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Reservistas voluntarios: "siempre dispuestos"

Rodrigo Isasi Arce

Foto: Rodrigo Isasi

Durante unas semanas al año dejan su trabajo para enfundarse un uniforme militar y ofrecer sus servicios profesionales a las Fuerzas Armadas. Así son los reservistas voluntarios (RV), “siempre dispuestos” como reza su lema, una figura presente en muchos de los ejércitos mundiales. Si alguna vez has pensado en unirte a la milicia, pero no de manera profesional, ser reservista es una buena opción, siempre y cuando se superen unos requisitos para cubrir las pocas plazas disponibles que se ofertan cada año. En 2016, apenas se convocaron 150 vacantes para los tres ejércitos, Tierra, Armada y Aire, y el Ministerio de Defensa pudo activar a un máximo de 1.375 reservistas de los más de 4.000 efectivos que componen la Reserva Militar en España. Hoy, 2 de mayo, se celebra en España el día del reservista voluntario.

Según el artículo 30 de la Constitución, los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España, aunque desde el final del servicio militar obligatorio en 2001, solo los militares profesionales podían participar en la defensa nacional, algo que cambió con la introducción de la figura del reservista voluntario, según una normativa del año 2003. Los reservistas voluntarios son profesionales de diferentes ámbitos de la sociedad civil que deciden incorporarse de manera voluntaria a las Fuerzas Armadas (FAS).  En la práctica, la mayoría de reservistas españoles son funcionarios o pertenecen a profesiones liberales, por la menor dificultad de compatibilizar su activación en las FAS con su trabajo.

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El Rey Felipe VI durante un acto por el 50 aniversario de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) | Foto: Rodrigo Isasi

En España la “ventana de alistamiento” dura solamente 15 días al año, al contrario de lo que sucede en ejércitos aliados como el estadounidense o el británico, en los que en cualquier momento se puede acceder a la condición de reservista. No es fácil entrar a formar parte de la Reserva Voluntaria en España, ya que son muchas las personas que concurren a las pocas plazas que se ofrecen cada año. Todos los años se hace una convocatoria en la que los tres ejércitos y los Cuerpos Comunes convocan plazas específicas de oficiales, suboficiales, tropa y marinería que incluyen trabajos de conducción, prensa y comunicación, traducción, medicina, abogacía, mantenimiento o informática, entre muchos otros, tanto en unidades operativas como no operativas. A todos se accede por concurso de méritos.

Requisitos para ser reservista

Para ser reservista en España hay que superar un reconocimiento médico, una entrevista personal y un test psicotécnico, además de otros requisitos específicos:

  • Poseer la nacionalidad española.
  • Tener entre 18 y 58 años de edad.
  • No tener reconocida la condición de objetor de conciencia.
  • No tener antecedentes penales.
  • No estar privado de derechos civiles.
  • No haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de las Administraciones públicas, ni hallarse inhabilitado con carácter firme del ejercicio de la función pública.

Una vez superados, los aspirantes seleccionados deben pasar el periodo de Formación Militar Básica y, en su caso, el de Formación Militar Específica. La primera de ellas se realiza en un centro de formación, tiene una duración máxima de 30 días y quedan eximidos de ella todos los aspirantes que acrediten haber recibido formación militar en los cinco años anteriores a su inicio. La formación militar específica se realiza en la unidad, centro u organismo del Ministerio de Defensa al que corresponda la plaza asignada, y su duración depende del grado de adecuación de la profesión civil del aspirante a la plaza obtenida y nunca puede exceder de 30 días. 

Los períodos de formación militar básica y específica pueden ser complementados por fases no presenciales, tanto de modo convencional como mediante el uso de nuevas tecnologías interactivas.

Reservistas voluntarios: "siempre dispuestos"
Soldados de la Guardia Real durante el desfile del 12 de octubre de 2016 | Foto: Rodrigo Isasi

El compromiso

Una vez superada la formación, el aspirante firma un compromiso inicial de tres años, en el que decide cuánto tiempo al año desea estar activado, su predisposición para realizar misiones en el extranjero o participar en misiones de mantenimiento de la paz y la seguridad. Es en este momento cuando se adquiere la condición de  reservista voluntario, con los empleos de Alférez (RV), Sargento (RV) o Soldado (RV) / Marinero (RV), según la categoría a que hayan accedido. Si no se ha hecho con anterioridad, se debe prestar juramento o promesa ante la bandera en la forma que establece la ley.

