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Sí, la bisexualidad existe

Néstor Villamor

Foto: Stefanie Loos
Reuters

…y está en el cerebro, no donde tú piensas

El debate todavía continúa bien entrado el siglo XXI, incluso entre miembros de la comunidad LGTB: ¿Existe realmente la B? ¿Hay bisexuales en el mundo o son solo homosexuales con la puerta del armario a medio abrir? Esta pregunta ya tiene respuesta científica: la bisexualidad sí existe y, además, no se encuentra en los genitales, sino en el cerebro. Lo confirma un estudio publicado en febrero en la web de la revista Nature que concluye que las personas de esta orientación tienen una respuesta cerebral propia y distintiva ante los impulsos eróticos. La investigación, titulada “Neural Correlates of Sexual Orientation in Heterosexual, Bisexual, and Homosexual Men (of escorts london)”(“Correlaciones neuronales de la orientación sexual en hombres heterosexuales, bisexuales y homosexuales”), estuvo coordinada por el profesor de Neurociencia Adam Safron y supervisada por la Universidad Northwestern.

“Los hombres bisexuales no muestran diferencias significativas en sus respuestas a los estímulos masculinos y femeninos”

El estudio se ha centrado solamente en varones, pero el resultado está claro: “Los hombres bisexuales no muestran diferencias significativas en sus respuestas a los estímulos masculinos y femeninos”. Durante el experimento, las respuestas se midieron mediante resonancias magnéticas que mostraban la reacción del VS, una región del cerebro asociada con la motivación de incentivos. ¿Resultado? Los cerebros de aquellos que se habían definido previamente como bisexuales respondían de forma similar a pechos y abdominales, mientras que las respuestas de los heterosexuales y homosexuales variaban mucho ante uno y otro estímulo.

Estudio avalado con el sello de calidad del porno

La metodología fue tan simple como efectiva: los investigadores convocaron por la web de anuncios clasificados Craigslist a 79 hombres de entre 25 y 50 años y de origen étnico diverso (26 heterosexuales, 28 bisexuales y 25 homosexuales) y les mostraron fotografías y vídeos pornográficos tanto de hombres como de mujeres. De esa forma, establecieron que la respuesta cerebral de los participantes concordaba con la sexualidad con que previamente se habían identificado.

Otra cuestión que zanja el estudio, y que también es objeto de polémica de barra de bar, es que, aunque poco significativa, la respuesta sexual siempre es superior ante estímulos de un sexo o de otro. En otras palabras: a los los bi siempre les tira (un poco) más la carne o el pescado.

Este es el primer estudio de estas características, señala la publicación de Nature, que explora la actividad cerebral de los bisexuales con imágenes neuronales, ya que, según los investigadores, no existían resultados consistentes en personas de esta orientación.

El factor que el estudio deja abierto a la duda es el temporal: los investigadores reconocen no haber examinado la duración de estos estímulos a lo largo de la vida ni la edad a la que aparecen. Se plantean, además, que puede ser “éticamente problemático” realizar un estudio de estas características con “participantes más jóvenes”.

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Los beneficios de hablar solo

Néstor Villamor

Foto: Noah Silliman
Unsplash

Hablar solo sigue siendo una actividad polémica. Por una parte, la percepción general es que se trata de un síntoma de inestabilidad mental o emocional; por otra, la ciencia no deja de tumbar ese estereotipo. Un estudio publicado en la revista Nature ha concluido que conversar con uno mismo ayuda a regular las emociones y mantener el autocontrol.

Pero este estudio, a diferencia de otros publicados anteriormente, da una nueva vuelta de tuerca al asunto. Para empezar, plantea que es preferible que el soliloquio no sea en voz alta, así que adiós al estigma. Y además, sugiere que estos beneficios aparecen cuando la persona habla consigo misma en tercera persona. Es decir, en lugar de preguntarse “¿Cómo me siento?”, es más beneficioso plantearse “¿Cómo se siente Carlos?”. De ese modo, sugieren los investigadores, Carlos tendrá un mejor control sobre sus sentimientos al poder percibirse con la distancia que siempre se tiene con cualquier interlocutor.

