necesita a Pacino? Es una trama abierta para el resto de la temporada.

Lola Mendieta vuelve a tener un papel relevante en la trama en esta tercera temporada de El Ministerio del Tiempo. Lo hace en una versión mucho más joven, como una luchadora de la resistencia durante la II Guerra Mundial. Para ganarse la confianza de los funcionarios del Ministerio, Mendieta ha tenido que pasar todo tipo de pruebas, sobre todo por parte Irene y Angustias. Tanto es así, que termina siendo sometida al polígrafo para comprobar que no tiene ningún plan de robo de arte o información. El pasado de Mendieta le persigue… o más bien el futuro.

Las sospechas sobre Lola planean durante capítulos, pero ella termina convirtiéndose en una heroína al salvar a la patrulla del tío de Amelia. Salvador le encomendó la misión de infiltrarse en la sociedad secreta El Ángel Exterminador para conocer sus propósitos, algo que se le da de maravilla.

Con la entrada de Lola, al final ha terminado llegando la despedida -en forma de hasta luego- de una de las agentes más queridas: Amelia Folch. Tras el malvado y frustrado plan de su tío de matar a toda la patrulla, el gobierno requisa todos sus bienes, de los que el padre de Amelia era socio. El hombre no puede soportar la situación y terminó sufriendo un infarto. En ese mismo instante, Amelia es consciente de que tiene que volver al lado de su madre y levantar el negocio familiar. “Necesito elegir entre el Ministerio y mi familia, y voy a elegir a mi familia”, llega a sentenciar.

Lo que nos espera ahora

No sabemos si Amelia volverá, o si Lola terminará traicionando al Ministerio. Pero sí tenemos algunas pistas de lo que nos queda por ver en esta segunda mitad de temporada.

Desde luego, la marcha de Amelia deja tocada a la patrulla, pero las misiones del Ministerio no pueden parar. La primera de ellas será lograr que Viridiana de Buñuel no desaparezca de la Historia y gane el Festival de Cannes. Ello conllevará que Irene se reencuentre con el pasado del que huyó y Pacino pueda revisitar su infancia. Mientras, la joven Lola Mendieta empezará a saber lo duro que va a ser para ella ser dueña de su propio destino.

Además, según adelantan desde RTVE, la guerra entre las sociedades secretas seguirá su curso. El Ángel Exterminador y los Hijos de Padilla viajarán por el tiempo para imponer sus reglas y pondrán en peligro la existencia del Ministerio. La conquista de América, el Papa Luna (encerrado en su castillo de Peñíscola), la aparición de refugiados moriscos en pleno siglo XXI, salvar la vida de un maduro Bolívar, lograr que la Transición llegue a buen puerto protegiendo al futuro presidente Suárez… serán problemas que la patrulla deberá resolver con la ayuda de la nueva Lola Mendieta. Y de paso, conseguir que la verbena de la Paloma no desaparezca y que Chicho Ibáñez Serrador logre estrenar Historias para no dormir.

Continúa leyendo: Documentales en Netflix que te harán parecer más inteligente

Documentales en Netflix que te harán parecer más inteligente

Cecilia de la Serna

Foto: Frank Okay
Unsplash

Ser inteligente es fácil, lo difícil es parecerlo. O igual era al revés. Lo que es innegable es que parecer inteligente, además de serlo, es primordial para causar sensación en cualquier reunión social. Para avanzar en nuestro cometido de parecer más inteligentes podemos leer, por ejemplo. Leer está bien. Pero seamos honestos: la tasa de lectura entre los más jóvenes en España es realmente baja, y a pesar de que el fomento de esta práctica milenaria es algo a promover, leer no es la única forma de obtener conocimiento.

Un género cinematográfico antes olvidado, y hoy en día recuperado en parte por la proliferación de plataformas de visionado en streaming, es el documental. Hay documentales que son auténticas obras maestras del Séptimo Arte. Muchas de ellas las podemos encontrar en Netflix, y las historias que cuentan llenarán nuestro repertorio de conversaciones interesantes.

Los siguientes son perfectos para enriquecer el conocimiento del más erudito:

1. Ai Weiwei: Never Sorry (2012)

En los últimos años, Ai Weiwei ha captado la atención internacional tanto por su ambiciosa obra como por sus provocaciones políticas. Este documental dirigido por Alison Klayman analiza la confluencia entre arte y activismo social a través de la vida y la creación de los artistas contemporáneos más importantes de China. Una ocasión perfecta para poner en contexto esta confluencia entre arte contemporáneo y la situación política en el gigante asiático.

Puedes verlo en Netflix aquí.

2. What The Health (2017)

Después del boom de Super Size Me, los documentales sobre alimentación han ido proliferando exponencialmente. Uno de los que merece la pena es What The Health, la última película de los creadores de Cowspiracy, que exploran la gran cantidad de amenazas a la salud pública que se derivan de la alimentación con un alto contenido de carne. Es un must para veganos y vegetarianos, y para todo aquel que quiera acercarse a una realidad cada vez más común. Los estudios que salen en el documental se pueden consultar en su totalidad en este enlace.

Puedes verlo en Netflix aquí.

3. The Keepers (2017)

Esta serie documental original de Netflix consta de siete capítulos y es una de las sensaciones de la temporada. Trata sobre un asesinato sin resolver que tuvo lugar hace casi 50 años en Baltimore. La Hermana Cathy era una monja compasiva que fue asesinada en la ciudad norteamericana y la sospecha de que las pruebas del asesinato fueron encubiertas empiezan a crecer. A través de numerosas entrevistas con amigos, parientes, periodistas, funcionarios del gobierno y ciudadanos de Baltimore, el director del documental Ryan White compone una historia que va más allá de la muerte. Involucra a instituciones como el Clero, el Gobierno y a la Iglesia, que en el mejor de los casos no investigó el tema y en el peor, lo encubrió.