Empleos: el empleo máximo que puede alcanzar un reservista es el de capitán o teniente de navío para la escala de oficiales.

  • Oficiales: pueden optar a las plazas de Oficiales los españoles que estén en posesión del título equivalente al primer ciclo de carrera. Acceden con la graduación de Alféreces de los Ejércitos de Tierra y Aire y Cuerpos Comunes de la Defensa o como Alféreces de la Fragata de la Armada.
  • Suboficiales: pueden optar a estas plazas los españoles que estén en posesión del título de Bachiller, de Formación Profesional, Técnico Especialista o equivalente. Ostentan la graduación de Sargento.
  • Tropa: a estas plazas pueden acceder todos los españoles que no posean alguno de los títulos académicos anteriores. Con empleo de Soldado o Marinero. En caso de haberse ostentado con anterioridad un empleo militar, podrá mantenerse cuando sea consecuente con la plaza obtenida.

La activación: se realiza a requerimiento de las unidades de destino en periodos que habitualmente son de una o dos semanas y, excepcionalmente, de uno a cuatro meses al año. Durante el tiempo que el reservista esté activado, ostentará la condición militar, deberá cumplir las reglas de comportamiento castrense, estará sujeto a las leyes penales y disciplinarias militares y recibirá las compensaciones económicas establecidas en el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas.

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Soldado de la Brigada Paracaidista (Bripac) durante unas maniobras | Foto: Rodrigo Isasi

El tiempo dedicado a la reserva voluntaria es también un mérito para acceder a las plazas de la Enseñanza Militar de Formación y en los procesos de selección para funcionarios o personal laboral de las Administraciones Públicas. El reservista tiene una tarjeta de identidad que refleja su condición y empleo, y cuando está activado usa el mismo uniforme que los militares en servicio activo del Ejército, Armada o Cuerpo Común en que se le encuadre, con un distintivo específico de Reservista Voluntario. En el caso de los funcionarios públicos, pasan a la situación administrativa de Servicios Especiales, al ser activados para prestar servicio en las unidades, centros y organismos de Defensa que les correspondan.

La reserva voluntaria en otros países

En Estados Unidos existen dos fórmulas para ser “militar a tiempo parcial”. La Guardia Nacional y la reserva en los cinco ejércitos: Armada, Cuerpo de Marines, Guardia Costera, Fuerza Aérea y Ejército. Aproximadamente el 20% de los miembros de las Fuerzas Armadas de EEUU son reservistas, y el empleo de mayor categoría que se puede alcanzar es el de Almirante.

La Guardia Nacional es una especie de  “ejército voluntario” de defensa del territorio nacional. Tiene una estructura similar a la del ejército y su comandante en jefe es el gobernador del estado. Los gobernadores también tienen una especie de jefe del estado mayor, el Adjutant General, que forma parte de su gobierno.

En la Royal Navy de Reino Unido, los reservistas reciben el mismo entrenamiento, uniforme y operaciones que el ejército regular, y pueden presentarse desde los 16 años de edad hasta los 45. Al igual que en EEUU, es posible acceder en cualquier momento a la condición de reservista.

El ejército de Israel se nutre de efectivos de leva o reclutamiento obligatorio. Tras realizar el servicio militar obligatorio se pasa a la reserva. Habitualmente los reservistas son movilizados para intervenir en conflictos armados. Tras el servicio militar se puede activar a los reservistas hasta que cumplen 45 años. Un mes al año y también en caso de conflicto.

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El Juan Sebastián Elcano continúa surcando los mares

Rodrigo Isasi Arce

Foto: Armada española

Un 19 de abril de 1928 el buque escuela Juan Sebastián Elcano, perteneciente a la Armada española, salió a la mar para realizar lo que fue su primer crucero de instrucción, que le llevó desde Cádiz hasta Málaga, con el Rey Alfonso XIII a bordo, para continuar hasta Sevilla, donde se celebraba la Exposición Iberoamericana. Desde entonces, no ha parado de surcar los mares y ha realizado cruceros de instrucción casi sin interrupción cada año, salvo en los años 1937, 1938 y 1939 en los que no pudo realizar el viaje como consecuencia de la Guerra Civil española.