Como dice el estudio, “todos tenemos un monólogo interno en el que nos sumergimos de vez en cuando; una voz interior que guía nuestras reflexiones cotidianas”. Pero el modo en el que nos dirigimos a nosotros mismos tiene efectos diferentes en función de qué pronombre utilicemos. “Concretamente”, observa la investigación, “utilizar el propio nombre para referirse a uno mismo durante esta introspección en lugar del pronombre de primera persona ‘yo’ aumenta la habilidad de las personas de controlar sus pensamientos, sus sentimientos y su comportamiento bajo situaciones de estrés”.

Dos experimentos

Para llegar a tales conclusiones, los autores del estudio -liderados por el investigador de Psicología Jason Moser, de la Univeresidad Estatal de Míchigan- llevaron a cabo dos experimentos. En el primero, los investigadores pidieron a 37 voluntarios que hablaran consigo mismos acerca de lo que sentían cuando les enseñaban imágenes desagradables. Midiendo la actividad cerebral con un electroencefalograma, los científicos descubrieron que cuando la conversación se producía en tercera persona no solo se conseguía reducir la ansiedad antes, sino que se reducía en menos de un segundo.

“Los resultados sugieren que un hablar solo en tercera persona puede constituir una forma de autocontrol relativamente fácil”

En el segundo experimento, los investigadores pidieron a los participantes que reflexionaran en silencio sobre experiencias dolorosas de su vida, tanto en primera como en tercera persona. Utilizando esta vez escáneres cerebrales, los científicos descubrieron que, de nuevo, la segunda opción ayudaba a los participantes a regular mejor sus emociones. “Juntos, estos resultados sugieren que un hablar solo en tercera persona puede constituir una forma de autocontrol relativamente fácil”.

Los beneficios que ha encontrado este estudio se suman a muchos otros sobre el mismo tema, del que la ciencia se está empezando a preocupar. Una investigación de hace cinco años publicada en The Quarterly Journal of Experimental Psychology mostraba que hablar solo (pero esta vez en voz alta) ayuda a encontrar objetos perdidos. El motivo, según los investigadores, es que oír en alto el nombre del objeto que se busca crea una asociación visual más poderosa.

Continua leyendo: Elvis Presley: 7 cosas que quizá no conocías sobre el Rey

Elvis Presley: 7 cosas que quizá no conocías sobre el Rey

Jorge Raya Pons

Foto: AP Photo

La sombra de Elvis es alargada: no solo ha vendido entre 500 y 600 millones de discos —parece imposible dar una cifra exacta—, sino que se ha convertido en una referencia cultural básica del siglo XX. Con su pelo engrasado, los mechones meciéndose en su frente cuando movía las rodillas y las caderas. Antes de morir el 16 de agosto de 1977, hace 40 años, Elvis apenas podía respirar cuando se presentaba ante el público, obeso y cansado, pero conservaba ese atributo hipnótico y nada común de absorber todas las miradas. Desde entonces nadie ha conseguido alcanzarle y, a día de hoy, mantiene el trono del rock and roll.

Si quieres conocer un poco más sobre el Rey, te contamos siete cosas que quizá no conocías sobre él.

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Ordalías 2.0

Cristian Campos

Foto: Mike Blake
Reuters

Imagine que es usted el CEO de una empresa mastodóntica, una de esas que ningún gobierno puede permitirse el lujo de dejar caer. Una como Google. Un día, uno de sus empleados, llamémosle X, entra en su despacho y deja encima de la mesa una caja negra cuyo contenido usted desconoce. Al cabo de unas horas, los teléfonos empiezan a sonar. Ese contenido, sea el que sea, ha provocado la ira del resto de los empleados.