Puedes verlo en Netflix aquí.

4. Winter on Fire: Ukraine’s Fight for Freedom (2015)

Este fue uno de los títulos nominados al Oscar a mejor documental en la edición de 2015, y que retrata a la perfección uno de los conflictos contemporáneos más retratados en la prensa. Esta es una crónica de los sucesos que se produjeron durante 93 días en 2013 y 2014. Lo que empezó como una serie de manifestaciones pacíficas en apoyo a la integración europea de Ucrania terminó convirtiéndose en una revolución violenta pidiendo la renuncia del presidente de la nación. Winter of Fire presencia la formación de un nuevo movimiento de derechos civiles en el país y coloca en contexto el conflicto ucraniano.

Puedes verlo en Netflix aquí.

5. Cuba Libre (2015)

Esta serie de ocho episodios retrata ampliamente la historia de Cuba, desde la etapa colonial hasta los últimos años del gobierno de Fidel Castro y el acercamiento diplomático a Estados Unidos. Una ocasión perfecta para dar contexto a la peculiar situación en el mundo del país caribeño.

Puedes verlo en Netflix aquí.

6. What Our Fathers Did: A Nazi Legacy (2015)

Este documental nos presenta a tres hombres que viajan juntos por Europa. Para dos de ellos este viaje supone una confrontación con los actos de sus padres, antiguos oficiales nazis. Para el tercero, el escritor y defensor de los Derechos Humanos Philippe Sands, significa visitar los lugares en donde miembros de su propia familia judía fueron destruidos por los padres de sus compañeros de viaje. Es la exploración emocional y psicológica de tres hombres en lucha con su pasado, el presente de Europa y las distintas versiones de la verdad. Imprescindible documento que nos confronta con nuestro pasado.

Puedes verlo en Netflix aquí.

7. Under the Sun (2015)

Esta inusual película documental, rodada bajo el control férreo del Gobierno norcoreano, nos descubre la vida de una niña que ha sido elegida para formar parte de la Unión de Niños de Corea del Norte. Constituye un fidedigno y fascinante estudio sobre la propaganda del Estado y un retrato de una sociedad hermética y despojada de una vida privada.

Puedes verlo en Netflix aquí.

8. Minimalism: A Documentary About the Important Things (2015)

Este documental es una mirada más allá de los planos y ordenadores en el arte y la ciencia del diseño, mostrando a grandes diseñadores de todas las disciplinas cuyo trabajo da forma a nuestro mundo.

Puedes verlo en Netflix aquí.

9. Paris is Burning (1990)

Es la más antigua de nuestra lista, pero no podía faltar ya que parece que por ella no pasan los años. Paris is burning es un documental dirigido por Jennie Livingston y filmada en la segunda mitad de la década de los 80. Retrata con gran fidelidad el movimiento conocido como cultura del baile en el Nueva York de aquella época, centrándose los sectores sociales más implicados en él: gays latinos y afro-americanos, además de la comunidad transgénero, todos ellos muchas veces envueltos en el riesgo de exclusión social y la pobreza. Esta es una extraordinaria mirada del fin de la llamada “Edad Dorada” de los bailes drag en Nueva York, además de una delicada exploración de los conflictos derivados de la raza, la clase social, la identidad sexual y el género en Estados Unidos.

Puedes verlo en Netflix aquí.

10. El fin de ETA (2017)

La producción española de nuestra lista es El fin de ETA, una película escrita por José María Izquierdo y Luis Aizpeolea, y dirigida por el británico Justin Webster. El documental arranca con las conversaciones entre el entonces presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, y el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, en el caserío Txillarre, de Elgoibar (Guipúzcoa), que tienen lugar desde 2000 a 2004, y continúa narrando los diez años de negociaciones que concluyeron con el cese de la actividad armada. Es un acercamiento a veces espeluznante al mundo etarra, y un retrato del final de la banda terrorista.

Puedes verlo en Netflix aquí.

11. Abstract: el arte del diseño (2017)

Esta serie documental original de Netflix está compuesta por ocho episodios. Cada uno de ellos se adentra en el mundo y el trabajo de un diseñador de diferentes disciplinas. Muestra cómo son sus procesos creativos, la forma en que realizan sus trabajos o la forma en que sus diseños han afectado tanto a su propia vida como a la de todos los que les rodean. Es una mirada detallada del mundo del diseño, que influye como pocos en nuestra cultura.

Puedes verlo en Netflix aquí.

12. Inside Job (2010)

Last but not least, el último de nuestra lista es uno de los documentales más influyentes de la Historia más reciente del cine. Salió a la luz en 2010, en medio de la dura recesión que siguió a la crisis de 2008, y ésta es precisamente la que retrata. Inside Job, que recibió un Oscar a mejor película documental el año de su estreno, habla no sólo sobre las causas, sino también sobre los responsables de la crisis económica mundial de 2008, que significó la ruina de millones de personas que perdieron sus hogares y empleos, y que, además, puso en peligro la estabilidad económica de los países desarrollados. A través de una extensa investigación y de entrevistas a financieros, políticos y periodistas, muestra el auge de empresarios sin escrúpulos y la degradación de la política y la educación. Un crudo retrato de las entrañas de Wall Street que afectaron a la economía del planeta entero.

Puedes verlo en Netflix aquí.

TOP