El buque escuela, que tiene el nombre del primer marino español que dio la vuelta al mundo en 1522, lleva 90 años surcando los mares mediante los cruceros que cada año hace para formar a los futuros oficiales de la Armada. Pese a que su botadura se realizó el 5 de marzo de 1927 en el puerto de Cádiz, no fue hasta casi un año después cuando realizó su primer viaje de instrucción. Asimismo, en el año 1956 y posteriormente en 1978 el buque fue objeto de grandes obras de modernización en el Arsenal de La Carraca, Cádiz,  y no pudo efectuar navegaciones con Guardias Marinas. Por el contrario, en 1933, 1942, 1943 y 1951 el Elcano realizó dos cruceros diferentes en cada uno de esos años. De ahí que en la actualidad coincidan prácticamente el número de cruceros realizados y la edad del barco.

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El Juan Sebastián Elcano en uno de sus viajes de instrucción | Foto: MAEC

Hace apenas cuatro días arribaba al puerto de Santo Domingo, República Dominicana, tras una travesía de 25 días iniciada en las Islas Canarias, como parte de su crucero de instrucción número 89, que comenzó el 12 de marzo desde Cádiz y que concluirá el próximo 21 de julio en el mismo puerto de partida. En este crucero reciben formación los 76 Guardias Marinas de la 419ª promoción del cuerpo general de la Armada, de la 149ª de Infantería de Marina y de la 92ª de Intendencia. Los Guardias Marinas del Cuerpo General y de Infantería se embarcan como parte del plan de estudios del cuarto curso de su carrera con asignaturas como navegación, astronomía, táctica anfibia y los de Intendencia realizan el primero de los dos años de sus estudios.

La principal razón de ser de este buque, que es un velero bergantín goleta, son los Guardias Marinas. Éstos adquieren esta denominación y condición de ‘alumnos futuros oficiales’ con el establecimiento de la Real Compañía de Guardias Marinas de Cádiz (1717), creada gracias al esfuerzo del intendente José Patiño durante el reinado de Felipe V.

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Mascarón de proa del buque Elcano | Foto: Armada española

El buque escuela, al mando del capitán de navío Victoriano Gilabert Agote, cuenta con una dotación de 24 oficiales, 22 suboficiales, 125 militares de la escala de marinería y tropa y dos maestros civiles. De todos ellos, 26 son mujeres. El barco es además una embajada flotante, pues en sus escalas en los diferentes países difunde la imagen de España y apoya la acción exterior del Estado. Este buque escuela de 20 velas es uno de los navíos más representativos de la Armada española con más de 1.734.000 millas náuticas navegadas por todos los mares del mundo y con recaladas en más de 70 países.

La Vida a bordo

Como la propia Armada asegura, las nuevas promociones compaginan en la medida de lo posible su ajetreada agenda diaria, provista de observaciones astronómicas, estudio de las diferentes asignaturas, y diversas conferencias de carácter profesional y cultural, con el día a día de la vida a bordo que abarca diversas actividades comunes con la dotación. “Todos ellos se involucran en el tránsito a vela del barco, navegando de puerto en puerto por los lugares más recónditos del mundo y siempre orgullosos de representar nuestra Patria allá por donde pasa”.

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Guardia Marina utilizando un sextante | Foto: Armada española

El barco cuenta con dos salas de estudio donde los Guardias Marinas reciben una media diaria de cinco horas lectivas con asignaturas tales como Navegación Astronómica, Meteorología, Geografía, Maniobra o Inglés. Independientemente de sus ocupaciones académicas, los Alumnos participan en todas las actividades conjuntas de la dotación, así como en las guardias a bordo que se cubren diariamente por turnos.

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Guardias Marinas realizan ejercicio a bordo del Buque | Foto: Armada española

A diferencia de la mayoría de las unidades de la Armada española, este buque no dispone de misiles, ni de torpedos, ni de ningún sistema de armas para el combate. Pero sí cuenta, como cualquier otro buque de guerra, de armamento ligero para la defensa propia de la unidad, con el fin de mantener una capacidad adecuada para afrontar una amenaza imprevista que pueda surgir en la mar o en un puerto extranjero. En total el barco dispone de dos montajes de 37 mm, dos ametralladoras Browning y dos ametralladoras MG, además de armamento portátil como fusiles y pistolas. El casco del buque es de hierro y arbola cuatro palos: ‘Blanca’, ‘Almansa’, ‘Asturias’ y ‘Nautilus’, cuyos nombres recuerdan a otros buques escuelas que  le precedieron.