Algunos se han sentido tan amenazados por él que han preferido abandonar su puesto de trabajo y quedarse en su casa. Buena parte del resto anuncia dimisiones masivas si no se despide a X. El escándalo llega hasta las primeras páginas de la prensa. La cotización de las acciones cae y el escándalo alcanza proporciones de amenaza existencial. Supongamos que usted no puede abrir la caja ni conocer su contenido de ninguna manera. ¿Qué hace?

Este es el único argumento razonable que he leído tras el Caso Goolag en defensa del despido de James Damore. El razonamiento es interesante porque evita tomar partido en la guerra cultural desatada por el texto del exempleado de Goolag y analiza la polémica desde un punto de vista estrictamente realista: el mundo es como es y lo importante no es la verdad sino cómo es recibida esta entre la masa. ¿Qué más da cuál sea el contenido de la caja si ha sido capaz de poner en peligro la mera existencia de la empresa y de hundir en la depresión a sus trabajadores y a sus accionistas? Desde este punto de vista, las excusas dadas por Sundar Pichai para el despido de Damore son irrelevantes: Damore debía morir para que Goolag sobreviviera.

Obviamente, el realismo en este caso no es más que otra forma de cobardía moral que deja la resolución de los conflictos sociales en manos del capricho y las supersticiones del grupo social dominante o mejor organizado, independientemente de que sus puntos de vista sean razonables, informados o tengan el más mínimo sentido. Dicho de otra manera: se trata de una forma intelectualizada de justificar la ley de la selva y la inseguridad jurídica consiguiente.

Lo paradójico es que la resolución del Escándalo Goolag, sobre el que se ha debatido hasta la extenuación porque el contenido de la caja negra estaba a la vista de todo el mundo, ha sido exactamente la misma que se habría producido de haber aplicado desde un buen principio la ley de la selva. No deja de ser una ironía que sea una empresa como Goolag, paradigma de la vanguardia tecnológica y santo y seña de la utopía digital, la que haya traído las ordalías medievales de vuelta al siglo XXI.

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El atentado de Burkina Faso, en imágenes

Redacción TO

Foto: Bonaventure Pare
Reuters

Al menos 18 personas, inlcuidos dos atacantes, han muerto este lunes en un atentado terrorista contra un restaurante en Uagadugú, capital de Burkina Faso. Hay, además, una docena de heridos. Los hechos fueron cometidos por un número aún desconocido de supuestos yihadistas que atacaron con armas de fuego. El restaurante, ubicado en la importante avenida Kwame Kkrumah de la capital, es frecuentado por muchos expatriados, que en ese momento asistían a la retransmisión de un partido de fútbol.

La operación de las fuerzas de seguridad contra los atacantes a un restaurante en Uagadugú “ha terminado”, ha anunciado el lunes por la mañana el ministro de Comunicación de Burkina Faso, Remis Dandjinou. Durante horas se mantuvieron, sin embargo, operaciones “de rastreo, de verificación de casas adyacentes”, ha precisado el ministro en rueda de prensa, anunciando la “neutralización de dos terroristas”, según AFP. Estas son algunas imágenes que ha dejado la jornada.

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Restos de sangre y destrozos materiales después del ataque. | Foto: REUTERS / Bonaventure Pare
El atentado de Burkina Faso, en imágenes
La gendarmería y las fuerzas armadas de Burkina Faso patrullan la zona durante el desarrollo de la operación. | Foto:
Ahmed OUOBA / AFP
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La policía de Burkina Faso cierra con vallas de seguridad la zona atacada. | Foto: Ahmed OUOBA / AFP
El atentado de Burkina Faso, en imágenes 3
Una de las víctimas espera a ser atendida. | Foto: REUTERS
El atentado de Burkina Faso, en imágenes 4
Una de las víctimas, tumbada en el suelo después del ataque. | Foto: Reuters

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