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General Ballesteros: "La lucha contra la radicalización consiste en ganar los corazones y las mentes"

Rodrigo Isasi Arce

Foto: Rodrigo Isasi
The Objective

Un sable y un bastón de mando se cruzan bajo una estrella de cuatro puntas y una insignia regia. Símbolos que adornan las hombreras de su camisa de color verde que caracteriza al Ejército de Tierra y que indican que nos encontramos ante un General de Brigada, el primero de los empleos de General que conforman la escala de oficiales de las Fuerzas Armadas españolas. El director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), Miguel Ángel Ballesteros, nos recibe en su despacho sito en el Centro de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden). Trece años después de que  diez explosiones por bomba sesgaran la vida de 192 personas en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, hablamos con el oficial del arma de artillería -así nos lo indica su pisacorbatas- de este día, acerca del terrorismo yihadista en España y en Europa y sobre la lucha antiterrorista.

¿El 11M marcó un antes y un después en el terrorismo en España?

Sin duda. España, antes del 11 de marzo de 2004, tenía como preocupación interna el terrorismo de ETA. A partir de esa fecha la percepción cambió y se hizo un esfuerzo por parte de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado de volcarse en la lucha contra el terrorismo yihadista. Internacionalmente, que es lo que afecta a las Fuerzas Armadas, puesto que este terrorismo no es exclusivamente interno, se trabaja, si cabe con más ahínco, en todo lo que es acabar con los focos emisores de ese terrorismo yihadista, en colaboración con nuestros socios y aliados.

¿Qué hay de cierto en que los servicios de inteligencia internacionales no comparten la información? ¿Es este uno de los fallos en la lucha antiterrorista?

Es rigurosamente cierto. El 11 de septiembre, el primer gran atentado que pone en las televisiones la evidencia de que existe un terrorismo global, capaz de cometer un mega atentado como fue el ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono, puso de manifiesto que las 15 agencias que manejan información en Estados Unidos no estaban coordinadas. El 11 de marzo en España también dejó ver que los organismos que manejan información sobre terrorismo tampoco estaban lo suficientemente coordinados. De hecho, a raíz del atentado de 2004 en Madrid, se creó el CNCA, el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista, que quedó disuelto en 2014 y se integró con el  Centro de Inteligencia Contra el Crimen Organizado, consolidandose en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco). Digamos que todos los países han tenido que reformar el funcionamiento de sus agencias e instituciones que manejan información para una mayor coordinación.

“Es rigurosamente cierto que los servicios de inteligencia internacionales no comparten la información”.

¿Hemos aprendido de nuestros errores?

Siempre. Siempre se aprende los errores. He de decir además, que de los atentados que se han ido produciendo en Europa, no solo aprende el país donde se ha sufrido el atentado, también aprende la comunidad europea en su conjunto, hasta el punto de que recientemente se creó una oficina para compartir y coordinar toda la información. Una oficina que dirige un coronel de la Guardia Civil española.

¿Fue correcta la actuación de los cuerpos de seguridad en el 11M?

El 11 de marzo desde el punto de vista de la investigación policial y judicial, diría que ha sido uno de los casos mejor llevados, porque muy pocas veces se sienta ante los tribunales a los culpables de este tipo de atentados.

¿Podría España sufrir otro 11M?

La seguridad 100% no existe, nadie está exento de un atentado, ningún país, ninguna ciudad; nadie. No obstante, si miramos los resultados, hay que decir que desde el 2004, en estos 13 años que han pasado no ha vuelto a haber ningún atentado y no es que aquello fuera un caso puntual, se han desactivado numerosas células, y se ha detenido a yihadistas, unos en una fase de contribución a la radicalización y otros que estaban preparando acciones para cometer atentados. Si no ha habido un atentado, hay que llegar a la conclusión de que ha sido fruto del éxito policial y de la información, más que de cualquier otro factor, como es la suerte, por ejemplo.

General Ballesteros: "La lucha contra la radicalización consiste en ganar los corazones y las mentes"
Restos de uno de los vagones de la estación de Atocha momentos después de la explosión del 11 de marzo de 2004 | Foto: EFE/Bernardo Rodríguez

¿Es diferente el proceso de radicalización yihadista en España que en el de los países europeos vecinos?

La diferencia entre España y otros países de nuestro entorno europeo es que en España la inmigración es muy reciente, aquí apenas hay segunda generación. La comunidad musulmana que ha inmigrado a España lo ha hecho recientemente y sus hijos que han nacido ya aquí, son susceptibles de ser radicalizados. España tiene esa peculiaridad de no tener un gran número de musulmanes de segunda generación, al contrario que Francia, Reino Unido o Bélgica. En España, el número de personas que probablemente han ido a combatir a Siria no llega a 200. Hay que decir que de estos combatientes lo que preocupa no son tanto los que van como los que regresan, ya que el que regresa es un combatiente más radicalizado, con un plus, no solo sabe combatir, sino que ha pasado la barrera de matar por una ideología, y eso no tiene marcha atrás o es muy difícil; lo cual facilita que llegue a cometer otros actos violentos o llegue a volver a matar.

¿Dónde queda la comunidad musulmana?

Hay que evitar confundir a la comunidad musulmana con los terroristas. Es verdad que la radicalización se produce con mayor frecuencia dentro de esta comunidad entre algunos jóvenes, aunque también se produce entre conversos cristianos que por razones de matrimonio o de convicción se convierten al islam y se radicalizan, esto también existe. Lo que sí que es evidente es que a mayor número de miembros en una comunidad, mayor es la posibilidad de que haya “X” personas que se radicalicen. Es Una cuestión de probabilidades. En Bélgica, en proporción a la población, se ha dado en números muy importantes, se calcula que más de 600 combatientes extranjeros en Siria provienen de Bélgica.

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Musulmán en la mezquita de Alepo en 2010 | Foto: Rodrigo Isasi

¿Cómo se combate al yihadismo en España?

La lucha contra la radicalización consiste en ganar los corazones y las mentes, evitar que jóvenes musulmanes desilusionados por su situación laboral, familiar, de futuro, caigan en la radicalización. Lo preocupante es que en la actualidad hay procesos de radicalización exprés y los tiempo para reaccionar son más cortos. España tiene mucha experiencia en la lucha contra el terrorismo, y de otra manera ya había estudiado los procesos de radicalización de los jóvenes que se introducían e ETA, lo que ha hecho que el trabajo de la Policía Nacional y la Guardia Civil sea cada vez más eficaz.

“En esa falta de sentimiento de pertenencia que todo ser humano necesita tener, ellos encuentran la solución en el yihadismo”.

Y los ciudadanos  ¿Cómo han de actuar?

Es importante que cuando se cometa un atentado, sea donde sea, la población, las autoridades, todo el mundo, tenga una capacidad de resiliencia, de soportar la presión y el desasosiego que eso va a generar y de reponerse lo más rápidamente posible, pero sin caer en la trampa de quedar atrapado por el terror y dar las respuestas que el terrorista quiere. La resiliencia es la respuesta de Occidente frente al terror.

¿Qué decir sobre el sentimiento de terror en la población?

El terror invalida la capacidad de elección, la de racionamiento, porque por encima de todo está la capacidad de supervivencia. ETA lo logró en gran medida en no pocos sectores de la sociedad, influir con el miedo hasta en la forma de pensar. Los terroristas del Daesh no han logrado esto en España, ni lo van a lograr, porque su ideología es muy lejana al español en general. Otra cuestión es el joven musulmán que se encuentra desarraigado, que no tiene trabajo, no tiene futuro, que se siente discriminado porque cuando va a pedir trabajo le miran como a un extranjero cuando él ya ha nacido en España, Francia o Bélgica y se ha criado como un español, francés o belga más; pero también se siente discriminado cuando en verano viaja con sus padres al país de origen de su familia y allí tampoco le tratan como uno de ellos. En esa falta de sentimiento de pertenencia que todo ser humano necesita tener, ellos encuentran la solución en la radicalización, en el yihadismo. Esto es lo que hay que evitar, evitar cualquier tipo de discriminación, cualquier caldo de cultivo, en la medida de lo posible, que favorezca la radicalización de esos jóvenes.

¿Cómo sienten los ciudadanos que las Fuerzas Armadas les están protegiendo?

Bueno, no estoy seguro. El ciudadano español valora mucho a las Fuerzas Armadas. En los barómetros las instituciones más valoradas son la Guardia Civil, la Policía y las Fuerzas Armadas, en ese orden. Son las tres únicas instituciones que aprueban. Creo que los ciudadanos no son conscientes de la seguridad que les aporta las Fuerzas Armadas en múltiples campos, y uno de ellos es en la lucha contra el terrorismo yihadista, que es un fenómeno global, contra el que no solo hay que luchar en territorio español, sino también en países extranjeros donde están asentados estos grupos terroristas.

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Dos helicópteros ‘Tigre’ del Ejército de Tierra de España | Foto: Rodrigo Isasi

¿Tenemos una Europa fuerte para combatir el terrorismo?

Tenemos una Europa que necesita fortalecerse para combatir el terrorismo. Hoy no es lo suficientemente fuerte para combatirlo. No tiene una voz en política común en seguridad y defensa, y necesita una voz única que haga que la cohesión europea sea el instrumento principal para luchar contra los focos de yihadismo dentro y fuera de sus fronteras. Europa necesita auto fortalecerse para luchar con más eficacia contra el terrorismo.

¿Cómo debe ser la lucha internacional contra el terrorismo yihadista?

En el caso del grupo Estado islámico, la comunidad internacional no debe permitir que los terroristas se reagrupen en ningún territorio. Esto se debe llevar a cabo exigiendo a todos los gobiernos que sean titulares de la soberanía de territorios débiles, que cumplan con las obligaciones de controlar lo que pasa en sus territorios. Si no son capaces de llevarlo a cabo, su obligación es pedir ayuda a la comunidad internacional, pero en ningún caso dejar que el problema aumente hasta llegar a situaciones como las que hemos vivido en Irak o Siria. Paralelamente hay que luchar contra la radicalización, no solo en Europa, que eso ya se está intentando hacer, hay que pedirles a los países musulmanes en general que luchen ellos también contra la radicalización. Esto a veces puede ser más complicado de lo que parece, pero esa es la vía. La estrategia es trabajar en tres direcciones, como si fuera un tridente: primero, quitar a los terroristas el territorio que los ha hecho tan fuertes; segundo, no permitir que se reagrupen porque llegarían a controlar otros territorios, y la tercera parte es luchar contra la radicalización, cada uno en su país pero también presionando a los demás países para que cumplan con estas tres líneas estratégicas.

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¿Qué come un militar cuando está en combate?

Rodrigo Isasi Arce

Foto: Fabrizio Bensch
Reuters/File

Si alguna vez te has preguntado qué come un militar cuando se encuentra en una operación de combate real, nosotros te enseñamos cómo es una ración de aprovisionamiento, también llamada ración de combate o de campaña, que contiene los alimentos necesarios para una jornada. Cada paquete tiene un peso aproximado de 1,8 kilogramos, que se suman a los 20 kilos aproximadamente que pesa un equipo de combate ligero de un soldado. El aporte energético de estas raciones se sitúa en torno a las 3.500 o 4.000 kilo-calorías y tienen una caducidad de dos años.

Las raciones militares son totalmente adaptables en función de las necesidades del consumidor y las diferentes Fuerzas Armadas a las que vayan destinadas. Pueden ser de comida Halal -apta para musulmanes- o vegetariana, entre otras. Asimismo, es posible modificar su contenido dependiendo del clima al que estén destinadas – desértico, climas fríos- o el tipo de operaciones, ya sea de 24 horas, media jornada o maniobras con un alto desgaste físico.

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Raciones de combate para clima frío y desértico | Foto: Rodrigo Isasi

Nuestra ración de combate está adaptada para un clima cálido, incluso desértico, y destinada para el ejército de un país de habla árabe, de ahí su traducción en este idioma y su etiqueta halal. A continuación exponemos los 20 elementos que conforman nuestro sustento alimenticio para un día de maniobras militares o en el frente:

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Contenido de la ración de combate | Foto: The Objective

1-Un paquete de pañuelos desechables, tres paquetes de servilletas y una servilleta húmeda con olor a limón.
2-Dos paquetes de galletas saladas con salvado de trigo.
3-Una bolsa de carne de vaca con vegetales y otra de garbanzos y estofado de cordero.
4-Dos paquetes de crema de piña.
5-Dos bolsitas de té.
6-Cuatro bolsas de azúcar.
7- Dos bolsas de café soluble y dos de leche.
8-Dos paquetes con una gominola azucarada a base de pulpa de manzana.
9-Una caja de cerillas.
10-Varias bolsitas de sal y pimienta.
11-Una bolsita de miel.
12-Un bizcocho con sabor a vainilla.
13-Dátiles.
14-Dos pastillas potabilizadoras para el agua.
15-Cuatro bolsas de bebida isotónica con sabor a limón para combatir la deshidratación.
16*-Dos bolsas ‘autocalentables’ para los alimentos.
17-Dos paquetes de muesli con frutas deshidratadas.
18- Cubiertos de plástico.
19*-Un hornillo portátil.
20-Pastillas de encendido.

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Un soldado alemán perteneciente a la Fuerza de Reacción Rápida (QRF) de la ISAF cerca de Kabul | Foto: Fabrizio Bensch/Reuters

Quizá uno de los elementos que más llaman la atención en este paquete son las bolsas ‘autocalentables’, en las que, según las instrucciones, hay que llenar con agua, introducir las bolsas de alimento en su interior y esperar 20 minutos para que la comida esté caliente. ¡Sin usar fuego!

En caso de querer optar por un modo más tradicional, el militar puede hacer uso del hornillo portátil, que viene plegado para no ocupar espacio. Con las cerillas y las pastillas de encendido, en apenas unos minutos la comida está lista.

Degustamos esta comida castrense

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Uno de los “platos” de comida de la ración militar | Foto: Rodrigo Isasi/The Objective

Si empezamos por los alimentos dulces, algunos nos han sorprendido gratamente. El bizcocho tenía muy buen sabor, parecido a un sobao ‘pasiego’, y cargado de hidratos de carbono y calorías para dar un buen aporte energético al militar desde primeras horas de la mañana. Las golosinas de manzana, por su parte, también dejan un buen sabor de boca. Para complementar el desayuno, el muesli no tiene nada que envidiar al que se compra en un supermercado. La crema de piña no estaba mala del todo, pero se notaba su carácter industrial.

En cuanto a los platos principales, los de carne con verduras, si alguna vez has comprado una lata de conserva en el supermercado, el sabor te resultará familiar. Digamos que dista mucho de ser un estofado casero, pero la calidad de la comida de las raciones de campaña ha mejorado mucho en los últimos años. Las galletas saladas estaban sosas.

En general, y entendiendo que se trata de una bolsa con alimentos para una situación puntual o de emergencia, la ración militar de combate cumple su cometido.

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Pequeños

José Antonio Montano

Qué pequeños han sido los nacionalistas en estos días tristísimos para Barcelona, Cataluña, España. Y los que no han sido pequeños es que no son del todo nacionalistas. Serían estos los nacionalistas llevaderos, o ‘conllevaderos’: aquellos para los que, aunque se consideren nacionalistas, el nacionalismo no es la razón principal –tendente a absoluta– de su vivir. Aquí  hablo de los otros, los nacionalistas puros. Esos insoportables.

El espectáculo que han dado, sobre los cadáveres calientes, ha sido abyecto y repulsivo. Se ha impuesto en ellos la pulsión de abusar, tergiversar, usurpar. Están en una dinámica delirante en la que la realidad se ha disipado; también la de los muertos. Todo vale exclusivamente para la causa. En este sentido, los separatistas han ganado: se han separado por su cuenta y no hay nada que hacer. Solo dejar constancia de la porquería, para que el nacimiento de su nación apeste. (Como ha apestado, por otra parte, el nacimiento de todas las naciones: pero a nosotros nos ha tocado asistir a este).

Además del ‘conseller’ catalán de Interior, Joaquim Forn, distinguiendo entre víctimas españolas y catalanas, sirvan varios como muestra. Raül Romeva, exhibiéndose en la prensa internacional como “ministro de Exteriores”, satisfecho de que lo tomen en serio al fin. La Asamblea Nacional Catalana, pidiendo a un medio de Estados Unidos que no utilice la bandera española en sus homenajes. Josep Maria Mainat, haciendo propaganda independentista y llamando a votar el 1 de octubre en el referéndum golpista. O este tuit de Súmate: “No sé cómo lo veis pero la frase ‘Si la Guardia Civil viene a cerrar el Parlament se encontrará a los Mossos’ hoy ha tomado otro significado”…

Sí, los nacionalistas han sido pequeños estos días. Aunque la cosa va al revés: por ser pequeños es por lo que son nacionalistas.

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